martes, 13 de diciembre de 2022

En El Grullo celebró la Asociación de Cronistas de Jalisco su Congreso 27

Pedro Vargas Ávalos en el uso de la voz.

 El sábado 10 de diciembre en el aula Juan Carbajal Beas del Centro Cultural Regional de El Grullo, la Asociación de Cronistas Municipales del Estado de Jalisco celebró su Congreso anual número 27, contados desde su constitución en noviembre de 1995. En este 2022 se celebraron tres Congresos, en Atequiza en febrero, en Autlán en septiembre y en El Grullo en diciembre, para poner al corriente esta actividad anual luego de dos años de no poder realizarla debido a la pandemia.

A El Grullo, que este 13 de diciembre cumple 110 años como municipio, acudieron cronistas de los municipios de Atemajac de Brizuela, Autlán de Navarro, Teuchitlán, El Limón, Zapotlán el Grande, Unión de Tula, Etzatlán, Tuxpan, Tenamaxtlán, Cuautitlán de García Barragán, Tlajomulco de Zúñiga, Villa Guerrero, Atenguillo y Zacoalco de Torres, casi todos con acompañantes. En total, asistieron unas 40 personas, la mayoría visitantes de otros municipios.

Para la inauguración del Congreso fue instalado un nutrido presídium en el que figuraron el presidente municipal de El Grullo, Milton Cárdenas Osorio; la secretaria general de ese municipio, Vanessa Ramírez; el jefe de gabinete, Ignacio Tello; los regidores Gloria Ayala y Filiberto González; el director de Turismo, Edgar Cobián Bautista; el cronista municipal, Ignacio Gómez Zepeda; el presidente de la Asociación de Cronistas, Pedro Vargas Ávalos; y el vicepresidente, Carlos Martín Boyzo Nolasco.

Pocos minutos después de las 10:30 horas el presidente municipal de El Grullo abrió las actividades del Congreso con un mensaje de bienvenida, en el que habló de la importancia del trabajo del cronista, que “mueve fibras” y hace sensibles a los habitantes del municipio a saber y amar la historia. Este trabajo, dijo, sirve para recuperar el tejido social.

Enseguida, el presidente de la Asociación habló del proceso de erección del municipio de El Grullo, población que “siempre aspiró a lo grande”, desde que era una hacienda. Pidió al presidente municipal que hiciera justicia a los personajes importantes de la historia de El Grullo, como Porfirio Corona, imponiendo su nombre a alguna calle o espacio público porque, dijo, la memoria debe permanecer vívida.

Para terminar los mensajes preliminares, el vicepresidente de la Asociación recordó sus amistades y vínculo con El Grullo, para enseguida entregar al presidente municipal copia de los expedientes de la erección del municipio y de la declaratoria de ciudad, obtenidos del archivo histórico del Congreso de Jalisco.

El segundo momento del Congreso fue la entrega de preseas a cronistas destacados, de la siguiente forma:

Milton Cárdenas, Pedro Vargas y Gabriel Michel.


Gabriel de la Asunción Michel Padilla, cronista de El Limón, recibió la presea Fray Antonio Tello, habiendo leído su semblanza el cronista de Cuautitlán, Abel Vargas Ávalos.

El cronista de Zacoalco de Torres, Salvador Encarnación, recibió la presea Luis Pérez Verdía; su semblanza fue leída por el cronista de Zapotlán, Fernando G. Castolo.

Pedro Vargas y Fernando Castolo con el reconocimiento a Enrique García González.


También se entregó un reconocimiento al cronista de Teocuitatlán de Corona, Enrique García González, “por su destacada trayectoria y aportaciones en pro de la crónica” de su municipio. Don Enrique no pudo asistir al Congreso, debido a su avanzada edad, y el reconocimiento fue entregado al cronista de Zapotlán.

Estos cronistas se han destacado por la cantidad y calidad de sus publicaciones y por un largo camino andado en la investigación y difusión de la historia y la cultura de sus municipios.

