jueves, 30 de julio de 2026

Bitácora de viaje 13: una visita a El Arenal


 En julio de 2006 la UNESCO inscribió en su lista de Patrimonio Mundial al paisaje agavero, esa combinación de elementos naturales y de creación humana que a lo largo de los siglos se ha ido conformando en ciertas regiones de Jalisco dedicadas a la producción de tequila, convirtiéndose en parte importante de la identidad de México. El vigésimo aniversario de la declaratoria fue un buen momento para la celebración, aunque también para la reflexión y la identificación de los impactos que ha tenido en el territorio y cómo gestionarlos.

Una actividad para la reflexión fue organizada en El Arenal, uno de los municipios tequileros de Jalisco, por el Capítulo Valles de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco, junto con el doctorado en Educación de la Universidad de Guadalajara y el Observatorio del Paisaje Agavero: el Congreso sobre el Patrimonio en el Paisaje Agavero. El interés por escuchar las ponencias que se anunciaron para este Congreso me animó a comprometerme a participar como relator en un par de las mesas de su segunda jornada y a visitar con mi familia, aunque fuera de entrada por salida, algunos lugares de la región tequilera.

El viaje fue el sábado 11 de julio, de Autlán a El Arenal y sus alrededores. Como era la primera vez que estaríamos en ese municipio, se nos hizo fácil recurrir a la aplicación Google Maps para encontrar el camino desde Autlán a Verse Campamento, un bien acondicionado rancho al poniente de El Arenal en el que se desarrollaron las actividades de la segunda jornada del Congreso. Craso error: si bien llegamos sin dificultades hasta El Arenal, salir de ahí hacia Verse Campamento fue una odisea gracias a las indicaciones del mapa virtual, que nos llevó hasta una colonia ubicada al pie de un cerro desde la que el único camino para salir del pueblo debía ser practicado a pie. Gracias a la orientación de un vecino desandamos parte del camino y encontramos otra salida, que al fin nos llevó a la tierra prometida. Un triunfo más de la inteligencia natural sobre la artificial.

Llegamos a Verse Campamento justo a las 10:00 horas, momento en que estaba anunciado el inicio de la primera mesa de esa jornada, luego de unos diez minutos de transitar un camino de terracería bastante accidentado. Antes hubo que cruzar por encima del Macrolibramiento, esa autopista que rodea el Área Metropolitana de Guadalajara por el sur y lleva hasta Zapotlanejo. A esta altura la dicha autopista es poco transitada, contrario a lo habitual en el sentido de la mancha urbana hacia los Altos.

Una vista de Verse Campamento.

Producto de la tierra.


Verse Campamento es un sitio que ha sido acondicionado con esmero y poniendo atención a todos los detalles, donde fuimos atendidos de maravilla por los hermanos Castro Medina y su familia y amigos, grandes anfitriones. Tiene el campamento un comedor amueblado con una larga mesa al centro, sillas y sillones adecuados para una tertulia. A su debido momento, tomamos ahí la comida del día: un sabroso pozole acompañado de flautas de papa, requesón y pollo, regado todo con agua de jamaica. Quienes quisimos complementar la experiencia, combinamos este caldo de origen prehispánico con un tequila blanco.

El campamento está circulado con lienzo de piedra, mismo material del que están hechas ciertas terrazas que contienen la tierra a diferentes elevaciones en distintos puntos del rancho, dentro de las que hay plantados árboles de diversas especies, desde pinos hasta palmeras, entre los que encontramos pequeñas milpas y, cómo no, algunos agaves azules. Más o menos al centro del espacio entre el comedor y el lienzo que limita la propiedad hacia el poniente se instaló un toldo bajo cuya sombra se celebraron las mesas del Congreso, en las que escuchamos ponencias sobre la conservación del territorio y las tradiciones locales, sobre la cultura de la milpa, la historia y genealogía de la familia Orendáin, que se ha mantenido en el poder local desde el siglo XVIII, y sobre el trabajo de inventariar el patrimonio cultural en esta región, por Alicia Rodríguez, Sandra Peña, Ulises Castro, Javier Romero e Ixtaccihuatl Castro. Estuvimos en el Congreso más de veinte personas, todos interesados de una u otra forma en el patrimonio cultural; en el transcurso de las mesas se formó una interesante comunicación entre todos, comentando las presentaciones de los ponentes y enriqueciendo el conocimiento de todos con las opiniones y experiencias propias.

En los trabajos del Congreso.


Con la idea de regresar esa misma noche a Autlán y no perder la oportunidad de conocer un poco mejor El Arenal, dejamos el Congreso cuando aún faltaban un par de mesas de trabajo. Había que ver aunque fuera el centro del pueblo y la ex hacienda de Huaxtla, de la que nos dijeron que contenía algunos vestigios de su época de esplendor, de tiempos del Porfiriato.

El regreso a El Arenal fue menos confuso que la salida en la mañana hacia Verse Campamento. Entre la experiencia previa y el respaldo del mapa virtual dimos con una ruta que nos llevó en pocos minutos hasta la plaza principal, aunque antes hubo que sortear el paso por la callecita de 20 de Noviembre, estrecha al grado de que solo cabe un automóvil de regulares dimensiones, casi sin espacio sobrante siquiera para abrir las puertas, lo cual no es impedimento para que algún conductor se aventure en ella en sentido contrario, haciendo retroceder hasta un punto seguro a quien va en el sentido correcto. Esta calle conecta con la de Salvador Allende. La buena impresión que causa esta última calle viene, además del nombre poco común en el contexto jalisciense, de su amplitud y limpieza, que contrastan con la que dejamos atrás.

Para llegar al centro de El Arenal hay que dar vuelta a la derecha en la esquina de Salvador Allende y Marcelino García Barragán, otro nombre de calle que nos causó sorpresa. Por aquí, cruzando el puente sobre un arroyo que el mapa virtual identifica como Lerma-Santiago, se llega en un par de minutos a la plaza principal del municipio de El Arenal, que encontramos limpia y bien ordenada, a juego con sus calles aledañas.

La plaza principal de El Arenal.


El Arenal es un pueblo joven, que comenzó a consolidarse en los inicios del siglo XX. De esa época parecen las fincas más antiguas que pudimos localizar, frente al costado oriente de la plaza y que ahora se utilizan como negocios. Hay algunas construcciones relevantes, como la Presidencia Municipal con su fachada cubierta de cantera y con una torre para el reloj público que, por su ubicación como proyectada al centro de la calle, nos hizo recordar a la demolida torrecilla de Autlán, aunque de menores dimensiones y de otro estilo.


