jueves, 23 de noviembre de 2023

Programa de la Feria Municipal del Libro Autlán 2023



 

Entre este jueves 23 y el domingo 26 de noviembre se celebrará en Autlán la Feria Municipal del Libro, con talleres, ponencias, presentaciones de libros y actividades artísticas, además de exhibición y venta de libros en el jardín Constitución. El programa de esta feria es el siguiente:

Jueves 23 de noviembre:
9:30 horas: inauguración, en el jardín Constitución.

Taller Leyendas a través de los sentidos, en tres horarios, comenzando a las 10:00, 11:00 y 12:00 horas. Casa Universitaria Antonio Alatorre.

Taller Letras para volar, en cuatro horarios, comenzando a las 10:00, 11:00, 12:00 y 13:00 horas. Museo y Centro Regional de las Artes.

Taller Inspírate, en tres horarios, comenzando a las 10:00, 11:00 y 12:00 horas. Museo y Centro Regional de las Artes.

19:00 horas: conferencia La narrativa de Ramón Rubín, por el doctor Gregorio Rivera Morán. Casa Universitaria Antonio Alatorre.

20:00 horas: tertulia Poetas de la Grana. Jardín Constitución.

Viernes 24 de noviembre:
10:00 horas: Tendedero literario. Jardín Hidalgo.

10:00 horas: presentación de la revista Mediadores, de la Unidad 143 de la Universidad Pedagógica Nacional, por Martha Verónica Sandoval Rangel y Carlos Efrén Rangel. Casa Universitaria Antonio Alatorre.

11:00 horas: cuentacuentos Itinerante. Jardín Hidalgo.

16:00 horas: intercambio de libros. Jardín Constitución.

17:00 horas: conversatorio sobre El color del agua, de José Trinidad Lepe Preciado, con Cristabel Sánchez Jiménez y Fernanda Vargas Casillas. Casa Universitaria Antonio Alatorre.

18:00 horas: café literario. Casa Universitaria Antonio Alatorre.

19:00 horas: presentación de trabajos de investigación sobre comprensión lectora de la Universidad del Valle La Grana. Casa Universitaria Antonio Alatorre.

20:00 horas: evento artístico. Jardín Constitución.

Sábado 25 de noviembre:
18:00 horas: La faena de escribir y publicar sobre una fiesta milenaria, conversatorio con el fotógrafo y promotor de la cultura taurina Óscar Ruizesparza. Casa Universitaria Antonio Alatorre.

19:00 horas: presentación del libro Todo pueblo es cicatriz, de Hiram Ruvalcaba. Casa Universitaria Antonio Alatorre.

20:00 horas: evento artístico. Jardín Constitución.

Domingo 26 de noviembre:
10:00 horas: lectura Historias Nahuas. Jardín Constitución.

16:00 horas: entrega de premios del concurso Autlán Escribe. Patio central de la Presidencia Municipal.

17:00 horas: Foro de Escritores de la Región. Patio central de la Presidencia Municipal.

19:10 horas: entrega de reconocimiento por su trayectoria al historiador autlense José Jesús Cueva Pelayo. Patio central de la Presidencia Municipal.

19:30 horas: clausura. Patio central de la Presidencia Municipal.

sábado, 11 de noviembre de 2023

Fue inaugurada la exposición Cuerpos en el Museo Regional

El ángel de las aves, de Armida Maldonado.

 La noche del jueves 9 de noviembre fue inaugurada en el Museo y Centro Regional de las Artes la exposición colectiva Cuerpos, en la que participan 13 artistas plásticos avencidados en México y 13 que viven en Colombia y que fue traída a Autlán por la Galería Señor Valdez. La inauguración comenzó a las 19:50 horas y tuvo la asistencia de varias decenas de personas, la mayoría estudiantes de la Escuela Preparatoria Regional de Autlán. El corte del listón lo realizaron la pintora autlense Armida Maldonado, el artista canadiense Garry Musgrave y el tapatío Arturo Valdez, quienes participan con una obra cada uno en la exposición, y el director de Cultura del gobierno de Autlán, Esdras López Mundo.

Luego de algunos minutos para que los asistentes vieran la obra expuesta, se desarrolló en el salón de usos múltiples un conversatorio entre los artistas y el público. Arturo Valdez explicó en este momento que los originales de estas obras se expusieron en septiembre pasado en el Museo de Arte Moderno de Bucaramanga, Colombia, en cuya exposición participaron como curadores él y la artista venezolana Mari Menez. El tema central, dijo, es el cuerpo humano desde todas sus concepciones, a partir de esta premisa cada artista tuvo libertad para plasmar lo que quisiera: erotismo, belleza, violencia…

De izq. a der.: Esdras López, Armida Maldonado, Arturo Valdez, Garry Musgrave.


Armida Maldonado habló de la obra con la que participa, titulada El ángel de las aves, un óleo en el que el ave Fénix protege a la naturaleza. Con un español no muy fluido, Garry Musgrave, canadiense radicado en Chapala, dijo que su obra, Cuerpos de raíces comunes, es la expresión de las raíces culturales comunes a México y Colombia, fue hecho con pinceles digitales simulando pintura acrílica y, enfatizó, sin usar inteligencia artificial.

A partir de aquí se desarrolló una sesión de preguntas y comentarios en la que, entre otras cosas, se aclaró que esta exposición está integrada por la impresión en tela, mediante sublimación, de fotografías en alta resolución de las obras originales, que se encuentran todavía en Colombia y que, posiblemente, sean expuestas pronto en Bogotá. Esas obras son de técnicas muy diversas, que van desde la fotografía digital hasta el óleo, pasando por el acrílico, el collage, pastel graso sobre papel y técnicas mixtas. Es una propuesta tendiente a mostrar otra faceta del cuerpo humano y la visión que se tiene de él.



La lista de expositores es la siguiente:

Artistas que viven en México:

Arturo Valdez, Un vistazo desde el interior.

Louis Cotto, Pasión dominicana.

Luis Zoltero, Reacciones.

Mónica Rodríguez Portugal, Una historia sin contar.

Lola Pelayo, Esto no es un cuento.

Adriana Andrade, Boceto a María.

Samuel González, Suplicando perdón.

Garry Musgrave, Cuerpos de raíces comunes.

Irma L. Casarín, Maltratada.

Rosalía Torres Aquino, Intuición.

Eugene Maysonet, Reconstrucción.

Melina Karina Ayala, Espectador.

Armida Maldonado, El ángel de las aves.

Artistas que viven en Colombia:

Ángela Reyes, Crisis.

Irina Rodríguez, Provocación.

Sharon Padilla, Busco a un tiempo lo eterno, lo efímero.

Mari Menez, Dualidad.

Jessica Zamora, Sin título

Iván Rincón, Le Corpus Christi della Donna Sorella.

