martes, 20 de febrero de 2024

Exposición de obra seleccionada de la pinacoteca José Atanasio Monroy en la Casa Universitaria

Si no fuera ayer, de Manuel Sandoval Acosta.

 Desde el pasado 7 de febrero y hasta el 15 de marzo, está disponible en la Casa Universitaria (Hidalgo #24) una exposición de 18 cuadros procedentes de la pinacoteca José Atanasio Monroy del Centro Universitario de la Costa Sur, una colección pictórica que se ha ido integrando con algunos cuadros de la última etapa creativa de este pintor autlense y con las obras ganadoras del premio de pintura que lleva su nombre y que hoy es una bienal. Desde sus inicios, salvo una breve etapa, este premio ha sido de adquisición, es decir, los cuadros ganadores pasan a ser propiedad de la Universidad de Guadalajara.

Los cuadros expuestos en esta ocasión son de distintas ediciones del premio de pintura, aunque en las fichas técnicas que acompañan a cada cuadro no se especifica de qué año es cada uno. Este dato, desde luego, sería muy interesante de conocer. Sin embargo, quienes han seguido de cerca el desarrollo del premio identifican piezas de las primeras ediciones, como El cielo guarda sus secretos, del ilustrador Roberto Pulido González, y de la última edición de la bienal, como I´m bau 6 sur, de Elizabeth de Jesús Espinoza.



Desde sus inicios, el premio de pintura José Atanasio Monroy se convirtió en una de las oportunidades para que el público de la región accediera a las manifestaciones artísticas de vanguardia. Esta exposición es una de estas oportunidades, se puede visitar en los horarios habituales de la Casa Universitaria.

Los cuadros expuestos son los siguientes:

No verte y olvidarte, de Héctor Javier Ramírez

Paisaje gris I, de Verónica Gabriela Consuelo Macedo

Materia en construcción, de Iván Villaseñor

Sol tostado, de Carmen Jacobo Iturbide

Dioramas del caos: Coloso en Hambrilandia, de Óscar Rafael Soto Barbo

Dolor en movimiento, de Fernando Zarur Gutiérrez

Fósiles, de Emmanuel López López

Post mortem, de Javier Peña Torres

I´m Bau 6 Sur, de Elizabeth de Jesús Espinosa

Paisaje desmantelado no. 7, de Paul Lozano

Obsesivos sin tiempo de tránsito por espacios limitados, de Gabriela Itzagueri Mendoza Sánchez

Si no fuera ayer, de Manuel Sandoval Acosta

Autorretrato, de Sergio Pérez Lugo

La lucidez del olvido, de Andrea Romero Guerrero

Éxodo, de Víctor Argeo Mondragón Ferrer

Tratado de las cosas que cuelgan, de Salvador Jacobo Torres

El cielo guarda sus secretos, de Roberto Pulido González

La aparición, de José Gonzalo García Muñoz



Un recuerdo de José Atanasio Monroy en su 23 aniversario luctuoso


 La mañana del lunes 19 de febrero en el Parque Funeral Autlán se celebró una ceremonia de conmemoración de la vida y la obra del pintor José Atanasio Monroy, con motivo de su 23 aniversario luctuoso. A la ceremonia, que comenzó a las 20:40 horas, asistieron unas 20 personas, entre quienes se encontraban socios del Grupo Cultural Autlense y del Capítulo Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco (BSGEEJ), funcionarios municipales y del Centro Universitario de la Costa Sur (CUCSur), amigos y un ex alumno de don Atanasio y funcionarios municipales. Como representante del presidente municipal acudió Fray Pedro Gómez Rodríguez, su secretario particular, y en representación de la rectora del CUCSur estuvo Alberto Cuauhtémoc Mayorga Madrigal, secretario académico de ese centro de estudios.
Cuarteto Autlán.


En la ceremonia participó también el Cuarteto Autlán, integrado por Jaime Gabino Gómez Acosta al piano, Carlos Guadalupe Morán Bautista en el acordeón, Víctor Rafael Ambriz Morán en el violín y Salvador Gómez Acosta en el contrabajo. En distintos momentos del programa, este grupo musical interpretó el vals Lencha, de Clemente Amaya, La vida en rosa, de Louis Guglielmi, el vals Olímpica, de José Herrera, A media noche y, para cerrar la ceremonia, el pasodoble Zotoluco, de Carlos Guadalupe Morán.

Luego de las dos primeras piezas interpretadas por el cuarteto, el maestro de ceremonias cedió el uso del micrófono a Martha Florentina Corona Santana, socia de la BSGEEJ, quien leyó un texto que preparó para esta ocasión, conteniendo una biografía de Monroy. En ella menciona los nombres de sus padres y los domicilios en que vivió en Autlán antes de su partida a la ciudad de México, quiénes fueron sus maestras en la escuela primaria y su paso por la banda municipal de Autlán tocando el saxor. De aquí, su paso por la Academia de San Carlos, sus viajes a Europa y su obra mural y de caballete, su regreso a Autlán de forma definitiva y la creación en 1999 del premio regional de pintura José Atanasio Monroy, organizado en sus inicios por el Centro Universitario de la Costa Sur y que actualmente es una bienal internacional que convocan la Secretaría de Cultura de Jalisco y la Universidad de Guadalajara.

