viernes, 26 de junio de 2026

La descentralización de la educación. Una entrevista con el autor del mural de la antigua prepa de Autlán


 Agustín Navarro es grabador, pintor y serigrafista. Nació en Guadalajara el 1 de mayo de 1954 y estudió la carrera de Pintura en la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad de Guadalajara en la generación 1973-1978, cuyos aprendizajes complementó con la licenciatura en Artes Visuales y con estudios de grabado en el Instituto Potosino de Bellas Artes. También tiene la maestría en Didáctica de las Artes y el doctorado en Arte, Arquitectura, Diseño y Urbanismo. Al regresar de San Luis Potosí comenzó una carrera como profesor en las preparatorias 2, 5 y 1 de la Universidad de Guadalajara. En su formación tuvo como maestros, entre otros, a Jorge Navarro, Ángel Medina, Jorge Martínez y Francisco Rodríguez, “Caracalla”, estos dos últimos fueron ayudantes del gran José Clemente Orozco. Agustín Navarro tiene obra en las técnicas de grabado y serigrafía, además de varias pinturas, y también ejecutó murales callejeros en Guadalajara, que estuvieron en el cruce de Hospital y Federalismo, y en el lienzo charro Guadalupe Ayala, además de en el laboratorio de fotografía de la Escuela de Artes de la Universidad. También es autor del mural “La descentralización de la educación”, ubicado en el vestíbulo del Edificio de Posgrados del Centro Universitario de la Costa Sur, que originalmente albergó a la Escuela Preparatoria Regional de Autlán.

Al terminar la carrera de Pintura, Agustín Navarro y su compañero Julián Pulido fueron enviados por su maestro Jesús Mata, quien además trabajaba como policía bancario, a pintar un par de murales en la Escuela Preparatoria Regional de Autlán, cuando este plantel tenía poco tiempo de haberse integrado a la Universidad de Guadalajara, lo que ocurrió el 4 de octubre de 1975. Julián Pulido pintó uno en el escenario del auditorio de la prepa, que la misma Universidad de Guadalajara demolió en 2008 para construir una cancha, perdiéndose el mural junto con el auditorio, mientras que Agustín Navarro pintó otro, con el tema “La descentralización de la educación”, en el vestíbulo del edificio. Este mural fue terminado en 1979 y se conserva, aunque con una imperiosa necesidad de un buen trabajo de restauración: actualmente presenta manchas, algunos hoyos realizados a propósito en distintos puntos, suciedad y otros detalles.

El maestro Navarro recuerda que su profesor Jesús Mata los envió a él y a Julián Pulido a ejecutar estos murales en Autlán, aunque no sabe cómo se dio el contacto con las autoridades preparatorianas. En un primer momento, el director de la prepa de Autlán fue a Guadalajara a recoger a Agustín Navarro y a Julián Pulido para llevarlos a la escuela y que conocieran el espacio destinado a sus murales, lo que les serviría para elaborar sus proyectos y dar indicaciones para preparar los muros. Navarro sugirió que se instalara un zoclo al muro donde él trabajaría, para evitar que se ensuciara cuando trapearan el piso, y un barandal para dificultar que fuera vandalizado. El zoclo sí fue instalado, pero no el barandal, lo cual ha influido en el deterioro del mural. El muro también fue preparado para resistir la humedad, por lo que se mantiene en muy buenas condiciones, sin salitre ni cuarteaduras. En un principio el mural “La descentralización de la educación” fue concebido por el maestro Navarro para el cubo de la escalera de la prepa, pero no pudo realizarse en ese sitio porque el muro tenía celosías y su modificación hubiera elevado el costo de la obra.

Para realizar el proyecto de su mural, Agustín Navarro estudió datos de Autlán, como el significado de su nombre y su historia, pero también incluyó elementos basados en la idea de llevar la educación universitaria fuera de la capital de Jalisco, retratando a los líderes estudiantiles y universitarios que intervinieron para que eso sucediera. Este tema es relevante para la prepa de Autlán porque fue la primera escuela de la Universidad de Guadalajara fuera de la zona metropolitana, lo cual la coloca en un lugar importante de la historia universitaria de Jalisco.