Ana María Ruiz Rodgers, Mujer.

Guillermo Romero, Gratitud.

Fabiola Alarcón, ¿Quién mira al que mira?

Freddy Bernal, Colombia, Huellas

Linda Philips, Mujer caída

María Cristina Noriega, Las piernas cerradas

Eyael Jorge Triana, La fiesta de los cuerpos

Esta fue la última exposición que se inauguró en 2023 en el Museo, estará disponible durante los meses de noviembre y diciembre.

lunes, 6 de noviembre de 2023

Un panorama de la cultura de Chiquihuitlán en la sesión mensual del Capítulo Costa Sur BSGEEJ

Foto de Maricela Páez.

 Este sábado 4 de noviembre el Capítulo Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco celebró su sesión ordinaria mensual en el salón de usos múltiples del Museo y Centro Regional de las Artes, en la que el cronista de Autlán, Guillermo Tovar Vázquez, presentó el trabajo Un panorama de la cultura de Chiquihuitlán. La parte pública de la sesión comenzó hacia las 11:10 horas, con la asistencia de unas 30 personas.

En su exposición, el cronista comenzó explicando la etimología del nombre de Chiquihuitlán, compuesto de las raíces nahuas chiqihuitl, que significa cesta o canasta, y -tlan, una partícula que denota lugar en o entre. Para continuar con las definiciones, mencionó datos duros de la ubicación y las figuras jurídicas de agencia municipal, comunidad indígena y ejido que confluyen en este lugar, ubicado en el extremo poniente del valle de Autlán y que cuenta con casi 14,000 hectáreas de territorio, casi todo montañoso.

El ponente mostró enseguida algunos ejemplos de vestigios arqueológicos que se encuentran en Chiquihuitlán: figuras de barro complejas, que presentan técnicas como ojo inciso y aplicaciones en pastillaje, que los comuneros han encontrado en sus tierras de cultivo, pero también piedras con petrograbados que ya han sido estudiadas por arqueólogos y, en el caso de una de ellas, ha sido tema de un artículo publicado en la revista especializada Cuadernos de arte prehistórico. Las menciones de Chiquihuitlán en documentos históricos también fueron abordados en este trabajo: la venta de tierras en el sitio denominado Pectidam, “hasta las faldas y lomas que llaman Chyquihuitlán, cuyas cumbres miran puestas en lo alto al valle de Puchimilco”, del indígena Francisco Melchor al español Antonio de Aguayo; una descripción de la parroquia de Autlán en 1777 y las primeras estadísticas levantadas en el naciente Estado de Jalisco en 1825, donde se menciona a Chiquihuitlán como un rancho perteneciente al departamento de Autlán, donde se produce maíz y frijol.

En el ámbito de la economía se mencionan la recolección y venta de pitayas, que constituye el principal ingreso para las familias chiquihuitlecas, y otros negocios que ya van en vías de desaparecer, como la elaboración de productos de palma y de carbón. También se explicaron sus fiestas religiosas, la más importante de las cuales es la visita de la virgen de Ixtlahuacán de Santiago, en agosto de cada año, una tradición que podría tener más de 150 años y que implica una organización comunal, fiesta y peregrinaciones. En este punto, se explicó la existencia de danzas de conquista para estas peregrinaciones, que reproducían los comuneros de Chiquihuitlán pero que habrían desaparecido a mediados del siglo XX.

Un punto importante en la descripción de Chiquihuitlán es el que tiene que ver con la conservación ambiental: esta comunidad participa con mil hectáreas en el programa Fondo Patrimonial de Biodiversidad, en el que se comprometen a conservar sus recursos naturales. Esto es importante dados los servicios ambientales que Chiquihuitlán presta a la ciudad de Autlán, el más importante de los cuales es el abasto de agua: en sus terrenos se filtra el agua de lluvia a los mantos freáticos, de donde los autlenses nos surtimos de agua potable.

La exposición concluyó con una relación de las manifestaciones culturales modernas: la Real Feria de la Pitaya, con festejos taurinos y bailes, y la importancia de las pitayas en la identidad de este lugar. Este fruto y el arroyo El Coajinque son, además, elementos importantes en la identidad autlense.

El trabajo fue muy comentado por los asistentes, quienes compartieron experiencias, opiniones y datos que complementaron muy bien lo que expuso el cronista, quien llamó a investigadores y a habitantes de Autlán a voltear a ese rincón del valle y valorar lo que existe en él.

Representación de la obra “¿Morir?” en el Palacio del Arte


 Durante los festejos por el 5° aniversario del Recinto Cultural Palacio del Arte, la noche del viernes 3 de noviembre fue representada en ese espacio la obra de teatro ¿Morir?, escrita y dirigida por Silvia Torres. La función comenzó alrededor de las 19:40 horas, con la asistencia de unas 30 personas.

La obra consiste en una serie de monólogos, pronunciados por personajes anónimos encapuchados, que narran distintos tipos de muertes: la muerte física, la muerte emocional, la prematura de un bebé abortado o la de un ecosistema contaminado. Encadenando estos monólogos se conforma una fuerte crítica a los males de nuestro tiempo: los evidentes como la contaminación ambiental o la violencia intrafamiliar pero también los subyacentes a nuestra vida cotidiana, como la despersonalización, la falta de interés por el bienestar de otras personas, la ambición de tener sin medida… la obra es representada por un grupo de alumnos de la Ingeniería en Procesos y Comercio Internacional del Centro Universitario de la Costa Sur, y por la misma directora.

Al terminar la función, los asistentes fuimos conducidos al ingreso del recinto, donde se llevó a cabo una curiosa ceremonia con el objetivo de despedir a las almas de los difuntos que, según las nuevas tradiciones, han venido a visitarnos el Día de Muertos. En la ceremonia fueron quemadas en un brasero unas llaves de madera, frente a un altar de muerto.

Con una obra de teatro de cabaret concluyó el Festival de Día de Muertos 2023


 Sobre el escenario montado en la calle Ernesto Medina Lima, entre el portal Juárez y el jardín Constitución, se representó la noche del jueves 2 de noviembre la obra de teatro cabaret Las caaa…trinas, montada por Esparta Teatro y Fariano Producciones. La función, con la que culminaron las actividades del Festival de Día de Muertos 2023, comenzó a las 19:25 horas, con la asistencia de unas 120 personas.

La obra consiste en el constante conflicto entre siete catrinas, cada una representando a uno de los pecados capitales, que luchan entre sí para llevarse a la mayor cantidad de almas, dirigidas todas por la ira, al parecer la de mayor jerarquía, y por la representación de La Llorona. El conflicto, en el que se mezclan el humor, el sarcasmo y la crítica social y política, no solo transcurre sobre el escenario sino, en mayor medida, en el espacio entre éste y el público y aún entre las sillas: las catrinas, como es una característica del teatro de cabaret, interactúan constantemente con el público, sacando a bailar a los espectadores, dialogando y aun peleando con ellos.