El tercer momento del Congreso fue la exposición de ponencias de diversos temas, en el siguiente orden:

Carlos Boyzo e Ignacio Gómez Zepeda.


El cronista de El Grullo, Ignacio Gómez Zepeda, presentó 110 años de la creación del municipio de El Grullo, trabajo en el que establece el origen de la historia de esta población en 1825, cuando el hacendado Pedro Michel Corona formó parte del primer Congreso de Jalisco. En realidad, esta exposición fue un recorrido por momentos importantes en la historia grullense, con menciones del Plan de Zacate Grullo, promulgado en la casa grande de la hacienda el 13 de diciembre de 1864 por los republicanos, encabezados por Antonio Rojas; la elevación de El Grullo a comisaría de policía en 1895, dependiente de El Chante, y a comisaría política en 1900; la integración del primer Ayuntamiento; la elección del primer gobierno municipal de oposición, en 1948, y las dificultades que tuvo que sortear. El cronista dijo que el momento más importante en la historia de El Grullo fue la visita del presidente Miguel Alemán y la petición que se le hizo de construir la presa de Tacotán, culminada en 1958, que permitió la irrigación y desarrollo del valle de Autlán y el cultivo de algodón, melón, caña de azúcar y la llegada del ingenio Melchor Ocampo. Por último, afirmó que El Grullo está ahora en su mejor momento.

Sones jaliscienses.


Luego de esta presentación vino una intervención del ballet folclórico del Centro Cultural Regional de El Grullo, cuyos grupos infantil y mayor presentaron bailes del siglo XIX, a ritmo de vals y otros géneros de la época y con vestuario de chinacos. En los siguientes números presentarían piezas de la Revolución, como Marieta y Adelita y, por último, sones jaliscienses.

Carlos Boyzo y Fernando Castolo.


La siguiente ponencia fue del cronista zapotlense Fernando G. Castolo, titulada Zapotlán y sus gobernantes, consistente en un recorrido por la historia de Zapotlán el Grande desde la integración de su primer Ayuntamiento, el 19 de junio de 1813. El cronista afirmó que, a la fecha, son 179 personajes los que han gobernado Zapotlán desde entonces, entre los que destacó a José Mariano Fernández de Castro, médico zacatecano que fue el primer presidente municipal; el gabrielense Félix Montes de Oca Santana; Alberto Cárdenas Jiménez, quien llegaría a gobernador de Jalisco, y Francisco Villanueva, quien construyó la actual Presidencia. Dijo que la historia juzgará las acciones de estos presidentes, pero se dijo convencido de que, por lo menos, tuvieron sobre sus espaldas un peso muy grande, gobernando sociedades cada vez más complejas.

Carlos Boyzo y Salvador Encarnación.


El cronista de Zacoalco, Salvador Encarnación, presentó el trabajo La viruela en Zacoalco de Torres. Una enfermedad muy triste, realizado en coordinación con sus alumnos de la preparatoria de su municipio, donde es profesor. Habló de las distintas epidemias de viruela que ha padecido Zacoalco, con las características y daños que causó cada una: muertes, deformaciones, destierros, inhumación de personas moribundas, casos desgarradores de deshumanización ocasionados por el miedo a la enfermedad. Sus alumnos y él recolectaron historias con ancianos de la comunidad que nos fueron compartidas: el origen de la expresión popular “Toma tu atolito”, que se dice a quien recibe un golpe o daño cualquiera y que era lo que les decían los sepultureros a los moribundos que eran sepultados y pedían atolito para hacer notar que aún no morían; remedios caseros para las pústulas que, en algunos casos, provocaron ceguera en niños; primitivas vacunas inoculando la pus de personas enfermas… en resumen, un vistazo al drama y dolor con que se han vivido otras epidemias en nuestro Estado.

Ángel Pinedo.


