CulturAutlán
Una ventana hacia la identidad autlense.
martes, 28 de abril de 2026
Se presentó “El Libro Rojo” de Paulina Velázquez en la Feria Municipal del Libro Autlán 2026
En la Feria Municipal del Libro de Autlán se presentó Sayula, Vargas
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| Guillermo Tovar (izq.) y Ricardo Cortez. |
Dentro del programa de la Feria
Municipal del Libro de Autlán fue presentado la noche del sábado 25 de abril el
libro Sayula, Vargas del investigador Ricardo Cortez Guzmán. Con la asistencia
de unas 20 personas, la presentación comenzó a las 19:15 horas.
El cronista de Autlán, Guillermo
Tovar Vázquez, abrió la presentación con la lectura de un texto preparado para
esta ocasión, en el que mencionó las referencias más generales de la loza de Sayula
y de Epigmenio Vargas, que son las que la mayoría conoce y que diversos autores
han repetido en sucesivas publicaciones, así como de la muy poca difusión que
se ha hecho de ella. Sin embargo, con la investigación de Ricardo Cortez, de la
que este libro es apenas un producto, hemos podido darnos cuenta de la falsedad
de muchas afirmaciones sobre esta artesanía y del verdadero valor artístico que
tiene, así como de los motivos para su desaparición, entre el siglo XIX y el
XX. Explicó también cómo este volumen, a diferencia de su antecesor, titulado Loza
de Sayula, está más dedicado a la información histórica de las familias
loceras que trabajaron en Sayula en el siglo XIX, cuya figura más conocida es
Epigmenio Vargas; habló de la manera en que la información está organizada y
cómo entre cada capítulo, a manera de transición, el autor agregó imágenes de
piezas de esta cerámica que están en colecciones particulares o que él mismo ha
rescatado. El texto completo se puede leer en este enlace.
Ricardo Cortez, quien se definió
como “un servidor de la loza de Sayula”, habló del alcance de su investigación,
que ha implicado diez años de revisión de documentos, vínculos familiares e
indicios de la loza sayulense que se han generado durante siglos. Recordó la presentación
de su primer libro en agosto de 2022 en el Museo y Centro Regional de las Artes
de Autlán, a la que trajo también algunos ejemplos de esta cerámica,
recolectados bajo la premisa de su maestro Otto Schondube de que la arqueología
se hace con los pies, indagando en casonas sayulenses la existencia de cacharros.
Ricardo también refirió los mitos alrededor de la loza de Sayula que, junto con
el desconocimiento de ella y de quienes la fabricaban, fue la idea detonante del
inicio de su investigación.
Según mencionó el autor del
libro, en un homenaje a Epigmenio Vargas realizado en Sayula en 2023, se dio
cuenta del abismo de desconocimiento que había sobre la loza de Sayula, sus
estilos, fórmulas y creadores. En este contexto, Ricardo tuvo un sueño en el
que alguien le mostraba, en el santuario guadalupano de Sayula, un retrato de
la mamá de Epigmenio Vargas, lo que lo animó a hacer una nueva investigación
para conocer el origen de esa familia, cuya genealogía forma parte de Sayula,
Vargas. En esta investigación desmontó mitos como el supuesto origen español
de Epigmenio y el de que era hijo único. Al tener la información de la familia Vargas,
emprendió la búsqueda de la información de otras familias, como los Quintero y
los De la Cruz, que también se dedicaban a la fabricación de loza en Sayula, de
las que también estableció sus enlaces y orígenes.
El autor dijo también que no era
raro que en Autlán se comercializara loza de Sayula, al haber comprobado la existencia
de lazos familiares entre los Quintero y personas de Autlán, lo que podría explicar
el origen del Viacrucis que, según don Rubén Villaseñor Bordes, existió en el
atrio del templo de Las Montañas. En el libro Sayula, Vargas no solo se
transcriben documentos sino que se da un contexto histórico del siglo XIX en
esa ciudad y sus alrededores, tratando de explicar las condiciones en que
trabajaron los loceros. Ellos vivieron, cuando la demanda de su producción vino
a menos, dificultades económicas serias, por lo que abandonaron este oficio
paulatinamente y, en el caso de Epigmenio, murió en la pobreza el 7 de
septiembre de 1904, siendo sepultado en fosa común.
En la exposición de Ricardo se asoma
el dominio del tema, obtenido en años de estudio pero también de práctica: explica
la composición química de los elementos que se utilizaban en la loza de Sayula,
los enlaces familiares entre sus productores, los sitios en que ejemplares de
esta loza se han podido encontrar y cómo fue que llegaron ahí, los usos de la
loza de Sayula y el valor cultural que tiene en la identidad jalisciense. Por cierto,
el título de Sayula, Vargas viene de que Epigmenio Vargas es “la llave
generosa” que permite conocer a las demás familias loceras de Sayula.
Escritores cihuatlenses en la Feria Municipal del Libro de Autlán
Luego de un mensaje de bienvenida
por la regidora Myriam Luján Espinoza, el jefe del Archivo Histórico de Cihuatlán
y director de Galeón Editores, Edgar Ernesto García de León, presentó a los
escritores que vinieron a mostrar su obra en Autlán, un total de siete autores
de poesía, cuento, ensayo, novela y hasta textos técnicos de finanzas. A lo
largo de las siguientes horas, cada uno de ellos subió al estrado para comentar
su obra, leer algunos pasajes de ella y responder preguntas del público, en el
siguiente orden:
El narrador Ulises Mar, acompañado
por el poeta Alejandro Robalo y el ilustrador Julio Vázquez, presentó su primer
libro publicado en solitario, ¿Qué pensará Dios?, en el que incluye
cuentos, crónicas y retratos, estos últimos son perfiles o semblanzas de
personas que se han cruzado en la vida de Ulises en determinados momentos, con
alguna característica que los hace distintos y dignos de recuerdo. El autor
comentó algunos de sus textos, su origen y tema y cómo fue que decidió escribir
sobre ellos y, sobre todo, darlos a conocer al mundo en papel: así conocimos
algunas consideraciones sobre la divinidad, la historia de un taxista enamorado
y las sentencias filosóficas de un taquero guzmanense. Sobre esta “miscelánea
de textos”, Robalo dijo que es una literatura difícil, de un humor sutil que ya
se escribe poco y que debe leerse con atención. El autor, para concluir, leyó
su cuento El búho y un fragmento del retador ¿Qué pensará Dios?
