Mostrando entradas con la etiqueta Chirimía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Chirimía. Mostrar todas las entradas

lunes, 23 de marzo de 2026

Historia, patrimonio edificado y chirimía. Un resumen de la segunda jornada del XXII Coloquio Internacional de Temas Jaliscienses Mario Gómez Mata


 El sábado 21 de marzo se celebró en el aula magna Alfonso Herrera Soiné de la Casa de la Cultura de Lagos de Moreno la segunda jornada del XXII Coloquio Internacional de Temas Jaliscienses Mario Gómez Mata, que organiza el gobierno de ese municipio alteño a través del Archivo Histórico, en colaboración con el Colegio de Jalisco y el Centro Universitario de los Lagos de la Universidad de Guadalajara. La sesión comenzó a las 9:45 horas y tuvo una asistencia de alrededor de 20 personas.

En esta jornada hubo tres mesas, con nueve ponencias sobre historia, patrimonio edificado y antropología, en el siguiente orden:

Mesa 6:

La doctora Claudia Patricia Rivas Jiménez, académica del Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas de la Universidad de Guadalajara, abrió la jornada con el trabajo ¿Qué representa un nombre? Patrones de asignación de los nombres en la Guadalajara colonial tardía, del cual explicó que se trata de una aproximación inicial, en proceso, a los patrones de asignación de nombres a niños en Guadalajara, basado en un censo de esa ciudad levantado en 1821 y que es de los más detallados que existen. Luego de algunas consideraciones sobre las costumbres de culturas de distintas partes del mundo y de diferentes épocas en cuanto a los nombres propios y la forma en que las personas se dirigen a otras, presentó una tabla con los catorce apellidos más comunes en el censo mencionado (los más abundantes son Rodríguez, García y González) y un análisis de estos apellidos por calidad étnica. Entre los datos que encontró están la poca abundancia de apellidos de origen religioso, como Santiago, Cruz o Reyes) y el hecho de que indios y españoles compartían patrones de asignación de apellidos, por lo que no parece ser este patrón un componente de diferenciación social, como sí lo fueron la riqueza, el dominio del idioma español, entre otros.

El maestro Héctor Moreno Soto, académico de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, expuso Luchar en Tierra Ajena: El General Izaguirre y las columnas volantes del ejército en la guerra contra los cristeros de Los Altos de Jalisco 1927-1928, un análisis de las batallas libradas en los Altos en los primeros años de la Cristiada, recurriendo a mapas modernos y a soldados de juguete puestos sobre ellos para ilustrar los movimientos y posiciones de los combatientes. Sobre este análisis hubo también la explicación de la conformación de las columnas federales que vinieron a combatir a los cristeros en los Altos, con un alto porcentaje de soldados yaquis tomados mediante leva y mandados por generales norteños, algunos de ellos famosos por su crueldad. Un caso paradigmático fue el del general Juan Bautista Izaguirre, quien cometió una masacre en Lagos de Moreno que implicó el asesinato y tortura de inocentes en la antigua cárcel municipal y la baja del general del Ejército.

La doctora Claudia Gamiño Estrada, académica del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad de Guadalajara, presentó el trabajo De Reina a periodista: Lolita de la Mora, una aproximación a su historia, sobre la vida de la periodista laguense Lolita de la Mora y su trabajo de varias décadas. Con la intención de visibilizar a las mujeres de Lagos a través del trabajo periodístico de Lolita de la Mora, compartió datos biográficos y profesionales de este personaje, emparentado con Alfonso de Alba y quien escribió en medios como Siempre! y fundó el periódico local Provincia, trabajó para la agencia EFE y entrevistó a grandes protagonistas de su tiempo, como Fidel Castro. El trabajo de la doctora Gamiño incluye un análisis detallado de los textos que Lolita publicó en la revista Sucesos para todos.

Mesa 6. De izq. a der.: Héctor Moreno, Claudia Rivas y Claudia Gamiño.


Mesa 7:

La doctora Martha Rosalía Sánchez López, profesora en el Departamento de Turismo, Recreación y Servicio, del Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas de la Universidad de Guadalajara, presentó el trabajo La difusión del patrimonio mundial orientado a estudiantes de educación básica, en la ciudad de Lagos de Moreno, Jalisco. “Acercar a los jóvenes a su ciudad”, consistente en una propuesta de incluir en la enseñanza de los alumnos de nivel básico de Lagos materias sobre el patrimonio cultural de su municipio, empezando con las declaratorias con que cuenta ese lugar (Patrimonio de la Humanidad, zona de monumentos históricos, entre otras), la importancia de la conservación de su patrimonio arquitectónico y la difusión de su patrimonio cultural inmaterial. En sus propias palabras, “se buscan jóvenes sensibilizados en el patrimonio de su comunidad”.

El arquitecto Diego Hernández García propuso el trabajo Lagos de Moreno, coyunturas y confrontaciones urbanas y arquitectónicas: un plan de manejo para el patrimonio arquitectónico laguense, un extenso análisis del patrimonio edificado de Lagos con el objetivo de crear un plan de manejo que permita su conservación mientras se le mantiene en uso. Además de los problemas que presenta el centro histórico de Lagos, como la vialidad complicada y la poca claridad en la reglamentación de construcción, el ruido y el drenaje, el ponente planteó algunas preguntas sobre cuál debería ser el punto de partida para el mencionado plan de manejo: integrar el centro con los otros barrios o dejarlo como un museo al aire libre, plantear un programa de conservación excluyente o mantener el espacio público abierto a todos los habitantes y visitantes… la ponencia concluyó con algunas imágenes generadas con inteligencia artificial sobre cómo podría verse Lagos de Moreno en el futuro, según distintas concepciones del desarrollo urbano.

El abogado Francisco Javier Sánchez Muñoz, cronista de San Miguel el Alto, presentó Decretos de Zonas de Monumentos Históricos. Su importancia para proteger el patrimonio histórico edificado. Reflexiones sobre San Miguel el Alto, Jalisco a 25 años de la obtención de esta protección, un trabajo en el que explica que la declaratoria de zona de monumentos históricos se da a un lugar que cuenta con varios elementos relacionados con acontecimientos históricos relevantes, con la intención de protegerlos. Afirmó que, aunque es una declaratoria que expide la Presidencia de la República y cuenta con una reglamentación extensa, es poca la importancia que se le ha dado por los lugares que cuentan con ella, al no aplicar los recursos y la planificación necesaria en su conservación y en su difusión, contrario a lo que ocurre con la categoría de Pueblo Mágico, una etiqueta comercial. Luego de una explicación sobre la legislación que aplica a la declaratoria de zona de monumentos históricos y de las autoridades encargadas de hacerla cumplir, el ponente habló del caso de San Miguel el Alto, uno de los dos únicos lugares de Jalisco (junto con Lagos de Moreno) que tienen esa declaratoria: la obtuvo en 2001 y abarca más de 600 fincas del centro de San Miguel, aunque muchas de ellas ya han sido demolidas y faltan acciones y planes de protección. Concluyó que es necesario repensar las estrategias de protección y tener voluntad política, cree necesario también ampliar el catálogo de lugares con este decreto y crear oficinas regionales del INAH, que sean capaces de actuar de manera más ágil.

Mesa 7. De izq. a der.: el moderador, Francisco Sánchez, Martha Sánchez y Diego Hernández.


Mesa 8:

El doctor Miguel Ángel Casillas Báez, de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, presentó el trabajo Historia y Estadística de Capilla de Guadalupe, Jalisco, en 1925, según el doctor José María Casillas Aguirre, un análisis de la obra Apuntes de geografía, historia y estadística de Capilla de Guadalupe, publicada por el médico José María Casillas hace un siglo, un retrato de la población de Capilla de Guadalupe. Esta obra, a la que calificó como “valioso testimonio para su comunidad”, ofrece información sobre geografía física, comunicaciones, servicios públicos, personajes y sucesos históricos de ese lugar del municipio de Tepatitlán de Morelos y no existe un precedente de una obra semejante; su autor era originario de Capilla, pero pasó buena parte de su vida en Autlán, donde es más recordado que en el lugar donde nació. El ponente propone una reimpresión de este trabajo, junto con un estudio contemporáneo que permita hacer un análisis del crecimiento y la evolución de Capilla de Guadalupe.

