domingo, 24 de noviembre de 2019

Culminación de los trabajos de la conmemoración del 455 aniversario de la expedición de Legazpi y Urdaneta

El viernes 22 de noviembre de 2019 se celebró en el centro cultural Cihuatl, de Cihuatlán, la cuarta y última mesa de trabajo del programa académico con el que la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco (BSGEEJ), la Red Temática de Estudios Multi y Transdisciplinarios del Galeón de Manila y el Ayuntamiento de Cihuatlán conmemoraron el aniversario 455 de la expedición que descubrió el Tornaviaje desde Filipinas hasta la Nueva España y que partió de la actual Barra de Navidad el 21 de noviembre de 1564.
La mesa fue moderada por el doctor Edmundo Andrade Romo y se instaló a las 16:00 horas, con la asistencia de unas 150 personas, la mayoría estudiantes de primaria, secundaria y preparatoria de Cihuatlán y del Centro Universitario de la Costa Sur. La primera actividad fue la presentación del libro Paisajes históricos del Puerto de la Navidad, de Luis Ernesto Dávila Rodríguez, socio del capítulo Costa Sur de la BSGEEJ, comentado por Guillermo Tovar Vázquez, cronista de Autlán. Este último hizo una descripción del contenido del libro, en cuya primera parte se hace una descripción de la atracción que ejercieron sobre Europa los productos asiáticos desde la Edad Media, lo que propició que los europeos buscaran durante siglos una ruta segura y barata para tener acceso a ellos. El autor del libro hace un recuento de las expediciones que con este objetivo se realizaron durante el siglo XVI, la época de los grandes descubrimientos, para culminar con la de Legazpi y Urdaneta, que logró establecer la tan buscada vía de comunicación entre Asia y Europa. En la segunda parte Dávila ofrece una versión de la historia de la Cruz del Astillero, reliquia histórica y, en su momento, religiosa, que fue labrada en el Puerto de la Navidad en la época en que ahí se construían naves para las expediciones por el Pacífico y, luego de diversas vicisitudes que le dieron fama de milagrosa, llegó al convento de Autlán en 1615, para regresar a Barra de Navidad apenas en 2018. De este retorno y de una visita previa que la Cruz hizo a Barra de Navidad en 2014 el autor ofrece crónicas detalladas, desde las gestiones que se realizaron hasta la forma en que la reliquia fue recibida. Según Tovar, estas crónicas serían la más importante aportación del libro para la historia de Barra de Navidad.
Luis Ernesto Dávila tomó la palabra enseguida para agradecer a quienes asistieron a la presentación, entre los que se contó a integrantes de asociaciones civiles que trabajan en Barra de Navidad, pero también a quienes le ayudaron a conseguir información en la investigación de quince años que le costó la publicación del libro. Sobre la Cruz dijo que puede ser un elemento que propicie un aumento en el turismo de la región, en el aspecto religioso, para poder equipararse a lugares como Talpa que, dijo, "no tienen temporadas" y todo el año reciben visitantes.
El empresario cihuatlense Antonio Morán adquirió, al final de los trabajos, seis ejemplares del libro para donarlos a igual número de escuelas del municipio de Cihuatlán.

Doctor Fabio Fucul Magaña.
Luego de la presentación del libro tuvieron lugar las dos últimas ponencias de la jornada. En primer lugar el doctor Fabio Fucul Magaña, oceanógrafo y profesor en el Centro Universitario de la Costa, de la Universidad de Guadalajara, presentó el trabajo Bezoar, la piedra curativa asiática. El ponente comenzó explicando que la palabra bezoar es de origen árabe y nombra a una cierta piedra que se forma en el estómago de algunos mamíferos y que, en la época de la Nao de China se le atribuían propiedades milagrosas: se creía que era un antídoto universal y la cura para cualquier clase de dolencia o enfermedad. Esto, desde luego, le daba un alto valor, que llegaba a equipararse al del oro. Era el "producto milagro" de la época, muy demandada por la nobleza, que era quien podía pagarla.
Aunque este tipo de piedras se forman en varias especies, el verdadero bezoar era el que se formaba en las entrañas de ciertas cabras que habitan en la región del actual Pakistán y que llevan ese mismo nombre. Incluso, el doctor Fucul nos explicó el proceso de creación de estas piedras, según la creencia de la época: la cabra bezoar buscaba, en cierta época del año, serpientes venenosas para comerlas. Al hacerlo se intoxicaba con el veneno, lo que le causaba mucho calor; para remediarlo se metía a los ríos o lagos, donde le bajaba la temperatura. Este enfriamiento, junto con el consumo de plantas medicinales que hacía el animal, "encapsulaban" el veneno y formaban la piedra, que contaba con las propiedades medicinales de la planta y con la fuerza del veneno que le habían dado origen. De ahí su eficacia.
Sin embargo, con el tiempo se fueron conociendo y consumiendo bezoares de otros animales, a los que se les atribuía propiedades específicas: entre ellos se encontraban los camélidos de la región andina, de los que se desató una caza desmedida para extraerles las piedras para venderlas como bezoares, poniéndolos en peligro de extinción.
El doctor Fucul explicó que no encontró registros oficiales de transporte de bezoares en la Nao de China, pero sí halló referencias a su posesión por mercaderes novohispanos y españoles, lo que podría ser un indicio de que sí se llegaron a transportar en esa ruta, pero como contrabando. La forma de consumir el bezoar, por cierto, era muy sencilla: había que ingerir un trozo pequeño con vino o algún otro líquido o frotarlo contra el cuerpo del enfermo para que surtiera efectos. Era tal el aprecio que tenían de él personajes como el rey Felipe II, que incluso tenía muebles especiales, similares a los usados para los huevos de Fabergé, para contenerlos.

La doctora Adriana Fernanda Pérez Vázquez (al centro de la mesa).
El cierre de la jornada estuvo a cargo de la doctora Adriana Fernanda Pérez Vázquez, doctora en Historia y profesora del Centro Universitario de la Costa, de la Universidad de Guadalajara. Ella expuso el trabajo Registros históricos de la Nao en la región Bahía de Banderas, producto de investigaciones históricas sobre la Costa de Jalisco y, específicamente, del análisis de tres obras de cronistas de la época del Virreinato, en los que halló referencias a la Nao de China en las costas de los actuales Estados de Jalisco, Nayarit y Sinaloa. Su ponencia se trató, precisamente, de exponer estas referencias y las biografías de sus autores.
El primer libro es la Descripción geográfica de los reinos de Nueva Galicia, Nueva Vizcaya y Nuevo León, del obispo de Guadalajara Alonso de la Mota y Escobar, escrito en 1604 pero publicado hasta el siglo XX. En él se describen los pueblos y comarcas de esos tres reinos. Entre estas descripciones están la mención de que en Purificación "algunos tratan de mercaderías de China" y una explicación de los motivos del cambio del Puerto de la Navidad al de Acapulco como destino de la Nao de China, debida a la cercanía con la ciudad de México. También habla del puerto de Matanchén, hoy San Blas, "donde reconocen todos los navíos de China a tomar refresco" y de la existencia de mercaderes que comerciaban con productos asiáticos en Culiacán, Zacatecas, Fresnillo, Durango y otras ciudades.
El segundo libro es la Descripción geográfica de la Nueva Galicia, de Domingo Lázaro de Arregui, hecho en 1621, donde se describen 30 poblaciones de este reino. Entre ellos están, desde luego, sus puertos: el de la Navidad, el de Piloto, las islas de Chamela y el cabo Corrientes. El autor también hace una descripción geográfica de la Costa y refiere las escalas que hacía aquí la Nao para tomar refresco.
El último de los libros reseñados es la Crónica miscelánea... de fray Antonio Tello, escrita en 1653, aunque terminada después de la muerte del decano de los cronistas jaliscienses por un autor anónimo. Este autor refiere la llegada de Pedro de Alvarado al Puerto de la Navidad con doce navíos, de paso para las Filipinas, cuando parte en auxilio de las autoridades españolas de Guadalajara para sofocar la rebelión indígena, donde encuentra la muerte. Tres de estas doce naves sí irían a las Filipinas, en una expedición que partió en 1542, al siguiente del fallecimiento de Alvarado.
Al terminar las ponencias la regidora de Cultura de Cihuatlán, Rosa Elia García Verdín, el director de Cultura, Eric Leomar Pérez Mendoza, el doctor Nabor de Niz, coordinador del capítulo Costa Sur de la BSGEEJ y el maestro Jesús D. Medina García en representación de la rectora del CUCSur, declararon clausurados los trabajos del programa académico del 455 aniversario de la expedición de Legazpi y Urdaneta

