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martes, 31 de agosto de 2021

Fue presentado el segundo volumen de los Relatos que cruzan el mar

Arturo Valdez (leyendo) y José Feliciano.

 La segunda sesión de los talleres de lectura de cuento organizados por el Museo y Centro Regional de las Artes tuvo varios cambios importantes conforme a la manera en que se planearon: el primero y más notorio fue el cambio de día, puesto que se celebró en lunes y no en martes, como se han hecho siempre los talleres de lectura del Museo (desde los tiempos de los Martes Literarios): otro no menos notorio fue el cambio de sede, del Museo Regional (cerrado temporalmente) a la Casa Jacinto Cenobio. Y uno más: esta vez no nos reunimos a discutir un texto leído previamente sino a conocer textos nuevos, en el más amplio sentido de la palabra, como lo veremos más adelante.

El caso es que el lunes 30 de agosto nos reunimos en la Casa Cultural Jacinto Cenobio, a las 17:00 horas, los alrededor de 10 lectores que habitualmente nos reunimos los martes en el Museo, pero esta vez para presenciar la presentación mundial (pido una disculpa por esta exageración, pero tiene algo de verdad) del segundo volumen de Relatos que cruzan el mar, una recopilación de cuentos de la editorial tapatía Señor Valdez, nacida en tiempos de pandemia. Pero a los lectores habituales (un cambio notorio más) se sumaron unas 30 personas, amigos, compañeros de trabajo y vecinos de uno de los autores de los cuentos antologados, José Feliciano Medina, de Mezquitán, en el municipio de Autlán.

En el amplio patio de la casa, cómodamente instalados en sillas y equipales, escuchamos en un primer momento a Arturo Valdez, editor del libro y también autor de tres de los cuentos que en él aparecen, leernos el relato Los anhelos de Jacinto, sobre la necesidad apremiante de agua y la esperanza que eso entraña. También escuchamos, enseguida, a José Feliciano leernos el cuento Camino a las vacunas, una relación de un viaje redondo entre Mezquitán y el jardín de Las Montañas, en Autlán, en algún momento de mediados del siglo XX. Este cuento originó numerosos comentarios, en torno a su lenguaje que incluye palabras de uso común en la región en esa época pero que ya han caído en desuso, a los lugares y situaciones que se describen a detalle.

Luego de las lecturas siguió un diálogo entre los autores y los asistentes, en el que Arturo Valdez explicó la forma en que se realizó la antología (por invitación directa de él mismo a los autores, con plena libertad de estilo y tema); el origen de la editorial, en diciembre de 2020 como una alternativa a su trabajo como promotor de artes plásticas que tuvo que poner en pausa debido a la pandemia, y algunas generalidades de los autores: en este volumen aparecen 10 escritores, todos de distintos orígenes (Durango, Nueva York, Sonora, Mezquitán, Guadalajara) y algunos publican en esta ocasión por primera vez. Todos los textos son inéditos, desde luego.

El libro fue terminado de imprimir la semana pasada y esta fue la primera presentación que tuvo: será presentado este jueves en La Mata Tinta, de Tlaquepaque, y en próximas fechas en Bogotá y Medellín, Colombia, y La Paz, Baja California Sur, antes de llegar a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. Es decir, andará por buena parte del mundo, cruzando el mar.

Otro valor del libro está en el aspecto visual: la obra de cada uno de los diez autores está ilustrada con una pintura o fotografía original cuyo tema tiene relación con el de los relatos.



sábado, 28 de septiembre de 2019

Inauguró Pancho Madrigal la casa cultural Jacinto Cenobio

Pancho Madrigal contando la historia del agarrón.

Con la asistencia de más de cien personas, entre las que se encontraban algunos regidores del Ayuntamiento de Autlán y la rectora del Centro Universitario de la Costa Sur, la noche del viernes 27 de septiembre quedó inaugurada la casa cultural Jacinto Cenobio, un centro cultural independiente que, para efectos prácticos, es el cuarto domicilio de la Casa Morumbí. Bajo un cielo cuya oscuridad era interrumpida constantemente por relámpagos y por los flashes de las abundantes cámaras fotográficas (o los celulares que ofician de cámaras), el acto de inauguración tuvo lugar a las 20:05 horas, momento en el que la rectora del CUCSur, doctora Lilia Victoria Oliver Sánchez, y el artista tapatío Pancho Madrigal develaron la placa con el nombre de la casa que está montada en la fachada.
Luego de la develación comenzó, ya dentro de la casa, el programa musical de la noche, previo mensaje de bienvenida de Felipe Flores Gómez, en el que narró la historia de esta nueva casa y cómo convenció a Pancho Madrigal de venir a inaugurarla. El programa consistió en un homenaje a Pancho Madrigal, a quien el domingo anterior le había sido entregado el Premio Nacional Carlos Montemayor. En él participaron músicos y cantantes amigos de Pancho interpretando sus canciones o composiciones relacionadas con él; el mismo autor de Jacinto Cenobio cerró el programa cantando tres de sus corridos pendencieros.

Miranda Michel y El Borlote.

El programa completo fue así:

* Los niños que nada tienen, por Miranda Michel y el grupo El Borlote.
* Engendros del diablo, por El Borlote.
* El canelo, por El Borlote.
* Popurrí de sones del sur de Jalisco, por El Borlote.
* La esdrújula del dificilísimo olvido, por El Borlote y Víctor Ambriz al violín.
* La carroza, por El Borlote y Víctor Ambriz al violín.
* El zanatito, por El Borlote y Víctor Ambriz al violín.
* Corrido de Pancho Madrigal, por El Borlote y Víctor Ambriz al violín.

El Borlote y Víctor Ambriz.

En una breve pausa para dar paso a los siguientes artistas, Maricela Páez Gutiérrez leyó un texto enviado para la ocasión por el escritor Dante Medina, titulado Seis pistas para la identidad de Jacinto Cenobio y Pancho Madrigal. El programa continuó de la siguiente forma:

* No sería el amor, por el dueto Magdalena y Luis.
* Voy a sacar mi equipal, por el dueto Magdalena y Luis.

Por último Pancho Madrigal interpretó sus corridos del Agarrón, del Comisario Solitario contra la banda del Tragaldabas y el infaltable de la Saxofona, donde los machos bragados, braveros y prepotentes conocen un final que ridiculiza por completo sus viriles características. Cuando ya se disponía a abandonar el escenario, el público le exigió cantar Jacinto Cenobio, acaso la más famosa de sus canciones y cuyo nombre lleva la casa.
Cuando terminó su intervención, Pancho Madrigal recibió un reconocimiento, de manos de la rectora del CUCSur, quien antes dio un mensaje donde ponderó el valor de su obra, que consideró parte del patrimonio cultural de Jalisco. También le fue entregada una estatuilla creada en papel reciclado por el artista autlense Manuel Corona que representa a Jacinto Cenobio.
Don Pancho departió amablemente con los asistentes al final de la velada, autografiando algunos libros y discos.



Pancho Madrigal también expuso veinte de sus obras plásticas, que fueron montadas en los corredores de la casa, y trajo para venta algunos de sus libros y discos. Por cierto, la casa es de arquitectura típica de la región, hecha de adobe y teja, con corredor de ingreso y un amplísimo patio poblado de árboles de aguacate, guanábano, mango y cítricos. De esas casas frescas, adecuadas para el clima de la tierra. Su domicilio es Guadalupe Victoria #221, casi frente a Mundo del Niño.


viernes, 31 de octubre de 2014

Pedro Macías en la casa Morumbí



La noche de este viernes la casa Morumbí tuvo su actividad musical correspondiente al mes de octubre con la presentación del trovador cihuatlense Pedro Macías. El recital comenzó a las 20:35 hrs. y tuvo una asistencia de unas 50 personas.
Durante más de hora y media Pedro Macías interpretó piezas de cantautores iberoamericanos de la llamada nueva trova. Piezas como Los ejes de mi carreta, de Atahualpa Yupanqui, Quiero abrazarte tanto, de Víctor Manuel y Las cuatro y diez, de Luis Eduardo Aute se mezclaron en el repertorio de Pedro con canciones más recientes, como Jacinto Cenobio, de Pancho Madrigal, Peor para el sol, de Joaquín Sabina y Hoy ten miedo de mí, de Fernando Delgadillo, algunas con un arreglo distinto al original.
En la parte final de la velada, ya con la casa llena, el público estuvo interactuando con Pedro, pidiéndole que cantara algunas piezas y ovacionándolo en otras.

viernes, 29 de agosto de 2014

Armando Páez en la Casa Morumbí


Esta noche, en el sexto aniversario de su inauguración, el centro cultural Casa Morumbí organizó su acostumbrado evento de último viernes de cada mes, con la presentación del joven cantautor Armando Páez, de Villa Purificación. El recital comenzó alrededor de las 20:45 hrs. y duró cerca de hora y media, presenciado por unas 50 personas.
Armando ofreció un programa de composiciones propias en un estilo de trova contemporánea, en las que el tema dominante es el desamor, aunque también las hay que hablan del drama de un enfermo de cáncer o de los niños que viven en ambientes hostiles. Sus letras son más bien directas, con un lenguaje poético poco rebuscado.
En la parte final del concierto, Armando fue acompañado por su hermana Maricela en la voz, con quien cantó también algunas piezas propias, como Ojalá y Me voy, junto con canciones de autores como Joaquín Sabina, Miguel Bosé y Alberto Cortez.


El licenciado Felipe Flores, de la promotora Morumbí, anunció un festejo formal del sexto aniversario de la casa para el último viernes del mes de septiembre próximo.

viernes, 25 de abril de 2014

Concierto de Nota Blue en la Casa Morumbí


Esta noche en la Casa Morumbí tuvo lugar un concierto de música "romántica", a cargo del grupo Nota Blue, de Autlán. El concierto comenzó a las 20:40 hrs. y fue presenciado por unas 35 personas. Este concierto es el correspondiente al mes de abril, de los que cada último viernes de mes organizan en este lugar la promotora Morumbí y el grupo Amigos de los Viernes.
Nota Blue está conformado normalmente por tres integrantes, aunque esta noche se presentó como un dueto, con Óscar Rojo y Germán Suazo, ambos estudiantes de Contaduría en el CUCSur. Su repertorio abarca música de compositores de géneros tan disímbolos como el reggae y la música grupera, aunque con la característica de tener letras de las llamadas románticas: enamoramiento, desamor, etc.
Así, pudimos escuchar por más de una hora adaptaciones para dueto de guitarra de piezas como Adivina, de Noel Torres, Entonces ¿qué somos?, de la banda El Recodo, Tú sin mí, de Dread Mar I, Coincidir, de Alberto Escobar o Gavilán o paloma, de Pablo Abraira. En todas Óscar Rojo funge como voz principal y Germán Suazo como segunda voz y requinto.
El ensamble de las dos guitarras es bastante bueno, así como la voz de Óscar lo que, junto con el repertorio que presentaron, les ganó el aprecio del público al grado de que una sección de éste coreó algunas de las canciones más conocidas.

sábado, 29 de marzo de 2014

Magdalena y Luis en la reapertura de la Casa Morumbí



La noche de este viernes, con un concierto de música popular mexicana, regresó la actividad a la Casa Morumbí después de un receso de un año. El concierto estuvo a cargo del dueto Magdalena y Luis, comenzó a las 20:40 hrs. y registró una asistencia de unas 80 personas.
Magdalena y Luis, originarios de Arandas, iniciaron la velada con un corrido de un personaje de aquel lugar: Polino Guerrero, de Heriberto García Medina. Enseguida, y por casi un par de horas, interpretaron piezas no muy conocidas de autores como Chucho Martínez Gil, Fernando Z. Maldonado, Martín Urieta, José Alfredo Jiménez y uno de los favoritos de Autlán, Pancho Madrigal, todo a dos voces y con el acompañamiento de una guitarra.
El ambiente que formó el dueto, más que de un concierto, se acercó más al de una reunión de amigos, con un constante diálogo entre los cantantes y el público y hasta la participación de personas que acudieron como espectadores cantando alguna pieza.
La Casa Morumbí no realizaba su acostumbrado evento de último viernes de mes desde el 22 de marzo de 2013, cuando se presentó aquí el cantante Alberto Preciado. En CulturAutlán celebramos esta reapertura, que ayudará a animar la vida cultural del pueblo.

sábado, 23 de marzo de 2013

Concierto de Alberto Preciado en la Casa Morumbí


Luego de casi tres años de ausencia, la noche de este viernes se presentó nuevamente en Autlán el cantautor Alberto Preciado, quien ofreció un concierto en la nueva Casa Morumbí. El evento fue presenciado por unas 50 personas y comenzó justo a las 20:30 hrs.
La música que Alberto Preciado trajo hoy abarcó la tradición de varios países latinoamericanos. Sin más acompañamiento que el de su guitarra acústica, el originario de Guadalajara cantó piezas venezolanas (Barlovento, La botellita, Alma llanera), un popurrí de cumbias, y La flor de la canela, de la peruana Chabuca Granda y una extensa y variada selección de canciones mexicanas, de autores como José Alfredo Jiménez (Serenata huasteca), Agustín Lara (Solamente una vez), Tin Tan (El hijo de Su) o Pancho Madrigal (Genaro Canchola), además de canciones del dominio público, como Espiridión Salazar, Pozole con cuerito o Cielito lindo. De esta sección llamaron la atención las versiones en bossa nova de Un mundo raro y en blues de Amanecí en tus brazos.
El concierto terminó con tres composiciones de Alberto Preciado: En paz, que es la musicalización del poema de Amado Nervo del mismo título, El abejorro y Cara de gitana.
Al final los organizadores, el grupo Amigos de los Viernes y la Promotora Morumbí, ofrecieron cena, café y agua fresca, lo que terminó de armar una muy buena velada.

viernes, 24 de febrero de 2012

Flanger en la casa Morumbí



Con la presentación de la banda autlense Flanger, esta noche por primera vez se escuchó música alternativa en la casa Morumbí. El concierto comenzó a las 21:00 hrs. y se reunieron a escucharlo unas 50 personas.