La Presidencia Municipal.

Placa conmemorativa.


La plaza y sus alrededores rezuman ese ambiente tequilero y turístico común a toda la región. En distintos espacios hay placas informativas escritas en español e inglés que contienen datos de la historia del pueblo y de su relación con el tequila, así como explicaciones de los lugares más relevantes. Justo frente a la Presidencia, en una esquina de la plaza, hay una placa conmemorativa de la inscripción del paisaje agavero en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, colocada en julio de 2008 por el gobierno de Jalisco, con un texto redactado también en español e inglés. Los prados de la plaza lucen en excelente estado, hay árboles de sombra, como ficus, pero también plantas florales, romero y, claro, una que otra planta de agave azul. Nos resultó llamativo que el kiosco se encuentra cargado hacia el poniente de la plaza, siendo una fuente la que ocupa el lugar preferente al centro de ella. En su base, en forma de estrella, encontramos un espejo de agua clarísima y sin prácticamente una brizna de basura; la fuente se encuentra rematada por una escultura en cantera que representa un agave. Alrededor de la fuente están los bustos de algunos personajes importantes de El Arenal: Juan Gutiérrez González, José Ocampo Hermosillo, J. Jesús Landeros Amezola y Roberto Ruiz Rosales, todos identificados en sus respectivas placas como benefactores.

Busto de don Roberto Ruiz.

La fuente.


Frente a la plaza, en la esquina de Carranza y 5 de Febrero, se encuentra el templo de Nuestra Señora del Rosario, construido en un estilo indefinido pero que luce el mismo recubrimiento de cantera que tiene la Presidencia. A manera de óculo, el templo tiene una ventana coral con un vitral que representa a la virgen de Talpa, sobre la cual encontramos un reloj público rematado con una pequeña cruz. Pero lo que más llama la atención en la fachada es la torre del campanario, que parece de otro templo: está pintada de color rosa con blanco, que contrasta notablemente con el gris de la cantera del resto del templo, las puertas y ventanas que luce son de formas redondas, a diferencia de los ángulos que componen las de la otra parte de la fachada, y está rematada en una estructura triangular de colores azul, blanco y dorado, cuyo brillo le da un aire oriental. En una placa informativa que se encuentra al interior del templo se afirma que esta torre y su remate son obra de Luis Barragán y de Ignacio Díaz Morales, junto con el juego de volúmenes del templo.

Parroquia de Nuestra Señora del Rosario.


El interior del templo es bastante sobrio, la nave central está bordeada por un par de naves estrechas que corren paralelas a ella, donde se encuentran figuras de santos “oficiales” pero también de la devoción popular, como el Santo Niño Doctor. En este sentido, hallamos en los pilares una serie de placas de cantera con agradecimientos a la virgen de Talpa por favores recibidos, colocadas ahí por feligreses anónimos y por otros que sí quisieron perpetuar su nombre en la piedra. El altar mayor está dedicado por completo a la virgen del Rosario, cuya figura se encuentra dentro de un nicho rematado con una corona y enmarcado con estrellas y querubines.

Un exvoto de piedra.


Nuestra Señora del Rosario.


Un elemento discordante por su estilo es el púlpito de madera, ubicado a un costado del altar mayor. Es un gran trabajo de ebanistería, muy bien conservado, adornado con motivos vegetales y de construcción y proporciones robustas. En la fachada, por último, encontramos una pequeña placa en la que el pueblo de El Arenal reconoce al sacerdote Salvador García Lomelí por su labor apostólica. Fue colocada el 20 de agosto de 1991.

Como estaban por dar las 18:00 horas, momento en que, según nos informaron, se abre por única vez en la semana la capilla antigua de Huaxtla, nos trasladamos a esa cercana población, ya con rumbo hacia Autlán. Todavía nos dio tiempo de admirar, aunque sea por fuera, las antiguas instalaciones de lo que fueron fábricas tequileras por la calle de Salvador Allende, algunas de las cuales se encuentran bajo trabajos de mantenimiento o remodelación.

Al llegar a Huaxtla desde El Arenal lo primero que uno ve es un portal cuyos arcos y las ventanas protegidas con fuertes rejas de fierro nos hablan de una antigüedad mayor a la de las fincas que vimos en el centro de la cabecera municipal. Aquí también hay una placa informativa que nos dice que este sitio era, en el siglo XIX, la garita del agave y la caña, lugar donde se encontraban los productos de la región tequilera y los del valle de Tala, de vocación azucarera. Esta garita estaba contigua a la casa grande, en cuyas instalaciones se conserva una magnífica capilla construida en el Porfiriato, de dimensiones pequeñas pero de gran valor histórico, que se encuentra todavía en funcionamiento: ahí se dice una misa por semana, el sábado en la tarde.

En la antigua garita de Huaxtla.


A la capilla se entra trasponiendo una altísima puerta de madera con sobrios pero elegantes grabados, que conserva todavía su cerradura original. En su interior hay figuras de bulto de San Miguel Arcángel y de San Francisco, en madera, y un púlpito del mismo material, que luce todavía como si fuera nuevo. Este púlpito tiene unas placas con citas bíblicas en latín enmarcadas en elaboradas molduras; el altar mayor, de madera, conserva elementos originales, junto con la cúpula, el barandal del presbiterio y los remates de los pilares y el coro, también de madera. Según una placa conmemorativa, de mármol, esta capilla fue bendecida en 1910 por el obispo José de Jesús Ortiz, en los días previos a que estallara el remolino de la Revolución.

El interior de la capilla de Huaxtla.


La sacristana, doña Rosalba Rivera, nos explicó que esta capilla está en decadencia debido a que fue sustituida por un moderno templo en el centro de Huaxtla, donde se desarrollan la mayoría de las actividades religiosas del pueblo. Ella sigue manteniendo ordenada y limpia la capilla y preparándola para las misas sabatinas porque conoce su valor histórico.

De Huaxtla, ya pardeando, tomamos camino hacia Autlán, siguiendo la negrura de una tormenta que caía sobre los alrededores de Cocula y que parecía indicarnos el camino con una profusión de juegos pirotécnicos.

lunes, 27 de julio de 2026

Última jornada del V Festival de Poesía y Narrativa Antonio Alatorre

 El domingo 26 de julio, al día siguiente del aniversario 104 del nacimiento de Antonio Alatorre, llegó a su fin la quinta edición del Festival de Poesía y Narrativa Antonio Alatorre, organizado por Andrea Reynoso. Acaso por ser el último día, el programa de la jornada estuvo más cargado de actividades que el de los días anteriores, comenzó al mediodía y, previa pausa de algunas horas para comer, terminó más allá de las 21:00 horas. La asistencia también fue más nutrida, pero con el mismo fenómeno de los días anteriores y aún de otras actividades semejantes: las personas asisten, en mayor o menor número, solo a aquellas presentaciones que les parecen más interesantes o en las que participan sus amigos o familiares, retirándose al terminar estas. Así, es perfectamente lógico que haya una presentación de libro para dos asistentes seguida de otra con 30 personas, a la que seguirá una más para las mismas dos personas.

Josefina Valera.


El caso es que el programa dominical inició a las 12:20 horas, con unos 15 asistentes que acudieron al Museo y Centro Regional de las Artes a acompañar a la joven escritora Josefina Valera en la presentación de su primera publicación, la plaqueta No es un adiós, resultado del taller de creación poética que imparte Andrea Reynoso y publicada por la editorial local Aotli. La misma Andrea presentó a la autora, de quien dijo que nació en noviembre de 2004 y escribe desde los 18 años de su edad, como un recurso para expresarse y dejar fluir lo que siente.

Enseguida, Josefina explicó que el título de su plaqueta viene de que, aunque es muy selectiva con sus amistades, nunca se despide por completo de las personas, a quienes lleva siempre consigo a pesar de que la vida los aleje. Leyó en voz alta algunos de los poemas que integran su publicación, iniciando con El último, inspirado en el Poema 20 de Neruda.

Fernanda Sánchez (izq.) y Laura Ramírez.


Antes del receso hubo tiempo de escuchar a las grullenses María Fernanda Sánchez García y Laura Miriam Ramírez Zamora presentar Herida clara, un poema de Fernanda musicalizado por Laura, quien hizo con él una canción de trova. Fernanda explicó que su poema es una protesta contra la situación de hambre y escasez de agua que se vive en el mundo y, en particular, en nuestra región; Laura dijo que conoció este poema en un festival en El Grullo, le gustó y le propuso a su autora musicalizarlo. Dicho esto, Fernanda leyó el poema original y cedió el micrófono a Laura para que cantara la versión musicalizada, acompañada con una guitarra.

Para las 14:00 horas había anunciado un slam poetry, término que en español significaría algo como concurso de poesía, pero no se realizó por falta de participantes. Así, hubo algunas horas para recuperarse de la desvelada de la noche anterior o simplemente para salir a comer algo, para continuar con la jornada por la tarde, siempre en el Museo.

Arturo Valdez y Miriam Vaca.


Justo a las 17:04 horas comenzó la recta final del Festival, con la presentación de las novedades de la editorial tapatía Señor Valdez, por su director, Arturo Valdez, y Miriam Vaca, de CulturAutlán. Ella comenzó haciendo una semblanza histórica de la editorial Señor Valdez, nacida durante la pandemia con la intención de dar a escritores noveles la oportunidad de publicar su obra, aunque también ha difundido el trabajo de artistas plásticos, que ha servido para ilustrar algunos de sus libros. Miriam mostró algunos de los primeros títulos publicados por Señor Valdez y que fueron presentados en Autlán, como los diversos volúmenes de Relatos que cruzan el mar, Cuenteando cuentos bajo la lluvia, entre otros.

Arturo recordó su primera visita a Autlán, cuando trajo al Museo una exposición colectiva de obra plástica en pequeño formato, que se inauguró en los días previos al cierre temporal de este recinto y de muchas actividades presenciales en Jalisco debido a la pandemia. Explicó que cuando sobrevino este cierre, en el que no había posibilidad de exponer en galerías, tuvo intenciones de publicar algunos de sus textos, pero no le gustó el trato de un par de editoriales de Guadalajara que tenían un enfoque de corrección política y pretendían determinar qué clase de temas podría Arturo abordar en sus textos. De esa necesidad de publicar nace Señor Valdez, que tiene una total apertura para que los autores publiquen sus textos, sin más restricción que la calidad. El título de su primer libro, Relatos que cruzan el mar, viene de la intención de que sus libros lleguen a lugares lejanos.

El director de Señor Valdez presentó de forma rápida algunos de sus títulos más recientes: el catálogo El jardín de los alebrijes, de la exposición homónima de artistas plásticos mexicanos que se presentó en Dublín, Roma, Ciudad de México y Bogotá en el último año (incluye una pintura de la autlense Armida Maldonado); las versiones italianas de Poemas que nacieron muertos, del mismo Arturo Valdez, y de Vida, amor y algunas gotas de sangría, del estadounidense Louis Cotto Vasallo, y Cuentos de Navidad para adultos, también de Arturo. Dijo que está trabajando en su segunda novela, sobre la historia de un asesino serial, y que en la editorial se están preparando sus primeros dos libros de ensayo, uno de Luis Cabrales sobre la novela Un drama en México, de Julio Verne, y otro sobre las cantinas de Guadalajara desde 1904.

Arturo Valdez y Alberto Íñiguez.


Enseguida, Arturo Valdez y Alberto Íñiguez presentaron el libro Los cuentos del loco, cuyo autor es el mismo Alberto y fue publicado por Señor Valdez. Alberto Íñiguez es psicoterapeuta y cineasta, además de profesor, y explicó cómo utiliza algunas herramientas literarias para conectar las conciencias y el inconsciente de sus pacientes. Sus cuentos son el producto de la necesidad de escribir, pero también de sus escritos de infancia y adolescencia, pasados por un trabajo literario. A lo largo de su intervención, Alberto Íñiguez compartió algunas consideraciones sobre la adaptación de obras literarias al lenguaje del cine y sobre la necesidad de aplicar en cada disciplina su propia especialización: en qué momento debe trabajar el escritor, cuándo el cineasta y cuándo debe abordar una tarea como psicólogo. Esta presentación fue la más comentada de la jornada, varios de los presentes hicieron comentarios y preguntas al autor sobre temas tan diversos como la educación y el impacto que en ella tuvo la pandemia, sobre el proceso creativo y otros.

Rubén Fischer y Andrea Reynoso.


Uno de los momentos más esperados del festival, como ocurrió con las ediciones anteriores, fue la presentación de la plaqueta Poetas de la grana, que esta vez llegó a su cuarto volumen. Es el resultado final del taller de creación poética del mismo nombre que imparte Andrea Reynoso, en el que los participantes publican los textos que trabajaron durante los meses de duración del taller. La presentación estuvo a cargo de Andrea y del poeta Rubén Fischer; Andrea explicó que la portada de esta edición está ilustrada con una pintura del artista estadounidense Budd Dees, quien recientemente expuso en la Casa Universitaria, y leyó el texto de la contraportada de la plaqueta, en el que habla sobre la literatura como agente de reunión entre las personas y de cómo el taller del que surge se ha convertido en una comunidad cuyo trabajo es un testimonio del trabajo de esta generación de escritores.

Rubén dio un mensaje sobre el resurgimiento que él observa en la poesía en el siglo XXI, en el que ve un proceso de renovación, con un cambio en las formas de decir y una amalgama con otros géneros, sin que se pierda la poesía. También habló sobre el oficio de escribir y cómo nace a partir de la necesidad de crear mundos posibles y registrar el lugar en el que vivimos. En su intervención fue mencionando a los siete autores de esta plaqueta y describiendo en pocas palabras su estilo y los temas que abordan en sus poemas; al ser mencionado, el autor se colocaba a un lado de Rubén para recibir su reconocimiento y un ejemplar de la plaqueta y para leer uno de sus poemas. De esta forma participaron Carlos Alberto Martínez Salazar, de Tuxpan, quien leyó El último golpe; José Ángel Espino Ramírez, de la Ciudad de México, para compartir Corazón de seis; María Fernanda Sánchez García, de El Grullo, con Pitaya; Adriana Corona Rosales, de Autlán, quien leyó Su espejo, y el también autlense, aunque radicado en la capital del país, David Herros, quien compartió Viento. Aunque no asistieron a la ceremonia de presentación, Rubén Fischer leyó los poemas Mi cuerpo, de Gloria Rosiles, quien vive en Ciudad Nezahualcóyotl, y Poema 2 Ciclos constelares, de la cihuatlense Flor Estrella Martínez Roque. Es de llamar la atención la diversidad que encontramos en este volumen: no solo hay poetas de los cuatro puntos cardinales, sino que los hay jóvenes y con experiencia, noveles y con trayectoria, hay quienes cantan al dolor y quienes lo hacen a la tierra, quienes miden sus versos con precisión y los que recurren a la prosa poética. En CulturAutlán celebramos esta diversidad y la existencia de un espacio en el que pueda expresarse.

Durante la presentación de Tamal 8.


Para cerrar la jornada y el festival, el artista autlense César Gómez, en su faceta de Tamal 8, ofreció una presentación que combina literatura, música, performance e instalación, con un programa de nueve piezas diseñado para este festival, por su carga literaria y letras reflexivas y críticas, que lo mismo hablan de problemas cotidianos y estrictamente personales, como puede ser la procrastinación, que de la incertidumbre y los temores que nos trajo la pandemia.

Con un bajo eléctrico, caja de ritmos, iluminación y la proyección de imágenes para cada pieza que podíamos ver en la pared detrás del artista, mezclándose con los cuadros de Atanasio Monroy en una atmósfera un tanto onírica, Tamal 8 presentó el siguiente programa, del que tuvo la fineza de repartir una copia entre los asistentes:

Procrastinación

Tambor navesónico

Reflejas (Mierror)

Feliz 22

Coronavirux

Lunita infinita

Carbamazepino trigémino

Re sostenido

¿O quién eres?

En los tres días del festival se presentaron en el Museo escritores, editores, actores e investigadores para compartir obras creativas, hallazgos y novedades editoriales, lo mismo que para reflexionar sobre diversos asuntos. Algo digno de celebrarse y fomentarse.

domingo, 26 de julio de 2026

Segunda jornada del quinto Festival de Poesía y Narrativa Antonio Alatorre

 El sábado 25 de julio por la tarde se realizaron en el salón de usos múltiples del Museo y Centro Regional de las Artes de Autlán las actividades de la segunda jornada del quinto Festival de Poesía y Narrativa Antonio Alatorre, en la que hubo presentaciones de novedades editoriales, una conferencia y una mesa de lectura de poesía. La jornada comenzó a las 17:37 horas, con la asistencia de unas 10 personas.

Pablo Arciniegas.


El primer momento fue la presentación del libro Quijada de burro, del colombiano Pablo Arciniegas, radicado en Guadalajara y quien tiene una extensa carrera en las letras, desde el periodismo, la poesía y la narrativa. La presentación comenzó con unos comentarios de Andrea Reynoso, directora del Festival, quien dijo que en el libro conviven lo grotesco, lo doloroso y una mirada profundamente crítica de la sociedad actual, donde convergen la alegría de la cultura popular y las manifestaciones de violencia. Para Andrea, Quijada de burro habla de la memoria colectiva con la música del Caribe como fondo, sin formalidades y sin ofrecer respuestas cómodas.

El autor del libro, Pablo Arciniegas, además de agradecer el espacio para presentar su obra, explicó que tiene ocho meses viviendo en México con su esposa y que en la mudanza no sintieron haber cambiado de país sino solo de barrio, tan cercanas son las culturas mexicana y colombiana. Sus libros, a los que considera pedazos de su alma, como lo expresaba el compositor colombiano Alejo Durán sobre el acordeón, le han servido como un medio de expresión más libre de lo que fue el oficio de periodista, que está sujeto a la opinión y censura de un comité editorial. A lo largo de la presentación, Arciniegas leyó algunos de los poemas de Quijada de burro, con breves comentarios sobre el tema de cada uno y su origen: 20 de Julio y las payasadas de los políticos cuando pretenden exaltar la nacionalidad, Gusano rojo y una celebración de la cultura popular mexicana, Hambre en el primer mundo sobre cómo en los países desarrollados también se puede llegar a tener el sentimiento de carecer de lo más indispensable, Cocodrilo del Bronx y una historia que ejemplifica la violencia en los países latinoamericanos, Cabeza de gato, Quijada de burro, entre otros.

Miguel Ángel López Barajas.