El maestro Jesús Donaciano Medina García, académico del Centro Universitario de la Costa Sur, dio enseguida otra semblanza de Atanasio Monroy, aunque ésta enfocada más en su obra: la influencia de Saturnino Herrán y Diego Rivera, su cercanía con el muralismo mexicano y, sobre todo, los tres murales que pintó, en el Centro Escolar Chapultepec de Autlán y en la Escuela Vocacional (hoy Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías) y el Parián de Guadalajara. El maestro Medina también se refirió al que hubiera sido su cuarto mural, que se pintaría en el cubo de la escalera de la Presidencia Municipal de Autlán durante la administración del presidente municipal Gabriel Lima Velásquez y cuyo permiso fue cancelado por el Ayuntamiento, cuando ya estaba otorgado. Don Atanasio, dijo, tuvo que elegir en su juventud entre el arte de la música y el de la pintura; a partir de esta elección tuvo clara su vocación.

José Alfredo Jiménez.


La tercera intervención de la mañana fue de José Alfredo Jiménez, quien fuera el último alumno de don Atanasio. Él recordó a su maestro como un ser resiliente, que tuvo que sortear obstáculos y dificultades desde su infancia, ninguna de las cuales le impidió seguir su vocación: su temprana orfandad, su soledad en México, los conflictos políticos que le impidieron en distintos momentos la creación o seguimiento de su obra (la ya mencionada cancelación del permiso para pintar el mural de la Presidencia y la defenestración del gobernador Marcelino García Barragán, que obstaculizó la conclusión de su mural en la Vocacional son dos ejemplos) y la embolia que sufrió antes de su regreso a Autlán, a una edad ya avanzada, que le paralizó la parte derecha del cuerpo y que don Atanasio sorteó aprendiendo, a esas alturas de su vida, a pintar con la mano izquierda.

Después de este mensaje se procedió a la instalación de dos guardias de honor: la primera con trabajadores del Ayuntamiento y representantes de grupos culturales y la segunda de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco.

Fuera de programa, la profesora Griselda Álvarez Navarro, quien fuera amiga de don Atanasio, tomó la palabra para hacer un recuerdo de su personalidad y su generosidad.

martes, 13 de febrero de 2024

Homenaje póstumo al ex presidente municipal Miguel Ángel Íñiguez Brambila

Elizabeth Íñiguez en su discurso.

 La noche del domingo 11 de febrero, mientras Autlán se preparaba para asistir a la coronación de la reina del Carnaval 2024, se conoció en el pueblo la noticia del fallecimiento de Miguel Ángel Íñiguez Brambila, quien encabezara el Ayuntamiento en el periodo 2018-2021. La mañana de este martes 13 de febrero, Martes de Carnaval, se le rindió a este personaje un homenaje luctuoso de cuerpo presente en el patio de la Presidencia Municipal, con la asistencia de unas 200 personas, entre regidores del actual y del anterior Ayuntamiento, funcionarios municipales y la familia del ex presidente.

A las 10:00 horas llegó el féretro, recibido por el Ayuntamiento y familiares en el zaguán de la Presidencia, formando una valla, mientras la banda de guerra municipal tocaba una diana. Una vez instalado junto a la fuente, comenzó la serie de discursos con la intervención del profesor Servando Navarro Medina, quien fuera regidor en el Ayuntamiento 2018-2021. Luego de expresar el dolor por la muerte de un amigo, elogió la entrega e integridad de Miguel Íñiguez al servicio público y mencionó que fue un honor haber formado parte de su equipo de trabajo.

Guardia de ex trabajadores de Nago.


Luego de este primer discurso se montaron guardias de honor junto al féretro, en el siguiente orden: regidores del Ayuntamiento 2021-2024, regidores del Ayuntamiento 2018-2021, ex trabajadores de la empresa Nago Promotions y familia Íñiguez.

Antonia Elizabeth Íñiguez Díaz, sobrina de Miguel Íñiguez, dirigió un discurso en el que dijo que el ex presidente fue una persona imperfecta, como lo somos todos, pero destacó su interés por ayudar a las personas, mismo que se manifestó desde su juventud. Recordó algunos proyectos que emprendió siguiendo este interés: la empresa Nago Promotions, Navidad en el Barrio y el adorno navideño en los jardines del centro de Autlán.

Luego de un toque de silencio por la banda de guerra, vino el discurso del presidente municipal, Gustavo Salvador Robles Martínez, quien resumió la personalidad de Miguel Íñiguez con la palabra amor. Dijo que la llegada de Miguel Íñiguez a la presidencia municipal fue el resultado de muchos años de trabajo y liderazgo y que su deseo de que Autlán se desarrollara se manifestó fundando un negocio de más de 900 empleados y las gestiones para traer al municipio a grandes artistas. Terminó su discurso gritando vivas a Miguel Íñiguez.

Dicho esto, salió el féretro rumbo a la funeraria Torres, entre aplausos y el toque militar Tres de Diana, por la banda de guerra.

El discordante festejo del Carnaval en la Alameda

La Guishi Funk en plena acción. Foto de Adrián López.

 Desde la década de 1970 el Carnaval de Autlán comenzó a diversificarse. En esos años, cuando la fiesta principal de Autlán era organizada por la Junta de Mejoramiento Moral, Cívico y Material se introdujo la idea de que los autlenses y visitantes tuvieran acceso a una mayor variedad de actividades y no solo a las que se desarrollaban en la plaza de toros o en los salones de baile. Así nació lo que en algún tiempo se llamaría FestiCarnaval Popular, luego simplemente programa cultural y sus derivados recientes, como el Teatro del Pueblo y el Carnaval Alternativo, concebidos como una forma de atender a los segmentos de la población que demandan formas de festejar diferentes.