El evento tuvo algunas dificultades de organización desde el principio. Ante la ausencia del personal que habitualmente lo hace, los mismos músicos tuvieron que llegar a conectar el equipo de sonido, además de que el público tardó un buen rato en llegar. Sin embargo, cuando todo estuvo listo, Flanger (se autodefinen como una banda de post grunge) arrancó con el repertorio que preparó para esta noche, compuesto por diez piezas de un sonido crudo y básico, con bastante cercanía con el grunge de los 90, logrado con una alineación de dos guitarras, bajo y batería. Ocho de estas canciones fueron compuestas por la misma banda, con letras que van de lo radicalmente simple, como Leche light (el título se repite a lo largo de toda la canción, usándolo como parte de la música, sin ninguna otra letra), hasta algo más elaborado, como Subnormal, donde hablan de cómo sienten que la sociedad ve a los freakies. El resto de las canciones propias que tocaron hoy fueron Euforia (con la que abrieron), Poliestireno, Semillas de dolor, Termostato, Culpable y Loco. Después de cada pieza daban un breve antecedente de cómo la compusieron: la mayoría de ellas nacieron sobre una línea inicial de bajo o guitarra, sobre la que fueron trabajando el resto de los instrumentos y la letra; en otras lo primero fue la letra.

La segunda parte de la velada iba a correr a cargo de la banda Perfylic, aunque esto no pudo ser porque el baterista no llegó. En lugar de ellos, durante una media hora después de la intervención de Flanger y haciendo honor a la flexibilidad y energía del rock, se estuvieron tocando algunos palomazos entre los músicos presentes, lo que no permitió que decayera el ambiente.

viernes, 27 de enero de 2012

Concierto del mariachi Rosales en la Casa Morumbí




Con un emotivo y didáctico concierto de mariachi, hoy la Casa Morumbí inició el año 2012 con sus eventos artísticos de último viernes de mes. A las 20:50 hrs. y ante unas 100 personas que llenaron la casa, el mariachi Rosales ofreció una selección de sones jaliscienses, huapangos y sones jarochos tradicionales, con la participación en diferentes momentos de los integrantes de las tres generaciones de esta añeja agrupación musical.

Los organizadores prepararon previamente un texto con la historia de la música de mariachi, del que un conductor iba leyendo un fragmento al terminar cada pieza musical. Después de la lectura de uno de los fragmentos el señor Israel Rosales, fundador del mariachi, comentaba anécdotas o pasajes de la historia del grupo, lo que permitió que quienes asistimos conociéramos más a fondo su origen y sus logros.

Con esta dinámica pudimos saber cómo la familia Rosales comenzó su carrera en la música aprendiendo a tocar una guitarra. El señor Israel Rosales tuvo sus inicios con el antiguo mariachi Michel para después, junto con sus hermanos Efraín, José, Raúl, Ramiro y Oliverio formar el mariachi Rosales, con el que tuvieron temporadas de trabajo en Venezuela (donde la gente que los conoció los tiene como referencia de la música de mariachi) y al que llevaron a ser uno de los mejores grupos musicales de la región.

La parte emotiva de la velada se dio al irse integrando a tocar con la actual alineación del mariachi (en la que ya también figuran músicos de El Grullo y El Limón, como el trompetista Antonio Bautista, compañero de la época venezolana) los miembros de la primera generación, algunos ya retirados de la música.

El repertorio completo de esta noche fue el siguiente:


* El relámpago.

* El cuatro.

* El jabalí.

* El gustito.

* Las abajeñas.

* El cihualteco.

* La fuente.

* El cascabel, con una versión extendida donde cada músico lució su técnica improvisando solos.

* Rondinelas, con la incorporación de don Israel Rosales en el violín.

* Si nos dejan.

* Las llaves de mi alma.

* Adiós a la vida.

* Popurrí de música de mariachi contemporánea.

* Popurrí de sones tradicionales.


El mariachi Rosales es uno de los grupos musicales más tradicionales de Autlán, con muchos años presentes en las fiestas de los autlenses.




La primera generación del mariachi Rosales.

sábado, 29 de octubre de 2011

Concierto de arpa con Bertha Elena Michel



La noche de este viernes la casa Morumbí presentó su tradicional concierto de fin de mes, ahora con la arpista jalisciense, radicada en Cancún, Bertha Elena Michel.

Un poco antes de las 21:00 hrs. y ante unas 100 personas que hicieron lucir llena la casa, la maestra Bertha Elena comenzó su presentación con una explicación de los diferentes tipos de arpas que se tocan actualmente y las características de cada una, así como su historia. Precisó que el instrumento que tocó en esta ocasión es el conocido como arpón o arpa mexicana, desarrollada en nuestro país y utilizada para tocar música tradicional.

La arpista comenzó su programa con un par de villancicos virreinales, de Michoacán y de la región de Zapotlán y continuó con un recorrido por la música popular mexicana de los siglos XIX y XX, con piezas como La pajarera, La palma, A la sombra de un pirul y otras, que provocaron la entusiasta reacción del público que, en su mayoría, estuvo acompañando al sonido del arpa cantando las letras de las canciones. Sin duda, en este concierto se vivió una de las mayores identificaciones entre el artista y el auditorio en los ya tres años de historia de la casa Morumbí. Por cierto, al concierto acudieron todo tipo de personas, desde muy jóvenes hasta ancianos y desde investigadores universitarios hasta gente con escasa preparación académica.