Las Caaa…trinas se presentó el fin de semana siguiente en el Centro Cultural Calzada, en Guadalajara. Es escrita y dirigida por Adriana Abundis, bajo la producción de Paulo Fariano, con Juan Edilberto Sosa como director invitado. Una de las catrinas, la avaricia, es representada por la actriz autlense Rosy Pérez, quien recibió una especial ovación del público.

Recital de chelo y poesía para el 5° aniversario del Palacio del Arte

Alfredo Mardueño.

 Entre el 25 de octubre y el 4 de noviembre el Recinto Cultural Palacio del Arte celebró su quinto aniversario, con una serie de actividades artísticas y pedagógicas. Hubo presentaciones de libros, talleres de pintura, teatro, música y poesía, a lo largo de una semana y media. El miércoles 1 de noviembre acudimos al recital de chelo y poesía que formó parte de esta celebración. La velada comenzó a las 19:25 horas, con la asistencia de unas 25 personas.

El primer número de la noche fue el recital de chelo que estuvo a cargo del joven músico Alfredo Mardueño Guzmán, técnico en música y estudiante de la licenciatura en Artes del Centro Universitario de la Costa Sur, además de ex integrante de orquestas como la Típica de Autlán, la Sinfónica Juvenil de El Grullo y la José Pablo Moncayo. Apoyado en una pista grabada con los instrumentos de acompañamiento, Alfredo interpretó al chelo el siguiente programa:

Oblivion, de Astor Piazzolla.

Por una cabeza, de Carlos Gardel.

Romanza para cuerdas, de Rachmaninoff.

Canción de un jardín secreto, de Rolf Lovland.

Lencha, de Clemente Amaya.

La llorona

La bruja

Ramona Núñez.


El segundo y último número fue la declamación, por la profesora Ramona Núñez Gómez, del poema La mansión eterna, obra del también profesor Mario Ernesto Michel Santana. La maestra Ramona cultiva desde la niñez el olvidado arte de la declamación, en el que ha ganado competencias locales y ha formado a declamadores que han competido a nivel nacional, cuando fue profesora de secundaria. Sus tablas, intención y transmisión del sentimiento son notables.

Dos exposiciones fotográficas de naturaleza en la Casa Universitaria


Desde el martes 24 de octubre y hasta el próximo mes de diciembre están disponibles en la Casa Universitaria Antonio Alatorre dos exposiciones de fotografía de naturaleza, que fueron inauguradas dentro de las actividades de la XXIX Semana Cultural Universitaria.

Polilla con botas o Polilla avispa.


La primera de estas exposiciones, que ocupa las dos primeras salas, se llama Nuestros vecinos invisibles y es obra del investigador del Centro Universitario de la Costa Sur (CUCSur) Carlos Palomera. Se compone de 25 fotos, en tamaño mediano, de los insectos que conocemos comúnmente como polillas, esas mariposas nocturnas que, a veces, protagonizan mitos y leyendas. Cada foto está acompañada de una ficha en la que se da el nombre científico y el nombre común del ejemplar que aparece retratado, además de un código de barras que lleva a un texto descriptivo de cada especie. Según se aclara en un texto curatorial que se encuentra a la entrada de la casa, la mayoría de las fotos fueron tomadas en las instalaciones del CUCSur.



La segunda exposición es Entre el agua y las plumas, de Jesús Espinosa. La integran 15 placas, también de tamaño medio, que aparecen acompañadas de una ficha con el nombre común y el científico de cada especie, con la ubicación en que fue tomada la foto. En la ficha aparece también un código de barras que lleva a un video documental sobre la especie retratada. Las fotos retratan aves acuáticas y terrestres, algunas endémicas y otras migratorias, que se pueden observar en las lagunas de Zapotlán y de Sayula. Pero decir que solo las retratan sería injusto: la composición de las fotos roza lo artístico, llegando a conjuntar los elementos del entorno para expresar la personalidad y los hábitos de cada especie: un cielo abierto que ocupa la mayor parte de la placa para el águila, la penca de nopal en que se posa un rascador, el entorno verde y acuático de un ánade.

martes, 31 de octubre de 2023

Con un concierto de la Orquesta Sinfónica ECOS Autlán terminó la XVII Semana Cultural del BTA


 El viernes 27 de octubre fue la última jornada de la XVII Semana Cultural del Bachillerato Tecnológico de Autlán (BTA), que concluyó con un concierto de la Orquesta Sinfónica del Núcleo ECOS Autlán en el auditorio de la UNIVAG. El concierto comenzó a las 10:05 horas, con la asistencia de unas 80 personas, entre alumnos del BTA, padres de los músicos y público en general.

Bajo la dirección del profesor Armando Emmanuel Pedraza Guerra, la orquesta ofreció un repertorio variado, con composiciones derivadas del folclor de algunas regiones de Europa, piezas de óperas y arreglos del mismo director a composiciones de otros autores y aún una pieza compuesta por él mismo. También escuchamos, en la segunda parte del concierto, música de compositores latinoamericanos, para cerrar con el himno de la identidad autlense.

El programa del concierto fue el siguiente:

Canción del botero del Volga, del folclor ruso.

Preludio al Te Deum de Marc Antoine Charpentier.

Marcha eslava, de Peter Tchaikovski.

Hornpipe, de Música Acuática de Haendel.

Finlandia, de Jean Sibelius.

Escenas de ballet, de Robert Bennet Brown.

Obertura mexicana, con fragmentos de piezas tradicionales mexicanas, como La cucaracha o Las chiapanecas.

La cumparsita, de Gerardo Matos Rodríguez, con arreglos de Armando Pedraza.

Trepak, de Peter Tchaikovski.

Sueño despierto, de Armando Pedraza.

Viva Autlán, de Clemente Amaya, con arreglos de Armando Pedraza.

Terminado el concierto y luego de que la directora del BTA, maestra Rosaura Yazmín Sánchez Jiménez, entregara una constancia a la orquesta por su participación en la semana cultural, el cronista de Autlán, Guillermo Tovar Vázquez, dio por clausurados los trabajos de la XVII Semana Cultural del BTA a las 10:59 horas.

Un panorama de la danza folclórica mexicana en la XXIX Semana Cultural Universitaria


 La noche del jueves 26 de octubre, al terminar el concierto de la Orquesta Sinfónica del Núcleo ECOS Autlán, se presentó en el escenario del Aula Magna el ballet folclórico Aotlitlán, fundado en el año 2000 y dirigido por el maestro Joel René Romero Corona. El espectáculo comenzó a las 20:30 horas, ante unas 200 personas.