En el Carnaval de 2024 no faltaron el Teatro del Pueblo, esta vez ubicado en la calle Ernesto Medina Lima del centro de Autlán, ni el Carnaval Alternativo, en su sede habitual de la Alameda, que ocupa desde su primera edición, en el Carnaval 2015. En ese espacio, cuya historia como lugar de esparcimiento y encuentro ya rebasa ampliamente el siglo, se desarrolló durante las noches del viernes 9 y del sábado 10 de febrero, una serie de conciertos de bandas locales, o conformadas en parte por músicos locales, que ofrecieron un amplio abanico de estilos, géneros y, en algunos casos, propuestas originales, que esta vez contaron con una sonorización más adecuada para la apreciación de su trabajo.

El escenario de la Alameda fue el centro de la celebración del Carnaval Alternativo; al fondo de él, sujeto a las columnas que lo complementan desde su construcción, lució el mural Efímero, de la artista autlense Carmen Dom, una abstracción de color y brillo logrado mediante trazos firmes y formas y colores contrastantes, una representación visual del Carnaval. Ella explicó, cuando se realizó la inauguración formal del Carnaval Alternativo, que realizó esta obra a petición, “urgente”, de las autoridades municipales; dijo que plasmó “los elementos de un carnaval, pero de manera más alternativa y urbana, su nombre representa lo efímero de las fiestas y de la estadía del mural en el escenario”.

Lilith en el escenario, con Efímero como fondo.


Entre Efímero y el alternativo público de la región se presentaron catorce propuestas musicales, diversas, arriesgadas algunas, otras más convencionales. El público, por cierto, fue tan diverso como las bandas que subieron al escenario: se podían ver lo mismo adolescentes que conocían a la perfección la música de las bandas más nuevas que chavorrucos de escaso cabello y abdomen abultado, señores de la tercera edad y niños. Nos llamó la atención la discreta presencia de camisetas de grupos de rock, que en otros tiempos eran la constante en los conciertos de este tipo, de entre ellas eran mayoría en este Carnaval Alternativo las que recordaban a Nirvana, muy por encima de las de bandas metaleras. Los encargados del sonido hacían sonar, mientras la siguiente banda se preparaba para tocar, canciones clásicas del rock de otras décadas: varias veces escuchamos Sultans of swing y La Grange, pero también música de AC/DC, Caifanes y otras bandas.

El ánimo general fue, como siempre, festivo, de apoyo a quienes estaban sobre el escenario, aunque, también como siempre, fue de menos a más: las primeras bandas de cada jornada tuvieron que tocar para muy pocas personas, mientras que las estelares ya lo hicieron para un público numeroso y animado.

La jornada del viernes 9 de febrero comenzó poco después de las 18:30 horas, con la actuación del rapero Suburban Free, quien cedió el escenario a la banda Los Hijos de Pérez, integrada por viejos lobos de mar como Israel Iglesias en la batería y Carlos Arteaga en la guitarra y voz, complementados con otra guitarra y una muy buena voz femenina. Ellos interpretan lo que llamaron “nuevos oldies”, es decir, música que fue popular en los años 1990 y 2000: The Sacados, Britney Spears, La Ley, Guns n´ Roses…

La siguiente banda subió al escenario ya con un poco de más público. Fue el cuarteto Lilith, integrado por cuatro jovencísimas chicas autlenses que ofrecieron un concierto de rock de aproximadamente media hora, con la alineación básica de este género: bajo, dos guitarras, batería y voces. Aunque no fue este precisamente su debut, sí fue una de sus primeras presentaciones. El cuarto turno fue para el cantante Alí Sosa, quien se presentó acompañado de batería, dos guitarras y bajo para cantar versiones rockeras de canciones como Maracas, de Joan Sebastian, De rodillas te pido, de Pepe Sosa (su padre), entre muchas otras, originalmente compuestas en otros géneros.

La Factory fue la siguiente banda sobre el escenario, integrada por nueve músicos originarios de Autlán y de El Grullo (batería, percusiones, bajo, guitarras, teclados, saxofón, voces) que tocan versiones en ska de piezas como Provócame, Mal bicho o el himno grullense Rompiendo el silencio. A estas alturas ya podíamos decir que veíamos a las bandas estelares de la noche, lo que se confirmó con la actuación de Night Secrets, banda autlense de rock/metal que se ha vuelto recurrente en los escenarios de la región en los últimos años y que en esta velada aportó una dosis de energía, que se manifestó bajo el escenario con el slam, los aplausos y otras expresiones de aprobación y de buena comunicación entre el público y los músicos. Con una alineación integrada por dos guitarras, bajo, batería y voces, Night Secrets tocó música de su propio repertorio, desde las conocidas Ya no regreses o Extrayendo mis demonios hasta un par de estrenos.

Night Secrets.


El último turno de la noche fue para el debut autlense de la banda tapatía La Vida Mía, del que se había formado una gran expectativa desde el anuncio del programa del Carnaval Alternativo. Integrada por Lalo en la guitarra, Richie Arreola (Belanova) en el bajo y los autlenses Itzel Vidrio en la voz y Tavo Álvarez en la batería, La Vida Mía tiene un estilo que mezcla géneros como hip hop, rock y pop con letras (compuestas por Itzel) en las que se abordan temas sociales como la violencia de género, feminismo (Amén) o que asemejan versiones femeninas de las letras típicas del reguetón (El gato). Aunque esta banda no había debutado en Autlán y su historia no es aún muy larga, ya había un sector del público que coreaba sus letras completas.