sábado, 23 de noviembre de 2019

Clemente Amaya, autor musical de la identidad autlense

Clemente Amaya (centro) con dos compañeros músicos.
Por Guillermo Tovar Vázquez. Texto leído en la ceremonia de conmemoración del 98 aniversario luctuoso de Clemente Amaya.

Autlán cuenta con varios símbolos de identidad, que han sido adoptados a lo largo del tiempo por sus habitantes como divisa y como timbre de orgullo: está, desde luego, el mismo nombre del pueblo, de origen indígena y que ya aparece en las primeras descripciones españolas del valle; el glifo que usamos desde hace cuatro décadas como escudo del municipio y cuya pertinencia ahora se encuentra a discusión y el rojo grana, ya un poco desteñido por tanto tiempo de ausencia de la industria de los colorantes en nuestro pueblo. Pero de todos los símbolos de identidad de Autlán el que se mantiene más vital, haciendo vibrar las emociones de los autlenses dentro y fuera del pueblo es la marcha Viva Autlán que, para efectos prácticos, es algo así como el himno del municipio. Es el único de los símbolos de identidad municipales que tiene un autor definido e identificable: el músico y compositor autlense don Clemente Amaya, cuyo aniversario luctuoso nos hemos reunido a conmemorar esta noche.
Don Clemente Amaya nació en Autlán, no en El Limón como dicen algunas versiones, el 23 de noviembre de 1868. Según el registro de su bautizo, que obra en el archivo de la parroquia del Divino Salvador y fue hecho por el sacerdote Teodoro Baltasar el día 26 de noviembre de 1868, el niño Clemente que fue bautizado ese día era originario “de aquí” y tenía “cuatro días”. Por si esto fuera poco, existe el acta de nacimiento de Clemente Amaya en el Registro Civil de Autlán, que indica que nació en el cuartel segundo, en Autlán.
Don Clemente fue hijo de Bartolo Amaya y de Timotea Radillo, por línea paterna tenía antecedentes familiares en San Gabriel. La única descripción física de Clemente Amaya que conocemos la debemos a don Ramón Rubín, quien nos dice que era “robusto, de tez muy morena, rasgos faciales negroides y precozmente cano”. Esto se corresponde con la afirmación de la doctora Lilia Victoria Oliver Sánchez quien, en la presentación de su libro Autlán de la Grana. Población y mestizaje dijo que encontró evidencias de que Clemente Amaya tenía ascendencia africana por su abuela materna, la señora Toribia Galarza. Su juventud es una época oscura, puesto que no se conoce mucho de lo que hizo antes de casarse: sabemos que estuvo en El Limón, donde conoció a su esposa Refugio Rosales Murguía y que pasó tiempo después a Purificación por una temporada corta, para regresar a Autlán definitivamente. Tanto en El Limón como en Purificación Clemente ya se dedicaba a la música: según Bertha Alicia Gutiérrez Lugo en su libro Ciudadanos distinguidos de Autlán, Clemente Amaya habría organizado la banda de música de El Limón.
Además de su notable carrera musical, otro rasgo de la personalidad de don Clemente era su carácter: Ramón Rubín, en su libro Pedro Zamora. Historia de un violador, recoge la anécdota de cuando Clemente, harto de tocar para Pedro Zamora la misma pieza una y otra vez en la banqueta del hotel Colón, y cuando el bandido le hizo, amistosamente, la broma de decirle que ya se estaba poniendo tordillo, refiriéndose a su cabello ya entrecano, Clemente tuvo el valor de responderle, sin rodeos: A mí ningún cabrón me llama tordillo. Ya sea por la sorpresa o por la admiración que tenía por él, Zamora no tomó represalia alguna por esa áspera respuesta.
Además de ser un músico virtuoso, que dominaba instrumentos como el clarinete, el cello, la mandolina y otros, fue también un compositor prolífico y excepcional: conocemos, desde luego, la marcha Viva Autlán y el vals Lencha, publicados en la colección Compositores de la Costa Sur del Centro Universitario de la Costa Sur, pero dejó una cantidad importante de composiciones, entre las que encontramos también mazurkas, pasodobles, danzas y serenatas. Muchas de estas composiciones han sido reencontradas por el investigador Ernesto Cano Lomelí en la región, y pudimos conocerlas, escuchándolas, en el concierto en homenaje a Clemente Amaya que se celebró la noche del 12 de febrero de 2010 en la calle Ernesto Medina Lima, durante el Carnaval: ahí oímos el Vals para cello y piano, Jesusita, En el campo, Viva el nuevo siglo, Margarita, Cuca y Onda armoniosa y grupos musicales actuales han incluido su música en sus repertorios, como la Banda Autlán y la Orquesta Típica de Autlán. Y esto en cuanto a los grupos locales, aquí en Autlán han tocado su obra la Banda de Música de la V Región Militar, la Banda de Música del Colegio del Aire, el maestro Konstantin Ziumbilov, entre otros.
Sin embargo, la marcha Viva Autlán es la que más recordamos y lo que más le agradecemos a don Clemente, por las razones que mencioné al principio. Se trata de una marcha de tipo militar, escrita especialmente para ser ejecutada por una banda de música, por lo que su autor no le incluyó letra ni la pensó para que la tuviera. Según nos explicó el maestro Jaime Gabino Gómez, está dividida en cuatro partes: la primera está compuesta de 16 compases con acentos de 6/8 y la segunda de 16 compases a 2/4. La tercera parte es conocida también como “parte de bajos”, debido a que son los instrumentos de sonido grave los que llevan la melodía, y está compuesta por 32 compases. La cuarta parte, o trío, se asemeja a la primera y se compone de 8 compases en modo menor y 8 en modo mayor, lo que da una impresión de aumento de intensidad al ejecutar los últimos ocho compases. Al terminar las cuatro partes, se repiten desde el inicio hasta terminar en la parte de bajos. Es una marcha sencilla, lo que ha permitido su fácil asimilación y aceptación por el gran público, pero también es una composición sumamente perfecta en su estructura.
A pesar del talento de don Clemente, vivió y murió en condiciones económicas precarias: del registro de su fallecimiento, que se encuentra en el Registro Civil, sabemos que murió el 21 de noviembre de 1921, hoy hace 98 años, en su domicilio de la calle de Antonio Rosales #7 que ahora es parte del barrio 8 de Julio pero que en aquella época era un arrabal de Autlán, sin una buena urbanización. También sabemos que fue sepultado en el panteón de los Dolores, en fosa de segunda clase. A pesar de su pobreza, Clemente Amaya contaba a su muerte con la estimación de sus compañeros de gremio: el director de la banda Autlán, Feliciano García, fue quien dio aviso de su muerte a la autoridad y, según la versión popular, a su sepelio habrían acudido varios grupos musicales del pueblo.

