sábado, 17 de octubre de 2026

Tierra, son y memoria con el ballet La Grana


 La noche del viernes 16 de octubre el ballet La Grana ofreció al público de Autlán el espectáculo titulado Tierra, memoria y son en el Casino Autlense, a manera de despedida antes de su presentación el próximo 24 de octubre en el Teatro Ignacio López Tarso de Guadalajara, en la sesión de Certificación y Verificación de la Sección Nacional México del Consejo Internacional de Organizaciones de Festivales de Folclore y de las Artes Tradicionales (CIOFF), organismo vinculado con la UNESCO y dedicado a la protección, promoción y difusión de la cultura y las artes populares en el mundo.

Tierra, memoria y son comenzó a las 20:00 horas ante varios cientos de personas que llenaron el espacio disponible en el Casino. El ballet se presentó en la pista de baile y no en el escenario, por lo que la interacción con el público fue mucho más cercana; el programa consistió en estampas de diversos estados del país, otra del Día de Muertos y Autlán Costumbrista, una celebración de la identidad autlense, todas con la participación de los tres grupos de bailarines que conforman el ballet, con bailarines cuyas edades van desde la infancia hasta la juventud.

La primera estampa que representó el ballet fue la de Aguascalientes, con estampas que describen algunas tradiciones de ese Estado, como los trabajos de bordado, la charrería y las peleas de gallos, de la cual se escenifica una representación al final de la estampa. La música y el vestuario, relacionados fuertemente con la charrería y el mariachi, nos recuerdan el fuerte vínculo entre Aguascalientes y los Altos de Jalisco.

La estampa de Nayarit consistió en sones mestizos con mariachi tradicional, cuya música, vestuario de manta y vestidos amplios remiten al clima y la sociedad costera, con mayor ritmo y velocidad en los bailes. Esta estampa incluyó  la vistosa suerte de los machetes, ejecutada por bailarines del grupo mayor.

El tercer turno fue para la estampa de Día de Muertos, en la que abundaron los maquillajes de calaveras y catrinas entre bailarines que ejecutaron evoluciones sobre música muy diversa: desde el vals Morir de amor hasta La cucaracha, pasando por las modernas versiones de la tradición del Día de Muertos, encarnadas en las canciones Recuérdame y Camino de cempasúchil. Aquí llamaron mucho la atención las ejecuciones del grupo de niños más pequeños, con trajes de charro y maquillados como calaveras, además de la participación de la cantante tonayense Mercedes Gálvez Terríquez, quien interpretó las canciones La llorona, La bruja, Como México no hay dos y Paloma negra, haciendo gala de buena voz y técnica vocal y con el apoyo de pistas musicales.

La bendición.


Enseguida vino la estampa Autlán Costumbrista, compuesta por el director del ballet, Orlando Israel Ramírez Ramírez como una evocación de la vida en Autlán a finales de la primera mitad del siglo XX, basada en crónicas de la época. En ella, los bailarines representan elementos de la cotidianidad en Autlán en esos tiempos, inmediatamente previos al crecimiento y modernización de la ciudad: aparecen los pregones de vendedores de artículos producidos aquí, los pleitos entre barrios, los bailes elegantes en las casonas del centro y los populares en las barriadas, las serenatas en el kiosco… pero un lugar importante lo tiene en la estampa la representación de la bendición de las 9 de la noche, momento en que sonaban en la parroquia del Divino Salvador tres campanadas que se escuchaban perfectamente en todo Autlán y que los fieles recibían hincándose o, por lo menos, descubriéndose la cabeza y volteando hacia la parroquia, interrumpiendo cualquier cosa que estuvieran haciendo. A pesar de que en esta parte de la representación los bailarines permanecen inmóviles, es una de las que tienen una mayor fuerza dramática. A lo largo de la estampa podemos escuchar sones abajeños, mazurkas y otros géneros, con el apoyo de fotografías de la época proyectadas sobre una pantalla colocada sobre el escenario.

Al concluir la estampa anterior, la cantante autlense Rosario Sevilla tuvo una breve intervención para cantar piezas como Perfidia y Mi eterno amor secreto, quien dio paso a la última estampa de la noche, que no podía ser otra que Jalisco: sones con mariachi, incluyendo el emblemático La negra y la espectacular representación de La culebra.

Con la ovación de su público los integrantes del ballet La Grana enfrentarán la responsabilidad de presentarse ante la CIOFF el 24 de octubre, donde se esperan los mejores resultados.

No hay comentarios: