El programa de la semana en Autlán
inició el lunes con un Festival de la Expresión Artística que se realizó en la
Alameda y que incluyó talleres, la presentación de diversas coreografías y la
exposición biológica del Centro Universitario de la Costa Sur. Entre el martes
y el miércoles, en la sala Rubén Villaseñor Bordes del Centro Cultural José
Atanasio Monroy del CUCSur se realizaron sesiones académicas con conferencias y
paneles de discusión sobre asuntos relacionados con el acceso al agua en Autlán
y la región. Aquí daremos un resumen de la segunda de estas jornadas, la del
miércoles 26 de agosto.
La sesión comenzó a las 10:10 horas, con unas 35 personas dentro de la sala. La asistencia a lo largo de la jornada fue muy variable, alcanzando el lleno en varias ocasiones, por personas (la mayoría alumnos de diversas carreras) que acudían a escuchar una o dos ponencias y luego se retiraban. La conferencia inaugural fue del doctor Luis Manuel Martínez Rivera y se tituló Agua para el ambiente: cómo los ecosistemas sostienen el agua para las personas y el progreso, en la que propone un enfoque ecocéntrico de la gestión del agua, aunque reconociendo las necesidades de las sociedades. Este enfoque se basa en la premisa de que al cuidar el ecosistema se cuida el acceso de las personas al agua, al mantener el buen estado de los sitios de recarga y la dinámica natural del agua. El académico del CUCSur explicó también el ciclo del agua como un servicio ecosistémico, que inicia con los procesos de captar y retener, para luego filtrar y depurar y, por último, almacenar y regular el agua.
Entre los aspectos que se deben
tener en cuenta en el enfoque ecocéntrico es el cuidado de “caudal ambiental”,
es decir, la cantidad de agua que es necesaria para sostener los ecosistemas de
agua dulce y sus vidas humanas asociadas y que se debe dejar en las cuencas. Este
caudal ambiental no es una cantidad exacta, sino un régimen dinámico que varía para
cada cuenca, puesto que cada una tiene distintas necesidades de cómo, cuándo y
en qué cantidad debe contener agua para que la vida en ella sea viable. Estos espacios,
además de proveedores de agua, son reguladores del clima y “riñones del planeta”,
que limpian el agua mediante el filtrado que tiene lugar en su lecho. Para concluir,
el experto habló de la brecha en el acceso al agua que existe en México, con
graves carencias en los estados del Sureste, que son los que tienen mayores precipitaciones
y cuerpos de agua.
Enseguida, el cronista de Autlán, Guillermo Tovar Vázquez, presentó su trabajo Sobre el camino del agua. Antiguas corrientes de agua en las calles de Autlán, en el que explicó, basado en fuentes históricas, cómo dentro de la actual ciudad se han tenido identificadas durante siglos corrientes de agua que conectan a los terrenos más elevados en los barrios del norte con la cuenca del Coajinque y que en nuestros días se pueden observar cada vez que cae una tormenta. Estas calles son, como cualquier habitante de Autlán sabe, Abasolo-Bárcena, 20 de Noviembre-Nicolás Bravo y Melchor Ocampo-Javier Mina, entre otras, que corren de norte a sur y, en ocasiones de lluvias más abundantes, contienen corrientes de agua que pueden exceder el metro de altura, con encharcamientos grandes de varias cuadras. Estos sitios ya fueron descritos en crónicas y documentos de otros siglos, incluyendo la visita de fray Alonso Ponce de 1587, quien mencionó que el convento franciscano de Autlán tenía una huerta que se regaba con “un golpe de agua” que entraba en ella y que podría corresponder con la calle de Abasolo, teniendo en cuenta la situación del convento. El cronista también mencionó algunos trabajos que se han realizado a lo largo de los años para tratar de contener estas crecientes, entre ellas la construcción de un dique en la salida a Unión de Tula, que correspondería aproximadamente con el cruce de las calles de Abasolo, Altamirano y Placeres, y la modificación del cauce del Coajinque en su ingreso a la mancha urbana para tratar de evitar su desbordamiento. Aunque estos trabajos han mitigado el problema, las inundaciones se han seguido presentando en algunos años.
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| Durante la exposición de Arturo Curiel. |
El doctor Arturo Curiel Ballesteros,
ex presidente de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado
de Jalisco, expuso a distancia, mediante Zoom, la conferencia Análisis de
los recursos hídricos en la región Occidente de México, en la que explicó
algunas de las conclusiones y recomendaciones del Congreso Analítico del Agua,
que él mismo presidió y convocó a expertos de todo el país. En cuanto a la
región VIII Lerma-Santiago-Pacífico (del que destacó el hecho de que ya no se
nombra al lago de Chapala) mencionó problemas como la fragmentación del cauce
del río Lerma debida a la extracción de agua, los tramos del Santiago que se consideran
“río muerto” por la contaminación, el “infierno ambiental” de la cascada de El
Salto y el riesgo de que el lago de Chapala se fragmente en dos debido a los
bajos aportes del Lerma. A partir de esto, se desprenden recomendaciones puntuales,
que tienen que ver con políticas públicas, acciones tecnológicas y culturales,
como el empoderamiento de sectores relacionados con la promoción de un mejor
uso del agua en la región y la preferencia del uso del agua y el consumo de los
alimentos que se producen en esta zona para los mexicanos, la elaboración de
mapas de riesgos crónicos derivados de la pérdida de acceso a aguas
subterráneas y superficiales y el fortalecimiento de una educación formal y no
formal del agua. El Congreso también analizó de forma crítica el manejo del
agua por los gobiernos en las últimas décadas, en esta exposición se destacó la
falta de impactos positivos de créditos millonarios que se han ejercido para
obras hidráulicas y se recomendó una gestión que enfoque al agua no como una
mercancía sino como un elemento vital.
Por parte de la Comisión Estatal
de Derechos Humanos de Jalisco, José Luis Esparza Ruiz presentó, también
mediante Zoom, la conferencia Derecho humano al agua, una exposición
didáctica en la que explicó los principios básicos de este derecho, que parten
desde la universalidad de los derechos humanos y la cualidad de portador de derechos
que tiene toda persona. El ponente desarrolló también una explicación de cuáles
son las normas internacionales, regionales, nacionales y estatales que fijan el
derecho de todas las personas al acceso al agua “suficiente, salubre, aceptable,
asequible y accesible” y la obligación de los gobiernos de garantizar este
derecho, así como de no incurrir en prácticas como la discriminación, por lo
que en teoría no deberían existir los tandeos.
Carlos Ponce de León, gerente
operativo de la Comisión de Cuenca Ayuquila-Armería, presentó la conferencia Ayuquila-Armería:
saneamiento, colaboración interestatal y gobernanza del agua, que comenzó
con una detallada descripción de la zona geográfica que abarca la cuenca, desde
el nacimiento del río en Atengo hasta su desembocadura en Armería, Colima,
abarcando hasta Atemajac de Brizuela y Autlán, entre otros municipios, para un
total de 19 de Jalisco y 6 de Colima. De esta extensa zona refirió datos sobre
crisis de agua y saneamiento, como la presencia y situación de plantas de
tratamiento de aguas en los municipios, de las que la mayoría, incluyendo las
de Autlán, están fuera de operación. Estas instalaciones enfrentan muchos
problemas desde su construcción: mantenimiento, conectividad, confinamiento,
mal diseño, servicio eléctrico, problemas legales de propiedad y saturación,
que tienen que ver con falta de recursos para enfrentarlos. El ponente presentó
también la evolución del programa de agua y saneamiento de la CONAGUA y de sus
criterios de aplicación de apoyos y porcentajes, desde 2019.
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| Los participantes en el panel. De izq. a der.. Luis Manuel Martínez, Gerardo Núñez, Claudia Ortiz, Ricardo Cano y Wilberth Orozco. |
Para terminar la jornada, se
desarrolló el panel de discusión Del cauce al riesgo: diálogo
interdisciplinario para la comprensión integral de los ríos como sistemas
dinámicos y fortalecer la toma de decisiones para la prevención de riesgos y la
seguridad de las comunidades asentadas en sus cercanías, moderado por la
doctora Claudia Irene Ortiz Arrona y en el que participaron Luis Manuel
Martínez Rivera, del Departamento de Ecología y Recursos Naturales del CUCSur;
Gerardo Núñez González, del Departamento de Ingenierías; Wilberth Orozco
González, del Departamento de Estudios Jurídicos, y Ricardo Cano Luisjuan,
comandante regional Sierra de Amula de la Unidad Estatal de Protección Civil y
Bomberos de Jalisco. Cada uno de ellos tuvo una intervención de diez minutos
para, desde su especialidad, hacer una exposición sobre el tema.
Respectivamente, los
participantes hablaron sobre la morfología de los ríos y el riesgo de modificar
su cauce de manera artificial, sobre las formas de escurrimiento del agua hacia
las partes bajas y las soluciones estructurales y no estructurales para
manejarlas, sobre la regulación que existe en la legislación mexicana sobre el
manejo de ríos y arroyos y la falta de aplicación de las abundantes normas al
respecto y, por último, sobre los medios con que cuenta la UEPCBJ para
comunicar los riesgos que se tienen identificados en cada municipio: atlas de
riesgos, el sitio web del Sistema de Información Estatal para la Gestión de Riesgos de Desastres (SIEGIR) y la aplicación Jalisco Alerta, con la intención de que
la información no quede solo entre dependencias de gobierno sino que “baje” a
los ciudadanos. El panel concluyó con tres rondas de preguntas puntuales sobre
el manejo de riesgos en las cuencas.




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