domingo, 21 de febrero de 2021

Inauguración de la exposición de la V Bienal de Pintura José Atanasio Monroy


 Aunque ya se encontraba montada y disponible para el escaso personal que tiene acceso al centro cultural José Atanasio Monroy desde la última semana del pasado mes de noviembre (no abierta al público en general por las restricciones sanitarias derivadas de la pandemia), el viernes 19 de febrero al mediodía fue inaugurada la exposición de la obra ganadora y seleccionada de la V Bienal de Pintura José Atanasio Monroy. La ceremonia fue presidida por la rectora del Centro Universitario de la Costa Sur, Lilia Victoria Oliver Sánchez, y se desarrolló ante un reducido grupo de invitados especiales, comenzando alrededor de las 12:20 horas. También fue transmitida en vivo por la página de Facebook del centro universitario.

Fue la rectora la única oradora del acto. Mencionó en su mensaje que el prestigio de la bienal se ha ido consolidando, lo que se comprueba con la inscripción en la quinta edición de obras de los 32 Estados de la República. Este prestigio de la bienal refuerza, a su vez, la categoría de Autlán como capital cultural de la región, en opinión de la doctora Oliver.

Afirmó además que el centro universitario que dirige se ha preocupado por el impulso a las humanidades, lo que se demuestra con el nacimiento y desarrollo del premio de pintura Atanasio Monroy, ahora bienal, y con la creación de la licenciatura en Artes.

Antes del consabido corte de listón, que realizaron la rectora y los secretarios académico y administrativo del centro universitario, Hirineo Martínez Barragán y Luis Carlos Gámez Adame, respectivamente, un quinteto conformado por profesores de la licenciatura en Artes (bajo, guitarra, teclado, batería y saxofón) interpretó la pieza A mi manera. En el grupo, que tocaría algunas piezas más mientras los invitados recorrían la exposición, logramos reconocer al director de la Orquesta Sinfónica Juvenil de El Grullo, Daniel Flores Regalado, y a Job Negrete, de La Guishi Funk.

La exposición estará disponible en Autlán, en el vestíbulo del centro cultural José Atanasio Monroy del CUCSur, hasta finales de marzo. Después la obra viajará a Mérida, Yucatán, para comenzar su gira de exposiciones por el país.

sábado, 20 de febrero de 2021

Presentaron el número 123 de la revista Estudios Jaliscienses


 

Este sábado 20 de febrero, mediante la aplicación Zoom, el Colegio de Jalisco celebró un acto de presentación del número 123 de su revista Estudios Jaliscienses, que está dedicado al tema de las epidemias. La presentación, conducida por la historiadora Angélica Peregrina, comenzó pocos minutos después de las 17:00 horas.

El primer turno en el uso de la voz correspondió al doctor Celso Cerda, quien comenzó expresando que este número aporta elementos fundamentales para otro tipo de investigaciones a realizarse en el futuro. Hizo enseguida un resumen, a manera de cuadro sinóptico, del contenido de la revista, de la que dijo, con palabras presidenciales, que “cae como anillo al dedo” para entender la situación sanitaria que estamos viviendo.

El doctor Cerda mostró una cronología e imágenes, entre pinturas y caricaturas, de las dos enfermedades que causaron las epidemias más mortíferas en los últimos siglos: la viruela y el cólera. Así pudimos conocer las primeras descripciones de estas enfermedades y algunos de los momentos más importantes de su historia, con énfasis en su presencia en América. En cuanto a las ilustraciones, vimos algunos sobre la vida y la obra de Edward Jenner, el autor de la vacuna contra la viruela, junto con otras que muestran las reacciones ante las epidemias: desde la desesperanza hasta el temor irracional hacia las vacunas.

Enseguida la doctora Lilia Victoria Oliver Sánchez, rectora del Centro Universitario de la Costa Sur y autora del libro Un verano mortal sobre la epidemia de cólera en Guadalajara de 1833, resaltó la pertinencia del tema de este número en la actualidad, que lleva implícito el mensaje de la utilidad de conocer el pasado para entender el presente. Las epidemias, dijo, que han sido estudiadas desde distintas disciplinas, lo son en este número de Estudios Jaliscienses desde la demografía histórica.

La también autora del libro La antigua Autlán de la Grana hizo un repaso por los cinco artículos de la revista, mencionando sus principales aportaciones. De entre ellas menciono solamente algunas, a manera de ejemplo: la identificación geográfica del impacto mayor de la epidemia de matlatzahuatl de 1736 a 1739, el rescate de información cualitativa sobre las epidemias en el actual territorio de Jalisco, la identificación de rutas de contagio y de los grupos de edad más afectados en las distintas epidemias y las citas textuales de registros y descripciones de los síntomas de las enfermedades que causaron epidemias.

Durante su intervención la doctora Oliver lanzó al aire una pregunta de investigación para quien quisiera tomarla: ¿mató el matlatzahuatl en mayor proporción a la población originaria? Esto debido a que en el siglo XVIII se conocía a este mal como enfermedad de indios.

Por último, el doctor Alejandro Quezada Figueroa, coordinador de este número, dio un breve mensaje en el que dijo que las epidemias han acompañado siempre a la Humanidad, que siempre las ha vencido. Como principal aportación de esta revista consideró la importancia de conservar la memoria para saber cómo reaccionar ante los nuevos retos.

El número 123 de Estudios Jaliscienses está integrado por los siguientes artículos:

Viruela y matlatzahuatl en el obispado de Guadalajara (1733-1738), de Alejandro Quezada Figueroa.

La viruela de 1780 y 1798 en la parroquia de Chapala, de Daniel Iván Becerra de la Cruz.

Azotes epidémicos en la feligresía del Santuario de Guadalupe 1782-1821, de Carlos Fernando Zapata González.

La epidemia de viruela de 1830 en la parroquia de Encarnación, Jalisco, de Carmen Paulina Torres Franco.

Propagación e impacto demográfico del cólera morbus en el obispado de Guadalajara 1849.-1851, de David Carbajal López.

La revista se puede descargar, gratuitamente, desde el sitio web de El Colegio de Jalisco.

viernes, 19 de febrero de 2021

Conmemoración de don Atanasio Monroy en su vigésimo aniversario luctuoso


 

Con una sencilla ceremonia celebrada en el Parque Funeral Autlán, la mañana de este viernes 19 de febrero autoridades municipales y universitarias y grupos culturales autlenses conmemoraron al pintor Atanasio Monroy en su vigésimo aniversario luctuoso. Con la presencia de 12 personas, la ceremonia comenzó a las 8:45 horas.

En la conmemoración participaron Luis Armando Pérez, secretario del presidente municipal, en representación de éste; el secretario académico del Centro Universitario de la Costa Sur, HIrineo Martínez Barragán, en representación de la rectora de ese centro de estudios; Martha Florentina Corona Santana, directora del Museo y Centro Regional de las Artes; Alexander Flores Arias, director de Arte y Cultura del Ayuntamiento de Autlán y representantes del Grupo Cultural Autlense y del capítulo Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco.

Luego de que el representante del presidente municipal leyera una semblanza de Atanasio Monroy el doctor Hirineo Martínez dirigió un mensaje en el que dijo que a la gente se le recuerda por su obra, por sus objetos y por su legado. Sugirió también, para recordar a nuestros personajes de una forma más trascendente, ponerlos a dialogar con su entorno y sus contemporáneos: conocer, por ejemplo, si don Atanasio llegó a convivir con Ramón Rubín y, si es el caso, saber de qué discutían, cómo era el Autlán de sus tiempos y los asuntos que los preocupaban. En fin, ponerlos en su contexto para entenderlos mejor.

El doctor Hirineo finalizó haciendo algunos comentarios sobre la V Bienal de Pintura Atanasio Monroy, cuya exposición de la obra ganadora y seleccionada se inauguraría al mediodía. Luego de la exposición en Autlán comenzará su gira, con otra exposición en Mérida.

El mensaje del doctor derivó en un diálogo con la profesora Griselda Álvarez Navarro, quien tuvo una relación de amistad con don Atanasio Monroy y contó algunas anécdotas que pintan su carácter, humilde, crítico y generoso.

Para terminar la ceremonia se instalaron guardias de honor: del Ayuntamiento de Autlán, del Centro Universitario de la Costa Sur y una conjunta del Museo Regional, el Grupo Cultural Autlense y el capítulo Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco.