Minutos después de esta presentación, el investigador zapotlense Miguel Ángel López Barajas expuso su trabajo Vadillo: el arte como pretexto ideológico, en el que comienza hablando sobre los grandes personajes de esta región que han trascendido con su trabajo a nivel nacional e internacional, como Antonio Alatorre, Juan José Arreola y muchos otros. Detrás de ellos, afirmó, hay una serie de “personajes secundarios”, que son poco conocidos fuera del ámbito municipal pero que fueron un asidero para el desarrollo cultural de sus pueblos y aún fueron impulsores de los grandes personajes que mencionó al inicio, como ejemplo de ellos puso al profesor guzmanense Alfredo Velasco Cisneros y a la autlense María Mares.

Aunque conocido a nivel internacional como político y diplomático, para López Barajas Basilio Vadillo entraría en esta categoría de personajes secundarios, puesto que realizó también un trabajo de promoción de la educación y de denuncia de las condiciones en que vivían los indígenas de su natal Zapotitlán a través de la literatura, aspectos que son mucho menos conocidos. El ponente afirmó que Vadillo fue un político nato, con actividad desde sus tiempos de estudiante en la Normal para Varones de la Ciudad de México, donde era apodado “el Inconforme”; en 1914 iniciaría su carrera formal integrándose a las fuerzas de Álvaro Obregón, al paso del tiempo desempeñaría diversos cargos en la administración pública y sería embajador de México en diversos países, incluyendo a la URSS.

Pero López Barajas abordó, sobre todo, la producción literaria de Basilio Vadillo, a quien describió como un político intelectual que entendió el momento que vivía México en la posrevolución y utilizó a la literatura y el periodismo como herramientas para difundir sus ideas y la denuncia de cómo la Revolución no había llegado a todos los habitantes del país ni había cumplido con todos sus objetivos. Un ejemplo de esta denuncia está en la novela El campanario, donde describe los abusos de la Iglesia y las élites sobre los indígenas de Zapotitlán, un tema recurrente en toda su vida.

Rubén Fischer y Andrea Reynoso.


El tercer turno de esta jornada del Festival fue la presentación de la plaqueta Alud de ausencia, del poeta capitalino Rubén Fischer, Premio Nacional de Poesía 2025, publicada por la editorial Aotli, de Autlán. El autor comenzó la presentación hablando del artista plástico Arturo Ramírez Juárez, “personaje muy interesante” con una de cuyas obras se ilustra la portada de esta plaqueta y que estuvo activo entre 1970 y 1988, año de su muerte a los 38 de edad, exponiendo en varios lugares de México además de Brasil, España y otros países. Ramírez Juárez también publicó poemas en revistas desde 1979 y en plaquetas, la primera de ellas editada por la UAM Azcapotzalco en 1980 y diseñó los primeros carteles del movimiento LGBTIQ+ en la Ciudad de México. Alud de ausencia está integrada con poemas que Rubén Fischer empezó a escribir luego de la muerte de Arturo Ramírez y, excepto el que cierra la plaqueta, han sido publicados antes en otros poemarios. Fischer y Andrea Reynoso leyeron algunos de los poemas de esta edición, como Duelo, Poema para Arturo en siete ausencias, Ausencia, entre otros.

De izq. a der.: Satriani Durán, Emmanuel Arias y Ana Morfín.


Para cerrar la jornada se realizó una mesa de lectura de poesía en la que participaron Ana Morfín y Emmanuel Arias, de Autlán, y Satriani Durán, de Guadalajara. Cada uno leyó cuatro poemas, con diversidad de estilos y formas: Ana recurrió a un teclado y caja de ritmos con el que aportó un fondo musical a su lectura, Emmanuel compartió ejemplares del fanzine Apuntes de clase, que realizó a partir de apuntes de su clase de Documental, y un par de textos que se encuentran todavía en proceso, y Satriani leyó algunos de sus textos, crudos y críticos contra la vida en la gran ciudad de Guadalajara.

sábado, 25 de julio de 2026

Primera jornada del V Festival de Poesía y Narrativa Antonio Alatorre


 La tarde del viernes 24 de julio, víspera del aniversario 104 del nacimiento del filólogo Antonio Alatorre, comenzaron en el salón de usos múltiples del Museo y Centro Regional de las Artes de Autlán las actividades de la quinta edición del Festival de Poesía y Narrativa Antonio Alatorre, organizado por Andrea Reynoso. Con una muy baja asistencia, que en toda la tarde no rebasó las 10 personas, el festival fue inaugurado a las 17:20 horas por el director de Cultura del gobierno de Autlán, Esdras López Mundo.

Satriani Durán.


La primera actividad de la tarde fue la conferencia Literatura y Derecho, por el abogado y poeta Satriani Durán, de Guadalajara. A lo largo de su disertación, Durán exploró los puntos en común que tienen estas dos disciplinas, cuya relación, dijo, es “un tanto difusa”: habló de las fórmulas verbales que se utilizan en escritos jurídicos, cuyo origen encuentra en los rituales y frases mágicas de las sociedades primitivas, en las que la sustitución de una palabra puede invalidar el objetivo que se busca; el uso de la imaginación a través de la creación literaria y, en general, el recurso de las figuras del lenguaje, la elocuencia y otras herramientas literarias para construir argumentos jurídicos.

Otras aristas de la relación entre Literatura y Derecho mencionadas por el ponente fueron la fuerte carga retórica, literaria y filosófica del Derecho, que hacen que el abogado tenga algo de escritor y el hecho de que los jueces que leen literatura tengan una mayor sensibilidad para interpretar un escrito de demanda o de cualquier otro tipo y lo piensen mejor antes de emitir una sentencia. En el caso del papel de la autoridad legalmente constituida como vengador de los ciudadanos agraviados, afirmó que “la tragedia y el derecho son lo mismo”, para concluir afirmando que tanto la Literatura como el Derecho echan mano de ficciones: la Literatura como principal materia prima y el Derecho al crear un ente que justifique su existencia y el de la autoridad que estará encargada de aplicarlo. Durán terminó su ponencia con algunos ejemplos de la presencia del Derecho en la Literatura: la obra de Platón y de los poetas Roque Dalton, León Felipe y Miguel Hernández, el cuento La muerte tiene permiso, de Edmundo Valadés, y la novela Ante la ley, de Franz Kafka, ente otros.

Carlos Efrén Rangel y Andrea Reynoso.


El segundo momento del programa del viernes fue la presentación del libro Señorita Mares, de Carlos Efrén Rangel, por el propio autor y por Andrea Reynoso. Ella inició con la lectura de un fragmento del texto que dedicó a este libro en el primer número de la revista Logoria, donde reseña el origen de la pregunta de investigación que le dio origen al libro, para ceder el micrófono al autor del libro. Rangel afirmó que aunque el libro fue publicado en el marco de una investigación educativa, no se trata de una publicación hecha con un lenguaje académico y busca explorar el motivo de que el prestigio de la profesora María Mares se mantenga vigente a casi 60 años de su muerte y la influencia que ejerció entre sus alumnos, entre quienes hubo personajes que destacaron a nivel nacional e internacional.

A través de anécdotas rescatadas de entrevistas que concedió Antonio Alatorre a Jean Meyer y de otras personas a las que el autor entrevistó, Rangel fue dibujando las principales características del trabajo de la profesora Mares que, a su juicio, influyeron en la formación de los mencionados personajes: una apertura a los aportes educativos de la música popular, que tuvo cabida en sus aulas, no temer a los adelantos tecnológicos de la época, mantener en sus clases un contacto directo con el entorno de la escuela y ser una profesora rigurosa.

De izq. a der.: Ana Morfín, Pablo Sabalza, Josefina Valera y Fernanda Sánchez.


A la presentación de este libro siguió una mesa de lectura en la que participaron cuatro jóvenes escritores de la región: María Fernanda Sánchez, Josefina Valera, Pablo Sabalza y Ana Morfín, quienes leyeron cada uno tres poemas propios, en igual número de rondas. Al final de las tres rondas, Pablo y Fernanda leyeron un poema más. Cada uno de ellos es completamente distinto a los demás, en temas, estilos y recursos, por lo que la mesa resultó bastante diversa.

Fernanda leyó el poema feminista Soy mujer, Estrellas, basado en metáforas que cantan a la fascinación que provocan los astros entre quienes los observan con cuidado, Del mar al amar y La ley del infame, en el que critica la corrupción del sistema político.

Josefina llevó poemas de amor filial y romántico: Sin despedirse, a la muerte de una persona querida, Miradas, sobre la comunicación no verbal, que puede decir más que las palabras, y Escribir para sobrevivir.

Pablo comenzó con el poema Tucídides, basado en un texto de historia griega y realizado mediante la técnica de tachar algunas de las palabras del texto original para quedarse con las que le servirían para crear su poema, y siguió con Resignación de octubre, sobre la matanza del 2 de octubre de 1968, el brevísimo De la iconodulia a la iconoclasia y, para concluir, el soneto Agonía pagana.

Ana leyó tres poemas sin título, de métrica libre y versos muy cortos, sobre lo que significa vivir muy rápido y otras preocupaciones filosóficas, en un tono un tanto oscuro.

Leo Correa.


Para cerrar la jornada, el actor cubano, radicado en El Limón, Leo Correa representó la obra Cimarrón, dedicada al esclavo Esteban Montero y su huida al monte aprovechando un descuido del amo. Sobre esta historia y recurriendo a elementos como la música, el fuego de una vela y el humo para recrear lo que podría ser un ritual de comunicación con el alma de Esteban, Leo hace reflexionar sobre el concepto de libertad y sobre lo accesible que en realidad es para cualquiera de nosotros.

En la sala estuvieron a la venta ejemplares de las revistas literarias Brevaria y Logoria y algunos libros de la editorial Aotli, de autores locales. Las actividades del festival continuarán este sábado y domingo, conforme al programa que se puede consultar aquí.

viernes, 24 de julio de 2026

Sesionó el Capítulo Costa Sur de la BSGEEJ en la biblioteca Paulino Navarro


 La tarde de este jueves 23 de julio el Capítulo Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco celebró una sesión académica en la sala general de la biblioteca municipal Paulino Navarro, en Autlán. Con la asistencia de unas 10 personas, la sesión comenzó a las 19:05 horas.

La anfitriona de esta sesión fue la nutrióloga Cristina Jiménez Camberos, quien presentó la conferencia Cinco claves para la inocuidad de los alimentos, que inició explicando el concepto de inocuidad, que es la garantía de que los alimentos que consumimos no nos harán daño. Esto, porque en la comida puede haber riesgos biológicos, químicos y físicos. La importancia de cuidar la inocuidad, es decir, de evitar estos riesgos, radica en la alta carga que representan para los sistemas de salud, además de en la responsabilidad de productores y consumidores de alimentos; de ahí que la Organización Mundial de la Salud haya buscado una vía para dar a conocer a todos los involucrados en el proceso de producción y distribución de alimentos, de forma sencilla, las medidas para proteger su inocuidad. Esta vía son las cinco claves para la inocuidad de los alimentos, que fueron la parte medular de la exposición.

La ponente mencionó que en México hay registro de hasta 1.4 millones de episodios anuales de infecciones gastrointestinales, más de 23 mil de infecciones bacterianas y un subregistro estructural, es decir, que la mayoría de pacientes recurren a remedios caseros y no se registran sus casos. Las enfermedades transmitidas por alimentos, dijo la expositora, tienen múltiples causas, que incluyen fuentes de contaminación, agentes etiológicos, alimentos vulnerables, una dosis infectiva y un huésped susceptible. En este sentido, explicó que un alimento que pueda causar una enfermedad no necesariamente será uno que esté echado a perder sino que puede lucir en buen estado: algunos de los principales agentes infecciosos, como las bacterias salmonella, no cambian el aspecto de los alimentos, por lo que son consumidos sin problema por las personas.

A propósito de estas bacterias, Cristina Jiménez explicó que existen tres grandes grupos de microorganismos que están relacionados con los alimentos: están los benéficos, que ayudan en la fermentación y dan soporte a la salud y los que se usan en biotecnología y medicina, sin ellos no existirían alimentos como los quesos, la cerveza o el pan; los deterioradores, que cambian las características organolépticas de los alimentos, es decir, descomponen la materia orgánica; y los patógenos, que causan enfermedades y son silenciosos y peligrosos.

Las cinco claves de la OMS tienen el objetivo de llegar a todos los lugares en los que se procesan alimentos y se resumen en higiene, contaminación cruzada, cocción completa, temperaturas seguras y alimentos seguros. Fueron creadas en 2001 luego de un año de validación científica, y en 2006 se publicó un manual didáctico oficial, accesible para todo el público. Sustituyó a un documento anterior conocido como las 10 reglas de oro, que eran menos accesibles. A mayor detalle, estas cinco claves corresponden a las siguientes acciones: mantener la limpieza del lugar donde se procesan los alimentos, separar alimentos crudos y cocidos para evitar la contaminación de estos últimos, cocinar completamente los alimentos, mantenerlos a temperaturas seguras (menos de 4° centígrados para que los patógenos dejen de multiplicarse y más de 65° para que mueran) y utilizar agua y materias primas seguras, es decir, que estén previamente tratadas.

Este documento, dijo la ponente, se ha traducido a 87 idiomas e implementado en más de 100 países, con adaptaciones para la producción y venta de alimentos y para su aplicación en casas y escuelas.

A la exposición siguió una serie de preguntas y comentarios del público, en la que se habló sobre la reglamentación que existe en México, completa y estricta aunque generalmente aplicada por personas que no conocen sobre el tema, sobre cómo aplicar estas medidas en la producción de frutos secos, entre otros temas.

jueves, 23 de julio de 2026

Programa del V Festival de Poesía y Narrativa Antonio Alatorre


 Entre el viernes 24 y el domingo 26 de julio se celebrará en el Museo y Centro Regional de las Artes de Autlán se celebrará la quinta edición del Festival de Poesía y Narrativa Antonio Alatorre, bajo el siguiente programa:

Viernes 24 de julio:
16:45 horas: conferencia Literatura y Derecho, por Satriani Durán.
17:45 horas: presentación del libro Señorita Mares, de Carlos Efrén Rangel.
18:45 horas: mesa de lectura con Pablo Sabalza, Josefina Valera, Ana Morfín y María Fernanda Sánchez.
20:00 horas: representación escénica Cimarrón, por Leo Correa.

Sábado 25 de julio:
16:45 horas: presentación del libro Quijada de burro, de Pablo Arciniegas.
18:00 horas: conferencia Vadillo: el arte como pretexto ideológico, de Miguel Ángel López Barajas.
19:00 horas: presentación de la plaqueta Alud de ausencia, de Rubén Fischer.
20:00 horas: mesa de lectura con Satriani Durán, Emmanuel Arias y Ana Morfín.

Domingo 26 de julio:
12:00 horas: presentación de la plaqueta No es un adiós, de Josefina Valera.
13:00 horas: presentación de Herida Clara, de María Fernanda Sánchez y Laura Miriam Ramírez Zamora.
14:00 horas: Slam poetry, con micrófono abierto.
17:00 horas: presentación de novedades de la editorial Señor Valdez, por Miriam Vaca y Arturo Valdez.
18:00 horas: presentación del libro Cuentos de un loco, de Alberto Íñiguez.
19:00 horas: presentación del libro Poetas de la grana, por Ruben Fischer y autores.
20:00 horas: concierto de Tamal 8.



martes, 21 de julio de 2026

Ofreció el pianista Daniel Michel un concierto con causa en el Museo Regional


 La noche de este lunes 20 de julio en el salón de usos múltiples del Museo y Centro Regional de las Artes de Autlán el joven pianista autlense Daniel Michel Hernández ofreció un recital en el piano Kawai de este recinto. La tercera llamada para iniciar el recital se dio a las 19:20 horas, con una asistencia que rebasó ampliamente el centenar de personas, entre quienes se encontraban los destacados músicos Jaime Gabino Gómez Acosta, Carlos Guadalupe Morán Bautista y Jorge Isaac Martínez Corona, familiares y amigos del pianista y público en general.

Este recital fue anunciado como “con causa” porque fue organizado para apoyar a Daniel en su proceso de titulación de la carrera de Técnico en Música, que cursa en la Universidad de Guadalajara como paso previo a la licenciatura en esta disciplina. El repertorio de Daniel incluyó música de los periodos clásico y romántico, además de obra de compositores impresionistas franceses del siglo XX y, lo que muchos de los asistentes más esperaban escuchar: las seis Bagatelas de don Hermilio Hernández.

Luego de un breve mensaje del director de Cultura del gobierno de Autlán, Esdras López Mundo, y de Yadira Michel, prima de Daniel e integrante de una familia dedicada a la música por seis generaciones, el pianista acudió al piano y comenzó a interpretar su programa, sin necesidad de leer las partituras. Los asistentes se mantuvieron expectantes y atentos a la ejecución de Daniel, quien a decir de algunos de los músicos que se encontraban presentes, ha ido mejorando su técnica y su repertorio desde sus inicios como alumno de la Escuela de Artes Municipal, bajo la tutela del profesor Jaime Gabino Gómez.



Daniel ha ofrecido otros recitales, aunque más breves, desde el año 2020. Ha participado en varias ediciones del Festival Áurea Corona, en la Semana Cultural Ernesto Medina Lima del Capítulo Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco y en colaboraciones con el ballet La Grana y con el Recinto Cultural Palacio del Arte, interpretando, entre otros, música de Chopin, de Bach, de Hermilio Hernández y el vals Lencha, de don Ernesto Medina Lima. Esta interpretación, hecha en la tercera Semana Cultural Ernesto Medina Lima, fue la tercera hecha en público de este vals, luego de su autor y del profesor Jaime Gabino Gómez.

El programa del concierto fue el siguiente:

Invención 8 en Fa mayor BWV 779 y Preludio y Fuga BWV 850, de Bach.

Tres movimientos de la Sonata Hoboken XVI: G1, de Haydn.

Vals Op. 64 no. 2 en Do Menor, de Chopin.

Seis bagatelas de Hermilio Hernández.

Intermedio

Le Picadilly, de Erik Satie.

Preludio en La menor, de Maurice Ravel.

Arabesque L. 66 no. 1 en Mi mayor, de Claude Debussy.

Summer, de Joe Hisaishi.

lunes, 20 de julio de 2026

Presentación del número 36 de la revista Papalotzi en Autlán

De izq. a der.: Guillermo Tovar, Berónica Palacios y Dante Alejandro Velázquez.

 La tarde del viernes 17 de julio en el salón de usos múltiples del Museo y Centro Regional de las Artes de Autlán fue presentado el número 36 de la revista literaria Papalotzi, que se publica desde el año 2004 en Chapala. La presentación, que fue la segunda de este número luego de la que se realizó en Guadalajara, comenzó a las 17:18 horas, con la asistencia de unas 20 personas.

