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martes, 26 de mayo de 2026

Segunda jornada de la IX Semana Cultural Ernesto Medina Lima

Inauguración formal de la IX Semana Cultural.

 Aunque inició el jueves 21 de mayo en San Gabriel, la tarde del viernes 22 en el Museo y Centro Regional de las Artes de Autlán fue inaugurada la IX Semana Cultural Ernesto Medina Lima, del Capítulo Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco (BSGEEJ), con la que se conmemora el aniversario luctuoso del fundador de este Capítulo y quien fuera cronista municipal de Autlán durante muchos años, fallecido el 22 de mayo de 2007. La sesión de inauguración comenzó a las 19:00 horas, con la asistencia de unas 30 personas, entre quienes estuvieron socios de la BSGEEJ, familiares de don Ernesto e invitados especiales, como la regidora del Ayuntamiento de Autlán Myriam Luján Espinoza, la diputada federal Haydid Arreola López y el tesorero municipal José Emmanuel Velázquez Ríos.

Luego de unas palabras de bienvenida por el secretario del Capítulo, Guillermo Tovar Vázquez, los asistentes dedicaron un minuto de silencio a la memoria de don Ernesto Medina Lima, un recuerdo de este personaje autlense a 19 años de su fallecimiento. Enseguida, la regidora Myriam Luján, quien asistió con la representación del presidente municipal, dio un mensaje en el que expresó su deseo de que los trabajos que se presentarían en estas jornadas sean una semilla de nuevas ideas para el futuro de Autlán y la Costa Sur y declaró inaugurada la semana cultural. Un último mensaje estuvo a cargo de Jazive Moreno Carranza, bisnieta de don Ernesto, quien a nombre de su familia expresó el orgullo de ser descendiente de este personaje, de quien evocó los valores que caracterizaron su personalidad y que siguen inspirando a quienes lo conocieron y a quienes han conocido su obra.

Presentando El último portal.


Luego de esta ceremonia de inauguración se presentó la primera ponencia, a cargo de Martha Florentina Corona Santana y que llevó por título El último portal, producto de investigaciones en archivos civiles y eclesiásticos de Autlán, en el que explicó la historia del portal Juárez del centro de Autlán, desde su origen hasta sus constantes transformaciones. De hecho, Martha comenzó afirmando que este portal, que es el frontero al jardín Constitución hacia el oriente, ha sido el más cambiante en su forma y el de más reciente construcción de los cuatro que se encuentran en el centro de la ciudad.

Luego de una descripción de la fisonomía del centro de Autlán antes de la existencia de este portal, con la parroquia del Divino Salvador luciendo dos torres, una de ellas con un reloj público, el cementerio frente a este templo y la Plaza de Armas, hoy jardín Hidalgo, con su kiosco de madera, explicó que luego de que se abriera el Panteón de los Dolores y se clausurara el antiguo cementerio parroquial, el 15 de julio de 1853 le fue vendido el terreno que ocupaba este cementerio al señor Ramón Quintero, quien construyó ahí una casa con frente a la parroquia, es decir, al oriente. A espaldas de la casa construyó un portal, que fue conocido como de Quintero, donde el señor Salvador Vergara abrió un montepío en el año 1877, con el nombre de El Ferrocarril. A partir del año 1869 comenzó la venta de algunas secciones de este portal, ya conocido como de doña Sinforosa Murguía y convertido en un lugar eminentemente comercial: ahí han funcionado, a lo largo de más de un siglo, establecimientos de comercio, una gasolinera, la famosa papelería Casillas, una cantina, un laboratorio de análisis clínicos, un laboratorio de revelado de fotos, entre muchos otros, según explicó la ponente, quien también mencionó algunos acontecimientos importantes que se desarrollaron a la sombra del portal, como unas elecciones de la Junta Cantonal en el año 1868 y  discursos de Fiestas Patrias y ceremonias del Grito.

La ponencia de Martha Corona terminó con la exhibición de una serie de fotografías que muestran los cambios que ha sufrido el portal Juárez al paso del tiempo y cómo ha sido parte importante de la vida cotidiana de los autlenses. Entre las imágenes mostradas hubo algunas generadas por IA, que permitieron imaginar cómo lucía el centro de Autlán en el siglo XIX. La ponencia fue ampliamente comentada por los asistentes, quienes expresaron sorpresa por el cambio en la fisonomía del centro de Autlán y algunos recuerdos de lo que han visto y vivido en el portal Juárez.

Ramón Rubín en el cine.


La segunda ponencia, y última de la jornada, fue Ramón Rubín en el cine, de José Francisco Cobián Figueroa, que comenzó con una anécdota sobre cómo conoció a Ramón Rubín, un destacado escritor jalisciense, mientras el hoy ponente era estudiante de bachillerato y el señor Rubín era vecino de Autlán. Esa vez, dijo, pasaron toda una tarde conversando sobre diversos asuntos, entre los que no podía faltar el conflicto que el escritor mantuvo con Alfonso Reyes y Agustín Yáñez, figurones de la cultura en México a mediados del siglo XX. Cobián dijo que le maravillaba cómo Rubín se expresaba y se apasionaba, mostrando que era una persona enterada.

Entrando en materia, el ponente afirmó que el único guion cinematográfico acreditable a Ramón Rubín es Río inmóvil, que sería luego publicado en forma de libro por la Secretaría de Cultura de Jalisco en 1992. Esta publicación está dividida en dos partes, una dedicada a la experiencia que vivió Rubín “infiltrado” en un grupo de campesinos laguneros que la Oficina de Colonización del gobierno federal trasladó a una región de Campeche, con la intención de hacerlos producir esas tierras que contaban con mucha agua y alejarlos de la sequía del norte. La segunda parte del libro es una ficción, basada en esta experiencia. El guion cinematográfico fue hecho por Rubín, por encargo del gobierno federal, que pretendía filmar una película de corte heroico que narrara esta mudanza de campesinos como un proyecto digno de memoria.

En la obra, sin embargo, Rubín no es complaciente y narra las vicisitudes del traslado con sus fallas logísticas, el desencuentro de los campesinos con una tierra que no era tan fértil como se imaginaba y con un clima y un entorno que no les pertenecía y, sobre todo, con la nostalgia de la familia. El proyecto de traslado fue fallido, como lo fue también la filmación de la película que, luego de varios intentos de guion con personajes como José Revueltas, y ante el abandono de los campesinos de las tierras que se les asignaron en Campeche para volver a sus resecas pero propias tierras, también la producción del filme fue desechado. Cobián se dijo sorprendido de que el gobierno de Jalisco hubiera publicado este libro, en el que Rubín critica fuertemente la corrupción del gobierno federal.

lunes, 23 de marzo de 2026

Historia, patrimonio edificado y chirimía. Un resumen de la segunda jornada del XXII Coloquio Internacional de Temas Jaliscienses Mario Gómez Mata


 El sábado 21 de marzo se celebró en el aula magna Alfonso Herrera Soiné de la Casa de la Cultura de Lagos de Moreno la segunda jornada del XXII Coloquio Internacional de Temas Jaliscienses Mario Gómez Mata, que organiza el gobierno de ese municipio alteño a través del Archivo Histórico, en colaboración con el Colegio de Jalisco y el Centro Universitario de los Lagos de la Universidad de Guadalajara. La sesión comenzó a las 9:45 horas y tuvo una asistencia de alrededor de 20 personas.

En esta jornada hubo tres mesas, con nueve ponencias sobre historia, patrimonio edificado y antropología, en el siguiente orden:

Mesa 6:

La doctora Claudia Patricia Rivas Jiménez, académica del Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas de la Universidad de Guadalajara, abrió la jornada con el trabajo ¿Qué representa un nombre? Patrones de asignación de los nombres en la Guadalajara colonial tardía, del cual explicó que se trata de una aproximación inicial, en proceso, a los patrones de asignación de nombres a niños en Guadalajara, basado en un censo de esa ciudad levantado en 1821 y que es de los más detallados que existen. Luego de algunas consideraciones sobre las costumbres de culturas de distintas partes del mundo y de diferentes épocas en cuanto a los nombres propios y la forma en que las personas se dirigen a otras, presentó una tabla con los catorce apellidos más comunes en el censo mencionado (los más abundantes son Rodríguez, García y González) y un análisis de estos apellidos por calidad étnica. Entre los datos que encontró están la poca abundancia de apellidos de origen religioso, como Santiago, Cruz o Reyes) y el hecho de que indios y españoles compartían patrones de asignación de apellidos, por lo que no parece ser este patrón un componente de diferenciación social, como sí lo fueron la riqueza, el dominio del idioma español, entre otros.

El maestro Héctor Moreno Soto, académico de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, expuso Luchar en Tierra Ajena: El General Izaguirre y las columnas volantes del ejército en la guerra contra los cristeros de Los Altos de Jalisco 1927-1928, un análisis de las batallas libradas en los Altos en los primeros años de la Cristiada, recurriendo a mapas modernos y a soldados de juguete puestos sobre ellos para ilustrar los movimientos y posiciones de los combatientes. Sobre este análisis hubo también la explicación de la conformación de las columnas federales que vinieron a combatir a los cristeros en los Altos, con un alto porcentaje de soldados yaquis tomados mediante leva y mandados por generales norteños, algunos de ellos famosos por su crueldad. Un caso paradigmático fue el del general Juan Bautista Izaguirre, quien cometió una masacre en Lagos de Moreno que implicó el asesinato y tortura de inocentes en la antigua cárcel municipal y la baja del general del Ejército.

