miércoles, 23 de junio de 2021

Conmemoración del bicentenario de la jura de la Independencia en Autlán

Los integrantes del presídium: Jesús Medina, Nabor de Niz, Miguel Íñiguez, Fausto Nava y Carlos Boyzo. Foto de Martha Corona.

 

La mañana de este lunes 21 de junio en el jardín Hidalgo se llevó a cabo una ceremonia para conmemorar el bicentenario de la jura de la Independencia por las autoridades y pueblo de Autlán, suceso ocurrido en ese mismo sitio el 21 de junio de 1821. A la ceremonia, organizada por el H. Ayuntamiento de Autlán y por el Capítulo Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco, asistieron alrededor de 30 personas, iniciando a las 10:20 horas.

El acto fue presidido por el alcalde de Autlán, Miguel Ángel Íñiguez Brambila; el coordinador honorario vitalicio del Capítulo Costa Sur, doctor Nabor de Niz Domínguez; el coordinador del Capítulo, profesor Fausto Nava González; y los ponentes, maestro Jesús D. Medina García y licenciado Carlos Martín Boyzo Nolasco. Entre los asistentes acudieron el vicario general de la diócesis de Autlán, presbítero Francisco Méndez García; el rector de la Universidad del Valle la Grana, presbítero Rafael Rico Jiménez; la directora de la unidad 143 de la Universidad Pedagógica Nacional, Veiruth Gama Soria; la directora del Museo y Centro Regional de las Artes, Martha Florentina Corona Santana, y representantes de instituciones y grupos culturales y de medios de comunicación.

La ceremonia se dividió en dos momentos: una sesión extraordinaria del Capítulo Costa Sur de la BSGEEJ, en el que se presentaron dos ponencias sobre la consumación de la Independencia en Autlán, y la inauguración de una placa conmemorativa instalada al centro del jardín Hidalgo.

El maestro Jesús Medina. Foto de Martha Corona.


Luego de que el profesor Fausto Nava declarara inaugurada la sesión del capítulo, el profesor Jesús Medina dictó la conferencia El acta de jura de la Independencia en Autlán. Un testimonio vigente. La exposición del maestro Medina comenzó leyendo el poema Preguntas de un obrero que lee, de Bertolt Brecht, sobre los trabajadores y guerreros anónimos que hicieron posible la construcción de las grandes ciudades y el logro de las famosas conquistas de la Historia.

 A lo largo de su intervención el maestro Medina compartió reflexiones sobre el surgimiento de la nación mexicana y las discusiones que sobre esto todavía se dan entre los expertos, así como sobre las distintas ideas de organización del nuevo país que surgieron desde el momento mismo de la consumación de la Independencia, entre quienes tomaban como modelo a las monarquías europeas y quienes preferían el ejemplo de los nacientes Estados Unidos; también habló sobre el surgimiento de una nueva clase social en América, la de los conocidos como criollos.

Sobre el acta de jura de la Independencia en Autlán, el maestro Medina dijo que es el equivalente local al Acta de Independencia de México, firmada el 28 de septiembre de 1821 en la ciudad de México. Ese documento, que se encuentra en el Archivo Histórico Municipal, es “símbolo y testimonio importante de la historia y el patrimonio de los americanos autlecos”. Consideró que “si se lograra integrar al calendario cívico de nuestra comunidad, sería una importante contribución a la cultura cívica de Autlán”. A esta cultura cívica, junto con otros elementos, la considera fundamental para las comunidades en un contexto de globalización.

El licenciado Carlos Boyzo. Foto de Martha Corona.


En su oportunidad el licenciado Carlos Boyzo, quien publicó por primera vez una transcripción del acta de la ceremonia del 21 de junio de 1821 en Autlán, enfatizó que Autlán fue de los pocos lugares del actual Estado de Jalisco en los que se celebró una ceremonia de jura de la Independencia y es, junto con Guadalajara, de los únicos municipios que conservan su acta. Dijo que esa ceremonia, con la que se consumó la Independencia en Autlán, dejaba atrás once años de guerra en los que los habitantes de la región padecieron violencia y calamidades y en los que fueron fusilados 36 insurgentes en Autlán, seis de ellos autlenses. Luego de leer los nombres de estos personajes, que constan en los registros de inhumaciones de la parroquia del Divino Salvador, dijo que deberían conservarse en la memoria colectiva y, además, permanecer escritos en un lugar público del centro de Autlán, donde terminaron sus vidas.

Luego de esto, el licenciado Boyzo dio un somero recorrido por algunos de los acontecimientos de la guerra de Independencia en Autlán, que él mismo ha difundido en diversas publicaciones: habló de la construcción de una muralla, del fusilamiento del cabecilla insurgente José Antonio Béjar y de otros hechos, luego de los cuales había necesidad y demanda de paz. Esta situación era generalizada en todo el país, lo que propició la conspiración entre Agustín de Iturbide y otros personajes, entre ellos Pedro Celestino Negrete, quien proclamó la Independencia “bajo la sombra de un guayabo en una casa solariega” en San Pedro Tlaquepaque el 13 de junio de 1821. Luego de que el día 14 se firmara en Guadalajara el Acta de Independencia se mandó orden a todos los partidos que componían la Intendencia de Guadalajara para que juraran esta acta, entre ellos Autlán, donde se verificó esta jura el día 21.

Enseguida el ponente leyó el acta que se levantó en Autlán como constancia de la ceremonia del 21 de junio y narró aspectos de las vidas y obras de algunos de sus firmantes: el sacerdote José Diego Gómez, el militar Domingo Antonio Fernández (administrador de la hacienda de Ahuacapán, que estaba intervenida por el gobierno por deudas de impuestos de los Gómez de Parada), el también militar José Luis Brambila (primer presidente del Ayuntamiento de Autlán) y el licenciado José Ramón Pacheco, quien ofreció el banquete para festejar la independencia en Autlán y que, posteriormente, sería diputado federal y diplomático, defensor de los intereses de México ante Francia en el contexto de la Guerra de los Pasteles.

Carlos Boyzo consideró que se debe reescribir la historia y darle a cada personaje lo que le corresponde. Dijo también que lo que sucedió en Autlán no está desligado de los acontecimientos nacionales y que, para honrar a los autlenses que nos antecedieron nos corresponde ser mejores ciudadanos.

Dicho esto el doctor Nabor de Niz clausuró la sesión del capítulo y los asistentes nos trasladamos al centro del jardín, donde el presidente municipal y los coordinadores del Capítulo Costa Sur procedieron a la develación de una placa instalada en una de las jardineras, frente a la estatua de Miguel Hidalgo. La placa luce esta inscripción:

“… y en seguida se iluminaron tres días todas las calles y en demostración de alegría adornaron sus casas y puertas dando a entender el regocijo de su libertad …”

En esta plaza, hoy hace 200 años las autoridades civiles, militares y eclesiásticas y el pueblo de Autlán se reunieron para celebrar una ceremonia de jura de la Independencia, adhiriéndose de esta forma al Plan de Iguala.

Sirva esta placa para mantener vivo este acontecimiento en la memoria de los autlenses y para reconocimiento permanente a quienes consumaron en Autlán la Independencia.

