sábado, 23 de mayo de 2026

Celebraron una sesión académica conjunta los Capítulos Sur y Costa Sur de la BSGEEJ

De izq. a der.: Rigoberto Benavides, Salvador Encarnación, Guillermo Tovar y Jesús Guzmán.

 Dentro del programa del XXIX Festival Cultural San Gabriel, el jueves 21 de mayo se celebró en la biblioteca municipal Ramona Michel Argote de ese municipio sureño una sesión académica conjunta de los Capítulos Sur y Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco, para la presentación del libro Mosaico Literario del Sur de Jalisco, vol. 2. La sesión, que también sirvió como arranque de la IX Semana Cultural Ernesto Medina Lima del Capítulo Costa Sur, comenzó a las 11:25 horas y tuvo una asistencia de alrededor de 20 personas, entre quienes estuvieron el director de Cultura de San Gabriel, Diego Barragán Rodríguez; el coordinador honorario vitalicio del Capítulo Costa Sur, Nabor de Niz Domínguez; los socios del Capítulo Sur y Costa Sur Eduardo Ramírez Ruelas y Carlos Adolfo Preciado Ortiz, respectivamente; el cronista rural Asunción Rodríguez y el fotógrafo Noé Meza Galindo, quien minutos antes había inaugurado en los pasillos de la Casa de la Cultura su exposición Reencontrando mis raíces.

En el presídium de esta sesión estuvieron el secretario particular de la alcaldesa de San Gabriel, Rigoberto Benavides Espíritu, y tres de los coautores del libro: José de Jesús Guzmán Mora y Salvador Encarnación Jiménez, socios del Capítulo Sur, y Guillermo Tovar Vázquez, del Capítulo Costa Sur, quienes comentaron el libro. Luego de la lectura de una semblanza de cada uno de los comentaristas, comenzó la presentación del libro. El primer turno en el orden de los comentaristas correspondió a Guillermo Tovar, quien explicó que el proyecto del Mosaico Literario del Sur de Jalisco nació de una plática informal que ocurrió la noche del 5 de septiembre de 2024 en la Casa Taller Literario Juan José Arreola, luego de la presentación del libro Cien años de Antonio Alatorre, entre la coordinadora de ese libro, Andrea Reynoso Gutiérrez, y el maestro Ricardo Sigala, quienes comentaron lo interesante que sería escuchar a los grandes escritores de esta región conversar sobre sus pueblos. Ante la imposibilidad de escuchar una conversación así, comenzó a desarrollarse la idea de emprender un trabajo de investigación que descubriera los indicios del paso de estos autores por sus pueblos de escritores como Juan Rulfo, Juan José Arreola, Guillermo Jiménez, Ramón Rubín, Antonio Alatorre, entre otros. Así nació el primer volumen de este Mosaico, que contó con seis ensayos de igual número de autores.

Sobre el segundo volumen, que se presentaba en esta sesión, Tovar dijo que el enfoque es distinto a su predecesor, porque aquí ya no se buscó abordar el vínculo de escritores consagrados con sus pueblos sino dar un primer paso en la difusión de la vida y la obra de escritores que, teniendo una obra de buena calidad, no han sido suficientemente estudiados ni difundidos o, en otros casos, están siendo olvidados. Este segundo volumen consta de diez ensayos, en el que Guillermo Tovar escribe sobre el poeta autlense Jesús Nava Guevara, nacido a principios del siglo XX y quien desempeñó a lo largo de su vida diversos puestos burocráticos en municipios de Jalisco y en Correos de México, desarrollando paralelamente una obra poética importante, de la que se han publicado solamente algunos ejemplos en periódicos como El Informador y Unidad, de la Sociedad Mutualista de Empleados, Obreros y Artesanos de Autlán. Tovar destacó que estos Mosaicos son un trabajo independiente, que no cuenta con el respaldo de una institución académica o gubernamental, pero que se ha realizado con rigor académico, que ha permitido que los textos se publiquen luego de una revisión por pares.

Un rincón de la biblioteca de San Gabriel.


En su oportunidad, Salvador Encarnación leyó un texto que preparó para esta presentación, en el que comentó los textos de los autores del Mosaico que no asistieron a la sesión. Salpicada su lectura con sabrosas anécdotas sobre algunos de los escritores de los que se habla en el libro, explicó que en este volumen Didiana Sedano estudia un poema de Refugio Barragán de Toscano y las diversas ediciones de La hija del bandido (el comentarista no desaprovechó la oportunidad de presumir un bien conservado ejemplar de la edición de 1974, con un peculiar autógrafo del ilustrador Tijelino), que Fernando G. Castolo habla sobre la escritora feminista Esperanza Valdovinos, quien estuvo activa en Ciudad Guzmán en la década de 1930; que Ricardo Sigala define a Vicente Preciado Zacarías como un sucesor de Juan José Arreola (cuya familia acostumbraba ir a comprar tortillas en taxi desde su casa en las alturas de Ciudad Guzmán, como le tocó ver a Encarnación); que Alfredo Velasco Cisneros se aboca a describir la obra de Alfredo Velasco Cisneros, uno de los padres culturales de Zapotlán, junto con Guillermo Jiménez… Salvador Encarnación, por fin, escribe en este Mosaico sobre Francisco González Guerrero, originario de Gómez Farías, “uno de los escritores más importantes de México”, a quien su pueblo no le ha hecho justicia con un reconocimiento a su obra. El también cronista de Zacoalco de Torres terminó su intervención con un comentario sobre la lectura de Pedro Páramo, que comienza en el fragmento 37 y que debería leerse en voz alta como un murmullo, puesto que se trata de una plática entre dos muertos que comparten sepultura.

Jesús Guzmán, el anfitrión, explicó que aporta al Mosaico un texto sobre el poeta gabrielense Salvador Escudero, de quien hizo una amplia exposición de su biografía y de su obra. Recordó cómo, por sugerencia del historiador Gabriel Chávez Morett, descubrió que Escudero nació en San Gabriel en 1883 y murió en 1946 en la Ciudad de México, perteneció al Centro Bohemio y trabajó para el gobierno federal durante la presidencia de Adolfo de la Huerta. También ganó el premio La Flor Natural, que recibió de manos del presidente Venustiano Carranza, con el poema No escuche quien no sabe de estas cosas, mismo título que impuso a un libro que publicó tiempo después. El cronista de San Gabriel habló asimismo sobre la turbulenta vida política de Escudero, quien tuvo un conflicto electoral con Basilio Vadillo por la gubernatura de Jalisco, y sobre otros triunfos literarios de nivel nacional que obtuvo años después.

Antes de que concluyera la sesión y se realizara la entrega de los reconocimientos de rigor, Salvador Encarnación hizo el encargo al secretario particular de que le transmitiera a la alcaldesa, Alma Gabriela Rodríguez Benavides, la propuesta de hacer una reimpresión del libro No escuche quien no sabe de estas cosas, por la que ya no se tendrían que pagar derechos de autor.



No hay comentarios: