La directora del recinto, Armida
Briceida Maldonado Rubio, dio un mensaje de bienvenida a los asistentes, para
dar paso a la lectura de las semblanzas biográficas de Pepe Pelayo y del poeta
David Herros, por el director de Cultura del gobierno de Autlán, Esdras López
Mundo. Dicho esto, comenzó un recital de poesía de tema taurino, a cargo de
David Herros y de su hermano Víctor Manuel, ambos grandes declamadores, y en la
que intervino también Andrea Reynoso Gutiérrez, en una de las piezas. El programa
fue el siguiente:
David Herros declamó Como el
toro, de Miguel Hernández, y Capote de brega, de su propia
inspiración, en la que evoca un capote que había sido herramienta de trabajo de
su padre, torero de profesión, y que sirvió como juguete a él y a sus hermanos
en su infancia.
Víctor Manuel Herros declamó Es
el toreo, de su hermano David, un poema de largo aliento que describe lo
que es y significa la tauromaquia. Enseguida, David y Andrea leyeron al alimón La
huida, una de las partes de la obra de teatro Bodas de sangre, de
Federico García Lorca. De este mismo autor, los hermanos Herros declamaron La
sangre derramada, uno de los poemas escritos a la muerte del torero Ignacio
Sánchez Mejías. Con esta potente y dramática declamación terminó el recital, dejando
el micrófono al homenajeado para que pudiera dar un mensaje de agradecimiento a
los organizadores del homenaje y a los participantes, dedicando algunas
palabras en recuerdo del cronista taurino Arturo Vaca, fallecido el 6 de
febrero.

No hay comentarios:
Publicar un comentario