jueves, 30 de noviembre de 2023

Presentación del libro Benedicto XIII y la Universidad de Salamanca

De izq. a der.: Óscar González Garí y José Javier Forcén Ruiz.

 El miércoles 29 de noviembre, por la mañana, fue presentado en el patio central de la Casa Universitaria el libro Benedicto XIII y la Universidad de Salamanca, una obra publicada por Ediciones Universidad de Salamanca en este año 2023. La presentación comenzó a las 11:10 horas, con la asistencia de unas 50 personas.

Los presentadores del libro fueron el teólogo mexicano Óscar González Garí, quien tiene relación familiar con la familia autlense González Luna, y el abogado español José Javier Forcén Ruiz, quien presentó antes esta obra en España. En México, el libro fue presentado antes en el Ex Convento del Carmen de Guadalajara y en el stand del STAUDEG en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, el 23 y el 26 de noviembre pasados; esta serie de presentaciones y la publicación misma son parte de las gestiones que se realizan para rehabilitar la figura del papa Benedicto XIII, cuyo nombre original era Pedro de Luna, quien fue excomulgado en el marco del Cisma de Occidente.

El primer turno en el uso de la voz fue para Óscar González, quien hizo una semblanza biográfica del también llamado papa Luna, nacido en Illueca, en las cercanías de Zaragoza, en 1328: escuchamos hablar de su carrera académica en la Universidad de Montpellier y su nombramiento de cardenal diácono de Santa María in Cosmedin en Roma en 1375. Según el expositor, Pedro de Luna fue víctima y testigo del Cisma de Occidente en 1378; también comentó momentos de su biografía y de los conflictos de la Iglesia durante su papado. Algunos de sus trabajos como papa, como la escritura de 25 mil bulas y el Libro de las consolaciones de la vida humana, la fundación de universidades y el otorgamiento de constituciones a la Universidad de Salamanca fueron otros de los asuntos que se expusieron, enfatizando su papel durante el cisma, en el que se negó a renunciar al papado a pesar de la presión de la Iglesia italiana y del emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. El papa Benedicto XIII falleció en 1429 en el castillo de Peñíscola, donde estuvo preso los últimos años de su vida y donde permaneció su cadáver incorrupto hasta la invasión napoleónica a España, cuando soldados franceses lo arrojaron al vecino río Aranda. De sus restos solo sobrevive el cráneo, que se conserva en el mismo sitio.

El abogado Javier Forcén, en su oportunidad, comentó el contenido del libro, en el que se resalta la figura de Benedicto XIII como mecenas y fundador de la Universidad de Salamanca. Basado en un mapa político de Aragón que fue colocado en la pared del fondo del patio, el comentarista señaló los lugares en los que el papa Luna hizo mejoras y obras materiales, con sus propios recursos: Illueca, Calatayud, Huesca, entre otros, donde permanecen vestigios físicos de su paso por el mundo. Forcén leyó también algunos párrafos del libro, en los que se describe, de forma elogiosa, la personalidad de Pedro Luna. Para cerrar, hizo algunas consideraciones filosóficas y jurídicas sobre la actuación de Pedro Luna como papa: su negativa a rendir pleitesía al rey de Francia y a renunciar al papado al que accedió legítimamente, por ejemplo.

Óscar González tomó la palabra de nuevo para compartir una noticia publicada recientemente por la agencia InfoVaticano, que dice que el cardenal argentino Víctor Tucho Fernández inició gestiones en el Vaticano para rehabilitar a Benedicto XIII. González sostuvo que gracias a Benedicto XIII la Conquista fue más benéfica en la América española que en la inglesa, puesto que aquí hubo fundación de universidades y mestizaje. Llamó a crear la Cátedra Latinoamericana Benedicto XIII, en la que se estudie su obra y su influencia en la historia de América Latina, a través de la Universidad de Salamanca.

El libro Benedicto XIII y la Universidad de Salamanca incluye tres trabajos: el primero, de Pedro Urbano de la Calle y Amalio Huarte y Echenique, fue publicado originalmente en 1932 por la Universidad de Zaragoza y se titula Constituciones y bulas complementarias dadas a la Universidad de Salamanca por el pontífice Benedicto XIII (Pedro de Luna); el segundo se llama Pedro de Luna y el estudio salmantino. Aspecto institucional: su Constitución, es de Pilar Valero García y Manuel Pérez Martín y se publicó originalmente en 1990, el tercero es El cardenal Luna, Benedicto XIII: gran mecenas de la Universidad de Salamanca. Hoy, olvidado y desconocido, del catedrático de esa universidad, Eugenio García Zarza, y que fue presentado de forma oral en septiembre de 2019.

Un repaso por la historia de la música en el Museo Regional

Uriel Fletes (violín) y Mauricio Allera (piano).

 El martes 28 de noviembre, por la noche, tuvo lugar en el salón de usos múltiples del Museo y Centro Regional de las Artes un concierto didáctico titulado Resonancias del tiempo, organizado por la licenciatura en Artes del Centro Universitario de la Costa Sur, consistente en una exposición sobre algunos de los principales periodos de la historia de la música y la interpretación de ejemplos de composiciones de cada periodo. La sesión comenzó a las 19:15 horas y registró una asistencia de alrededor de 25 personas.

La exposición estuvo a cargo del violinista Uriel Fletes, originario de Cocula y alumno de la licenciatura en Artes. Él hizo una explicación de cinco periodos de la historia de la música, con su temporalidad, principales exponentes y elementos que cada periodo aportó para la evolución de la música, enfatizando tres características de cada uno, que le sirvieron al expositor como puente con el público: los mencionaba casi al inicio de su explicación y, al terminar cada periodo, preguntaba a los asistentes cuáles habían sido esas tres principales características.

La exposición comenzó en la Edad Media, en la que se establecieron las bases de la música actual, surgen los cantos gregorianos, pero también florece la música secular, interpretada por juglares o trovadores. De aquí pasamos al Renacimiento, donde surge la polifonía y comienza la escritura musical en partituras, con composiciones para música instrumental, a diferencia de la Edad Media, en la que se privilegiaba el canto; del Barroco conocimos su tendencia a la expresión de las emociones, el virtuosismo y el surgimiento de nuevas formas musicales y de la ópera; para pasar luego al Clasicismo, con la búsqueda de la belleza mediante la melodía y la armonía. El Romanticismo fue la última etapa de la exposición, una época en la que se enaltecen el nacionalismo y el virtuosismo y surge la extensión orquestal.

La exposición, como dije, incluyó ejemplos de música de algunos periodos: la Partita no. 1 de Bach y el Invierno, de las Cuatro Estaciones de Vivaldi para el Barroco, la Marcha Turca de Beethoven para el clasicismo fueron interpretadas por Uriel al violín; una Meditación de Liszt y Estrellita, de Manuel M. Ponce, del Romanticismo, fueron interpretadas al violín y piano, por Uriel y el profesor Mauricio Allera Malo.

Homenaje al historiador José Jesús Cueva Pelayo

De izq. a der.: Myriam Luján, Jesús Cueva y Claudia Galván.

 El domingo 26 de noviembre, previo a la clausura de la Feria Municipal del Libro Autlán 2023, en una sencilla ceremonia celebrada en los pasillos de la Presidencia Municipal el gobierno local y el comité organizador de la feria hicieron un reconocimiento al historiador autlense José Jesús Cueva Pelayo, radicado en Tijuana desde 1971 y autor de investigaciones sobre la historia del periodismo en Baja California y sobre otros temas. La ceremonia comenzó a las 19:15 horas, con la asistencia de unas 25 personas.

El primer punto fue la lectura de una semblanza de Jesús Cueva, escrita y leída por Andrea Reynoso, en la que se destacan sus temas de investigación, tan diversos como la historia del periodismo y la vida de las ballenas. La lectura de la semblanza comenzó con un poema del mismo Jesús Cueva, quien tiene publicada una recopilación de este género titulada Del mar a la montaña.

Enseguida, el homenajeado tomaría el micrófono para dar una extensa plática sobre cómo fue que se quedó a vivir en Tijuana luego de haber estudiado en la UNAM y ser ayudante del historiador tecolotlense Gabriel Agraz García de Alba: había acudido a la ciudad fronteriza a entrevistar a una persona sobre un tema que estaba investigando, se quedó sin dinero y, casualmente, encontró en la calle a Jesús Vázquez Gómez, quien había sido su vecino en Autlán durante su infancia. Él y sus hermanos le ofrecieron alojamiento y lo ayudaron a buscar trabajo, lo que sería una estancia de algunas semanas se convirtió en una residencia de por vida.