Don Atanasio Monroy falleció el 19 de febrero de 2001, primer lunes del Carnaval de ese año, en el Sanatorio Autlán.



jueves, 18 de febrero de 2021

“La tristeza como rosal florido”. Una conferencia sobre la vida y obra de Enrique González Martínez


 La noche de este jueves 18 de febrero, mediante la aplicación Zoom, la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco (BSGEEJ) celebró una sesión académica solemne en la que el coordinador del Capítulo Juvenil Costa Sur, Silvestre K´anil Díaz Landeros, presentó el trabajo La tristeza como rosal florido. Vida y obra de Enrique González Martínez. Presidida por la doctora Pilar Sánchez Alfaro, asesora del Capítulo Juvenil de la Sociedad, la sesión comenzó a las 20:00 horas y tuvo una asistencia de 19 personas, entre las que contamos a la presidente de la BSGEEJ, doctora Adriana Ruiz Razura.

Al comenzar su presentación, Silvestre Díaz mostró algunas consideraciones sobre la poesía de González Martínez, entre las que se encuentra su musicalidad, que se ha comparado con la de un cuarteto de cuerdas. Mostró, incluso, una serie de palabras claves que servirían para una descripción de su obra: cuarteto, sordina, modernismo, naturaleza, soledad, espinas… Enseguida, como para definir la vocación del también llamado hombre del búho, compartió esta cita: “Me propuse trabajar sin tregua, buscarme ahincadamente, aprovechar mi soledad provinciana, libre de influencias y de cenáculos, para realizar una obra que fuese mía”. También se refirió a los recuerdos de Enrique González Rojo Arthur, nieto del poeta, quien habla de él como un gran conversador, que paladeaba la charla, quien fue además un voraz lector.

Luego de esto, Silvestre expuso datos biográficos de Enrique González Martínez: nació en 1871 en Guadalajara, ahí hizo sus estudios primarios, los preparatorios en el Seminario Conciliar y luego los de medicina. También nos habló de sus primeros premios (el primero del periódico The Sun por la traducción de un poema, a los 14 años) y sus primeras publicaciones en revistas literarias. De su época de inicios en la medicina extrajo la cita donde el médico poeta describe su visión de los espacios hospitalarios: “Aquel recinto del dolor humano me llenaba de alegría…”, que para Silvestre muestra su temple ante las adversidades de la vida.

El ponente nos habló también de su carrera política, como prefecto político y secretario general de gobierno en Sinaloa, donde se casó con Luisa Rojo. Además, fue miembro correspondiente de la Academia Mexicana de la Lengua, diplomático, fundador del Colegio Nacional, entre otras actividades. A la par de todas ellas, González Martínez estuvo dedicado a las letras constantemente; la literatura sería al final su trabajo único. Para ilustrar esto, Silvestre nos mostró una cronología de sus publicaciones, desde 1903 hasta 1952, relacionando un total de 21.

Luego de mostrar y comentar algunos pasajes de la poesía de González Martínez, mencionó los dos momentos que marcaron la vida y la obra de este poeta: el fallecimiento de su esposa y de su hijo Enrique González Rojo, también poeta, que provocaron un viraje a temas más oscuros y lúgubres en su poesía, como en Diluvio de fuego o Bajo el signo mortal. Enrique González Martínez fue contemporáneo de otros personajes cumbre de las letras mexicanas, como Amado Nervo y Manuel Gutiérrez Nájera, y fue postulado al premio Nobel que terminaría obteniendo el estadounidense William Faulkner.

Al terminar la presentación de Silvestre la doctora Adriana Ruiz Razura felicitó a los capítulos Juvenil y Juvenil Costa Sur de la Sociedad por la vinculación que están logrando. Recordó también que leer poesía enaltece el espíritu y llamó a que, cuando vivamos momentos difíciles, regresemos a estos autores.

sábado, 13 de febrero de 2021

Consideraciones sobre la vitamina D en la sesión de febrero del Capítulo Juvenil Costa Sur de la BSGEEJ

Fuentes de vitamina D. Foto tomada del National Cancer Institute.

 La mañana de este sábado 13 de febrero el Capítulo Juvenil Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco celebró su sesión ordinaria correspondiente al mes de febrero, mediante la aplicación Google Meet. La sesión comenzó a las 10:10 horas y contó con la asistencia de unas diez personas.

La anfitriona de la reunión fue la nutrióloga María Davidnia García Rojas, una de las socias fundadoras del capítulo. Ella presentó el trabajo La vitamina D, ¿tendencia actual?, en la que ofreció datos sobre el papel de esta sustancia en las funciones vitales del cuerpo humano, consecuencias de su deficiencia y cómo ésta influye en la defensa contra el coronavirus.

En un primer momento de su exposición, Davidnia nos mostró la clasificación de la vitamina D: es un micronutriente del grupo de las vitaminas liposolubles, es decir, se puede disolver en grasas. También nos informó que, entre sus funciones, está la de mantener en óptimas condiciones la salud ósea, ayudar a absorber el calcio, al crecimiento muscular y a fortalecer el sistema inmune. Incluso, dijo, está asociada a la protección contra cáncer de colon, de próstata y de seno.

La nutrióloga explicó que hay diversos grupos poblacionales que se consideran en riesgo de padecer insuficiencia o deficiencia de esta vitamina, debido a sus condiciones de vida. Entre ellos están los ancianos, quienes ven reducida la síntesis de vitamina D de forma natural por la edad; morenos, por tener menor capacidad de producción de la vitamina mediante la luz del sol; así como los obesos, quienes padecen inflamaciones crónicas como la artritis y quienes consumen medicamentos para adelgazar o reducir el colesterol. La hipovitaminosis está asociada a enfermedades infecciosas, cardiovasculares, autoinmunes, hipertensión, algunos cánceres y diabetes.

También nos mostró tablas con información sobre los niveles de presencia de la vitamina que se consideran óptimos, deficientes o insuficientes, además de las cantidades recomendadas de consumo para distintas edades. La vitamina puede obtenerse mediante el consumo de alimentos ricos en ella, como leche, salmón, atún, yema de huevo o hígado de res, siendo el huitlacoche uno de los más ricos, con 3,200 unidades internacionales en 100 gramos. Pero también es indispensable la exposición a la luz solar, de donde se obtiene el 80% de la vitamina D.

En cuanto a la relación entre la deficiencia de vitamina D y el COVID-19, Davidnia mostró los resultados de algunas publicaciones científicas que indican que personas hospitalizadas con complicaciones por la enfermedad presentaban esta deficiencia; otros estudios muestran una disminución de la mortalidad en pacientes suplementados con vitamina D y que se encontraban en grupos de riesgo y con deficiencia de la vitamina. El calcitrol, la forma activa de la vitamina D, incrementa los efectos antimicrobianos de los monocitos y los macrófagos e inhibe la expresión de citoquinas proinflamatorias, lo cual ayuda a enfrentar los efectos de la COVID-19.

Por último, la expositora nos dio algunas recomendaciones para la pandemia: tomar baños de sol (sin bloqueador solar), consumir alimentos ricos en vitamina D, cuidar el peso, hacer una dieta variada y ejercicio y controlar el nivel de concentración de vitamina D. Claro, todo esto bajo supervisión profesional.

viernes, 12 de febrero de 2021

Cosas de papeles viejos 23: el Carnaval durante la restauración de la República


 

El 6 de diciembre de 1866, según don Ernesto Medina Lima, entraron a Autlán las fuerzas republicanas al mando de Miguel Paz, ya sin resistencia de los imperialistas. Paz se instaló como jefe político y, con ese acto, quedó restaurada en Autlán la administración republicana en sustitución de la impuesta por el Imperio. Aunque faltaba más de medio año para la muerte de Maximiliano y la restauración de la República en todo el país, Autlán ya podía comenzar a reorganizarse.

Esto no sería tarea fácil: como todo el país, nuestra región venía de una guerra de casi diez años, cruel y destructora como todas las guerras y, también como todas, especialmente encarnizada contra la población civil. En esos aciagos años se vieron en Autlán y sus alrededores los excesos y crímenes cometidos por Antonio Rojas pero también por el francés Berthelin, la sabiduría y discreto liderazgo de Antonio Borbón y la elocuencia de Ireneo Paz, entre muchas otras situaciones, todas dentro del contexto del conflicto de la Guerra de Reforma y su continuación en la Intervención Francesa.

No era tarea fácil, pero los autlenses acometieron la restauración con entusiasmo, incluyendo lo relativo a la celebración del Carnaval. En sesión de Ayuntamiento celebrada el 12 de febrero de 1867, hoy hace 154 años y apenas un par de meses después de la entrada de las huestes republicanas, la corporación discutió asuntos de índole fiscal junto con otros relacionados con la cárcel municipal y con el orden que debían observar sus integrantes. Y, entre esos graves asuntos, también hablaron del Carnaval, como veremos en los párrafos del acta respectiva que transcribo enseguida, tomados del libro de actas de ese año, que obra en el Archivo Histórico Municipal de Autlán:

“Sesión extraordinaria del 12 de febrero de 1867 presidida por el C. García.

El C. Gómez manifestó que no está arreglado lo de recibimiento de toros para las próximas fiestas y pide se termine este cargo. Después de una detenida discusión se acordó: 1° que la comisión procure reunir fondos previa invitación de los artesanos y se distribuyan con igualdad en los recibimientos, excepto en los encomendados al bello sexo, o los empleados y el comercio. 2° que se solicite para ellos la casa del C. Mariano Michel.

El C. Hurtado manifestó los contratos que de las fiestas hizo de músicas de viento, de cuerdas y de chirimía, haciendo presente que si faltaba fondo para cubrirlas, daría el déficit la administración de propios. Se discutió largamente este negocio, dominando la idea de no gravar el fondo principal. El resultado fue: que la comisión, sin gravar más de lo acostumbrado a los que especulan con puestos y ventas, juegos, etc., haga los gastos, y si sobra algo, lo tome por sus trabajos, que son bastante molestos y minuciosos.

Se levantó la sesión. Asistió el C. presidente y los munícipes CC. Ribera, Hurtado, Topete, Monroy, Velasco, Corona, Robles, González y síndico.”

El documento da para muchas interpretaciones y deducciones, yo comenzaría con las más fáciles: el Carnaval representaba ya entonces una actividad de importancia en la vida de los autlenses, ya contaba con elementos como el recibimiento y la chirimía. Y, claro, que al término de una época tormentosa, en la que no hay tiempo para festejar, viene siempre la calma.

domingo, 7 de febrero de 2021

Un recuerdo de don Atanasio Monroy en la sesión mensual del capítulo Costa Sur de la BSGEEJ


 

El sábado 6 de febrero por la mañana, mediante la aplicación Google Meet, el capítulo Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco celebró su segunda sesión ordinaria del año, con el licenciado Agustín Godoy Pelayo como anfitrión. La sesión comenzó a las 10:00 horas, con la asistencia de alrededor de 30 personas, entre quienes contamos a la presidente de la Sociedad, doctora Adriana Ruiz Razura, al padre Tomás de Híjar Ornelas, al pintor Jorge Monroy y al cronista de Etzatlán, Carlos Parra.

El anfitrión presentó una interesante exposición titulada Convivencia y anécdotas. Obra de don Atanasio Monroy a 20 años de su fallecimiento, un repaso por la relación de amistad entre este pintor autlense y la familia del expositor y una revisión de su obra de caballete y mural. Esta relación que menciono se derivó de la amistad que cultivaron don Ramón Godoy, padre de Agustín, y don Atanasio. De ella, el ponente recordó las pláticas en las visitas de Monroy a su familia y el ambiente y organización de su taller de Guadalajara, que Agustín Godoy visitó muchas veces en su juventud. También habló de su propia relación con la obra de Atanasio Monroy, con la que tuvo un primer contacto mientras cursó la primaria en el Centro Escolar Chapultepec, donde tuvo la oportunidad de apreciar todos los días el magnífico mural La Mexicanidad. Al terminar la licenciatura, ya en Guadalajara, Agustín Godoy le hizo un primer encargo a Monroy, un cuadro de girasoles.

Enseguida el expositor compartió una semblanza de la obra, personalidad y costumbres de don Atanasio realizada por su sobrino, el también pintor Jorge Monroy, quien fue modelo en algún cuadro del pintor autleco. También leyó una relación del proceso de restauración del mural Las artes populares en México, del Parián de Guadalajara, que fue realizado en 2016 por la Escuela de Conservación y Restauración de Occidente. Esta relación fue hecha por la restauradora Jocelyn Alvarado Calderón, quien estuvo presente en la sesión y dio algunos comentarios al respecto, en los que explicó todas las tareas que hubo que realizar para rehabilitar el mural: el análisis de los materiales, el diagnóstico de su estado de deterioro y el trabajo de restauración propiamente dicho, que inicia con la limpieza del mural y en el que se debe cuidar la integridad de la imagen, que debe permanecer con una limpieza y brillo similares en toda la superficie.

Por último, el licenciado Godoy expuso, mediante imágenes, algunas de las obras más representativas de Atanasio Monroy: el mural La Mexicanidad, con la explicación de algunas de las escenas y de los personajes que aparecen en él; de sus cuadros costumbristas, incluyendo una representación de un tianguis en el jardín de Las Montañas; de bodegones, de los que la pintora Margarita Pointelín dijo que son “un reto para cualquier biólogo”; de arte sacro, de retratos y de las colecciones de don Carlos Mardueño Velázquez y de la familia Cosío Amaral, así como de la sala dedicada a este pintor en el Museo y Centro Regional de las Artes.

Al final, ya en la sesión de preguntas y respuestas, escuchamos un par de anécdotas de personas que también conocieron a Atanasio Monroy: el doctor Nabor de Niz recordó cuando lo vio trabajar en el mural La Mexicanidad, mientras él cursaba la primaria y pasaba los recreos observando su trabajo para alejarse del bullying al que lo sometían sus compañeros; el profesor Fausto Nava hizo lo propio con el proyecto de mural para el cubo de la escalera de la Presidencia Municipal, que nunca se concretó.

El 19 de febrero próximo será el aniversario luctuoso 20 de don Atanasio Monroy.

Programa del Carnaval Virtual Autlán 2021


 

Con la intención de no abandonar la tradición de festejar el Carnaval, el Ayuntamiento de Autlán organizó un festejo virtual, consistente en la transmisión, sin público, de actividades artísticas y culturales relativas a la principal fiesta de la región.

El programa de este atípico Carnaval Virtual es el siguiente:

Sábado 6 de febrero de 2021
4:30 p.m. Representación del Entierro del Mal Humor (recorrido por el ruedo de la Plaza de Toros Alberto Balderas).
Participa la Chirimía Manuel López Peña, Reina del Carnaval Autlán 2020 y sus manolas, Banda «Llano Grande», Academia del Mtro. Rubén Sendel e invitados especiales.

Domingo 7 de febrero de 2021
8:00 a.m. Misa/Izamiento de bandera/Corte de listón.
Ameniza Grupo Sacromonte, Ballet la Grana y una monta.

Lunes 8 de febrero de 2021
5:00 p.m. Espectáculo y conferencia por confirmar.

Martes 9 de febrero de 2021
6:00 p.m. Grupo Folclórico Tlaxomulli.

Miércoles 10 de febrero de 2021
5:00 p.m. Agrupación Artística Ardanza de Pasto Colombia.
6:00 p.m. Conferencia «Mujer en la fiesta brava, parte esencial del Carnaval» Mtra. Liliana García López.

Jueves 11 de febrero de 2021
10:00 a.m. Develación de placa a la «Chirimía».
5:00 p.m. «Fiesta Charra» con escaramuzas, ameniza el Mariachi de Óscar Rosales.

Viernes 12 de febrero de 2021
7:00 p.m. Clausura, ameniza Banda «El Aguaje».

Todas las actividades pueden seguirse en la página oficial del Patronato del Carnaval.

Con información del sitio web del Ayuntamiento de Autlán.

jueves, 4 de febrero de 2021

Programa del Carnaval Cultural Autlán 2021


 

Desde el pasado 18 de diciembre se conoció la noticia, ya esperada desde antes, de que el Ayuntamiento de Autlán tomaba la decisión de que en el año 2021 no se celebrara el Carnaval, para evitar aglomeraciones que ayudaran a aumentar los contagios de COVID-19. Aunque no faltó quien se lamentara públicamente por esto, la mayoría de los autlenses tomó la noticia con resignación.

Así que en 2021 no hay Carnaval, al menos no como lo conocemos. Ante esto, una serie de personas y organizaciones independientes dedicadas a la promoción cultural nos organizamos (el plural es porque CulturAutlán forma parte de la organización) para que en los 10 días que hubiera durado el Carnaval se lleven a cabo actividades culturales, a distancia, con la intención de aprovechar la calma obligada para detenernos a pensar nuestra fiesta, a reflexionar sobre lo que es y lo que significa para los autlenses.