Luis Ángel Vargas Reynoso, doctorante en Historia Iberoamericana en el Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades, expuso Peripecias y vacíos ante la búsqueda de fuentes sobre Las Poquianchis, parte de una investigación que busca comprender cómo las Poquianchis lograron construir una red de trata, en el contexto social del “milagro mexicano”. Hizo un análisis de la gestión humana en la búsqueda de fuentes, que en el caso de su investigación de más de 20 años sobre este caso ha incluido gestiones en archivos municipales del Estado de Guanajuato para buscar documentos, que nadie tiene o quiere compartir. El caso de las Poquianchis, dijo, es memoria cultural viva, emparentada con la crisis de desapariciones de la actualidad pero que vemos con el filtro del morbo que permeó en la cobertura periodística de la época; concluyó mostrando algunas fotos de mujeres que posiblemente fueron secuestradas por las Poquianchis y con un análisis de su composición y metatextos, que buscaban, más que otra cosa, estimular los sentimientos de los lectores.

El coloquio concluyó con la presentación del trabajo El Día Municipal de la Chirimía en Autlán y el renacimiento de una tradición musical, del cronista de Autlán, Guillermo Tovar Vázquez, una narración de cómo la tradición de la música de chirimía se perdió en nuestro municipio a finales de la década de 1990 y de las gestiones que comenzaron años después por parte de los músicos Manuel López Morales y Javier Aréchiga Hernández para recuperarla. Una vez que existieron nuevamente duetos de chirimía en Autlán, López Morales propuso ante el Consejo Ciudadano de Identidad y Patrimonio del Municipio de Autlán la creación de una actividad anual que permitiera la difusión y el mayor conocimiento por el público de la música de chirimía, creándose en septiembre de 2017 el Día Municipal de la Chirimía, que se celebra dos semanas antes del Entierro del Mal Humor con actividades académicas, cívicas y artísticas. El ponente mencionó las actividades de cada una de las ediciones de este Día Municipal de la Chirimía, que se ha celebrado de forma ininterrumpida desde 2018, enfatizando que no se trata de una actividad impuesta por una autoridad, sino que está en manos de los portadores de la tradición.

Luego de esta última ponencia, el coloquio fue clausurado a las 14:17 horas por el jefe del Archivo Histórico de Lagos de Moreno, Israel Gómez Alonzo.

domingo, 25 de enero de 2026

Día Municipal de la Chirimía 2026 en Autlán


 El sábado 24 de enero de 2026, dos semanas antes del Entierro del Mal Humor y en cumplimiento del acuerdo de Ayuntamiento AA/20170917/O/013 del 19 de septiembre de 2017, en Autlán se celebró la novena edición del Día Municipal de la Chirimía, establecido como un esfuerzo para difundir y valorar esta tradición autlense. Con la participación de investigadores, artistas y promotores culturales de Autlán y de otros rumbos de Jalisco y Colima, la jornada comenzó pocos minutos después de las 6:00 horas en la explanada de la Presidencia Municipal con un breve recital iniciado por la chirimía López Peña y al que se integró minutos después la chirimía Tigres de Las Montañas. Esta última llegó al lugar dentro del alba de anuncio del Carnaval correspondiente a este día y en el que se encontraba recorriendo las calles del centro. En esta breve ceremonia el maestro Manuel López Morales, director de la chirimía López Peña dio un mensaje de bienvenida a los asistentes y los invitó a la jornada académica que se celebraría más tarde para completar la jornada. Dicho esto, las dos chirimías continuaron con el alba de anuncio del Carnaval: los López Peña hacia el Mercado Juárez y los Tigres por la calle de Corona Araiza. En esta ceremonia estuvieron presentes, entre otras personas, el etnomusicólogo Ernesto Cano Lomelí y los cronistas de San José de Tateposco y de Autlán, Rocío Durán Ravelero y Guillermo Tovar Vázquez, respectivamente.

A las 10:40 horas comenzó la sesión académica, que se desarrolló en un salón del restaurante y bar Las Ánimas, que se encuentra en el fraccionamiento Hacienda de Oriente, por el rumbo de la sucursal del Banco del Bienestar. Ahí estuvieron algo más de 50 personas: además de los que mencioné líneas arriba, estuvo la chirimía de Tonalá, encabezada por Mariano Medrano, el pintor Luis Javier Rubio, Rogelio Gálvez, el doctor Hirineo Martínez Barragán, coordinador del Capítulo Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco, el artesano villalvarense Juan José Aguilar Ramírez, fabricante de sombreros colimotes y profesores y alumnos de la secundaria Jesús Velázquez. Estuvieron también en el lugar las regidoras del Ayuntamiento de Autlán Veiruth Gama Soria y Maricela Páez Gutiérrez y el presidente del Patronato Organizador del Carnaval Autlán 2020, Antonio de Jesús Medina García.

Chirimías de Autlán.


La jornada comenzó con un popurrí de sones jaliscienses a cargo de las chirimías de Autlán, que dejaron su lugar al concluir a las chirimías de Tonalá, que ofrecieron también una breve audición. Al terminar la música, el maestro Ernesto Cano Lomelí presentó la primera ponencia, titulada La chirimía en Jalisco, en la que expuso unos antecedentes generales de este instrumento, cuyo origen está en las culturas más antiguas de la Humanidad, en Oriente. Habló también sobre la morfología de este instrumento de viento, explicando que en México se ha popularizado una chirimía corta, de sonido estridente, mientras que en Europa ha ido evolucionando hacia instrumentos más grandes, siendo su versión más avanzada el oboe de orquesta. Luego de mencionar algunos de los instrumentos emparentados con la chirimía que se encuentran en diversas regiones de Europa y Asia y las distintas familias que se tienen clasificadas, se ubicó en nuestro país y región, mediante la explicación de algunas referencias a su uso en crónicas virreinales y a algunos testimonios de su uso reciente: presentó el audio de una entrevista que le hizo en 1999 al chirimillero Donato Esteban Flores, de Ciudad Guzmán, quien se queja de que la tradición estaba muriendo ante el escaso interés de músicos jóvenes por aprender a tocar chirimía, así como imágenes de la chirimía en las fiestas patronales de Gómez Farías, de San Juan de Ocotán y de Nextipac. Para concluir, refirió algunas acciones que se han emprendido en las últimas décadas para preservar la tradición, como el Festival Jalisco de la Chirimía.

Ernesto Cano.


El segundo turno fue para el cronista de Autlán, Guillermo Tovar, quien presentó el trabajo Origen y evolución del Día Municipal de la Chirimía, en el que narró cómo ocurrió el establecimiento de esta conmemoración: en un contexto de pérdida de la tradición de la chirimía en Autlán por la muerte de don Toribio Morán Rayas y por el desinterés de las autoridades municipales y de los organizadores del Carnaval, los músicos autlenses Manuel López Morales y Javier Aréchiga Hernández realizaron diversas gestiones para aprender a tocar este instrumento, difundirlo y hacer que volviera a tener relevancia dentro de la fiesta del Carnaval. Una de estas gestiones se dio ante el Consejo de Identidad y Patrimonio del Municipio de Autlán de Navarro, que funcionó en la administración municipal 2015-2018, mediante una propuesta de establecer una actividad académica y artística que se realizara cada año y estuviera relacionada con la chirimía. De ahí surgió la propuesta del Día Municipal de la Chirimía, presentada al Ayuntamiento por la regidora Paz Adriana Casillas Aréchiga el 14 de junio de 2017 y aprobada por unanimidad el 19 de septiembre del mismo año. El Día Municipal de la Chirimía se celebró desde el año 2018 y ha continuado de manera ininterrumpida a pesar de los cambios de administraciones municipales y del azote de la pandemia; el cronista presentó generalidades de cómo ha sido la celebración de cada año. Para concluir afirmó que el toro y la chirimía son los dos elementos del Carnaval que es indispensable que se conserven para que la fiesta no pierda su identidad, y que esta conservación debe ser promovida por los portadores de la tradición y no dejarse en manos de políticos o académicos, que sí deben aportar a este esfuerzo, pero no apropiarse de él.

César Gómez.