La doctora Claudia Gamiño Estrada, académica del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad de Guadalajara, presentó el trabajo De Reina a periodista: Lolita de la Mora, una aproximación a su historia, sobre la vida de la periodista laguense Lolita de la Mora y su trabajo de varias décadas. Con la intención de visibilizar a las mujeres de Lagos a través del trabajo periodístico de Lolita de la Mora, compartió datos biográficos y profesionales de este personaje, emparentado con Alfonso de Alba y quien escribió en medios como Siempre! y fundó el periódico local Provincia, trabajó para la agencia EFE y entrevistó a grandes protagonistas de su tiempo, como Fidel Castro. El trabajo de la doctora Gamiño incluye un análisis detallado de los textos que Lolita publicó en la revista Sucesos para todos.

Mesa 6. De izq. a der.: Héctor Moreno, Claudia Rivas y Claudia Gamiño.


Mesa 7:

La doctora Martha Rosalía Sánchez López, profesora en el Departamento de Turismo, Recreación y Servicio, del Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas de la Universidad de Guadalajara, presentó el trabajo La difusión del patrimonio mundial orientado a estudiantes de educación básica, en la ciudad de Lagos de Moreno, Jalisco. “Acercar a los jóvenes a su ciudad”, consistente en una propuesta de incluir en la enseñanza de los alumnos de nivel básico de Lagos materias sobre el patrimonio cultural de su municipio, empezando con las declaratorias con que cuenta ese lugar (Patrimonio de la Humanidad, zona de monumentos históricos, entre otras), la importancia de la conservación de su patrimonio arquitectónico y la difusión de su patrimonio cultural inmaterial. En sus propias palabras, “se buscan jóvenes sensibilizados en el patrimonio de su comunidad”.

El arquitecto Diego Hernández García propuso el trabajo Lagos de Moreno, coyunturas y confrontaciones urbanas y arquitectónicas: un plan de manejo para el patrimonio arquitectónico laguense, un extenso análisis del patrimonio edificado de Lagos con el objetivo de crear un plan de manejo que permita su conservación mientras se le mantiene en uso. Además de los problemas que presenta el centro histórico de Lagos, como la vialidad complicada y la poca claridad en la reglamentación de construcción, el ruido y el drenaje, el ponente planteó algunas preguntas sobre cuál debería ser el punto de partida para el mencionado plan de manejo: integrar el centro con los otros barrios o dejarlo como un museo al aire libre, plantear un programa de conservación excluyente o mantener el espacio público abierto a todos los habitantes y visitantes… la ponencia concluyó con algunas imágenes generadas con inteligencia artificial sobre cómo podría verse Lagos de Moreno en el futuro, según distintas concepciones del desarrollo urbano.

El abogado Francisco Javier Sánchez Muñoz, cronista de San Miguel el Alto, presentó Decretos de Zonas de Monumentos Históricos. Su importancia para proteger el patrimonio histórico edificado. Reflexiones sobre San Miguel el Alto, Jalisco a 25 años de la obtención de esta protección, un trabajo en el que explica que la declaratoria de zona de monumentos históricos se da a un lugar que cuenta con varios elementos relacionados con acontecimientos históricos relevantes, con la intención de protegerlos. Afirmó que, aunque es una declaratoria que expide la Presidencia de la República y cuenta con una reglamentación extensa, es poca la importancia que se le ha dado por los lugares que cuentan con ella, al no aplicar los recursos y la planificación necesaria en su conservación y en su difusión, contrario a lo que ocurre con la categoría de Pueblo Mágico, una etiqueta comercial. Luego de una explicación sobre la legislación que aplica a la declaratoria de zona de monumentos históricos y de las autoridades encargadas de hacerla cumplir, el ponente habló del caso de San Miguel el Alto, uno de los dos únicos lugares de Jalisco (junto con Lagos de Moreno) que tienen esa declaratoria: la obtuvo en 2001 y abarca más de 600 fincas del centro de San Miguel, aunque muchas de ellas ya han sido demolidas y faltan acciones y planes de protección. Concluyó que es necesario repensar las estrategias de protección y tener voluntad política, cree necesario también ampliar el catálogo de lugares con este decreto y crear oficinas regionales del INAH, que sean capaces de actuar de manera más ágil.

Mesa 7. De izq. a der.: el moderador, Francisco Sánchez, Martha Sánchez y Diego Hernández.


Mesa 8:

El doctor Miguel Ángel Casillas Báez, de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, presentó el trabajo Historia y Estadística de Capilla de Guadalupe, Jalisco, en 1925, según el doctor José María Casillas Aguirre, un análisis de la obra Apuntes de geografía, historia y estadística de Capilla de Guadalupe, publicada por el médico José María Casillas hace un siglo, un retrato de la población de Capilla de Guadalupe. Esta obra, a la que calificó como “valioso testimonio para su comunidad”, ofrece información sobre geografía física, comunicaciones, servicios públicos, personajes y sucesos históricos de ese lugar del municipio de Tepatitlán de Morelos y no existe un precedente de una obra semejante; su autor era originario de Capilla, pero pasó buena parte de su vida en Autlán, donde es más recordado que en el lugar donde nació. El ponente propone una reimpresión de este trabajo, junto con un estudio contemporáneo que permita hacer un análisis del crecimiento y la evolución de Capilla de Guadalupe.

Luis Ángel Vargas Reynoso, doctorante en Historia Iberoamericana en el Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades, expuso Peripecias y vacíos ante la búsqueda de fuentes sobre Las Poquianchis, parte de una investigación que busca comprender cómo las Poquianchis lograron construir una red de trata, en el contexto social del “milagro mexicano”. Hizo un análisis de la gestión humana en la búsqueda de fuentes, que en el caso de su investigación de más de 20 años sobre este caso ha incluido gestiones en archivos municipales del Estado de Guanajuato para buscar documentos, que nadie tiene o quiere compartir. El caso de las Poquianchis, dijo, es memoria cultural viva, emparentada con la crisis de desapariciones de la actualidad pero que vemos con el filtro del morbo que permeó en la cobertura periodística de la época; concluyó mostrando algunas fotos de mujeres que posiblemente fueron secuestradas por las Poquianchis y con un análisis de su composición y metatextos, que buscaban, más que otra cosa, estimular los sentimientos de los lectores.

El coloquio concluyó con la presentación del trabajo El Día Municipal de la Chirimía en Autlán y el renacimiento de una tradición musical, del cronista de Autlán, Guillermo Tovar Vázquez, una narración de cómo la tradición de la música de chirimía se perdió en nuestro municipio a finales de la década de 1990 y de las gestiones que comenzaron años después por parte de los músicos Manuel López Morales y Javier Aréchiga Hernández para recuperarla. Una vez que existieron nuevamente duetos de chirimía en Autlán, López Morales propuso ante el Consejo Ciudadano de Identidad y Patrimonio del Municipio de Autlán la creación de una actividad anual que permitiera la difusión y el mayor conocimiento por el público de la música de chirimía, creándose en septiembre de 2017 el Día Municipal de la Chirimía, que se celebra dos semanas antes del Entierro del Mal Humor con actividades académicas, cívicas y artísticas. El ponente mencionó las actividades de cada una de las ediciones de este Día Municipal de la Chirimía, que se ha celebrado de forma ininterrumpida desde 2018, enfatizando que no se trata de una actividad impuesta por una autoridad, sino que está en manos de los portadores de la tradición.

Luego de esta última ponencia, el coloquio fue clausurado a las 14:17 horas por el jefe del Archivo Histórico de Lagos de Moreno, Israel Gómez Alonzo.

jueves, 26 de febrero de 2026

Con presencia autlense, se desarrolló el segundo Congreso Estatal de Cronistas e Historiadores en San Ignacio Cerro Gordo


 San Ignacio Cerro Gordo celebra su aniversario de fundación el 23 de febrero, fecha del año 1697 en que esta población comenzó su historia, todavía como hacienda. Y, como parte de las celebraciones por este aniversario, desde el año pasado se realiza en ese lugar un Congreso de Cronistas e Historiadores que organiza el gobierno municipal; el correspondiente a este año 2026 se realizó el pasado domingo 22 de febrero en la Casa de la Cultura de San Ignacio Cerro Gordo, con la participación de ponentes de Jalisco, Colima y Michoacán y con el tema general de “A cien años del inicio del conflicto Iglesia-Estado (1926-2026)”.

Algunos de los participantes en el Congreso llegamos a San Ignacio desde un día antes, otros lo hicieron temprano el mismo domingo, pero todos estábamos citados a las 9:00 horas en la Presidencia Municipal, donde fuimos recibidos por el doctor José Zócimo Orozco Orozco, cronista municipal, y por la presidente de ese municipio, Teresa Romo González. Ahí, colocados en el balcón de la Presidencia, fue tomada la fotografía oficial del Congreso. Luego de este acto protocolario y del registro de los participantes, fuimos conducidos a la cercana parroquia de san Ignacio de Loyola, de original fábrica, única en su estilo en los Altos, y de una rica y bien cuidada ornamentación, donde se nos dio una breve explicación de su origen y evolución. Se trata de un templo reciente, cuya construcción fue concluida en el siglo XX, que cuenta con un soberbio órgano tubular traído de California y que en estos días luce una decoración especial a base de mariposas de plástico que, según se nos aclaró, representan la alegría de las fiestas.

De aquí nos trasladamos a la Casa de la Cultura, ubicada a las afueras del pueblo, hacia el poniente. En el auditorio Cecilia González Gómez de ese lugar, a las 10:30 horas, comenzó la ceremonia de inauguración del Congreso, con la asistencia de unas 20 personas. En el presídium estuvieron la presidente municipal Teresa Romo, Verónica Valencia Salazar, de la Asociación Nacional de Cronistas de Ciudades y Comunidades Mexicanas (ANACCIM); el cronista Zócimo Orozco, el regidor Luis Ronaldo Morales Barba y Rosa Alicia Delgado, en representación de la presidente municipal de Encarnación de Díaz, Érika Adriana Cuevas Fuentes. Bajo la conducción de Fátima Martínez, señorita San Ignacio Cerro Gordo 2025, y de Refugio Morales Torrez, directora de Cultura municipal, la ceremonia se desarrolló de la siguiente forma:

La presidente Teresa Romo dio un mensaje de saludo y bienvenida a los visitantes, en el que afirmó que la Cristiada es un tema profundo y trascendente y que es invaluable el trabajo de los cronistas e historiadores para comprender quiénes somos y de dónde venimos. Dijo que su gobierno está comprometido con las actividades que ayuden a difundir la historia y el orgullo por lo que somos y que espera que este Congreso sea un espacio de reflexión.