Antiguo letrero de la calle de Clemente Amaya, esquina con Hidalgo. En el cuartel segundo de Autlán nació Clemente Amaya.

Años después de su muerte llegaría el reconocimiento: se le impuso el nombre de Clemente Amaya a una calle importante de Autlán, muy cercana al lugar donde murió, en una fecha que no se ha podido precisar pero que fue anterior a 1950. En 2002, además, se le incluyó como uno de los personajes fundadores de la Galería de Personas Ilustres del Ayuntamiento de Autlán y, a la fecha, es uno de los personajes autlenses más celebrados.

viernes, 22 de noviembre de 2019

Rindieron un homenaje póstumo al ex presidente municipal Carlos Meillón


La mañana de este viernes 22 de noviembre en el patio central de la Presidencia Municipal el Ayuntamiento de Autlán, familiares, amigos y público en general rindieron un homenaje póstumo, de cuerpo presente, al ex presidente municipal Carlos Luis Meillón Johnston, fallecido el miércoles 20. El homenaje, al que asistieron más de cien personas, comenzó a las 9:00 horas.
Luego de un minuto de silencio, acompañado por el toque de silencio de la banda de guerra de Seguridad Pública, la regidora de Autlán Veiruth Gama Soria leyó una semblanza de Carlos Meillón en la que enfatizó su carrera política y sus virtudes personales: dijo que fue emprendedor y un "político responsable". Sobre el pensamiento político de Carlos Meillón, dijo Veiruth en un segundo momento que fue "acuñado en la antigua Roma", humanista, que buscó siempre el bien común y la libertad personal.
El presidente municipal, Miguel Ángel Íñiguez Brambila, también hizo un panegírico del homenajeado, de quien dijo que "con solo su voz nos imponía".


Enseguida se montaron las guardias de honor: de los regidores del Ayuntamiento de Autlán, en dos turnos, y dos más de ex funcionarios municipales, de la época en que Carlos Meillón fue presidente municipal, en las que participó también el ex diputado Nicolás Morales.
Por último Sofía Meillón Mendoza, hija de Carlos Meillón, dio un mensaje de agradecimiento a nombre de su familia, de la que dijo que se siente muy orgullosa de su padre, que fue un hombre entregado a la gente de Autlán y la región. Se despidió con un "Que viva Autlán", frase que le recuerda a su padre.

Nacido en Manzanillo en 1951, Carlos Lusi Meillón Johnston fue socio de la Benemérita Sociedad Mutualista de Empleados, Obreros y Artesanos y de clubes sociales en Autlán, donde se avecindó desde joven. Fue regidor del Ayuntamiento de Autlán en el periodo 1995.1997 y presidente municipal entre 2004 y 2006, para luego ser diputado local y federal por el distrito XVIII.

jueves, 21 de noviembre de 2019

Conmemoración del 98 aniversario luctuoso de Clemente Amaya

Guardia de honor por integrantes del Ensamble Orquestal.
La noche de este jueves 21 de noviembre se llevó a cabo en el Museo Regional una ceremonia de conmemoración del 98 aniversario luctuoso del músico y compositor Clemente Amaya Radillo y de reconocimiento a algunos músicos autlenses veteranos. La ceremonia comenzó poco después de las 20:00 horas y reunió a alrededor de cien personas.
En realidad la velada se dividió en dos partes, separadas en el tiempo, el espacio y hasta el sentido: en un primer momento se realizó la conmemoración propiamente dicha del aniversario luctuoso de don Clemente, afuera de la sala de músicos de la región, donde el cronista municipal Guillermo Tovar Vázquez leyó un texto donde mencionó la importancia de la obra de Clemente Amaya en la identidad autlense, al ser su marcha Viva Autlán el único de los símbolos de identidad autlense que se mantiene con plena vigencia. También hizo una semblanza biográfica de don Clemente, aclarando que este personaje sí nació en Autlán, contrario a lo que afirman algunas versiones, y dando algunos detalles de su muerte, como el domicilio donde falleció y las condiciones en que vivía.

Recordando a Clemente Amaya.
Enseguida se montaron un par de guardias de honor a Clemente Amaya dentro de la sala. La primera estuvo conformada por la directora del Museo, Martha Florentina Corona Santana, el director de Arte y Cultura del Ayuntamiento, Alexander Flores Arias, el regidor del Ayuntamiento de Autlán, Juan Luis Garay Puente, y el capitán Gildardo Espinoza en representación del general Guillermo Lira, comandante del 102 batallón del Ejército Mexicano. La segunda guardia, más nutrida, la integraron algunos de los músicos del Ensamble Orquestal de la Casa de la Cultura, que ofrecerían un concierto minutos después en el mismo Museo.

El Ensamble Orquestal en concierto.
Luego de las guardias de honor comenzó la segunda parte de la velada, ahora en el salón de usos múltiples. Ahí se celebró una ceremonia de reconocimiento a tres de los músicos autlenses más veteranos que se encuentran aún con vida: el guitarrista Luis Sánchez Figueroa, el violinista Benito Isidro Gervasio y el cellista y bajista Mateo García Garibaldi.
En esta ceremonia, además, el Ensamble Orquestal de la Casa de la Cultura de Autlán ofreció un concierto, cuyo repertorio se fue intercalando con la lectura de semblanzas de los músicos homenajeados. De esta forma comenzaron tocando el llamado Himno a la alegría, para seguir con Semblanza de un gran muralista, La cumparista, A mi manera, Amigo, La pantera rosa, Jesusita en Chihuahua, Viva Autlán (que hubiera sido el cierre más adecuado para el programa) y The tempest, esta última ya un poco fuera de lugar. Este Ensamble Orquestal es dirigido por el profesor Jaime Gabino Gómez y esta fue apenas su cuarta presentación. Esta conformado con algunos de los instrumentos que utilizó la extinta Orquesta Sinfónica Juvenil de Autlán y con algunos de sus integrantes.

Entrega de reconocimiento a don Luis Sánchez Figueroa.

Entre una y otra piezas del programa del Ensamble la joven Marian Sánchez leyó la biografía de su abuelo, don Luis Sánchez Figueroa (que puede leerse aquí), Adriana Isidro Valle hizo lo propio con la de su padre, don Benito Isidro Gervasio (que en realidad fue una reflexión sobre lo que piensan los hijos de sus padres conforme transcurre su edad) y la señora Esther García y el profesor Carlos Guadalupe Morán hablaron de don Mateo García Garibaldi, quien no asistió a la ceremonia por motivos de salud, donde dijeron que fue "un personaje que siempre fue divertido". Lupe Morán recordó que don Mateo fue bajista con el legendario grupo Piratas, donde tocaba el también llamado tololoche girándolo sobre su propio eje, al estilo de Bill Haley. Sobre los tres músicos reconocidos esta noche, Morán dijo que representan un puente vivo entre la generación más antigua de músicos autlenses y la actualidad.

Entrega de reconocimiento a don Benito Isidro Gervasio.