César Omar Gómez del Castillo, licenciado en Artes, presentó el trabajo Parentescos de doble lengüeta. La gralla catalana y la chirimía de Autlán en perspectiva histórica y organológica, en la que afirma que la chirimía tiene un fuerte arraigo como elemento de identidad nacional en Cataluña, a diferencia de en México, que ha preferido el mariachi a pesar de ser una expresión musical menos antigua. A lo largo de una interesante exposición, mostró las diferencias y similitudes entre la gralla y la chirimía, dos instrumentos emparentados de origen pero que han tenido evoluciones diversas: las catalanas se tocan en grupo, en actividades tumultuarias como los Castells, en los que es necesario “hacerse oír”, mientras que las chirimías en México sirven más como acompañamiento de procesiones o anuncio de fiestas. Para concluir, mostró el sonido de instrumentos europeos como la gralla y una punta de gaita y dejó algunas preguntas en el aire, referentes al origen de las diferencias en el uso de estos instrumentos en Europa y en América, a la evolución diversificada de su morfología y a la posibilidad de modernizar la chirimía americana para integrarla de una manera efectiva en otras formas musicales.

La cronista honoraria de San José de Tateposco, municipio de Tlaquepaque, Rocío Durán Ravelero, expuso el trabajo La pastorela de San José de Tateposco, expresión cultural e identidad comunitaria, una relación de los elementos que conforman esta arraigada tradición, cuya organización comienza con meses de anticipación y cuya dinámica aporta a la integración de la comunidad, mediante el trabajo en común. También mencionó a los personajes de la pastorela y sus características y lo que representan: el mal está representado por Luzbel, Asmodeo y Tentación, la religión y la sabiduría por el Ermitaño, que es uno de los principales; el Bartolo, el Ranchero y los Indios son otros de los personajes de esta compleja representación dedicada al Niño Dios y que también consiste en el ofrecimiento de ocho desayunos y comidas por los 16 organizadores, suficientes para cientos de personas, uno por cada día de la representación. Para concluir, la ponente narró la historia de la pérdida de la tradición y su recuperación, en 1954, gracias a un grupo de mujeres conocidas como las Viudas, y exhibió un video sobre cómo se vive esta tradición en Tateposco.

La niña Keyrah Zoé Gómez Ramírez leyó un texto sobre las mujeres autlenses en la chirimía, en el que mencionó los nombres de los chirimilleros que se tienen documentados en Autlán, enfatizando la presencia y el aporte de las mujeres en esta tradición.

Entre estas ponencias, tuvieron intervenciones breves las siguientes personas:

Juan José Aguilar Ramírez, quien entregó a los chirimilleros de Autlán sombreros colimotes de los que él mismo fabrica y transmitió un saludo a los autlenses de parte de Villa de Álvarez.

Manuel López Morales, quien narró su historia con la chirimía y el rescate de la tradición, así como sus participaciones en actividades fuera del país, como el Festival del Folclore de Billingham.

El pintor Luis Javier Rubio, quien agradeció la organización de la jornada y la conservación de la tradición.

Para cerrar el noveno Día Municipal de la Chirimía, Manuel López Morales entregó el reconocimiento denominado Chirimía de Oro al investigador Ernesto Cano y al cronista Guillermo Tovar, así como a Alonso Alvarado, propietario de Las Ánimas. Enseguida, se entregaron reconocimientos en papel a los ponentes y a los visitantes de Tonalá y de Villa de Álvarez, así como a los chirimilleros autlenses.

sábado, 8 de febrero de 2025

Se celebró en Autlán el octavo Día Municipal de la Chirimía

Homenaje a don José Aréchiga.

 Este sábado 8 de febrero, dos semanas antes del Entierro del Mal Humor, se celebró en Autlán la octava edición del Día Municipal de la Chirimía, conmemoración que fue establecida por acuerdo de Ayuntamiento del 19 de septiembre de 2017. La celebración de este año incluyó la ceremonia de inicio de las albas de anuncio del Carnaval y actividades artísticas y académicas.

En el inicio de las albas.


Pocos minutos después de las 6:00 horas, en la explanada de la Presidencia Municipal se realizó una sencilla ceremonia con la que arrancaron las albas, que son los recorridos que hacen las chirimías autlenses por todos los rincones del municipio anunciando la inminencia del Carnaval. Ante unas 30 personas, entre quienes estuvieron el presidente municipal, Gustavo Salvador Robles Martínez; el presidente del Patronato Organizador del Carnaval 2025, Vidal Paz Robles; la regidora Myriam Luján Espinoza y otros funcionarios municipales, las chirimías López Peña y Tigres de Las Montañas interpretaron el son La vaquilla, para enseguida partir a sus primeros recorridos, que fueron hacia el Mercado Juárez y hacia el barrio de Las Montañas, respectivamente. Antes de que las chirimías salieran a cumplir su encomienda, los presidentes Robles y Paz dieron mensajes en los que llamaron a disfrutar de la fiesta y destacaron la importancia de la chirimía en la cultura local.

En la develación de la nueva pintura.



Un rato después, a las 9:10 horas, fue develada en el Monumento a los Chirimilleros Autlenses ubicado en el área verde de la colonia Valle la Grana, en el cruce de las calles de Jaime Gómez y Paseo del Coajinque, una pintura al óleo realizada por la maestra Armida Briceida Maldonado Rubio sobre una piedra colocada el pie del monumento. Esta pintura representa a los integrantes de la chirimía López Peña y se integra al monumento inaugurado en el Día Municipal de la Chirimía de 2023.

En el Palacio del Arte.


A las 10:20 horas, en el Recinto Cultural Palacio del Arte comenzó la última de las actividades de este día, que fue una serie de exposiciones sobre la historia de la chirimía y un homenaje póstumo al chirimillero José Aréchiga Hernández, quien fuera uno de los integrantes iniciales de la chirimía Tigres de Las Montañas. A esta actividad asistieron unas 50 personas, entre quienes estuvieron los integrantes de las chirimías autlenses, el director de Cultura del gobierno de Autlán, Esdras López Mundo; la regidora Antonia Pinzón Chávez, integrantes de la familia Aréchiga Hernández y la anfitriona, la pintora Armida Maldonado.

En un primer momento de la sesión, el cronista de Autlán, Guillermo Tovar Vázquez, explicó cómo fue el proceso para la creación del Día Municipal de la Chirimía, mediante una iniciativa del profesor Manuel López Morales que fue llevado por la regidora Paz Adriana Casillas Aréchiga a la sesión de Ayuntamiento del 19 de septiembre de 2017, en la que fue aprobada. Según este acuerdo, dos semanas antes del Entierro del Mal Humor de cada año se debe celebrar el Día Municipal de la Chirimía, con actividades cívicas y académicas y audiciones de música de chirimía.

El profesor Manuel López, en el siguiente turno, habló sobre algunas generalidades de la música de chirimía y los instrumentos con que se toca, cómo y dónde surgieron y cómo fue que llegaron a Autlán. Dijo que la chirimía podría datar de alrededor del año 4,000 a. C. en Medio Oriente y habría llegado a México con Hernán Cortés, en su forma española. A Autlán pudo haber llegado hacia los años 1550 a 1560, con los evangelizadores franciscanos. El ponente afirmó que en Autlán la chirimía tiene, además de su valor musical, una función como heraldo de la fiesta, de donde deriva su importancia para la cultura local, siendo el nuestro uno de los más o menos 15 municipios jaliscienses en los que se conserva esta música.


Un popurrí de sones.

Enseguida, el chirimillero César Noé López Peña expuso una reseña histórica de la chirimía López Peña, creada en 2004 con el objetivo de difundir la importancia de esta música tradicional y conservarla en Autlán, donde para entonces ya había muerto el último chirimillero, don Toribio Morán Rayas, sin haber enseñado a alguien a ejecutarla. Habló de varios momentos importantes de este dueto, destacando su participación en el Festival Internacional del Folklore de Billingham, Inglaterra, en agosto de 2023, junto con el ballet La Grana y el mariachi Rosales. Para concluir su intervención, la chirimía López Peña tocó un popurrí de sones, con una alineación novedosa: César Noé López Peña en la chirimía y César Omar Gómez del Castillo en el tambor.

Enseguida, el cronista Guillermo Tovar expuso el trabajo La chirimía en historia y en la vida cotidiana de Autlán, en el que afirmó que la importancia que desde el siglo XIX tiene esta música dentro del contexto del Carnaval no se reflejó en un protagonismo mayor en la vida diaria de los autlenses: no hay mayores referencias a ella y a sus ejecutantes en la obra de los cronistas hasta bien entrado el siglo XX y tampoco se mencionan detalles sobre su ejecutoria en documentos oficiales. Es hasta que los músicos autlenses retoman la responsabilidad de la chirimía en los Carnavales, hacia 2007, que esta música comienza a ganar espacios: el cronista mostro algunos ejemplos de monumentos y otros elementos urbanos en los que los autlenses podemos estar en contacto con la chirimía todo el año y algunas de las actividades en las que esta música, antes restringida al Carnaval, está presente: desfiles de Día de Muertos, coloquios, festivales musicales, entre otros.

Familia Aréchiga y funcionarios municipales.


Enseguida, para cerrar la sesión, vendría el homenaje a don José Aréchiga Hernández. Su hermano Javier Aréchiga, integrante de la chirimía Tigres de Las Montañas, dio un primer mensaje en el que mencionó que fue él quien inició a José en la tradición chirimillera cuando hubo necesidad de formar una nueva chirimía, además de la que ya habían formado Manuel López y él. Narró cómo se perdió esta música en Autlán a la muerte de don Toribio Morán, quien no quiso enseñar a nadie a tocarla, y por unos años vinieron al Carnaval chirimilleros de Copala, contratados por el patronato del Carnaval. Manuel y Javier intentaron que ellos les enseñaran a tocar esta música, para lo que viajaron a Copala, donde lo único que consiguieron fue que el padre de ellos les regalara una boquilla y una chirimía, las cuales estudiaron y aprendieron a construir y a tocar, para formar un dueto que se haría cargo de los siguientes Carnavales. Lamentó que se pierdan tradiciones por no poner atención en el trabajo que hacen las personas mayores, por lo que destacó el valor de los jóvenes que están interesados en aprender esta música.

Esdras López leyó una semblanza de José Aréchiga, quien formó con sus hermanos el grupo norteño Tigres de Las Montañas, cuyo nombre alude al barrio autlense donde esta familia radicaba, con el que tuvo una trayectoria exitosa, alternando con grupos y cantantes famosos y logrando la grabación de algunos discos. Don José, como dijimos antes, fue chirimillero a invitación de su hermano Javier, música de la que también hizo algunas grabaciones. Para concluir la ceremonia, el gobierno municipal y el Palacio del Arte, junto con las chirimías autlenses, entregaron a la familia de don José un reconocimiento póstumo a su trayectoria.

domingo, 21 de enero de 2024

Se celebró en Autlán el VII Día Municipal de la Chirimía

Durante el inicio de las albas.

 Este sábado 20 de enero, faltando dos semanas para el Entierro del Mal humor, en Autlán se celebró la séptima edición del Día Municipal de la Chirimía, una conmemoración de esta música tradicional que se estableció por acuerdo del Ayuntamiento el 19 de septiembre de 2017. El Día Municipal de la Chirimía corresponde con el inicio de las albas, anuncio de la proximidad del Carnaval que se hace por las calles de Autlán con esta música.

A las 6:00 horas, frente a la Presidencia Municipal, hubo una sencilla ceremonia para el inicio de las albas, en la que estuvieron presentes las chirimías López Peña y Tigres de Las Montañas, el presidente y el secretario del Ayuntamiento de Autlán y funcionarios municipales, así como personas interesadas en la conservación de la tradición de la chirimía. El presidente Gustavo Robles dio un breve mensaje en el que invitó a los autlenses a disfrutar de su principal fiesta del año; enseguida las dos chirimías tocaron, en el mismo sitio, las piezas Mariquita y Viva Autlán. Enseguida, partirían a cumplir con la primera jornada de su encomienda: los Tigres de Las Montañas salieron al norte, por la calle de Borbón, hacia el barrio de Las Montañas, mientras que los López Peña caminaron hacia el poniente, con rumbo al Mercado Juárez. A lo largo de las próximas dos semanas, los chirimilleros se escucharán, muy temprano, por todos los barrios de la ciudad.

Antes de comenzar el conversatorio.


Más tarde, en el atrio de la plaza de toros Alberto Balderas se llevó a cabo un conversatorio sobre la música de chirimía, como parte medular del Día Municipal de la Chirimía. Esta actividad se desarrolló al pie de la rampa que lleva hacia el tendido, por la entrada de sombra, justo a un lado de las placas conmemorativas de la chirimía. En el lugar se instalaron sillas suficientes para las más de 50 personas que asistieron, entre quienes se encontraban profesores y alumnos de primaria, así como alumnos de doctorado de la Universidad Santander; hubo también una exposición de algunos cuadros de los pintores Armida Maldonado y Mauricio Carrizales. La bandera de Autlán, instrumentos musicales, fotografías y algunos elementos de la indumentaria chirimillera, así como el espíritu carnavalesco de la plaza, redondeaban el ambiente para la celebración de la identidad autlense.

Antes de comenzar formalmente, las chirimías autlenses tocaron juntas algunos sones, como El torito o El novillo despuntado. Al terminar, comenzó la serie de siete ponencias con la que se tituló La chirimía en la época colonial, a cargo de Guillermo Tovar Vázquez, cronista municipal de Autlán, consistente en una relación de menciones de la música de chirimía en crónicas y documentos de los primeros 200 años después de la Conquista: aparece esta música desde la expedición cortesiana a Las Hibueras en 1524, en el recibimiento que le hicieron en los pueblos de Pátzcuaro y Tzintzuntzan a fray Alonso Ponce y en la recepción en Autlán del brazo de la Cruz del Astillero, pero también entre los oficios mejor pagados de las catedrales de Guadalajara y de México, donde la chirimía formaba parte del ceremonial religioso.

El segundo ponente fue el maestro Jesús Donaciano Medina García, catedrático del Centro Universitario de la Costa Sur (CUCSur), quien dio algunos datos del origen de la chirimía en Asia Central, de donde pasó a Europa con los árabes y, en el siglo XVI, a América. También explicó el proceso de la Conquista, deteniéndose especialmente en el documento conocido como “requerimiento”; concluyó diciendo que la llegada de la chirimía es producto de la Conquista y se ha ido adaptando mediante el mestizaje.

El doctor Hirepan Solorio Farfán es académico de la licenciatura en Artes del CUCSur. Él participó con una ponencia, que envió grabada debido a que no pudo asistir, titulada Apuntes intempestivos sobre la chirimía, en la que sostuvo que este instrumento pareciera ser un objeto natural de la geografía del Sur de Jalisco, aunque tiene detrás una historicidad. Explicó algunas diferencias entre las chirimías de distintas regiones, aunque se fusionan en un núcleo identitario, en cualquier ritual en que se utilice. Dijo que la chirimía es un instrumento arcaico, cuyas medidas, afinación y materiales con que se construye no corresponden necesariamente con lo establecido por la música occidental, es construido mediante la transmisión ágrafa del conocimiento, lo que da algunas diferencias de sonoridades, materiales y formas.



El siguiente turno correspondió a Roberto Tello Martínez, integrante del ballet La Grana, quien explicó las particularidades de la vestimenta que utilizan los chirimilleros autlenses, consistente en pantalón y camisa de manta, huaraches y sombrero, ropa que tiene su origen en el calzón de manta, cotón y ceñidor que utilizaba el pueblo hasta los inicios del siglo XX. Es una indumentaria mestiza, que sufrió prohibiciones durante el porfiriato y los primeros años de los gobiernos post revolucionarios, cuando se trataba de modernizar al país.

Enseguida, los asistentes escuchamos una grabación del Son de la Chirimía, compuesto por Manuel López Morales y César Noé López Peña. Este último nos dio una explicación de la letra, inspirada en un cuadro del pintor Mauricio Carrizales en la que aparecen dos chirimilleros en los portales del Mercado Juárez, anunciando el Carnaval.

El maestro Pedro Rosas, ex director de la Escuela Taurina Municipal de Autlán, presentó el trabajo La chirimía y la fiesta brava, donde habló del carácter taurino de la chirimía autlense y de la historia de la chirimía López Peña, iniciada en 2004. El maestro recordó su propia historia como chonero, o torero semiprofesional, y los recibimientos que le llegaron a hacer en pueblos de Michoacán con música semejante a la chirimía. También mencionó invitaciones que se le hicieron a la chirimía López Peña en distintos momentos para participar en corridas de toros en distintos lugares de México, algunas de las cuales no se concretaron.