Luego de este mensaje se rindieron honores a la Bandera, con la escolta de Seguridad Pública municipal y la banda de guerra Señor de la Esperanza, dirigida por el profesor Ricardo Lara Murillo. La ceremonia incluyó un juramento a la Bandera dirigido por el joven Natal Martínez, alumno del CECYTEJ de Capilla de Guadalupe. Con esto concluyó la ceremonia de inauguración y los ponentes pasamos a las cuatro salas en que se distribuyeron las mesas de trabajo temáticas, organizadas de la siguiente forma:

Trabajos en la mesa 1.


Mesa 1: Narraciones de hechos importantes de la Revolución Cristera en su lugar de origen, instalada en la sala de Música, con los siguientes ponentes: Víctor Gil Castañeda, de la Asociación Colimense de Periodistas y Escritores, quien presentó Narraciones de la Guerra Cristera en algunos autores regionales y colimenses; Mirtea Elizabeth Acuña Cepeda, de la Asociación de Cronistas de Pueblos y Ciudades del Estado de Colima, con el trabajo Cristiada: la educación en conflicto; Sergio Francisco Chapela Preciado, de Colima, presentó A 100 años de la Revolución Cristera, ¿qué hemos aprendido de ese fenómeno social?; la artista plástica arandense Hilda Cecilia Navarro Tejeda presentó Antonio Tejeda Ascencio en la Cristera; José Abelardo Ahumada González, de Colima, propuso Los más remotos antecedentes de la Cristiada en Colima; Guillermo Tovar Vázquez, cronista de Autlán, presentó Las necesidades de los valientes soldados de la libertad. Un intercambio epistolar entre el sacerdote Luis Orozco y el general Manuel Michel, y Martin Rodrigo López Sevilla, cronista de Manzanillo, presentó La toma de Manzanillo. Una efímera e increíble batalla.

Mesa 2: Mártires cristeros y personas destacadas en la lucha cristera. Participaron en ella Octavio Morales Padilla, del Centro de Estudios Cristeros Alfredo Hernández Quesada, de Encarnación de Díaz, con Mártires y héroes cristeros. Encarnación de Díaz, tierra de cristeros; Armando Quezada Solís, cronista de Vista Hermosa, Michoacán, con Los mártires de Sahuayo; Emmanuel Hernández Valdivia, de Capilla de Guadalupe, con Mártir del silencio. Murió por Dios y por la Patria. José Cecilio Gómez Castellanos (1874-1928); Víctor Manuel Mendoza Sánchez, cronista de Tuxpan, con Los santos que nacen del pueblo: José Isabel Vargas, y Andrés Martínez Martínez, historiador y cronista de San Miguel el Alto, con San Miguel el Alto, Jalisco: Brígido González 1927.

Mesa 3: Participación de la mujer en la Cristiada, con la artista Hilda Cecilia Navarro Tejeda, de Arandas, presentando el trabajo Las cristeras; Andrés Martínez Martínez de San Miguel el Alto, con San Miguel el Alto, Jalisco, crónica de la Cristiada (1926-1929): extracto del manuscrito redactado por María Concepción Alcalá; Francisco Javier Sánchez Muñoz, también cronista de San Miguel el Alto, con Las féminas en la confrontación Iglesia-Gobierno. Su influencia para el sostenimiento de la reyerta; José Salazar Aviña, cronista de Tecomán, con Suspensión del culto en Tecomán, Colima; Verónica Valencia Salazar de la ANACCIM con La mujer alteña: análisis de su desempeño en la Guerra Cristera a través de relatos, escritos y canciones, y José Luis Márquez Figueroa, de la Asociación de Cronistas de Pueblos y Ciudades del Estado de Colima, con Mujeres cristeras del volcán de Colima al Cerro de la Bufa y al Cerro del Cubilete.

Mesa 4: templos, capillas y monumentos erigidos con motivo de la rebelión cristera. Participaron Marco Antonio Corral Ramírez, cronista honorario de La Huerta, con dos trabajos: La “tumba de los cristeros” y “la cueva santa” en Cuautitlán de García Barragán y Un histórico tamarindo y una calle. Recuerdan en La Huerta la Guerra Cristera; José Ramón García Lepe, cronista de Mazamitla, presentó El ataque en el río de los Chilares, un episodio de la Revolución Cristera en Mazamitla; Juan Ramón Ramírez Andrade, cronista de Atotonilco el Alto, con Atotonilco el Alto y la Cristera; Silvia Hortencia Gallardo Covarrubias, con Revolución Cristera en Juchitlán, Jalisco; José Zócimo Orozco Orozco, cronista de San Ignacio Cerro Gordo, con El Señor de los Imposibles, y J. Guadalupe Guerrero Márquez, cronista de San Julián, con Más allá de los héroes. Defensores de la libertad religiosa en San Julián durante la Cristera, 1926-1929.

Un aspecto de la exposición Mural Cristero.


En la mesa 1, que fue en la que participó este cronista, los trabajos se desarrollaron de la siguiente forma:

Víctor Gil, de Colima, expuso Narraciones de la Guerra Cristera en algunos autores regionales y colimenses, un trabajo que aborda a 20 autores en cuya obra aparecen momentos, personajes o ambientes de la Cristiada, aunque en los 15 minutos que tuvimos cada uno para presentar nuestro trabajo solo alcanzó a hablar de cinco: Gregorio Macedo, Genaro Hernández, Crispín Calvario Zamora, Griselda Álvarez y la autlense Socorro Gómez Vázquez, quienes escribieron novelas, cuentos, poesía y otros géneros en los que mencionan, en mayor o menor amplitud, este periodo de nuestra historia. El trabajo del doctor Gil es bastante amplio, analiza los estilos de los autores que aborda y muestra datos de sus publicaciones y disponibilidad de sus obras.

Mirtea Acuña, también de Colima, presentó Cristiada: la educación en conflicto, un trabajo de análisis político y social de este periodo, en el que propone que se trató de un movimiento contrarrevolucionario que tuvo como trasfondo una disputa por el control ideológico entre dos Estados (la Iglesia y el Gobierno) teniendo a la educación como escenario. La ponente repasó algunos episodios anteriores de esta disputa, como las reformas borbónicas, la expulsión de los jesuitas y las Leyes de Reforma, argumentando que se trata de una guerra continua de la que la Cristiada fue un episodio más.

Sergio Chapela, colimense también, presentó A 100 años de la Revolución Cristera, ¿qué hemos aprendido de ese fenómeno social?, en el que comenta el proceso con el que la Iglesia se convirtió en un poder hegemónico, desde su imposición en la Conquista. La Cristiada, según este ponente, parte de un proceso de reacción a la pérdida de poder de la Iglesia a partir de las Leyes de Reforma; señala a la Iglesia como iniciadora del conflicto que inició en 1926, tergiversando el objetivo de la Ley Calles, aunque sigue presentándose como víctima. Afirmó, para concluir, que ninguna religión debe intervenir en asuntos públicos.

Abelardo Ahumada, otro colimense, expuso Los más remotos antecedentes de la Cristiada en Colima, una crónica del nacimiento y desarrollo de Colima, primero como territorio federal y luego como Estado de la Federación, y los conflictos por la organización política del país en el siglo XIX; en este contexto, el primer gobernador del nuevo Estado, Manuel Álvarez, se vio en la disyuntiva de jurar, por obligación, la Constitución de 1857, junto con todos los empleados públicos civiles y militares. Esta obligación se contraponía con la prohibición emitida por el arzobispo de México a todos los católicos de jurar la Constitución, por lo que hubo un conflicto de conciencia en quienes eran creyentes, mismo que escaló a un conflicto social que desembocó en la muerte de Álvarez y en el desencadenamiento de la guerra cristera del siglo XIX, de la que poco se habla.

Hilda Navarro, pintora de Arandas, narró el episodio de la muerte de Antonio Tejeda Ascencio en la localidad de Cerro Blanco, en ese municipio, previa tortura, por servir como mensajero de los cristeros, situación que fue vista por su hijo desde lejos. Esta historia le fue contada por su abuelo desde su infancia e inspiró en ella la idea de crear una serie de pinturas que sirvieran como crónica visual de esos acontecimientos, en la que participan varios pintores y que ya ha sido llevada a varios espacios, bajo el título de Mural Cristero. Esta exposición estuvo disponible en los pasillos de la Casa de la Cultura durante el Congreso.

Guillermo Tovar, cronista de Autlán, expuso Las necesidades de los valientes soldados de la libertad. Un intercambio epistolar entre el sacerdote Luis Orozco y el general Manuel Michel, un análisis de un par de cartas, cuyos originales se encuentran en el Museo Cristero de Encarnación de Díaz, que se intercambiaron estos personajes, el primero capellán de Las Montañas, en Autlán, y el segundo jefe del sector de San Gabriel en el ejército cristero. En ellas se habla de exigir a los ricos de Autlán una aportación económica para la causa, el sacerdote aboga por dos de ellos que ya han aportado mucho y sugiere que se exija aportación a otros ricos que nunca han hecho algún pago. El ponente propone, a partir de este caso, enfocar el conflicto hacia la sociedad civil, que terminó perdiendo su patrimonio y su tranquilidad durante esta guerra y las demás que ha vivido nuestro país.

Rodrigo López, cronista de Manzanillo, presentó una completa crónica de la toma de Manzanillo por los cristeros, con profusión de datos sobre el desarrollo de la batalla, sus participantes y una reflexión sobre cómo este conflicto entre hermanos nunca debió suceder.