Juventino Chávez Figueroa es guía
de turistas y vino a presentar su libro Apuntes de aquí y de allá, del
que dijo que nació del bullying que sufre por compañeros de trabajo debido
a las vivencias que le ha tocado afrontar en su vida, algunas de las cuales parecen
increíbles. Aún con esas burlas, lo animaron a escribir y dar a conocer estas
historias, que además de entretener buscan plantear al lector problemas
filosóficos. Así lo supimos al escuchar su lectura del texto Dinero de la
nada.
La poeta Flor Estrella Martínez
Roque, a quien conocimos en Autlán en el pasado Festival de Poesía Antonio
Alatorre, presentó la antología La sangre que nos une, en el que se incluye
obra de siete mujeres que escriben poesía en la actualidad, algunas de la
cuales ya son reconocidas y han ganado premios: Silvia Madero, Fátima Lupián,
Andrea Ramos, Paulina Velázquez, la misma Flor Estrella, Michelle Pizano y Sam
Torres. Explicó que los textos abordan temas como el linaje, la maternidad y
situaciones familiares, temas divinos, sociales y políticos y, en la parte
final, titulada Perfiles, una autodescripción realizada por cada una de las
autoras. La presentación de Flor Estrella incluyó una dinámica en la que los
asistentes leyeron algunos de los poemas del libro, desde un ejemplar que
estuvo circulando entre ellos. Este es un libro hecho de manera artesanal en la
editorial Libro de Arena y está ilustrado por Yadeli Arroyo, con prólogo de
Anaclara Muro.
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| Algunos libros cihuatlenses. |
María Isabel Cabrera Cervantes,
originaria de Melaque, es un caso de una escritora que tuvo hasta su edad
adulta las condiciones para dedicarse a escribir y publicar. Aunque desde joven
escribía, fue cuando falleció su madre que se decidió a escribir pasajes de su
vida, pensando en que sus hijos los leyeran y, a través de ellos, la
conocieran, luego de reflexionar que ella no conoció a su mamá a cabalidad. Su primer
libro tuvo un tiraje muy limitado porque estaba pensado para circular solo
entre su familia, aunque luego vendrían más impresiones y más libros: a la
fecha lleva siete publicaciones, entre las que hay cuentos, novelas y poesía,
con títulos como Odiseas de María Isabel, El columpio y el guamúchil, La cereza
de mi pastel. Para cerrar su presentación, leyó el poema Miradas.
Enseguida, José Antonio Rivera Orozco,
originario de Ocotlán pero avecindado en Melaque desde su infancia, comentó los
libros colectivos La importancia de las finanzas en las PYMES de México, Cuentos
e historias fantásticas de Cihuatlán y Poemario cihualteco, en los
que él aporta textos de distinta índole: historias como la del árbol de la
bruja y la de san Camillo, poemas sobre las virtudes y el amor y sobre
herramientas de estructura financiera.
Alejandro Robalo volvió al
escenario para presentar su primer poemario, La poesía de Enrique Lacalle,
al que definió como un libro cihualteco desde el dibujo, la editorial y los
textos. En él, su autor retoma la tradición quijotesca de inventar un personaje
a quien se atribuyen los textos publicados, en este caso un hombre desconocido
que al morir deja en su casa unos papeles en los que escribió una historia
relacionada con el mar y el viaje constante, que son los poemas que integran el
libro.
Para concluir la sesión, el
editor Eder Galeón (Edgar Ernesto García de León), explicó que en su editorial
Galeón Editores ha publicado 48 libros de autores de Cihuatlán y la región, sin
costo para ellos pero con la exigencia de concluir sus proyectos de publicación.
En este sentido, invitó a los presentes a buscar la trascendencia por medio de
la escritura, dejando escritas sus memorias, opiniones y sentimientos. Presentó
también el libro Álbum fotográfico. Historia de Barra de Navidad, integrado
con fotografías de ese sitio de la Costa de Jalisco tomadas entre 1940 y 1970,
con la intención de mostrar los cambios que han ocurrido ahí, para bien y para
mal, y las consecuencias que han sufrido sus habitantes por no levantar la voz
oportunamente.
lunes, 27 de abril de 2026
Presentación del Mosaico Literario del Sur de Jalisco en la Feria Municipal del Libro de Autlán
Guillermo Tovar abrió la presentación
recordando al escritor tonayense José Trinidad Lepe Preciado, quien ese viernes
cumplió 24 años de su fallecimiento. Dentro de su comentario, leyó el poema Qué
alto era mi padre, del también autor de Pedro Zamora. La voz del viento.
Enseguida, Andrea Reynoso explicó
que el origen de la idea de conformar estos Mosaicos fue en la Casa Taller
Literario Juan José Arreola el 5 de septiembre de 2024, luego de la presentación
en ese lugar del libro Cien años de Antonio Alatorre, en una
conversación con Ricardo Sigala sobre lo interesante que sería escuchar a los grandes
escritores de la región hablar sobre sus pueblos. Ante la imposibilidad de esa
conversación, se emprendió la investigación sobre los indicios de estos escritores
en los pueblos en que vivieron. Enseguida, habló del poeta autlense Salvador
Cortés, que ella aborda en el segundo volumen, un personaje que dejó una
importante obra literaria que en su mayor parte no se publicó y está desperdigada,
en la que plasmó “una esencia que nunca se quebró”, retratando escenas de la
vida cotidiana del pueblo y los cambios que ocurrían aquí en las primeras décadas
del siglo XX. Cortés no solo escribió poesía, sino también ensayos históricos y
otros textos, que en opinión de Andrea deberían ser antologados y su autor
reconocido en todo su valor. Ella leyó también el texto que sirve de
introducción a su ensayo y el poema de Salvador Cortés A mi progenitor.
Agradeció a la señora Nena Cortés, hija de don Salvador, por compartirle los textos
que ella conserva y que sirvieron para publicar una plaqueta en el año 2024,
cuando se le rindió un homenaje a don Salvador en el Festival de Poesía Antonio
Alatorre de ese año.