El grupo presentó cinco estampas de bailes folclóricos de diversas regiones de México, utilizando una pista musical y aprovechando la pantalla del fondo del escenario para exhibir ahí escenas que complementaran cada una de las estampas. En la velada participó también el grupo Hilos de Plata, integrado por siete bailarines ancianos que interpretaron algunas de las estampas.

La primera estampa fue la del Estado de Puebla, quizás la más vistosa de todas gracias a la pieza Quetzales, en la que los bailarines recuerdan la majestuosidad y los movimientos de esta ave mesoamericana. Luego de esta pieza y de Espuelas de Amozoc vinieron Chinas mexicanas y Chinacos, estas últimas a cargo del grupo Hilos de Plata.

La estampa de Jalisco Ranchero fue la segunda en el programa, integrada por los sones El pasacalles, El autlense y El caporal, en los que los bailarines utilizaron trajes campiranos de faena, utilizando como fondo una fotografía de las ruinas de una hacienda.

El grupo Hilos de Plata se hizo cargo, por completo, de la estampa de la Costa de Nayarit. Con música de banda sinaloense, estos entusiastas bailarines interpretaron Mi lindo Nayarit, De Mazatlán a Acaponeta y El toro mambo, que no dejó de traer recuerdos del Carnaval de Autlán.

La estampa Jalisco Contemporáneo fue la que más duró, con un total de siete piezas, entre sones tradicionales y canciones modernas. Comenzó con el conocidísimo son de La negra, para continuar con Las alazanas, El jalisciense, El nuevo jarabe jalisciense, El maracumbé, El perico loro y Los machetes, en los que fueron alternando con el grupo Hilos de Plata. Aquí la iconografía fue mucho más cercana al estereotipo de lo jalisciense: trajes de charro en los bailarines, una fotografía de un campo de agave como fondo y el arranque con La negra, una de las piezas musicales más reconocidas de la música popular mexicana.

Una parte del público creímos que con la estampa jalisciense rubricaría su presentación el ballet Aotlitlán, como es costumbre en los grupos folclóricos de la región. Sin embargo, todavía faltaba el plato fuere de la noche: al ritmo del Huapango de José Pablo Moncayo la totalidad de los bailarines interpretaron la estampa que llamaron Retablo Mexicano, un recorrido por cuadros dancísticos folclóricos de distintos lugares del país: comienza con danzas de tipo prehispánico, incluida la representación de un combate a macuahuitl, para continuar con piezas de Nuevo León, el Sureste, Jalisco y otros lugares de México.

La actuación de Aotlitlán fue muy aplaudida, merecidamente. Imposible no recordar su actuación en el teatro Degollado hace algunos años, imponiéndose en la respuesta del público a otros grupos folclóricos jaliscienses.

Ofreció la Orquesta Sinfónica ECOS Autlán un concierto en la XXIX Semana Cultural Universitaria


 La noche del jueves 26 de octubre en el Aula Magna del centro cultural José Atanasio Monroy y como parte del programa de la XXIX Semana Cultural Universitaria, la Orquesta Sinfónica ECOS Autlán ofreció un concierto con una selección de música de distintas épocas. Con la asistencia de unas 200 personas, el concierto comenzó a las 19:35 horas.

El programa del concierto comenzó con la Canción del botero del Volga, para continuar con el preludio del Te Deum de Marc Antoine Charpentier y una serie de composiciones de grandes autores de óperas: la Marcha eslava de Tchaikovski, Hornpipe de Haendel y Finlandia, de Sibelius. La segunda parte del concierto traería Escenas de ballet, de Robert Bennett Brown, Obertura mexicana, un popurrí de piezas tradicionales mexicanas de los siglos XIX y XX; un arreglo de La cumparsita, de Gerardo Matos Rodríguez, realizado por Armando Pedraza; Trepak, de Tchaikovski; Sueño despierto, de Armando Pedraza, y Viva Autlán, la marcha de Clemente Amaya. La acústica del Aula Magna hace innecesario el uso de un equipo de sonido para magnificar el volumen de la orquesta, así lo entendieron y ejecutaron los organizadores y el director, afortunadamente.

La orquesta es dirigida por Armando Emmanuel Pedraza Guerra, director del Núcleo ECOS Autlán. Está compuesta por músicos que viven aún su infancia o adolescencia y que se encuentran formándose en la disciplina y el arte de la música en el mencionado Núcleo. Debutó apenas en diciembre de 2021 pero ya tiene presentaciones en diversos escenarios.

Piano, pintura, voz y danza en la XVII Semana Cultural del BTA


 La cuarta jornada de la XVII Semana Cultural del Bachillerato Tecnológico de Autlán (BTA) se desarrolló en el Museo y Centro Regional de las Artes, uno de los centros culturales más activos de la región. Ahí hubo un encuentro de los alumnos del BTA con el pintor Jorge Ponce y la escritora Darinka Rodríguez y una presentación del ballet folclórico Vive Jalisco; entre estas actividades hubo también un concierto del artista autlense Jorge Isaac Martínez Corona, quien compartió algunas de sus composiciones y arreglos a obras de otros autores, acompañado en la voz por Laura Meillón Johnston y por la bailarina Diana Laura García Mallorquín. El concierto comenzó a las 10:20 horas y se desarrolló ante un salón de usos múltiples completamente lleno, casi en su totalidad con alumnos y profesores del BTA.

El concierto comenzó con Aire, de José Mercé, con arreglos para piano del mismo intérprete, a la que siguieron Blue y Tráfico, del concierto Alcantarillas, compuesto por Jorge Martínez. Greensleeves, una canción del folclor inglés, con arreglos para piano y melódica, fue la última pieza que Jorge interpretó en solitario, para dar paso a Posesión, en la que el pianista estuvo acompañado por la bailarina clásica Diana Laura García. La última interpretación fue Go forward, de Jorge Martínez y Papy Mutuwa Zafaniya, con Laura Meillón en la voz.

El concierto, breve e intenso, fue premiado con los aplausos de los asistentes y con un presente y una constancia de participación por los organizadores de la semana cultural.

lunes, 30 de octubre de 2023

Un conversatorio sobre historia musical de Autlán con el profesor Jaime Gabino Gómez

De izq. a der.: Yazmín Sánchez, Jesús Medina y Jaime Gómez.

 La mañana del miércoles 25 de octubre, en el auditorio del Bachillerato Tecnológico de Autlán (BTA) y como parte de la XVII Semana Cultural de esa institución, se llevó a cabo un conversatorio con el músico autlense Jaime Gabino Gómez, con el maestro Jesús Medina García como moderador y la participación de la directora del BTA, maestra Rosaura Yazmín Sánchez Jiménez. El conversatorio comenzó a las 9:45 horas y tuvo una asistencia de alrededor de 70 personas, la mayoría alumnos del BTA.

La conversación fluyó alrededor de la historia del maestro Gabino, miembro de una dinastía musical que se remonta un par de generaciones atrás. Contó cómo su abuelo, don Salvador Gómez, ingresó en 1908 a la banda municipal tocando el saxor, mismo instrumento que años después tocaría en esa misma banda el futuro pintor Atanasio Monroy; don Salvador fue compañero de Clemente Amaya, ambos dirigidos por don Feliciano García. En esta época, contó el maestro Gabino, los músicos salían a tocar a las fiestas de los pueblos de la región, a pie o en bestias, acompañados de mujeres que les preparaban la comida y, en no pocas ocasiones, armados para protegerse de los asaltantes o de los clientes que se negaran a pagar por sus servicios.

El padre del maestro Gabino, profesor Jaime Gómez Vázquez, también fue músico en la Banda Autlán, bajo la dirección del profesor Jesús Martínez Guzmán, para tomar la dirección de la banda en la década de 1950. El maestro Gabino ingresó en su infancia a esta misma banda, donde fue dirigido por su padre y cuya dirección tomó a la muerte de éste, en 1995. Pero por la carrera profesional de Jaime Gabino Gómez han pasado también otros momentos, ajenos a la banda: el grupo Los Yokis, primer grupo musical autlense en grabar un LP, con la empresa Sonodisco, la dirección de orquestas en el escenario del Teatro Degollado, la enseñanza de la música en la Escuela de Artes Municipal y las tardes de toros en la plaza Alberto Balderas, reproduciendo y celebrando parte de la identidad autlense.

En la plática no faltaron consejos para los jóvenes que escuchaban: la perseverancia, el trabajo diario y el tesón como elementos indispensables para desarrollar el talento nato, fue el principal de ellos.

Presentó Roxana Flores su libro Lectura Quimérica


 En el salón de usos múltiples del Museo Regional, el pasado martes 24 de octubre la novel escritora María Roxana Flores Corona presentó su libro Lectura Quimérica, una recopilación de cuentos de terror publicada en este 2023 por Taller Editorial El Tintero. La presentación comenzó a las 19:50 horas, con la asistencia de unas 25 personas.

Los comentarios sobre la obra corrieron a cargo de Jorge Isaac Martínez Corona, quien como pianista y guitarrista ha ofrecido conciertos en este mismo recinto anteriormente. Él leyó un texto sobre la dualidad entre los “normales” y los “otros”, los anormales, los paranormales, los que no brillan en la normalidad, seres y cosas que viven en la otredad, arrumbados en los rincones oscuros. En este sentido, en Lectura Quimérica Roxana comparte historias que reivindican las almas que transitan en la oscuridad. Jorge también recordó la infancia de la autora, quien es su prima, cuando ella jugaba con las palabras, alargando los adjetivos; dijo que ella sabe que la oscuridad trae seres elegantes y que hace a un lado su imagen de niña grande para narrar historias de seres de esos seres de la oscuridad.

La autora, en su turno, explicó que escribe desde que estudiaba la licenciatura en Letras Hispánicas en la Universidad, aunque originalmente no tenía la intención de publicar un libro. Antes de decidir publicar Lectura Quimérica participó en talleres y dio sus cuentos a leer a personas que los pudieran corregir, como su editora Nadia Arce. Sobre su proceso de escritura, dijo que a veces la asaltan ideas que debe anotar inmediatamente para no perderlas, en cualquier papel que tenga a la mano. Para terminar su intervención, Roxana leyó un fragmento del cuento Ecos del pasado.

Al terminar la presentación la autora firmó algunos ejemplares que se pusieron a la venta y los asistentes pudimos convivir un rato en los pasillos del Museo.

Entre grabado, sones y chibuku: una plática con Cornelio García en la biblioteca Antonio Alatorre


El martes 24 de octubre por la tarde, dentro de las actividades de la XXIX Semana Cultural Universitaria se realizó en la sala de ex rectores de la biblioteca Antonio Alatorre del CUCSur un conversatorio con el grabador, músico y comunicador Cornelio García Ramírez. La sesión comenzó a las 17:10 horas ante una sala completamente llena, en su mayor parte con alumnos y trabajadores del CUCSur.

La plática tenía como tema principal una exposición sobre la carrera profesional de don Cornelio en el ámbito del grabado, aunque a lo largo de la conversación se fueron abordando otros asuntos. Entre los hilos con que se fue tejiendo la plática mencionaremos la narración de cómo don Cornelio se comenzó a interesar por las artes plásticas, mediante la observación de elementos cotidianos de San Buenaventura en los años de su infancia: los dibujos bucólicos pintados en las tazas de peltre que se usaban en su casa y el dibujo de una palmera verde en un pizarrón negro que hizo una de sus maestras de la primaria, en los que comenzó a tomar conciencia de las proporciones y el juego de colores. También conocimos detalles sobre su carrera en el grabado y, en general, en las artes plásticas: en 1961 recibió su primer pago por esta actividad, que sumó 45 dólares y unos pinceles en un concurso estudiantil de cartel que acabó por determinar su futuro profesional; en 1963 empezó a estudiar en la Academia de San Carlos, luego de una decisión difícil en la que descartó otra profesión que le interesaba, la actuación.

En la proyección pudimos ver imágenes de su archivo que ilustraban su trabajo como grabador, como fotografías de sus talleres y de algunos de sus colegas, invitaciones a exposiciones individuales y colectivas, la Academia de San Carlos… pero no solo sobre esto giró la plática, sino que también se abordaron las muchas vivencias de Cornelio García alrededor del mundo: los años que vivió en Zambia dando clases de guitarra, donde aprendió las costumbres y la gastronomía de ese país, incluyendo el chibuku, una bebida parecida al tejuino; sus viajes mochileros por Europa, la grabación de la película De tripas corazón, donde compartió créditos con un Gael García de 14 años, los cambios que ocurren en los pueblos en pocos años, que los vuelven casi irreconocibles para los hijos ausentes y algunas consideraciones sobre el arte y sus fuentes, la evolución de los museos y su infancia en el campo entre Tenamaxtlán y Tecolotlán.

Para terminar la plática don Cornelio cantó, acompañado por su quinta de golpe, el son Plan de la Villa, uno de los favoritos del público de la región que todavía escucha sones. El músico grabador se despidió con esto y con la propuesta de regresar para dar un concierto didáctico con su mariachi tradicional.

jueves, 26 de octubre de 2023

Presentó Inés Vachez el libro Arquitectura de remesas en el CUCSur


 El lunes 23 de octubre, dentro de las actividades de la XXIX Semana Cultural Universitaria, la arquitecta tapatía Inés Vachez Palomar presentó en la sala de ex rectores de la biblioteca Antonio Alatorre del CUCSur su libro Arquitectura de remesas. La presentación comenzó a las 17:20 horas, con una sala llena, en su mayoría por estudiantes del centro universitario.

La autora comenzó su exposición con una reflexión sobre la arquitectura, como una expresión de lo que somos o de lo que queremos ser. Su libro es el resultado de un trabajo de investigación realizado en la población de Vista Hermosa, municipio de Tamazula de Gordiano, que se ha transformado de forma acelerada desde la década de 1950 y que se desarrolló a partir de la ex hacienda El Cortijo, que sufrió una explosión demográfica desde principios del siglo XX, con la tecnificación de la producción de azúcar que ahí se realizaba. La bonanza terminó con el reparto de tierras, apareciendo con esto el fenómeno de la migración masiva al norte, que trajo una contracción de su población hasta en dos tercios de la que tenía en sus buenos tiempos, aunque, paradójicamente, la superficie del pueblo creció.

Los norteños, es decir, los habitantes del pueblo que habían emigrado al norte, se vuelven proveedores del pueblo, financiando infraestructura pública pero también la construcción de sus propias casas. En esta actividad, la autora encuentra fenómenos como el mimetismo, consistente en tratar de parecerse a una figura de prosperidad o autoridad, copiando elementos de edificios públicos de los Estados Unidos o de la ex hacienda en las nuevas construcciones. De este mimetismo y de la mezcla de elementos tradicionales, como pilas o espacios para sentarse por las tardes afuera de la casa, con otros traídos del norte, como los clósets grandes o las cocinas integrales.

En opinión de Inés Vachez, no solo debería documentarse lo que las instituciones consideran valioso o digno de conservarse, sino también deben estudiarse las corrientes nuevas, como es el caso de lo que ella llama arquitectura de remesas.

El libro Arquitectura de remesas está disponible en la librería Carlos Fuentes.

La creación del mundo según los wirraritari en la XXIX Semana Cultural Universitaria


 Para comenzar las actividades de la XXIX Semana Cultural Universitaria del Centro Universitario de la Costa Sur, el lunes 23 de octubre por la mañana fue inaugurada en el vestíbulo del centro cultural José Atanasio Monroy la exposición La creación del mundo, de los artistas wirraritari José Benítez Ramírez y Fidencio Benítez Rivera.

Esta exposición está integrada por 21 retablos en gran formato, realizados mediante una técnica consistente en aplicar hilo cristal de distintos colores sobre una placa de cera, formando las figuras que el artista utiliza para enviar su mensaje. La colocación de este hilo no es, como podríamos imaginar, mediante tejido o cosido, sino aplicado con la uña directamente sobre la cera. Los retablos están montados en las paredes del vestíbulo y en las mamparas del centro de éste y conforman una secuencia narrativa, aunque no están colocados en un orden de principio a fin, sino que el espectador tiene que comenzar en un sitio y regresar o trasladarse a otros puntos de la exposición para seguir la historia.



La creación del mundo cuenta los mitos de la creación del mundo, de la Humanidad y del sol según la mitología wirrárika, de manera gráfica mediante la observación de los retablos pero también con el apoyo de las fichas técnicas de cada pieza, que contienen fragmentos de la tradición oral de esta etnia del norte de Jalisco.

Esta exposición fue iniciada por José Benítez, quien solamente alcanzó a terminar nueve retablos, el resto los realizó su hijo Fidencio Benítez en 2023. Don José realizó también la obra La semilla del mundo, que se encuentra expuesta en la estación Juárez del tren ligero de Guadalajara. La creación del mundo comenzó una gira de exposiciones en el Centro Universitario de Ciencias de la Salud el 1 de septiembre pasado, saliendo así por primera vez del Centro Universitario del Norte, que es su sede. Antes de llegar a Autlán estuvo en el museo Casa Agustín Rivera, de Lagos de Moreno, como parte del Festival Cultural Otoño en Lagos.

La creación del mundo estará disponible en Autlán durante algunas semanas.



miércoles, 25 de octubre de 2023

Palabras, trazos, formas y luces. Una mañana de domingo en el jardín de El Grullo


 La mañana del domingo 22 de octubre estuvimos en el jardín Ramón Corona de El Grullo para participar en las actividades literarias de la Intervención Multidisciplinaria de las Artes, unas jornadas artísticas que ahí se llevaron a cabo desde el viernes anterior. Las presentaciones de libros y lectura de textos tuvieron lugar alrededor del kiosco y comenzaron a las 10:00 horas.

A lo largo de cuatro horas, escritores y cronistas de El Grullo y Autlán, aunque también de otros lugares, presentaron novedades de su obra en un ambiente muy propicio: estaba a nuestra disposición la benigna sombra de los árboles y palmeras del jardín, el ambiente de alegría de un domingo otoñal y la exhibición y venta de libros y de la obra de artistas plásticos, además de la música que salía de un reproductor de discos de vinilo que un espontáneo llevó para amenizar el momento: circularon por nuestros oídos las notas sincopadas del jazz, ritmos tropicales, rock y otros géneros. Para el calor semi costeño, que no respeta la llegada del otoño, había manera de conseguir cerveza de raíz o tejuino, bebidas grullenses por excelencia, sin alejarse demasiado del rejuego literario.



El programa comenzó con la presentación del libro Misa de Alba, de Engel Islas, una recopilación de 15 cuentos ilustrados por Marisol de la Torre y prologados por Ángeles Rodríguez Castillo. Según explicó el autor, originario de Yahualica pero avecindado en Guadalajara, sus cuentos ocurren en un pueblo imaginario y recogen elementos de la tradición oral que comparten muchos pueblos jaliscienses.

A esta presentación siguieron un par de intervenciones de Néstor Santos, el coordinador de la sección literaria de la Intervención. En la primera leyó un texto sobre los antecedentes, nacimiento y organización del primer Collage cultural de El Grullo, en el año 1998, una reacción de la juventud grullense ante la falta de espacios para la expresión artística contracultural; en la segunda se transformó en Tithor Cuentacuentero para narrar tres cuentos sobre comida.

Solo se puede jugar.


A lo largo de la mañana se presentaron también los libros Solo se puede jugar, de Néstor Daniel Santos Figueroa e ilustrado por Michel Enrique Pérez Robles, una historia para niños de 1 a 98 años que muestra el punto de vista de lo que debería ser una jornada cotidiana desde el punto de vista infantil; Amarme, aceptar y soltar, de Julio César Ramos, sobre la superación de heridas y malos momentos en la vida de una persona, y Lectura quimérica, de María Roxana Flores Corona, catorce cuentos de terror cuya autora dijo esperar que dejen una marca en el lector, ya sea que le gusten, le perturben o le asusten.

Aparte de las presentaciones de libros, hubo quien se apuntó para leer textos que no han sido publicados. Del Club de Lectura Trashumante, de Autlán, Guillermo Tovar leyó El último viaje de Marcos de Monroy y Miriam Vaca La herencia de Ana de Contreras, dos textos que resultaron del taller de lectura del libro El brujo de Autlán, de Antonio Alatorre, realizado entre mayo y junio de 2023. La joven autlense Joceline Ileana Flores Vargas leyó su cuento Vacío, que trajo recuerdos de los noviazgos en los que los padres no aceptan al futuro yerno.

Una parte de la jornada se dedicó a leer crónica. Tres participantes del Club de Lectura con Sabor Autlense, que se desarrolló en la Casa Universitaria Antonio Alatorre, del Centro Universitario de la Costa Sur, leyeron crónicas que escribieron sobre el tema general de “Lo que más me gusta de vivir en Autlán y El Grullo”. Estos textos son los primeros que estos cronistas escriben y fue la primera vez que los dieron a conocer a un público: Claudia Liliana Vargas Casillas leyó Lo que más me gusta de vivir en Autlán, un recuerdo de la vida en este lugar en la década de 1980, mencionando personas, costumbres y ambientes que ya no existen; Martha Patricia Pérez Robles compartió Te vas a hacer globera, una historia de su adaptación a la vida en El Grullo a partir de su matrimonio con un grullense (la autora es de Autlán) y una celebración de las diferencias entre los dos pueblos, y Rubén Figueroa Zepeda recordó las calles y paisajes de los años 1960 en El Grullo a través de pasajes de la vida de su abuelo y su trabajo como productor de alfalfa en su texto El nino Félix y la alfalfa. Tres nuevas y ágiles plumas que debutan en el apasionante oficio de la crónica.

El punto final de este programa literario lo puso el poeta autlense Luis Rangel García, quien leyó sus textos Alas de caña y grana, Llama y Un andar cualquiera, que forman parte de su primer poemario, ya en vías de ser publicado. Luis también estuvo en el jardín desde temprano para dar un taller de poesía.



En el jardín, a lo largo de toda la jornada, estuvieron exponiendo las librerías Mundo del Niño y Carlos Fuentes Autlán, también hubo una mesa para exhibir y vender libros de autores locales: ahí vimos las obras presentadas esa mañana pero también de Salvador y de Jesús Negrete Naranjo y de otros autores. Jóvenes artistas plásticos, entre ellos los de los colectivos La Caverna y Oxiuss, estuvieron exponiendo, creando y vendiendo su obra, en forma de cuadros, separadores de libros o calcomanías, no faltó un puesto en el que se ofrecían en intercambio discos de vinilo, plantas, revistas y otros artículos.

Afuera de la antigua presidencia se instalaron unos toldos en los que pintores, dibujantes y modelistas realizaron una exposición de su obra, de gran diversidad. Ahí vimos a los autlenses ACE y Armida Maldonado, a Alexis Landín, una intervención sobre una guitarra de Nora Pérez, entre otros.



Colaboración, amistad e intercambio contra la rivalidad. 

martes, 24 de octubre de 2023

En sesión solemne de Ayuntamiento reconocieron al fundador y al presidente de la Compañía Minera Autlán

El presidente municipal de Autlán con los representantes de la compañía y de don Enrique Madero y ex trabajadores de la mina.

 El sábado 21 de octubre el Ayuntamiento de Autlán celebró una sesión solemne en el patio de la Presidencia Municipal, en la que el presidente Gustavo Salvador Robles Martínez entregó reconocimientos al fundador de la Compañía Minera Autlán, ingeniero Enrique Madero Bracho, y al licenciado José Antonio Rivero Larrea, actual presidente de su consejo de administración. La sesión comenzó a las 13:10 horas, con la asistencia de unas 150 personas, entre ex mineros y sus familias, trabajadores del municipio y público en general. Entre los asistentes estuvieron Margarita Madero Garza, hija del ingeniero Madero, y Pedro Rivero González, CEO de la empresa Autlán.

Luego del protocolo de apertura y de los puntos iniciales del orden del día, Pedro Rivero dio un mensaje de agradecimiento a nombre de la empresa, en el que afirmó que en el municipio de Autlán nació la minería mexicana, debido a que aquí comenzó sus operaciones la Compañía Minera Autlán, la primera dirigida y operada por personal mexicano. Actualmente, dijo, la empresa tiene alrededor de dos mil empleados y actividades en México y España, exportando sus productos a 30 países. La planta de España fue el motivo para que contara una anécdota: mientras le buscaban un nombre luego de haberla adquirido, un trabajador de esa planta les sugirió que le dejaran el nombre de Autlán, que en euskera significa “trabajo”. Para terminar, Rivero dijo que actualmente se hacen trabajos de investigación para determinar la viabilidad de que reinicien las actividades en la mina de San Francisco, aunque en la actualidad no es costeable.

La señora Margarita Madero dio otro mensaje de agradecimiento, a nombre de su padre. Este mensaje consistió en la lectura de una carta dictada por el mismo Enrique Madero, en el que recuerda cuando fue a conocer la carretera a Manzanillo, el camino por el que debía salir el mineral para exportación. En palabras del ingeniero Madero, la empresa conformó una gran familia.

El último mensaje fue del presidente municipal, quien recordó el tabulador de las acciones de la Bolsa Mexicana de Valores que veía publicado en el periódico El Occidental durante su infancia y en el que le llamaba la atención ver impreso el nombre de Autlán. Su padre le explicó en esos años que se trataba de una empresa que había sido constituida aquí décadas atrás y que había sido un impulso para el crecimiento de la región. Autlán, dijo, es una ciudad llamada a ser referente y ejemplo para la región, pero es necesario que todos trabajemos en equipo para restablecer la limpieza y el orden luego de las afectaciones que hemos sufrido en días recientes.

Margarita Madero y Pedro Rivero recibieron de manos del presidente los reconocimientos dirigidos a los señores Enrique Madero Bracho y José Antonio Rivero Larrea, respectivamente, el primero por haber fundado la Compañía Minera Autlán en 1953 y el segundo por haber mantenido el nombre de nuestra población en la empresa y, con esto, permitir que sea conocido en todo el mundo.

Al terminar la sesión se ofreció a los visitantes una comida en el Museo y Centro Regional de las Artes, terminando con esto las actividades de conmemoración del aniversario 70 de la Compañía Minera Autlán.

Panel de experiencias entre ex mineros en la Casa Universitaria

De izq. a der.: Guillermo Tovar, Andrés Salmerón, Ricardo Esparza y Guadalupe Romero.

 Dentro de las actividades conmemorativas del 70 aniversario de la Compañía Minera Autlán, la mañana de este sábado 21 de octubre se celebró en la Casa Universitaria un panel entre ex trabajadores de la mina de San Francisco, con el objetivo de conocer su punto de vista sobre la empresa, su desarrollo y la vida en Autlán en los tiempos en que estuvo trabajando aquí. El panel comenzó a las 10:50 horas, con una asistencia de alrededor de 30 personas.