Mesa de presídium durante la clausura. Al centro, Zócimo Orozco.


Al terminar los trabajos, los organizadores ofrecieron una comida en el patio de la Casa de la Cultura, consistente en birria, arroz y frijoles, con tortillas torteadas y agua fresca de jamaica, que tomamos con gusto antes de pasar de nuevo al auditorio para participar en la ceremonia de clausura, presidida por el cronista Zócimo Orozco y donde se entregaron reconocimientos a los participantes junto con un obsequio consistente en una botella de tequila Campanario, producido en San Ignacio.

Aunque el Congreso se desarrolló sin contratiempos y con trabajos interesantes, los ponentes y los organizadores no pudimos evitar un sentimiento de incertidumbre ante los acontecimientos violentos que se desarrollaban en diversos puntos de Jalisco en esas horas: si bien estábamos presentes y participando de las actividades, también buscábamos enterarnos cómo estaban nuestras familias en nuestros municipios de origen y si habría las condiciones para que regresáramos con seguridad.

Las autoridades de San Ignacio nos dieron todas las facilidades y los elementos para sentirnos seguros, les agradecemos desde aquí todas sus atenciones. 

viernes, 28 de noviembre de 2025

Tercera jornada académica por el aniversario 37 del Capítulo Costa Sur BSGEEJ

Cristina Jiménez

 El martes 25 de noviembre se cumplieron 37 años de que don Ernesto Medina Lima presentó su trabajo de ingreso a la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco, iniciando con eso la actividad de esta organización en Autlán. Para conmemorar el aniversario, se celebró en el Museo y Centro Regional de las Artes la tercera y última jornada académica de aniversario, en la que se presentaron ponencias sobre nutrición y sobre historia regional. La sesión comenzó a las 19:35 horas y tuvo una asistencia de alrededor de 20 personas.

La primera conferencia estuvo a cargo de la nutrióloga Cristina Jiménez Camberos, quien expuso el trabajo Ciruela mexicana, propiedades y capacidad antioxidante, que forma parte de un estudio que sigue en desarrollo, sobre la evaluación de compuestos antioxidantes de esta fruta como anticancerígeno en un modelo in vitro de cáncer de mama. La exposición comenzó con datos generales de la ciruela, clasificada dentro del género Spondias y de la que existen unas 15 especies, originarias de América, Asia y algunas regiones de África. En México se le dan otros nombres regionales, como jocote o abal, y se consume generalmente fresca, aunque también se fabrican con ella algunas conservas y bebidas. En nuestro país se encuentra en 20 Estados, correspondientes a Mesoamérica, dentro del ecosistema de selva baja caducifolia; se trata de un cultivo sustentable al no necesitar riego y resistir condiciones restrictivas de suelo y agua. Puebla es el mayor productor en México, aunque es una especie que no se comercializa a gran escala y no se exporta.

Sobre su aporte nutricional, la ponente dijo que la ciruela tiene 70% de pulpa y 21% de sólidos solubles y entre 1.3 y 4.3 de pH, además de alrededor de 19% de carbohidratos y una buena capacidad antioxidante. Con esto último se refiere a la capacidad de eliminar radicales libres, que son átomos inestables que pueden ser un factor causal de enfermedades crónicas. En este sentido, explicó cómo se encuentra trabajando, junto con un equipo académico, en evaluar si el extracto de ciruela mexicana sería utilizable como anticancerígeno, aunque afirmó que apenas se están realizando los primeros estudios de un proceso largo y del que no se pueden adelantar resultados.

Guillermo Tovar


La segunda ponencia, y última de estas jornadas de aniversario, fue del cronista Guillermo Tovar Vázquez, quien presentó su trabajo Los poetas en la historia reciente de Autlán. Explicó que su trabajo está inspirado en el que don Ernesto Medina Lima presentó para ingresar a la BSGEEJ y que se llamó Los poetas en la historia de Autlán y que pretende continuar la narración cronológica que el fundador del Capítulo hizo entre el Porfiriato y la década de 1980. En su exposición, el cronista de Autlán habló de los principales acontecimientos históricos ocurridos aquí desde 1989 hasta la pandemia, entrelazando en este relato la mención de las publicaciones de poesía que hicieron en este periodo los autlenses o personas cercanas a Autlán, ya sea impresos o en formato digital: así, escuchamos sobre el traslado de los restos del general Marcelino García Barragán del panteón de los Dolores a la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres, la apertura del Centro Universitario de la Costa Sur, el terremoto del 9 de octubre de 1995, la visita de Carlos Santana el Martes de Carnaval de 2001 y la creación de la Junta Intermunicipal del Río Ayuquila junto con la publicación del primer poemario de la maestra Lavinia Cueva en 1988, del icónico libro los de Autlán en 1999 y el primer libro del maestro Raúl Lizaola en 2007, además de cómo la pandemia fue un momento que, dentro de lo trágico e incierto que resultó para todos, propició que algunas personas comenzaran a escribir y, eventualmente, a publicar algunos poemas, generalmente reflexivos y en los que se asoman la pérdida y el dolor. Tovar afirmó que le resultó sorprendente la cantidad, más de 30, de personas de Autlán que publicaron poesía en estos últimos 37 años y cómo el análisis de lo que se escribió a lo largo del tiempo nos indica cuáles eran los temas de interés y preocupación y lo que ocurría dentro de la sociedad de Autlán.

Luego de una breve sesión de comentarios del público, el doctor Nabor de Niz Domínguez, coordinador honorario vitalicio del Capítulo Costa Sur declaró clausurados los trabajos de las jornadas por el aniversario 37 del Capítulo, a las 21:16 horas.

miércoles, 26 de noviembre de 2025

Primera jornada académica por el aniversario 37 del Capítulo Costa Sur BSGEEJ

Juan Manuel Ruiz

 El 25 de noviembre de 1988 don Ernesto Medina Lima presentó en el auditorio de la Casa de la Cultura de Autlán su trabajo de ingreso a la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco, con el título Los poetas en la historia de Autlán. Ese momento se considera el inicio de los trabajos del Capítulo Costa Sur de esa Sociedad, que se constituiría formalmente poco después. Con motivo de este aniversario, el Capítulo celebró unas jornadas académicas entre el 23 y el 25 de noviembre, en las que seis de sus socios presentaron ponencias sobre temas tan diversos como la historia, la biología, la literatura y la nutrición humana.

La primera jornada se realizó en el salón de usos múltiples del Museo y Centro Regional de las Artes de Autlán la noche del domingo 23 de noviembre con la asistencia de unas 25 personas; a las 19:35 horas el doctor Carlos Adolfo Preciado Ortiz, coordinador del Capítulo, inauguró formalmente los trabajos de las jornadas.

La primera ponencia fue del maestro Juan Manuel Ruiz García y llevó por título 15 años de memorias y recuerdos. Capítulo Costa Sur. Él fue secretario del Capítulo entre 2013 y 2021 y en su presentación ofreció datos, con base en las actas de las sesiones, que permiten conocer el desarrollo del grupo en ese periodo, en el que conoció un crecimiento cuantitativo y cualitativo, por lo que lo definió como un Capítulo en transformación: destacó de estos años la adopción temprana de herramientas tecnológicas, como Skype y Zoom, para celebrar sus sesiones; la resiliencia financiera en la búsqueda de una independencia en este ámbito, y un crecimiento constante en la membresía y con la creación del Capítulo Juvenil. Su exposición la llevó en orden cronológico, mencionando lo más relevante de cada uno de esos años: en 2013 contaba con nueve socios y se vivía una época de crisis en las finanzas, que comenzó a resolverse con el nombramiento de la doctora Josefina Robles Cisneros como tesorera, y se adoptaron plataformas tecnológicas para conectarse a las sesiones de directiva en Guadalajara; para 2014 la membresía creció a trece socios y se celebró el aniversario 450 de la expedición de Legazpi y Urdaneta en Barra de Navidad; en 2015, un año de luces y sombras, hubo tres ingresos y el fallecimiento de los socios grullenses Miguel Carvajal y Pedro Rubio y se vivió una tensión con la directiva de la Sociedad sobre la autonomía del Capítulo.

De este último año saltó al 2017, que fue un año de crecimiento cuantitativo: además del ingreso de cinco socios, se dieron las primeras reuniones para conformar un Capítulo Juvenil, además de que el coordinador del Capítulo, doctor Nabor de Niz, recibió la cátedra Valentín Gómez Farías, luego de ganar el Premio Jalisco en el ámbito Cívico. En 2018 se formalizaría el Capítulo Juvenil, con una membresía de ocho asociados, nacerían el programa El Árbol de Atenea, que se transmite desde entonces en Radio Universidad Autlán y se mantiene al aire y la Semana Cultural Ernesto Medina Lima, y se dio el ingreso de dos nuevos socios, llegando a 19 activos. Para 2019 se publicó por primera vez la revista Palestra, de vida efímera, en la que se planeaba que los socios publicaran cada mes artículos de su autoría; para el mes de diciembre se celebraron elecciones de coordinador, resultando electo el profesor Fausto Nava González luego de un periodo de 24 años en que el doctor Nabor de Niz estuvo al frente.

2020 fue el año de la pandemia y el Capítulo salió adelante pasando a la virtualidad, como muchas otras instituciones en el mundo, y se organizó el trabajo mediante academias. En 2021 llegó a 21 socios, se eligió un nuevo coordinador, el doctor Carlos Preciado, y se estableció el 25 de noviembre como la fecha en que se habría de conmemorar el aniversario del Capítulo.