Autlán de la Grana, Jalisco, a 21 de junio de 2021




sábado, 19 de junio de 2021

Concierto de música clásica en el Aula Magna


 

Dentro de la Agenda Cultural 2021 A del Centro Universitario de la Costa Sur, la noche del viernes 18 de junio en el Aula Magna tuvo lugar un concierto de música clásica ofrecido por la Orquesta Sinfónica Juvenil de El Grullo, dirigida por el profesor Daniel Flores Regalado y, actuando como solistas, algunos profesores y alumnos de la Licenciatura en Artes del CUCSur. El concierto comenzó a las 20:25 horas y tuvo una asistencia presencial de alrededor de 80 personas, más los que lo siguieron mediante la transmisión en vivo que se realizó en la página de Facebook del centro universitario.

Es de sobra conocido el gran cartel que tiene la orquesta en Autlán, donde antes de la pandemia registraba llenos completos en cualquier foro que se presentara. Bueno, pues a la calidad de la orquesta, a la que el público autlense ya está acostumbrado, se agregaron anoche el talento de los solistas, algunos de los cuales arrancaron a los asistentes el impulso de ovacionarlos de pie.

El repertorio del concierto fue el siguiente:

* Saludo de amor, de Edward Elgar, interpretado por el profesor Mauricio Allera Malo (piano) y el alumno Alfredo Núñez Guzmán (cello). Ambos de la Licenciatura en Artes.

* Thais, de Jules Massenet, por Mauricio Allera (piano) y Ramón Piña (violín).

* Pavana, de Gabriel Fauré, por Mauricio Allera (piano) y Alfredo Mardueño (cello).

* Conga del fuego nuevo, de Arturo Márquez, interpretado por la orquesta.

* Ave María, de Schubert, por la orquesta y la soprano Pilar Gómez Ibarra Pérez Gil, profesora de canto en la Licenciatura en Artes.

* Concierto no. 1 para piano y orquesta, de Mozart, por la orquesta y Mauricio Allera al piano.

* Habanera, de Georges Bizet, por la orquesta y Pilar Gómez Ibarra.

* Danzón no. 2, de Arturo Márquez, por la orquesta y la alumna de la licenciatura en Artes Francia Sinaí Canal Arias al piano.

* Por ti volaré, de Francesco Sartori, por la orquesta y Pilar Gómez Ibarra.

Luego de que el doctor Hirineo Martínez Barragán, secretario académico del CUCSur, entregara reconocimientos a la orquesta y a los solistas y de que escucháramos un mensaje del profesor Flores Regalado sobre el compromiso y el disfrute de la música por parte de los integrantes de la orquesta, y como el público pidiera más música, los artistas volvieron a interpretar el Danzón no. 2 y Habanera, con la misma alineación precisada arriba.

jueves, 17 de junio de 2021

Tercera sesión del taller de lectura de Retrato de una niña triste


El martes pasado, 15 de junio, en el salón de usos múltiples del Museo Regional celebramos la tercera sesión del taller de lectura de la novela Retrato de una niña triste, de la escritora jalisciense Olivia Zúñiga. Con la asistencia de 12 talleristas, la sesión comenzó a las 17:15 horas.
Los trabajos de la semana fueron conducidos por Martha Corona, la directora del Museo. Ella propuso una dinámica de trabajo muy entretenida pero que resultó con alto grado de dificultad, sobre todo en la primera parte: nos entregó a cada participante una hoja con una abundante sopa de letras, en la que debíamos hallar el nombre de un personaje o situación de la novela (en cada hoja había nombres distintos).
Una vez encontrado el nombre había que hacer una descripción detallada del personaje, física y psicológica, determinar su influencia en la vida de Joanna y comparar sus características con las nuestras, para ver qué tan identificados estamos con él.
De esta forma revisamos a los personajes de la vida de Joanna en Tenamaxtlán, como su padrino Rafael, su abuelo, Antonia o las hermanas Ruelas, pero también situaciones, como las fiestas patronales o la primera comunión de la protagonista.
El taller terminará el primer fin de semana de julio, con una visita a Tenamaxtlán. 

domingo, 13 de junio de 2021

“Hace mucho que no oía a la Ana Gabriel”. Los cuarentones autlenses reciben la vacuna contra el coronavirus.


 

Entre el 8 y el 15 de junio de 2021 se está llevando a cabo en Autlán el proceso de vacunación contra el virus SARS-COV2, vulgo coronavirus, para las personas cuya edad va de los 40 a los 49 años. Otros grupos de población, como mujeres embarazadas y los mayores de 50 años que no recibieron la dosis en su momento también son atendidos, aunque su número no es tan representativo como el de los integrantes de la llamada Generación X.

A diferencia de las primeras jornadas de vacunación, cuando se abrieron puntos de atención en lugares como la primaria Reforma y el centro comunitario Tiopa Tlanextli, esta vez el único lugar donde se realiza la inoculación es el Centro Universitario de la Costa Sur, específicamente en el polideportivo Ramiro Vázquez Gutiérrez, vulgo (otra vez) IVEX o, más comúnmente, “la cancha fea esa que hicieron en la ex prepa”. Ahí los autlecos nacidos de 1981 para atrás (los que sí hemos aceptado vacunarnos a pesar de los miedos irracionales y las teorías conspiranoicas) nos hemos concentrado estos días en cantidades que no se veían desde el último Callejón del Vicio o desde las legendarias “bienvenidas” de la prepa o de la Universidad, allá por los 90 o los primeros 2000.

De hecho, los primeros días de la semana, según quienes acudieron a vacunarse por entonces, fueron bastante tranquilos, sin demasiada asistencia y con una fluidez notable. Pero el viernes, día que se anunció como el último en que se estaría aplicando el biológico (siempre había querido tener un pretexto para llamar así a la vacuna en algún texto), asistimos varios cientos de chavorrucos en pos de nuestra primera dosis de la sustancia desarrollada por Astra Zéneca. Yo llegué como a las 10:40 horas y la fila ya llegaba hasta el Centro Escolar Chapultepec, aunque en los siguientes minutos crecería aún más.

Bajo el inclemente solazo de los días previos al temporal de lluvias que, como sabemos, es todavía más quemante que el de otras temporadas, hubo que esperar un rato sin avanzar porque no había espacio dentro del también llamado CUCSur II, donde nos esperaba una tierna y acariciante sombrita. Estoicos, permanecimos en el lugar sin más expresión de incomodidad que secarnos el sudor de la frente con lo que tuviéramos a la mano o buscar algún espacio con un mínimo de altura y anchura (20 centímetros ya eran útiles) para sentarnos y aliviar un poco el incipiente dolor de rodillas.

Pero la fila comenzó a avanzar pronto, dejándonos bajo el cobijo de las sombras de los ficus de la Plaza Cívica. Para entonces ya se habían formado algunos corrillos entre los vecinos de fila, que recitaban los requisitos para tomar la vacuna, revisaban si los cumplían todos y, dado el caso, buscaban la manera de obtener esa fotocopia que les faltaba.

A los pocos minutos fuimos ingresados, previa revisión de los documentos que había que presentar, a una sala de espera instalada en el callejón que comunica a la Plaza Cívica con la calle de Clemente Amaya. Allí, cómodamente instalados en sillas “de tijera” y bajo la fresca sombra de las pingüicas, esperamos con mucha mayor comodidad la aún lejana vacuna. Aquí hubo que esperar un buen rato, mientras los que llegaron antes completaban los pasos que nosotros todavía ignorábamos. Pero ya alcanzábamos a oír la playlist que sonaba en un potente equipo instalado en la cancha y que los encargados de la logística habían preparado, con la delicada gentileza de haber seleccionado música de la que era popular cuando los aspirantes a la vacuna éramos jóvenes: por nuestras bien dispuestas orejas desfilaron Ana Gabriel, Maná, Laura Pausini, Luis Miguel, Sentidos Opuestos y otros por el estilo. Era como si, por un momento, hubiéramos viajado 25 años en el tiempo y sintonizáramos Radio Ambiente en una mañana cualquiera. Justo en la nostalgia.