En la organización de este atípico Carnaval intervienen lo mismo instituciones oficiales, como la coordinación de Extensión del CUCSur, el Museo y Centro Regional de las Artes y la dirección de Arte y Cultura del Ayuntamiento, que independientes, como Komoni, el Palacio del Arte, Letras Enjauladas, la revista Carnaval Autlán y CulturAutlán.

El programa completo, que se transmitirá a través de la página de Facebook Carnaval Cultural Autlán, es el siguiente:

Domingo 7 de febrero:

* Remembranza del gremio Azucarero

* 12:00 horas: reconocimiento a personaje del ámbito taurino.

* 19:00 horas: Las farolas y desfile del Entierro del Mal Humor.

Lunes 8 de febrero:

* Remembranza del gremio Ganaderos.

* 12:00 horas: cápsula sobre el busto de Alberto Balderas en la plaza de toros de Autlán.

* 19:00 horas: La chirimía como tradición, con la chirimía López Peña.

Martes 9 de febrero:

* Remembranza del gremio Ejidatarios e Hijos Ausentes.

* 12:00 horas: cápsula sobre la importancia y evolución de la música en el Carnaval.

* 19:00 horas: Historia de la música en el Carnaval durante los últimos 100 años. Una conversación entre el cronista Guillermo Tovar y el músico Carlos Guadalupe Morán.


Miércoles 10 de febrero:

* Remembranza del gremio Charros.

* 12:00 horas: video La charrería en Autlán.

* 19:00 horas: charla sobre las diferentes épocas del toro de reparo, con el MVZ Alejandro Michel Vázquez.


Jueves 11 de febrero:

* Remembranza del gremio Rastro.

* 12:00 horas: cápsula Recordando la primera corrida formal en Autlán.

* 19:00 horas: documental fotográfico sobre la historia de la plaza de toros Alberto Balderas.


Viernes 12 de febrero:

* Remembranza del gremio Pollos.

* 12:00 horas: cápsula sobre el mural de Canito.

* 19:00 horas: Evolución, imagen y presencia de la mujer en el Carnaval. Conversación entre el diseñador Álvaro Díaz Herrera y la estilista Lety Córdoba.


Sábado 13 de febrero:

* Remembranza del gremio Choferes.

* 12:00 horas: video Colección del Carnaval en el Museo Regional.

* 12:00 horas:cápsula Pedro Rosas, el Autlán.

* 19:00 horas: Vivencias en el callejón de la plaza de toros, con Arturo Vaca.


Domingo 14 de febrero:

* Remembranza del gremio Comerciantes.

* 12:00 horas: cápsula de la Escuela Taurina de Autlán.

* 19:00 horas: conversación con el torero Pedro Rosas, el Autlán.


Lunes 15 de febrero:

* Remembranza del gremio Empleados Públicos y Profesionistas.

* 12:00 horas: cápsula sobre la música taurina en el Carnaval.

* 19:00 horas: Reflexiones en torno al Callejón del Vicio; origen, significado actual y protección a futuro. Conversación entre Javier Jorge Boyzo Nolasco, Jesús D. Medina García y Guillermo Tovar Vázquez.


Martes 16 de febrero:

* Remembranza del gremio Señoras y Señoritas.

* 12:00 horas: cápsula sobre la cornada a José Tomás en la plaza Alberto Balderas.

* 19:00 horas: mesa redonda Vivencias del Carnaval. Participan Gabriel Lima Velásquez, Francisco Javier Salazar Mora, Marco Vinicio Rodríguez Quintero y Luis Rubio Mata. Moderador: Guillermo Tovar.

domingo, 31 de enero de 2021

Diligencias de Zacapala: eco de las voces de un pueblo desaparecido


 

“…en nuestras propias tierras y casas que heredamos de nuestros padres y abuelos, las cuales tenemos hoy día y de tiempos innumerables a esta parte poblados y cultivados…”

Fragmento del testimonio de los habitantes de Zacapala.

El pueblo de Zacapala se levantaba a orillas del río Ayuquila, en las inmediaciones de donde ahora se encuentra el ingenio Melchor Ocampo. Es uno de los pueblos que describió la expedición de Francisco Cortés de San Buenaventura en marzo de 1525, cuando llegaron al valle de Autlán los primeros españoles. Para entonces Zacapala tenía una población de aproximadamente 840 personas.

A lo largo de su historia, Zacapala cobró una cierta importancia política y social en el concierto de los pueblos del valle: por ejemplo, en su visita del 30 de enero de 1740 a Autlán el obispo de Guadalajara, Juan Leandro Gómez de Parada, consagró una campana para el templo de este pueblo; además, en 1823 se instaló ahí una de las juntas (las otras tres se instalaron en el centro de Autlán, en el barrio de Las Montañas y en el pueblo de Tepospizaloya) para las elecciones del primer Congreso Constitucional de nuestro país. A pesar de esto, Zacapala se despobló por completo a finales del siglo XIX dando origen o acrecentando la población, según algunas versiones, del pueblo de El Grullo. Para 1885 el Congreso de Jalisco, mediante el decreto 171, suprimía la comisaría municipal de Zacapala dejándola solo con la categoría de comisaría de policía, lo que nos habla de la decadencia que ya sufría esta población. Aunque los documentos oficiales no nos hablan con claridad de esto, no es difícil imaginar el sufrimiento de los habitantes de una población al verse obligados, por cualquier circunstancia, a abandonar su terruño y sus posesiones.

En Diligencias de Zacapala. Defensa de la tierra en el valle de Autlán 1591-1592, don Gabriel Michel Padilla, cronista de El Limón, nos da a conocer un expediente que no por oficial deja de ser transparente a las emociones y sentimientos de sus protagonistas: se trata de la solicitud que hizo el español Bernardino de Sámano al virrey Luis de Velasco, hijo, de la merced de una estancia de ganado mayor y dos caballerías de tierra precisamente en los terrenos donde tenían sus milpas los indios de Zacapala.

A la solicitud de esta merced el virrey activó el procedimiento legal correspondiente: ordenó al alcalde mayor de Autlán, Gonzalo Velázquez de Lara, a cuya jurisdicción estaba sujeto Zacapala, de validar la pertinencia de la misma acudiendo a las tierras solicitadas, pidiendo su opinión a los vecinos de los pueblos indios aledaños para conocer si de concederse la merced tuvieran ellos alguna afectación y escuchando también a los representantes del solicitante (era vecino de la ciudad de México y nombró entre los vecinos españoles de Autlán a cuatro que lo representaran en esta diligencia). El alcalde siguió al pie de la letra cada uno de los pasos del procedimiento, dando al testimonio de los indígenas el mismo valor que al de los españoles: nombró, incluso, un intérprete para explicarles de lo que trataba la diligencia y para escuchar sus alegatos.

En el libro, don Gabriel nos ofrece un tesoro documental para la historiografía regional. Además de la reproducción facsimilar de cada foja del expediente y su transcripción (el penoso trabajo de paleografía estuvo a cargo del finado Enrique Trujillo González, cronista de San Gabriel, quien también hace el prólogo), el autor del libro hace reflexiones alrededor de cada uno de los documentos, en las que llama la atención sobre puntos finos que en ellos se mencionan: desde los productos que se cosechaban en las tierras en disputa hasta la despoblación o migración que ya se observaba en esos años en nuestra región, pasando por la fisonomía del paisaje, el tono de las declaraciones de las partes y hasta el origen racial de los participantes en la diligencia, entre los que hallamos españoles e indígenas pero también mulatos, entre muchos otros asuntos.

Un elemento no menor en el expediente es un mapa de las tierras solicitadas y sus alrededores, realizado como parte de la diligencia y que don Gabriel incluye en el libro, con la transcripción de los nombres de los lugares. Es una bellísima representación de esa parte del valle, partida en dos por el río Ayuquila y en el que el dibujante representó, incluso, los volcanes de Colima en uno de los extremos, como para servir de referencia. Podemos pasar horas contemplando las afinidades entre ese extremo de la Sierra de la Vainilla y cómo fue dibujado por el autor, descubriendo dónde estuvieron cada uno de los pueblos referidos y dónde se encuentran los pueblos que actualmente se asientan en ese rincón del valle.