El ponente destacó, además, algunos hitos institucionales en este periodo: el legado del doctor Nabor de Niz en 24 años al frente del Capítulo, la iniciativa para imponer el nombre de Otto Schondube a la sala de Arqueología del Museo, el programa El Árbol de Atenea y el establecimiento de la fecha de aniversario. Concluyó con un agradecimiento a dos personas indispensables en el trabajo de la Sociedad: Rosa María Guerra Santana, coordinadora académica, y Stephany Alejandra Ramírez Naranjo, quien estuvo encargada de la difusión y la grabación de los eventos durante muchos años.

Sylvia Corona.


La segunda ponencia fue de la arquitecta Sylvia Herenia Corona Cortés, quien expuso el trabajo Conociendo el pasado de nuestros abuelos, en el que habló sobre el largo y complejo proceso de Conquista de lo que hoy es el sur de Jalisco, con el reparto de encomiendas y quiénes fueron los conquistadores de esta amplia zona del Occidente de México, el primer poblamiento español y el aspecto del mapa de la región en la actualidad. Un aspecto importante de su ponencia fue el relativo a la evangelización, hablando a detalle de las órdenes monásticas que hicieron este trabajo en las diversas regiones del país y, desde luego, del trabajo de los frailes cronistas, que dejaron un testimonio de la evolución de la sociedad en esos años.

La ponente mostró y analizó también algunos mapas de la época, entre ellos la famosa “Pintura”, a al que considera una obra más tardía de 1550, por mostrar a Guadalajara en el valle de Atemajac, como capital de la Nueva Galicia. También habló de la secularización de las parroquias y de la antigüedad de los archivos de las del Estado de Jalisco, de las que Autlán es la segunda más antigua, con registros desde 1636, solo por debajo del archivo de Guadalajara; la digitalización de los archivos por instituciones como la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística y la Iglesia de los Mormones y su utilidad para la investigación histórica también fueron un tema de esta ponencia.

Ya ubicados en nuestra región, habló de las haciendas, ranchos y la producción agropecuaria del sur de Jalisco durante la Colonia, para pasar a la genealogía: mostró la composición familiar de una persona, desde el nivel individual hasta la generación número 20, donde se acumulan más de un millón de antepasados, mencionando que los habitantes de esta región estamos conectados de alguna forma, en algún punto de nuestro pasado, debido a la cercanía geográfica y a que, en siglos pasados, la población era poca y, por consiguiente, lo eran los partidos para formar una familia. Mostró, por último, el árbol genealógico del doctor Carlos Preciado, que preparó para esta ponencia: su rastreo inicia en 1501 en el sur de España y Portugal, sus antepasados se asentaron en diversos lugares de nuestra región, enlazándose en distintos momentos.

A manera de conclusión, dijo que en los últimos 500 años las familias de la región han establecido vínculos y fundado unidades económicas y poblaciones y que la genealogía sirve para rastrear la evolución de estos linajes y su impacto en la historia regional y nacional.

jueves, 13 de noviembre de 2025

Una conferencia sobre novela histórica en la biblioteca Antonio Alatorre


 La tarde del miércoles 12 de noviembre en la sala de ex rectores de la biblioteca Antonio Alatorre del Centro Universitario de la Costa Sur, la jefa de ese recinto cultural, Paulina Santiago, dio una conferencia sobre la novela histórica en nuestro país, con el título Leer la Historia de México a través de la literatura. La conferencia, que formó parte de las actividades que en esta jornada organizó la biblioteca para conmemorar el Día Nacional del Libro, comenzó a las 17:10 horas y se desarrolló ante unas 30 personas.

La exposición comenzó con una definición de novela histórica, subgénero literario nacido a partir del romanticismo y la exaltación del nacionalismo y que consiste en una ficción construida en un entorno y con datos y personajes históricos, una de cuyas características es que “regresa la humanidad a los personajes”. En la novela se busca “maniquear” la historia y visibilizar la humanidad de los personajes, según la ponente, quien afirmó que este tipo de escritura busca lograr una narración que trascienda los hechos históricos y recree el contexto social en el que se desarrolla.

Sobre el difuso límite que para algunos lectores existe entre una novela histórica y una obra académica de Historia, Paulina Santiago dijo que es necesario escribir para construir y no para destruir y tener responsabilidad social para no “maniquear” la historia. A la novela histórica hay que abordarla con una visión crítica, analizando los sesgos y la intención que puede tener el autor y las fuentes de que se valió para construir su relato. Este subgénero habría tenido una influencia importante en la memoria popular, mediante la divulgación de las distintas épocas históricas y la crítica a los acontecimientos.

En la segunda parte de la conferencia, la ponente comentó tres novelas históricas mexicanas:

Malinche, de Laura Esquivel, de la que mencionó que algunos términos que hoy son despectivos, como indio, son bien utilizados en la novela porque eran de uso común y legal en los años de la Conquista y posteriores. También comentó las cualidades de sus protagonistas, Malinche y Hernán Cortés, personajes muy inteligentes, capaces de leer el contexto social y político y aprovecharlo. El sesgo que ella encuentra en esta novela es haber omitido la conquista espiritual.

Noticias del Imperio, de Fernando del Paso, al que calificó como un monólogo de Carlota, una mujer sumamente inteligente que sabía que el fomento de las artes y las letras ayudaría al desarrollo del país. Su autor habría reconstruido al personaje de Carlota acudiendo a fuentes oficiales y utilizó la locura mental de la emperatriz como una herramienta para decir cosas que una mujer de esa época no podía expresar. El sesgo que Paulina encuentra en esta novela es que le hace falta la memoria colectiva, es decir, que no recupera la versión del pueblo mexicano. Sin embargo, hace una crítica a la historia tradicional, proponiendo una visión compleja y fragmentada.

Cartucho, de Nellie Campobello, una serie de relatos de la Revolución desde una visión infantil, retrato de la violencia en esa época en el norte de México, reconstruidos a partir de la memoria de la autora, quien vivió esos años durante su infancia, aunque escritos sin un narrador identificado. El sesgo de este libro sería el maniqueísmo, al ofrecer una versión de buenos y malos.

Como conclusión, Paulina Santiago dijo que la novela histórica nos permite trasladarnos a una época histórica distinta, con fundamentos documentales y de otras fuentes.

sábado, 18 de octubre de 2025

Con un par de conferencias inició la primera Muestra Regional de Cine Alfonso Corona Blake

Durante la exposición de Jesús Guzmán, cronista de San Gabriel.

 La tarde del lunes 13 de octubre en el auditorio Hermilio Hernández de la Casa de la Cultura comenzaron las actividades de la primera Muestra Regional de Cine Alfonso Corona Blake, que a lo largo de toda la semana se desarrollaría en este recinto y en el Foro 9 de El Grullo. Con la asistencia de apenas unas 10 personas, esta primera sesión comenzó a las 17:20 horas.

El primer momento de esta jornada fue la conferencia Alfonso Corona Blake. Su vida y su obra, a cargo del cronista de Autlán, Guillermo Tovar Vázquez. Esta presentación comenzó con la exposición de los datos biográficos básicos de Corona Blake, nacido el 2 de enero de 1919 en Autlán, en el domicilio de Guillermo Prieto número 4. El cronista habló de la vida en Autlán en esa época, marcada por la violencia y la crisis económica derivadas de la Revolución y de las fechorías de Pedro Zamora, pero que tuvo también momentos de esperanza, como la apertura de un club deportivo, de los baños públicos de Ireneo Barragán o la circulación del primer automóvil que se conoció aquí. También mencionó datos genealógicos de los Corona Blake, que los emparentan con personajes como Pedro Michel Corona y que demuestran su arraigo en esta región desde hace varios siglos. En la conferencia se habló también del cine en Autlán y en Guadalajara, que para el año en que nació Alfonso ya era un entretenimiento popular, del desarrollo de esta industria en el país y de cómo Corona Blake se inserta en ella, casi por accidente, logrando convertirse en uno de los directores mexicanos más premiados de su época.

Enseguida, el cronista de San Gabriel, José de Jesús Guzmán Mora, expuso el trabajo Fray José Mojica. El hombre que cambió la fama por Cristo, con datos precisos de la vida de este personaje obtenidos de los archivos gabrielenses, que desmienten algunos que circulan en Internet. El maestro Guzmán explicó que Mojica nació en San Gabriel el 15 de septiembre de 1896, hijo ilegítimo del médico José de Jesús Chavarín Vázquez (quien era casado en Teocuitatlán) y de Virginia Mojica Mojica. El cronista habló de la vida en San Gabriel de Mojica, quiénes fueron sus maestras y la escuela a la que asistió, la existencia de su medio hermano Fortunato Chávez en Jiquilpan y el parecido que guardan entre sí. Esta exposición estuvo aderezada con los recuerdos de infancia que publicó Mojica en su libro Yo, pecador y con fotografías de esa época de su vida que el cronista Guzmán resguarda en su archivo. Desde luego, también habló de su fulgurante carrera: su debut estadounidense en 1919 y su participación en las celebraciones del centenario de la consumación de la Independencia de México en 1921, la música que grabó y las películas que filmó en más de 20 años de trayectoria, que lo mantuvieron en la fama y el gusto del público. Esto terminó en 1940, a la muerte de su madre, cuando decide dejar todo esto y hacer una carrera eclesiástica, ingresando al convento franciscano de Cuzco, Perú, en 1942, como fray José Francisco de Guadalupe Mojica y ordenándose sacerdote el 13 de julio de 1947. Como sacerdote, filmó tres películas más y visitó en varias ocasiones su pueblo, no solo para recibir homenajes sino para convivir con sus habitantes y formar parte de su dinámica social: participó en bautizos, dijo misas (se conservan grabaciones de sus sermones), intervino en tertulias… José Mojica falleció en Lima el 20 de septiembre de 1974.