En una parte de la casa se exhibieron para su venta artesanías de ocochal hechas en el municipio de Chiquilistán y algunos libros del Fondo de Cultura Económica, que formarán parte del acervo de la librería que se abrirá próximamente en este lugar.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Presentación de Pedro Zamora. El zorro de Jalisco.



Esta noche la Casa Morumbí fue el lugar donde el escritor tulense Moisés González Urista hizo la primera presentación de alguno de sus libros. El título que oficialmente presentó hoy fue Pedro Zamora. El zorro de Jalisco, publicado entre 2009 y 2010, aunque para presentarlo hizo un recorrido por su ya numerosa obra.

El patio de la Casa Morumbí lució lleno con más de 50 personas, provenientes sobre todo de Autlán y Unión de Tula, aunque también de algunos otros municipios, entre quienes se encontraban reporteros de medios escritos y audiovisuales de la región. Poco después de las 20:30 hrs. el maestro de ceremonias, profesor Jorge Díaz, dio la bienvenida al público y a quienes acudieron a presentar el libro, el caricaturista tulense Carlos Jesús Corona y el autor.

Carlos Corona hizo una breve semblanza de Moisés González y de su forma de trabajar los libros que ha publicado, poniéndolo como ejemplo de un caso exitoso de autogestión en el trabajo editorial.

Enseguida, el señor Moisés González narró la forma en que, en su entorno familiar, la figura de Pedro Zamora estuvo siempre presente durante su infancia (Pedro Zamora fue su tío). En la región seguían frescas "las brasas del rencor", según palabras del propio González, por lo que la figura del bandolero era un tema tabú. Todo este ambiente, según don Moisés, hizo que Pedro Zamora se convirtiera en un tema atrayente, del que desde muy joven comenzó a recopilar y armar testimonios.

Durante poco más de una hora el autor presentó sus cuatro obras anteriores a Pedro Zamora. El zorro de Jalisco, contando con detalle su contenido y la forma en que consiguió publicarlas, sin ningún tipo de apoyo oficial o académico y sí con cierto rechazo en su pueblo. Así supimos el origen de las Leyendas Tulenses y las Leyendas Jaliscienses, además de algunas anédotas de José Ramos Mendoza, el sacerdote curandero protagonista de El Yerbero. Al final, don Moisés reveló que todos estos libros no fueron sino un auxiliar o un apoyo para poder publicar su obra central: la historia de Pedro Zamora, que le llevó 46 años de trabajo, que estuvo a punto de publicar dos veces pero no lo hizo sino hasta que tuvo la certeza de que el trabajo estaba completamente terminado, incluyendo todo el contexto de la vida de Zamora y las historias de quienes estuvieron alrededor de él, víctimas, secuaces y enemigos.

De forma muy fluida y entretenida nos explicó cómo entrevistó a personas que conocieron de primera mano las acciones de Zamora y su gavilla, cómo utilizó su propia tradición familiar para terminar el libro, con qué obstáculos y problemas se tuvo que enfrentar y cómo los superó.

Al final se abrió una sesión de preguntas y respuestas. Por un buen rato el público estuvo felicitando, compartiendo anécdotas relacionadas con Pedro Zamora e, incluso, debatiendo el sentido que le dio el autor a algún pasaje de su libro, con lo que quedó claro que este personaje para nada está olvidado y sigue siendo fuente de polémica varias generaciones después de haber pasado por la región.

viernes, 29 de julio de 2011

Sandy Rodríguez en la Casa Morumbí




Esta noche en la Casa Morumbí la cantante autlense Sandy Rodríguez ofreció un concierto de música romántica mexicana. El evento comenzó a las 21:00 hrs. y fue presenciado por unas 70 personas.


Para este concierto, que a la vez fue su despedida del público autlense antes de irse a hacer una gira, Sandy Rodríguez contó con el acompañamiento del joven pianista Emmanuel Cortés. De esta forma, a lo largo de poco más de una hora escuchamos varios de los grandes clásicos de la música popular mexicana de la segunda mitad del siglo XX, algunos con arreglos un poco distintos a los habituales, como Bésame mucho con un ritmo cercano al tango y con abruptos cambios de intensidad en la forma de cantar, aunque todos con la característica potencia e intensidad de la voz de Sandy.


El programa completo de esta velada fue el siguiente:




Cómo han pasado los años.


Sabor a mí (dedicada a Autlán).


Bésame mucho.


Si tú te vas.


Solamente una vez.


Quizás.


Contigo en la distancia.


Hay unos ojos.


El amar y el querer.


Cariño verdad.


Cien años.


La gata bajo la lluvia.