Jesús Cueva también mencionó algunos de sus trabajos, como la dirección del suplemento cultural del periódico El Mexicano y la fundación de una editorial donde fueron publicados varios libros, de los que llevó una muestra a la ceremonia. Recordó también sus épocas de estudiante de prepa en Autlán y a algunos de sus maestros, como Gabriel Lima y Nabor de Niz, ambos presentes en la ceremonia, María Cisneros, las hermanas Serrano, el doctor Wynter, Jesús Velázquez y otros, a los que considera sus motivadores e inspiradores del amor a la tierra y a la investigación. Dijo que compartía este reconocimiento con ellos y su familia.

Hubo más recuerdos en su intervención, aunque menos gratos. Habló de su detención en el Campo Militar Número 1, junto con el también autlense Gregorio Rivera Morán, cuya madre ayudó a liberarlos exigiendo nada menos que al general García Barragán su libertad, refiriéndole cuando “tragaba” en su casa en su juventud. El maestro Jesús Cueva entregó un lote de libros publicados en su editorial y de su autoría al municipio, para que sean puestos a disposición del público en una biblioteca.

Al final, las regidoras Myriam Luján Espinosa y Claudia Alejandra Galván García le entregaron al maestro Jesús Cueva un reconocimiento impreso y se desató una larga sesión de fotografías con el homenajeado, en la que participaron prácticamente todos los asistentes.

Foro de escritores locales en la Feria Municipal del Libro


La tarde del domingo 26 de noviembre se llevaron a cabo una serie de actividades en el patio de la Presidencia Municipal, que sirvieron para clausurar los trabajos de la Feria Municipal del Libro Autlán 2023. Uno de ellos fue el Foro de Escritores de la Región, en el que participaron cinco autores de distintos géneros, quienes compartieron sus opiniones y experiencias en lo relativo a la escritura y a la publicación y difusión de su obra. Bajo la moderación de la profesora Rosa Brizuela, de la oficina local de CONAFE, el foro comenzó a las 17:05 horas, con la asistencia de unas 40 personas. Hay que decir que la composición del público fue bastante heterogénea: había niños, jóvenes y adultos, funcionarios públicos, familiares de los escritores participantes, lo que se ha dado en llamar público en general… todos ellos instalados en sillas dispuestas en el zaguán de la Presidencia, de frente a las mesas en las que estaban los autores. Como fondo de estas mesas quedaba la fuente y las arquerías de la Presidencia, que le daban un aire tranquilidad y seriedad al foro.

En el foro participaron la psicóloga Ana Delia Uribe Luna, el cuentista José Feliciano Medina Ruiz, la novelista Josefina Robles Cisneros, el poeta Raúl Lizaola Corona y el poeta Fausto Nava González. En la primera ronda, cada uno de ellos tuvo un par de minutos para presentar, brevemente, la obra que han publicado. Luego de esta introducción, la moderadora les hizo una serie de preguntas, en el orden en que escribí sus nombres al inicio de este párrafo; cada autor respondió a una pregunta distinta, aunque con la posibilidad de pedir la palabra en cualquier momento para complementar la respuesta de otro o, incluso, para contradecirlo.

Enseguida presentamos la relación de las preguntas realizadas y un breve resumen de la respuesta que dio cada escritor:

P: ¿Desde cuándo decidiste ser escritor? Ana Delia respondió que desde los 5 años soñó con escribir un libro, aunque apenas este año lo realizó.

P: ¿Qué opinas de los libros digitales? Feliciano respondió que es una buena opción, que facilita el manejo y el acceso a algunas obras, aunque él prefiere el papel.

P: ¿En qué género que no ha abordado le gustaría escribir? Raúl contestó que la novela, al que considera un género muy completo y que permite abordar todos los aspectos del ser humano.

P: ¿Cuál fue la primera historia que escribió y a qué edad? Josefina dijo que a los 11 o 12 años escribió un texto que se publicó en el Magazine del periódico Novedades, gracias a un amigo de la familia. A partir de entonces duró varios años publicando, aunque con un seudónimo.

P: ¿Cuál fue el primer libro que leyó? Fausto contestó que uno titulado Paco, Peque y Piqui, que se lo regalaron cuando estudiaba la escuela primaria.

P: ¿Quién es su autor favorito? Ana Delia mencionó a Manuel Acuña y autores que escriben sobre tanatología. El primer libro que leyó fue El Principito.

P: ¿Cuál es su lugar y momento favorito para escribir? Feliciano dijo no tener un lugar para escribir, aunque mencionó que es una actividad que debe hacer en solitario.

P: ¿Qué obras está leyendo o escribiendo? Raúl dijo que todos los días escribe poemas, aunque sin considerarlos todavía parte de una obra que se va a publicar. Cuando termina un ciclo comienza el trabajo de organizar, depurar, para conformar un libro.

P: ¿Cómo promociona sus obras? Josefina mencionó que inicialmente promovió su libro por Internet y con un grupo de amigos en línea. Dijo que el libro electrónico “es una maravilla” que permite difundir la obra por todo el mundo.

P: Un consejo para nuevos escritores: Fausto recordó que, si vamos a escribir, no debemos olvidar el conocimiento del idioma y hacerlo correctamente.

P: ¿Qué hace de un libro un buen libro? Ana Delia definió un buen libro como el que causa impacto entre las personas.

P: ¿La literatura puede ayudar a cambiar lo que está mal en el mundo? Feliciano dijo que definitivamente sí, porque permite tener un conocimiento más amplio del mundo.

Luego de estas preguntas, hubo una ronda de conclusiones, que fueron las siguientes:

Ana Delia afirmó que fue una excelente iniciativa la de organizar la feria, porque hay que rescatar la lectura. Dijo que, si se impulsa a los niños, también se puede lograr que escriban libros.

Feliciano vio con agrado el fomento de la cultura en el municipio, le gustó que se hubiera celebrado la feria en estos días.

Raúl pidió que en todos los ámbitos se publicite el arte, dijo que en Autlán hace falta convocatoria y que le parece que debería haber más arte en la calle: murales, escribir poesía en los muros públicos. Afirmó que actividades como la feria ponen un grano de arena en ese sentido.

Josefina dijo que estos encuentros son una maravilla y se debe ir repitiendo y mejorando para tener cada vez más público.

Fausto recordó una anécdota que le narró el dueño de librerías Gonvill, sobre un profesionista que le encargaba libros para usarlos como adorno en su despacho. Dijo que es necesaria la proyección social de la educación y que le gustaría ver clases de escritura en los espacios públicos.

Para terminar, hubo una ronda en la que cada autor leyó un pasaje de su obra, en el siguiente orden:

Raúl Lizaola leyó el poema Con otro.

Josefina Robles leyó un fragmento del capítulo 9 de su novela Inicio de vida extraordinaria.

Fausto Nava leyó el texto Los dones espirituales se encuentran por doquier, de su libro Andanzas del viejo búho.

Ana Delia Uribe leyó el texto Fecha de caducidad del sufrimiento, del libro El arte de vivir al día.

Feliciano Medina leyó un poema titulado Luminosa confusión, publicado en el libro Entre cuentos y poesías.

Entrega de premios del concurso Autlán Escribe

De izq. a der.: Feliciano Medina, Myriam Luján, Darinka Rodríguez y Cristabel Sánchez.

 Una de las actividades de la Feria Municipal del Libro Autlán 2023 fue la convocatoria al concurso Autlán Escribe, en el que los participantes debían escribir un texto narrativo en un post de Facebook, bajo la premisa “Ocurrió en Autlán”, etiquetando a la página del Gobierno de Autlán y utilizando el hashtag #AutlánEscribe para manifestar su inscripción al concurso. A la convocatoria respondieron ocho personas y los ganadores del concurso recibieron sus premios en una sencilla ceremonia celebrada la tarde del domingo 26 de noviembre en el patio de la Presidencia Municipal. La ceremonia comenzó a las 16:10 horas y tuvo una asistencia de alrededor de 20 personas.