Para concluir la jornada, fue exhibida la película Yo, pecador, dirigida por Alfonso Corona Blake y en la que se narra la vida de José Mojica.

domingo, 14 de septiembre de 2025

Día de la Bandera de Jalisco


Mediante el decreto 28250, del 7 de diciembre de 2020, el Congreso local declaró el 14 de septiembre de cada año como el Día de la Bandera del Estado de Jalisco, con la obligación expresa para los tres Poderes del Estado y para los municipios de “rendir los honores solemnes a las banderas nacional y del estado de Jalisco, entonando tanto el Himno Nacional como el himno Estatal de acuerdo a lo establecido en la Ley de Símbolos Oficiales del Estado de Jalisco”.

En el dictamen de este decreto se incluye una historia de las banderas que ha utilizado el Estado de Jalisco a lo largo de la historia. Según este texto, el primer diseño de bandera fue propuesto por Prisciliano Sánchez, gobernador del Estado en 1825, y consistía en tres franjas horizontales, la superior y la inferior en color azul y la central en oro, que terminarían identificando solo a la ciudad de Guadalajara. Estos colores, junto con el plata, son los que identifican al reino español de Galicia y su uso viene de la bandera del reino de la Nueva Galicia, antecedente de la intendencia de Guadalajara y del Estado de Jalisco. Sin embargo, en el decreto mencionado se les atribuye un significado: el oro representa “la voluntad de hacer el bien a los más desfavorecidos”, mientras que el azul simboliza “el servir a los gobernantes con lealtad” y “el deseo de fomentar la agricultura como bien común de todo el Estado”.

Fue hasta 1972 que se propone un primer diseño de bandera de Jalisco, que no era más que la Bandera Nacional con una inscripción bajo el Escudo Nacional que decía “Estado Libre y Soberano de Jalisco”. En 1998 se comenzó a utilizar en las instituciones de gobierno estatales una bandera completamente blanca, con el escudo de la ciudad de Guadalajara al centro, aunque carecía de reconocimiento legal.

El diseño actual de la bandera de Jalisco data del año 2008, siendo aprobada por el Congreso del Estado el 22 de febrero de ese año. Con ligeros cambios en el escudo hasta alcanzar el diseño actual, la bandera fue presentada en septiembre de 2010, durante los festejos del Bicentenario de la Independencia. El diseño oficial es descrito de la siguiente forma:

“La bandera de Jalisco está formada por dos franjas verticales de distinto color: una esa azul, la segunda es color oro… por su parte, el escudo central tiene, en líneas generales, la función de representar la nobleza y el señorío de la ciudad, aparte del significado secundario que presenta cada uno de sus componentes”.

Esta bandera, ya reconocida oficialmente por el Congreso, fue izada de manera formal por primera vez el 10 de enero de 2023, en una ceremonia celebrada en la Plaza de la Liberación de Guadalajara, presidida por el gobernador Enrique Alfaro Ramírez, con la que comenzaron los festejos por el bicentenario del Estado de Jalisco.

Jalisco fue el primer Estado en tener su propia bandera reconocida por su Congreso local. Es un símbolo de identidad de los jaliscienses, que arropa y significa lo que somos.

lunes, 8 de septiembre de 2025

Segunda parte de la Crónica Cartográfica en el Palacio del Arte


 La noche del jueves 4 de septiembre se llevó a cabo en el Palacio del Arte la segunda parte de la Crónica Cartográfica, actividad de divulgación geográfica a cargo del doctor Hirineo Martínez Barragán. Con la asistencia de unas 40 personas, la sesión comenzó hacia las 20:20 horas. Entre los asistentes estuvieron el doctor Nabor de Niz, Elia Macías, subdirectora de Radio UdeG en la Costa Sur; Carlos Preciado, coordinador del Capítulo Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco y Carlos Trinidad Roblada, artista plástico.

Alfredo Mardueño.


Luego de un mensaje de bienvenida de la directora del Palacio del Arte, Armida Briceida Maldonado Rubio, comenzó el primer número de la sesión, consistente en un breve recital del violonchelista Alfredo Mardueño, quien interpretó las canciones A mi manera, Y volveré y What a wonderful world.

Enseguida, el doctor Hirineo hizo una exposición en la que recordó sus inicios en las cuestiones de límites territoriales, al ser llamado por el Gobierno de Jalisco para ser asesor en el conflicto de límites con el Estado de Colima, desencadenado con el aterrizaje de un helicóptero en el que viajaba el gobernador de Jalisco, Guillermo Cosío Vidaurri, en terrenos de la minera Peña Colorada, en la Sierra de Manantlán. El ponente formaba parte de un equipo académico de la Universidad de Guadalajara que colaboró estrechamente con el gobierno estatal en este caso, que permitió que Martínez Barragán tuviera acceso a documentos y mapas de archivo, que pudo respaldar con tecnología fotográfica y escáneres. Ahí nació su gusto por los mapas, de los cuales tiene una colección de varias decenas de ejemplares históricos. De ellos, se exhiben a partir de esta sesión en el Palacio del Arte 23 ejemplares, la mayoría de Jalisco, pero también de Colima y de otras partes del país, hechos entre el Porfiriato y la década de 1970.

Hirineo Martínez Barragán.


De estos mapas, el doctor comentó algunos, destacando sus características, la época en que fueron dibujados, la intención con que fueron hechos y otros detalles, incluyendo el valor artístico de algunos de ellos. Hay un mapa de 1900 que presenta detalles de la invasión estadounidense de 1847-48, del que el doctor Hirineo destaca la cantidad de información resumida en una imagen, difícil de asentar en un texto; otro mapa está dividido en cuatro partes y muestra las rutas de ferrocarriles de todo el país, también hay un directorio de profesionistas del Estado de Jalisco, cuyos retratos rodean a un mapa del Estado; el primer mapa legal de Colima, de 1950, donde se establecen los límites de ese Estado y que incluye dentro de sus límites los yacimientos de hierro de Peña Colorada y un plano del valle de Atemajac antes del crecimiento de la mancha urbana de Guadalajara son de los más interesantes de la exposición. Este último muestra como asentamientos lejanos entre sí a las hoy conurbadas poblaciones de Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque y otras y a las grandes avenidas que comunican (o deberían comunicar) a sus habitantes como caminos que conectaban a esas localidades a través de despoblados.

jueves, 28 de agosto de 2025

El cementerio de Chacaltepec en el IX Coloquio de Cultura Funeraria

Durante el Coloquio de Cultura Funeraria. De izq. a der.: Isabel Méndez, Guillermo Tovar, Laura Jiménez y Antonio Gutiérrez.

 La tarde del martes 26 de agosto se celebró en la sala Francisco Tenamaxtli de El Colegio de Jalisco el IX Coloquio de Cultura Funeraria, organizado por la Asociación de Cronistas Municipales del Estado de Jalisco y el gobierno de Zapopan, bajo la coordinación de la doctora Isabel Eugenia Méndez Fausto, cronista de Tototlán. El coloquio se desarrolló ante unas 20 personas, comenzando a las 18:10 horas.

Fueron presentadas en el coloquio cuatro ponencias acerca de la relación de los jaliscienses con la muerte y cómo se manifiesta de diversas formas: rituales funerarios, el manejo e historia de cementerios y hasta la publicidad y funcionamiento de las agencias funerarias.

La primera ponencia se tituló La corona funeraria o el modelo cementerial franciscano y fue presentada por la misma coordinadora del coloquio, Isabel Eugenia Méndez Fausto. Producto de la indagación en documentos de archivos parroquiales, la ponente presentó un análisis de las instalaciones y costumbres funerarias en los conventos franciscanos: costos, lugares específicos para sepultar dentro de los conventos y el hecho de que los entierros, igual que otros rituales, como bautizos y bodas, se realizaban dentro del convento como una forma de lograr que participaran en ellos los familiares que se encontraban enclaustrados. También habló sobre la distribución de las edificaciones funerarias de la orden franciscana, como las capillas y las puertas de los cementerios, que tenían un orden establecido, conocido como corona franciscana.

El cronista de Autlán, Guillermo Tovar Vázquez, presentó el trabajo Chacaltepec, el cementerio de un pueblo fantasma, cuyo punto medular es la existencia de un cementerio activo, con inhumaciones más o menos constantes, en una localidad del municipio de Autlán que ya no tiene habitantes con vida. El cronista comenzó dando un repaso de la historia de Chacaltepec, rancho ubicado al noreste del municipio, entre El Chacalito y El Corcovado y muy cerca del río Ayuquila, frontera municipal con El Grullo. Es un lugar que ya se menciona en documentos del siglo XVIII y que, durante el Porfiriato, fue una próspera hacienda propiedad del señor Alejo Arias, quien construyó capilla con todas las formalidades eclesiásticas y un cementerio, donde fueron sepultados sus trabajadores, con un repunte importante durante los años de la epidemia de influenza española. La hacienda desapareció con el reparto agrario, pero el cementerio sigue activo, administrado por el señor Elías Valdez, vecino de El Chacalito y propietario del terreno donde se encuentra el cementerio; su funcionamiento es irregular debido a que el gobierno de Autlán permite las inhumaciones en ese lugar, pero no lleva un registro de ellas. El cementerio sigue en funcionamiento debido al arraigo familiar de don Elías, quien se ha empeñado en que no desaparezca porque ahí se encuentran sepultados sus padres, pero su irregularidad legal también supone un riesgo.

Laura Cristina Jiménez Estrada expuso Panteón de Teocuitatlán; su historia y construcción: 1842-1880, donde describe la historia del primer cementerio que tuvo el municipio sureño de Teocuitatlán de Corona, construido gracias a las gestiones del sacerdote Guadalupe Mancilla, quien llegó en 1841 a hacerse cargo de la parroquia, tocándole enfrentar una epidemia de viruela. En un terreno a las afueras del pueblo en 1842 fue construido el cementerio, que ya funcionaba en 1845, según evidencias que la investigadora recolectó en campo, aunque se tuvo que construir uno nuevo en 1850, debido a la epidemia de cólera, que causó de 16 a 20 fallecimientos por día. La ponente también describió el proceso de compra de secciones del atrio de la parroquia de Teocuitatlán luego de la nacionalización de los bienes del clero, lo que incluyó la adquisición de lo que había sido el panteón original del pueblo, terreno donde hoy funciona una escuela.