El cronista taurino Carlos Efrén Rangel concluyó el conversatorio con una semblanza del chirimillero Manuel López Morales, enfatizando su carrera musical, que comenzó con la Banda Autlán bajo la dirección del maestro Jaime Gómez Vázquez y que incluyó el toque del timbal en las corridas de toros de la plaza Alberto Balderas. Habló también del chirimillero Toribio Morán Rayas, antecesor de Manuel, de quien contó un par de anécdotas relacionadas con grandes músicos: en la primera, Moisés Alatorre lo habría escuchado tocar en el Mercado Juárez, sorprendiéndolo la afinación que lograba al tocar la chirimía; la segunda tiene que ver con Chuy Lizárraga, quien se habría encontrado a don Toribio y a su compañero de chirimía esperando raite al terminar de tocar en El Grullo, les pidió que le tocaran algunas piezas y, luego de platicar un rato, los habría invitado al concierto que ofrecería la Banda El Recodo en el pueblo globero. También contó cómo don Toribio se negó a enseñar a Manuel a tocar la chirimía, dolido porque el patronato del Carnaval se negó a contratarlo durante varios años, trayendo su lugar a chirimilleros de otros lugares. Ante esto, Manuel López Morales aprendió a tocar con chirimilleros de Copala, Jalisco, quienes además le regalaron una chirimía que podría tener 130 años de antigüedad y que es la que toca normalmente.

La reunión terminó con un mensaje de Manuel López Morales sobre la importancia de conservar el patrimonio cultural de Autlán a través de su música tradicional y con la lectura de una de las placas conmemorativas, en la que aparecen los nombres de los chirimilleros de Autlán en los siglos XX y XXI.



lunes, 30 de enero de 2023

Se celebró en Autlán el VI Día Municipal de la Chirimía


 En el área verde de la colonia Valle la Grana, a la sombra de un huizilacate, un mango, una palmera y otros árboles, este sábado 28 de enero se llevó a cabo la celebración del VI Día Municipal de la Chirimía, a dos semanas de que se realice en Autlán el Entierro del Mal Humor. Con la asistencia de unas 50 personas, todo comenzó poco después de las 11:30 horas, con la interpretación de algunos sones por las chirimías López Peña y Tigres de Las Montañas.



Rodeados de cuadros de los pintores Becky Torres, Armida Maldonado, Mauricio Carrizalez, Luis Javier Rubio y Mauricio Cárdenas, la mayoría de ellos representando a los integrantes de la chirimía López Peña, once personas presentaron algún trabajo o hicieron algunos comentarios personales sobre la tradición de la chirimía en Autlán, en el siguiente orden:

Esdras López Mundo, director de Cultura del municipio de Autlán, habló del papel de la chirimía en el Carnaval de Autlán, como anuncio y factor de aumento del ánimo festivo. Terminó recordando el acuerdo de Ayuntamiento por el que se creó el Día Municipal de la Chirimía, el 17 de septiembre de 2017.

Guillermo Tovar Vázquez, cronista municipal de Autlán, presentó el trabajo La chirimía y su interacción con otras manifestaciones culturales en Autlán, en el que refirió las representaciones de esta tradición en la obra de pintores, investigadores y compositores, así como la presencia de esta música en la vida cotidiana de los autlenses, fuera del Carnaval.

Alejandra Josefina de Luna Herrera, ex directora del Centro Escolar Chapultepec, recordó la escuela de chirimía que funcionó en ese plantel, cómo se creó el Ensamble Polifónico de chirimía, el proceso de elección de integrantes y de enseñanza de la música.

Jesús Donaciano Medina García, académico del Centro Universitario de la Costa Sur, presentó el trabajo El arte como elemento integrador del mestizaje, con datos históricos de la chirimía, comentarios sobre la Conquista, su crueldad y los formulismos legales que se utilizaban y referencias a la construcción y ejecución de instrumentos musicales, incluyendo chirimías, por los indígenas. Mostró ediciones facsimilares de un códice maya y de una cartilla para enseñar a leer en el siglo XVI, para mostrar las diferencias entre ambas culturas.

Armida Briceida Maldonado Rubio, directora del centro cultural Palacio del Arte, comentó algunos de los trabajos que ha realizado para las chirimías, como la decoración de uniformes.

Luis Javier Rubio Núñez, pintor, dio algunos datos biográficos de los chirimilleros Ramón Arias, Alfonso Ventura y Toribio Morán.

Ana Isabel Morales Vargas, bisnieta del chirimillero Enrique Preciado, compartió algunos datos del trabajo de su antepasado, que tocaba en fiestas religiosas y familiares en la región, a donde llevaba una tarima para bailar e iba vestido con ropa de manta y huaraches con garbancillos.

Juan Rubio Mata, talabartero, hizo algunos comentarios sobre historia y cultura de Autlán.

César Noé López Peña, integrante de la chirimía López Peña, habló de su experiencia como alumno de la licenciatura en Artes del Centro Universitario de la Costa Sur, que le ha dado conocimientos y herramientas para ampliar el horizonte de la chirimía.

Javier Aréchiga.


Javier Aréchiga Hernández, integrante de la chirimía Tigres de Las Montañas, compartió algunas anécdotas de su trabajo como chirimillero y recordó algunas burlas que han recibido por llevar uniforme de manta, mismo que portan con orgullo.

Manuel López Morales, de la chirimía López Peña, contó su historia como profesional de esta música y del rescate de la tradición de la chirimía en Autlán, que estuvo a punto de perderse con la muerte del señor Toribio Morán.

Para terminar, caminamos unos metros hacia el poniente para colocarnos frente al monumento a los chirimilleros autlenses, que fue inaugurado en 2019 y que en esta ocasión fue reinaugurado, con el agregado de algunos elementos decorativos: unas columnas a los costados y una estructura en la parte superior, que complementan el muro y la placa con los nombres de los chirimilleros que han trabajado en Autlán en los siglos XX y XXI. Aquí se realizó un pase de lista de estos chirimilleros: el maestro Manuel López Morales pronunciaba sus nombres, a lo que los asistentes respondíamos “¡presente!”. 

El monumento a los chirimilleros.


lunes, 7 de febrero de 2022

Celebró Autlán el V Día Municipal de la Chirimía

Las chirimías tocando El novillo despuntado.

 Este sábado 5 de febrero, dos semanas antes de la fecha en que (posiblemente) se realice el Entierro del Mal Humor, en Autlán se celebró el V Día Municipal de la Chirimía, bajo el lema Chirimía y son. Toda una tradición. Las dos actividades del día fueron a distancia, mediante transmisión en vivo a través de la página de Facebook del Patronato Organizador del Carnaval Autlán 2022.

Todo comenzó alrededor de las 9:30 horas en el rodeo Tigres de las Montañas, en el extremo norte de la calle de Clemente Amaya. Desde allá se transmitió un panel de análisis del Son de la Chirimía, una composición musical con la que se pretende difundir los elementos que le dan a la chirimía el lugar especial que ocupa en la vida cotidiana de los autlenses.

La transmisión fue inaugurada por las chirimías López Peña y Tigres de las Montañas tocando la pieza El novillo despuntado. La música dio paso a un mensaje del director de Arte y Cultura del municipio de Autlán, Esdras López Mundo, quien definió a la chirimía como una representación del inicio de nuestra fiesta. En su dirección, dijo, se tiene la responsabilidad de preservar, fomentar y difundir nuestros usos y costumbres.

El segundo mensaje fue del cronista municipal, Guillermo Tovar Vázquez, quien leyó el acuerdo de Ayuntamiento del 19 de septiembre de 2017 con el que se instituyó el Día Municipal de la Chirimía, impulsado por el trabajo de preservación de esta tradición que ha desarrollado el maestro Manuel López Morales y al interés de la regidora Paz Adriana Casillas Aréchiga, quien llevó la propuesta al Cabildo a través del Consejo Municipal de Identidad y Patrimonio. Según el cronista, esta celebración pretende dar mayor relevancia a esta tradición, que es de las que mejor se han conservado dentro del Carnaval, mientras que hay otras que están muy débiles y en vías de desaparecer.

Un momento del panel. De izq. a der: Esdras López, Guillermo Tovar, Javier Aréchiga, Rigoberto Aréchiga y Manuel López.


Luego de este preámbulo dio inicio el panel, con la participación de los integrantes de las chirimías López Peña (Manuel López Morales y César Noé López Peña) y Tigres de las Montañas (Javier y Rigoberto Aréchiga Hernández), el director Esdras López y el cronista Guillermo Tovar. El Son de la Chirimía, que fue el tema del panel, fue compuesto por la chirimía López Peña en 2018 y ha sido grabado con chirimía, con mariachi (en los estudios de Joaquín Vidrio, con la voz de Luis Aarón González y arreglos de Óscar Rosales) y con banda (en los estudios de Óscar Iglesias, con la voz de Esdras López y arreglos de Joaquín Iglesias).