La regidora Myriam Luján Espinosa, a nombre del comité organizador de la feria y del gobierno municipal, agradeció a los participantes y destacó la importancia de las actividades que se realizaron dentro del programa para promover la lectura y la escritura.

El profesor Carlos Efrén Rangel, representante del jurado del concurso Autlán Escribe, destacó la numerosa respuesta a la convocatoria de un nuevo concurso y la variedad de formas en que los participantes imaginaron a Autlán en sus textos: como escenario del fin del mundo o como el lugar donde nació la Humanidad, pero también registrando el recuerdo de historias como la de la vida cotidiana de un trabajador de la Minera Autlán o la de la trágica muerte de Polo, que sirvieron como tema de creación literaria.

Enseguida se hizo la entrega del premio, que consistió en una cantidad de dinero y un reconocimiento, más el derecho a acudir a los puestos del tianguis de libros que se instaló en el jardín Constitución durante la feria, para que les fuera entregado un paquete de libros de su elección. Los ganadores fueron:

Primer lugar: José Feliciano Medina Ruiz, con La maldición del yerbero.

Segundo lugar: Alba Darinka Rodríguez Lozano, con un texto sin título.

Tercer lugar: Cristabel Sánchez Jiménez, con Veintiséis de noviembre.

Historias nahuas en la Feria Municipal del Libro


 El domingo 26 de noviembre fue la última jornada de la Feria Municipal del Libro 2023. La actividad del día comenzó por la mañana, a la sombra del kiosco del jardín Constitución, donde alrededor de 50 personas nos reunimos a escuchar la lectura del cuento El conejo mañoso, que hicieron Bernardina Mendoza Cuevas y María Guadalupe Linares Apreza, vecinas de la comunidad El Pabellón, en la delegación municipal de El Mentidero. La lectura comenzó a las 10:35 horas.

Bernardina y Lupita son originarias de Cuilapa, Guerrero, y forman parte de una familia de trabajadores migrantes, de las que venían a trabajar en los campos del valle de Autlán por temporadas. Sin embargo, ellas y sus familias, junto con otras más, decidieron hace tiempo quedarse a vivir definitivamente en el municipio de Autlán, sin perder su identidad: dominan el idioma náhuatl y practican las costumbres que aprendieron en su lugar de origen, con lo que se enriquece la cultura regional.

El cuento El conejo mañoso es de la tradición náhuatl de Guerrero y fue leído por Bernardina y Lupita de forma alternada, un pasaje cada una. La primera lectura fue en español, con la que los asistentes pudimos conocer la trama de la narración, y hubo una segunda en náhuatl que nos permitió conocer la musicalidad y elegancia de este idioma indígena. Al final, no faltaron las reflexiones sobre la necesidad de conocer mejor este idioma, de donde proviene el nombre de nuestro municipio.

A la lectura asistieron niños de El Pabellón y El Mentidero, así como de Chiquihuitlán; además de personas de las que pasan en una mañana normal de domingo por el jardín Constitución y que se quedaron a escuchar el cuento.

Tauromaquia y literatura en la Feria Municipal del Libro

Óscar Ruizesparza y Carlos Efrén Rangel.

 La tarde del sábado 25 de noviembre en la Casa Universitaria se llevó a cabo el conversatorio La faena de escribir y publicar sobre una fiesta milenaria, entre el cronista taurino Carlos Efrén Rangel y el promotor de la cultura taurina Óscar Ruizesparza, dentro del programa de la Feria Municipal del Libro. Con la asistencia de unas 20 personas, la sesión comenzó a las 18:15 horas.

Luego de una presentación de Óscar Ruizesparza por su compañero de escenario, comenzó una conversación entre ambos, a manera de entrevista, en la que se habló del proceso de producción de un libro, en especial de fotografía (Ruizesparza es fotógrafo de profesión), y cómo se ha ido perfeccionando la técnica hasta pasar a los procesos digitales. La tauromaquia en la literatura fue otro de los temas abordados, a juicio de Ruizesparza esta actividad tiene elementos como drama, profundidad y tradición, que le dan mucha fuerza como tema literario.

Una de las actividades que desarrolla Óscar como promotor de la cultura taurina es la edición y distribución de libros sobre temas relacionados con la tauromaquia, ya sean literarios, didácticos o informativos, mediante la editorial México Mío. Esta tarea fue el asunto de la segunda parte de la plática, donde se explicó que el proceso de distribución de sus libros es lento y poco remunerativo, por lo que optaron por subirlos a Internet, en formato digital, para su distribución gratuita. Enseguida comentaron algunos de los títulos que ha publicado, como Soñadores de gloria, en el que se reúnen textos de algunos de los principales periodistas taurinos; Gustavo Castro Cuna, el Santanero, de Juan Antonio de Labra, sobre la vida de un caporal de la ganadería de San Mateo; El mundo de Tauro, de Ricardo Torres, con textos sobre la historia de la tauromaquia, y Remembranzas taurinas de Autlán, hecho a partir de información de la señora Emma Uribe y que se actualiza con cada edición del Carnaval.

Durante la plática, Óscar Ruizesparza anunció la publicación de un nuevo libro, que se titulará En la tauromaquia caben todas las artes, en el que habrá ejemplos de manifestaciones artísticas que han tomado como tema a la tauromaquia. Al terminar el conversatorio el invitado regaló algunos ejemplares de los libros de México Mío.

Conversatorio sobre el libro Del Color del Agua en la Feria Municipal del Libro

Fernanda Vargas y Cristabel Sánchez.

 José Trinidad Lepe Preciado es un escritor nacido en Tonaya, cuya carrera se desarrolló más tiempo en el Estado de Colima, donde presidió el Seminario de Cultura Mexicana, entre otras actividades. Sin embargo, su obra retrata bien la vida, trabajos e identidad de los pueblos del llano grande. Fallecido en el año 2002, en las más recientes generaciones el conocimiento de su obra casi ha desaparecido, lo que hace aún más meritorio el conversatorio que sobre su libro Del color del agua se llevó a cabo la tarde del viernes 24 de noviembre en la Casa Universitaria, protagonizado por las alumnas de la Unidad 143 de la Universidad Pedagógica Nacional Fernanda Vargas Casillas y Cristabel Sánchez Jiménez, dentro del programa de la Feria Municipal del Libro. La sesión comenzó a las 17:05 horas, con la asistencia de unas 50 personas.

En un diálogo fluido, Fernanda y Cristabel reflexionaron sobre Trinidad Lepe y su obra, con todo lo que eso implica, comenzando con el hecho de que autores locales sean poco conocidos, en contraste con autores de best sellers. A lo largo de la plática se hizo una descripción general de la obra y se comentaron algunos de los temas que el autor aborda en los cuentos que la componen, como la fiebre amarilla, la pobreza y las marcadas diferencias de clases sociales. También se ensayaron descripciones psicológicas de los personajes que vivieron la Revolución y que, en opinión de las protagonistas del conversatorio, cargaban con una tristeza crónica, debida a toda la violencia que vivieron. Este asunto llevó la plática a hacer una comparación con el estado de cosas actual, en el que también se vive un ambiente de violencia generalizada, con escenas de humillación, de maltrato de las clases altas a las inferiores y falta de seguridad. Para Fernanda y Cristabel, que se están formando profesionalmente en el ámbito educativo, fue interesante encontrar en el libro referencias a la falta de acceso a servicios educativos y médicos entre los personajes de las clases pobres.

Ellas encontraron en los cuentos también unos roles de género muy definidos, con mujeres sumisas y pasivas y hombres que trabajaban y salían a la guerra; otro asunto que abordaron fue el de los lugares que se mencionan en los cuentos de Del color del agua, como el cerro del Petacal, Autlán, Magdalena y otros. Para concluir el conversatorio, leyeron en voz alta el cuento Que ensillen los caballos.

Este libro fue conseguido, según explicaron, por Fernanda Vargas en un puesto de libros usados que se instala en el tianguis de la Alameda, lo compró sin conocer al autor y, luego de leerlo, lo compartió con su compañera y decidieron realizar este conversatorio, bajo la guía de sus maestros.

Libros de aquí y de allá en la Feria Municipal del Libro 2023


 Entre el jueves 23 y el domingo 26 de noviembre, en Autlán se llevó a cabo la Feria Municipal del Libro y Fomento a la Lectura 2023, en la que hubo actividades diversas: desde talleres para niños y adolescentes hasta conferencias, pasando por un foro de escritores, conversatorios y un tianguis de libros. La feria fue inaugurada en el jardín Constitución el jueves alrededor de las 10:00 horas por el presidente municipal, Gustavo Robles.