Diligencias de Zacapala es una aportación de gran importancia para el conocimiento de la historia del valle de Autlán y un acto de justicia al rescatar la voz de sus primeros habitantes

Este libro fue publicado recientemente, apenas en agosto de 2020. Si está usted interesado en conseguir un ejemplar puede comunicarse a este blog o directamente con el autor, en el correo electrónico tonantzin2009@yahoo.com.

jueves, 28 de enero de 2021

Cosas de papeles viejos 22: dos proclamas de Antonio Rojas


 Valientes soldados de Jalisco, probad al mundo que sois dignos del suelo que os vio nacer. ¡Guerra sin tregua a franceses y traidores! ¡Protección incesante a nuestros hermanos!

Entre el tesoro documental que guarda el Archivo Histórico Municipal de Autlán se encuentran, en la caja correspondiente a los papeles de 1864, dos proclamas publicadas por el coronel Antonio Rojas, fechadas en Zacoalco de Torres el 2 de enero de 1864. Impresas por J. M. Fuentes, las dos proclamas están pegadas entre sí, formando una especie de folleto de solo dos hojas, con un rótulo a manera de portada que escuetamente dice “Proclamas de Antonio Rojas. Ene. 2, 1864”. Este rótulo es mucho más reciente que las proclamas, a juzgar por la etiqueta con pegamento en que está escrito y a que está formado con letras de máquina de escribir.

Las dos hojas están encabezadas por la frase “El C. Coronel Antonio Rojas” y, a renglón seguido, se indica a quién están dirigidas: “A sus compañeros de armas” la primera y “A sus conciudadanos” la segunda. Ambas están redactadas en un tono muy firme pero conciliador, el coronel Rojas llama a la reconciliación de los mexicanos luego de los desórdenes y las heridas que dejó la reciente Guerra de Reforma (entonces llamada simplemente la Revolución), a perdonar los agravios y unirse para rechazar al invasor francés y a los traidores que fueron a traerlo de Europa. Aunque reconoce que la Revolución causó desmanes entre la población, afirma que éstos han sido disimulados entre hermanos y pide recordar las “gloriosas conquistas” que logró por el pueblo y para el pueblo.

A los soldados, aunque parezca incongruente con lo que ocurrió en la realidad, les exige respetar la integridad y los bienes de los mexicanos, en el siguiente tenor: “De vuestro patriotismo exijo un inviolable respeto a las vidas y propiedades de todo ciudadano, sea del partido que fuere, pues hoy todos somos mexicanos”. Poco antes les advierte que “el menor exceso de vuestra parte será un crimen de lesa nación y como tal será castigado irremisiblemente”.

A los ciudadanos les pide fe y abnegación para la defensa de la Patria y les advierte que es a ellos a quienes toca la expiación por la traición cometida contra la Revolución por algunos de sus jefes. A estos traidores, les dice, hay que castigarlos con el desprecio y la pérdida de la confianza pero no hacer responsable de sus yerros a la causa de la República. A la vez, les ofrece su protección: “Intransigible con los que auxilien al invasor, severo con los que ante él se humillen, seré a la vez que el defensor de la Patria, el que vele por vuestras personas e intereses, castigando severamente cualquier atentado contra unas y otros de que tenga conocimiento”.

Es notoria la importancia que se da en estas proclamas a la nacionalidad y a la Patria, muy acorde con las ideas de la época. Se pone a estos conceptos por encima de la vida y de las propiedades materiales, que pueden y deben ser sacrificadas en la defensa de ellos. Son esos bienes, la Patria y la nacionalidad, lo que los invasores franceses nos quitarán en caso de triunfar, dejando a los mexicanos en calidad de esclavos. “El francés os ofrece la existencia de los esclavos, nosotros las penalidades de los hombres libres”, dice a los ciudadanos el coronel Rojas.

A pesar de este tono conciliador y de las promesas de defensa de los bienes y vidas de los civiles, Antonio Rojas y su gente dejaron un recuerdo de crueldad y violencia contra los ciudadanos pacíficos que perduró por generaciones. Entre la gente de Autlán perduró hasta hace algunos años la expresión “Préstamos de Rojas”, para referirse a los préstamos de dinero o bienes de los que no se tenía esperanza de recuperar, como un recuerdo de los préstamos forzosos que el coronel republicano acostumbraba imponer a los pueblos a los que llegaba.

El coronel Antonio Rojas, sin embargo, siempre fue congruente en sus ideas políticas, a pesar de sus métodos brutales: peleó en el bando republicano durante la Guerra de Reforma y combatió a los franceses durante la Intervención. Su muerte, de hecho, ocurrió en combate contra las fuerzas francesas del capitán Berthelin en las cercanías de Unión de Tula, el 28 de enero de 1865.

domingo, 24 de enero de 2021

Microhistorias de Autlán en los ámbitos minero y azucarero


 

En el año 2016 fue publicado un libro que vino a prestar un doble servicio a la memoria colectiva autlense: Microhistorias de Autlán, Jalisco. Su mineral, su caña de azúcar, de don Juan Rubio Martínez. La publicación fue realizada por la Fundación Javier Galván, A.C.

El doble servicio al que me refiero es que, por un lado, pone en negro sobre blanco los recuerdos de alguien que conoció de primera mano y desde adentro el devenir de dos de los principales motores de la economía regional en el último siglo, la Compañía Minera Autlán y el Ingenio Melchor Ocampo. Aunque todavía viven muchos ex trabajadores de la mina, son pocos quienes han compartido más allá de sus círculos más cercanos lo que recuerdan de la forma de vida autlense bajo la influencia de esa actividad económica.

Y, al hacer esto, el libro presta el segundo de los servicios que les decía: recordar a los autlenses más jóvenes, en especial a quienes tienen menos de 50 años de edad y no cuentan con un pariente que hubiera trabajado en la mina, que Autlán vivió una época de prosperidad económica en los años en que funcionó pero, sobre todo, que nuestra comunidad tuvo alguna vez una vocación minera, con todo lo que esto implica: cambios en la forma de vida, llegada de trabajadores especializados de otros lugares del país, aparición de nuevas formas de trabajo y de nuevos giros comerciales… dentro de este segundo servicio está también el permitirnos conocer don mayor amplitud la historia de la llegada de la industria azucarera de gran escala a nuestro valle, los conflictos y avatares de la vida organizacional del ingenio y, también, la llegada de personal especializado de otros Estados y su integración a la comunidad autlense.

Don Juan Rubio logra esto con los elementos de la microhistoria. Cuenta sus recuerdos y vivencias en primera persona, aportando descripciones del temperamento de sus personajes y narraciones detalladas de los acontecimientos, incluyendo citas textuales de conversaciones o de expresiones, en lugar de kilométricas bibliografías. Pero no se crea que esto está exento de rigor: el autor también hace constantes referencias a documentos o estadísticas publicadas oportunamente para dar pormenores, por ejemplo, de la producción azucarera en distintos años y lugares o de los cambios que se operaron en Autlán con la irrupción de la minería. Todo con una prosa leve y accesible y la autoridad que da el haber vivido el autor los hechos que nos narra.

La organización del libro es bien sencilla: luego de una presentación por el político Fabricio Corona y una introducción a cargo de la académica del Centro Universitario de la Ciénega Liliana I. Castañeda Rentería, vienen los dos únicos capítulos: Autlán minero, sobre la época minera, y Azúcar amargo, sobre la actividad azucarera. En el primero, aderezado con imágenes tomadas de la revista Informina, un órgano de comunicación creado por la Compañía Minera Autlán, comenzamos con una historia sobre el establecimiento de la mina y el inicio de la explotación del manganeso en el cerro de San Francisco para continuar con una relación pormenorizada de los cambios vividos en el pueblo y la región a partir de esto (introducción de servicios como teléfono y energía eléctrica, pavimentación de la carretera a Manzanillo, entre otros) hasta anécdotas, vida y milagros de los mineros y administrativos de la compañía, pasando por la descripción de la forma de trabajo y de vida de estos personajes.

En el segundo capítulo asistimos a una relación de lo que tuvo que pasar para que el Ingenio Melchor Ocampo se instalara en Autlán, desde la gestión ante las autoridades correspondientes hasta la llegada de los primeros trabajadores en 1969. De aquí pasamos a conocer los conflictos obrero-patronales más importantes que ha vivido el ingenio, sus épocas de bonanza y de vacas flacas y la relación de esta actividad con la alta política del Estado y de la República. Esto, claro, sin olvidar las semblanzas de los gerentes que llevaron la administración del ingenio en sus primeras décadas y sus cambiantes relaciones con el sindicato.