La segunda jornada del Carnaval Alternativo, la tarde del sábado 10 de febrero, comenzó a la misma hora que la del viernes, con la actuación de la banda autlense de rock Vanilla Creep, que interpretó algunos covers para dar paso a una propuesta de las más novedosas que pudimos ver en este par de veladas: Tamal 8, una mezcla de secuencias electrónicas y bajo eléctrico ejecutados por una misma persona, que se hace acompañar en el escenario por un maniquí enmascarado. Una experiencia sonora y visual que hay que vivir.

Los Miopes subieron enseguida al escenario para tocar algunos covers a canciones de rock en inglés y en español, pop y hasta grupera, mezcladas con un par de piezas originales, cediendo el lugar a Los Náufragos, que tocaron una sesión de jazz en la que interpretaron versiones a piezas conocidas, como Watermelon man o Take five. Los Náufragos alinearon con Martín Rivera en las percusiones, Efrén Ramírez en el bajo, Omar de Dios en la batería y Daniel Becerra en el saxofón, con el refuerzo del guitarrista colimense Juan Manuel Jiménez.

Ante la ausencia, por causas de fuerza mayor, de la banda Doc Rock, subió al escenario el rapero Giovanni Landeros, quien abrió su breve actuación con la pieza Chiquero. Kortlivad sería la penúltima banda de esta jornada; con un sonido potente y ya bastante maduro lograron prender por primera vez en la velada el slam, entre el público ya numeroso (para los estándares rockeros regionales) que los sigue a sus presentaciones. Su concierto duró casi una hora, en la que interpretaron mayoritariamente su propia música.

La Guishi Funk.


El número estelar de esta segunda jornada fue el reencuentro de La Guishi Funk con el público autlense, luego de varios años de no presentarse por aquí. Esta banda, que ya está cercana a cumplir sus 15 años de carrera, se ha caracterizado desde sus inicios por su flexibilidad: la hemos escuchado como trío de guitarra, bajo y batería, con inclusión de instrumentos como trombón, teclados o percusiones y con cambios en su alineación, ya sea momentáneos o definitivos. Tiempos hubo, a principios de la década pasada, en que La Guishi Funk fue recurrente de los escenarios locales: estuvo en la primera edición del festival La Pachanga, en los festivales navideños de Autlán, en el Carnaval y en conciertos organizados por particulares; desde hace unos diez años su historia se ha seguido desarrollando en Guadalajara, donde ha realizado grabaciones y ha desarrollado su sonido con una notable evolución. En este reencuentro con Autlán, la banda alineó con Luis Shatter en los teclados, Peri Durán en el bajo, Armando Curiel en la batería, DJ Fukushima en la tornamesa, el panameño Carlitos Díaz en el saxofón, el cubano Lincoln Chocolate en la trompeta y Pipo Durán en la guitarra, una instrumentación más nutrida y un sonido mucho más rico que la última vez que los vimos. El concierto de La Guishi Funk mezcló jazz, rock y funk, con largos pasajes de improvisación y solos de los distintos instrumentos, sobre todo de los metales, en los que pudimos notar el virtuosismo de sus ejecutantes. Su presentación, ampliamente aplaudida por un público muy prendido, terminó con su clásica y muy recordada Tanke de tejuino.

Este Carnaval Alternativo demostró la existencia de un público para el rock, el jazz y otros géneros diversos y que no todo el Carnaval de Autlán se desarrolla alrededor de la plaza de toros. Depende de ese mismo público que estos espacios sigan abiertos.

jueves, 8 de febrero de 2024

Metales, percusiones y guitarras: dos viajes musicales en el Teatro del Pueblo


 Bajo diferentes formas y nombres, desde la década de 1970 ha existido en el programa general del Carnaval de Autlán algún espacio dedicado a formas diversas de celebrar y a expresiones culturales novedosas. En diferentes momentos hemos tenido un FestiCarnaval Popular, un programa cultural, un Carnaval Alternativo, un Festival de la Cerveza Artesanal, entre otros.

El Teatro del Pueblo ha sido uno de estos espacios, que en 2024 se instaló en el extremo sur de la calle de Ernesto Medina Lima, en un escenario montado entre el portal Juárez y el jardín Constitución. En este lugar, la noche del miércoles 7 de febrero tuvieron lugar un par de excelentes conciertos, muy diferentes entre sí, pero complementarios en el ánimo de público, que expresó la alegría y el disfrute de la música de manera abierta, libre, como corresponde al festejo de un Carnaval.

Fue hasta las 19:30 horas, media hora después de lo anunciado, cuando se dio la tercera llamada para el inicio del primer concierto, que estuvo a cargo del quinteto de metales tapatío Chilakil Brass. A esta hora la sillería estaba algo desangelada, con apenas unas 70 personas, aunque al paso de los minutos se llenaría no solo ese espacio sino también los vecinos portal y jardín.

Chilakil Brass.


Chilakil Brass está integrado por Samuel Flores en el trombón, Joaquín Trejo en el corno, José Luis López en la tuba y Alexander Plascencia y Elías Sandoval en las trompetas (que tienen sonidos distintos entre sí), todos ellos grandes ejecutantes, capaces no solo de obtener los mejores sonidos de sus instrumentos sino también de comunicarse con el público y mantener un interés creciente hacia lo que está ocurriendo en el escenario. Ellos ofrecieron un viaje por el tiempo y la geografía musical, que fue del jazz de Nueva Orleans al tango, de la música clásica al rock británico y de Glenn Miller a Pedro Infante. La última sección de su programa, que duró poco más de una hora y media, estuvo dedicado precisamente a la música mexicana y fue acompañado con las voces de buena parte del público, que conocía las letras de las canciones a la perfección. El viaje musical se complementó muy bien con los comentarios introductorios a cada pieza, con una explicación de su origen, su autor y la época y lugar en que fue creada.