El profesor Manuel López Morales abrió la discusión explicando que la composición se hizo en forma de son porque es un género musical característico de la región. Describió enseguida la letra, en la que aparece la chirimía como un elemento asociado a la fiesta del Carnaval, como anuncio y como parte integral de los festejos taurinos, sentido que no tiene en otras plazas taurinas del país.

Guillermo Tovar mencionó que este son es un paso más en el reconocimiento de la importancia de la tradición de la chirimía, que está siempre presente en el Carnaval pero que no siempre se tiene conciencia de ella. En cuanto a la letra, resaltó la descripción de la chirimía como heraldo de la fiesta, mientras que en otras regiones tiene un sentido más religioso, también mencionó los elementos de los modos de hablar autlenses (el olor a ponche y petate o la forma de llamar a la chirimía como “el pito y la caja”) y el reconocimiento de ser una forma musical traída por los conquistadores españoles que se ha mantenido viva en Autlán con un sentido local.

Esdras López consideró que nuestra región tiene diversidad de expresiones musicales y este son es una invitación formal para celebrar el Carnaval, con lo que la tradición de la chirimía gana formalidad y tiene la posibilidad de trascender fronteras.

El chirimillero Javier Aréchiga dijo que las chirimías se declaran listas para salir a anunciar la fiesta cuando las autoridades lo indiquen y se han preocupado por preservar la tradición. Para él, es un orgullo portar la vestimenta de chirimillero.

Su compañero Rigoberto Aréchiga narró la anécdota de cuando don Cruz Lizárraga, director de la Banda El Recodo, le pidió al chirimillero autlense Toribio Morán Rayas que le prestara su chirimía a los trompetistas de la banda, que se burlaban de lo sencillo del instrumento pero fueron incapaces de hacerlo sonar. Hizo también comentarios sobre la boquilla de la chirimía, que fabrican los mismos músicos con hojas de palma y que deben mantener humedecida con alcohol para que pueda ser útil. El conocimiento de la elaboración de una boquilla, con las medidas y características específicas, y su mantenimiento, es parte de lo que debe tener un chirimillero.

El video del panel se puede ver en este enlace.

El pintor Mauricio Carrizales.


La segunda actividad del día se llevó a cabo un par de horas después del panel y consistió en una visita al pintor Mauricio Carrizales Vidriales, quien pintó un cuadro inspirado en el Son de la Chirimía. Él explicó cómo transcribió la letra del son en el cuadro, en el que aparece la chirimía López Peña en el portal norte del Mercado Juárez anunciando el Carnaval. Ahí se ven elementos como el gallo, que representa el alba, y los vendedores que se instalan habitualmente en ese espacio, expectantes ante el anuncio que lleva la chirimía. El cuadro está hecho al óleo.

El video de esta visita puede verse en este enlace.

domingo, 3 de octubre de 2021

Celebró la licenciatura en Artes su primer coloquio: segunda jornada

Una imagen de la ponencia del maestro Jesús Medina.

 Aunque la jornada del viernes 1 de octubre del primer Coloquio Las Artes en el Sur de Jalisco. Creación e investigación de la licenciatura en Artes del Centro Universitario de la Costa Sur solo incluyó ponencias del tercer eje temático, El legado regional en las artes musicales, visuales y escénicas, tuvo una cantidad mayor de ponentes y una duración mayor, de casi cuatro horas.

Las presentaciones comenzaron a las 10:10 horas, con el tema Colección de compositores de la región Costa Sur, del maestro Jesús D. Medina García. Esta ponencia comenzó explicando la reforma administrativa de la Universidad de Guadalajara de 1990, que propició la creación de la red universitaria con centros universitarios en las distintas regiones de Jalisco, entre ellos el CUCSur. Entre los primeros trabajos de vinculación del nuevo Centro Universitario de la Costa Sur con otros centros, en este caso el CUAAD, estuvo el trabajo de rescate de obras de compositores de esta región, hechas entre 1870 y 1940 y ya identificadas por el etnomusicólogo Ernesto Cano. De este trabajo fueron fruto los primeros tres volúmenes de Compositores de la Región, una colección de CDs de estas obras. El maestro Medina comentó cada uno de los cuatro volúmenes de la colección, más una selección de pasodobles publicado para el Carnaval Autlán 2012, con precisiones sobre los ejecutantes, particularidades de cada uno de los volúmenes y las actividades que se realizaron alrededor de su publicación, como el concierto celebrado en el Paraninfo el 7 de diciembre de 2001, con una selección de piezas de los primeros dos volúmenes interpretadas por el joven pianista Joel Juan Qui. El ponente, quien participó en todo el proceso de la publicación de esta colección, concluyó que se cumplió con el objetivo de rescatar, preservar y difundir la cultura musical jalisciense, propiciando además el trabajo en red cuando esta forma de organización universitaria estaba apenas comenzando y que esta colección podría servir de puente entre la difusión cultural de los primeros años del CUCSur y la nueva licenciatura en Artes.

La alumna de la licenciatura en Artes Lizbeth Corona Velasco presentó enseguida el trabajo El Son Limonense. En busca de una identidad comunitaria, una exploración de los símbolos de identidad musicales de El Limón. Luego de una descripción de este municipio y de sus antecedentes musicales, la ponente refirió la historia del Son Limonense, compuesto por Miguel Jiménez Uribe para el grupo folclórico Almolón, de ese municipio, con una letra que describe algunas de las particularidades de El Limón, agricultura y lugares más representativos. Lizbeth Corona considera que este son corre el riesgo de caer en el olvido, esto porque actualmente está ligado solamente a las presentaciones del ballet Almolón y, según testimonio de su autor, no ha habido interés de un mariachi local y de otro grupo folclórico de interpretarlo. Ante esto y el poco interés que hay en el público sobre la marcha Viva El Limón, de Álvaro Velasco, Lizbeth opinó que hace falta una pieza musical que identifique a El Limón, como sí las tienen Autlán y El Grullo. La ponente también analizó la identidad de El Limón y su relación con esta letra, basada en las teorías del sociólogo Stuart Hall.

El tercer turno correspondió a Martha Florentina Corona Santana, directora del Museo y Centro Regional de las Artes y única ponente externa a la Universidad de Guadalajara que participó en el coloquio. Ella expuso el trabajo El impacto del Museo Regional de las Artes de Autlán de Navarro, como espacio para el acceso a las manifestaciones artísticas, que comenzó con la definición de museo según el Consejo Internacional de Museos (ICOM), aunque dijo que el Museo de Autlán asume que su objetivo va más allá de esta definición y que debe luchar por una función de más protagonismo. Mencionó que, aunque los frutos de un museo se recogen mucho tiempo después de su apertura, en el caso de Autlán ya se pueden percibir resultados. Luego de mencionar algunos antecedentes de la finca que alberga el Museo, que data del siglo XIX y ha tenido varios propietarios, mostró, mediante gráficas, estadísticas de las actividades que se han desarrollado ahí desde 2012, el año de su apertura: exposiciones, presentaciones de danza, taller de lectura, presentaciones de libros, conciertos, teatro y, de manera conjunta, ciclos de cine, foros y conferencias. Mostró también algunas imágenes de actividades realizadas en el Museo durante todos estos años, para concluir que el Museo llegó a complementar la infraestructura cultural de Autlán, que ya contaba para 2012 con el centro cultural José Atanasio Monroy, la Casa Universitaria y la Casa de la Cultura, pero que se ha convertido en un espacio de encuentro y sitio para la exposición de arte de vanguardia.

Mauricio Allera Malo, profesor de piano en la licenciatura en Artes, expuso el trabajo Los músicos grullenses dentro de la milicia: estudio sobre Estanislao García, Guadalupe Mojica, Hugo Maldonado y Daniel Flores. Su exposición comenzó con un recuento de la historia de la música militar en México, desde las bandas militares de la Nueva España, que imitaban a las orquestas militares europeas y que contaban con oboes, clarinetes, cornos, fagots, flautas y percusiones. Estas bandas evolucionaron en dos vertientes, las dedicadas a transmitir órdenes hacia la tropa y las orquestas, cuyos repertorios incluían música de concierto, música popular y militar. Luego de mencionar semblanzas de los cuatro músicos grullenses que aparecen en el título de la ponencia, Allera explicó algunos puntos de comparación entre las bandas militares y las orquestas sinfónicas, entre cuyas similitudes encuentra los valores de la disciplina y la perseverancia, así como identidad, orden, respeto y obediencia, que los músicos que fueron objeto de la presentación obtuvieron a su paso por la milicia.