Aunque no sea conmigo.


A mi manera.


Viva Autlán.




Después del programa, Emmanuel Cortés interpretó una pieza al piano, aún sin título, compuesta por él mismo, según dijo, inspirado por una tarde lluviosa.


Al final el grupo Amigos de los Viernes y la Promotora Morumbí entregaron a Sandy Rodríguez un reconocimiento, por medio del artista tapatío Agustín Alfaro.

viernes, 24 de junio de 2011

Alberto Escobar en la Casa Morumbí



Esta noche la Casa Morumbí se llenó de poesía y música con la presencia del artista tapatío Alberto Escobar, que ofreció un concierto de más de dos horas. Éste comenzó a las 20:40 hrs. y se desarrolló ante unas 120 personas y bajo una pertinaz llovizna, que comenzó justo cuando Escobar comenzó a cantar. Sin embargo, en lugar de asustar al público, la llovizna, junto con un buen café de olla que ofrecieron los organizadores, contribuyeron a mejorar aún más el ambiente.

Alberto Escobar hizo un recorrido por toda su carrera musical, incluyendo a sus piezas más conocidas (no faltó, por supuesto, la conocidísima Coincidir), pero también algunas de las más nuevas, poco conocidas por su mínima exposición en la radio.

De esta forma, con piezas como De corazón a corazón, Allí se quedó dormida, Te encontré en la madrugada, Por primera vez, Nana para un niño chiapaneco o No quisiera compartirte, junto con el autor recorrimos ideas y sentimientos como el amor y admiración por los propios hijos, el placer de vivir el momento presente ante la ilusión del pasado y el futuro, la solidaridad hacia los niños a los que les tocó nacer en medio de la guerra (tema muy presente en nuestros días), la pérdida de individualidad de los habitantes de las grandes ciudades o el deseo de poseer por entero a la persona amada.

La gente mostró en todo momento una buena disposición hacia el cantante coreando algunas de sus piezas y dialogando con él quien, por su parte, se dijo muy contento con la reacción del público. Según sus propias palabras "venir a Autlán es como respirar aire puro".

Al final, por medio del profesor Fausto Nava, director del Grupo Coral Autlán, la Promotora Morumbí, el grupo Amigos de los Viernes y Santa María de los Gurreros, AC entregaron un reconocimiento a Alberto Escobar.

viernes, 10 de junio de 2011

José Apolinar en la nueva Casa Morumbí



Esta noche en la Casa Morumbí se presentó el cantante José Apolinar, muy recordado por sus actuaciones en varios lugares bohemios del Autlán de hace un par de décadas. La presentación comenzó a las 20:45 hrs. y fue presenciada por unas 60 personas.

A diferencia del concierto que ofreció en la Casa Morumbí el año pasado, donde cantó casi exclusivamente tangos con el acompañamiento de una guitarra, hoy José Apolinar se hizo acompañar por el tecladista Maurilio Aguilar, procedente del municipio de Villa Purificación, quien le hizo ciertos arreglos musicales a algunas de las canciones que interpretaron. Entre éstas (comenzó con el tango A media luz) incluyeron piezas de varios autores latinoamericanos, como Alberto Cortez (En un rincón del alma), Ferrusquilla (Échame a mí la culpa), Víctor Manuel (Quiero abrazarte tanto), Martín Urieta (Mujeres divinas), incluyendo un dueto con Álvaro Morán con la canción Motivos.

Después de poco más de una hora de presentación José Apolinar hizo un intermedio, durante el cual el autlense Emmanuel Velázquez interpretó cuatro piezas con guitarra, también de compositores latinoamericanos.

La velada, con un auditorio que al final estuvo muy participativo, duró un par de horas en un agradable ambiente bohemio.

sábado, 16 de abril de 2011

Luis Manuel el de la Paloma y Ka Nehuatl en la nueva casa Morumbí


Anoche se estrenaron las nuevas instalaciones del centro cultural Casa Morumbí, ubicadas en Abasolo #87, con la presentación del cantante y compositor alteño Luis Manuel el de la Paloma. El concierto, que fue realizado con la intención de recaudar fondos para la delegación Autlán de la Cruz Roja Mexicana, comenzó a las 21:15 hrs. ante apenas 16 asistentes (aunque en el transcurso de la velada llegaron a juntarse casi 40).

El programa lo abrió la señora Ninfa Fonseca, cantando por espacio de 15 minutos algunas canciones rancheras (Paloma negra, Cielo rojo y Acá entre nos) acompañada del grupo Ka Nehuatl, el que normalmente acompaña a Luis Manuel. Por esta ocasión el grupo Ka Nehuatl (vihuela, percusiones, 2 guitarras y bajo) estuvo "reforzado" por el guitarrista autlense Abraham Rosales, ante la ausencia de uno de los músicos titulares.