Obras como Microhistorias de Autlán. Su mineral, su caña de azúcar nos recuerdan, porque a veces es necesario, la existencia de múltiples realidades e identidades dentro de nuestro terruño.

Ficha técnica:

RUBIO Martínez, Juan

Microhistorias de Autlán, Jalisco. Su mineral, su caña de azúcar.

Guadalajara, 2016

ISBN: 978-607-9490-20-1

111 pp.

martes, 19 de enero de 2021

Un análisis de Viaje de invierno en la sesión del Capítulo Juvenil Costa Sur de la BSGEEJ

El caminante sobre el mar de nubes, de Caspar David Friedrich. 

 La mañana de este sábado 16 de enero, a través de la aplicación Google Meet, el Capítulo Juvenil Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco celebró su primera sesión ordinaria del año. Comenzó a las 10:00 horas y tuvo una asistencia de alrededor de diez personas. El anfitrión fue Antonio Díaz Landeros, quien presentó el trabajo Viaje de invierno. Wilhelm Müller y Franz P. Schubert, recurriendo a un formato novedoso: él grabó previamente un video con toda su presentación y compartió en la sesión un enlace para que pudiéramos verlo y hacer los comentarios correspondientes al final.

Como su título lo indica, el trabajo de Antonio Díaz estuvo dedicado al análisis del ciclo de canciones, o lieder, Viaje de invierno, compuesto por Franz Schubert sobre poemas de Wilhelm Müller. Para comenzar, nos aclaró que esta obra es un conjunto de canciones interrelacionadas y que guardan una coherencia entre sí, aunque son distintas en su forma. Los poemas que la componen están relacionados al concepto alemán de “wanderer”, el que camina constantemente, solo y sin rumbo… errabundo. Este concepto, que no refiere solo a una situación física sino también mental, inspiró diversas obras musicales y poéticas en la época del romanticismo alemán: nos mencionó, por ejemplo, la Canción nocturna del caminante, de Goethe, entre otras.

El ponente explicó que las 24 lieder de Viaje de invierno fueron compuestas por Wilhelm Müller entre 1823 y 1824. Schubert conoció las primeras 12 en febrero de 1827 y fueron publicadas, ya musicalizadas por él, en enero de 1828. Para el último día de este año fue publicada la colección completa.

Luego de recomendar la lectura del libro Viaje de invierno, del investigador inglés Ian Bostridge y del cual existe una traducción al español hecha por Luis Gago, Antonio Díaz compartió algunos testimonios acerca de la obra de personajes que conocieron a los autores de la serie de canciones. Enseguida vimos algunos videos en los que se interpretan canciones de este ciclo, de los que Antonio nos hacía algunos comentarios y precisiones al terminar: vimos y oímos de esta forma la canción que abre el ciclo, Gute nacht, La señal de camino, El correo, El coraje y El zanfonista. En ellas los temas recurrentes son el desamparo, la soledad y el vagar sin rumbo, acordes a la estética del romanticismo. Para ilustrar esta estética Antonio mostró algunos cuadros del pintor Caspar David Friedrich. Uno de ellos, El caminante sobre el mar de nubes, ilustra esta entrada.

Por último conocimos algunos elementos del contexto social de la época romántica en Europa y de la vida de Schubert en los años en que musicalizó esta obra, que fueron los últimos de su vida. Eran los tiempos del fin del Sacro Imperio Romano Germánico, con el consecuente establecimiento de fronteras artificiales y difusas, el socavamiento de una forma de organización social y la expresión del nacionalismo como virtud, entre otros. El compositor estaba aquejado por la sífilis y vivía con la conciencia de que estaría poco tiempo en la vida que tanto le maravillaba: “Imagina a alguien que nunca volverá a estar sano y en su desesperación solo sabe empeorar las cosas”, escribió a un amigo suyo.

Para despedirse, Antonio invitó a escuchar y leer las canciones de Viaje de invierno.

El video con el trabajo de Antonio Díaz puede verse en este enlace.

martes, 12 de enero de 2021

Héctor Ochoa en Hooligans: una celebración de la guitarra eléctrica


 

Aunque hace tiempo que está rebasada la idea de que el rock solo se puede tocar con la alineación típica de guitarra, bajo, batería y voz, sigue siendo la guitarra eléctrica el símbolo por antonomasia de este género musical, nacido en los Estados Unidos pero que ya podemos considerar universal. Antes de pensar en unas baquetas o un micrófono, es la figura de una guitarra lo que primero se nos viene a la mente al hablar de rock.

La relación entre estos elementos quedó de manifiesto la noche del sábado 9 de enero en el bar Hooligans, donde el músico grullense Héctor Ochoa ofreció un recital de guitarra eléctrica en el que hizo un repaso por varios subgéneros y estilos del rock. A partir de las 21:00 horas y ante unas 15 personas, distribuidas en las mesas del lugar tratando de mantener la sana distancia, Héctor interpretó con la guitarra y apoyado con pistas musicales pregrabadas piezas de bandas tan diversas como Red Hot Chili Peppers (Suck my kiss), Led Zeppelin (Immigrant song), Stone Temple Pilots, Nirvana… todo con una muy buena técnica de ejecución y una notable precisión.

Hooligans nació con la idea de ofrecer un foro para la difusión del trabajo de músicos y bandas de rock en sus diversos géneros. Aunque la pandemia ha sido un formidable obstáculo para esto, no se ha abandonado el objetivo y la presentación de Héctor Ochoa es una muestra.

domingo, 10 de enero de 2021

El doctor Nabor de Niz expuso Historias del tiempo

La persistencia de la memoria, de Salvador Dalí. Imagen tomada de Historia Arte.

 La mañana del sábado 9 de enero el capítulo Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco celebró mediante la aplicación Google Meet su primera sesión del año 2021, con el doctor Nabor de Niz como anfitrión. Con la asistencia de unas 15 personas, la exposición del doctor comenzó a las 11:00 horas.

La exposición del doctor Nabor, de casi una hora de duración, comenzó remontándose a los inicios de la Humanidad, cuando el Homo sapiens alcanza un desarrollo intelectual suficiente para tener conciencia de sí mismo y de su entorno. A partir de entonces descubriría también el tiempo, a partir de la observación de la luz y el movimiento y de los ritmos de los cuerpos celestes. El doctor mostró enseguida algunas definiciones de tiempo, según distintos diccionarios, y la estrofa de un poema de Renato Leduc, famoso por rimar cuatro versos con la palabra tiempo, que no tiene otra en el idioma español con la que pueda rimar.

Según la exposición, el hombre comenzó muy temprano a buscar una forma de medir y registrar el paso del tiempo, en periodos adaptados a las necesidades de la vida civil y religiosa: desde la colocación de monolitos, como los de Stonehenge y Aberdeenshire, de aproximadamente 8 mil años de antigüedad, hasta la creación de calendarios más complejos, como el sumerio o el egipcio. El doctor Nabor dijo que la mayoría de las civilizaciones han organizado el tiempo basándose en los movimientos del sol y la luna (los famosos calendarios lunisolares), para dividirlo en horas, días, meses y años.

Por cierto, el doctor De Niz explicó por qué en los calendarios y relojes actuales no se utiliza el sistema decimal sino el sexagesimal: esto viene desde la civilización sumeria y se debe a que la circunferencia de la esfera, de 360°, es divisible entre seis, lo que facilitaba la medición del paso del sol por el cielo. Explicó enseguida algunos de los calendarios que ha utilizado la Humanidad, como el chino, que es uno de los más complejos, y el maya, uno de los más exactos.

El doctor profundizó más en el calendario romano, origen del que se utiliza actualmente en todo el mundo. Creado por Rómulo, según la tradición, este calendario constaba originalmente de diez meses de 29 días, 12 horas y 44 minutos, a los que se agregaron después dos meses extra, januarius y februarius. Su punto de partida era la fundación de Roma.

Para el siglo III se estableció el calendario cristiano, basado en el romano pero usando el nacimiento de Cristo como punto de partida. Esta fecha se estableció, por Dionisio el Exiguo, el día que siguió al 31 de diciembre de 753 del calendario romano. Enseguida, el expositor narró la historia de este calendario y su evolución: el añadido de un día cada cuatro años a partir de octubre de 1582, convirtiéndose en el actual calendario gregoriano, que fue extendiéndose paulatinamente a través del tiempo hasta que, en la actualidad, es usado en todo el mundo por lo menos en el ámbito comercial, aunque algunas culturas, como la china y la judía, tengan el suyo propio.