En esta ya prolongada espera algunos de los pacientes leían, otros buscaban afanosamente algo en su celular o atendían mediante el mismo dispositivo asuntos impostergables del trabajo, otros conversaban recordando viejos tiempos, actualizándose en los chismes de los últimos años o comentando la música de fondo. Aprovechando la cautividad de los que esperábamos, un par de los llamados Servidores de la Nación, varones ambos, distribuyeron una historieta de uno de los moneros del gobierno, El Fisgón, con consejos sobre alimentación. Inevitable reflexionar sobre la conversión en seres moralizantes que han experimentado algunos humoristas y rocanroleros, tipo Cantinflas y Café Tacuba, y la decadencia que eso representa. Pero estos servidores del gobierno también nos repartieron un curioso folleto titulado Guía Ética para la Transformación de México, un como catecismo con 20 mandamientos, entre cívicos y religiosos, que los ciudadanos mexicanos debemos observar. Propaganda oficialista como primera vacuna.

De aquí fuimos conducidos, en un estricto orden que era garantizado por un número que constaba en la ficha que se nos entregó a cada uno luego de la revisión de los documentos, a una nueva sala de espera, ésta ubicada en uno de los pasillos de la ex prepa, justo afuera de donde estuvo en su tiempo la sala de maestros. Poco tiempo después pasaríamos ya a la cancha de no solo múltiples sino innumerables usos, a los que desde 2021 se agregará el de sala de vacunación. Ahí estaban ya dispuestas unas 15 filas de sillas en las que nos instalaríamos, siempre en el orden que ya mencioné, y donde esperaríamos, ahora sí, que alguien llegara a vacunarnos.

Estas filas estaban “encontradas”, es decir, una orientada de oriente a poniente y la siguiente en sentido contrario. Mientras esperábamos llegaron más Servidores de la Nación aunque, en contraste con sus compañeros que repartían propaganda, éstas eran mujeres jóvenes. Ellas, además, no repartían sino que recogían información de cada uno de nosotros: edad, padecimientos o alergias y otros datos útiles de conocer antes de recibir la dosis. Poco después de estas servidoras llegaba el dueto vacunador: un soldado transportando una hielera llena de dosis y una enfermera aplicando una a cada paciente. Un par de minutos después de recibir la inyección, pasaba un joven a indicarnos los síntomas que posiblemente experimentaríamos en los días siguientes (malestar general, diversos tipos de dolores, diarrea, náuseas), nos recomendaba no automedicarnos y tomar, en su caso, solo paracetamol, y nos explicaba que podíamos hacer nuestra vida normal: no había, como temíamos, que dejar de beber o comer cosa alguna. Luego de recibir esta información y ya sin el orden que habíamos conservado en las dos horas y media anteriores, desalojamos el polideportivo para salir a la Plaza Cívica y a la rutina que algunos ya habíamos olvidado.

Todo este proceso fue muy ordenado y eficiente y, además, fue evidente el esfuerzo para que también fuera placentero: además del detalle de la música, todos tuvimos un trato amable y paciente de parte de quienes nos atendieron, casi todos voluntarios y muy jóvenes, en un ambiente jovial y relajado.

A todos ellos, enfermeras, estudiantes, soldados, profesores de la Universidad y hasta a las Servidoras de la Nación que sí hacían algo útil, mi reconocimiento y gratitud. Su esfuerzo ayudará a que pronto regresemos a la normalidad.




sábado, 12 de junio de 2021

Un recuerdo literario de la Revolución en la sesión del Capítulo Costa Sur de la BSGEEJ

Madero con José de la Luz Blanco y Juan Sánchez Azcona. Foto de Portal Académico de la UNAM.

 Este sábado 12 de junio el Capítulo Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco celebró su sesión ordinaria del mes mediante la aplicación Meet.  La parte pública de la sesión comenzó a las 11:00 horas y se desarrolló ante unos 15 asistentes virtuales.

El anfitrión de la jornada fue el maestro Alfredo Tomás Ortega Ojeda, quien leyó un texto titulado Los alzados de Madero, que forma parte de un trabajo mayor que él mismo está realizando: una novela sobre Pedro Zamora.

Este texto, que el maestro Ortega calificó de “pequeño ejercicio literario”, está redactado en primera persona. La palabra parece pertenecer a un personaje revolucionario que hace un repaso sobre los acontecimientos de la primera etapa de la Revolución, entre los levantamientos previos al 20 de noviembre de 1910 y la caída de Porfirio Díaz: el alzamiento anticipado de Toribio Ortega en la población de Cuchillo Parado, Chihuahua, el 13 de noviembre de 1910; la reunión entre los presidentes William Taft y Porfirio Díaz en la frontera entre El Paso y Ciudad Juárez el 16 de octubre de 1909, que traería consecuencias en el desarrollo de la Revolución; el ataque de los hermanos Flores Magón a la Baja California…

Pero el texto, en el que también menciona a las insurrecciones que estallaron en distintos lugares del país a lo largo de 1911, no es solo una lista de fechas y nombres de personajes: haciendo gala del oficio narrativo que ya es conocido en su autor (el maestro Ortega es cuentista, autor de varios libros y ganador de premios), nos presenta esta relación histórica como una narración entretenida, fácil de seguir y de entender. En ella hay pasajes que provocan emociones y desatan la reflexión: en uno de ellos el maestro Ortega imagina el semblante de Madero al cruzar la frontera desde Estados Unidos el 20 de noviembre de 1910, al frente de 20 hombres en lugar de los 500 que esperaba reunir, así como sus posibles diálogos con su tío Catarino en esa difícil fecha.

A lo largo de la presentación el autor hizo algunos comentarios sobre cómo se enseña la Historia en la escuela, aprendiendo nombres y fechas pero sin reflexionar sobre lo que esos datos significan. En su opinión, esto provoca que celebremos fechas en las que no ocurrió algo tan significativo, como el 20 de noviembre, y tengamos en el olvido otras, como el 27 de septiembre, que han sido fundamentales para nuestra historia. El maestro Ortega dijo sobre esto que “celebramos no lo que ocurrió sino lo que anhelábamos que sucediera”.

martes, 8 de junio de 2021

Segunda sesión del taller de lectura de Retrato de una niña triste


 La tarde de este martes 8 de junio en el salón de usos múltiples del Museo Regional se llevó a cabo la segunda sesión del taller de lectura de la novela Retrato de una niña triste, de la escritora jalisciense Olivia Zúñiga. A esta sesión, que comenzó a las 17:10 horas, asistieron 13 personas.
Los trabajos de la tarde fueron dirigidos por el profesor Carlos Efrén Rangel, quien los dividió en dos partes. La primera fue de conocimiento entre los talleristas y de romper el hielo: cada uno de los asistentes dijimos nuestro nombre y, en los casos en que fue posible, explicamos por qué nos fue impuesto y el significado del mismo. Esta actividad no fue ajena a la novela, sino que se trató también de una emulación de la terapia a la que se somete Joana, la protagonista, en el pasaje que habíamos leído de tarea.
En la segunda actividad se formaron cuatro equipos y a cada uno se le asignó un trabajo: una descripción física y psicológica de Joana, de la vida en la Guadalajara que conoció la protagonista, de Tenamaxtlán durante su infancia y, para contextualizar, un panorama de Autlán en los años en que Joana vivió en Tena.
Todos los trabajos fueron expuestos al pleno, donde fueron ampliamente comentados. 

sábado, 5 de junio de 2021

Celebró la BSGEEJ una sesión académica solemne en Autlán

Al filo del mediodía de este sábado 5 de junio la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco celebró una sesión académica solemne para que dos nuevas socias presentaran sus trabajos de ingreso a su Capítulo Costa Sur. Comenzó a las 12:15 horas, luego de resolver algunos problemas técnicos con el audio.