Luego de que se entregaran reconocimientos por escrito a los tres músicos y cuando en Ensamble había terminado su repertorio, don Benito Isidro sorprendió al auditorio interpretando una pieza al violín, de forma bastante correcta, a sus 98 años de edad, poniendo un muy positivo ejemplo a los jóvenes músicos que se encontraban presentes.

Don Benito Isidro al violín.
La de esta noche fue una forma muy buena de no dejar morir la memoria musical de Autlán,

miércoles, 20 de noviembre de 2019

Celebró la BSGEEJ un seminario de historia de Villa Purificación


La tarde del miércoles 20 de noviembre de 2019 se celebró en el casino municipal de Villa Purificación un seminario de historia de ese municipio, organizado por el capítulo Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco (BSGEEJ) en colaboración con el Ayuntamiento purifiquense. El seminario comenzó a las 13:25 horas y reunió a poco menos de 100 personas.
La sesión fue presidida por Moisés Brambila Pelayo, presidente municipal de Purificación, Arturo Curiel Ballesteros, presidente de la BSGEEJ, Nabor de Niz Domínguez, coordinador del capítulo Costa Sur de la Sociedad, Alfredo Tomás Ortega Ojeda, moderador, Jesús D. Medina García como representante de la rectora del Centro Universitario de la Costa Sur, y Aristarco Regalado Pinedo, rector del Centro Universitario de los Lagos.

Doctor Aristarco Regalado Pinedo.

Luego de un mensaje de bienvenida del presidente de Purificación el maestro Alfredo Ortega habló sobre la reciente polémica sobre si el Ayuntamiento más antiguo de Jalisco es el de Purificación, establecido en 1533, o el de la Guadalajara de Nochistlán, de 1532. Enseguida presentó a Aristarco Regalado Pinedo, el primero de los ponentes, quien es doctor en Historia por la Universidad de París X. El doctor Regalado comenzó su presentación aclarando que el tema que presentaría esta tarde sería sobre una actividad económica poco conocida pero que fue importante durante mucho tiempo en Purificación: la producción de sal. Su exposición, dijo, partiría de un documento de 1616 en el que el párroco de Purificación, Gabriel Ordóñez, manifestaba que su abuelo materno, Martín de Rifarache, uno de los fundadores de este pueblo, había descubierto las salinas de Apazulco, en la actual Costa de Jalisco. Esta manifestación era parte de una reclamación por haber perdido su familia la explotación de estas salinas cuando se estableció el monopolio real sobre esta actividad en 1582, por lo que solicitaba una canonjía en cualquier catedral de las Indias, como compensación.
El doctor Regalado habló de todo el contexto social y político del siglo XVI en Purificación, desde la disputa por el puerto de la Navidad, que termina quedando dentro de la Nueva España con la creación de la alcaldía mayor de Autlán, cuyo territorio comenzaba en la margen izquierda del río Purificación. En cambio, el fondeadero de Apazulco, donde se encontraban las salinas, quedó en Nueva Galicia, a través de Purificación. Explicó también que los habitantes de la villa o, por lo menos, una buena cantidad de ellos, se trasladaban a las salinas de la costa entre los meses de febrero y mayo de cada año, donde establecían pueblos “provisionales” para dedicarse a la producción de sal y a otras actividades, como la búsqueda de perlas y la pesca. Esta situación permaneció durante siglos: en 1773 el alcalde Laureano Sedano mencionaba en un documento que la producción de sal en Cuixmala y Chamela se producía sal entre marzo y junio, mientras que a principios del siglo XIX el párroco Salvador de la Brambila pedía permiso para celebrar misa con un altar portátil y confesar en las salinas de Chamela, dada la distancia que había entre ellas y Purificación y que quienes trabajaban allá no podían trasladarse a la parroquia a recibir los servicios religiosos.
El ponente terminó su exposición refiriendo que las salinas de Purificación abastecían a las provincias de Amula y Tuxcacuesco y a las minas de los actuales estados de Nayarit y Jalisco.

Doctor Nabor de Niz Domínguez.

El segundo ponente del seminario fue el doctor Nabor de Niz, originario de Purificación y avecindado en Autlán desde hace varias décadas. Él expuso una cronología histórica de Purificación, desde el paso de Francisco Cortés de San Buenaventura por el valle de Espuchimilco en 1524, sin fundar asentamientos, y la estancia de fray Juan de Padilla en los pueblos de Xirosto, Zapotán, Amborí y Melahuacán durante dos años, antes de partir a los pueblos de Ávalos. Mencionó, desde luego, la fundación de la villa en 1533, la partida de la expedición de Ruy López de Villalobos del puerto de Juan Gallego (que aún se discute si era la actual Barra de Navidad o Chamela) hacia las Filipinas en 1542 y la peste matazahue que azotó al pueblo en 1650. Hizo enseguida un recuento de los constantes cambios políticos que sufrió Purificación luego de la independencia, en que pasó en varias ocasiones de tener Ayuntamiento a ser comisaría política del municipio de Autlán, y refirió también algunos datos curiosos: la posible estancia de Porfirio Díaz en Chamela luego del fracaso del Plan de la Noria, los varios proyectos para la apertura de comunicaciones entre la costa de Jalisco y el centro del país, por ferrocarril o carretera, que pasarían por Purificación y que todos quedaron tan solo en planes, el ataque sangriento del bandido Pedro Zamora en 1914 y el asesinato del militar Ciro Tovar, quien había sido partidario de Adolfo de la Huerta, en 1926.
No faltaron en la exposición del doctor Nabor la creación de los municipios de La Huerta, Casimiro Castillo y Cuautitlán de García Barragán en el antiguo territorio de Purificación en la década de 1940 y las celebraciones de los aniversarios de este municipio en 1983 y en 2008, cuando sesionaron ahí los poderes del Estado de Jalisco y, en el segundo caso, se dictaron conferencias de historia de Purificación por los historiadores Armando González Escoto, Lilia Victoria Oliver Sánchez y Aristarco Regalado Pinedo.
El doctor De Niz terminó su exposición diciendo que la región suroeste de Jalisco ha sido siempre el “patito feo” de Jalisco, donde se ha tenido muy poca inversión pública en servicios tan básicos como la educación y las comunicaciones. Llamó, por lo tanto, a sus habitantes a hacer todos los esfuerzos para ser merecedores del cumplimiento de las promesas de nuestro señor… gobernador.
Para terminar la sesión el presidente de la BSGEEJ entregó un reconocimiento al presidente municipal de Purificación para agradecer su apoyo para la organización del seminario, así como a los ponentes y al moderador.

sábado, 16 de noviembre de 2019

Concierto de la Orquesta Higinio Ruvalcaba en el Aula Magna


Este viernes 15 de noviembre, dentro del programa de la Agenda Cultural CUCostaSur más Cultura, la orquesta de cámara Higinio Ruvalcaba de la Universidad de Guadalajara ofreció un concierto en el Aula Magna del CUCSur, con la asistencia de unas 150 personas. El concierto comenzó a las 20:10 horas.
Los maestros Konstantin Ziumbilov y Vladimir Milchtein, viejos conocidos del público autlense, son los directores de esta orquesta. El maestro Ziumbilov dio un mensaje antes de comenzar el programa, diciendo que le resulta grato regresar a Autlán y que ha estado aquí varias veces desde 1993, cuando llegó de Rusia. Recordó también algunas de las veces que ha venido a tocar a Autlán, especialmente la primera, en 1996, con la pianista Nina Velanainen, los homenajes a Hermilio Hernández y semanas culturales del CUCSur y, claro, las grabaciones de los discos de la colección Compositores de la Región. De Autlán dijo que "es mi segunda tierra" y cerró su mensaje diciendo "los felicito por sus talentos, los felicito por este pueblo tan musical".
El maestro Vladimir Milchtein dirigió dos tercios del programa, haciendo uso del micrófono antes de cada pieza para explicar brevemente algunos pormenores de ella, de su autor o del contexto en que fue hecha. También recordó sus anteriores presentaciones en Autlán y las grabaciones de Compositores de la Región, además de al maestro Hermilio Hernández, de quien fue amigo.
El programa del concierto fue el siguiente:

