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lunes, 30 de abril de 2018

Refranero 4: Pareces manola

Las manolas del gremio Choferes durante el desfile de anuncio del Carnaval 2016.

Es común que cuando circulan dos personas por la calle, ya sea a pie o en cualquier clase de vehículo, la popularidad de una de ellas quede de manifiesto por la cantidad de personas a las que va saludando, al paso, por el camino: las constantes exclamaciones de "¡adiós, fulano!", "¡ese, zutano!", acompañadas por la señal de saludo, agitando levemente la mano levantada, pueden llegar a causar molestia a su acompañante por cortar continuamente el hilo de la conversación.
En Autlán, cuando una situación así ya es notoria, digamos cuando el aludido ya ha saludado a tres o más personas en una misma cuadra, puede ser que quien camina con él le diga de repente: "pareces manola". Esta expresión, que suele ser tomada de buena gana por aquel a quien va dirigida, tiene su origen en las manolas, uno de los principales protagonistas del Carnaval de Autlán. Son ellas las jóvenes que acompañan a las candidatas a reina durante los actos públicos, como farolas o desfiles.
Durante estos desfiles, como el del Entierro del Mal Humor, las manolas aparecen sentadas sobre el cofre de un automóvil o, de unos años para acá, en un carro alegórico, desde donde saludan graciosa y alegremente con la mano al público reunido en las aceras, a lo largo de todo el recorrido.
Y como en ese trance las manolas saludan a miles de personas, haciendo uso del recurso de la exageración los autlenses le atribuimos a nuestro amigo la popularidad, la gracia y el salero de una verdadera manola.

lunes, 2 de febrero de 2015

Refranero 3: Ya huele a petate

La antigua plaza de petates. Foto colección de Adán Corona.
Uno de los dichos más arraigados en Autlán y que además tiene un sabor plenamente local y una vigencia plena es el conocidísimo "ya huele a petate". Se utiliza en todos lados durante los meses previos al Carnaval, sobre todo cuando en la plática se hace una referencia, aunque sea vaga, a algún aspecto de la siguiente edición de la mayor fiesta de Autlán. Un ejemplo:

"- Ya andan unos trabajadores pintando las líneas amarillas de las banquetas del centro.
 - Órale, ya huele a petate."

El dicho no hace referencia a que durante el Carnaval algunos acostumbren fumar vegetales extraños o a la actividad sexual promiscua (por aquello de que el uso básico del petate es el de sustituto de una cama). Su origen es un verdadero olor a petate que se hacía presente antiguamente en el actual centro de Autlán en los días previos a esta festividad, disponiendo los ánimos de los habitantes a la alegría y la fiesta.
Este olor provenía de la construcción de la plaza de toros trashumante que sirvió para los festejos taurinos hasta antes de que existiera la Alberto Balderas. Cuando ya faltaba poco para el comienzo del Carnaval, los organizadores armaban la plaza con una estructura de madera, forrada posteriormente con petates, que servían como techo y asiento para los asistentes. Desde que se levantaba la estructura y se comenzaba a forrar, el olor del petate ya se sentía en sus alrededores.
En 1939, según don Ernesto Medina Lima, la Junta de Mejoras Materiales, presidida por don José Íñiguez, compró el terreno donde se asienta la actual plaza de toros. Antes de eso, la plaza de petates se construyó en distintos terrenos: donde actualmente está el mercado Juárez, el barrio de Los Huizilacates (cerca de la UPN), la Alameda, la calle Corona Araiza entre Nicolás Bravo y Gómez Farías y la cuadra donde ahora está la plaza Vista del Sol.
Hay una versión que dice que la forma de construcción de la plaza La Petatera, de Villa de Álvarez, Colima, se importó de Autlán, aunque no existe confirmación para esta afirmación.

lunes, 12 de enero de 2015

Refranero 2: Ahí con Elvira Mata



Todavía hace pocos años me tocó escuchar a una persona exclamar "Ahí con Elvira Mata", ante una pregunta de su interlocutor cuya respuesta resultaba muy obvia.
Elvira Mata fue una señora que por muchos años regenteó una farmacia ubicada por la calle de Álvaro Obregón, frente a la parroquia. Esta farmacia  fue muy popular entre las décadas de 1960 y 1980, llegando a ser de las más importantes del pueblo, después de la de don Abel Uribe. Era muy común que los autlenses acudieran ahí a conseguir remedios para casi cualquier achaque.
Por esa misma época surgió la irónica frase que comentamos hoy: cuando alguien preguntaba dónde podría conseguir algo que cualquiera sabría dónde encontrar (siempre y cuando no se tratara de productos farmacéuticos), se le aplicaba el "Ahí con Elvira Mata", como una forma de burlarse de la necedad de su pregunta. Un ejemplo:

"-Las llantas de mi carro ya están muy lisas, ¿dónde podré conseguir unas?
-Ahí con Elvira Mata."

Desde luego, en la farmacia de Elvira Mata no se vendían llantas.

lunes, 11 de agosto de 2014

Refranero 1: Préstamos de Rojas


Hace siglo y medio, durante la Intervención Francesa, Autlán y la región fueron el teatro de operaciones de grupos guerrilleros que combatían a los invasores, de los que el más importante fue el de Antonio Rojas. Originario de la hacienda de El Buey, en el municipio de Tepatitlán, este hombre ya era un bandolero y guerrillero experimentado cuando inició la invasión; de hecho, formó la Brigada Rojas en 1858, en apoyo al partido liberal y combatió a los franceses mediante tácticas guerrilleras en el sur de Jalisco y Colima.
Sin embargo, sus procedimientos crueles y sanguinarios, herencia de su época de bandido, propiciaron que no fuera bien visto por sus compañeros liberales. Santos Degollado, jefe del ejército republicano, lo declaró fuera de la ley en 1858, después de haber asesinado al conservador José María Blancarte, violando una amnistía. Poco después, sin embargo, tuvo que levantar este decreto ante la escasez de personal que aquejaba a los liberales.
Esta forma de proceder de Rojas se manifestaba también con el pueblo llano, que tuvo que sufrir todo tipo de vejaciones, asesinatos, robos y otros crímenes, "por el puro gusto de aprovechar aquellos momentos en que se podían cometer los mayores crímenes con la más segura impunidad", según escribió el periodista Ireneo Paz, quien lo conoció de cerca. Fue precursor de Pedro Zamora en la práctica del bandolerismo enmascarado con bandera política.
Uno de sus trabajos favoritos era la imposición de "préstamos" forzosos a los ricos de los pueblos importantes que quedaban bajo su poder. Estos préstamos no eran más que extorsiones, como las que cometió Zamora medio siglo después.
Esta actividad quedó grabada en la cultura popular de la región mediante la expresión "préstamos de Rojas", que se aplicaba a todo aquel préstamo de dinero del que se tenían serias dudas de su recuperación. Todavía los autlenses de hace un par de generaciones exclamaban "¡préstamos de Rojas!" cuando algún amigo o familiar le requería alguna cantidad de dinero, aunque fuera mínima, para dar a entender que ese dinero no regresaría, dada la fama de mala paga que se le adjudicaba el pediche.
Actualmente la expresión ya no se usa, al menos entre las generaciones más recientes, y queda solamente como un recuerdo de los dichos y las palabras que usaban los abuelos.