Si en el primer párrafo no indiqué el lugar donde la sesión se celebró es porque, siguiendo las recomendaciones sanitarias vigentes, ésta no tuvo un sitio específico de realización. O, mejor dicho, los participantes en ella no estuvieron en un solo lugar físico sino en varios: los directivos de la Sociedad estuvieron en sus domicilios o en la casa sede y algunos de los socios del Capítulo Costa Sur y las recipiendarias en el salón de usos múltiples del Museo y Centro Regional de las Artes. En este último lugar hubo unos 25 asistentes y en línea una cantidad similar. Todos reunidos, gracias a la tecnología, en una sesión de la aplicación Zoom: quienes nos encontrábamos en Autlán podíamos interactuar con la directiva de la Sociedad viéndolos en una pantalla dispuesta en una de las esquinas del salón; de esta manera la presidente, doctora Adriana Ruiz Razura, pudo tomar la protesta correspondiente a las nuevas socias.

Cristina Jiménez en su exposición.


La primera en presentar su trabajo de ingreso fue la nutrióloga Cristina Jiménez Camberos, con el título Un programa de inocuidad para el Mercado Juárez de Autlán. La exposición comenzó con algunas consideraciones sobre los mercados como espacios de convivencia y de intercambio sociocultural, que tienen como precursores a los tianguis prehispánicos. Según la Organización Mundial de la Salud, los mercados tienen potencial como atractivo turístico y cultural y son necesarios para mantener el estado de salud y la cultura gastronómica.

En un segundo momento de la presentación, la ponente habló sobre las enfermedades transmitidas por alimentos, que son patologías asociadas a la ingesta de agua o alimentos contaminados que son un problema de salud pública que impacta directamente a la economía: según datos también de la OMS, en 2015 1 de cada 10 personas fue afectada por este tipo de enfermedades y se declaran 1,500 millones de enfermedades diarreicas cada año.

En los mercados, dijo, los brotes de estas enfermedades se transmiten fácilmente, debido a la existencia de contenedores de basura, la presencia de plagas, la contaminación cruzada, que se da por la coexistencia de alimentos preparados y materias primas, así como el desconocimiento en su manejo.

Ya hablando del Mercado Juárez, la ponente ofreció algunos antecedentes históricos mencionando al antiguo Parián y a la Plaza del Comercio, anteriores a la construcción del mercado que conocemos y que tiene 135 locales, 31 de ellos dedicados a la venta de alimentos preparados.

Este trabajo, explicó, es parte de un programa de inocuidad que se encuentra en proceso. Fue iniciado en 2019 y suspendido a causa de la pandemia. Está siendo aplicado, de forma voluntaria, a una cantidad de locales de venta de alimentos preparados, con apoyo del Ayuntamiento. Consiste en la recolección de datos generales, una evaluación de buenas prácticas de higiene según la Norma Oficial Mexicana 25, la evaluación de los resultados y la capacitación a los locatarios para mejorar aquellas prácticas que arrojaron peores resultados.

Todos los locales evaluados tuvieron buenos resultados en lo relativo a las instalaciones y el servicio pero la mayoría tuvo problemas con la higiene: la forma de limpiar los utensilios y las superficies, la vestimenta del personal y el manejo de los desechos. Una vez identificados los principales problemas, se diseñó un programa de capacitación, con temas como la técnica de lavado de manos, la vestimenta y equipo apropiado para el personal de los locales (incluía uso de cofia o cubre pelo y cubrebocas), el proceso de la contaminación cruzada y el manejo de desechos. Luego de la capacitación se volvió a aplicar la evaluación y se encontraron mejoras, aunque siguen existiendo áreas de oportunidad, como el manejo de los desechos y el uso del celular (un dispositivo que, explicó la nutrióloga, es una fuente importante de infección) entre los empleados.

Para cerrar su presentación, la maestra Cristina dijo que contar con mercados saludables es benéfico para toda la comunidad y es una responsabilidad compartida entre productores, consumidores y autoridades.

El doctor Alfredo Castañeda.


Este trabajo fue respondido por el doctor Alfredo Castañeda Palomera, quien habló también sobre la importancia de los mercados como punto de encuentro de la comunidad. Su importancia económica, dijo, ha sido minimizada por los supermercados y el comercio electrónico, aunque siguen siendo preferidos por las comunidades.

El doctor Castañeda habló de las dificultades que encontró la maestra Cristina Jiménez en el trabajo que expuso, el principal de ellos sería la resistencia de los locatarios para ser evaluados. Recomendó apoyarla y presentar a las autoridades municipales su propuesta, que es “útil y pertinente para el desarrollo de la región”.

Sylvia Corona en su exposición.


El segundo trabajo presentado fue el de la arquitecta Sylvia Herenia Corona Cortés, titulado Estudio genealógico de las familias del Sur de Jalisco, producto de más de 20 años de investigación. Este trabajo se enfoca en los orígenes de las familias Corona y Michel, que pudo localizar en el siglo XVI, con la llegada de los primeros conquistadores españoles a la región.

Para comenzar su presentación, la arquitecta explicó cuáles fueron sus fuentes y técnicas de investigación: primero fueron las entrevistas orales, que realizó durante 10 años junto con su primo Arturo Ville Corona en los Estados Unidos, hablando con miembros de las familias estudiadas que habían emigrado a aquel país. También recurrió a documentos de distinta índole, consultados en archivos civiles y parroquiales de todo el Sur de Jalisco y Colima, páginas web de genealogía y algunos análisis genéticos. También explicó algunas herramientas de la genealogía, como la tabla de parentescos y el árbol genealógico, útiles para investigaciones como la suya.

La exposición de Sylvia Corona fue abundante en datos de interés poco conocidos por quienes no son especialistas en el tema: habló de los enlaces consanguíneos que se han dado en los últimos 400 años en las familias estudiadas lo que, junto con la costumbre de poner indistintamente el apellido del padre, de la madre o aún de los abuelos a los niños, que prevaleció en el mundo hispánico hasta principios del siglo XVIII, dificultan mucho el seguimiento de las descendencias. Dijo también que los apellidos Corona, Godoy, Michel y Uribe son los principales con los que se han conectado los primeros inmigrantes españoles en nuestra región.

Pero el dato que acaso llamara más la atención fue el esclarecimiento de la ascendencia de las familias estudiadas: los Corona de Autlán, afirmó, descienden del encomendero Martín Monje y su esposa doña Isabel Álvarez Corona, mientras que los Michel vienen de Cristóbal Ordóñez, uno de los fundadores de Guadalajara, y Francisca Rifarache.