En el jardín, desde ese momento y hasta la mañana del lunes 27, estuvo instalado un tianguis de libros, con puestos de las librerías autlenses Play Kids, Fantasma Itinerante, El Búho, Montenegro, Mundo del Niño, Carlos Fuentes y MDN y, de Ciudad Guzmán, Libro Pequeño y Espantapájaros. El tianguis se montó bajo unos toldos colocados en los costados oriente y sur del jardín y en ellos podíamos encontrar toda la gama de títulos: clásicos como la Ilíada junto a novedades como Todo pueblo es cicatriz, de Hiram Ruvalcaba, que acaba de ser presentado ayer en la FIL; recetas para la vida diaria al lado de las profundidades de la literatura rusa; ejemplares usados de títulos imposibles de encontrar de otro modo, como La confesión y otros cuentos, de Pita Raygoza, junto a títulos que se hallan en cualquier librería, como los de Anabel Hernández. Había también materiales didácticos para escuelas, juegos de mesa y un puesto de café y otras bebidas, de la cafetería Mokali. A decir de los libreros, la concurrencia a lo largo de esos días fue buena, con no malos números en los registros de sus ventas.



El mismo jueves por la mañana hubo talleres para niños de primaria y secundaria en tres diferentes sedes: el Museo Regional, el salón Ernesto Medina Lima de la Presidencia Municipal y la Casa Universitaria, en los que se desarrollaron actividades de creación literaria organizadas por personal de la unidad 143 de la UPN y de diversas escuelas de nivel básico. El programa continuaría el mismo jueves por la noche con una conferencia titulada La narrativa de Ramón Rubín, que dictó el doctor Gregorio Rivera Morán en la Casa Universitaria.

A decir de los organizadores, esta Feria Municipal del Libro pretende ser una alternativa a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, no para competir con ella sino para abrir un espacio en el que se discutan asuntos literarios, se estimule la creación  y se comparta el gusto por la lectura, con un carácter local.



miércoles, 29 de noviembre de 2023

Tercera jornada de la conmemoración del aniversario 35 del Capítulo Costa Sur BSGEEJ


 Con una ponencia sobre muralismo mexicano y un concierto de cuarteto de cuerdas, la noche de sábado 25 de noviembre el Capítulo Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco (BSGEEJ) celebró su aniversario 35, en el salón de usos múltiples del Museo y Centro Regional de las Artes. La sesión comenzó hacia las 19:40 horas y tuvo una asistencia de alrededor de 50 personas.

El primer punto del programa fue la exposición El muralismo mexicano en Autlán y en otros lugares del mundo, por el licenciado Agustín Godoy Pelayo, en la que explicó algunas características de este movimiento pictórico de la época del nacionalismo mexicano, la obra de sus principales exponentes y los ideales que perseguía, llevando el arte y la ideología revolucionaria a toda la población. También mostró algunos ejemplos de la obra de muralistas mexicanos en distintos lugares del mundo, incluyendo el Centro Escolar Chapultepec, de Autlán, con el mural La Mexicanidad, de Atanasio Monroy.

La parte final de la sesión, con la que fueron clausurados los trabajos de la conmemoración, fue el concierto del Cuarteto de Cuerdas Autlán, integrado por Armando Emmanuel Pedraza Guerra en el violonchelo, Leonardo Barba Cuéllar en el violín primero, Silvestre K´anil Díaz Landeros en el violín segundo y José Antonio Díaz Landeros en la viola; los dos últimos son asociados del Capítulo Juvenil Costa Sur de la BSGEEJ. Todos los integrantes son profesores del núcleo Autlán del proyecto ECOS Jalisco.

Antes de comenzar el concierto, Silvestre Díaz dio un mensaje en el que explicó algunas características del cuarteto de cuerdas, que fuera definido por Goethe como “una conversación entre cuatro personas razonables”. La forma musical del cuarteto de cuerdas tiene su origen, explicó, en el siglo XVI, pero sería en el Siglo de las Luces cuando encontraría su configuración definitiva, producto de la experimentación de diversos compositores. El Cuarteto de Cuerdas Autlán se conformó a finales del año pasado, con el fin de difundir en los escenarios locales este tipo de música, a la fecha acumula ya varias presentaciones en festivales de prestigio, como el Áurea Corona.

Dicho esto, pasamos a la música, bajo un programa conformado en orden cronológico y que constituyó una muestra de los principales periodos musicales, desde el Renacimiento hasta el siglo XX. El programa completo fue el siguiente:

La Bataille, de Claude Gervaise.

Canon en Re mayor, de Pachelbel.

Alla rustica, de Vivaldi.

Minueto Sarabanda, de Händel.

Allegro, de Joseph Hector Fiocco.

Minueto Op. 11, No. 5, de Boccherini.

El Cisne, de El Carnaval de los Animales, de Saint Säens.

Vals de las flores, de Tchaikovsky.

Vals no. 2 de la suite de jazz no. 2, de Shostakovich.

Movimiento 1 de la Pequeña serenata nocturna, de Mozart.

Fuera de programa y a petición del público, tocaron Soñándote, del compositor autlense Jaime Gabino Gómez.

El cuarteto tuvo el buen tino de poner a disposición del público, desde días antes del concierto, un folleto electrónico con algunos comentarios sobre el género musical y el programa que presentarían, lo que mejora en mucho la experiencia del público.

Luego del concierto, en el que los asistentes ovacionaron de pie al cuarteto, vino la clausura formal del aniversario 35 del Capítulo Costa Sur, a cargo del doctor Nabor de Niz Domínguez, en punto de las 21:50 horas.

Segunda jornada de la conmemoración del aniversario 35 del Capítulo Costa Sur BSGEEJ

 La tarde del viernes 24 de noviembre, en la sala general de la biblioteca municipal Paulino Navarro se llevó a cabo la segunda jornada de la conmemoración del aniversario 35 del Capítulo Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco, con la presentación de dos ponencias. Con la asistencia de unas 15 personas, la actividad comenzó alrededor de las 19:40 horas.

El doctor José Francisco Cobián.


La primera exposición fue del escritor José Francisco Cobián Figueroa y llevó como título Fanzine, medio económico y efectivo para la divulgación cultural. Como ha sido una costumbre de este expositor en los últimos años, esta presentación fue en parte teórica y en parte práctica: explicó lo que es un fanzine y su origen, en la publicación de revistas no profesionales entre aficionados a equipos deportivos (el nombre viene de fan, primera sílaba de “fanatic” y -zine, esta última partícula de la palabra magazine), útiles para divulgar información e ideas de manera rápida y barata entre un público interesado. Esta forma de comunicar se popularizó pronto en ambientes literarios y revolucionarios, por su inmediatez y economía. Otras características de un fanzine son su vida efímera, de apenas unos cuantos números, y su falta de regularidad, aunque permite a cualquier persona hacer publicaciones sin pasar por una editorial y sin necesidad de hacer una inversión fuerte. El doctor Cobián llevó unos ejemplares de fanzines publicados recientemente, en una hoja tamaño carta, nos entregó uno a cada asistente y nos explicó cómo hacer para armarlo.

Fundación del Capítulo Costa Sur.


La segunda ponencia fue del doctor Nabor de Niz Domínguez, quien expuso el trabajo La fundación del Capítulo Costa Sur de la BSGEEJ. Esta exposición comenzó con una historia de la Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco y sus antecedentes en el Instituto Mexicano de Geografía y Estadística, fundado en 1833 por Valentín Gómez Farías para emprender la tarea de estudiar y difundir la información del territorio mexicano. Este instituto se convertiría en Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, que abrió una Junta Auxiliar en Jalisco a finales del siglo XIX, que tiempo después se convertiría en la actual BSGEEJ. Esta sociedad jalisciense abriría, en la década de 1980, capítulos regionales en todos los rumbos del Estado de Jalisco, comenzando por el Capítulo Sur, con sede en Sayula; en este Capítulo presentó su trabajo de ingreso don Ernesto Medina Lima, el 25 de noviembre de 1988 en la Casa de la Cultura de Autlán, dando inicio a la vida del Capítulo Costa Sur. El doctor Nabor hizo una prolija exposición de datos históricos del Capítulo, con una relación de cada uno de sus socios y fechas de ingreso; para terminar con una explicación de la conmemoración de la expedición de Legazpi y Urdaneta, en el que este Capítulo ha tomado el liderazgo desde hace varios años.