* Concierto en La menor para dos violines, de Antonio Vivaldi, con las solistas Nesbytt Parra, primer violín, y Mariana Hermosillo, segundo violín.
* Gavota, de Manuel M. Ponce.
* Concierto en Do mayor para violoncello, de Joseph Haydn, con Felipe Antón como solista.
* Vals Josefina, de José Rodríguez.
* Cancioncilla, de Manuel Enríquez.
* Popurrí Mexicano, de Jaime Domínguez, que incluye fragmentos de La cucaracha, Valentina y México lindo y querido.
* Salsa para Cristina, de Cristopher Luscher.
* Danzón No. 5, de Arturo Márquez.
* Jalisco de mis amores, de Gori Cortés.

Fuera de programa y ante la consabida petición de otra pieza por el público, la orquesta interpretó Jesusita en Chihuahua.

sábado, 9 de noviembre de 2019

Conferencia sobre el dengue en Autlán en el Museo Regional


La mañana de este sábado 9 de noviembre el capítulo juvenil Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco celebró su sesión ordinaria mensual en la sala de música del Museo Regional. Con la asistencia de 15 personas, la sesión comenzó a las 10:05 horas. El socio José Enrique Vargas Espinoza fue el anfitrión de esta sesión, en la que presentó el trabajo ¿Por qué hay dengue en Autlán?
El ponente comenzó su exposición definiendo el dengue como una enfermedad arbovirosa, cuyos vectores son los mosquitos Aedes aegypti y Aedes albopictus, este último más resistente a temperaturas bajas. Explicó también que esta enfermedad está diseminada en zonas tropicales y subtropicales de América, pero su origen está en la región swahili de África, de donde proviene también su nombre. Una versión del origen etimológico de su nombre es del swahili kadinga pepo, que pasaría al inglés como dandy fever y de ahí al español como dengue.
Enseguida compartió información estadística de la incidencia de dengue en el mundo, donde hay de 50 a 100 millones de casos anuales, con 25 mil fallecimientos. También nos describió las características y síntomas del dengue clásico y hemorrágico, aclarando que esta clasificación ya no es aceptada: en realidad el dengue se clasifica según los cuatro diferentes serotipos del virus que lo causa, de los cuales el más peligroso es el II.
En este punto Enrique Vargas pasó a lo más interesante y preocupante: nos habló de cómo la incidencia de dengue en México se triplicó entre 2018 y 2019, mientras que Jalisco acaba de llegar, en el pasado mes de octubre, al primer lugar nacional en incidencia general y en incidencia del tipo II. Hizo una amplia exposición de información estadística de incidencia por municipio de Jalisco y por Estado de la República, clasificada por serotipo, así como de fallecimientos. Explicó también cómo "trabaja" el virus del dengue en el organismo y cómo provoca el descenso de plaquetas, al hacer que el sistema inmunológico ataque a estas células. Por cierto, nos explicó cómo el agua de coco, con o sin limón, en realidad no ayuda a reponer el número de plaquetas, puesto que éstas se forman con vitamina B-12 y ácido fólico, elementos con los que no cuenta ese alimento.
Enrique Vargas concluyó que hay dengue en Autlán por problemas de cultura, nos hace falta informarnos y actuar. El problema del dengue actualmente es tratable, aunque se necesita un cambio de enfoque en el combate.

viernes, 8 de noviembre de 2019

Recital de Alexander Vivero en el Aula Magna


Este viernes 8 de noviembre en el Aula Magna del centro cultural José Atanasio Monroy del CUCSur el jovencísimo pianista tapatío Alexander Vivero ofreció un recital muy variado, que incluyó música del barroco y del clasisismo europeo, así como obra de compositores del siglo XX y del propio Alexander. El recital, que comenzó a las 19:10 horas, fue presenciado por unas 200 personas.
Alexander es actualmente alumno del maestro Joel Juan Qui, notable pianista sinaloense, de larga y exitosa trayectoria. El mismo profesor Qui fungió como maestro de ceremonias en la velada, que abrió dando una semblanza de Alexander Vivero, quien a sus once años de edad ya ha ganado premios nacionales de piano y, en este año 2019, ya ganó un premio de composición en España.
El repertorio de este recital fue el siguiente:

* Preludio en Do mayor BWV 933
   Invención en Fa mayor BWV 779
   Fantasía en Do menor BWV 906, de Bach.
* Los movimientos Allegro moderato, Adagio y Finale de la Sonata en Fa mayor de Haydn.
* De las Seis bagatelas para piano de Hermilio Hernández, la I Allegro guisto y la V Andantino.
* The hours, de la película homónima, de Philip Glass.
* El tercer movimiento, Vals, de la Sonata No. I, de Alexander Vivero.
* Tocatta, de Aram Khachaturian.

Fuera de programa y para corresponder a la ovación del público, Alexander regresó al piano para tocar la Fantasía impromptu de Chopin.
Esta fue la segunda presentación en Autlán de Alexander Vivero, luego del recital que ofreció en el tercer festival Áurea Corona el pasado mes de agosto. No hay que perderlo de vista.

Presentación de la obra de Robi en el CUCSur


Al mediodía de este viernes 8 de noviembre el caricaturista colimote Robi, alias Ivón Rodríguez Barbosa, presentó en la sala José Trinidad Lepe Preciado del centro cultural José Atanasio Monroy su obra publicada, especialmente la novela gráfica La montaña del oro. La presentación, a la que asistieron unas 20 personas, comenzó a las 12:20 horas.
Robi comenzó mencionando las coincidencias alrededor de Trinidad Lepe que se vivieron en la presentación: dijo que en Colima se está celebrando el centenario del nacimiento de este escritor, nacido en Tonaya el 30 de octubre de 1919, que la sala donde se desarrollaba la ceremonia lleva el nombre de ese escritor y que la novela gráfica que presentaba es una adaptación a una novela original del tonayense.
Enseguida hizo una auto presentación, diciendo que tiene 37 años haciendo cartón político para El Diario de Colima, luego de haberse dedicado a diseñar la publicidad en ese periódico años antes. La caricatura, dijo, es una afición que tiene desde niño, desde que cursaba la primaria deseó dedicarse profesionalmente a esta profesión.
Luego de este mensaje de introducción Robi nos expuso un repaso por su obra, apoyado en un video que se exhibió, en cinco partes, en la misma sala: en la primera parte nos mostró ejemplos de su trabajo como cartonista político, en la segunda vimos muestras de sus tiras cómicas, que con el título de Frijolitos se publican también en El Diario de Colima, en la tercera conocimos sus trabajos de historieta, en la cuarta vimos algunos dibujos de su primera adaptación gráfica a un libro publicado anteriormente (El nahual y otros relatos, del también colimense Gregorio Torres Quintero) y, en la última, nos mostró unos trabajos de animación a partir de sus tiras cómicas de Frijolitos.
Entre cada una de estas partes Robi nos explicaba los pormenores y desarrollo de cada faceta de su trabajo. Así conocimos el nacimiento de su editorial Colima Hot Cocomics, creada para publicar en forma de historieta algunos dibujos que el diario ya no le quiso publicar como tira cómica, como el caso de Enigma. También nos dijo que quiere que los niños vuelvan a leer historietas, para fomentar la lectura y el desarrollo de la imaginación.
Nos explicó cómo, de hacer publicidad y cartón político, pasó a hacer tira cómica, todo en El Diario de Colima, donde creó a sus personajes Enigma, Robi y Cuervomán, que dieron el salto a la historieta recientemente. De hecho, trajo los últimos ejemplares de esas tres historietas, de los cuales regaló uno a cada asistente.
De la historieta su trabajo evolucionó a la novela gráfica, con el ya mencionado Nahual. Este surgió de un acercamiento con la familia de Torres Quintero, a quienes les propuso hacer la versión gráfica de los cuentos de don Gregorio y aceptaron, lográndose la publicación con el auspicio del gobierno de Colima. Más recientemente publicó La montaña del oro, también con recursos públicos. De esta novela, de la que también regaló ejemplares a todos los asistentes, dijo que habla de valores, en especial de la amistad, y le gustó porque contiene escenas muy visuales, que pueden retratarse bien en caricatura.
Al final, el autor autografió ejemplares de La montaña del oro a los asistentes. El trabajo de Robi se puede ver en este enlace.