Acerca de los enlaces consanguíneos, dijo que en los documentos que ha analizado abundan las dispensas matrimoniales, para poder casarse entre primos o tíos y sobrinos, de los que presentó un ejemplo (del hacendado Pedro Regalado Michel Corona con Ana María Corona Vázquez). Las causas para que la Iglesia concediera estas dispensas podían ser la de que el solicitante fuera peninsular o hubiera vivido en una región distinta a la de su pretensa, que el parentesco fuera por afinidad o haber pedido que no se publicaran las amonestaciones para evitar causar vergüenza a las familias. Para lo que no había dispensa era para el parentesco espiritual (compadrazgo o padrinazgo).

La arquitecta Sylvia concluyó que su investigación ha sido base para el encuentro social de estas familias, así como para la reconstrucción histórica del Sur de Jalisco y Colima.

El doctor Nabor de Niz.


Este trabajo fue respondido por el doctor Nabor de Niz Domínguez, quien dijo que fue difícil analizar un trabajo tan gigantesco, que es una investigación fuera de lo común, no solo regional sino nacional e internacional. Habló de las andanzas de fray Juan de Padilla en los pueblos indígenas alrededor de la actual Villa Purificación y de la fundación de las cuatro “villas de Nuño” (Culiacán, Compostela, Purificación y Guadalajara), cuya región de influencia fue el teatro de acción de los trabajos de investigación de Sylvia. Consideró que el éxito literario e histórico de esta investigación obedece al rigor académico y a la devoción con que la realizó.

Enseguida, el coordinador del Capítulo Costsa Sur, profesor Fausto Nava González, impuso la venera a las dos nuevas socias, los socios que respondieron los trabajos les entregaron los pergaminos y la doctora Josefina Robles Cisneros, tesorera del Capítulo, les impuso el distintivo. Todos estos elementos constituyen los símbolos del ingreso a la Sociedad.

El video de la sesión puede verse en este enlace.

viernes, 4 de junio de 2021

Concierto Lírico en la Agenda Cultural 2021 A del CUCSur


 La noche de este viernes 4 de junio en el Aula Magna del Centro Universitario de la Costa Sur se llevó a cabo una fecha más de la Agenda Cultural 2021 A de ese centro de estudios, con la presentación, mediante un video pregrabado, del grupo Concierto Lírico. La exhibición del video comenzó muy puntual, a las 20:00 horas, y tuvo una asistencia física de alrededor de 10 personas.

El grupo está compuesto por tres artistas cubanos, de amplias y exitosas carreras y que actualmente se encuentran dando clases en el Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño de la Universidad de Guadalajara: el tenor Yunior Medrano Sánchez, la soprano Anisley Martínez Oliva y el pianista César Castro. Ellos ofrecieron un repertorio conformado en su mayor parte por arias de ópera, aunque también incluyó canciones populares de ambos lados del Atlántico.

En la primera parte, con Yunior Medrano en la voz y César Castro al piano, escuchamos lo siguiente:

Core ngrato, de Salvatore Cardillo.

Íntima, de Tata Nacho.

Recóndita armonía, de Giacomo Puccini.

Donna non vidi mai, de Giacomo Puccini.

 

Para la segunda parte Anisley Martínez cantó:

Oh mío babbino caro, de Giacomo Puccini.

Quando m´en vo, de Giacomo Puccini.

Mein Herr Marquis, de Johann Strauss.

 

En la parte final, con ambos cantantes a dúo:

Lippen Schweigen, de Franz Lehar.

Oh soave fanciulla, de Giacomo Puccini.

 

Fue curioso observar entre el público el impulso de aplaudir al terminar cada pieza, que era reprimido ante la ausencia física de los artistas. Seguramente es parte de la adaptación a las formas híbridas de presenciar las manifestaciones artísticas.

jueves, 3 de junio de 2021

Jornada de clausura de la IV Semana Cultural Ernesto Medina Lima

Apuntes sobre la finitud.


El sábado 22 de mayo, día del 14 aniversario luctuoso de don Ernesto Medina Lima, el Capítulo Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografia y Estadistica del Estado de Jalisco celebró la última jornada de la semana cultural dedicada a este personaje, en el salón de usos múltiples del Museo Regional.

Las actividades comenzaron a las 19:00 horas con la presentación del trabajo Apuntes sobre la finitud, del coordinador del Capítulo Juvenil Costa Sur de la Sociedad, Silvestre K´anil Díaz Landeros. El objetivo de este trabajo, dijo su autor, es invitarnos a volver nuestra vista a la certeza de nuestra finitud, a las sombras, para que, por contraste, la luz de nuestras vidas luzca más intensa.

Silvestre afirmó que debemos pensar en la finitud porque es algo que nos atañe y que todos experimentamos. La preocupación de las personas por el hecho de saberse frágiles y mortales está, dijo, expresada de diversas maneras en muchas formas del arte y de la cultura popular; para ejemplificarlo mencionó canciones como El tiempo es olvido, de La Barranca, y Stirb nicht vor mir, de Rammstein, y hasta una escena de la caricatura Looney Tunes en la que el coyote hace un truco de magia con gasolina y fuego, advirtiendo que es un truco que puede hacer solo una vez en la vida.

A lo largo de su presentación, Silvestre abordó distintos temas que se relacionan con el carácter finito de la vida humana, haciendo reflexiones sobre ellos y compartiendo lecturas, música, pinturas y otras obras inspiradas en esos temas: el paso del tiempo, con obras de Proust, Baudelaire, Lamartine y Borges; el concepto de la “caña pensante” de Pascal; el duelo por el fallecimiento de alguien cercano o por la ruptura de una relación amorosa o de amistad; la catarsis o purificación mediante el enfrentamiento de pasiones o sentimientos fuertes.

Luego de comentar la idea de que los humanos somos seres finitos creadores de eternidades, es decir, que nuestras obras pueden trascender a nuestra existencia, ponente también invitó a “pensar en escalones”: tener en cuenta lo que nuestros antepasados han construido y lo que nosotros construiremos para el futuro. A propósito de esto, puso el ejemplo de Louis Pasteur, cuyas investigaciones propiciaron el crecimiento de la esperanza de vida, y de algunos grandes creadores, como Beethoven o Mahler, que podrían considerarse más vivos ahora, a través de su obra, que cuando estaban aún en el mundo.

Ya sobre el final de su exposición Silvestre dijo que la finitud hace que cada uno de nuestros instantes sean más valiosos y propuso, por último, que “nos apoyemos en el sustrato que nos permita echar raíces en la eternidad, que aprovechemos nuestros tiempos”.

Durante su exposición recomendó el libro El ser para la muerte. Una antología sobre la finitud, de la doctora en filosofía por la UNAM Greta Rivera Kamaji.

La ponencia Apuntes sobre la finitud puede verse en este enlace.

Crónica de las Crónicas de Autlán.

En la segunda parte de la sesión el maestro Alfredo Tomás Ortega Ojeda expuso, en vivo pero a distancia (en el salón vimos su transmisión en vivo proyectada sobre una pantalla), el trabajo Crónica de las Crónicas de Autlán, una relación del proceso que desembocó en la publicación del libro más conocido de don Ernesto Medina Lima: Crónicas de Autlán de la Grana, Jalisco.