Guillermo Tovar inició su
intervención con un comentario sobre el centralismo, repudiado en Guadalajara
como un mal que ocasiona que sea en la capital del país donde se tomen las
decisiones y se concentren los recursos de todo el país, aunque en Jalisco esta
situación se reproduce concentrando en Guadalajara la mayor parte de la
atención de las instancias públicas. En este sentido, el trabajo que fructificó
en estos dos volúmenes del Mosaico Literario es un esfuerzo en el sentido de
eliminar el mal del centralismo, puesto que se está haciendo investigación en
las regiones que tienen mayor tradición literaria, por investigadores de esas
mismas regiones y abordando a autores de ahí mismo. Sobre el sur de Jalisco,
recordó que aunque de aquí son originarios algunos de los escritores más
celebrados, hay también una cantidad importante de escritores que, teniendo una
producción variada y de calidad, no han tenido la misma difusión que las
grandes figuras de las letras. A esta difusión es que están dedicados estos
Mosaicos.
domingo, 26 de abril de 2026
Fue presentado el libro “La cicatriz de un sueño”, de Roberto Miranda
Marcela García Rojas, de la biblioteca
Antonio Alatorre del CUCSur, abrió la presentación con una breve semblanza del
autor y la lectura de un ensayo que preparó para esta ocasión, donde hace
algunas consideraciones sobre la experiencia de leer a Roberto Miranda y sobre
la tradición del cuento latinoamericano, género caracterizado por su intensidad
y brevedad que se ha considerado por algunas personas como un texto menor en
relación a la novela, aunque existen momentos importantes que lo han
reivindicado, como la reciente obtención del nuevo premio Aena de Narrativa Hispanoamericana,
dotado con un millón de euros, que fue otorgado a la cuentista Samanta
Shweblin. La comentarista afirmó que los cuentos de Roberto Miranda se
inscriben en la tradición de lo especulativo y dialogan con la tradición del
cuento moderno; sin embargo, la experiencia depende de cada lector, recordando
que leer es exponerse a una historia.
El autor del libro afirmó que le
fue difícil comenzar a escribir este tipo de textos, al venir de una vida
dedicada a la investigación científica. Contó la anécdota del taller literario
de Patricia Medina, en el que comenzó a trabajar hacia 2014, cuando la
escritora les encargó escribir un texto a partir de un pie poético que ella les
propuso y que Miranda no pudo realizar, por lo que le fue recomendado dejar
atrás la lógica aristotélica. Dijo también que busca que sus cuentos sean sobre
situaciones probables, aunque sean ficción, y confía en que el avance de la
ciencia siga dando respuestas y abriendo el horizonte del conocimiento. Sobre esto
último puso como ejemplo el conocimiento del átomo: en los años en que estudió
la educación básica se enseñaba como una verdad absoluta que el átomo era una
partícula indivisible y actualmente se conocen varias subdivisiones del átomo.
La presentación se complementó
con un diálogo entre ambos participantes sobre ciencia ficción y avances tecnológicos,
temas que están presentes en los cuentos de La cicatriz de un sueño. Para
demostrarlo, el autor leyó Epifanía y Mulegé, en los que los
protagonistas experimentan situaciones paranormales y de contacto con seres de
otras dimensiones.
Celebró Radio UdeG Autlán 25 años de vida
Elia Guadalupe Macías Vargas,
subdirectora de Radio UdeG en Autlán, dio un mensaje de bienvenida en el que
afirmó que la radio es un medio que busca adaptarse a los ambientes digitales y
a otras plataformas, del mural dijo que es una inspiración para las nuevas
generaciones. Martín Plascencia reconoció el esfuerzo de tantos años para
mantener las transmisiones de Radio Universidad en Autlán con los mejores estándares
de calidad y destacó que esta emisora fue la primera de Radio Universidad fuera
de la Zona Metropolitana de Guadalajara.
Jorge Villaseñor se dijo impresionado
por el talento de los autores del mural, que son alumnos de la prepa, y
contento por el vínculo de esa escuela con el CUCSur y Radio UdeG. Por último,
Manuel Hernández afirmó que este es un momento de festejo y de reflexión y habló
de la importancia de la radio universitaria como un medio para difundir el arte
y la cultura, integrando contenidos que la radio comercial no difunde. Llamó a
seguir pintando muros legalmente, como hicieron los autores del mural, y
agradeció por la oportunidad de acercarnos al conocimiento, a la ciencia y el
arte.
Enseguida la joven Shenoa Ortega,
una de los autores del mural, dio un mensaje en el que agradeció a Radio Universidad
por el espacio para difundir su obra, que es el resultado del compromiso y el
trabajo colectivo. Pasó entonces a explicar cada uno de los elementos de este mural:
el búho y el micrófono que aparecen en el lado izquierdo representan la
sabiduría y el conocimiento que se transmite; la antena es la conexión entre la
radio y el mundo exterior; las manos sosteniendo una grabadora sintonizada en
el 102.3 representan el soporte de la Universidad; el mundo es una ilustración
del alcance global que se logra en la emisora a través de Internet; las ondas
de frecuencia son el enlace con la audiencia, los rayos y notas musicales son
una representación de la energía y el entretenimiento, mientras que el número
25 es una referencia al aniversario que festeja la emisora de Autlán. A nombre
de sus compañeros, Shenoa se dijo orgullosa del resultado y comprometida con la
difusión de la cultura.
Los autores del mural son
Carolina Trinidad Orozco, Evelyn Estefanía Zamora Flores, Daniela Ortiz Zamora,
Irma Shenoa González López, Axel Fernando Álvarez Zavalza, Ramón Uriel García
Viramontes, Daniel Alejandro Meléndez Vázquez, María José Hernández Flores,
Yuridia Natalí Hernández Baltasar, Daniela Aremí Hernández Nuño, Daniel Alexander
Campos Ochoa y Daniel Alejandro Ochoa Quintero, quienes recibieron un reconocimiento
y un presente, que consistió en una reproducción en miniatura del mural, para
dar paso a la inauguración del mural, mediante el corte de un listón por los
invitados especiales.