Contrario a lo que pudiera pensarse por cómo estamos acostumbrados a escuchar este tipo de instrumentos, las interpretaciones no resultan estridentes ni monótonas, la variedad de voces de los cinco instrumentos permite que cada pieza interpretada suene muy semejante a su versión original.

El quinteto interpretó el programa siguiente:

Amazing grace y Devil in disguise, en estilo Dixieland.

Fuga en Sol menor, de Bach.

Nessun dorma, de la ópera Turandot, de Puccini.

Tributo a Glenn Miller.

María, del musical West Side Story, de Bernstein.

Pasodoble El gato montés.

I want to break free, de Queen.

Por una cabeza, de Carlos Gardel.

You´ve got a friend, de Carole King.

Granada, de Agustín Lara.

Romanza, de Rafael Méndez.

Historia de un amor, de Carlos Eleta Almarán.

Popurrí de música popular mexicana, que incluyó piezas como Deja que salga la luna, Balajú y María Bonita.

Popurrí de canciones popularizadas por Pedro Infante. Aquí se incluyó el duelo de copladas de la película Dos tipos de cuidado, en el que las voces de Pedro Malo y Jorge Bueno las hacían las trompetas.

Guadalajara, de Pepe Guízas, cuyo coro fue cantado por el público, bajo la dirección de los integrantes del quinteto. Al final, la frase “Guadalajara, Guadalajara” fue cambiada por “Que viva Autlán, que viva Autlán”.

La negra, a petición de una nueva pieza por parte del público.

Los integrantes de Chilakil Brass llegaron a Autlán alrededor de las 14:00 horas. Su primera actividad, apenas llegaron, fue un encuentro con alumnos del Núcleo ECOS Autlán y de la Escuela de Artes Municipal en el auditorio Hermilio Hernández de la Casa de la Cultura, con quienes compartieron algunos consejos prácticos, experiencias y explicaciones sobre las características y formas de tocar cada instrumento, de cómo calentar antes de una presentación, entre otros temas.

Soul Sacrifice.


El segundo concierto de la velada estuvo a cargo de la banda tributo a Santana Soul Sacrifice, que tiene como cuartel general al centro comunitario y de salud Tiopa Tlanextli, institución fundada por Carlos Santana. Con una alineación integrada por Martín Rivera en los teclados, Alberto Tovar en el bajo, Everardo Vázquez en la guitarra eléctrica, Marco Sandoval en la batería y Dan Abella, Martín Sandoval y Edgar Santana tocando distintos instrumentos de percusión, Soul Sacrifice interpretó versiones de algunos de los clásicos de Santana pero también algunas piezas menos conocidas e, incluso, una composición propia.

Si con Chilakil Brass la respuesta del público fue constante y animada, con Soul Sacrifice esta situación creció, ocupando el espacio entre las sillas y el escenario varias parejas o bailadores solitarios, que decidieron moverse al ritmo de la música. Adolescentes, adultos jóvenes y de la llamada tercera edad, poblaron poco a poco este espacio para bailar Guajira, Oye cómo va y otros clásicos de Santana.

Soul Sacrifice demostró con esta actuación que es uno de los favoritos del público autlense; en los años que tiene activo, este grupo ya se ha presentado en todos los principales foros de Autlán. También se ha convertido en un embajador de la cultura autlense, con presentaciones constantes en otras ciudades del país.

En CulturAutlán deseamos una larga vida y constante crecimiento para Soul Sacrifice.

lunes, 5 de febrero de 2024

Fue inaugurado el Muro del Reconocimiento en la plaza de toros Alberto Balderas


 La mañana de este domingo 4 de febrero, al terminar la misa de bendición de banderas que da formalmente inicio a las actividades del Carnaval de Autlán, se celebró en la entrada de sol de la plaza de toros Alberto Balderas una ceremonia, sencilla pero emotiva, de develación de tres placas a la memoria de tres personajes importantes en la historia de esta plaza. Con su develación, también se declaró inaugurado el Muro del Reconocimiento, un espacio dedicado a recordar a los trabajadores de la plaza de toros que han aportado al desarrollo de este espacio.

Pocos minutos después de las 10:00 horas, con la presencia de poco más de cien personas, la chirimía Tigres de Las Montañas interpretó la marcha Viva Autlán, para marcar el inicio de la ceremonia. Entre los presentes se encontraban Ari Simón, reina del Carnaval Autlán 2023, Leticia Pelayo Núñez, reina del Carnaval 1974, las candidatas a reina del Carnaval 2024, Julissa Bibián, de los Choferes, y Lesley Jiménez, de los Pollos; familiares de los tres personajes homenajeados, funcionarios municipales e integrantes del Patronato Organizador del Carnaval y público en general.

Luego de las presentaciones de rigor por el maestro de ceremonias, el presidente del patronato, Alejandro Sotomayor López, leyó el acuerdo de Ayuntamiento por el que se aprobó la colocación de las placas y el establecimiento de un espacio para la colocación de “placas, bustos o insignias” en reconocimiento público a “destacados autlenses por su contribución social y laboral en beneficio de nuestro municipio”.



Enseguida el presidente municipal, Gustavo Salvador Robles Martínez, dio un mensaje en el que dijo que la construcción del prestigio del Carnaval de Autlán ha costado tiempo y el esfuerzo de personas como a las que se recuerda en este muro. Mencionó que en cada nuevo Carnaval se recordará de manera semejante a otras personas que han aportado al desarrollo de Autlán y de su Carnaval, en este mismo espacio.