En la parte final de su exposición, el doctor Nabor explicó el funcionamiento de algunos artefactos para la medición del tiempo. Comenzó con el sextante que, aunque ya no se usa en la navegación profesional, sí se enseña su uso en las escuelas navales y sirve para determinar la posición en el globo de una embarcación, midiendo la altura del sol. Nos mostró también los relojes de sol, de agua y de arena, con sus características particulares.

En el artefacto que se detuvo más el expositor fue el reloj de pesas y péndulos, una maravilla del ingenio humano que permitió medir el tiempo sin los inconvenientes de los anteriores aparatos. Luego de una explicación detallada del funcionamiento de su mecanismo, su fuente de energía y los cuidados que debe tener, nos mostró imágenes del mecanismo del famoso Big Ben de Londres y del reloj astronómico de Praga, basados en este sistema. Pero, lo que más llamó la atención fueron las imágenes y explicación de la historia del reloj público de Autlán, que el pasado 1 de enero cumplió 120 años de su inauguración y que estuvo colocado originalmente en la añorada torrecilla. Su traslado a su nueva sede requirió, por cierto, seis meses de trabajo para desarmarlo y volverlo a armar en el nuevo lugar.

El mantenimiento del reloj autlense, que fue adquirido a la compañía La Esmeralda, correspondiente en México de la alemana Hauser Zivy y Compañía, está a cargo del señor Luis Ernesto Robles. El reloj obtiene su energía de tres cilindros, de los que penden pesas de 110 kilos cada una.

La exposición cerró con la explicación del paso de la tecnología de estos relojes de pesas y péndulos a los relojes portátiles y algunos datos curiosos: el reloj centesimal desarrollado enel siglo XVII por un relojero francés y que constaba de un día de 20 horas de 100 minutos, cada uno de ellos de 100 segundos; el balazo de Julián Medina al reloj del Palacio de Gobierno de Guadalajara, entre otros.

sábado, 9 de enero de 2021

El Himno a Jalisco: una historia azarosa

La bandera y el escudo de Jalisco.

 
Por Carlos Martín Boyzo Nolasco.
Publicado originalmente en la revista El Cronista Municipal, de la Asociación de Cronistas Municipales del Estado de Jalisco. Noviembre de 2018.

Al darse a conocer en el año de 1981 la convocatoria para contar con un Himno a Jalisco lanzada por el Fondo para Actividades Sociales y Culturales del Estado de Jalisco (FONAPAS), el compositor oriundo de Tuxpan, maestro Felipe Vázquez Barbosa, y el compositor tapatío Moisés Guerrero López se aprestaron a participar en tan importante evento, enviando su propuesta y contendiendo contra los trabajos de otros 52 participantes.

La propuesta por el binomio Vázquez-Guerrero resultó triunfadora, otorgándoles el 17 de agosto de 1981 un reconocimiento un reconocimiento de parte del Instituto FONAPAS como triunfadores del primer lugar tanto en la composición musical al maestro Vázquez como al poeta Guerrero.

El triunfo bien merecido pronto durmió el sueño de los justos, pues lo que se auguraba pronto se oficializara como el Himno a Jalisco no se dio, quedando en el abandono tan importante proyecto, lamentando los autores el poco reconocimiento y la mala difusión por parte de las autoridades.

Es hasta inicios del año 2004 cuando el diputado Enrique Ibarra Pedroza propuso nuevamente que se efectuara un concurso para que Jalisco contara con un himno, toda vez que no existían en los archivos del Congreso documentos que acreditaran a los triunfadores de un concurso celebrado en el año de 1981, es así que la dupla Vázquez-Guerrero aportaron documentación fehaciente que permitió legitimar su triunfo y ser ellos los triunfadores de lo que tendría que ser el Himno de Jalisco.

Se desechó el intento de nuevo concurso y se aprobó en comisiones el 8 de diciembre del año 2005 el Dictamen de Ley sobre Escudo, Bandera e Himno del Estado; por fin sería aprobada la ley, pero no fue sino hasta enero de 2007 cuando fue aprobada y publicada, entrando en vigor en febrero de 2008.

El diputado J. Guadalupe Madera Godoy, en octubre del año 2007, en acuerdo legislativo propuso al gobernador que diera a conocer y difundiera el Himno a Jalisco, aún hoy en día son pocos los eventos en los que se interpreta, es así que la Asociación de Cronistas Municipales del Estado de Jalisco se ha dado a la tarea de difundir en todos los eventos en los que participa se interprete y se haga el justo reconocimiento a sus autores.

Es por ello que en el marco del XXIII Encuentro Estatal de Cronistas Municipales, reconocemos el trabajo del maestro Felipe Vázquez y Moisés Guerrero como creadores del Himno a Jalisco.

Enseguida compartimos la letra del Himno a Jalisco:

CORO

Jaliscienses la Patria nos llama

tremolando el pendón tricolor

recordando la casta valiente

que a Jalisco su vida ofrendó.

ESTROFA 1

Como irrumpe la aurora serena

en la noche su triunfo de luz

suave pluma rompió sus cadenas

subyugantes de la esclavitud.

Ya no esgriman las manos fraternas

del acero la furia fatal

conservando las fuerzas eternas

de la paz como escudo inmortal.

CORO

ESTROFA 2

Reafirmando la noble premisa

y el esfuerzo que nos conformó

la victoria de antiguos anhelos

a tus héroes de dicha inundó.

Si el oprobio encendiera la flama

en defensa de nuestro blasón

jaliscienses den un paso al frente

por la gloria de nuestra nación.

CORO

ESTROFA 3

Como insignia llevemos por siempre

una imagen de nuestra verdad

y teniendo en el alma presente

los principios de la libertad.

Y vayamos unidos luchando

por la fuerza de nuestra razón

que en la lucha vamos reafirmando

en la historia nuestra tradición.

CORO

ESTROFA 4

¡Oh!, Jalisco, tu noble hidalguía

prometemos con celo guardar

pues tu gente valiente y bravía

son pilares de tu dignidad.

Y poniendo muy alto tu nombre

al servicio de nuestra nación

llevaremos el signo del hombre

que establece su vida en la unión.

jueves, 31 de diciembre de 2020

Autlán en 2020: un recuento de la cultura en el año de la pandemia. 2

Demoliendo el chacuaco.

 La segunda mitad del año 2020 no empezó en Autlán con buenas noticias. La tarde del viernes 3, luego de varios días en que se observaron movimientos extraños en el terreno que décadas atrás ocupó el trapiche entre las calles de Felipe Uribe, Guadalupe Victoria y Valentín Gómez Farías, comenzaron los trabajos de demolición del chacuaco que formó parte de esa instalación industrial y que era punto de referencia y símbolo de ese barrio. En lo que pareció ser un típico sabadazo, igual a aquellos en los que se demolieron la primera sede de la Escuela de Artes en Autlán y la Escuela de Música de Guadalajara (toda proporción guardada), durante ese fin de semana se eliminó cualquier indicio del dicho chacuaco. Fue una pérdida más, la más señalada en los últimos años, de patrimonio edificado en Autlán, ante la pasiva mirada de las autoridades correspondientes.

Pero en este periodo también vimos un resurgimiento de las actividades culturales, ahora en el ambiente virtual. El 15 de julio el capítulo Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco inauguró los trabajos de la tercera edición de su Semana Cultural Ernesto Medina Lima, que duraron tres días y consistieron en la transmisión en vivo por Facebook de trabajos presentados por socios de ese capítulo y del juvenil Costa Sur. Hubo presentaciones sobre música, sobre historia regional, sobre educación y sobre radio.

En agosto, a partir del día 14 y también por Internet, aunque ahora desde un sitio web (festivalcadautlan.com), se celebró la segunda edición del festival CAD Autlán, bajo la dirección de Imanol Vidal Martínez Avendaño, estudiante de Artes Audiovisuales en el Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño de la Universidad de Guadalajara. Durante tres días se exhibieron en ese sitio trabajos de diseño, fotografía, pintura y cortometraje realizados por jóvenes de la región e invitados (entre los autores de cortos están algunos directores con premios internacionales).

Daniel Michel en el festival Áurea Corona. 