Ambos trabajos fueron muy comentados por los asistentes.

Primera jornada de la conmemoración del aniversario 35 del Capítulo Costa Sur BSGEEJ

 El 25 de noviembre de 1988 don Ernesto Medina Lima presentó en la Casa de la Cultura de Autlán su trabajo de ingreso a la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco (BSGEEJ), titulado Los poetas en la historia de Autlán. Don Ernesto ingresó como socio del Capítulo Sur, con sede en Sayula, pero inmediatamente se tomó el trabajo de organizar un nuevo Capítulo en la región Costa Sur.

El Capítulo Costa Sur de la BSGEEJ, con sede en Autlán, es uno de los más activos y numerosos de los que funcionan fuera de la capital del Estado. Cada año, a finales de noviembre, organiza una serie de actividades conmemorativas del aniversario del ingreso de don Ernesto, que toma como aniversario del mismo Capítulo. En 2023, cuando se cumplen 35 años de ese acontecimiento, la conmemoración consistió en una serie de ponencias presentadas por los socios del Capítulo y un concierto de cierre, realizados entre el jueves 23 y el sábado 25 de noviembre.

La primera jornada comenzó el jueves a las 19:30 horas en el salón de usos múltiples del Museo y Centro Regional de las Artes, siendo inaugurados los trabajos por el doctor Carlos Adolfo Preciado Ortiz, coordinador del Capítulo, con la presencia de socios, público en general y funcionarios del municipio de Autlán, encabezados por el presidente municipal, Gustavo Salvador Robles Martínez. En total, unos 35 asistentes.

Hirineo Martínez Barragán.


La primera conferencia estuvo a cargo del geógrafo Hirineo Martínez Barragán, con el título Re-diseñando Autlán. Un mejor lugar para vivir, en la que presentó estadísticas de crecimiento de población (100%) y de expansión de la mancha urbana de Autlán (500%) en los últimos 50 años y de expectativa de conformación de la población autlense para 2030, según el Consejo Nacional de Población, en la que se establece que habrá una mayoría de personas mayores de 60 años. Con esta base numérica, el ponente propuso algunos cambios en la fisonomía de la ciudad de Autlán para hacerla más amigable para los ancianos y más atractiva para sus habitantes y visitantes: mejorar los ingresos a la ciudad desde cualquier rumbo, conectando el ingreso desde Purificación y habilitando un ingreso más por la calle de Clemente Amaya, por ejemplo; peatonalizando el camino viejo a Ahuacapán para convertirlo en un atractivo turístico pero también para frenar la expansión de parcelas, reconvertir escuelas primarias para darles un uso alternativo y crear un andador cultural entre el Centro Universitario de la Costa Sur y el Museo Regional, en el que se resalten el patrimonio edificado y se complemente con centros culturales, cafés y otros espacios. El doctor Hirineo dejó estas propuestas como un tema de discusión, que propuso que se retome y se afine entre la comunidad de Autlán, a la que llamó a participar en la mejora de su entorno.

De izq. a der.: Carlos Preciado, Alfredo Ortega y Nabor de Niz.


La segunda ponencia fue la lectura del texto Antonio y el brujo, del escritor Alfredo Tomás Ortega Ojeda. Es un cuento en el que imagina una plática en el centro de Autlán, frente a un chiquihuite de pitayas, entre Antonio Alatorre y Marcos de Monroy, que dura todo un día. El autor imagina las preguntas que Antonio haría al brujo sobre sus hechicerías, la explicación de cómo reconstruyó su historia y cómo dos personas de épocas tan distintas tendrían dificultades para comunicarse. El maestro Ortega describe el transcurso de ese día en Autlán, lo que hacen los vecinos alrededor de este trascendental encuentro y su vida cotidiana, complementando el texto con datos del contexto histórico en el que vivió Marcos. En este texto los personajes se despiden, “deseándose éxito en sus respectivas eternidades”.

martes, 28 de noviembre de 2023

Conmemoración del aniversario 459 de la expedición de Legazpi y Urdaneta

Una imagen de la exposición de la doctora Paulina Machuca.

 La tarde del martes 21 de noviembre la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco (BSGEEJ), la Cámara de Comercio Filipino Americana, la Universidad de Guadalajara y la Red de Estudios Multidisciplinares del Galeón de Manila conmemoraron el aniversario 459 de la expedición de Legazpi y Urdaneta con una sesión académica en línea, que se celebró a partir de las 17:00 horas en la plataforma Zoom, bajo la moderación del maestro Jesús Donaciano Medina García. En la sesión, que tuvo hasta 25 asistentes, participó activamente el Capítulo Costa Sur de la BSGEEJ.

El primer momento de la sesión fue un mensaje de bienvenida a cargo del presidente de la BSGEEJ, Samuel Gómez Luna Cortés, quien habló de una cultura compartida entre los países conectados por la ruta del Galeón de Manila, que se conmemora a pesar de la mente cerrada de algunas autoridades municipales. Al término de este discurso comenzó una serie de ponencias, que comentamos enseguida:

La maestra Noemí Frías, de la Federación de Cámaras de Comercio Filipino Americanas, expuso el trabajo titulado Cavite, al que calificó como “un intento personal de preservar mi historia”. En su exposición, realizada entre los idiomas español e inglés, hizo un repaso por la historia y la geografía de la ciudad filipina de Cavite y de las influencias culturales que obtuvo gracias a la Nao de China, en forma de celebraciones religiosas, gastronomía y otros elementos. Entre los datos novedosos que compartió están el hecho de que Cavite fue un lugar en el que atracaron muchos de los galeones de la ruta, por ser sus aguas más profundas que las de Manila; en ese lugar se construyeron varios galeones. Su patrona, la virgen de Cavite, se llevaba a bendecir los galeones que se botaban. La maestra Frías llamó a aclarar que Filipinas no estuvo bajo el dominio de España durante 333 años, sino únicamente a partir de que México se independizó de la metrópoli. Antes de eso, Filipinas era gobernada desde la Nueva España, por lo que el vínculo mayor del archipiélago era con el virreinato.

Enseguida la maestra Cleo Aquino, también de la Federación de Cámaras de Comercio Filipino Americanas, presentó el trabajo Construyendo nuestro futuro desde nuestra historia cultural: lecciones del pasado para un mañana exitoso, que fue expuesto en voz del señor Numeriano Bouffard, debido a que la autora tuvo ese día algunos problemas de salud. La maestra Aquino hizo un llamado a aprovechar el pasado para dar forma al éxito del mañana, tomando a la Historia como una brújula y al patrimonio cultural como un recurso. La cultura, entendida como todo el sistema de creencias, costumbres, idioma y otras expresiones colectivas, debe ser considerada como un ser vivo que vincula a las generaciones pasadas y futuras, de ahí la importancia de conservar en la memoria colectiva la historia del Galeón de Manila y todos los elementos culturales que ayudó a compartir entre tres continentes.

El maestro Marcelo Adano, director del Museo Naval de Acapulco, hizo una exposición sobre cómo se aborda en su institución a la figura del corsario, tratando de alejarla de los mitos y leyendas que se han difundido a través de los medios de comunicación, en especial, del cine. Elementos como la bandera o el barco piratas, por ejemplo, no existían como objetos de uso generalizado, sino que cualquier barco podía ser utilizado por corsarios. Hizo una relación extensa de algunos corsarios que azotaron la costa del Pacífico novohispano y sus principales acciones: Dampier y el rescate que hizo de un hombre abandonado en el archipiélago de Juan Fernández, historia que inspiraría a Daniel Defoe para escribir su Robinson Crusoe; George Anson y las instrucciones expresas que traía del rey Juan II de hacer todo lo que causara daño a los intereses españoles; John Clipperton y su descubrimiento de la Isla de la Pasión, escenario de la tragedia del capitán Ramón Arnaud y su familia; los ataques de John Cavendish, entre otros.