Al terminar el discurso, se procedió a la develación de las tres placas, por el presidente municipal y familiares de cada uno de los personajes homenajeados, en el siguiente orden:

Francisco Villafaña Gómez, quien fuera vaquero y manejador de ganado.

Javier Medina Brambila, juez de plaza durante muchos años.

Ramón Mariscal Camarena, trabajador de la plaza de toros.

A pesar de haber sido develadas en el mismo acto, las tres placas tienen diseños y materiales diferentes. La plaza de toros Alberto Balderas se caracteriza por contener, en distintos sitios, placas conmemorativas de personas o sucesos importantes, en este Muro de los Recuerdos se pretende concentrar los monumentos de este tipo que se instalen en el futuro.





sábado, 3 de febrero de 2024

Presentó Luis Rangel su libro Diez días aquí en el Museo Regional

De izq. a der.: Raúl Plazola, Luis Rangel y Carlos Efrén Rangel.

 La tarde del viernes 2 de febrero en el salón de usos múltiples del Museo Regional el novel autor autlense Luis Rangel García presentó su libro Diez días aquí, una recopilación de relatos sobre el Carnaval de Autlán. La presentación, que formó parte de la Semana Cultural Taurina, comenzó a las 19:15 horas, con la asistencia de unas 20 personas.

La presentación corrió a cargo de Raúl Plazola, ilustrador de algunos de los cuentos del libro; Carlos Efrén Rangel, quien escribió el prólogo, y el mismo autor del libro. Raúl fue el primero en tomar la palabra, para en un breve mensaje explicar cómo conoció a Luis y el valor que encontró en los relatos.

Carlos Efrén leyó el prólogo del libro, titulado Un prólogo en tres tercios. Aquí, recuerda vivencias de su infancia y de su relación con Luis Rangel, su hermano, específicamente las relacionadas con sus primeros contactos con el Carnaval de Autlán y con los toros. Habla también de la importancia que el Carnaval tiene para los autlenses, que se materializa, en forma de ficción, en los diez cuentos que componen el libro.

Luis Rangel afirmó que en sus cuentos buscó describir las distintas visiones y perspectivas del Carnaval, incluyendo elementos de la realidad, como el famoso permiso al señor Mardueño en 1831 o el Entierro del Mal Humor, formando parte de historias ficticias creadas a partir de la personalidad de sus personajes, que están basados en personas reales, que él ha conocido o de las que le han hablado.

Diez días aquí podría ser el primer libro de ficción dedicado por completo al Carnaval de Autlán. Puede conseguirse desde anoche en el Museo y Centro Regional de las Artes.

martes, 30 de enero de 2024

Fue inaugurada la Semana Cultural Taurina 2024


 Este lunes 29 de enero, por la noche, comenzaron en el Museo y Centro Regional de las Artes las actividades de la Semana Cultural Taurina previa al Carnaval Autlán 2024, organizada por Fomento Cultural Tauromaquia Hispanoamericana (FCTH), el Patronato Organizador del Carnaval y el Gobierno de Autlán. A la velada asistieron unas 100 personas, entre quienes encontramos a Karen Montes Ponce, princesa del Carnaval 2023; al contralor del gobierno de Autlán, Horacio Saray Meza y a Pedro Rosas, ex director de la Escuela Taurina Municipal de Autlán.

Esta primera jornada de la semana cultural comenzó a las 19:21 horas, en un acto presidido por Esdras López Mundo, director de Cultura del gobierno de Autlán, en representación del presidente municipal; Óscar Ruizesparza, de FCTH, y Armida Briseida Maldonado Rubio, una de los artistas cuya exposición se inauguraría minutos después. Cada uno de ellos dio un mensaje de agradecimiento, a organizadores, asistentes y empresa taurina.



A las 19:31 fue inaugurada formalmente, por el director de Cultura, una exposición de pintura y fotografía de tema taurino, con obra de las pintoras Armida Maldonado, Carmen Domínguez y Eugenia Vargas y de los fotógrafos Álvaro Ramírez y Gustavo Pelayo. En total, 24 pinturas y 30 fotos, montadas en el salón de usos múltiples, mismo sitio donde se desarrolló toda la actividad de esta jornada.

Luego de la inauguración, los organizadores de la semana cultural le rindieron un homenaje a Jesús Oliva Madrigal, el personaje que desde hace 45 años se ha encargado de pintar las farolas que caracterizan al Carnaval de Autlán y que podemos ver lo mismo en los desfiles de anuncio del Carnaval o del Entierro del Mal Humor, en los desfiles que también se llaman farolas o en los convites, anunciando las actividades que se realizarán en el Carnaval o expresando mediante la caricatura las inquietudes de los autlenses y los temas que se encuentran en la discusión pública.

Jesús Oliva también dio un mensaje, luego de recibir un reconocimiento. Explicó que el oficio de rotulista de las farolas es un trabajo que, aunque se le paga, lo hace de corazón, y le fue heredado nada menos que de don Jaime Gómez Vázquez, cuya faceta de rotulista estuvo siempre eclipsada por la de director de la Banda Autlán. Don Jesús recordó también a otros personajes importantes dentro de las tradiciones carnavalescas autlenses, como don Cliserio el piponero. La farola, dijo, es un cubito de madera que representa a Autlán y su problemática.



