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martes, 2 de noviembre de 2010

Autlán en fotos 5: El panteón de los Dolores


Foto tomada en un rincón ya muy poco visitado del panteón de los Dolores, donde están algunas de las tumbas más antiguas.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Muestra de la Escuela de Artes municipal


Esta noche se clausuraron los festejos por el día de muertos organizados por el Ayuntamiento de Autlán con una participación musical de algunos de los talleres de la Escuela de Artes. El evento fue en el patio central de la presidencia municipal y comenzó a las 20:00 hrs.
El primer número de este recital, presenciado por unas 90 personas, estuvo a cargo del grupo de primer ciclo de guitarra, dirigido por la maestra Virginia Pelayo. Ellos interpretaron, con el acompañamiento en el acordeón del maestro Jaime Gabino Gómez, las piezas Viene la muerte cantando y Cielito lindo. Enseguida, el grupo de segundo ciclo del mismo instrumento, dirigidos por el maestro Uriel Bernal, tocaron la pieza Las calaveras, aderezada con los versos conocidos precisamente como calaveras dedicadas a algunos de los funcionarios de la Casa de la Cultura.
El programa finalizó con la participación del coro de la Escuela de Artes, dirigido por el profesor Jaime Gabino Gómez, que interpretó La llorona, Himno a la alegría y Flor de río. Todos los grupos musicales participantes mostraron un muy buen nivel de ejecución, lo que hace pensar en lo que se podría alcanzar con una escuela profesional de música en el municipio.
En la presidencia también fue posible admirar la exposición de dibujos de calaveras y la decoración alusiva al día de muertos, preparado todo por alumnos de la Escuela de Artes.

domingo, 31 de octubre de 2010

El jalogüín


Lenta y silenciosamente, como todas las tradiciones que nacen de forma espontánea, la costumbre de salir la noche del 31 de octubre a pedir jalogüín está muy bien arraigada entre algunas capas de la niñez y la juventud autlense desde hace más de 25 años, por más que a algunos puristas de la cultura mexicana les cause enojo.
Saliendo a la calle en algunos de los barrios populares de Autlán se puede ver en esta noche a diablos, esqueletos, brujas, fantasmas, hombres lobo y todo tipo de monstruos, casi todos tomados de las películas hollywoodenses. Estos personajes visitan las casas de su barrio (a veces de varios barrios) gritando el ya famoso "Queremos jalogüín, queremos jalogüín", obligando a los vecinos a obsequiarles algún dulce, fruta o cualquier otra golosina. En esto y nada más consiste la costumbre de pedir jalogüín. Por lo general esto lo hacen niños de 5 a 10 años, aunque en ocasiones se ve a algunos solicitantes de jalogüín ya más talluditos, éstos casi siempre andan más bien buscando la forma de hacer algo de desmadre (en los últimos años se ha vuelto una costumbre el lanzar huevos a las fachadas de las casas cuyos habitnates no cooperan).
El jalogüín que se celebra en Autlán corresponde en fecha e intención al halloween anglosajón, por lo que es sólo uno más de los elementos que hemos tomado de esa cultura, la dominante en el mundo en esta época.
Para reflexionar sobre este préstamo y asimilación de elementos culturales les recomiendo este texto de Antonio Alatorre, publicado hace varios años en la revista Letras Libres.

sábado, 30 de octubre de 2010

Encendido de altar a Luis Eduardo Aguilar


Hoy comenzaron los festejos por el día de muertos organizados por el Ayuntamiento de Autlán con el encendido, en la presidencia municipal, de un altar de muerto dedicado al comandante de la policía Luis Eduardo Aguilar, asesinado en este año. La ceremonia comenzó a las 20:15 hrs. y fue presenciada por unas 70 personas.
El homenaje realizado al comandante Aguilar consistió en una breve reseña biográfica de este personaje, además de un mensaje de Carlos Guadalupe Dávalos Silva, compañero del homenajeado en la policía y en la carrera de Derecho y del director de Seguridad Pública, Alfredo Estrada Palomino, que también hizo el pase de lista al personal de esa dependencia incluyendo el nombre del comandante Aguilar, para culminar con el encendido del altar por parte de su esposa e hijos. Durante la ceremonia la cantante grullense Lavinia Negrete interpertó acompañada de una guitarra, entre otras, las piezas La llorona, Gracias a la vida y A mi manera, ésta última durante el encendido del altar por la familia del comandante, en lo que fue el momento más emotivo de la velada.
El altar, que reúne todos los elementos que tradicionalmente llevan los altares de muerto (incluyendo un uniforme de policía como alusión al oficio del personaje), fue construido por los alumnos de la Escuela de Artes municipal, dirigidos por el maestro Mario Dionisio Alegría. Ellos también prepararon la decoración del patio central de la presidencia (de la que abajo se muestran algunas fotos), que incluyó una representación de la muerte hecha en papel maché, de aproximadamente tres metros de alto, colocada en el pasillo de entrada, catrinas, arreglos de flores de cempasúchil y máscaras de calaveras acomodadas en la fuente central y una exposición de dibujos de calacas (realizadas por los alumnos de pintura de la mencionada escuela) montada en los pasillos. También una chica caracterizada como la catrina estuvo paseándose por el edificio durante el evento. Al terminar la ceremonia se repartió café y pan de muerto.
Frente al altar dedicado a Luis Eduardo Aguilar está montado otro, dedicado al cantante de mariachi José Luis Pamplona, que será encendido mañana.

jueves, 28 de octubre de 2010

Inauguración de la XVI Semana de la Muerte


Esta noche en la Casa Universitaria se inauguró la edición 16 de la Semana de la Muerte que organiza el CUCSur con el encendido de un altar de muertos dedicado al filólogo Antonio Alatorre y un concierto de música y poesía alusivas a la muerte. El evento comenzó muy tarde, a las 20:45 hrs. (se había anunciado para las 20:00 hrs.), todo por estar esperando la aparición del rector del CUCSur, que de todos modos no llegó.
El programa comenzó con el encendido de las veladoras del altar de muertos, colocado en la sala Atanasio Monroy y preparado por alumnos del séptimo ciclo de la licenciatura en Turismo. Mientras se encendía el altar el maestro Jesús Medina y dos de los alumnos daban una explicación de los elementos del altar y de la vida de don Antonio.
Enseguida comenzó el recital de Juvenal Hernández, que incluyó música, poesía y hasta algunos chistes, todos de diferentes géneros y épocas pero con el tema de la muerte como punto en común. El concierto se dividió en dos partes, una con piezas tristes o melancólicas como la canción La muerte de Tomás Mendez, el soneto Dos entierros de Antonio Plaza, éste ligado con la canción sudamericana Oh, humanidad, Jacinto Cenobio de Pancho Madrigal, entre otras, y una segunda parte con piezas humorísticas como Cerró sus ojitos Cleto de Chava Flores y El ánima de Sayula.
Como parte de la ambientación se montó también una exposición y venta de dulces típicos mexicanos, incluyendo las famosas calaveritas de azúcar.