Una ponencia de muy alto interés para la historiografía de nuestra región fue la que presentó el alumno Yoel Valente Díaz: Recuperación del archivo musical de la parroquia del Rosario en Unión de Tula. Luego de exponer algunas consideraciones sobre la necesidad de conservar y estudiar de manera sistemática los archivos musicales, asignaturas que han sido ignoradas en las escuelas de música, narró cómo encontró, casualmente, los archivos musicales de la parroquia de Unión de Tula junto a unos botes de basura, listos para tirarlos. Afortunadamente pudo rescatarlos para enseguida hacer una discriminación de los papeles todavía utilizables y una clasificación de éstos, consignando autor, editorial, año de publicación, entre otros datos. Su clasificación tomó en cuenta el momento histórico y la corriente musical de cada composición, de los que describió sus características para luego mostrar el catálogo que logró armar.

El siguiente turno fue para el también alumno César Noé López Peña, integrante de la chirimía López Peña, quien expuso La chirimía dentro del Carnaval de Autlán: autoetnografía de un chirimillero. La presentación incluyó una descripción de la música de chirimía y los instrumentos con que se logra, así como la historia de éstos. Como es sabido, esta música está íntimamente ligada con el Carnaval de Autlán, por lo que en la exposición se incluyó también una historia de esta festividad y una descripción de su relación con la chirimía: el anuncio del Carnaval, las albas, las farolas, el Entierro del Mal Humor, los festejos taurinos y, claro, el Día Municipal de la Chirimía, del que se expusieron todos los pormenores. También se habló del repertorio de la chirimía, su papel en la Iglesia en el siglo XVI y su paulatino reemplazo por otros instrumentos, el traje del chirimillero y otros detalles de esta forma musical. El ponente opinó que hace falta investigar en archivos eclesiásticos los repertorios antiguos de la chirimía. La ponencia terminó con una presentación de la chirimía López Peña, tocando los tradicionales y carnavalescos Papaques.

La última ponencia del coloquio estuvo a cargo del profesor Hirepan Solorio Farfán, con el título Yo primero toqué y después estudié. Estudio etnográfico de Miguel Ángel Ayala Murguía, en la que hace una semblanza de este músico originario de Zapotitlán de Vadillo, basado en testimonios y declaraciones del mismo Ayala. A éste lo compara con el gabrielense Blas Galindo por el hecho de haber crecido en la misma región y dentro de un entorno musical, así como por haber tenido que salir de su tierra para formalizar los conocimientos musicales que ya tenían desde su infancia, obtenidos en sus propios pueblos. Con profusión de citas para encuadrar su vida en un marco teórico, el ponente hizo una reconstrucción de la biografía de Miguel Ángel Ayala, sus estudios en Zapotiltic y en Colima, los trabajos que realizó fuera de su tierra y su regreso a Zapotitlán, donde desarrolla proyectos de enseñanza y práctica artística como remedio para la descomposición social que observó en su pueblo.

Durante su mensaje de clausura, el doctor Hirineo Martínez Barragán habló de la necesidad de que los trabajos presentados en el coloquio no queden solo entre quienes asistieron o vieron las ponencias en redes sociales, sino que sean publicados en algún otro tipo de soporte para su mejor difusión. En CulturAutlán esperamos que así sea.

Para ver completa esta segunda jornada del Coloquio Las Artes en el Sur de Jalisco, hay que hacer clic en este enlace.

viernes, 12 de febrero de 2021

Voces sepultadas en los archivos 23: el Carnaval durante la restauración de la República


 

El 6 de diciembre de 1866, según don Ernesto Medina Lima, entraron a Autlán las fuerzas republicanas al mando de Miguel Paz, ya sin resistencia de los imperialistas. Paz se instaló como jefe político y, con ese acto, quedó restaurada en Autlán la administración republicana en sustitución de la impuesta por el Imperio. Aunque faltaba más de medio año para la muerte de Maximiliano y la restauración de la República en todo el país, Autlán ya podía comenzar a reorganizarse.

Esto no sería tarea fácil: como todo el país, nuestra región venía de una guerra de casi diez años, cruel y destructora como todas las guerras y, también como todas, especialmente encarnizada contra la población civil. En esos aciagos años se vieron en Autlán y sus alrededores los excesos y crímenes cometidos por Antonio Rojas pero también por el francés Berthelin, la sabiduría y discreto liderazgo de Antonio Borbón y la elocuencia de Ireneo Paz, entre muchas otras situaciones, todas dentro del contexto del conflicto de la Guerra de Reforma y su continuación en la Intervención Francesa.

No era tarea fácil, pero los autlenses acometieron la restauración con entusiasmo, incluyendo lo relativo a la celebración del Carnaval. En sesión de Ayuntamiento celebrada el 12 de febrero de 1867, hoy hace 154 años y apenas un par de meses después de la entrada de las huestes republicanas, la corporación discutió asuntos de índole fiscal junto con otros relacionados con la cárcel municipal y con el orden que debían observar sus integrantes. Y, entre esos graves asuntos, también hablaron del Carnaval, como veremos en los párrafos del acta respectiva que transcribo enseguida, tomados del libro de actas de ese año, que obra en el Archivo Histórico Municipal de Autlán:

“Sesión extraordinaria del 12 de febrero de 1867 presidida por el C. García.

El C. Gómez manifestó que no está arreglado lo de recibimiento de toros para las próximas fiestas y pide se termine este cargo. Después de una detenida discusión se acordó: 1° que la comisión procure reunir fondos previa invitación de los artesanos y se distribuyan con igualdad en los recibimientos, excepto en los encomendados al bello sexo, o los empleados y el comercio. 2° que se solicite para ellos la casa del C. Mariano Michel.

El C. Hurtado manifestó los contratos que de las fiestas hizo de músicas de viento, de cuerdas y de chirimía, haciendo presente que si faltaba fondo para cubrirlas, daría el déficit la administración de propios. Se discutió largamente este negocio, dominando la idea de no gravar el fondo principal. El resultado fue: que la comisión, sin gravar más de lo acostumbrado a los que especulan con puestos y ventas, juegos, etc., haga los gastos, y si sobra algo, lo tome por sus trabajos, que son bastante molestos y minuciosos.

Se levantó la sesión. Asistió el C. presidente y los munícipes CC. Ribera, Hurtado, Topete, Monroy, Velasco, Corona, Robles, González y síndico.”

El documento da para muchas interpretaciones y deducciones, yo comenzaría con las más fáciles: el Carnaval representaba ya entonces una actividad de importancia en la vida de los autlenses, ya contaba con elementos como el recibimiento y la chirimía. Y, claro, que al término de una época tormentosa, en la que no hay tiempo para festejar, viene siempre la calma.

sábado, 21 de noviembre de 2020

Conmemoración del aniversario 456 de la expedición de Legazpi y Urdaneta

La doctora Adriana Ruiz Razura.

 La mañana de este sábado 21 de noviembre se transmitió a través de la página de Facebook del Centro Universitario de la Costa Sur un video con las actividades conmemorativas del aniversario 456 de la expedición comandada por Miguel López de Legazpi y fray Andrés de Urdaneta a las Filipinas, que descubrió la ruta del Tornaviaje. La transmisión comenzó a las 10:00 horas y tuvo una audiencia constante de alrededor de 30 personas.

La conmemoración fue coordinada por el capítulo Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco, con la colaboración del Centro Universitario de la Costa Sur de la Universidad de Guadalajara y la Red Nacional de Estudios Trans y Multidisciplinarios del Galeón de Manila, que aglutina a varias instituciones académicas del país.

En el primer momento del programa la doctora Lilia Victoria Oliver Sánchez, rectora del Centro Universitario de la Costa Sur, dio un mensaje de bienvenida a la XXVI Semana Cultural Universitaria, dentro de cuyo programa se insertó esta conmemoración. Dijo que a pesar de las dificultades que trajo la emergencia sanitaria el centro decidió organizar la semana cultural con un programa mixto, entre actividades transmitidas exclusivamente por redes sociales y otras con asistencia limitada.

