viernes, 18 de abril de 2008

De la lectura


A un grupo de estudiantes de la Escuela Preparatoria Regional de Autlán (EPRA) en su clase de literatura, el maestro les dejó de tarea leer un libro de una lista que les dio de la colección "A la orilla del viento" del Fondo de Cultura Económica. Todos ellos han llegado a comprar sus libros en la librería de Casa Universitaria porque al parecer es en el único lugar en Autlán donde los venden. Se trata de libros infantiles, para niños que apenas empiezan a leer, de un promedio de 50 páginas con tipografía grande y muchas ilustraciones, no sé por qué les habrán dejado leer eso en la prepa. Pero lo que me causa más escándalo es que la gran mayoría de los muchachos que han ido a comprar esos libros lo hacen quejándose de que el maestro les haya dado 15 días para leer el mentado libro, viéndolo como algo dificilísimo, además de que no ha faltado el que diga que apenas será el primer libro que lee.

No voy a hablar aquí de los beneficios del hábito de la lectura, pero estoy seguro que en la ausencia de ese hábito está la causa de algunos de los problemas nacionales. No es una coincidencia que tengamos diferencias tan grandes entre nuestra forma de vida y las de países con índices de lectura altos, como los países escandinavos o los de Norteamérica. Nuestros políticos hacen lo que quieren con nuestros recursos porque nosotros no tenemos una conciencia crítica de las cosas, nos conformamos con recibir toda la información ya digerida de la TV pasivamente y preocuparnos por los problemas nada más mientras dura el noticiero. Por eso formamos esas masas tan dóciles que tanto gustan a los caciques.

En fin, invito a quienes no tienen el hábito de leer a hacer la prueba con un libro y leerlo no como una tarea sino como algo placentero y a quienes tengan niños a introducirlos a la lectura desde pequeños, pero no como castigo sino como juego.
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