La última parte de la jornada fue la exposición titulada Festejo y Evolución. El Carnaval de Autlán en tres momentos históricos, a cargo del cronista municipal de Autlán, Guillermo Tovar Vázquez. Él inició su intervención explicando que la premisa de este trabajo es que el Carnaval, como todas las tradiciones y, en general, todas las actividades humanas, es objeto de un cambio constante. Para ejemplificar este cambio, describió cómo fueron los Carnavales autlenses de tres épocas: la República Restaurada y el Porfiriato, las décadas de 1930 y 1940, inmediatamente después de la apertura de la carretera a Guadalajara, y las últimas décadas del siglo XX, cuando el Carnaval comienza a diversificarse. De cada una de estas etapas mostró cuáles fueron las principales actividades, cómo era la organización del Carnaval y los cambios que de una a otra se fueron operando: pérdida de elementos, como los gremios, nacimiento de otros, como la plaza Alberto Balderas, y cambios profundos en otros, como los recibimientos.

La exposición del cronista estuvo basada en documentos que se encuentran en el Archivo Histórico Municipal, en crónicas y prensa de las diferentes épocas. Entre los datos que se expusieron estuvo un acta del Ayuntamiento de Autlán de febrero de 1867 en el que se tratan asuntos de la organización del Carnaval, las comisiones que se conformaban en el comité organizador del Carnaval en los años 1930, entre las que había para conseguir madera para la plaza o la contratación de toreros, y el momento en que nacieron elementos como el programa cultural o los conciertos masivos.

La última parte de la exposición fue interactiva y estuvo dedicada a especular qué cambios veríamos en el Carnaval en los próximos años: la desaparición definitiva de los recibimientos y de los gremios, la construcción de un foro para espectáculos masivos o modificaciones en la fiesta brava fueron algunos de ellos.

domingo, 21 de enero de 2024

Se celebró en Autlán el VII Día Municipal de la Chirimía

Durante el inicio de las albas.

 Este sábado 20 de enero, faltando dos semanas para el Entierro del Mal humor, en Autlán se celebró la séptima edición del Día Municipal de la Chirimía, una conmemoración de esta música tradicional que se estableció por acuerdo del Ayuntamiento el 19 de septiembre de 2017. El Día Municipal de la Chirimía corresponde con el inicio de las albas, anuncio de la proximidad del Carnaval que se hace por las calles de Autlán con esta música.

A las 6:00 horas, frente a la Presidencia Municipal, hubo una sencilla ceremonia para el inicio de las albas, en la que estuvieron presentes las chirimías López Peña y Tigres de Las Montañas, el presidente y el secretario del Ayuntamiento de Autlán y funcionarios municipales, así como personas interesadas en la conservación de la tradición de la chirimía. El presidente Gustavo Robles dio un breve mensaje en el que invitó a los autlenses a disfrutar de su principal fiesta del año; enseguida las dos chirimías tocaron, en el mismo sitio, las piezas Mariquita y Viva Autlán. Enseguida, partirían a cumplir con la primera jornada de su encomienda: los Tigres de Las Montañas salieron al norte, por la calle de Borbón, hacia el barrio de Las Montañas, mientras que los López Peña caminaron hacia el poniente, con rumbo al Mercado Juárez. A lo largo de las próximas dos semanas, los chirimilleros se escucharán, muy temprano, por todos los barrios de la ciudad.

Antes de comenzar el conversatorio.


Más tarde, en el atrio de la plaza de toros Alberto Balderas se llevó a cabo un conversatorio sobre la música de chirimía, como parte medular del Día Municipal de la Chirimía. Esta actividad se desarrolló al pie de la rampa que lleva hacia el tendido, por la entrada de sombra, justo a un lado de las placas conmemorativas de la chirimía. En el lugar se instalaron sillas suficientes para las más de 50 personas que asistieron, entre quienes se encontraban profesores y alumnos de primaria, así como alumnos de doctorado de la Universidad Santander; hubo también una exposición de algunos cuadros de los pintores Armida Maldonado y Mauricio Carrizales. La bandera de Autlán, instrumentos musicales, fotografías y algunos elementos de la indumentaria chirimillera, así como el espíritu carnavalesco de la plaza, redondeaban el ambiente para la celebración de la identidad autlense.

Antes de comenzar formalmente, las chirimías autlenses tocaron juntas algunos sones, como El torito o El novillo despuntado. Al terminar, comenzó la serie de siete ponencias con la que se tituló La chirimía en la época colonial, a cargo de Guillermo Tovar Vázquez, cronista municipal de Autlán, consistente en una relación de menciones de la música de chirimía en crónicas y documentos de los primeros 200 años después de la Conquista: aparece esta música desde la expedición cortesiana a Las Hibueras en 1524, en el recibimiento que le hicieron en los pueblos de Pátzcuaro y Tzintzuntzan a fray Alonso Ponce y en la recepción en Autlán del brazo de la Cruz del Astillero, pero también entre los oficios mejor pagados de las catedrales de Guadalajara y de México, donde la chirimía formaba parte del ceremonial religioso.

El segundo ponente fue el maestro Jesús Donaciano Medina García, catedrático del Centro Universitario de la Costa Sur (CUCSur), quien dio algunos datos del origen de la chirimía en Asia Central, de donde pasó a Europa con los árabes y, en el siglo XVI, a América. También explicó el proceso de la Conquista, deteniéndose especialmente en el documento conocido como “requerimiento”; concluyó diciendo que la llegada de la chirimía es producto de la Conquista y se ha ido adaptando mediante el mestizaje.

El doctor Hirepan Solorio Farfán es académico de la licenciatura en Artes del CUCSur. Él participó con una ponencia, que envió grabada debido a que no pudo asistir, titulada Apuntes intempestivos sobre la chirimía, en la que sostuvo que este instrumento pareciera ser un objeto natural de la geografía del Sur de Jalisco, aunque tiene detrás una historicidad. Explicó algunas diferencias entre las chirimías de distintas regiones, aunque se fusionan en un núcleo identitario, en cualquier ritual en que se utilice. Dijo que la chirimía es un instrumento arcaico, cuyas medidas, afinación y materiales con que se construye no corresponden necesariamente con lo establecido por la música occidental, es construido mediante la transmisión ágrafa del conocimiento, lo que da algunas diferencias de sonoridades, materiales y formas.