El mural de Agustín Navarro está lleno de símbolos sobre la educación como palanca para la movilidad social y sobre la llegada de la Universidad a las zonas rurales de Jalisco. Su autor nos dio, en entrevista, una descripción del discurso del mural y del significado de sus elementos, que compartimos enseguida:

El primer personaje a la izquierda es Carlos Ramírez Ladewig, en actitud de pasar su brazo derecho sobre los hombros de una mujer, que representa a Autlán. Frente a ellos hay cuatro niños, cuyos modelos fueron tomados por Agustín Navarro de entre los que acudían a ver la obra del mural mientras él estaba trabajando. En la esquina inferior izquierda hay unas manos sosteniendo un puñal y una bayoneta, que a su vez está atravesando la mano derecha de Ramírez Ladewig, lo cual representa el asesinato del líder universitario en 1975. En la parte superior del mural hay un lienzo que atraviesa toda la composición, arrancando desde el brazo izquierdo extendido de Ramírez Ladewig, y que muestra el escudo de la Universidad de Guadalajara y las siglas FEG, de Federación de Estudiantes de Guadalajara, y FPU, de Federación de Profesores Universitarios. Donde concluye el lienzo, a la derecha, hay tres personajes más: el primero es el líder estudiantil Hermenegildo Romo García, “el Gorilón”, al centro está Enrique Díaz de León y, por último, José Parres Arias, quien sostiene en su mano izquierda un papel con el lema de la Universidad: “Piensa y trabaja”.

Hermenegildo Romo, Enrique Díaz de León y José Parres Arias.


Debajo del lienzo se ven dos edificios, el más grande representa a la Universidad de Guadalajara, mientras que el más pequeño es la preparatoria de Autlán, ambos están ubicados en un paisaje montañoso como el que rodea al valle de Autlán y en cuyo suelo hay una zanja, en alusión a una de las versiones del significado náhuatl de Autlán, “junto a la zanja”. Dentro de la composición hay una rueda que representa el progreso, y un arado, en alusión a la vocación agrícola de esta región; los niños que ya mencionamos antes son la juventud autlense que anhela acceder a la educación universitaria.



En la parte inferior del mural hay varios libros abiertos, que muestran distintos mensajes: hay uno en el que se ven glifos nahuas de la narración de la peregrinación de los aztecas en busca de su tierra prometida, los demás tienen las siguientes leyendas: “Con la educación popular al cambio”, “Escuela de agricultura” y “Por la divulgación de la cultura”. Otro de los libros, que permanece cerrado, tiene en su título el origen del autor del mural: “Artes plásticas”. Alrededor de estos libros hay otro grupo de ellos que se van convirtiendo en las alas de la paloma de la libertad, que vuela hacia Autlán “como parte del progreso y la educación hacia esa parte del estado”. Este proceso de metamorfosis incluye a una mujer, que representa a la Universidad, y que se está transformando en la mencionada paloma. Debajo de los libros hay un personaje tendido que tiene en su mano un cuchillo, representa a las personas que no están de acuerdo con que llegue la educación universitaria a Autlán y que son avasalladas por el conocimiento.



Agustín Navarro define su estilo como expresionismo realista, influenciado por los grandes muralistas, especialmente por José Clemente Orozco. Sostiene que los murales son para leerse y lamenta que en la actualidad pocas personas tienen la calma de detenerse a observar sus símbolos con calma, por lo que los murales ya no tienen una función social sino más bien decorativa.

Además de su valor artístico, el mural “La descentralización de la educación” es un testimonio de un momento relevante de la historia reciente de Autlán, que fue la llegada de la educación universitaria a la región. Es una obra que merece estar en un mejor estado de conservación, esperamos que las autoridades universitarias pongan manos a la obra.

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