Los comentarios sobre este número de la revista estuvieron a cargo de su directora, Berónica Palacios Rojas, el subdirector Dante Alejandro Velázquez y el cronista de Autlán, Guillermo Tovar Vázquez. El primer turno al micrófono fue para la directora de la revista, quien explicó el origen del nombre de esta publicación en la palabra náhuatl papalotl, que significa mariposa; la referencia a este insecto alado no está solamente en el nombre sino también en el diseño de la revista, que puede extenderse de manera que toma la forma de una mariposa batiendo sus alas. Ella explicó también que en la revista se aceptan colaboraciones en español y en alguna lengua indígena, siempre que hayan sido escritas y traducidas por el mismo autor; recordó cómo fue evolucionando el diseño de la revista y su organización y financiamiento, manteniéndose siempre independiente de cualquier instancia de gobierno, aunque han recibido becas en un par de ocasiones. Berónica describió a Papalotzi como un hijo al que cuidan y dijo que cada número ha tenido una evolución diferente, algunos han volado muy rápido y otros han tenido un proceso más lento, aunque todos se han realizado con mucha dedicación.

El cronista utilizó su intervención para hacer algunas consideraciones sobre la pertinencia de seguir publicando revistas en formato impreso, a propósito de la longevidad de Papalotzi y de la popularización de medios de comunicación electrónicos. Afirmó que las publicaciones impresas siguen ofreciendo servicios que no ofrecen los medios electrónicos, entre los que mencionó el aporte a la memoria colectiva, al propiciar la conservación de ejemplares que hablen a futuras generaciones de las preocupaciones, intereses y estilos de estos días. Luego de hacer una somera descripción del contenido de este número de Papalotzi, del que destacó el poema El cocoliztli, de Gustavo López, por su vínculo con la historia colonial temprana de Autlán, ofreció una relación de algunas de las revistas culturales que se han publicado en el municipio: desde los primeros periódicos publicados aquí en los años del Porfiriato y cuyos nombres sabemos gracias al trabajo de don Ernesto Medina Lima hasta la actual Logoria, pasando por Carnaval Autlán, dedicada a la tauromaquia; Soy Deporte, en la que se hablaba de temas deportivos y sociales; El Navegante, de la Caja Popular Cristóbal Colón y algunas que, no teniendo propiamente un objetivo cultural sí tenían al menos una sección de este tipo: Informina, de la Compañía Minera Autlán, y Avance, de la Sociedad de Profesores de la Escuela Preparatoria Regional de Autlán. Una mención especial le mereció el periódico Unidad, de la Benemérita Sociedad Mutualista de Empleados, Obreros y Artesanos, que se publica desde la década de 1960 pero vio sus mejores años en los 1970, cuando se convirtió en el principal medio impreso de Autlán y mantenía una Hoja Literaria en la que se publicaron poemas de autores autlenses, algunos solamente publicados ahí.

Dante Alejandro Velázquez cerró la presentación con el comentario de que la revista incluye textos de escritores consagrados, como Ricardo Yáñez, y de autores noveles, y expresó su deseo de que próximamente también haya autlenses publicados en ella. Leyó, para concluir, el poema No entiendo la particular anatomía de los conejos, de Gabriela Saldaña.

Al concluir la presentación hubo un espacio para comentarios y preguntas del público, en la que se habló sobre lo ingenioso del diseño de la revista, la importancia de que existan proyectos como este fuera de Guadalajara y una buena cantidad de felicitaciones.

Los organizadores tuvieron a la venta ejemplares de la revista y de algunos libros publicados por la editorial Papalotzi, además de que regalaron ejemplares de El otro lado de los cuentos, de Eder Barajas y de otros títulos. 

domingo, 19 de julio de 2026

Una conferencia sobre aviturismo en el Capítulo Costa Sur BSGEEJ


 La tarde del jueves 16 de julio en el Museo de El Grullo tuvo lugar una sesión académica del Capítulo Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco, que tuvo como anfitrión al biólogo Carlos Palomera García. La sesión comenzó a las 18:05 horas y tuvo una asistencia de alrededor de 25 personas.

El anfitrión presentó el trabajo Cuando el bosque habla en tének: construyendo un proyecto de aviturismo comunitario en la Huasteca Potosina, en el que explica el desarrollo de un proyecto de capacitación en atención a los turistas que acuden a visitar el sitio llamado Sótano de las Huahuas, cercano a la comunidad tének, o huasteca, de San Isidro Tampaxal. En este proyecto, operado por el Centro Universitario de la Costa Sur con profesionales de distintas áreas del conocimiento, Carlos Palomera participa con capacitación sobre biología de las aves.

El ponente explicó algunas generalidades sobre la cultura de los huastecos, quienes se llaman a sí mismos tének, y habitan una región entre San Luis Potosí, Veracruz, Hidalgo y Querétaro y hablan un idioma derivado del maya, del que se separó debido a la expansión mixe-zoque hacia el año 1800 a.C. En esa región, sin embargo, se hablan otros idiomas, derivados de las raíces maya, otopame, totonaco-tepehua y yutoazteca.

Carlos describió a la Huasteca como un “territorio sin igual”, abundante en agua y famosa por lugares como el ya mencionado Sótano de las Huahuas y el Sótano de las Golondrinas. El primero de ellos fue declarado Área Natural Protegida en 2001 y Paraíso Indígena en 2018; es una fosa de 60 metros de diámetro y 478 de profundidad que es utilizado como refugio nocturno por varias especies de aves, entre ellos las huahuas o guacamayas. A partir de la declaratoria de 2018, la comunidad de San Isidro Tampaxal tuvo la necesidad de capacitar a sus habitantes en el manejo de grupos de turistas y en la conservación de su territorio, por lo que invitó a la Universidad de Guadalajara a implementar un programa de capacitación multidisciplinario.

El trabajo que ha realizado este equipo de capacitación comenzó en septiembre de 2025 con la elaboración de un plan de acción basado en la NOM-09-TUR-2002, aprobado como diplomado en el Centro Universitario de la Costa Sur. Consiste en cuatro módulos con duración de una semana cada uno, de los cuales ya se han impartido dos, en noviembre de 2025 y en febrero de 2026 e incluye, en total, temas sobre biología y avistamiento de aves, uso de diversas herramientas, normatividad, identidad local y uso de redes sociales.

Sobre su experiencia personal, el ponente explicó que los capacitadores son los que han estado aprendiendo de los tének, conociendo sus costumbres y personalidad comunitaria (afirma que son tranquilos, no levantan la voz y tienen ciertas ceremonias habituales que deben aprender los visitantes) y compartiendo su conocimiento científico y el conocimiento tradicional de la comunidad. Para cerrar, Carlos Palomera dijo que las aves fueron el hilo conductor de este proyecto y no el destino final.