Antonio Gutiérrez Cruz, del Archivo de la Arquidiócesis de Guadalajara, presentó Rescate de las agencias funerarias pioneras de Guadalajara, un trabajo que analiza el surgimiento de este giro comercial, a partir de la laicización de la muerte y su comercialización, así como la expansión del negocio gracias a los medios de comunicación. Otros giros que ya existían, según explicó el ponente en su introducción, como la carpintería, la cantería, el de los arreglos florales o el del transporte en carruajes, también comenzaron a especializarse en ofrecer servicios para los nuevos rituales funerarios que comenzaron a surgir a partir de que la Iglesia perdió el monopolio de esta actividad. El ponente presentó una evolución de las primeras agencias funerarias tapatías, a partir de los anuncios de sus servicios que aparecieron en publicaciones como las revistas Atenas y Guadalajara o los periódicos La Época, Juventud, La Crónica, Boletín Eclesiástico y El Eco Guadalupano, de los que hay ejemplares en el Archivo en que él trabaja. El empresario funerario más antiguo fue Carlos Navarro Mora, del que comienza a haber anuncios a finales del siglo XIX y quien tuvo su negocio en la calle de Hidalgo, pero luego surgirían otros, como Alberto Renaum, quien ofrecía un servicio que, según su publicidad, era aceptado en las ciudades más civilizadas; T. Martínez del Toro, quien abrió la primera capilla de velación en 1950; la Funeraria Occidental, Inhumaciones Corona, que presumía en sus anuncios haber vendido el ataúd en que fue sepultado el arzobispo Francisco Orozco y Jiménez, entre otras agencias que competían entre sí mediante el precio, la variedad de sus servicios y la sección de la sociedad tapatía al que iban dirigidos.

Al final del coloquio hubo una sección de preguntas y comentarios bastante nutrida, que sirvió para profundizar en algunos datos expuestos y para ampliar los temas con información adicional de contexto.

jueves, 12 de junio de 2025

Primer Coloquio Decimonónico en Zapotlán el Grande


 En la bien conservada finca donde funciona el restaurante La Casona, en el centro de Ciudad Guzmán, de valor histórico, arquitectónico y hasta literario que ha ido acumulando en sus tres siglos de historia, se desarrolló entre el 6 y el 7 de junio pasados el primer Coloquio Decimonónico de Jalisco, organizado por un comité del que formaron parte Didiana Sedano Sevilla, Ricardo Cortez Guzmán y Rafael Nolasco Ramírez, quienes además encabezan, respectivamente, los proyectos Refugio Barragán de Toscano y Loza de Sayula y el restaurante ya mencionado. El comité contó con el apoyo del gobierno de Zapotlán el Grande y con un variado grupo de patrocinadores.

En el coloquio se presentaron nueve ponencias sobre arte, historia, literatura y patrimonio cultural, presentadas por cronistas e investigadores de todo Jalisco. Se desarrolló en el patio central de La Casona, bajo un toldo que los organizadores dispusieron para la presentación de las ponencias, con equipo de sonido, una pantalla para exhibir el material de apoyo y un arreglo floral a base de rosas amarillas. Bajo nuestros pies, el piso de ladrillo y de vetustas baldosas de piedra volcánica, testigos de a saber cuántas historias y personajes relevantes.

En este sitio, a las 16:05 horas del viernes comenzó el coloquio, con una asistencia de alrededor de 15 personas, que iría mejorando a lo largo de la tarde, hasta rebasar el doble de esa cifra. Entre los asistentes estuvieron la regidora Marisol Mendoza Pinto, el arquitecto Ramón Ventura, de Colima, y el politólogo Alberto Olvera. A nombre del comité organizador, Rafael Nolasco y Ricardo Cortez dieron un mensaje de bienvenida, en el que explicaron que este coloquio es el fruto de semanas de trabajo y agradecieron la disposición de los ponentes y de los patrocinadores.

Primera jornada. Conservación del patrimonio y narración de la historia.

Celia del Palacio.


La doctora en Historia Celia del Palacio Montiel, reconocida autora de novela histórica, abrió el coloquio con la conferencia magistral El proceso creatvo. Historia-novela-biografía/autobiografía. “No me alcanzará la vida”, que comenzó precisando la diferencia entre la ficción y la historia, que se puede concentrar en su intención principal: una buena narración para la ficción y el hallazgo de “la verdad” para la historia. También compartió algunas definiciones de novela histórica, de autores como Fidel López y Umberto Eco, y expuso una clasificación de este tipo de narración, así como su evolución a partir de su surgimiento en el siglo XIX con la obra del británico Walter Scott, quien da mayor importancia a la personalidad de la gente común que a la de los grandes héroes, aunque los ubica siempre en contextos históricos con características bien fundamentadas. En cuanto a la novela histórica en México, la ponente mencionó algunas variaciones que aquí se desarrollaron en el XIX, como la indigenista, la colonialista y la testimonial, y las que surgieron en el siglo XX, como la de la Revolución, la novela cristera y la novela moderna. Para ejemplificar las características de los distintos tipos de novela histórica, la doctora Del Palacio mencionó títulos como Los pasos de López, donde encontramos metaficción y anacronismo, y El general en su laberinto, por la humanización de un personaje broncíneo, como Simón Bolívar; también explicó que la novela histórica conoció un auge en nuestro país a partir de las grandes conmemoraciones de las últimas décadas, como el quinto centenario del descubrimiento de América o el bicentenario de la Independencia. En la actualidad, dijo, existen nuevos estilos literarios que enarbolan una redefinición y recuperación de voces silenciadas en otras épocas, a partir de las luchas feministas.

Luego de comentar las características de la biografía y la autobiografía, híbridos entre la literatura y la historia y en las que el autor debe decidir qué contar, la doctora Del Palacio contó detalles del proceso de la escritura de sus novelas Leona (2010), Adictas a la insurgencia (2010), Las mujeres de la tormenta, Hollywood era el cielo, El camino del fuego y No me alcanzará la vida (2008). En esta última, la ponente se detuvo a explicar que es una obra escrita en dos tiempos, con elementos autobiográficos, y que tiene su origen en su tesis de licenciatura, sobre la primera generación romántica en Guadalajara, y en un “compromiso profundo” para contar la historia del poeta Miguel Cruz Aedo. Narró los retos para lograr esta novela, entre los que estuvieron la investigación acuciosa y un equilibrio entre fidelidad y ficción, y mencionó las fuentes que le sirvieron para reconstruir esta historia, que no solo fueron documentos en papel sino también museos, pinturas, mapas, entre otros. La ponencia cerró con la explicación de que una novela llega a un mayor público y ofrece la oportunidad de replantear el pasado o enfocarlo de distinta forma.

El segundo turno fue para Leslye Berenice Velázquez Limón, licenciada en Turismo que se encuentra haciendo un posgrado en Madrid, desde donde se conectó mediante videollamada para presentar su trabajo Casonas de Sayula: historia, caracterización y revalorización del patrimonio cultural arquitectónico, un análisis de la arquitectura patrimonial de la antigua capital de la provincia de Ávalos desde el turismo sostenible. Luego de algunas consideraciones sobre la legislación existente que reconoce y obliga a la conservación del patrimonio edificado, la ponente hizo una exposición de las características e historias de algunas de las casas patrimoniales de Sayula, que forman parte de un estudio que abarca 15 de estas fincas, mismas que cumplen con los requisitos de una buena conservación, disposición de sus moradores para compartir información y que tengan una utilidad o potencial turístico. En esta exposición conocimos ejemplos exitosos de reconversión de fincas que fueron exclusivamente para habitación y hoy tienen otra función, sin perder sus características físicas, como el hostal Mamá Chuchita y la casa de ponche Doña Fela, así como de pérdida de construcciones, como el Teatro Cueto. Leslye Velázquez concluyó su exposición destacando el potencial cultural de Sayula y llamando a no homogeneizar la oferta turística y enfocarse al turismo cultural y sostenible.

El cronista de Autlán, Guillermo Tovar Vázquez, presentó enseguida el trabajo El templo de la Purísima en Autlán, un ejemplo del neogótico en la Costa de Jalisco, que comenzó con una explicación sobre el estilo neogótico y cómo se puso de moda en el porfiriato, época en que inició la construcción de decenas de templos en este estilo, especialmente en el Bajío y el Occidente de México. Siguiendo a Martín Checa Artasu, mencionó que se trató de una expresión de afirmación identitaria del sector conservador y clerical, en una época en que se había relajado la aplicación de las Leyes de Reforma y comenzaba a recuperar su relevancia política y social. Dicho esto, comenzó una exposición sobre la historia de la construcción de este templo, desde el permiso otorgado por el obispo de Colima, Atenógenes Silva, en junio de 1893 a las Hijas de María para la construcción de una capilla en el centro de Autlán, hasta su bendición el 8 de diciembre de 1922. Mencionó la fecha de colocación de su primera piedra, en 1898 (mismo año en que inició la construcción del Santuario Guadalupano de Zamora, Michoacán, del mismo estilo, y un año después del también neogótico Templo Expiatorio de Guadalajara) y las vicisitudes que conoció su fábrica a lo largo de 24 años, desde la falta de recursos económicos, la disminución del interés en su seguimiento por las autoridades eclesiásticas y el trastorno generalizado que significó la Revolución. A diez años de su conclusión, vendría el terremoto del 3 de junio de 1932, que le causó daños graves que significaron la pérdida de su campanario y de sus vitrales, lo que no fue motivo para que dejara de ser el favorito de las élites autlenses para celebrar las ceremonias religiosas de sus principales actos sociales.