En el siguiente turno Ángel Pinedo, cronista honorario de Villa Guerrero, presentó los libros Cenizas de la Cristiada y Estirpe sacerdotal de Totatiche, ambos de Esteban Valdés Salazar, cronista de Totatiche. El primero de ellos es una relación “de los cuatro mil muertos cristeros” de todas las regiones en que se desarrolló esta guerra, mientras que el segundo es una historia del seminario de Totatiche, auxiliar del de Guadalajara y que se convirtió en un centro de difusión de la cultura en la región Norte de Jalisco. En él estudiaron personajes como Luis Sandoval Godoy y José León Robles de la Torre.

Gabriel Michel.


Enseguida, el cronista de El Limón, Gabriel Michel Padilla, expuso El desplome demográfico en el valle de Autlán. 1525-1550, que comenzó llamando la atención sobre los pueblos descritos como despoblados en el mapa de la Nueva Galicia conocido como “la pintura”, enviado en 1550 a España. Esa descripción sería una evidencia de la pérdida de población de los asentamientos indígenas después de la Conquista, que en muchos casos osciló entre el 70 y el 90%. El cronista comparó dos fuentes que describen las poblaciones del valle, el acta de la visita de Francisco Cortés de San Buenaventura de 1525 y la relación de Lorenzo Lebrón de Quiñones de 1550, que muestran el descenso de población indígena en el valle, explicado por Quiñones en la pérdida de tierras, los trabajos forzados y las epidemias, además de que los indígenas sobrevivientes se negaban a reproducirse para evitar que sus hijos quedaran en la misma situación de servidumbre. Para finalizar, el ponente se preguntó si han cambiado las cosas, a medio milenio de distancia: habló del desastre de San Gabriel en junio de 2019, ocasionado por la deforestación de las tierras altas de San Gabriel; del monocultivo de caña de azúcar, de la contaminación por pesticidas en lugares como El Mentidero, el trabajo infantil y la explotación de las minas por extranjeros.

El cronista de Autlán, Guillermo Tovar Vázquez, presentó el libro Cartas de lo anómalo. Crónicas autlenses del año de la pandemia, escrito en coautoría con Carlos Efrén Rangel. Se trata de la recopilación de cartas que los autores se intercambiaron semanalmente durante el año 2020, en las que comentan los acontecimientos cotidianos de ese año en Autlán y la región, además de asuntos como política, historia y cultura popular de Autlán. El cronista dijo que uno de los principales aportes de este libro será el testimonio de la vida en Autlán en el año en que se declaró y se vivieron los momentos más angustiantes de la pandemia, por lo que se convertirá en una fuente para futuros investigadores.

Cristina Ruiz.


La última ponencia del Congreso 27 estuvo a cargo de la cronista de Unión de Tula, Cristina Ruiz Santana, quien hizo una presentación sobre la presa de Tacotán, ubicada dentro de los límites de ese municipio. Luego de compartir algunas características físicas de la presa, habló de su historia, comenzando desde el siglo XVIII, cuando se fraccionó la hacienda de San Clemente, siendo Tacotán una de sus estancias. Ésta quedaría, tiempo después, en manos de Dolores Palomar, luego de un nuevo fraccionamiento en el siglo XIX. La ponente también narró las excavaciones que se realizaron en la cuenca de la presa, en las que se hallaron restos humanos antiguos y piezas arqueológicas, por lo que “perdimos parte de la historia y ganamos otra”. Afirmó que la presa funcionó por poco tiempo como hidroeléctrica, además de abastecer a la agricultura del valle de Autlán mediante el sistema de riego establecido en la década de 1960.

Luego de esta presentación y de los acuerdos estatutarios, la regidora de El Grullo, Gloria Ayala, hizo la clausura formal del Congreso, sobre las 14:30 horas. En la misma aula se sirvió la comida, que fue amenizada por el cronista de El Limón al acordeón y acompañado como primera voz por su hermano José María Michel, quienes cantaron canciones populares antiguas, entre las que destaca Noche feliz.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Muchas felicidades por su ardua labor por conjuntar las cónicas que es historia en hora buena.