Poco después de las 21:30 comenzó la presentación de Luis Manuel, con las piezas La Paloma y la porfiriana Alma Angelina. Enseguida, durante casi dos horas, la actuación del de la paloma, llena de histrionismo y humor que mantuvieron al público atento y en constante comunicación con él, transcurrió entre canciones indígenas cantadas en sus idiomas originales (la desgarradora

La última palabra, dedicada a un niño muerto, un poema escrito por Nezahualcóyotl a su madre (la de don Neza, se entiende) y una pirecua michoacana), música de mediados del siglo XX (Desengáñame, Las cuatro estaciones, Sarta de perlas y Flor de engaño) y composiciones propias, como Punto y aparte, De lo tanto que te quiero o Mi otra religión, piezas donde se nota la influencia de la música "arrabalera" de los años 50; aunque luego cantó otras más sentimentales como La carta rezagada y Un tiempo de más.

Para concluir su participación interpretó los alburescos sones El coconito y La nana Juliana y las composiciones de Pancho Madrigal Jacinto Cenobio y Desde el primer cigarrillo. Al final, y a petición del público, regresó a cantar su pieza Martín, donde cuenta la historia de los niños de la calle tapatíos.

Esperamos que esta sea la reanudación de otra larga temporada de presentaciones artísticas en esta casa, después de los casi dos años ininterrumpidos que se tuvieron en la anterior sede.

sábado, 12 de marzo de 2011

Reconocimiento al Grupo Coral Autlán


Hoy a mediodía, en el nuevo domicilio de la Casa Morumbí (Abasolo 87), el grupo Amigos de los Viernes y la Promotora Morumbí hicieron un reconocomiento al Grupo Coral Autlán para conmemorar sus 25 años de vida. El homenaje se transmitió en vivo por la emisora Radio Costa, dentro del programa Pasión Azulgrana.
En la Casa Morumbí estuvieron presentes la mayoría de los integrantes y su director, el profesor Fausto Nava. El programa comenzó con una reseña de los orígenes del grupo por parte de la señora Lupita Medina y el señor Justo Castellón, quienes comentaron que el coro se formó a iniciativa del cura Gabriel Uribe, quien invitó personalmente a 27 personas, que no sabían de música, para integrar un coro que cantara en la misa solemne del primer domingo de octubre de 1985, en las fiestas patronales de Autlán. Su primer director (e instructor) fue el joven estudiante de música Óscar Véjar, a quien cada semana le daban una cantidad para ayudarle a pagar su pasaje a Guadalajara, donde estudiaba música. Los primeros ensayos, que se hacían los sábados en la noche y domingos en la mañana, se realizaban en la parroquia del Divino Salvador y se acompañaban con un armonio.
Después de esa misa solemne de 1985, se les pidió seguir ensayando para prepararse para las bodas de plata de la diócesis de Autlán, que sería al año siguiente. Así siguieron ensayando y presentándose en diferentes lugares y el año pasado completaron un cuarto de siglo de existencia.
Además de la parroquia, también han ensayado en la Escuela de Artes (cuando estaba en la esquina de Guadalupe Victoria y Santos Degollado y todavía no era del Ayuntamiento), la casa de la familia Ríos, el DIF municipal, una casa particular por la calle de Nezahualcóyotl, otra casa en Carrillo Puerto y actualmente en la Escuela Bíblica de Autlán.
Durante el programa algunos integrantes del coro platicaron anécdotas de sus presentaciones en eventos especiales como los mencionados antes, además del 80 aniversario de la Sociedad Mutualista, homenajes a la señora Beatriz Ramírez, fundadora del ballet La Grana, y a don Ernesto Medina Lima y los recitales de Navidad. Además se han presentado fuera de Autlán, en casi todas las poblaciones de la región, Guadalajara y Colima.
Después de hablar sobre la historia del grupo, cantaron la pieza Alborada. Después, la joven Alejandra Zermeño que, con 13 años, es la integrante más joven del grupo, leyó un mensaje para los jóvenes, donde describe la satisfacción y los nervios que siente al presentarse en público. Para finalizar, el director del coro hizo un agradecimiento a los integrantes del mismo, así como a sus familiares, ex integrantes y benefactores, que han ayudado a que el grupo pueda seguir creciendo. También mencionó al amor como el elemento que ha permitido la longevidad del coro.
Al final, la señora Angelina Villa, presidenta del grupo Amigos de los Viernes y el licenciado Felipe Flores, de la Promotora Morumbí, entregaron reconocimientos a cada uno de los integrantes del coro, así como uno para todo el grupo, que se entregó a su director.
Si alguien está interesado en contratar a este coro, que en su repertorio tiene tanto piezas de música culta como música popular y folclórica mexicana, puede comunicarse al teléfono 317-382-0530, con la señora Soledad Capacete.

