martes, 30 de enero de 2024

Fue inaugurada la Semana Cultural Taurina 2024


 Este lunes 29 de enero, por la noche, comenzaron en el Museo y Centro Regional de las Artes las actividades de la Semana Cultural Taurina previa al Carnaval Autlán 2024, organizada por Fomento Cultural Tauromaquia Hispanoamericana (FCTH), el Patronato Organizador del Carnaval y el Gobierno de Autlán. A la velada asistieron unas 100 personas, entre quienes encontramos a Karen Montes Ponce, princesa del Carnaval 2023; al contralor del gobierno de Autlán, Horacio Saray Meza y a Pedro Rosas, ex director de la Escuela Taurina Municipal de Autlán.

Esta primera jornada de la semana cultural comenzó a las 19:21 horas, en un acto presidido por Esdras López Mundo, director de Cultura del gobierno de Autlán, en representación del presidente municipal; Óscar Ruizesparza, de FCTH, y Armida Briseida Maldonado Rubio, una de los artistas cuya exposición se inauguraría minutos después. Cada uno de ellos dio un mensaje de agradecimiento, a organizadores, asistentes y empresa taurina.



A las 19:31 fue inaugurada formalmente, por el director de Cultura, una exposición de pintura y fotografía de tema taurino, con obra de las pintoras Armida Maldonado, Carmen Domínguez y Eugenia Vargas y de los fotógrafos Álvaro Ramírez y Gustavo Pelayo. En total, 24 pinturas y 30 fotos, montadas en el salón de usos múltiples, mismo sitio donde se desarrolló toda la actividad de esta jornada.

Luego de la inauguración, los organizadores de la semana cultural le rindieron un homenaje a Jesús Oliva Madrigal, el personaje que desde hace 45 años se ha encargado de pintar las farolas que caracterizan al Carnaval de Autlán y que podemos ver lo mismo en los desfiles de anuncio del Carnaval o del Entierro del Mal Humor, en los desfiles que también se llaman farolas o en los convites, anunciando las actividades que se realizarán en el Carnaval o expresando mediante la caricatura las inquietudes de los autlenses y los temas que se encuentran en la discusión pública.

Jesús Oliva también dio un mensaje, luego de recibir un reconocimiento. Explicó que el oficio de rotulista de las farolas es un trabajo que, aunque se le paga, lo hace de corazón, y le fue heredado nada menos que de don Jaime Gómez Vázquez, cuya faceta de rotulista estuvo siempre eclipsada por la de director de la Banda Autlán. Don Jesús recordó también a otros personajes importantes dentro de las tradiciones carnavalescas autlenses, como don Cliserio el piponero. La farola, dijo, es un cubito de madera que representa a Autlán y su problemática.



La última parte de la jornada fue la exposición titulada Festejo y Evolución. El Carnaval de Autlán en tres momentos históricos, a cargo del cronista municipal de Autlán, Guillermo Tovar Vázquez. Él inició su intervención explicando que la premisa de este trabajo es que el Carnaval, como todas las tradiciones y, en general, todas las actividades humanas, es objeto de un cambio constante. Para ejemplificar este cambio, describió cómo fueron los Carnavales autlenses de tres épocas: la República Restaurada y el Porfiriato, las décadas de 1930 y 1940, inmediatamente después de la apertura de la carretera a Guadalajara, y las últimas décadas del siglo XX, cuando el Carnaval comienza a diversificarse. De cada una de estas etapas mostró cuáles fueron las principales actividades, cómo era la organización del Carnaval y los cambios que de una a otra se fueron operando: pérdida de elementos, como los gremios, nacimiento de otros, como la plaza Alberto Balderas, y cambios profundos en otros, como los recibimientos.

La exposición del cronista estuvo basada en documentos que se encuentran en el Archivo Histórico Municipal, en crónicas y prensa de las diferentes épocas. Entre los datos que se expusieron estuvo un acta del Ayuntamiento de Autlán de febrero de 1867 en el que se tratan asuntos de la organización del Carnaval, las comisiones que se conformaban en el comité organizador del Carnaval en los años 1930, entre las que había para conseguir madera para la plaza o la contratación de toreros, y el momento en que nacieron elementos como el programa cultural o los conciertos masivos.

La última parte de la exposición fue interactiva y estuvo dedicada a especular qué cambios veríamos en el Carnaval en los próximos años: la desaparición definitiva de los recibimientos y de los gremios, la construcción de un foro para espectáculos masivos o modificaciones en la fiesta brava fueron algunos de ellos.

domingo, 21 de enero de 2024

Se celebró en Autlán el VII Día Municipal de la Chirimía

Durante el inicio de las albas.

