El primer momento de la velada
fue una intervención musical de un trío conformado con integrantes del grupo
Los Imprudentes, quienes interpretaron con dos guitarras, trombón y voz las
canciones Lagunas, Corazón partío y San Lucas. Este breve
concierto estuvo a cargo de los guitarristas Emilio Velasco y Paúl Mendoza y Esdras
López Mundo al trombón y voz.
Enseguida, el profesor Carlos
Efrén Rangel, de la UPN, leyó una semblanza biográfica y profesional del
homenajeado, con la que supimos que el doctor Gregorio nació el 14 de
septiembre de 1945 en Autlán, donde estudió hasta el bachillerato. Como otros
jóvenes de su generación, tuvo que salir del pueblo para formarse
académicamente, consiguiendo la licenciatura en Ciencias Políticas y Administración
Pública en la UNAM y posgrados en esa misma casa de estudios, en la Universidad
de Guadalajara y en el CIESAS. Según esta semblanza, Gregorio Rivera dedicó más
de cinco décadas de su vida a la docencia: desde 1972, cuando comenzó a dar
clases en un Colegio de Ciencias y Humanidades de la UNAM hasta 2025, año de su
fallecimiento, dedicando buena parte de este periodo a la UPN de Autlán, donde
además de dar clases emprendió investigaciones en el ámbito de la educación, de
las que se mencionaron algunos títulos. Vivió en la Ciudad de México desde su
época de estudiante, cuando le tocó vivir en carne propia el movimiento del 68,
y allá formó su familia, con la que se mudó a Autlán luego del terremoto de
1985.
La coordinadora de Posgrados de
la UPN Autlán, Martha Leticia Rangel Zamora, dio un emotivo mensaje sobre la
personalidad del doctor Gregorio Rivera, con quien trabajó durante más de 15
años. Lo definió como un hombre culto y generoso que transmitía paz, cuyas
pláticas eran tan ricas que daban ganas de grabarlas para escucharlas de nuevo;
entre las virtudes del doctor Rivera mencionó su claridad de ideas y su
inteligencia, acrisolada en una formación sólida, con el añadido de que no fue
alguien que estuviera persiguiendo el protagonismo.
A nombre de la familia, el ex
presidente municipal de Autlán Fernando Morán Guzmán, primo hermano del doctor
Gregorio, agradeció a los organizadores del homenaje, que consideró muy
adecuado dentro de la Feria al tratarse de un hombre dedicado a las letras,
quien poseyó la que él considera la biblioteca particular más grande de Autlán,
con alrededor de 50 mil volúmenes. Dijo que el homenajeado no solo leyó y
entendió la historia sino que le tocó vivirla, en referencia al movimiento del
68; fue un hombre comprometido con la educación, actividad que fue su misión de
vida.

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