Para la presentación de Sayula, Vargas
Texto leído por Guillermo Tovar Vázquez en la presentación del libro Sayula, Vargas, en la Feria Municipal del Libro de Autlán, el sábado 25 de abril de 2026
La primera noticia que tuve de la
loza de Vargas como una de las artesanías jaliscienses de mayor valía me llegó
en el libro Tradiciones y artesanías de Jalisco, de Luis Sandoval Godoy.
Su texto titulado simplemente Loza de Vargas describe, con un lenguaje
que raya en lo poético y con mucha imaginación, los “cacharros” salidos del
taller de Epigmenio Vargas y sus principales características, como son el
vidriado, los dibujos y caligrafía que se les aplicaban y los diseños de los
terminados.
La segunda noticia sobre la loza
de Sayula la leí en el libro Autlán, del doctor Rubén Villaseñor Bordes,
quien refiere la existencia en el templo de Las Montañas de un viacrucis
elaborado en Sayula, “por sus celebrados alfareros”, en los muros del atrio que
fueron demolidos en la década de 1940, acaso durante la construcción del
hospital de Las Montañas. Este autor no explica más sobre la loza de Sayula,
pero nos hace intuir su valor cuando se lamenta de que el patrimonio cultural
mexicano esté tan a la mano del vandalismo yanqui: estos mosaicos, junto con
otras piezas de loza sayulense que había en casas de Autlán, fueron
recolectados por la antropóloga Isabel Kelly, quien se los llevó, según
Villaseñor, a su casa de la Ciudad de México, yendo a parar después a la
Fundación Fomento Cultural Banamex.
Isabel Kelly aparece también en
el texto de Luis Sandoval Godoy, también como extractora de piezas de loza de
Sayula, aunque referida con palabras más suaves. De lo que nos dicen estos
autores, logré formarme una idea muy difusa de lo que era la loza de Sayula:
que era producto de una técnica novedosa desarrollada por un artesano local, de
un alto valor artístico, pero que se perdió a su muerte debido a que no quiso
enseñar a nadie la dicha técnica. Con el tiempo, conocería otros datos sobre la
loza de Sayula, de autores como Federico Munguía Cárdenas y de la información
que ha publicado la Fundación Banamex, pero no había logrado en realidad un
avance importante en la concepción que tenía de este trabajo artesanal, puesto
que estos datos, a más de parcos, son más bien repetitivos y poco explicados.
Y no es que importe demasiado el
conocimiento que yo tuviera sobre la loza de Sayula antes de conocer la obra de
Ricardo Cortez. Lo comparto porque creo que a la mayoría de nosotros nos pasa
más o menos lo mismo: conocemos el nombre de Epigmenio Vargas y de Isabel
Kelly, tenemos una noción del valor de la loza de Sayula y una idea errónea sobre
la desaparición de este oficio. Y es una pena que los jaliscienses no tengamos
una idea clara de lo que vale esta artesanía y sigamos, la mayoría, anclados en
el tequila y el mariachi como divisas de nuestra identidad, ignorando otras
manifestaciones, al menos tan valiosas como aquellas.
Es aquí donde entra el aporte a
la cultura jalisciense de Ricardo Cortez Guzmán, cuya acuciosa investigación se
ha manifestado a la fecha en dos libros, en exposiciones de piezas de loza de
Sayula y en el aprendizaje del oficio de alfarero, en el que ya ha producido
piezas artísticas. Esta noche presentamos Sayula, Vargas, el segundo de
los libros en los que Ricardo nos da a conocer, con fundamentos sólidos, todo
lo relacionado a la loza de Sayula. El primer libro, titulado Loza de Sayula,
lo presentamos en el Museo y Centro Regional de las Artes en agosto de 2022.
Es Sayula, Vargas un
complemento de Loza de Sayula, dedicado más a la información histórica
que su antecesor. Si en el primer libro hallamos las explicaciones, los
detalles y las características que nos permiten conocer a detalle el valor de
este arte cerámico, en Sayula, Vargas nos enteramos del devenir de la
familia de la que descendía Epigmenio Vargas, llegada del sur de Zacatecas, de
la biografía del mismo Epigmenio y hasta de lo que pudo ser el ambiente y la
convivencia dentro de un taller de loza y las relaciones entre los distintos
talleres que funcionaron en Sayula en el siglo XIX, su época de esplendor, pero
también conocemos la obra y parte de la historia de otros loceros de ese ámbito
terreno y temporal, como Carlos de la Cruz y los Quintero.
Son trece los capítulos en los
que está organizado el libro. En Epigmenio Vargas, el hombre y el mito
nos queda clara la falsedad de la afirmación de que se trataba de un hombre
celoso de su saber, que no quiso enseñar a otros a trabajar su técnica, lo que
lo exonera de la culpa por la pérdida del oficio.
Loza de Sayula, historia y
técnica, nos habla del origen del oficio y el desarrollo que tuvo en
diferentes momentos y regiones de México; en Chrestobal de Vargas, los
ancestros del Teúl, Zacatecas conocemos el origen de la familia Vargas; La
familia Vargas Madrigal trata del nacimiento de esta familia en Sayula, a
la que perteneció Epigmenio; El taller del maestro, el oficio del barro
nos ofrece una posible versión de los ambientes de los talleres loceros; La
familia Quintero, la rosa de Jalisco, es sobre la obra de los loceros de
esta familia, que tuvo su propio sello; Azulejos de Sayula, el rostro
público de Jalisco trata de la época de mayor gloria del oficio, cuando las
piezas producidas en Sayula comenzaron a aparecer en sitios patrimoniales de
Jalisco (probablemente fue cuando llegaron las piezas del Viacrucis al templo
de Las Montañas); Retrato de lo íntimo: mesa, mujer y mayólica decimonónica
nos habla de las piezas dedicadas a personas identificables y del papel de las
mujeres en la transmisión de la cultura; Las exposiciones de fin de siglo,
el reconocimiento público de Epigmenio nos habla de los breves años en que
la obra de Vargas comienza a tener un reconocimiento en espacios públicos; Las
modas cambian, el declive de la Loza de Sayula explica las causas de la
decadencia del oficio; En fosa común por insolvencia, el fin de una era,
nos habla el triste final de Epigmenio, olvidado y en la pobreza; Carlos de
la Cruz, el último de los loceros sayulenses es sobre los últimos años de
este oficio en Sayula, ya en el siglo XX, y El legado de Epigmenio Vargas
es una disertación sobre el valor de su obra en la actualidad.
A modo de transición entre cada
capítulo, el autor nos ofrece una serie de fotografías de todo tipo de piezas
de loza de Sayula que se conservan en distintos repositorios, desde museos
hasta colecciones particulares. Este elemento contribuye a lograr un producto
no solo valioso en cuanto a la información que ofrece sino también como
catálogo, con una muy alta calidad visual.
En la historia de Sayula y de
Autlán hay muchos elementos que vinculan a estas ciudades. En Sayula, Vargas
encontramos algunos de estos elementos, acaso insospechados hasta antes de la
investigación de Ricardo. Por ejemplo, el presidente municipal de Sayula,
encargado del Registro Civil el 5 de octubre de 1957 era Miguel Michel
Victoria, hermano de Severiano, quien donaría pocos años después el terreno
para la construcción del Seminario Diocesano de Autlán, y de Luis, presidente y
promotor del desarrollo de la delegación Autlán de la Cruz Roja. Ambos,
reconocidos benefactores de Autlán. En una de las páginas del libro aparece,
además, una foto del mosaico de la primera estación de un Viacrucis, que
pudiera ser el que estuvo en el templo de Las Montañas.
Epigmenio Vargas, por cierto, fue
bautizado nada menos que por Salvador Apodaca y Loreto, cura párroco de Sayula,
quien años después fue obispo de Linares, Nuevo León, cuyo apellido le fue
impuesto a la antigua hacienda de San Francisco, en aquella entidad, naciendo
la importante ciudad de Apodaca, Nuevo León.
Quiero concluir con una cita de
Luis Sandoval Godoy, del texto sobre la loza de Vargas que mencioné al
principio, que creo que prefigura el trabajo que realiza Ricardo Cortez:
“Tendrá que despertarse en el
ánimo de esos jóvenes el ensueño y la pasión artística, tendrá que alumbrarse
su espíritu con las creaciones de los grandes genios, no importa que sean
nombres desconocidos, como los de aquellos lejanos artistas orientales que
fabricaban porcelanas y sedas, tallas y figuras que luego venían a emocionar
tan profundamente a los habitantes de estas tierras, cuando la Nao de China
llegaba a vaciar a nuestras playas los primores que habían traído desde allá.
Un ensueño, y una ilusión, un emocionado deliquio espiritual, y volveremos a tener artesanos y alfareros que, como Epigmenio Vargas, sepan hacer de un puñado de barro una pieza para estremecer de gozo estético a otras almas, un puñado de barro más duradero que el bronce, un puñado de barro que hienda, tras-hienda el tiempo”.
viernes, 24 de abril de 2026
Concluyó el programa literario del Festival Cultural Cihuatl 2026
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| Libros cihuatlenses. |
Sobre el escenario del auditorio
se presentaron cuatro autores, de diversos géneros y estilos, quienes presentaron
parte de su obra. El primer turno fue para el poeta Mauricio Alejandro Robalo Vázquez,
originario de Melaque aunque con algunos años viviendo en Ciudad Guzmán. De hecho,
tres de los autores comparten este origen cihuatlense y un paso por Zapotlán el
Grande, donde entraron en contacto con talleres literarios y comenzaron su
formación en esta disciplina. Mauricio presentó su libro Los poemas de
Enrique Lacalle, su primer poemario “grande”, al que describió como
experimental en cuanto al uso de la puntuación, con el uso de puntos
representando el golpeteo de las olas, dejando de lado las comas; su
literatura, dijo, está influenciada por el mar y lo salvaje. Afirmó que esta
innovación en la puntuación lo deja fuera de la posibilidad de ganar premios, aunque
la publicación de este libro le permite volver a casa, donde puede comunicar
algo con su estilo de escribir. Sobre el título del libro, dijo que Enrique Lacalle
es inventado por él para protagonizar la historia que narran sus poemas, de los
que leyó un par, además de responder preguntas sobre el origen de su afición
por escribir, que se remonta a sus años de la secundaria y donde aparecen como
primeras influencias las letras de las canciones de Caifanes y la novela Pedro
Páramo.
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| Ulises Moreno. |
Fernando Ulises Moreno Araiza, de
Cihuatlán, presentó su primer libro, titulado ¿Qué pensará Dios?,
publicado por la editorial cihuatlense Galeón Editores y donde recopila textos
escritos en diferentes épocas, algunos con más de 15 años de antigüedad, a veces
ya publicados en antologías y en publicaciones periódicas. De su libro, leyó una
narración ambientada en la Cristiada, El día del huracán, realizada a
partir de historias de un bandido cristero llamado Domingo Rojas y de la biografía
de un ex presidente municipal de Cihuatlán del mismo nombre, personajes muy
distintos entre sí que solo comparten esta característica, y un fragmento del
texto que le da título al libro, una serie de consideraciones sobre el libre
albedrío. También habló, a preguntas del público, sobre el origen de su
relación con las letras, que comenzó en el mismo periodo del que habló Robalo,
aunque refirió como influencias al narrador Bruno Traven y al poeta Rodolfo
Naró.
Guillermo Tovar Vázquez, cronista
de Autlán, presentó enseguida el libro Mosaico Literario del Sur de Jalisco,
vol. 2, una recopilación de diez ensayos realizados por investigadores y
cronistas de la región sur del Estado, en los que abordan la vida, la obra y el
vínculo con su tierra de igual número de escritores de esta región. Explicó el
contexto en que nació este proyecto, con la intención de reconstruir la presencia
de escritores del sur de Jalisco en los pueblos en que vivieron, y refirió
algunos datos de los autores de los diez textos de este segundo volumen y del
tema que abordan en ellos, deteniéndose un poco más en su propio texto, en el
que habla del poeta autlense Jesús Nava Guevara. Dijo que el principal aporte
de esta obra es visibilizar la tradición literaria de esta región, más allá de
las grandes figuras como Arreola, Rulfo y Alatorre, como un primer acercamiento
a sus obras y como un estímulo para que nuevos investigadores profundicen más
en ellos. A pregunta del público sobre cómo Cihuatlán podría tener un ambiente
literario más activo, mencionó que un primer paso podría ser la exposición
constante: mientras existan bibliotecas, presentaciones de libros, lecturas
colectivas y talleres literarios, los cihuatlenses se irán acostumbrando poco a
poco a esta actividad y la demandarán cada vez más.
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| Jordán Chávez. |
Por último, el poeta Jaime Jordán
Chávez Ordóñez, de Cihuatlán, llegó desde Ciudad Guzmán con su libro Las
tijeras son tabú. A él ya le tocó hablarle también a los alumnos del
CECYTEJ de Jaluco que llegaron casi al iniciar su presentación, diciéndoles que
busca mostrar que existe la posibilidad de que la poesía sea una actividad
remunerada y de la que se pueda vivir, además de una catarsis que puede ayudar a
encontrar luz en los momentos más oscuros. Leyó algunos de sus poemas, comenzando
con Jardín de huesos, sobre la
violencia y la muerte que campean en nuestro país, y siguiendo con otros de
corte futurista y de ciencia ficción: Principio del fin, La batalla del
milenio, Eres un alien y La nostálgica historia de Jimbo, para
concluir su intervención haciendo subir al escenario a cuatro alumnos, con
quienes realizó una dinámica de creación literaria, consistente en que cada uno
debía mencionar una palabra, que debía ser complementada por sus compañeros
para construir una frase. A ellos les regaló un ejemplar de su libro.
Al final, Edgar Ernesto García de
León, jefe del Archivo Histórico de Cihuatlán y principal promotor de este
programa literario, agradeció a los regidores, patrocinadores y asistentes que
hicieron posibles las actividades y entregó al CECYTEJ un paquete de libros de
los escritores participantes en la semana, que quedarán a disposición en la
biblioteca del plantel. También invitó a todas las personas a escribir por amor
a los demás, regalando a nuestras familias nuestras memorias, aunque no se piense
en venderlas, ofreciendo su publicación sin costo en la editorial Galeón. Eran las
12:15 horas cuando concluyó el programa, en el que estuvieron presentes los regidores
del Ayuntamiento de Cihuatlán Salvador Santana e Israel Ortiz.
martes, 21 de abril de 2026
Con un concierto de Punto y Aparte, comenzaron las serenatas en el kiosco de 2026
Punto y Aparte se define como un
grupo de pop acústico y se especializa en canciones de las llamadas románticas,
aunque con más ritmo que las versiones originales. Está integrado por Víctor
Rafael Ambriz Morán en el violín, Osvaldo Ambriz Morán en el saxofón, Osvaldo David
Chagollán Jiménez en la guitarra y voz y el cantante y percusionista Alí Sosa
Peralta. Con esta alineación interpretaron música de compositores como Leo Dan,
Marco Antonio Solís y José José y versiones propias de canciones como la versión
en español de Cotton fields, Agujetas de color de rosa, Mil horas, Moliendo
café y la decadente (al más puro estilo de José José), Mi vida.
Casi al terminar el concierto
hubo un breve intermedio en el que los organizadores agradecieron a los músicos
y al público y el cronista de Autlán, Guillermo Tovar, dio un mensaje en
memoria del profesor Jaime Gómez Vázquez, quien fuera director de la Banda
Autlán y de quien se habían cumplido 110 años de su nacimiento el sábado 18.
Fue inaugurada la exposición José Atanasio Monroy. Nacionalismo y tradición
El primer momento de la ceremonia
fue un breve concierto del grupo Luz de Luna (bajo, guitarra, percusiones, saxofón,
acordeón, violín y voces), que dirige el profesor Carlos Guadalupe Morán, con
las piezas Las hojas muertas, La vida en rosa y Czardas, todas muy
aplaudidas. La muestra de arte local terminó con una presentación de la
bailarina Karla Monserrat Esquivez Ibarra, integrante del grupo Sacromonte, quien
sobre una tarima ejecutó una pieza de baile flamenco.
Enseguida, el director de Cultura
de Autlán, Esdras López Mundo, dio un mensaje en el que agradeció a todo el
equipo de la dirección y del Museo, quienes trabajaron durante semanas para
lograr esta exposición. El secretario de Cultura, Gerardo Ascencio, hizo
después algunos comentarios sobre Atanasio Monroy, a quien definió como un “artista
fundamental para la construcción de la identidad de nuestro país”.
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| Juan José Doñán al habla. |
Aunque no estaba considerado en
el programa, Juan José Doñán improvisó un breve discurso en el que recordó que
la primera obra pictórica que conoció fueron los murales de Monroy en la
Escuela Vocacional, hoy CUCEI, una experiencia de la que todavía habla a sus
alumnos con la premisa de que “el arte plástico es presencial o no es”. Refirió
que, tiempo después, conoció al autor de esos murales, pero también a la
profesora Áurea Corona, al organista de la Catedral de Guadalajara Hermilio
Hernández, al filólogo Antonio Alatorre, todos ellos autlenses, lo que le
indicó la cantidad de talento que existe aquí, lo mismo que en todas las
regiones del Estado, a veces objeto de un “centralismo interno o ninguneo” por
parte de los habitantes de la capital de Jalisco y de las autoridades
estatales. De Monroy dijo que realizó también una obra de caballete muy numerosa,
“que apenas empezamos a conocer”.
Agustín Godoy Pelayo, del Capítulo
Costa Sur de la BSGEEJ y promotor de esta exposición, habló de la “experiencia
extraordinaria” que fue su organización, en la que vieron más de 150 obras de
45 coleccionistas, pero se debió hacer una selección con base en un hilo
conductor. Explicó las características de algunas de las piezas expuestas,
especialmente de las de arte sacro: una Última Cena en la que el espectador
siente estar dentro de la escena y que cuenta con una iluminación distinta a la
tradicional, y un San Francisco de Asís en actitud de tener una revelación mística,
pero nada menos que en el autlense Cerro de la Capilla.