La doctora Paulina Machuca, investigadora titular de El Colegio de Michoacán, expuso el trabajo La circulación de plantas de Nueva España a Filipinas. El caso del chile (Capsicum spp), en el que ponderó la importancia de este alimento de origen americano en la cocina filipina y mostró las dos principales rutas de llegada al archipiélago, desde Brasil, por la ruta portuguesa y desde Nueva España por el Galeón de Manila. En la primera parte de su exposición, además de lo que ya mencionamos, la doctora Machuca compartió citas de frailes cronistas de los siglos XVIII y XIX en los que se menciona al chile en las descripciones de las comidas y costumbres de los filipinos: José María Delgado, en 1789, y Manuel Blanco, en 1837, lo mencionan como parte importante de la comida filipina y como remedio contra heridas causadas por perros rabiosos, cayendo ambos en el error de considerar a esta planta como natural de Filipinas. En la segunda parte de la exposición, escuchamos sobre su uso en la gastronomía filipina, como condimento en forma de salsas, con diversos ejemplos de platillos de distintas regiones de ese país. La ponente concluyó diciendo que el chile es una de las plantas de origen americano que mejor se adaptaron a Asia, donde se convirtió en un referente gastronómico, de ahí la confusión de que se la considere nativa de Filipinas.

El doctor Edmundo Andrade Romo, del Centro Universitario de la Costa, de la Universidad de Guadalajara, presentó el trabajo Poesía hispano filipina: ¿literatura a bordo de la Nao de China?, que comenzó explicando que la poesía y la novela son los principales géneros que se han cultivado en el archipiélago. El primer libro que se imprimió en ese país fue la Doctrina Christiana, en 1593, escrita en español y en tagalo, pero la principal figura de las letras filipinas fue Luis Rodríguez Varela, poeta y pionero naturalista y reformista, nacido en 1768 y cuyo Parnaso Filipino es considerada la primera obra literaria inspirada en las islas Filipinas. El doctor Andrade propuso investigar qué tanto los escritores novohispanos Bernardo de Balbuena, Juan Ruiz de Alarcón y sor Juana Inés de la Cruz influyeron en Filipinas, puesto que, sostuvo, entre tantos objetos y mercancías que se intercambiaron mediante el Galeón de Manila tuvo que haber algún libro.

Por último, el profesor Luis Ernesto Dávila Rodríguez, del Capítulo Costa Sur de la BSGEEJ, presentó el tema La globalización ayer, hoy y mañana, con una relación de acontecimientos históricos desde la primera circunnavegación del globo. Detalló las distintas expediciones que zarparon en el siglo XVI de las costas de Nueva España para descubrir la Mar del Sur antes de Urdaneta y Legazpi y mencionó algunos motivos para celebrar el aniversario del Tornaviaje, entre los cuales se encuentra la necesidad de cuidar el patrimonio cultural. Llamó, por último, a las autoridades de todos los niveles a preparar la conmemoración del aniversario 460, en el año 2024, puesto que hay que cuidar el conocimiento histórico.

lunes, 27 de noviembre de 2023

Desfile del 20 de noviembre de 2023 en Autlán. Deportes, rescates y un poco de Revolución

La escolta de Seguridad Pública.

 El lunes 20 de noviembre se celebró en Autlán el desfile conmemorativo del inicio de la Revolución Mexicana, justo en el día que se cumplieron 113 años de la fecha que se estableció en el Plan de San Luis para que los mexicanos se levantaran en armas contra el gobierno de Porfirio Díaz. Aclarar la fecha no es una perogrullada: en otros municipios de Jalisco el desfile se realizó en otras fechas, acaso para dejar el día de asueto completamente libre.

El desfile de 2023 en Autlán, segundo después del cierre obligado por la pandemia, se distinguió de los anteriores por el abundante despliegue de fuerza de las corporaciones de rescate y protección civil, que tuvieron un protagonismo mayor que los contingentes deportivos y que los ya escasos referentes a los clichés de la Revolución. Los charros, es casi como si no hubieran desfilado: confinados al final del desfile y sin apenas representación, pasaron desapercibidos. Además de Protección Civil municipal y la delegación Autlán de la Cruz Roja Mexicana desfiló también un contingente de Protección Civil del Estado, todos luciendo lo mejor de sus vehículos y equipos de rescate y, en algunos casos, pretendiendo llevar un mensaje de precaución al manejar en las carreteras jaliscienses, mostrando automóviles chocados, personas heridas y otros elementos de ese estilo. El mensaje pudo haberse complementado, quizás, con la representación de un bache sorpresivo o de una carretera mal trazada.

El nivel escolar que desfiló esta vez fue el de primaria. Partió a las 8:30 horas de la Plaza Cívica, al terminar la ceremonia de izamiento de la Bandera monumental, y duró alrededor de dos horas. El orden del desfile fue el siguiente:

Banda de guerra municipal, dirigida por el profesor César Hernández Palacios.

Escolta de Seguridad Pública, con la Bandera Nacional.

Escolta de Protección Civil municipal, con la bandera del Estado de Jalisco.

Escolta de la Escuela Técnica de Atención Médica Prehospitalaria, con la bandera del municipio de Autlán.

Contingente de Protección Civil municipal, integrado por un remolque en el que viajaba una representación de un salón de clases, en el que unos niños aparentan estar tomando clases, sentados sobre butacas de metal. También iba, a pie, un grupo de niños llevando unas representaciones impresas de los avisos que se exigen en los locales comerciales en Autlán (salida de emergencia, extintor…), seguidos de otros grupos con más elementos didácticos, incluyendo un auto destruido sobre la plataforma de una grúa, acompañado de un joven preparatoriano maquillado como si hubiera sufrido un accidente. Camiones de bomberos, ambulancias y personal portando trajes para diferentes tipos de emergencias, como incendios o manejo de enjambres, completaban el largo contingente.



Luego vendrían, ahora sí, las escuelas, en el siguiente orden:

Marcelino García Barragán, integrado por un grupo de niños vestidos como la costumbre indica que se ataviaban los revolucionarios: trajes de manta en los hombres y largas faldas en las mujeres.

Colegio Amador Velasco, con un grupo entre elegante y folclórico. En un primer momento desfilaba un grupo de profesoras, portando seis banderas con el escudo de la escuela; detrás venía un remolque en el que viajaban, apretados, los diez integrantes del mariachi Nuevo 2000. Los alumnos también desfilaron: las niñas, vestidas con trajes típicos y portando una cazuela de barro cada una, los niños vestidos de la danza de los viejitos. Cada grupo bailaba música adecuada a su representación: de Lila Downs y, claro, la danza de los viejitos, respectivamente.

La primaria Felipe Ángeles presentó las clásicas pirámides y, como complemento, unas referencias al activo conflicto en Palestina, con una pancarta con las banderas de los países beligerantes y otra con la leyenda “Nada es más valioso que la paz”. Los niños que formaban las pirámides también llevaban unos cuadros con los fragmentos de los retratos de Felipe Ángeles, de Emiliano Zapata y de Pancho Villa, que integraban al momento de concluir sus evoluciones.

La escuela Francisca García Mancilla presentó tablas rítmicas y representaciones de un grupo zapatista, de un grupo de revolucionarios norteños y de las clases altas porfirianas.

Las escuelas Ignacio Aldama, 18 de Marzo, Cuauhtémoc, Paulino Navarro, Nicolás Bravo, Juan de la Barrera y Reforma presentaron tablas rítmicas, con variedad de elementos y evoluciones, pero con el punto de común de realizarlas con base en versiones electrónicas de canciones populares mexicanas de la época de la Revolución. Hubo quienes usaron tiras de tela, otros usaron sombrillas, banderas y otros objetos. La escuela Cosío Vidaurri participó con un contingente de revolucionarios acompañados de dos niños disfrazados de cucarachas.

Detrás venían los contingentes de las escuelas Amado Nervo, Benito Juárez, María Mares e Instituto Autlense, que participó con representaciones de dos obras emblemáticas del muralismo mexicano: La vendedora de alcatraces, de Diego Rivera, y Del porfirismo a la Revolución, de David Alfaro Siqueiros. El primero fue representado por un grupo de niñas vestidas como la vendedora de alcatraces y el segundo por un grupo de niños ataviados como el personaje de primer plano en el mural de Siqueiros.