 Este sábado 20 de enero, faltando dos semanas para el Entierro del Mal humor, en Autlán se celebró la séptima edición del Día Municipal de la Chirimía, una conmemoración de esta música tradicional que se estableció por acuerdo del Ayuntamiento el 19 de septiembre de 2017. El Día Municipal de la Chirimía corresponde con el inicio de las albas, anuncio de la proximidad del Carnaval que se hace por las calles de Autlán con esta música.

A las 6:00 horas, frente a la Presidencia Municipal, hubo una sencilla ceremonia para el inicio de las albas, en la que estuvieron presentes las chirimías López Peña y Tigres de Las Montañas, el presidente y el secretario del Ayuntamiento de Autlán y funcionarios municipales, así como personas interesadas en la conservación de la tradición de la chirimía. El presidente Gustavo Robles dio un breve mensaje en el que invitó a los autlenses a disfrutar de su principal fiesta del año; enseguida las dos chirimías tocaron, en el mismo sitio, las piezas Mariquita y Viva Autlán. Enseguida, partirían a cumplir con la primera jornada de su encomienda: los Tigres de Las Montañas salieron al norte, por la calle de Borbón, hacia el barrio de Las Montañas, mientras que los López Peña caminaron hacia el poniente, con rumbo al Mercado Juárez. A lo largo de las próximas dos semanas, los chirimilleros se escucharán, muy temprano, por todos los barrios de la ciudad.

Antes de comenzar el conversatorio.


Más tarde, en el atrio de la plaza de toros Alberto Balderas se llevó a cabo un conversatorio sobre la música de chirimía, como parte medular del Día Municipal de la Chirimía. Esta actividad se desarrolló al pie de la rampa que lleva hacia el tendido, por la entrada de sombra, justo a un lado de las placas conmemorativas de la chirimía. En el lugar se instalaron sillas suficientes para las más de 50 personas que asistieron, entre quienes se encontraban profesores y alumnos de primaria, así como alumnos de doctorado de la Universidad Santander; hubo también una exposición de algunos cuadros de los pintores Armida Maldonado y Mauricio Carrizales. La bandera de Autlán, instrumentos musicales, fotografías y algunos elementos de la indumentaria chirimillera, así como el espíritu carnavalesco de la plaza, redondeaban el ambiente para la celebración de la identidad autlense.

Antes de comenzar formalmente, las chirimías autlenses tocaron juntas algunos sones, como El torito o El novillo despuntado. Al terminar, comenzó la serie de siete ponencias con la que se tituló La chirimía en la época colonial, a cargo de Guillermo Tovar Vázquez, cronista municipal de Autlán, consistente en una relación de menciones de la música de chirimía en crónicas y documentos de los primeros 200 años después de la Conquista: aparece esta música desde la expedición cortesiana a Las Hibueras en 1524, en el recibimiento que le hicieron en los pueblos de Pátzcuaro y Tzintzuntzan a fray Alonso Ponce y en la recepción en Autlán del brazo de la Cruz del Astillero, pero también entre los oficios mejor pagados de las catedrales de Guadalajara y de México, donde la chirimía formaba parte del ceremonial religioso.

El segundo ponente fue el maestro Jesús Donaciano Medina García, catedrático del Centro Universitario de la Costa Sur (CUCSur), quien dio algunos datos del origen de la chirimía en Asia Central, de donde pasó a Europa con los árabes y, en el siglo XVI, a América. También explicó el proceso de la Conquista, deteniéndose especialmente en el documento conocido como “requerimiento”; concluyó diciendo que la llegada de la chirimía es producto de la Conquista y se ha ido adaptando mediante el mestizaje.

El doctor Hirepan Solorio Farfán es académico de la licenciatura en Artes del CUCSur. Él participó con una ponencia, que envió grabada debido a que no pudo asistir, titulada Apuntes intempestivos sobre la chirimía, en la que sostuvo que este instrumento pareciera ser un objeto natural de la geografía del Sur de Jalisco, aunque tiene detrás una historicidad. Explicó algunas diferencias entre las chirimías de distintas regiones, aunque se fusionan en un núcleo identitario, en cualquier ritual en que se utilice. Dijo que la chirimía es un instrumento arcaico, cuyas medidas, afinación y materiales con que se construye no corresponden necesariamente con lo establecido por la música occidental, es construido mediante la transmisión ágrafa del conocimiento, lo que da algunas diferencias de sonoridades, materiales y formas.



El siguiente turno correspondió a Roberto Tello Martínez, integrante del ballet La Grana, quien explicó las particularidades de la vestimenta que utilizan los chirimilleros autlenses, consistente en pantalón y camisa de manta, huaraches y sombrero, ropa que tiene su origen en el calzón de manta, cotón y ceñidor que utilizaba el pueblo hasta los inicios del siglo XX. Es una indumentaria mestiza, que sufrió prohibiciones durante el porfiriato y los primeros años de los gobiernos post revolucionarios, cuando se trataba de modernizar al país.

Enseguida, los asistentes escuchamos una grabación del Son de la Chirimía, compuesto por Manuel López Morales y César Noé López Peña. Este último nos dio una explicación de la letra, inspirada en un cuadro del pintor Mauricio Carrizales en la que aparecen dos chirimilleros en los portales del Mercado Juárez, anunciando el Carnaval.

El maestro Pedro Rosas, ex director de la Escuela Taurina Municipal de Autlán, presentó el trabajo La chirimía y la fiesta brava, donde habló del carácter taurino de la chirimía autlense y de la historia de la chirimía López Peña, iniciada en 2004. El maestro recordó su propia historia como chonero, o torero semiprofesional, y los recibimientos que le llegaron a hacer en pueblos de Michoacán con música semejante a la chirimía. También mencionó invitaciones que se le hicieron a la chirimía López Peña en distintos momentos para participar en corridas de toros en distintos lugares de México, algunas de las cuales no se concretaron.

El cronista taurino Carlos Efrén Rangel concluyó el conversatorio con una semblanza del chirimillero Manuel López Morales, enfatizando su carrera musical, que comenzó con la Banda Autlán bajo la dirección del maestro Jaime Gómez Vázquez y que incluyó el toque del timbal en las corridas de toros de la plaza Alberto Balderas. Habló también del chirimillero Toribio Morán Rayas, antecesor de Manuel, de quien contó un par de anécdotas relacionadas con grandes músicos: en la primera, Moisés Alatorre lo habría escuchado tocar en el Mercado Juárez, sorprendiéndolo la afinación que lograba al tocar la chirimía; la segunda tiene que ver con Chuy Lizárraga, quien se habría encontrado a don Toribio y a su compañero de chirimía esperando raite al terminar de tocar en El Grullo, les pidió que le tocaran algunas piezas y, luego de platicar un rato, los habría invitado al concierto que ofrecería la Banda El Recodo en el pueblo globero. También contó cómo don Toribio se negó a enseñar a Manuel a tocar la chirimía, dolido porque el patronato del Carnaval se negó a contratarlo durante varios años, trayendo su lugar a chirimilleros de otros lugares. Ante esto, Manuel López Morales aprendió a tocar con chirimilleros de Copala, Jalisco, quienes además le regalaron una chirimía que podría tener 130 años de antigüedad y que es la que toca normalmente.

La reunión terminó con un mensaje de Manuel López Morales sobre la importancia de conservar el patrimonio cultural de Autlán a través de su música tradicional y con la lectura de una de las placas conmemorativas, en la que aparecen los nombres de los chirimilleros de Autlán en los siglos XX y XXI.



jueves, 11 de enero de 2024

Inauguró la maestra Maricela Huitrón su primera exposición pictórica en el Museo Regional

Floreciendo en el desierto, óleo sobre tela de 2023.

 La noche del martes 9 de enero, en el Museo y Centro Regional de las Artes tuvo lugar la inauguración de la exposición En el atardecer de la vida. La infancia de la pintura, de la profesora Maricela Huitrón Pelayo, que con esto hizo la primera muestra formal de su trabajo como pintora. La ceremonia comenzó a las 20:00 horas, momento en que se hizo el corte del simbólico listón en la entrada al salón de usos múltiples, al que ingresaron unas 50 personas a contemplar la obra.

Luego de unos minutos en que los asistentes tuvimos la libertad de recorrer los cuadros expuestos en el salón, comenzó un recital de piano, a cargo de familiares cercanos de la profesora Maricela: Dante Lancelot Nava Rojas interpretó El río corre en ti, de Yiruma; Hansel Donovan Nava Rojas tocó Intermezzo, de Manuel M. Ponce y Zardas, de Vittorio Monti, y Fausto Nava González hizo lo propio con el vals Los patinadores, de Emile Waldteufel. Los dos primeros pianistas son nietos de la pintora y el tercero es su esposo. Luego de este programa musical, la maestra Maricela dio un mensaje de agradecimiento a quienes hicieron posible su exposición; ella explicó que comenzó a tomar clases de pintura con la artista autlense Azucena Soltero, con quien aprendió esta disciplina y tomó el gusto por desarrollarla.



La exposición está integrada por 55 cuadros al óleo sobre tela, en los que la autora retrata animales y plantas, con trazos gruesos definidos y recurriendo a colores fuertes y contrastantes, estas características hacen que la misma autora describa su obra como si fuera pintada por una niña de 7 años. La obra está dispuesta por temas: hay retratos de gatos, de perros y otros animales, así como plantas de diversas especies, con varios cuadros florales y otros de plantas desérticas. La autora viste a sus modelos con entornos diversos, que pueden ser un atardecer en el desierto, una noche estrellada inspirada en la obra de Van Gogh o el rincón de una casa.