El presidente Gustavo Robles
recordó que en 2022 el Museo estuvo cerrado durante algún tiempo, pero que se
realizaron las gestiones para que volviera a la actividad, agradeció a quienes
gestionaron su reapertura y llamó a que todos seamos agentes divulgadores del
patrimonio artístico de Autlán, pensando en que surjan nuevos personajes de la
trascendencia de los que mencionó en su oportunidad Juan José Doñán.
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| San Francisco de Asís. Óleo sobre tela, 1955. |
Dicho todo esto, se procedió al
corte del listón en el ingreso al salón de usos múltiples, a cargo de las
autoridades presentes. Con esto, pudimos pasar a apreciar la muestra, aunque
con los inconvenientes de hacerlo con tal cantidad de personas presentes. Está integrada
por 24 piezas, realizadas en un periodo que va de la juventud de don Atanasio
hasta su vejez, ya de regreso en Autlán. La selección de la obra fue hecha por
Agustín Godoy Pelayo y el guion y los textos curatoriales por Fernanda Matos
Moctezuma y la obra está organizada en cuatro núcleos temáticos, en atención a
los géneros pictóricos que Monroy cultivó: naturalezas muertas, escenas costumbristas,
retratos e imágenes religiosas. La mayoría procede de colecciones particulares
y el resto de la colección del gobierno de Autlán, algunos habían estado
exhibidos antes en la sala del Museo dedicada a Atanasio Monroy y en
exposiciones temporales en diversos recintos.
La exposición estará disponible
hasta el 30 de agosto, tiempo suficiente para visitarla varias veces y dedicarle
el tiempo necesario a cada pieza: descubriremos particularidades del trazo de
don Atanasio en sus distintas etapas vitales, los elementos de la vida
cotidiana de Autlán que colocaba en sus obras, su manejo preciso del dibujo y de
la luz y la influencia de los grandes maestros que lo influyeron, como Saturnino
Herrán.
lunes, 20 de abril de 2026
Programa de la Feria Municipal del Libro Autlán 2026
Jueves 23 de
abril
10:00 Inauguración de la Feria Municipal del Libro
2026
10:30 Presentación del libro Señorita Mares;
dimensiones de la práctica profesional docente de María Mares Germán, maestra
legendaria, del profesor Carlos Efrén Rangel García.
11:00 Lectura colectiva del libro, Pedro Páramo, de Juan Rulfo, en diferentes sedes de Autlán: Jardín Constitución, Alameda Municipal, Jardín Carlos Santana, Escuela Primaria Felipe Ángeles.
18:00 Taller de creación
literaria Que la palabra sea un refugio para cualquier oscuridad, impartido por Marcela García Rojas.
19:30 Presentación del libro La Cicatriz
de Un Sueño, de Roberto Miranda.
Viernes 24 de
abril
10:00 taller Yo Autor
“Diseña Tu Portada”, impartido por Olga Lidia Pelayo.
11:00 Yo Autor “Diseña Tu Portada”, impartido por Olga Lidia Pelayo.
14:30 Presentación y lectura del libro Señorita
Mares; dimensiones de la práctica profesional docente de María Mares Germán,
maestra legendaria, del profesor Carlos Efrén Rangel García, en la Escuela
Primaria María Mares.
19:00 Presentación
de libro Mosaico Literario del Sur de Jalisco vol. 2, por Guillermo Tovar
Vázquez.
Sábado 25 de abril
10:00 Autores y Escritores Independientes del municipio de Cihuatlán Jalisco: Ulises Mar, Alfredo Uriel Cabrera Mujica, Edgar Ernesto García de León, Juventino Chávez Figueroa, José Antonio Rivera Orozco, Flor Estrella Martínez Roque, Luis Ernesto Dávila Rodríguez.
19:00 Presentación del libro Sayula,
Vargas. Apuntes biográficos, de Ricardo Cortez Guzmán.
20:00 Ejercicios de poesía experimental.
Domingo 26 de
abril
19:00 Segunda Serenata Dominical con los Alumnos
de Canto del maestro Guillermo Armada y el Grupo Versátil La
Gran A.
Lunes 27 de abril
9:00 Taller de
narrativa Ecos de la Grana: letras en movimiento, impartido por Marcela García Rojas.
11:00 Dragonroars. Actividad organizada
por personal de Biblioteca Pública Municipal Paulino Navarro.
19:00 Presentación de El Libro Rojo, de Paulina
Velázquez.
20:00 Homenaje Póstumo al doctor Gregorio
Rivera Morán.
Martes 28 de abril
9:00
18:00 presentación del libro Luces en el
lago, del maestro Luis Gómez Villaseñor.
19:00 presentación de la revista Brevaria,
por Andrea Reynoso Gutiérrez.
Miércoles 29 de abril
7:30 Presentación del libro Simpatía por
el Débil, relatos de pasión y olvido, de Jesús. D. Medina García,
en la Secundaria Jaime Llamas García.
10:00 Tendedero Poético “Palabras al
viento”
11:00 Tendedero Poético “Palabras al
viento”
18:00 Presentación del libro Aún Estás a Tiempo,
de Ana Delia Uribe Luna.
19:00 Taller Presentación y lectura de un
libro inexistente, impartido por el doctor José Francisco Cobián Figueroa.
20:00 Club de lectura: Livre. Lectura de
cuentos en voz alta.
Viernes 01 de mayo
20:00 Micrófono abierto de poesía
Sábado 02 de
mayo.
12:00 Presentación del libro La Fundación de la Villa
de la Purificación, de Aristarco Regalado.
16:00 Homenaje a la poeta autlense Lavinia
Cueva Zepeda. Aproximaciones sobre su obra poética.
19:00 Presentación del libro El Robo de
la luz de las Luciérnagas, de José Francisco Cobián Figueroa.
Domingo 03 de mayo
11:00 Conversatorio sobre Raíz que no
desaparece, de Alma Delia Murillo.
12:00 Declamación de poemas por Ana Parra.
18:00 Foro de escritores autlenses, con la participación de José Francisco Cobián Figueroa, Pablo Sabalza, Andrea Estephanía Reynoso Gutiérrez, Alfredo Tomás Ortega Ojeda y Raúl Lizaola Corona.