jueves, 7 de noviembre de 2019

El CUCSur festejó 25 años de vida

La placa de la cápsula del tiempo.


Por Guillermo Tovar y Miriam Vaca
Con información de las redes sociales del CUCSur.

Con un apretado programa de actividades de todo tipo, la jornada de este miércoles 6 de noviembre de 2019 la comunidad del Centro Universitario de la Costa Sur festejó los 25 años de vida de este centro de estudios, contados a partir de la creación de la Red Universitaria de Jalisco y la transformación de la antigua Escuela de Agricultura de Autlán en un centro integrante de la red.
A los festejos acudieron el rector general de la Universidad de Guadalajara, Ricardo Villanueva Lomelí, todos los ex rectores del centro universitario que viven y funcionarios universitarios que participaron en las distintas actividades: desde futbolistas del equipo Leones Negros hasta trabajadores de la librería Carlos Fuentes, pasando por los integrantes del ballet folclórico de la Universidad de Guadalajara.
Las actividades se llevaron a cabo en las instalaciones del CUCSur y en las vecinas plaza cívica Marcelino García Barragán y unidad deportiva Chapultepec. Aunque el programa comenzaría a las 10:00 horas del miércoles, en la tarde del martes ya era notorio el movimiento en la plaza cívica, donde se podía ver a algunos trabajadores montando un escenario profesional en el espacio donde se encuentra el monumento a los Niños Héroes. Desde ahí la rectora del centro universitario, Lilia Victoria Oliver Sánchez, dio el primer mensaje del día, ya casi a las 11:00 horas del miércoles, para comenzar la primera actividad: la entrega de reconocimientos a deportistas destacados. Ella felicitó a los deportistas, reflexionando sobre el concepto de mente sana en cuerpo sano. También habló el director del Sistema de Educación Media Superior, César Barba Delgadillo, sobre el desarrollo del deporte universitario en el último cuarto de siglo, que pasó de los últimos lugares nacionales a ser la segunda universidad en el país en este rubro. María Georgina Contreras de la Torre, coordinadora de Cultura Física de la UdeG presumió algunos de los logros deportivos de la Universidad y dijo al rector general que ya no quieren que se vayan de la institución los talentos deportivos. Por fin se entregaron los reconocimientos, consistentes en una estatuilla de un león, al luchador Rodolfo Salazar Guijarro, a la taekwandoín Yanira Lizandy Rosas Rodríguez, al basquetbolista Carlos León y al entrenador Óscar Iván Campos.
Para terminar esta primera ceremonia el rector general de la Universidad dirigió un mensaje más, donde dijo que la institución debe pensar en formar personas y no precisamente profesionistas. Afirmó que la Red Universitaria es la obra del siglo XX en Jalisco, que no se hizo nada más importante que los campus de la Universidad en el Estado. Su mensaje tuvo el carácter de una inauguración oficial, sugirió a los universitarios participar en las actividades del día y volver a reunirse frente al escenario a las 16:00 horas, cuando comenzarían ahí los últimos eventos. Dijo que este día sería “medio libre” para los trabajadores.
Y sí que hubo a dónde ir: a las 11:00 horas (por lo menos a esa hora estaba anunciado) se jugó en la unidad deportiva Chapultepec un partido de futbol entre los Leones Negros de la UdeG y una selección regional, que se resolvió con un marcador de 3-0 a favor de los también llamados melenudos.

Silvestre Díaz, ganador de Storytelling.

A esa misma hora comenzó en la biblioteca Antonio Alatorre el llamado Storytelling (está por saberse la causa de preferir el terminajo gringo a una expresión castellana que diga lo mismo), una dinámica cuyo objetivo fue contar historias relacionadas con la Universidad, a la que fueron convocados los universitarios y el público en general. Esta narración de historias fue también un concurso, cuyos premios fueron vales de compra de libros en la librería Carlos Fuentes, cuya directora, Diana Gutiérrez, el escritor local Alfredo Tomás Ortega Ojeda y la académica Marcela García Rojas conformaron el jurado. Los participantes fueron Rosario de la Torre Cruz, coordinadora de Calidad del CUCSur, quien habló sobre su experiencia como estudiante y como trabajadora universitaria y el impacto de esta experiencia en su vida; el cronista municipal de Autlán, Guillermo Tovar Vázquez, quien narró las discusiones del Foro de Reflexión y Propuestas Acerca del Carnaval de Autlán, celebrado en diciembre de 2008 y convocado por el CUCSur y la CANIRAC Autlán; el académico Fernando Limón Pelayo, quien ofreció una historia, casi poética, sobre la vida de una cochinilla de nopal, inspirada en una práctica de campo en la que él participó; la también alumna Nayhomi Michel Pelayo, quien recordó sus experiencias y logros como estudiante; el egresado Silvestre K´'anil Díaz Landeros, con una narración de cómo ingresó a la licenciatura en Administración para estudiar una carrera “de verdad”, práctica y con buen mercado laboral, aunque insípida, y el descubrimiento de un libro de Arthur Schopenhauer en la biblioteca del CUCSur durante un rato libre entre clases; el académico Daniel Edén Ramírez Arreola contando la primera impresión que le causó, en sus primeros tiempos como profesor, uno de los personajes legendarios del CUCSur y la que él cree que le causó a la actual rectora del centro, antes de que ella accediera a ese cargo; y, por último, la también académica Claudia Ivette Gómez Rodríguez contó sus experiencias como alumna y cómo ingresó a trabajar en el centro universitario, porque quería estar del lado de los que toman decisiones.
El maestro Alfredo Ortega dio un mensaje de cierre titulado Y entonces nos fuimos a Autlán, donde contó la mudanza que hizo con su familia a Autlán en 1995, sus primeras impresiones de la región y cómo conoció los elementos de identidad autlenses, sus personajes destacados, la comida, la música y la fiesta. Enseguida se dio a conocer a los ganadores: Silvestre Díaz se hizo con el primer lugar, Fernando Limón con el segundo y Claudia Gómez quedó en tercer lugar.

La rectora del CUCSur, Lilia Oliver, en la gala conmemorativa.