Francisco Javier Sánchez Muñoz, cronista de San Miguel el Alto, presentó Sublevación cristera en Jalisco: reflexiones sobre causas y consecuencias, una exposición que comenzó con la reflexión de que este movimiento no fue una revolución, una guerra o un golpe de estado, conceptos con los que distintos autores lo definen, a veces indiscriminadamente, sino que se trató de una sublevación o alzamiento popular. Sus detonantes fueron las Leyes de Reforma y decretos derivados de ellas, que le quitaban a la Iglesia algunos privilegios, así como el movimiento religionero de 1873-1874 y el movimiento católico anticonstitucionalista de 1917-1919, impulsado por Francisco Orozco y Jiménez. El ponente analizó el decreto 2801, del 16 de marzo de 1926, en el que se establece en 250 el número de ministros de culto en Jalisco, con cantidades definidas para cada municipio, el cual es un motivo más de descontento de la élite católica hacia el gobierno, que estalla en la etapa armada de la Cristiada. Este movimiento se desarrolló en tres periodos, según este trabajo: el ya mencionado anticonstitucionalista, la primera fase del conflicto armado, entre 1926 y 1929, y la conocida simplemente como “segunda”, entre 1929 y 1935, luego de los acuerdos cupulares entre la Iglesia y el gobierno, de la que se habló poco en la prensa pero que también causó la muerte de muchos mexicanos. El ponente habló también de la lucha en los periódicos de Guadalajara, que tenían una militancia bien definida, así como de los bandos que participaron en el conflicto y que no se limitan solo a los cristeros y el gobierno, sino que involucran también a asociaciones civiles, pacifistas, profesores y defensas sociales, entre otros. La reyerta, en opinión del cronista, resultó estéril, puesto que no consiguió ningún cambio.

De izq. a der.: Marco Antonio Acosta, Ricardo Cortez y Didiana Sedano.


El cierre de la primera jornada estuvo a cargo del doctor Marco Antonio Acosta Ruiz, académico del Centro Universitario del Norte, quien expuso el trabajo Viajeros del siglo XIX en Jalisco. Una mirada al pasado prehispánico, en el que reflexiona sobre el papel de la Ilustración y Napoleón como detonantes del interés por el conocimiento de la Antigüedad, que se expresó en un primer momento mediante las investigaciones y la exhibición en museos europeos de piezas de la cultura egipcia. Otra vertiente de este interés se volcó sobre América, a donde acudieron en distintos momentos viajeros investigadores como Carl Lumholtz, Adela Bretón, Frederick Starr y León Diguet, que estuvieron en Jalisco y dejaron obra escrita sobre sus observaciones, algunas de las cuales son las primeras que ponen atención en lugares como Guachimontones. Esta ponencia terminó con un homenaje a José María Arreola, primer arqueólogo de Jalisco.

Segunda jornada. Personajes del Jalisco decimonónico

Luego de un mediodía cálido en Ciudad Guzmán, que no nos dejó extrañar el clima de Autlán ni parecía presagiar una lluvia para la tarde, se desarrolló la segunda jornada del Coloquio Decimonónico, en el mismo sitio que el día anterior. Comenzó hacia las 17:20 horas, también con poca asistencia, que fue creciendo al paso de los minutos.

Arturo Camacho.


La jornada comenzó con la conferencia Los primeros ciudadanos de la nación, el retrato en Jalisco 1823-1856, del historiador del arte Arturo Camacho Becerra, quien comenzó su intervención con una explicación sobre el retrato, género pictórico que surge en sociedades económicamente consolidadas y aparece por primera vez en Faiyum, Egipto. Mostró enseguida algunos ejemplos de retratos renacentistas y de periodos posteriores, explicando sus características y evolución. Ya en nuestro país, la evolución del retrato continúa con los retratos de castas y de monjas coronadas, a los que el doctor Camacho considera la aportación de México a la historia de este género. Luego vendría la parte medular de la conferencia, dedicada a mostrar algunos ejemplos de retratos de personajes jaliscienses del siglo XIX, sometidos a un análisis iconológico e iconográfico, es decir, sobre el aspecto simbólico de sus elementos y sobre una descripción de éste, respectivamente. Así, vimos retratos de personajes como Prisciliano Sánchez, primer gobernador de Jalisco, que cuenta con símbolos relacionados con la masonería, de fray Manuel Crisóstomo Nájera, uno de los líderes del partido conservador, entre otros. En la segunda parte de la conferencia, denominada “Las edades del hombre”, el ponente mostró retratos de niños, jóvenes y adultos tapatíos, en los que los autores incluyen elementos que resaltan los atributos de cada edad y de su posición social. Aquí se incluyeron también retratos mortuorios, iniciando con el famoso Muerte de Bernardina Madrueño (1852), cuya composición comparó el ponente con un cuadro mortuorio virreinal y una fotografía mortuoria del siglo XX, cuya composición es básicamente la misma. Esto dio pie para el cierre de la conferencia, con un comentario sobre el valor etnográfico que tienen los retratos, más allá de su valor artístico.

Víctor Medina, antes de la tormenta.


Víctor Daniel Medina Hernández, historiador y profesor de Historia en bachillerato, presentó un trabajo sobre el asesinato de Ramón Corona, titulado El magnicidio que conmocionó a Jalisco, el caso del general Ramón Corona. Fue una interesante ponencia sobre la vida y la obra de Ramón Corona, con énfasis en su actuación en las guerras intestinas de mediados del siglo XIX, en las que se destacó a pesar de no ser militar de carrera. Como sucedió con otros militares de esta época, a partir de la República Restaurada comenzó una carrera política, en la que fueron sustituyendo a los políticos profesionales en las posiciones de poder, teniendo Ramón Corona una trayectoria ascendente, que lo llevó incluso a ser embajador en España. La ponencia también se enfocó en el asesino de Corona, Primitivo Ron, un personaje interesante de vida errática, que lo llevó a ser cosas tan disímbolas como gendarme en la Ciudad de México y director de escuela en Nayarit. Con un aparente desequilibrio mental, Ron se instaló en Guadalajara siendo Ramón Corona gobernador, quien lo recibió en su despacho pocos días antes del magnicidio para recibir su solicitud de emplearlo como supervisor en la policía tapatía. El ponente describió paso a paso cómo ocurrió el asesinato, en una salida del gobernador al Teatro Degollado para asistir a una función, en cuyo trayecto fue atacado por Ron con arma blanca, causando su muerte horas después, pero también habló de los momentos en que el gobernador agonizaba en una sala del Palacio de Gobierno, de los homenajes que recibió a su muerte y del fin que tuvo Primitivo Ron y sus restos, que pagaron su delito aún décadas después de haberlo cometido. La ponencia del historiador Medina fue algo accidentada porque, a pesar de lo que mencioné antes, sí que cayó una buena lluvia de forma intempestiva mientras se desarrollaba lo más interesante de la conferencia, por lo que ésta se interrumpió por unos minutos, mientras nos resguardábamos en los pasillos de la casona.

Desde El Grullo se presentó en el coloquio Orlando Martín García Castillo para presentar el trabajo El plan Zacate Grullo de 1864 en el contexto de la Intervención Francesa, que tuvo como base la crónica publicada por Ireneo Paz, testigo presencial de estos hechos, en su obra Algunas campañas. El ponente narró el desarrollo de la guerra de Intervención en esos años en el sur de Jalisco y planteó algunas interrogantes sobre el motivo para que se reunieran, la noche del 13 de diciembre de 1864, en la hacienda Zacate Grullo, los gobernadores republicanos de Jalisco y de Colima, Anacleto Herrera y Cairo y Julio García, respectivamente, convocados por el guerrillero Antonio Rojas para la firma del mencionado plan, que amenazaba a la población civil con pasarla por las armas de no auxiliar a los republicanos o hacerlo con los imperialistas. Llamó a las autoridades municipales de El Grullo a conservar el mural Pacto de sangre, que se encuentra en el edificio conocido como Antigua Presidencia, en ese municipio, y que narra de manera gráfica la firma de este plan, considerando que tanto la obra como el conocimiento de este episodio de su historia son elementos que dan identidad a los grullenses. Esta ponencia y la siguiente se desarrollaron ya en el extremo del corredor sur de la casona, al resguardo de la lluvia y con un inmejorable fondo con pinturas y esculturas religiosas.

La última ponencia de este primer coloquio fue Literatura científico-arqueológica decimonónica en Jalisco. El caso de los objetos cerámicos de Chapala, del doctor Ignacio Moreno Nava, de la Universidad de la Ciénega del Estado de Michoacán de Ocampo. En ella se hace un análisis de la obra The little pottery objects of lake Chapala, Mexico, en la que el arqueólogo pionero estadounidense Frederick Starr hace una relación de sus hallazgos de objetos de cerámica pequeños en la ribera del lago de Chapala, a finales del siglo XIX. En la obra de Starr, ilustrada por el artista armenio Mihran Kevork Serailian, se hace una minuciosa descripción, literal y gráfica, de estos objetos, y se ofrecen conjeturas sobre su procedencia y las características de la cultura que las produjo, considerándose una de las primeras obras de arqueología de nuestro estado. El doctor Moreno también compartió algunos recursos tecnológicos con los que estos mismos objetos y la obra de Starr son estudiados en su Universidad, desde análisis de texto hasta mapeo en tercera dimensión, lo que permite una mejor comprensión de ellos.

De izq. a der.: Alejandro Barragán, Ignacio Moreno, Ricardo Cortez y Didiana Sedano.


Al concluir esta ponencia, el diputado local Alejandro Barragán dio un mensaje de felicitación a los organizadores del coloquio, donde propuso replicarlo en el Congreso del Estado. Este mensaje y otro más de los organizadores sirvieron como clausura del coloquio, que dejó en los ponentes y en el público una muy buena experiencia: la de convivir con personas apasionadas y generosas, dedicadas a la promoción de la cultura.