19:00 Premiación del Tercer Concurso de
Post en Facebook Autlán Escribe.
19:15 Reconocimiento al escritor autlense
José Francisco Cobián Figueroa.
19:30 Clausura. Actividad a cargo del presidente
municipal Gustavo Robles Martínez y regidora de Arte, Cultura y Educación
Myriam Luján Espinoza.
EXPOSITORES:
viernes, 3 de abril de 2026
Ideas sobre tauromaquia y libertad. Una plática con el joven autlense Diego Contreras
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| Diego Contreras |
El 3 de diciembre de 2025 el
matador Isaac Fonseca publicó en sus redes sociales la convocatoria para un
concurso nacional de composición del himno taurino de México, con la intención
de conmemorar los 500 años de tauromaquia en nuestro país y de fortalecer la
identidad taurina mexicana, con el respaldo de las organizaciones taurinas
Tauromaquia Mexicana, AC, Movimiento Nacional “Vive Libre”, Asociación Nacional
de Matadores de Toros y Novillos, Rejoneadores y Similares, Unión Mexicana de
Picadores y Banderilleros, Instituto Tlaxcalteca de Desarrollo Taurino y
Movimiento Nacional “Unidos por el Toro Bravo”. Para el 21 de marzo, Día Mundial
de la Poesía, el jurado calificador ya tenía a los seis semifinalistas y el día
31 anunció al ganador absoluto, quien se había inscrito con el seudónimo Juan
Pablo Guerra y que no era otro que el joven autlense Diego Yael Contreras
Guerra.
La noticia nos sorprendió
gratamente, tanto que le pedimos a Diego una entrevista, que amablemente nos
concedió y que se concretó la mañana del Jueves Santo, 2 de abril, en una
Alameda municipal que, cuando es de día y no hay tianguis, luce con mayor
descaro su ya alarmante desnudez de árboles. De esta plática con Diego logramos
conocer lo siguiente sobre él, su visión de la actualidad de la tauromaquia y
cómo fue que compuso un himno para esta actividad.
Diego Contreras tiene 19 años,
estudia la ingeniería en Obras y Servicios en el Centro Universitario de la
Costa Sur de la Universidad de Guadalajara, en Autlán, y es aficionado de hueso
colorado a los toros. Esta afición le fue heredada por su padre, el torero “chonero”
Horacio Contreras, quien estuvo en activo entre la última década del siglo XX y
la primera de este milenio; aunque don Horacio dejó de torear cuando Diego era
muy niño, éste todavía conserva algunos recuerdos de esos tiempos: en alguna
ocasión acompañó a su papá a la plaza Petatera de Villa de Álvarez y a otros
pueblos en los que se mantenía viva y con sentido la tradición de los
recibimientos: esas fiestas con música, comida y bebida con las que se recibía
a los toreros que actuarían en las plazas. Diego es aficionado a los toros,
como ya dijimos, pero no solo eso. Desde hace tres años está inscrito en la
Escuela Taurina Municipal de Autlán y no pierde la esperanza de probarse con el
capote ante alguna becerra.
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| La composición de Diego Contreras. Imagen tomada de la página de Facebook de Isaac Fonseca. |
El himno
A Isaac Fonseca lo conoció Diego
en la conferencia que el matador moreliano dio en el Museo y Centro Regional de
las Artes de Autlán el 27 de enero pasado, durante la semana cultural taurina
que organiza, previa al Carnaval, la asociación Fomento Cultural Tauromaquia
Hispanoamericana. Esa noche, el torero invitó a la comunidad taurina a ser más
activos en la defensa de la fiesta brava con creatividad, entre las acciones
que Diego recuerda haberle oído mencionar está la composición del himno
taurino. Al no tener antecedentes ni una especial afición por la escritura, el
joven de Autlán no consideró seguir esta idea, hasta que el 15 de febrero,
Domingo de Carnaval y fecha en la que Isaac Fonseca se presentaría en la plaza
Alberto Balderas, por curiosidad entró a la página de Facebook del diestro y
encontró la convocatoria, en forma de historia destacada. Aunque con el
temorcillo de estarse poniendo “con Sansón a las patadas”, decidió inscribirse.
Diego afirma que en un día
escribió las ideas principales de su composición, para luego afinar la métrica
y la estructura toda. El himno que compuso gira en torno a la idea de la
libertad, en respuesta a los ataques legales y mediáticos que la tauromaquia
está recibiendo en estos días; la idea se refuerza con una imagen que marcó a su
autor recientemente: un lleno en la plaza de toros de San Marcos, en
Aguascalientes, con miles de gargantas coreando la palabra ¡Libertad! En su himno,
Diego menciona también a otros elementos importantes: la plaza México, uno de
los lugares más emblemáticos del mundo taurino, así como los pasos de una
corrida de toros, el clarín, la arena, el tendido y, al protagonista, el toro.
El presente de la fiesta brava
Para Diego Contreras, el presente
de la fiesta brava es crítico, por el cierre de plazas importantes y una
abrumadora cantidad de información falsa que circula en las redes sociales. De ahí
la importancia de iniciativas como la de Isaac Fonseca, que ayudan a reforzar
la cultura taurina, aunque también es necesario que los aficionados se sumen a
la defensa en todos los medios a su alcance. Sin embargo, y esto lo demuestra
la historia, Diego cree que las prohibiciones y las falsedades no podrán acabar
con la afición.
En Autlán, en opinión de Diego Contreras,
existen buenas iniciativas, como la semana cultural taurina y el fomento de la
afición entre niños y jóvenes que ella implica, además de un Carnaval taurino
que goza de cabal salud. Por el contrario, los entrenamientos de la Escuela
Taurina Municipal se han tenido que hacer últimamente fuera de la plaza de toros,
por razones que Diego desconoce, y con menos alumnos y regularidad de lo que
sería deseable, además de que percibe poco apoyo moral y material hacia sus
actividades. Los alumnos, sin embargo, mantienen la ilusión de complementar su
formación con alguna tienta en una ganadería, una actividad que Diego imagina
abierta al público, para que las personas puedan conocer de primera mano cómo
viven y son criados los toros de casta.

