Una semana después, entre el 21 y el 22 de agosto se celebró otra actividad artística: el cada vez más consolidado festival de música Áurea Corona. También se transmitió a través de Facebook, con una combinación de videos pregrabados y conciertos en vivo. Entre los primeros hubo algunos enviados por los músicos de la familia Corona, descendientes del pianista Reynaldo cuyo centenario celebramos en junio: los pianistas Alejandro y Claudia Corona, el director de orquesta Ricardo Corona, la violinista Aisha Corona, entre otros. Las ejecuciones en vivo corrieron a cargo del trío de jazz Ipso Facto, conformado especialmente para el festival por el baterista Domingo Gómez, el contrabajista Salvador Gómez y el pianista Salvador Cortés; del chelista Armando Pedraza, quien interpretó música clásica; del pianista zapotlense Michel Vega y, de forma destacada, el joven pianista autlense Daniel Michel Hernández. Un detalle de suma importancia en este festival fue la difusión, por primera vez, de la grabación de un ensayo de la profesora Áurea, interpretando piezas de Manuel M. Ponce.

Como punto final del mes de agosto, el día último la unidad 143 de la Universidad Pedagógica Nacional, con sede en Autlán, anunció la publicación de su revista Mediadores, virtual para no desentonar con el nuevo ambiente, definida como un espacio de encuentro, reflexión y difusión del quehacer académico de futuros interventores educativos, pedagogos y docentes. Es una revista semestral, que se publica en la página de la unidad: upn143.mx.

Un momento relevante de este año 2020 que lamentablemente pasó casi inadvertido o, por lo menos no se dio a conocer con la suficiente amplitud, fue el centenario de la fundación de la Benemérita Sociedad Mutualista de Empleados, Obreros y Artesanos, que se cumplió el 1 de septiembre. El año anterior la Sociedad había designado un comité organizador de los festejos del centenario pero, quizás a causa de la pandemia, no conocimos un programa de actividades, ni siquiera en el ambiente virtual.

Lo que no pasó desapercibido fue el aniversario del inicio de operaciones del Panteón de los Dolores, que ocurrió el 15 de septiembre de 1831, fecha que conocemos gracias a las investigaciones de Martha Corona, directora del Museo Regional. El día que se cumplieron 189 años de este acontecimiento fue develada una placa conmemorativa a un lado del ingreso principal del panteón, que ahora sabemos que es uno de los más antiguos de Jalisco.

En 2020 también publicaron libros, en físico, varios investigadores autlenses. El día 17 presentó El país de los rotos el doctor Rodrigo Ramos Zúñiga, vía Zoom, en un acto organizado por el Seminario permanente Innovación educativa, liderazgo y literacidad (SIELL) del Instituto Transdisciplinar de Literacidad del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño de la Universidad de Guadalajara. El doctor Ramos Zúñiga, neurocirujano, se vale de su buena prosa para narrar algunas historias de personas “rotas”, en su salud, en su vida, en su personalidad o que experimentan alguna de las muchas formas de ruptura. A partir de ellas propone la idea de crear, a partir de los vidrios rotos que resultan de la destrucción, un vitral, más luminoso y potente que las piezas de vidrio originales.

Casi un mes exacto después, el 15 de octubre, el doctor Hirineo Martínez Barragán, geógrafo originario de El Rodeo, presentó su libro Teoría del conflicto. Una perspectiva geográfica, también a través de Zoom pero en un acto organizado por la Universidad Católica de Salta, Argentina. En el libro el doctor Martínez Barragán estudia las características del conflicto, sus protagonistas y las formas de abordarlo, así como la posibilidad de no considerarlo siempre como algo negativo sino que puede acarrear el desarrollo de las comunidades donde surge.

Y, hablando de aniversarios, el 21 de octubre de este año se cumplió el décimo del fallecimiento de don Antonio Alatorre, el sabio de Autlán. Las instituciones interpeladas directamente con esta efeméride organizaron actividades conmemorativas interesantes: la biblioteca del CUCSur, que lleva el nombre de este eminente filólogo, organizó un conversatorio virtual en el que participaron Martha Lilia Tenorio, ex alumna de don Antonio; el poeta David Huerta, premio FIL de Literatura 2019; la doctora Irma Bañuelos y Gerardo Alatorre, hijo de don Antonio. Sobra decir que fue una sesión sumamente emotiva, que nos permitió conocer mejor la personalidad de don Antonio.

Por su parte, el Museo Regional y el cronista municipal, con el apoyo de Pulso Regional, produjeron tres videos relacionados con Alatorre, publicados entre el 19 y el 21 de octubre por Facebook: Como un cielo azul y sin nubes, un recorrido por el Autlán de Antonio Alatorre; una visita virtual a la biblioteca del CUCSur y un diálogo entre el cronista y el maestro Alfredo Ortega sobre la relación de Alatorre con el pueblo de Autlán.

La última decena del mes de noviembre fue también muy agitada, aunque fuera a distancia: el sábado 21 la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco, la Universidad de Guadalajara y la Red Nacional de Estudios Trans y Multidisciplinarios del Galeón de Manila, que aglutina a varias instituciones académicas del país, conmemoraron mediante un video publicado en Facebook el aniversario 456 de la expedición de Legazpi y Urdaneta que partió del Puerto de la Navidad a las Filipinas y terminaría descubriendo la ruta del Tornaviaje, que hizo posible el establecimiento de la ruta comercial conocida como la Nao de China. Participaron académicos de la Benemérita, de la Universidad de Guadalajara y el Colegio de Michoacán, representantes de organizaciones culturales y comerciales de Filipinas y de instituciones gubernamentales mexicanas. Hubo reflexiones sobre la relación entre México y Filipinas, datos históricos sobre esta relación y propuestas ambiciosas, como el establecimiento de un pueblo en la Costa de Jalisco o en Colima que sirviera como retiro a los filipinos que trabajan en los Estados Unidos y llegan a la edad de jubilarse.

El Centro Universitario de la Costa Sur no dejó pasar el año 2020 sin celebrar la Semana Cultural Universitaria y lo hizo a distancia, mediante transmisiones en vivo por Facebook: hubo presentaciones de libros, entre ellos El concepto de nación en la obra de Mariano Otero, del maestro Jesús Medina García, donde trae a la escena actual las ideas y conceptos del jurista jalisciense Mariano Otero. También hubo un recital y exhibición comentada de cortometrajes. El miércoles 25 fueron anunciados, desde el Conjunto Santander de Artes Escénicas de la Universidad de Guadalajara, los nombres de los ganadores de la V Bienal de Pintura José Atanasio Monroy, que nació en 1999 en el CUCSur como concurso regional de pintura. Resultaron ganadores artistas de Yucatán, Ciudad de México, Estado de México y Jalisco, lo que nos da una idea del alcance que ya tiene el concurso.

El día 26, para cerrar el mes, fue inaugurada en el Museo Regional una muestra sumamente interesante: la segunda Exposición Internacional del Pequeño Formato, promovida por el artista tapatío Arturo Valdez y que reúne obra de 34 artistas de 14 países. Desde luego, además de la variedad de orígenes también la hay de estilos, técnicas, temas y formatos: hay pintura, grabado, dibujo, fotografía, impresión sobre aluminio y muchas otras.

Una vista de la exposición de la obra seleccionada de la V bienal Atanasio Monroy.


Para cerrar el año, el 10 de diciembre en el auditorio Hermilio Hernández de la Casa de la Cultura fueron entregados al núcleo ECOS Autlán por la secretaría de Cultura de Jalisco 59 instrumentos musicales y 50 atriles para equipar la Orquesta ECOS Autlán, que deberá conformarse con los alumnos que ya trabajan en el mencionado núcleo. Los instrumentos, con un valor de 662 mil pesos, fueron entregados por la directora de Operación y Programación Cultural de la secretaría de Cultura, Ruth Alejandra López Hernández. Algo que llamó la atención en los corrillos políticos autlenses es que el gobernador Enrique Alfaro, que ese día visitó municipios vecinos a Autlán, no hubiera acudido a la ceremonia de entrega. Pero ni falta hizo…

Como podemos ver, el año 2020, con todo lo atípico y desafiante que fue, no dejó fuera de combate a la comunidad cultural autlense. Aunque no se mencionan aquí a detalle, siguieron trabajando normalmente, aunque a distancia, instituciones como los capítulo Costa Sur y juvenil Costa Sur de la BSGEEJ, Radio Universidad, el Museo, las Universidades y otras, que sería largo enumerar.

Y no tenía por qué ser de otra forma…