La exposición del maestro Ortega inició con su llegada a Autlán, a mediados de la década de 1990, como funcionario del recién creado Centro Universitario de la Costa Sur. En esos años conoció a don Ernesto Medina Lima, entonces cronista municipal de Autlán y jefe del Archivo Histórico Municipal. En esa época coincidieron en una tertulia que se llevó a cabo en la ahora abandonada y en ruinas casa Gómez Alatorre o Centro Cultural Autlán, donde también estuvo don Antonio Alatorre (en esa finca funcionó la escuela de la maestra María Mares, donde don Antonio estudió). En esa reunión don Ernesto leyó su crónica Autlán en tiempos de Antonio Alatorre.

Según recordó el maestro Ortega, don Ernesto fue una figura siempre presente, indispensable, en las actividades culturales que se desarrollaban por entonces en Autlán. En una visita que le hizo a su oficina en el archivo municipal, el maestro Ortega, para entonces coordinador de Extensión del CUCSur, le propuso la publicación de sus crónicas, a lo que don Ernesto accedió entusiasmado. Sin embargo, el entusiasmo fue menor cuando, al visitarlo en su casa, le pidió sus originales para fotocopiarlos y proceder con el trabajo de edición; don Ernesto mostró una cierta desconfianza de desprenderse de sus documentos.

Sin embargo, el cronista accedió y el trabajo comenzó: el fotocopiado de los originales, su transcripción en computadora, la selección y el orden en que aparecerían las crónicas en el libro. Al terminar este proceso, el maestro Ortega no era ya coordinador de Extensión sino jefe del departamento de Zonas Costeras del CUCSur, sin embargo, el trabajo continuó.

Don Ernesto pidió que fuera nada menos que don Antonio Alatorre quien prologara el libro, quien aceptó y entregó no solo una introducción a la obra sino lo que Ortega define como “una verdadera hemorragia de gratas memorias” de su terruño. Una segunda petición del autor del libro fue que éste se presentara en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara del año 2000 (el libro se terminó de imprimir en septiembre de ese año), lo que también se logró, gracias al apoyo del entonces rector del CUCSur, Salvador Acosta Romero, y del nuevo coordinador de Extensión, Jesús Medina García.

Para concluir, el maestro Ortega consideró que, junto con Autlán, de Rubén Villaseñor Bordes, La antigua Autlán de la Grana, de Lilia Victoria Oliver Sánchez, y El brujo de Autlán, de Antonio Alatorre, Crónicas de Autlán de la Grana, Jalisco es fundamental para conocer lo que ha sido y lo que es Autlán.

Para terminar la jornada, la familia Medina Pelayo, hijos y nietos de don Ernesto, dio un mensaje de agradecimiento al Capítulo Costa Sur por la celebración de esta cuarta semana cultural dedicada a este singular personaje.

La presentación del maestro Alfredo Ortega puede verse en este enlace.

miércoles, 2 de junio de 2021

Suplemento Pandemia y Salud del Capítulo Costa Sur de la BSGEEJ

 



Presentación por el profesor Fausto Nava González, coordinador del capítulo:

El Capítulo Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco (BSGEEJ), presidida por la doctora Adriana Ruíz Razura, en cumplimiento de su compromiso de coadyuvar con el pueblo y con las autoridades en el conocimiento de los problemas nacionales y la búsqueda de sus soluciones, está compartiendo con ustedes “El Coloquio Salud y la Pandemia por Covid-19”.

El científico, doctor Rodrigo Ramos Zúñiga, socio de este capítulo, se ha preocupado por investigar y estudiar la situación actual que sufre nuestro país, y para ello ha organizado este coloquio con el fin de acercarnos a la sociedad y emitir mensajes con información que sea accesible para la toma de decisiones en la comunidad por medio de los siguientes temas:

1. Salud física y mental, prevención y rutas de decisión en la pandemia de COVID-19.

2. Repercusiones socioeconómicas de la pandemia en la región y estrategias o recomendaciones para la recuperación.

3. Propuestas educativas y socioculturales como medio de resiliencia social ante la pandemia.

Muchas gracias doctor Rodrigo Ramos Zúñiga, gracias compañeros del capítulo y socios participantes de otros capítulos, y en especial, nuestro agradecimiento a todos ustedes que nos hacen el favor de escucharnos y leernos. Esperamos que este trabajo cumpla su cometido y que sea la base inicial de una serie de actividades que lo continúen frecuente y periódicamente en bien de nuestras comunidades.

Muchas gracias a todos y bienvenidos.

La revista se puede descargar en este enlace.

Índice:

Prólogo, por la doctora Adriana Ruiz Razura, presidente de la BSGEEJ............ 2
Presentación, por el profesor Fausto Nava González, coordinador del 
Capítulo Costa Sur de la BSGEEJ....................................................................... 5
Una nueva simbiosis global después del COVID-19, por el doctor Rodrigo
Ramos Zúñiga, coordinador del coloquio............................................................ 6
Opinión del doctor Fernando Petersen Aranguren, secretario de Salud
del Estado de Jalisco............................................................................................ 8
La pandemia de COVID-19, la salud y la sociedad, por el doctor Nabor
de Niz Domínguez, coordinador honorario vitalicio del Capítulo Costa Sur...... 10
Las curvas subsecuentes del COVID-19 en la sociedad, por el doctor
Rodrigo Ramos Zúñiga........................................................................................ 13
La agricultura, la alimentación y el sistema inmunológico, por el doctor
Alfredo Castañeda Palomera............................................................................... 17
El impacto socioeconómico del coronavirus en la pobreza de las familias
rurales de la Costa Sur de Jalisco, por el doctor Alfredo Castañeda Palomera.. 20
La perspectiva económica de la zona Costa Sur ante la pandemia por
COVID-19, por el licenciado Agustín Godoy Pelayo.......................................... 23
Murciélagos. ¿Qué son? ¿Dónde están? ¿Con qué se comen? ¿Se comen?,
por la doctora María Magdalena Ramírez Martínez............................................ 26
La dualidad humana ante las grandes adversidades, por el maestro Jesús
D. Medina García................................................................................................. 29
La bioética en el plan de vacunación para COVID-19, por el doctor
Rodrigo Ramos Zúñiga........................................................................................ 33

martes, 1 de junio de 2021

(Nueva) Primera sesión del taller de lectura de Retrato de una niña triste.

 


La tarde de este martes 1 de junio en el salón de usos múltiples del Museo Regional se celebró, de nuevo, la primera sesión del taller de lectura de la novela Retrato de una niña triste, de Olivia Zúñiga. La sesión comenzó a las 17:10 horas y tuvo una asistencia de ocho personas.

Dije que la sesión se celebró de nuevo porque este taller, el quinto de su tipo que organiza el Museo, ya había iniciado el martes 3 de marzo de 2020 pero tuvo que ser suspendido debido a la pandemia. Fue hasta hoy, 15 meses después, que lo pudimos reiniciar.

La sesión de hoy comenzó con una exposición de Guillermo Tovar, cronista de Autlán, de algunos datos biográficos de la autora de la novela y del padre de ella, el general Eugenio Zúñiga, así como de la historia y características de la penitenciaría de Escobedo de Guadalajara, lugar donde el general estuvo preso durante la infancia de Olivia. El cronista explicó que, aunque está información no parecería muy relacionada con la novela, ayudaría a entender mejor algunos pasajes y descripciones que aparecen en ella.

Luego de esta exposición los asistentes leímos en voz alta, por turnos, el primer capítulo de la novela, en la que la protagonista, Joana, narra su estancia en la clínica Mayo durante un tratamiento médico. Luego de la lectura los participantes hicimos algunos comentarios sobre el tono oscuro de la prosa de Olivia Zúñiga, el desamparo y la tristeza que refleja y que anticipan el ambiente de la novela.

