viernes, 3 de abril de 2026

Ideas sobre tauromaquia y libertad. Una plática con el joven autlense Diego Contreras

Diego Contreras

El 3 de diciembre de 2025 el matador Isaac Fonseca publicó en sus redes sociales la convocatoria para un concurso nacional de composición del himno taurino de México, con la intención de conmemorar los 500 años de tauromaquia en nuestro país y de fortalecer la identidad taurina mexicana, con el respaldo de las organizaciones taurinas Tauromaquia Mexicana, AC, Movimiento Nacional “Vive Libre”, Asociación Nacional de Matadores de Toros y Novillos, Rejoneadores y Similares, Unión Mexicana de Picadores y Banderilleros, Instituto Tlaxcalteca de Desarrollo Taurino y Movimiento Nacional “Unidos por el Toro Bravo”. Para el 21 de marzo, Día Mundial de la Poesía, el jurado calificador ya tenía a los seis semifinalistas y el día 31 anunció al ganador absoluto, quien se había inscrito con el seudónimo Juan Pablo Guerra y que no era otro que el joven autlense Diego Yael Contreras Guerra.

La noticia nos sorprendió gratamente, tanto que le pedimos a Diego una entrevista, que amablemente nos concedió y que se concretó la mañana del Jueves Santo, 2 de abril, en una Alameda municipal que, cuando es de día y no hay tianguis, luce con mayor descaro su ya alarmante desnudez de árboles. De esta plática con Diego logramos conocer lo siguiente sobre él, su visión de la actualidad de la tauromaquia y cómo fue que compuso un himno para esta actividad.

Diego Contreras tiene 19 años, estudia la ingeniería en Obras y Servicios en el Centro Universitario de la Costa Sur de la Universidad de Guadalajara, en Autlán, y es aficionado de hueso colorado a los toros. Esta afición le fue heredada por su padre, el torero “chonero” Horacio Contreras, quien estuvo en activo entre la última década del siglo XX y la primera de este milenio; aunque don Horacio dejó de torear cuando Diego era muy niño, éste todavía conserva algunos recuerdos de esos tiempos: en alguna ocasión acompañó a su papá a la plaza Petatera de Villa de Álvarez y a otros pueblos en los que se mantenía viva y con sentido la tradición de los recibimientos: esas fiestas con música, comida y bebida con las que se recibía a los toreros que actuarían en las plazas. Diego es aficionado a los toros, como ya dijimos, pero no solo eso. Desde hace tres años está inscrito en la Escuela Taurina Municipal de Autlán y no pierde la esperanza de probarse con el capote ante alguna becerra.

La composición de Diego Contreras. Imagen tomada de la página de Facebook de Isaac Fonseca.


El himno

A Isaac Fonseca lo conoció Diego en la conferencia que el matador moreliano dio en el Museo y Centro Regional de las Artes de Autlán el 27 de enero pasado, durante la semana cultural taurina que organiza, previa al Carnaval, la asociación Fomento Cultural Tauromaquia Hispanoamericana. Esa noche, el torero invitó a la comunidad taurina a ser más activos en la defensa de la fiesta brava con creatividad, entre las acciones que Diego recuerda haberle oído mencionar está la composición del himno taurino. Al no tener antecedentes ni una especial afición por la escritura, el joven de Autlán no consideró seguir esta idea, hasta que el 15 de febrero, Domingo de Carnaval y fecha en la que Isaac Fonseca se presentaría en la plaza Alberto Balderas, por curiosidad entró a la página de Facebook del diestro y encontró la convocatoria, en forma de historia destacada. Aunque con el temorcillo de estarse poniendo “con Sansón a las patadas”, decidió inscribirse.

Diego afirma que en un día escribió las ideas principales de su composición, para luego afinar la métrica y la estructura toda. El himno que compuso gira en torno a la idea de la libertad, en respuesta a los ataques legales y mediáticos que la tauromaquia está recibiendo en estos días; la idea se refuerza con una imagen que marcó a su autor recientemente: un lleno en la plaza de toros de San Marcos, en Aguascalientes, con miles de gargantas coreando la palabra ¡Libertad! En su himno, Diego menciona también a otros elementos importantes: la plaza México, uno de los lugares más emblemáticos del mundo taurino, así como los pasos de una corrida de toros, el clarín, la arena, el tendido y, al protagonista, el toro.

El presente de la fiesta brava

Para Diego Contreras, el presente de la fiesta brava es crítico, por el cierre de plazas importantes y una abrumadora cantidad de información falsa que circula en las redes sociales. De ahí la importancia de iniciativas como la de Isaac Fonseca, que ayudan a reforzar la cultura taurina, aunque también es necesario que los aficionados se sumen a la defensa en todos los medios a su alcance. Sin embargo, y esto lo demuestra la historia, Diego cree que las prohibiciones y las falsedades no podrán acabar con la afición.

En Autlán, en opinión de Diego Contreras, existen buenas iniciativas, como la semana cultural taurina y el fomento de la afición entre niños y jóvenes que ella implica, además de un Carnaval taurino que goza de cabal salud. Por el contrario, los entrenamientos de la Escuela Taurina Municipal se han tenido que hacer últimamente fuera de la plaza de toros, por razones que Diego desconoce, y con menos alumnos y regularidad de lo que sería deseable, además de que percibe poco apoyo moral y material hacia sus actividades. Los alumnos, sin embargo, mantienen la ilusión de complementar su formación con alguna tienta en una ganadería, una actividad que Diego imagina abierta al público, para que las personas puedan conocer de primera mano cómo viven y son criados los toros de casta.

Diego se despidió invitando a asistir a los festejos taurinos, la mejor forma de defender a la fiesta brava.