En el atardecer de la vida. La infancia de la pintura estará disponible durante todo el mes de enero, en los horarios habituales del Museo.



domingo, 7 de enero de 2024

Bandoleros en la región de Autlán, una conferencia de Carlos Boyzo en el Museo Regional


 El sábado 6 de enero, por la mañana, el Capítulo Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco celebró su primera sesión ordinaria del año, en el salón de usos múltiples del Museo Regional. Con la asistencia de unas 25 personas, la parte pública de la sesión comenzó a las 11:00 horas, en la que el cronista Carlos Martín Boyzo Nolasco presentó su trabajo Bandoleros post revolucionarios en la región de Autlán.

La ponencia, que fue presentada vía remota desde Guadalajara, comenzó con una explicación en la que su autor mencionó que es parte de un trabajo de diez años de investigación, que espera publicar completa este año. En ella se ofrecen datos de la situación de inseguridad que vivían Autlán y la región entre el breve tiempo que pasó desde la amnistía de Pedro Zamora y el inicio de la rebelión delahuertista, cuando operaron aquí varias gavillas de bandoleros, rescoldo de la Revolución.

El ponente, para contextualizar el tema, habló del periodo en que Pedro Zamora estuvo en Autlán, entre mayo y agosto de 1920, como jefe de operaciones militares en la región, y de su último levantamiento, el día 9 de este último mes. Aquí nos explicó con cuántos recursos contaba Zamora en este levantamiento, tanto en cantidad de hombres armados como en dinero, que obtuvo de un préstamo forzoso que hizo a los ricos de Autlán.

Pero la parte medular de la conferencia se trató de otros personajes, que no pudieron abandonar “sus vidas de latrocinios”, como Mucio Maldonado, apodado “el Bote”, y su hermano Ramón, en la zona de San Gabriel y Tuxcacuesco; Agustín Michel en Tonaya y un jefe de la Acordada, de apellido Ochoa, en El Limón, quienes mantuvieron la inseguridad en los caminos y en los mismos pueblos de la región, ocasionando incluso que familias enteras abandonaran sus domicilios para mudarse a Guadalajara en busca de mejores condiciones de vida. En este periodo ocurrieron sucesos que hoy nos parecerían sumamente violentos: fusilamientos en el cuartel de La Luna, ubicado en la esquina de las actuales calles de Mariano de la Bárcena y Álvaro Obregón y/o el apilamiento de cadáveres en la acera de ese cuartel, el asalto a la hacienda de La Estancia por un grupo de individuos de los que se cree que eran antiguos trabajadores de ese lugar y el asalto a los domicilios de familias pacíficas, que incluían asesinatos, raptos y violaciones.

Carlos Boyzo concluyó su ponencia enfatizando el drama del desplazamiento de vecinos de Autlán a otras ciudades a causa de la inseguridad y el hecho de que, a pesar de la caída de Pedro Zamora, en la región se mantuvo el clima de violencia durante años.

Saxofón y mariachi en el Festival Navideño de Autlán

 El viernes 5 de enero por la noche tuvo lugar en el escenario montado en la calle Ernesto Medina Lima del centro de Autlán una velada musical dentro del programa del Festival Navideño 2023, con una programación variada. La música comenzó a las 20:00 horas, bajo un cielo despejado y un ambiente frío y ante la presencia de unas 150 personas.

Manuel López Morales


El primer turno fue para el profesor Manuel López Morales, quien ofreció un recital de saxofón en su concepto Elegance Sax, del que acaba de celebrar su aniversario 15 el pasado mes de noviembre. Con el acompañamiento de una pista musical, el profesor Manuel, muy conocido también por su faceta de chirimillero, interpretó música popular mexicana y de otras latitudes, comenzando su breve intervención con la canción Mi ciudad, a la que siguieron títulos como Dos arbolitos, Cómo han pasado los años, My heart will go on (la de la película Titanic) y En mi viejo San Juan.

Mariachi Azteca, con Gema Sánchez en la voz.


La segunda parte de la jornada estuvo a cargo del mariachi Azteca, de Alex Casillas, integrado por Juan Aréchiga en la vihuela, Alondra Blancas en el guitarrón, Leonel Rosales y Pablo Ventura en las trompetas, Cristian Aréchiga, Alejandro Casillas padre e hijo, Gema Sánchez y Daniela Arreola en los violines. El mariachi interpretó música popular mexicana, lo mismo de José Alfredo Jiménez que del Buki o de Juan Gabriel, aunque también escuchamos sones tradicionales. Hubo tres parejas que se pararon a bailar, participando en un concurso improvisado por el director del mariachi, Alejandro Casillas, mismo que se definió con el son El caporal. De este mariachi son de destacar la buena calidad de las voces, en especial las femeninas, y la constante interacción con el público, lo que ayudó a crear un ambiente de fiesta.