Los trabajos del taller continuarán durante todos los martes de junio, entre las 17:00 y las 19:00 horas. Los trabajos culminarán con una visita a Tenamaxtlán, el lugar donde transcurre la infancia de la protagonista, el primer fin de semana de julio.

Antes de este taller se realizaron en el Museo los de las novelas Pedro Páramo, La feria, Al filo del agua y La canoa perdida. 

lunes, 31 de mayo de 2021

Tercera jornada de la IV Semana Cultural Ernesto Medina Lima

Martha Corona en su presentación.

 El pasado viernes 21 de mayo en el salón de usos múltiples del Museo Regional se celebró la tercera jornada de la IV Semana Cultural Ernesto Medina Lima del Capítulo Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco. Una jornada dedicada a la historia de Autlán.

Con la asistencia física de unas 50 personas y virtual (mediante la transmisión en vivo por la página de Facebook del capítulo) de alrededor de 20, los trabajos comenzaron a las 19:00 horas, con la exposición del trabajo El Parián. Las tiendas que rodeaban la Plaza del Comercio, de Martha Florentina Corona Santana, directora del Museo Regional.

La ponente comenzó explicando que este es su segundo trabajo de una trilogía sobre el centro de Autlán, que comenzó con De paso por la Plaza del Comercio, que presentó en la III Semana Cultural Ernesto Medina Lima y que culminará con un próximo trabajo sobre los portales. Pidió también a los asistentes que imaginaran la fisonomía del centro de Autlán en el siglo XIX, sin el jardín Constitución, sin el portal Juárez y toda la cuadra donde ahora se encuentra el módulo del Servicio de Administración Tributaria, sin la Presidencia Municipal como la conocemos, entre otros elementos faltantes. En cambio, existía un kiosco de madera en la Plaza de Armas, hoy jardín Hidalgo, una explanada dedicada a la instalación del mercado en el hoy jardín Constitución, el espacio para la plaza de toros donde ahora está el mercado…

Martha pasó enseguida a explicar el origen de la palabra parián, que fue importada de las Filipinas junto con muchos otros elementos culturales y cuyo significado original es mercado. Como parián era conocido el espacio que ahora ocupan los portales Morelos y Vicente Guerrero, en los que había una serie de comercios, a manera de mercado. La expositora mostró algunas imágenes de los parianes de México y de Puebla, para compararlos con el portal Morelos sin arcos (mediante fotografías del terremoto de 1932) en los que pudimos notar las similitudes físicas de esos espacios: una serie de puertas iguales y muy juntas entre sí, que servían de acceso a los distintos comercios, ausencia de arcos y, sobre todo, la vocación comercial.

Martha Corona expuso también un expediente de 1870 en el que los “locatarios” del parián, entre quienes se encontraba el benefactor Antonio Borbón, en el que piden a la jefatura política de Autlán les reconozca la propiedad sobre sus locales, de los que venían pagando derecho de piso desde, en algunos casos, más de cuarenta años. Este expediente es tan detallado que permite conocer la ubicación y los linderos de cada local, así como la antigüedad del parián.

Exhibió también un croquis del centro de Autlán en 1870, con la ubicación de cada local y de los espacios que antes estuvieron en el centro y que ya desaparecieron, como la plaza de toros y el cementerio.

La presentación de Martha puede verse en este enlace.

 

Guillermo Tovar y Jaime Gabino Gómez.

En la segunda parte de la jornada, que comenzó a las 20:00 horas, el cronista de Autlán, Guillermo Tovar Vázquez, presentó su libro Un pueblo que canta. Historia del Orfeón Proa.

En la presentación fungió como comentarista el profesor Jaime Gabino Gómez Acosta, director de la Banda Autlán y maestro en la Escuela de Artes municipal, quien recordó el ambiente musical de Autlán a mediados del siglo XX, época en que se formó el orfeón y en la que existieron aquí orquestas de baile, un grupo de jazz y una orquesta sinfónica, además de grandes músicos y compositores. En este contexto ocurrió la llegada del profesor Francisco Espinosa Sánchez, quien promovió las actividades artísticas desde el Grupo Cultural Proa, del que el orfeón formó parte. Este orfeón, dijo el maestro Gómez, cantaba lo mismo canciones populares que polifonía del siglo XVI, con arreglos de músicos autlenses como Hermilio Hernández, Moisés Casillas y Moisés Alatorre.

Enseguida el autor del libro abundó en el panorama cultural del Autlán de la década de 1940, explicando que funcionaron grupos de teatro particulares, como el de la Sociedad Mutualista y otro que era dirigido por don Felipe Uribe, músicos y pintores de renombre, pero haciendo énfasis en el gusto musical: dijo que en Autlán se cantaba mientras se trabajaba, durante los quehaceres de la casa y aún en los ratos de descanso. Existía la costumbre, afirmó, de salir a la banqueta en familia al caer la tarde para platicar y cantar.

Habló también de la llegada a Autlán del profesor Francisco Espinosa, a la que calificó de “venturosa”, explicó el contexto político en que llegó este personaje: conflicto electoral luego de las votaciones de 1948, que obligaron al Congreso local a declarar nulas las elecciones y mandar a un diputado a encargarse de la administración municipal, que no era otro que el profesor Espinosa, un músico académico con una entonces incipiente carrera política. Tovar mencionó que este nuevo presidente municipal, en sus ratos libres, se dedicó a promover la cultura y las artes, mediante la conformación del Grupo Cultural Proa, que gestionó la venida a Autlán de artistas de otras latitudes a mostrar su trabajo.

Sin embargo, la parte más importante del grupo fue el Orfeón Proa, del que dijo que fue formado mediante convocatoria abierta. A los cantantes que acudieron a la invitación el profesor los clasificó por voces y los enseñó a cantar (ninguno tenía una formación en esta disciplina), formando con ello cantantes que representaron a Autlán en varios municipios de Jalisco y en los principales espacios culturales de Jalisco y de México: el teatro Degollado, el Palacio de Bellas Artes, el Conservatorio Nacional de Música, entre otros.

El autor del libro mencionó también los pormenores de la organización de la gira por la ciudad de México que hizo el orfeón en febrero de 1952, lograda con las gestiones de los autlenses radicados en esa capital, y mencionó algunas referencias al profesor Francisco Espinosa en obras de personajes como el cronista tapatío Juan López, Ramiro Villaseñor y Villaseñor y el escritor Agustín Yáñez, en las que se mencionan siempre las cualidades por las que es más recordado: su honestidad, don de gentes e interés por la promoción de la cultura.

A la presentación acudieron algunas ex integrantes del Orfeón Proa: María de Jesús y María Elena Cobián y Magdalena Martínez estuvieron en la sala, mientras que Bertha Orozco la siguió en línea.
Esta presentación puede verse en este enlace.

Campeonato Charro Estatal, Fase 1 de la Zona Sierra de Amula de Jalisco.


El día de ayer, domingo 30 de mayo, se llevó a cabo la primera parte del Campeonato Charro Estatal de la Zona Sierra de Amula de Jalisco. El evento tuvo lugar en el lienzo charro “Ismael Covarrubias Piña” de Juchitlán, donde la Asociación de Charros Nietos de Robles fungieron como anfitriones.

En esta primera fase, se presentaron en competencia 4 equipos: Hacienda Hermanos Simón de Autlán, Nietos de Robles de Juchitlán, Jalisciense de El Grullo y Rancho el Carrizal de Chiquilistlán.