Al terminar la narración de historias hubo que atravesar medio centro para llegar al Aula Magna, donde alrededor de las 12:10 horas comenzó una gala conmemorativa del aniversario del CUCSur. Esta ceremonia comenzó nada menos que con un concierto de la chirimía López Peña, papaquis incluidos, para dar paso a la rectora del CUCSur, quien dio un mensaje más, ahora sobre el impacto del centro universitario en la región, tanto en la formación profesional como en la investigación para la solución de problemas, así como en el freno de la migración hacia otras regiones, en la divulgación de la cultura y en otros ámbitos.
Luego de la exhibición de un video conmemorativo del aniversario, se cedió el uso de la tribuna a miembros de la comunidad del CUCSur, quienes compartieron sus testimonios sobre el impacto de la Universidad en sus vidas: hablaron Miguel Ángel Hernández Ramírez, trabajador administrativo y Axel Bermejo del Río, egresado.
Enseguida los representantes de la autoridad universitaria, que antes habían inaugurado los festejos, junto con los directores de las preparatorias de la región, entregaron un reconocimiento a personajes significativos en la vida del CUCSur y a sus primeros funcionarios. El reconocimiento consistió en una estatuilla del artista Álvaro Cuevas y se entregó a los ex rectores del centro universitario Adolfo Espinosa de los Monteros Cárdenas, Salvador Acosta Romero, Juan José Palacios Lara, Enrique Javier Solórzano Carrillo, Carlos Manuel Orozco Santillán y Alfredo Tomás Ortega Ojeda; y también a Carlos Alfonso Alvarado Navarro, Luis Flavio Arias Fierro, Ángel Efraín Brambila Michel, Alfredo Castañeda Palomera, José Flores Sandoval, Enrique Flores Terríquez, Laura Georgina Fong Gollaz, Óscar García Montañez, Fausto Gutiérrez Lugo, Francisco Julián Íñiguez García, Elizabeth Kuri Cano, Armando Martínez López, José Luis Meléndez Rodríguez, Adán Michel Aréchiga, José Manuel Monzón Sandoval, Ranulfo Orozco Rueda, Juan Ernesto Pelayo García, Julio César Quiñones Bejarano y María Teresa Sandoval Madrigal.
Un reconocimiento especial se hizo a los benefactores del centro universitario: Óscar García Montañez, Javier García Paniagua y Francisco Julián Íñiguez García, quien fue presidente municipal de Autlán en la época del nacimiento del CUCSur.
El doctor Alfredo Castañeda Palomera, uno de los fundadores del centro universitario, dio enseguida un mensaje sobre el impacto general del CUCSur en la región, en lo social, cultural y económico, compartiendo su testimonio como universitario.
Por último el rector general Ricardo Villanueva, cerró la gala con una reflexión sobre cómo la Universidad, que ha acudido a las regiones a llevar y generar nuevos conocimientos, también ha llegado a aprender de las cosas que ya se hacían antes en ellas. También recordó cómo nació la red universitaria y, de nuevo, habló sobre los beneficios de la presencia de la Universidad en las regiones.
Para terminar, apareció en el escenario nuevamente la chirimía López Peña para despedir con notas carnavalescas a los más de 400 asistentes.

Sala de ex rectores.

Mientras sonaban los sones de la chirimía hubo que volver a correr de regreso a la biblioteca Antonio Alatorre para participar en la ceremonia de imposición del nombre de Sala de Ex Rectores a la hasta entonces Sala de Gestión e Innovación, con lo que la biblioteca pierde, afortunadamente, el último resto de aquellos nombres técnicos con los que nació. El primero lo perdió, como recordamos, en septiembre de 2013, cuando se le cambió el nombre de Centro de Recursos para el Aprendizaje y la Investigación por el mucho más cálido de biblioteca Antonio Alatorre.
La ceremonia de imposición del nuevo nombre de esta sala, que se anunció como una ceremonia de inauguración, comenzó a las 14:00 horas y tuvo la asistencia de unas 150 personas, entre las que se contó a todos los ex rectores, cuyos retratos se colocaron en la pared norte de la sala, y a la señora Emma Deyanira Barajas Pérez, viuda del licenciado José Negrete Naranjo, primer rector del CUCSur.
En un primer momento la rectora Lilia Oliver dijo que la celebración del aniversario 25 de la red es un momento propicio para reconocer el desarrollo y crecimiento del campus con las gestiones que hizo cada rector en su momento. La sala, dijo, es una muestra de gratitud y reconocimiento a los ex rectores del centro, por su trabajo y esfuerzo para llevar a cabo el crecimiento de lo que hoy es el CUCSur.
A nombre de los ex rectores el doctor Adolfo Espinosa de los Monteros Cárdenas dijo que él, estando en la administración general, quiso venir al CUCSur para fortalecer al campus y porque lo une una historia en la Costa. El rector general, por último, dijo que con este reconocimiento también se premia el esfuerzo de toda la comunidad universitaria de cada época, puesto que los avances en el centro universitario se deben a todos los universitarios.
Al terminar esta ceremonia se llevó a cabo otra más, ahora en la sala de juntas del edificio de rectoría, a la que se impuso el nombre de José Negrete Naranjo. La ceremonia consistió en la develación de la placa correspondiente.
Una última ceremonia tuvo lugar a las 17:20 horas junto a la pérgola mayor del centro cultural José Atanasio Monroy, donde se enterró una cápsula del tiempo en la que se incluyeron documentos, fotografías, discos compactos de la colección Compositores de la Región, una camiseta conmemorativa del aniversario 25, una libreta de comentarios, el busto del robot NAO y una maqueta de la sede principal del CUCSur impresa en 3D. Los documentos y fotos se guardaron, además, en un dispositivo USB. La cápsula del tiempo quedó sellada con una placa metálica que dice que se abrirá el 6 de noviembre de 2044, dentro de 25 años, deseando que los universitarios de entonces vivan en un mundo más justo, sustentable y humano.

El escenario de la plaza cívica.

Además de todas estas ceremonias, desde las 10:00 y hasta las 18:00 horas se vivió en la plaza cívica una fiesta popular, con música, danza, venta de comida y bebida (aunque no alcohólica), juegos inflables, toro mecánico, entre otros. La plaza lució llena prácticamente toda la jornada, con algunos niños y adultos y una gran mayoría de jóvenes, muchos de ellos estudiantes de la Escuela Preparatoria Regional de Autlán, fácilmente identificables por el tono verde de sus uniformes. En el escenario se presentaron a lo largo del día alumnos preparatorianos de la región, de los talleres de arte, quienes ofrecieron conciertos de varios géneros. También se presentó ahí, haciendo su debut, el grupo de danza folclórica Los Decanos, conformado por autlenses con experiencia en esta disciplina y que, por alguna razón, tenían tiempo sin practicarla. En los tiempos entre cada presentación un par de animadores mantuvieron el ambiente animado, con chistes, regalos y demás formas de interactuar y mantener la atención del público.
En el Aula Magna, mientras tanto, se exhibió la película "La forma del agua", a las 14:00 horas, y se representó la obra de teatro "Salvador, el niño, la montaña y el mango", de Ardelefante teatro, a las 16:00.


Las actividades del día las cerró el ballet folclórico de la Universidad de Guadalajara, que bailó en el escenario de la plaza cívica sones jaliscienses ante algunos cientos de personas que se reunieron a verlo, entre universitarios y miembros de la comunidad autlense. Así se vivieron los festejos por el aniversario 25 del Centro Universitario de la Costa Sur, institución de suma relevancia en la historia de Autlán.

lunes, 4 de noviembre de 2019

Homenaje al profesor Fausto Maldonado Vargas en el Palacio del Arte

Altar de muerto dedicado al profesor Fausto Maldonado Vargas.

Este domingo 3 de noviembre en el Palacio del Arte (José Clemente Orozco #115, colonia Huitzilacate) celebró su primer aniversario con un homenaje al profesor Fausto Maldonado Vargas. La actividad comenzó a las 12:20 horas y reunió a unas 35 personas.
Desde el día anterior en una esquina del recinto se montó un altar de muerto para el profesor Fausto, en el que pudieron verse, además de los elementos tradicionales, su título expedido por la Escuela Normal Nueva Galicia y un ejemplar del libro Vivir para contarla, de Gabriel García Márquez.
La profesora Armida Briceida Maldonado Rubio, propietaria del Palacio del Arte, dirigió el primer mensaje a los asistentes, en el que precisó que ese espacio se abrió sin fines de lucro para apoyar a todos los que realicen alguna disciplina artística, para enseguida hacer una relación de las exposiciones, conferencias y demás actividades que se han realizado en su primer año: una conferencia de Ernesto Cano Lomelí en el Día Municipal de la Chirimía, la exposición colectiva La chirimía jalisciense, la exposición Los colores de mi tierra, de Becky Torres, entre otros.
Luego de otro mensaje, ahora de felicitaciones a los propietarios del Palacio del Arte por parte del regidor Servando Navarro Medina, comenzó lo que originalmente se había pensado como un panel pero que terminó siendo una serie de pláticas acerca del profesor Maldonado Vargas:

Lourdes Urbano en el uso de la voz.

En primer lugar el cronista municipal de Autlán, Guillermo Tovar Vázquez, leyó una semblanza biográfica del profesor, en la que se mencionan sus estudios y los lugares donde trabajó, como profesor, supervisor y director y, desde luego, su papel como fundador de la unidad 143 de la Universidad Pedagógica Nacional.
Enseguida la profesora Lourdes Urbano Vargas, quien fuera alumna de Fausto Maldonado en la Escuela Normal para Educadoras de Unión de Tula (ENEUT), compartió su experiencia como alumna suya, que comenzó ya grande, casada y con hijos, cuando Maldonado la animó a hacer trámites para ingresar a la ENEUT y prepararse para la carrera docente. En uno de los viajes a Unión de Tula desde Autlán, previo a su ingreso, sufrió un severo accidente junto con toda su familia, que le impidió presentar el examen de admisión. El profesor Maldonado le permitió presentar el examen en otra fecha pero, cuando recuperó la salud, le exigió que se pusiera al corriente con sus compañeras.
La señora Melania Galván Galván, quien fue secretaria de la dirección en la unidad 143 de la Universidad Pedagógica Nacional, narró cómo el profesor Maldonado la llamó a trabajar en esta institución justo después de su fundación, en 1979. Dijo que de él aprendió a trabajar con humildad y discreción, que con él había que trabajar en equipo aunque no se tratara de tareas que incumbieran estrictamente a su puesto de trabajo: lo mismo le podía tocar atender las áreas verdes que aplicar exámenes o atender sus funciones de secretaria; era necesario para sacar adelante a un plantel que daba sus primeros pasos. El maestro Maldonado, mientras fue director de la UPN (1980-1981) no trabajaba dentro de la dirección, estaba por todo el plantel atendiendo asuntos.
Por último el maestro José Antonio Gómez Vargas, ex director de la UPN en Autlán, comenzó su intervención compartiendo una definición de la palabra ilustre, para decir que de todos los elementos que contiene esa acepción, a Fausto Maldonado Vargas no le falta ninguno. Recordó enseguida a un grupo de maestros que tuvo en su época de secundaria, que cursó en la Morelos, hoy Secundaria Autlán, entre los que se encontraba Fausto Maldonado. Ellos, dijo, eran personas altruistas, puesto que "rescataron" a varios niños que, por falta de recursos económicos, no hubieran podido seguir estudiando más allá de la primaria, entre los que se encontraba el mismo Antonio Gómez. Ellos hablaron con sus padres y ofrecieron becas para que pudieran seguir estudiando. Al profesor Maldonado lo conoció, dijo, como maestro en la secundaria Morelos, como director en la UPN y como compañero de trabajo en esta misma institución, de su personalidad destacó su espíritu de sacrificio y su personalidad entusiasta y altruista.

Dylan Celis.
Al terminar el panel el pianista Dylan Celis interpretó algunas piezas, de autores como Ludovico Einaudi, Yanni y Yiruma.
En el Palacio del Arte se encuentran expuestas algunas pinturas de tema relacionado con el Día de Muertos y una colección de fotografías que muestran los daños que sufrió el Parque Funeral Autlán a causa del huracán Jova, en octubre de 2011, que permanecerán disponibles durante un mes.

domingo, 3 de noviembre de 2019

Una aproximación a la cronología histórica de Pedro Zamora en la sesión mensual de la BSGEEJ


La mañana de este sábado 2 de noviembre el capítulo Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco celebró su sesión ordinaria del mes en el salón de usos múltiples del Museo Regional. Ante la presencia de unas 25 personas, la parte pública de la sesión comenzó a las 11:15 horas.
El maestro Alfredo Tomás Ortega Ojeda, quien fungió como anfitrión, expuso el tema Una aproximación a la cronología histórica de Pedro Zamora, al que calificó como una presentación "atrevida y poco documentada", que hizo con el objetivo de ordenar cronológicamente los acontecimientos que narran los diferentes autores que cuentan la historia de este personaje, no todos con rigor o metodología científica. Esta diversidad de enfoques ha ocasionado que se cuenten los hechos desde distinto punto de vista pero también que algunos hechos sean omitidos en algunas publicaciones. La cronología del maestro Ortega está hecha a partir de estas publicaciones, reuniendo y ordenando lo que aparece en todas. Para el maestro Ortega, la falta de rigor metodológico en quienes escribieron sobre Pedro Zamora es la causa de toda la incertidumbre alrededor de él.
Durante casi una hora el ponente hizo una relación de acontecimientos en la corta pero agitada vida de Pedro Zamora, presentando la fecha en que sucedieron: comenzó con su nacimiento en El Palmar de los Pelayo en el año 1890, sus inicios en la compra venta de huevo en la región en 1906 y su primer asesinato, en Cocula, al parecer al defenderse de un asalto mientras desarrollaba esa actividad económica. En junio de 1911, cuando el maderismo ya había triunfado, Zamora asesina al hermano del cura Darío Cuevas, por lo que es encarcelado en Unión de Tula, de donde escapa en diciembre de ese año y comienza su carrera delictiva disfrazada de alzamiento, en un momento en que no había ya algún movimiento armado vigente en el país.
El maestro Ortega puso énfasis en el movido año de 1914, que Zamora comenzó atacando el pueblo de Tomatlán y que terminó en Guadalajara como parte de las triunfantes tropas constitucionalistas. La febril actividad de ese año incluyó los sangrientos ataques a Purificación el 22 de abril y a San Gabriel el 6 de mayo, además del que realizó a Autlán el 23 de mayo. De esta forma el expositor nos llevó por cada etapa de la vida de Zamora, su gradual aislamiento de otros jefes locales y de cualquier movimiento nacional, su degeneración al simple bandolerismo y su caída y muerte en 1921.
La exposición del maestro Alfredo Ortega incluyó explicaciones del contexto político nacional e internacional de cada época y cómo influyó en las acciones de Pedro Zamora.