Enseguida el maestro Jesús D. Medina García, coordinador del programa de conmemoración, dio un mensaje sobre la importancia del Tornaviaje como impulso a la globalización al unir a tres continentes. Por último, presentó a los participantes en el programa académico, que intervinieron de la siguiente manera:

+ Fernando Martínez Guerrero, presidente municipal de Cihuatlán: hizo un breve comentario que culminó afirmando que la Costa de Jalisco pudo tener la importancia de Acapulco pero “somos un hermoso destino”.

+ Lilia Victoria Oliver Sánchez, rectora del CUCSur: dijo que en el momento en que zarpó la expedición de Legazpi y Urdaneta, la mañana del 21 de noviembre de 1564, se hunden las raíces históricas que nos hermanan con Filipinas. Afirmó que hay que reflexionar sobre las modificaciones en la vida cotidiana de filipinos, americanos y europeos a causa de la Nao de China. Cerró su mensaje con una frase contundente: “nos separa un océano pero nos une la Historia”.

+ Adriana Ruiz Razura, presidente de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco: comenzó haciendo una reflexión sobre las diferencias entre la conmemoración del año pasado y la de este 2020, que no pudo realizarse de forma presencial, lo que la llevó a recordar la valentía y el coraje de los descubridores en el siglo XVI, que enfrentaron dificultades mayores que las que vivimos nosotros, en barcos frágiles y sin más armadura que su piel, y aun así fundaron nuevas formas de vida. Enseguida narró la historia de los comerciantes filipinos Vidal y Marcos de los Reyes, padre e hijo, basada en una carta que el segundo de ellos dejó a sus hijos. Don Vidal comerciaba desde Manila con los puertos de China, Bengala y Acapulco, actividad en la que amasó una fortuna. Fue electo, como único representante de las Filipinas, a las Cortes de Cádiz de 1812, cargo que aceptó a pesar de su edad (ya era sexagenario) y de las comodidades que su posición social le ofrecían en su ciudad. Al terminar las Cortes regresó a su tierra y, a manera de pago, se le dio un permiso real para introducir géneros a la Nueva España, que desembarcó en San Blas en 1817, llegando a Guadalajara en agosto de ese año, ciudad donde realizó casi todo el cargamento al contado. Su hijo Marcos se estableció como comerciante en Guadalajara, donde se casó en 1819 y siguió importando desde Filipinas hasta 1820. Con la Independencia termina su negocio, al cerrarse las comunicaciones con el archipiélago, y Marcos se establece en Atotonilco, iniciando una carrera pública modesta: fue administrador de rentas y jefe político en varios pueblos de Jalisco, además de tesorero general del Estado hasta 1852. En la carta, firmada el 25 de septiembre de 1853, les dice a sus hijos que se encuentra desempleado y trabajando la tierra, lo que prefiere por la tranquilidad de que disfruta, y les recomienda la práctica de las virtudes cristianas y la lectura de libros edificantes.

+ Paulina Machuca Chávez, de El Colegio de Michoacán, en representación de la Red Nacional de Estudios Trans y Multidisciplinarios del Galeón de Manila: llamó a que, en los festejos del año 2021 relacionados con la Conquista y la Independencia, no se debe olvidar el Galeón de Manila. Enseguida hizo una relación de algunos de los elementos culturales que se compartieron entre Asia y América durante los 250 años que funcionó la Nao: desde la palma de coco, con sus derivados como la tuba y las palapas hasta el metate, algunos nahuatlismos, las peleas de gallos y hasta símbolos religiosos como la virgen de Guadalupe y el Cristo Negro. Concluyó afirmando que México y Filipinas son pueblos hermanos.

+ Alfonso Espinoza Estrada, delegado regional de la Secretaría de Turismo de Jalisco en la Costalegre: recordó que México y Filipinas comparten una historia en común y, ya como países independientes han firmado acuerdos, memorándums y convenios de colaboración en materia fiscal, académica, turística, comercial y cultural. En 2001 se celebró el hermanamiento entre Barra de Navidad y la ciudad filipina de Vigan, lo cual constituye un compromiso moral para no olvidar la relación binacional. Llamó a consolidar una mayor cooperación entre ambos países y a no perder de vista que la internacionalización puede ser una herramienta para el desarrollo municipal.

+ Arturo Ochoa Villaseñor, presidente del Consorcio Hispano Filipino en México: desde la estela conmemorativa del 400 aniversario de la expedición, que se ubica en el malecón de Barra de Navidad, recordó que el principal socio comercial de México es Estados Unidos, con un 80% de sus exportaciones. Ve una gran oportunidad de diversificar el intercambio comercial en Asia; habló también del proyecto de crear en la Costa de Jalisco o en Colima un pueblo de retiro para los filipinos residentes en los Estados Unidos y llegan a la edad de jubilarse. Este pueblo sería, además, sede de una universidad con especialidad en comercio internacional y lenguas, además de misiones comerciales para incrementar el intercambio comercial.

+ María Teresa Cunning, presidente de la Federación de la Cámara de Comercio Filipina-Americana: luego de expresar una felicitación por el aniversario de la expedición, agradeció la apertura para el actual intercambio y el fortalecimiento de lazos entre los dos países. Luego de hacer un repaso por la historia de la Federación, fundada en 1996, mencionó algunos de los proyectos en los que trabajan: desarrollo de negocios agrícolas relacionados con el cacao, bambú y aguacate, conexión de emprendedores, industria de la moda en Filipinas con materiales locales, artesanías filipinas, entre otros. Mencionó que los filipinos se sienten más relacionados con los latinoamericanos que con otros asiáticos y que le gustaría que en México se conozca mejor la cultura filiína.

+ Nina Mangio, presidente de la Cámara de Comercio Filipina-Americana: aseguró que el año pasado, cuando vino a la conmemoración en Barra de Navidad, se sintió “de vuelta en casa”. Le parece que México y Filipinas son impulsores de la globalización y que el galeón fue el primer sistema económico global, vehículo para compartir y desarrollar la cultura y las ideas. Llamó a buscar una tradición permanente de conmemoración con un festival filipino.

+ Numeriano Bouffard, presidente de la Fundación y Turismo de la Cámara de Comercio Filipina-Americana: dijo que el año pasado prometieron participar en cada aniversario, para honrar a los héroes que establecieron la ruta. Anunció que en 2020 se formó un consorcio de intercambio comercial mexicano-filipino, precursor de una cámara de comercio y propuso continuar con programas, incentivos e intercambios binacionales, así como a invitar a empresarios de la Costalegre para visitar Filipinas en octubre de 2022. Enseguida presentó seis propuestas: 1.- un festival en México y Filipinas, un año en cada país, para conmemorar el aniversario; 2.- un museo del Galeón de Manila en Barra de Navidad, con colaboración filipina; 3.- colocación de placas en lugares donde hubieran ocurrido hechos relacionados con ciudadanos filipinos en México; 4.- establecer nuevamente el español como idioma oficial de las Filipinas y crear un instituto que estudie el idioma y promueva intercambios; 5.- una misión médica en Barra de Navidad, con médicos filamericanos y mexicanos, para dar atención médica a personas pobres y 6.- fundar un pueblo en la Costa de Jalisco, que sirva como lugar de retiro para los filipinos residentes en los Estados Unidos. Dijo saber que se trata de propuestas ambiciosas, para terminar preguntando: ¿no fue ambicioso también lo que hicieron nuestros antepasados?.

Luego del programa académico hubo uno artístico, con muestras del folclor de ambos países. Fue de la siguiente manera:

+ Ballet Parangal, de Filipinas: presentó fragmentos de estampas de diversas regiones del archipiélago, en algunas de ellas se puede observar una marcada influencia europea, con música de guitarra, vestidos largos de corte español en las mujeres y de tipo campesino en los hombres. En cambio, otras son mucho más asiáticas: coreografías grupales, música de percusiones, elementos como lanzas y estandartes, vestuarios “chinescos”.

+ La autlense chirimía López Peña interpretó el Huapango de José Pablo Moncayo y la marcha Viva Autlán, de Clemente Amaya.

+ Por último el ballet La Grana y la cantante Doria Núñez presentaron, desde el Casino Autlense y teniendo como fondo el altar de muertos que se montó para el pasado 2 de noviembre la canción La charreada, Aires del Mayab y el Jarabe Tapatío.