A las 13:00 horas y después del chequeo médico de los equipos, inició el primer bloque con el desfile de presentación de los equipos Hacienda Hermanos Simón y Nietos de Robles, acompañados por Alejandra I, Reina de la Asociación de Charros Hacienda Hermanos Simón.
El segundo bloque dio inicio a las 16:00 horas y participaron Jalisciense y Rancho el Carrizal, quedando finalmente, después de una participación reñida por parte de los cuatro equipos, Hacienda Hermanos Simón encabezando esta primera fase del campeonato.

El próximo viernes 4 de junio los cuatro equipos se darán cita en el mismo lienzo charro de Juchitlán, para participar en la segunda fase del campeonato, por lo que les deseamos mucha suerte a todos los equipos.

Felicitamos a la Asociación de Charros Hacienda Hermanos Simón de nuestro municipio, por este primer triunfo, esperando poder contar con muchos más.



De las Suertes Charras:
Cala de Caballo: Consiste en demostrar la buena rienda del equino. Comienza con la punta, que es detener el caballo a todo galope partiendo desde el fondo del partidero, dentro de un rectángulo de 20 x 6 metros. Siguen los lados y medios lados, y finaliza con la ceja, que es recular al caballo en línea recta desde el rectángulo hasta una distancia de entre los 40 a 50 metros. 

Piales en el lienzo: Consiste en lazar a una yegua de las patas y detenerla, esto con una soga que se amarra a la cabeza de la silla. La yegua parte desde el fondo de la manga del lienzo y el charro montado a los 30 metros y mínimo a 4 metros de la distancia del contralienzo, avienta la reata para capturar las patas de la greñuda. Si es pial, rápidamente amarra la soga a la cabeza de la silla hasta que detiene la carrera de la yegua. Del roce entre la soga y la cabeza sale una espesa humareda con el olor característico de la charrería: el fuste quemado. 

Coleadero: Que tiene diferentes versiones en Latinoamérica y consiste en derribar toros jalándolos de la cola desde la propia montura. 

Jineteo de toro: Consiste en montar a un toro y resistir todos los reparos que este le mande al charro. 

Terna en el ruedo: Donde tienen cabida dos suertes, mismas que son independientes una de otra, la primera de ellas llamada Lazo Cabecero y el cual como su nombre lo dice, consiste en lazar a un toro de la cabeza, para enseguida continuar con la suerte de pial de ruedo que consiste en lazar las patas del novillo para con ayuda del lazo cabecero derribarlo, esta es la suerte más antigua de la Charrería. 

Jineteo de yegua: Es lo mismo que el jineteo de toro, nada más que en este caso es un equino. 

Manganas a Pie: En las que el charro laza las extremidades delanteras de la yegua para lograr derribarla. 

Manganas a Caballo: El mismo caso que en la suerte anterior, pero en esta suerte montado en su cabalgadura; en estas dos suertes se realiza el floreo de soga con el objetivo de ganar puntos. Regularmente se hacen resortes, arracadas y espejos, rematando de Rodada, Máscara o Bigotona y de Desdén, y Chorreando alrededor de los Cuadriles o con los Tirones de la Muerte (amarrando la soga a uno o ambos pies del Charro) o del Ahorcado (amarrando la soga al cuello del charro en un nudo que no se cierra). 

El Paso de la Muerte: Consistente en pasar de un caballo arrendado que va a pelo a una yegua bruta a todo galope.

Fuente: Las Suertes Charras

jueves, 27 de mayo de 2021

La llegada a Autlán de su primer obispo

El obispo Miguel González Ibarra. Wikimedia Commons.

 La diócesis rivoriense, con sede en Autlán, fue creada por el papa Juan XXIII el 28 de enero de 1961 mediante la bula “Cristifidelium utilitati”, con partes de los territorios de las diócesis de Colima y de Guadalajara. Para dirigir a la nueva diócesis fue designado el sacerdote Miguel González Ibarra, quien para entonces era párroco de Sayula.

Este personaje nació en Tlaquepaque el 29 de septiembre de 1918, se ordenó el 31 de mayo de 1945 y su primer destino fue la parroquia de Tepatitlán, como vicario cooperador. Pero donde más se le recuerda es en Tenamaxtlán, a donde llegó como párroco en 1949 y permaneció seis años. Allá organizó servicios educativos y religiosos para los niños y jóvenes. En 1957 fue designado párroco de Sayula, de donde pasó a dirigir la diócesis de Autlán. Fue el 20 de marzo de 1961 cuando el papa Juan XXIII expide la bula mediante la cual avisa a González Ibarra su designación como obispo.

La comunidad de la parroquia de Autlán comenzó a organizarse para recibir al nuevo párroco desde que se confirmó la noticia de la erección de la diócesis: el 12 de marzo se celebró una reunión en el Casino Autlense, convocada y presidida por el párroco Luis Gallardo Alcaraz, para organizar los festejos y, sobre todo, para buscar medios para financiarlos. Entre los participantes en estos preparativos estuvieron el licenciado Mauro González Luna, el párroco de El Grullo Librado Gómez, Jaime Llamas, Luis Felipe Castañeda, Javier Valencia Luna y muchos otros.

El primer obispo llegó a Autlán la tarde del 27 de mayo de 1961, entrando por la calle Hidalgo acompañado por el arzobispo de Guadalajara José Garibi Rivera, el delegado apostólico Luigi Raimondi, los obispos de Colima y de Querétaro, Ignacio de Alba y Alfonso Toriz Cobián, entre otros. La calle estaba adornada desde el día anterior con lazos de papel de colores blanco y amarillo y con arcos en todos los cruces. Además, claro, había una multitud aclamando al nuevo obispo. Esa tarde llegaron hasta la parroquia del Divino Salvador, donde se llevó a cabo en ese momento el acto solemne de erección de la diócesis. Esa noche, además, hubo un festival popular en la Alameda, con la participación de, entre otras, las bandas de música de El Grullo y Sayula, bailables a cargo de las escuelas 20 de Noviembre, Colegio de la Concepción, Tepeyac, entre otras.

Al día siguiente, 28 de mayo, a las 9 de la mañana, en este lugar se llevó a cabo la ceremonia de consagración del nuevo obispo. El templo estaba, como ahora, inconcluso, aunque con un grado de avance mucho menor. Se colocaron graderías de madera en los cruceros y se amuebló el resto del templo con bancas de otros templos, para alojar a una gran cantidad de fieles. La ceremonia fue presidida por José Garibi, quien hizo el interrogatorio de rigor a González Ibarra.

Luego de la ceremonia se sirvió un banquete en el Casino Autlense, después del cual el nuevo obispo hizo un recorrido por las calles de Autlán. Por la noche, para cerrar la jornada, hubo un acto literario musical en el Casino Autlense, en el que participaron nada menos que don Efraín González Luna y fray Octavio Michel con discursos, la profesora Áurea Corona al piano, un cuarteto de cuerdas en el que tocaron Moisés Alatorre y Álvaro Cuéllar, Gildardo Michel en el violín y Rogaciano Arias Michel con un poema compuesto por él para la ocasión.

Fuentes:

* MENDEZ García, Francisco. "Reconstruyendo la historia de una institución educativa. Seminario diocesano Santa María de Guadalupe". Autlán, 1996.
* VILLASEÑOR Bordes, Rubén. "Autlán". Guadalajara, 1987.