Los panelistas fueron el señor Andrés Salmerón Sánchez, quien fuera obrero durante aproximadamente diez años; el ingeniero Ricardo Esparza Contreras, uno de los responsables de la carga de mineral en el puerto de Manzanillo y de la seguridad industrial, y el señor José Guadalupe Romero Ponce, encargado de pagar la nómina. Todos ellos trabajaron en las instalaciones del cerro de San Francisco y conocieron bien la forma de trabajo y de vida de los mineros en Autlán.

El panel fue moderado por el cronista de Autlán, Guillermo Tovar Vázquez, y estuvo dividido en tres rondas, en cada una de las cuales los panelistas respondían alguna pregunta sobre el tema de esa ronda, desde el punto de vista del departamento de la empresa en el que trabajaron. La primera fue sobre la rutina de trabajo de un trabajador de la mina de San Francisco, la segunda sobre la vida en Autlán en los años de la mina y la tercera sobre los aportes de la Compañía Minera Autlán al desarrollo de la región.

En la primera ronda, don Andrés recordó la peligrosidad del trabajo en el tiro de la mina y cómo la extracción se dividía en distintas etapas dentro del tiro, como frentes, cortes o “chiflones”, para llevar el mineral hacia el exterior con el uso escrepas que lo colocaban en un cañón, de donde era arrastrado a unas tolvas y de donde, a su vez, caía a unos carritos para llevarlo a la superficie. El trabajo bajo tierra era pesado y se perdía la noción del tiempo porque no se sabía la hora que estaba transcurriendo, puesto que no se podía portar reloj. No faltó, desde luego, el buen recuerdo de sus compañeros y directivos: “todavía sueño que trabajo en la mina”, afirmó.

El ingeniero Esparza recordó su llegada al pueblo para trabajar en la mina, luego de rechazar un contrato con la American Steel para ligarse a la Compañía Minera Autlán, una empresa nueva dirigida por inversionistas e ingenieros mexicanos. Su primera impresión de Autlán fue triste, recordó, puesto que el pueblo estaba oscuro; su primer hospedaje fue precisamente en la Pensión Corona, que con el tiempo se convertiría en la Casa Universitaria. En su primer día de trabajo el ingeniero José Zozaya le recomendó que aprendiera el trabajo de los obreros, para que ellos a su vez lo respetaran: así, empezó a trabajar por las tardes, al terminar su turno, como obrero, perforista, ademador y haciendo otras tareas básicas, con lo que conoció todos los procesos de la mina. Sin embargo, su primer puesto fue de jefe de seguridad, con una experiencia previa de dos años en minas de Guanajuato, desde donde logró salvar vidas al entrenar a los obreros para prevenir accidentes y actuar cuando ocurría alguno.

Don Guadalupe Romero recordó los métodos de control de asistencia de los obreros, mediante tarjetas en las que se anotaba si el trabajador había asistido o no a trabajar, así como el puesto que había desempeñado, para obtener la cantidad que se le debía pagar a cada uno. Cuando se tenía el total de la nómina, con sueldos y otros conceptos y descontando retenciones o descuentos, se mandaba pedir la cantidad al banco para, enseguida, llenar los sobres de todos los trabajadores hasta llegar al último sobre, llamado “el sobre de la verdad”: si en éste había alguna diferencia había que revisar el resto de los sobres (se llenaban cientos en cada semana) para saber dónde había quedado la diferencia. Al final del mes se calculaba, además, lo que cada trabajador debía pagar por concepto de Impuesto Sobre la Renta. Todo esto sin programas de cómputo, todos los cálculos debían hacerse de forma manual.

En la segunda ronda, don Andrés Salmerón recordó la celebración del Día del Minero, 11 de julio, con bailes, comida, torneos deportivos y otras actividades. El ingeniero Esparza recordó que los trabajadores de la mina que llegaron de fuera se integraron bien a la comunidad autlense, muchos de ellos encontraron aquí a quienes serían sus parejas y formaron familias: él mismo se casó con una autlense, recordándola dijo que la mejor decisión que pudo tomar fue venir a Autlán. En opinión del señor Romero, todos los sábados muchos de los mineros llegaban a beber cerveza en una tienda de abarrotes ubicada en el cruce de las calles de Clemente Amaya e Hidalgo, donde hoy funciona una paletería. Durante el Carnaval la empresa no suspendía actividades, si algún minero faltaba a su trabajo por salir a festejar, se le descontaba el día. Sin embargo, sí participaban de las fiestas carnavalescas en sus días de descanso.

Para la última ronda, don Andrés recordó algunos cambios en la fisonomía de Autlán en los años de la mina: la mejora en el alumbrado público, que permitió que el día de los autlenses se hiciera más largo y se pudieran hacer actividades fuera de casa durante más horas; el aumento en el dinero circulante en el pueblo gracias a los sueldos de los trabajadores, que consumían una mayor variedad de productos, todo eso lo resumió como que los autlenses gozaron de la prosperidad del pueblo. el ingeniero Esparza recordó la preparatoria de Autlán, que abrió en 1959 y en cuya plantilla docente participaron varios de los profesionistas que trabajaban en la mina: enseñaron matemáticas, física, química, biología y otras materias, aportando de esta forma al desarrollo intelectual de la región. Por su parte don Lupe Romero habló de cómo los trabajadores de la Compañía Minera Autlán tenían todas las prestaciones de ley, como el pago de los siete días de la semana, con uno de descanso; el pago de aguinaldo, vacaciones y liquidación, mismas que los patrones locales no otorgaban antes. Pero la empresa también ofrecía servicios como los de la clínica San Francisco o del hospital de Las Montañas, donde tenía rentadas dos habitaciones para casos especiales, a los que no estaba obligada por la ley. Esto también lo consideró un aporte al desarrollo del pueblo. El ingeniero Esparza abundó en este tema recordando cómo la empresa combatió la incidencia de la enfermedad conocida como manganesismo, una afectación al sistema nervioso central debida a la inhalación o ingesta de polvo de manganeso: contrató al médico cubano Peñalver Ballina para analizar la presencia de este mineral en el cuerpo de los trabajadores, para retirarlos de la actividad en el tiro si fuera necesario y para atender los casos avanzados que se heredaron de los anteriores dueños de la mina. Aquí se hizo investigación, prevención y tratamiento de esta enfermedad.

Al terminar las tres rondas hubo una sesión de comentarios, en las que otros ex mineros que se encontraban presentes compartieron algunos recuerdos de su vida laboral en la mina de Autlán y de la vida aquí en esos años, como el agotamiento de la veta de manganeso en San Francisco y la mudanza a Molango, la prevención del manganesismo.
En este enlace se puede ver el video completo del panel.