La Narciso Mendoza y la Lázaro Cárdenas también llevaron tablas rítmicas, para dar paso a la escuela Casimiro Castillo, que presentó representaciones de diversos grupos sociales y escenas de la Revolución: las clases altas, los revolucionarios y un fusilamiento. Un elemento curioso fue la representación de una locomotora, montada sobre una cuatrimoto.



Más tablas rítmicas presentaron el colegio Tepeyac, la escuela ANDANAC, el centro escolar Chapultepec y la escuela José María Martínez, que fue la última primaria en el desfile.

Detrás venían un contingente de la dirección municipal de deportes, integrado por tres deportistas paralímpicos, la escuela Semillero Rojiblanco del Club Deportivo Guadalajara y el equipo de tercera división profesional Guerreros de Autlán, que cada cierto tiempo se detenían a hacer algunas evoluciones con el balón.

La Escuela Municipal de Box también hizo demostraciones de combate y de otros ejercicios, seguido de un grupo de bailarines del ballet folclórico Vive Jalisco. Para mayor variedad, desfilaron también los gremios Pollos y Choferes, con sus candidatas y manolas.



Un escaso contingente de charros de la asociación Autlán de la Grana precedía al de la Cruz Roja Autlán, que también llevaba su propio carro chocado sobre una grúa, ambulancias y otros equipos, para dejar que Protección Civil estatal cerrara el desfile con un despliegue de fuerza que, además de los carros de bomberos y otros vehículos de rescate, incluyendo una lancha rápida, llevaron una antena de comunicaciones desarmada, sobre una grúa.



Un desfile muy largo y variado, con destellos de revolucionario. Fue presenciado por varios miles de personas, apostadas sobre las calles de Independencia Nacional, Hidalgo, Venustiano Carranza, General Anaya, Guadalupe Victoria e Ignacio Allende.

En Tlajomulco celebró la Asociación de Cronistas su Congreso XXVIII


 El sábado 18 de noviembre la Asociación de Cronistas Municipales del Estado de Jalisco celebró su Congreso número 28, desde que fue constituida el 23 de noviembre de 1995. Estos congresos se celebran anualmente, cada vez en un distinto municipio de la geografía jalisciense; el correspondiente a 2023 se llevó a cabo en la sala de ex presidentes, dentro de la biblioteca pública Elena Poniatowska, ubicada en el centro histórico de Tlajomulco de Zúñiga. Con la asistencia de unas 70 personas, los trabajos del Congreso comenzaron a las 10:24 horas.

El primer momento del Congreso fueron los honores a la Bandera, que fue custodiada por la escolta de la dirección de Seguridad Pública. Durante los honores se entonaron el Himno Nacional y el Himno a Jalisco, con el apoyo de una pista grabada. Esta ceremonia y el Congreso fueron presididos por Gerardo Rafael Trujillo Vega, presidente municipal de Tlajomulco; María Elena Rivera Estrada, regidora; Miguel Osbaldo Carreón Pérez, síndico; Pedro Vargas Ávalos, presidente de la Asociación de Cronistas; Carlos Martín Boyzo Nolasco, vicepresidente, y José Octavio Guevara Rubio, secretario de la Asociación y presidente del Consejo de la Crónica de Tlajomulco.

Al terminar los honores vino el mensaje inaugural del Congreso, a cargo del presidente de la Asociación de Cronistas, Pedro Vargas. Él llamó a los jaliscienses a refrendar constantemente la primacía que Jalisco tiene en la República, como hermano mayor de la Federación, y recordó a algunos de los tlajomulquenses que se han distinguido en la conformación de lo que hoy es el Estado de Jalisco: el general Eugenio Zúñiga, “apóstol de las ideas renovadoras”, quien combatió durante la Revolución en distintas regiones del país, y su hija Olivia Zúñiga, primera mujer en ganar el Premio Jalisco en literatura. “Jalisco, cuna de las libertades; Tlajomulco, pilar de Jalisco”, fue la frase de cierre de su discurso.

Enseguida, fueron entregadas las preseas que anualmente otorga la Asociación, a las siguientes personas:

Presea Fray Antonio Tello, al doctor Joseph B. Mountjoy, arqueólogo decano del Occidente de México, quien no pudo estar presente debido a una cuestión familiar.

Presea Luis Páez Brotchie al ingeniero Braulio Villanueva Gaspar, cronista de Cajititlán y defensor de la laguna de ese nombre.

Presea Rosa Áurea a la maestra Carmen Leticia Mora de Anda, del Consejo de la Crónica de Tepatitlán.

Antes de tomar un receso breve, escuchamos el mensaje de bienvenida del presidente municipal de Tlajomulco, Gerardo Trujillo, quien además felicitó a los personajes que recibieron las preseas y a la Asociación, por su permanencia y vitalidad.



El receso duró unos quince minutos, que aprovechamos para saludar a los colegas cronistas, compartir publicaciones y noticias de nuestros municipios y a ponernos al día con las vidas de nuestros amigos. Claro, también tomamos un café con un pan dulce, que amablemente nos obsequió el municipio anfitrión.

Al reanudar los trabajos, escuchamos un mensaje del presidente del Consejo de la Crónica de Tlajomulco, Octavio Guevara, quien nos dio una explicación sobre el valor del lugar donde sesionamos. Esa sala fue la sede del cabildo de Tlajomulco hasta 2012, por lo que ahí se tomaron las decisiones de gobierno de este municipio durante la mayor parte de su vida; de ahí salió la primera llamada telefónica que se hizo en Tlajomulco, en la que el presidente de la República, Adolfo López Mateos, se comunicó con el gobernador Juan Gil Preciado para inaugurar la línea. La sala de ex presidentes se inauguró apenas el 14 de noviembre anterior, con la presencia de la mayoría de los que fueron presidentes municipales de Tlajomulco que siguen con vida. Esta sala cuenta con una galería de retratos de los presidentes desde 1908, entre los que encontramos a personajes notables, como el empresario Enrique Michel o el actual gobernador, Enrique Alfaro. En uno de los muros laterales hay un mural en el que se muestran algunos de los elementos de la historia de Tlajomulco, como un fraile franciscano en actitud de escribir, un guerrero indígena y un retrato del general Eugenio Zúñiga. El lugar es cómodo, cuenta con un espacio para un presídium de hasta 15 personas y un espacio para el público, en el que podrían caber unos 150 espectadores.

La regidora Elena Rivera dirigió un mensaje en el que habló de la importancia de los cronistas como difusores de la identidad de los pueblos, también explicó cómo funciona el Consejo de la Crónica de Tlajomulco y mencionó la tradición hospitalaria de este municipio, desde la época de la evangelización.

Luego vendrían un mensaje de agradecimiento a las autoridades y de saludo a los asistentes por el vicepresidente de la Asociación, Carlos Boyzo, y la lectura de las semblanzas de los premiados Braulio Villanueva y Carmen Mora, para dar paso a la parte medular del Congreso:

El doctor José Alfredo Alcántar Gutiérrez presentó su libro Capillas de hospital en Jalisco, que trata sobre la arquitectura religiosa del siglo XVI en el occidente de México, influida por el proceso de evangelización que dirigieron los franciscanos. Explicó que en nuestra región hubo un sistema de evangelización basado en hospederías, unidades que incluían capilla, hospital y otros servicios, en lugar de las construcciones monumentales que existieron en el centro del país. Estas hospederías se lograron con mano de obra indígena, el autor calificó a esta arquitectura como novedosa y sui generis y aseguró que constituye un elemento identitario jalisciense que sigue vigente. Para cerrar su presentación, el autor describió algunos de los ejemplos de hospitales que estudió en nuestra región: Huentitán, Santa Cruz de las Flores, Tlajomulco, entre otros. El libro se puede conseguir, en formato digital, en el sitio web de Editorial Qartuppi (https://qartuppi.com/arquitectura_y_diseno/capillas/).

Enseguida, el cronista de Zacoalco de Torres, profesor Salvador Encarnación, presentó la colección “Cuatro plaquetas afines al sur de Jalisco”, integrada por cuatro títulos obra de los cronistas de Zapotlán el Grande, Fernando G. Castolo; San Gabriel, José de Jesús Guzmán Mora; Zacoalco, Salvador Encaración, y Atoyac, Eduardo Ramírez. El presentador explicó brevemente el contenido de cada una de las plaquetas, que tratan sobre la vida en Zapotlán en los años del nacimiento de Jalisco, la historia de la educación básica en San Gabriel, la vida y obra del poeta Raúl Quintero, nacido en Tapalpa, y una biografía del revolucionario atoyaquense José María Contreras, respectivamente. La presentación concluyó con la lectura del poema Como Cristo, de Raúl Quintero.