viernes, 25 de junio de 2010

Presentación de Alberto Preciado en Casa Morumbí


Esta noche, después de un breve receso, la Casa Morumbí ofreció uno de sus acostumbrados recitales, ahora con la participación del trovador tapatío Alberto Preciado (guitarra y voz). El concierto comenzó casi a las 21:00 hrs. y fue presenciado por aproximadamente 30 personas, muy pocas comparadas con la concurrencia que suele haber cada mes (quizás le tuvieron miedo a la lluvia).
Alberto Preciado presentó un programa dividido en dos partes: una con música latinoamericana, recorriendo la obra de algunos de los más conocidos compositores populares del subcontinente y otra de música mexicana.
En la primera parte interpretó, entre otras, Fronteras (Uruguay), Yo vendo unos ojos negros y Las dos puntas (Chile) y Canción con todos (Argentina). En la parte de música mexicana cantó piezas de los diferentes géneros que se cultivan en el país, como huapango (La espiga) o son (La madrugada). Aquí incluyó, además de la infaltable Jacinto Cenobio, la canción Cómo me río, compuesta por él mismo inspirado en Eva, una locataria del mercado de Casimiro Castillo a la que conoció cuando fue a desayunar menudo a su negocio después de una presentación en aquél pueblo junto con el grupo El Borlote.
El de hoy fue un buen concierto aunque, para mi gusto, géneros como el son se oyen mucho mejor con una instrumentación más completa.
Alberto Preciado trabajó desde 1975 en la famosa Peña Cuicacalli y ha colaborado con músicos como Paco Padilla, Pancho Madrigal y Pepe Quezada.

viernes, 26 de marzo de 2010

Presentación del Grupo Experimental en la Casa Morumbí


Esta noche, como todos los viernes últimos de mes, el Centro Cultural Casa Morumbí ofreció un evento musical, ahora con la participación del Grupo Experimental de la Escuela de Artes. El concierto comenzó a las 20:40 hrs. y fue presenciado por unos 60 espectadores.
El Grupo Experimental, en esta ocasión alineando a dos violines, una guitarra, un saxofón y un piano, ofreció una mezcla de géneros bastante variada, con piezas como La Bamba, La negra Tomasa, Yesterday, Reloj y Balada para Adelina, siempre teniendo como guía al piano, ejecutado por Joaquín Vidrio. El resto de los instrumentos estauvieron a cargo de Víctor Godoy, guitarra, Diana Hernández y Giovanni Mireles, violines y Gabriela Gómez al saxofón, todos de menos de 20 años de edad y estudiantes de música.
Aunque algunos integrantes del grupo todavía acusan cierto nerviosismo al tocar en público, se puede notar en ellos un buen nivel en la ejecución instrumental. Se aplaude sobre todo su iniciativa para conformarse en un grupo y animarse a hacer presentaciones en público, constituyendo el primer fruto de este tipo que produce la Escuela de Artes municipal.

viernes, 26 de febrero de 2010

Agustín Alfaro en Casa Morumbí


Esta noche en la Casa Morumbí se presentó el cantautor tapatío Agustín Alfaro con su concierto "Solo con mi canto", que comenzó poco después de las 20:30 hrs. y fue presenciado por aproximadamente 60 personas.
El recital, conformado por piezas que Agustín "compone, descompone y tiene en el baúl de los recuerdos", estuvo dividido en dos partes bien diferenciadas: en la primera tocó, acompañado de una guitarra, canciones tranquilas de corte ranchero cuyas letras (casi todas propias) versaban sobre los recuerdos de la infancia y el cambio de la visión del mundo que llega con la adultez, como Barquito de papel, o sobre el amor, como El apostador, Será porque... o El grillito.
En la segunda parte del concierto, ya con el acompañamiento de una jarana, interpretó música tradicional veracruzana, haciendo comentarios sobre la influencia africana en la cultura de aquella entidad, notoria sobre todo en la música. Aquí tocó, entre otras, La iguana y La Bamba, haciendo participar al público con los coros o estribillos de las canciones.

Ya para terminar, a petición del anfitrión Felipe Flores y del público, interpretó las canciones El farolero, Jacinto Cenobio y El colibrí, ya en un ambiente más bohemio. Con este concierto, la Casa Morumbí cumple ya un año y medio (desde agosto de 2008) de presentar un evento musical el último viernes de cada mes, casi ininterrumpidamente.

sábado, 30 de enero de 2010

De tangos y milongas


Anoche en la Casa Morumbí el cantante José Apolinar presentó el concierto De tangos y milongas, consistente en un repertorio de piezas del folclor sudamericano, acompañado de comentarios en los que explicaba el origen y características de los diferentes géneros que interpretó.
El concierto comenzó con el tango Volver, para continuar con otras canciones argentinas de autores como Atahualpa Yupanqui (El alazán, Los ejes de mi carreta), Carlos Gardel o Julio Sosa. En el recital también se incluyeron otros géneros sudamericanos, como la zamba y el pasillo ecuatoriano.
En la Casa Morumbí se reunieron unas 50 personas a escuchar el concierto.