La presentación de libros continúo con el cronista de Zapotlán el Grande, Fernando G. Castolo, quien llevó su libro Élites y religiosidad: la fiesta de San José en Zapotlán. 1749-1990, en el que se da cuenta del nacimiento y desarrollo de una de las más arraigadas tradiciones zapotlenses. El cronista explicó que esta fiesta nació de las élites sociales, que buscaban desestimar la fiesta patronal de Nuestra Señora de la Asunción, que celebraban con mucho fervor los indígenas de Zapotlán. Se celebra el 22 de octubre en conmemoración del terremoto de 1749, que devastó al sur del actual Estado de Jalisco y que propició que se hiciera un juramento a san José de celebrarle una fiesta. El libro incluye un fichero con datos de las fuentes y biografías de los mayordomos de la fiesta de San José desde 1806 hasta 1990.

Luego de otro receso, en el que degustamos un vaso de nieve de mazapán, como una cortesía más de los anfitriones, siguió una tanda más de presentaciones de libros, en el siguiente orden:

El maestro Manuel Moreno Castañeda presentó el libro De guía, del grullense Leonel Michel Velasco. El autor del libro abrió la presentación, con agradecimientos por el espacio para presentarlo y una explicación del proceso para la escritura de su obra, donde utilizó como fuente principal las visitas a lugares del municipio de El Grullo. El maestro Moreno comentó que el libro no se puede encasillar en un género literario, puesto que tiene textos de todos los géneros: es una colección de relatos, en parte imaginados, en parte reales; lo definió como una “evocación de sueños, pensamientos y sentimientos”. El presentador consideró que el autor del libro va al alma de los hechos, habla de lugares dignos de visitar en El Grullo, de hallazgos en nueve comunidades de ese municipio y de las actividades de la sociedad de alumnos de la que fue parte en su juventud. El libro incluye también reflexiones sobre la pérdida de patrimonio cultural y natural de El Grullo.

El cronista de San Miguel el Alto, Francisco Javier Sánchez Muñoz, presentó su libro José María Lozano: gran tribuno del México revolucionario, una biografía de ese abogado sanmiguelense, de notable actuación profesional en los años turbulentos de la Revolución. El autor nos dio un resumen de la vida de Lozano, enfatizando los casos mediáticos en los que estuvo involucrado, como el del asesinato del ex presidente de Guatemala Manuel Lisandro Barillas Bercián, que le tocó conocer como ministerio público, o la defensa que hizo de María Teresa de Landa, en el último juicio popular que se celebró en nuestro país. El cronista invitó a seguir trabajando en la difusión de los personajes de nuestros municipios.



La segunda parte del Congreso consistió en una serie de ponencias a cargo de cronistas de todos los rumbos del Estado:

Aurora Alcántar Gutiérrez, cronista de la delegación de Santa Anita, municipio de Tlaquepaque, presentó su trabajo titulado La influencia de Tlajomulco en el impulso de las tradiciones y la gastronomía en Santa Anita, en la que explicó la relación que existe entre el municipio de Tlajomulco y las fiestas patronales de Santa Anita, a través de la comida. Habló de distintos platillos, como el camote tatemado, y tradiciones relacionadas con la comida, como el chiqueo: en ésta, que tiene dos siglos de existencia, el hombre compra alimentos en la plaza de Santa Anita el lunes de Semana Santa, para regalarla a su pareja. Otra tradición gastronómica de la que habló la cronista es la fiesta de san Antonio, el 13 de junio, en la que se prepara comida en todas las casas en las que vive alguien que lleva el nombre de Antonio, misma que se regala a los vecinos y transeúntes durante ese día.

El cronista de El Limón, Gabriel de la Asunción Michel Padilla, dio una plática sobre fray Alonso Ponce y su hazaña de visitar los 187 conventos del territorio franciscano, desde la actual Nicaragua hasta Acaponeta, Nayarit. Habló de su llegada a Tlajomulco, procedente de Guadalajara, el 31 de diciembre de 1586 y describió su encuentro con los habitantes de este pueblo indígena y cómo fue recibido.

El cronista de Jalostotitlán, Luis Jesús Ramírez Jiménez, compartió novedades de turismo religioso en su municipio, con la apertura de la zona arqueológica de Teocaltitán, en la que se crea una zona espiritual, tanto prehispánica como católica. Este sitio cuenta con 23 plataformas, con basamentos y entierros, y se está esperando que el INAH dé a conocer los resultados de las investigaciones que se están realizando en ese lugar.

El cronista de San Martín de las Flores, Tlaquepaque, Aldo Fierros, habló a nombre del Consejo de la Crónica de ese municipio, integrado por 24 cronistas, sobre la publicación del libro didáctico sobre San Martín de las Flores, pensado en ayudar a fortalecer entre los jóvenes la identidad colectiva y salvaguardar la historia entre las nuevas generaciones.

Dicho esto, el presidente de la Asociación de Cronistas dio un último mensaje, en el que recordó a los historiadores de plaza pública que se debe tener amor por la crónica y la identidad de los municipios y no necesariamente “al papelito” o al nombramiento oficial. Los cronistas que dejen de serlo oficialmente en sus municipios, dijo, siguen siendo reconocidos por la Asociación, por lo que los llamó a seguir trabajando. Para concluir, el secretario de acuerdos del Ayuntamiento de Tlajomulco, José Luis Padilla, leyó un acuerdo del Ayuntamiento en el que se refrendan los juramentos que esta corporación hizo en 1824, de permanecer leal a Jalisco. Estos juramentos fueron encontrados recientemente en el Archivo Histórico de Tlajomulco y su contenido fue renovado por el actual Ayuntamiento.

Con este discurso fueron clausurados los trabajos del XXVIII Congreso Anual de la Asociación de Cronistas Municipales del Estado de Jalisco, pero la convivencia seguiría por un rato más. El municipio de Tlajomulco ofreció a los cronistas una comida que se sirvió en el corredor del que fuera el antiguo hospital del templo de la Purísima Concepción, un sitio lleno de historias, cuyos vestigios se pueden encontrar en cualquier rincón al que se ponga un poco de atención: aquí vemos una placa con los nombres de los integrantes de la cofradía de la Purísima Concepción y los cargos que ocuparon (tatita, topile, mayor mantopile, sipil), allá una inscripción con la fecha de 1734, una escultura en piedra con una pátina de siglos… no faltó quien ingresara al templo para maravillarse con su bien conservado trabajo de dorado, con las ofrendas de caballitos que le dejan sus fieles a Santiago, con la expresión de tristeza de un Cristo o, simplemente, con la antigüedad y majestuosidad de la construcción.

Los cronistas convivimos todavía un buen rato durante la comida, amenizada por los limonenses Gabriel y José María Michel, quienes interpretaron aires populares mexicanos de los siglos XIX y XX, con voces y acordeón. Por si faltara algo, desde El Limón llevaron una garrafa de buen mezcal, que ayudó a entonar los ánimos.

En la comida estuvo también una chirimía típica de Tlajomulco, que guarda algunas diferencias con la de Autlán: el tambor es más grande que el que se usa en la Costa y se tañe de costado, casi como una tambora, mientras que el instrumento de viento es mucho más austero y un poco más pequeño. Sin embargo, el sonido es muy semejante al de Autlán y también tocan música festiva, incluyendo canciones populares modernas. Por casualidad, en la misa de 12:00 se celebró una boda, al término de la cual una banda de música tocó algunos pasodobles a la salida del templo, alternándose con la chirimía y provocando, por momentos, que los autlenses sintiéramos que estábamos viviendo nuestras fiestas de Carnaval.



Además de los cronistas que ya mencionamos, pudimos saludar, entre otros, a los de Etzatlán, Jocotepec, Tuxcueca, Unión de Tula, Pihuamo, Tenamaxtlán, San Sebastián del Oeste y algunos integrantes de los Consejos de la Crónica de Tlaquepaque y Tlajomulco, así como al investigador Raúl Rivera Bernal.

Los trabajos expuestos y la misma presencia de cronistas en este Congreso demuestra que la crónica jalisciense sigue viva.