El siguiente turno correspondió a Roberto Tello Martínez, integrante del ballet La Grana, quien explicó las particularidades de la vestimenta que utilizan los chirimilleros autlenses, consistente en pantalón y camisa de manta, huaraches y sombrero, ropa que tiene su origen en el calzón de manta, cotón y ceñidor que utilizaba el pueblo hasta los inicios del siglo XX. Es una indumentaria mestiza, que sufrió prohibiciones durante el porfiriato y los primeros años de los gobiernos post revolucionarios, cuando se trataba de modernizar al país.

Enseguida, los asistentes escuchamos una grabación del Son de la Chirimía, compuesto por Manuel López Morales y César Noé López Peña. Este último nos dio una explicación de la letra, inspirada en un cuadro del pintor Mauricio Carrizales en la que aparecen dos chirimilleros en los portales del Mercado Juárez, anunciando el Carnaval.

El maestro Pedro Rosas, ex director de la Escuela Taurina Municipal de Autlán, presentó el trabajo La chirimía y la fiesta brava, donde habló del carácter taurino de la chirimía autlense y de la historia de la chirimía López Peña, iniciada en 2004. El maestro recordó su propia historia como chonero, o torero semiprofesional, y los recibimientos que le llegaron a hacer en pueblos de Michoacán con música semejante a la chirimía. También mencionó invitaciones que se le hicieron a la chirimía López Peña en distintos momentos para participar en corridas de toros en distintos lugares de México, algunas de las cuales no se concretaron.

El cronista taurino Carlos Efrén Rangel concluyó el conversatorio con una semblanza del chirimillero Manuel López Morales, enfatizando su carrera musical, que comenzó con la Banda Autlán bajo la dirección del maestro Jaime Gómez Vázquez y que incluyó el toque del timbal en las corridas de toros de la plaza Alberto Balderas. Habló también del chirimillero Toribio Morán Rayas, antecesor de Manuel, de quien contó un par de anécdotas relacionadas con grandes músicos: en la primera, Moisés Alatorre lo habría escuchado tocar en el Mercado Juárez, sorprendiéndolo la afinación que lograba al tocar la chirimía; la segunda tiene que ver con Chuy Lizárraga, quien se habría encontrado a don Toribio y a su compañero de chirimía esperando raite al terminar de tocar en El Grullo, les pidió que le tocaran algunas piezas y, luego de platicar un rato, los habría invitado al concierto que ofrecería la Banda El Recodo en el pueblo globero. También contó cómo don Toribio se negó a enseñar a Manuel a tocar la chirimía, dolido porque el patronato del Carnaval se negó a contratarlo durante varios años, trayendo su lugar a chirimilleros de otros lugares. Ante esto, Manuel López Morales aprendió a tocar con chirimilleros de Copala, Jalisco, quienes además le regalaron una chirimía que podría tener 130 años de antigüedad y que es la que toca normalmente.

La reunión terminó con un mensaje de Manuel López Morales sobre la importancia de conservar el patrimonio cultural de Autlán a través de su música tradicional y con la lectura de una de las placas conmemorativas, en la que aparecen los nombres de los chirimilleros de Autlán en los siglos XX y XXI.



jueves, 11 de enero de 2024

Inauguró la maestra Maricela Huitrón su primera exposición pictórica en el Museo Regional

Floreciendo en el desierto, óleo sobre tela de 2023.

 La noche del martes 9 de enero, en el Museo y Centro Regional de las Artes tuvo lugar la inauguración de la exposición En el atardecer de la vida. La infancia de la pintura, de la profesora Maricela Huitrón Pelayo, que con esto hizo la primera muestra formal de su trabajo como pintora. La ceremonia comenzó a las 20:00 horas, momento en que se hizo el corte del simbólico listón en la entrada al salón de usos múltiples, al que ingresaron unas 50 personas a contemplar la obra.

Luego de unos minutos en que los asistentes tuvimos la libertad de recorrer los cuadros expuestos en el salón, comenzó un recital de piano, a cargo de familiares cercanos de la profesora Maricela: Dante Lancelot Nava Rojas interpretó El río corre en ti, de Yiruma; Hansel Donovan Nava Rojas tocó Intermezzo, de Manuel M. Ponce y Zardas, de Vittorio Monti, y Fausto Nava González hizo lo propio con el vals Los patinadores, de Emile Waldteufel. Los dos primeros pianistas son nietos de la pintora y el tercero es su esposo. Luego de este programa musical, la maestra Maricela dio un mensaje de agradecimiento a quienes hicieron posible su exposición; ella explicó que comenzó a tomar clases de pintura con la artista autlense Azucena Soltero, con quien aprendió esta disciplina y tomó el gusto por desarrollarla.



La exposición está integrada por 55 cuadros al óleo sobre tela, en los que la autora retrata animales y plantas, con trazos gruesos definidos y recurriendo a colores fuertes y contrastantes, estas características hacen que la misma autora describa su obra como si fuera pintada por una niña de 7 años. La obra está dispuesta por temas: hay retratos de gatos, de perros y otros animales, así como plantas de diversas especies, con varios cuadros florales y otros de plantas desérticas. La autora viste a sus modelos con entornos diversos, que pueden ser un atardecer en el desierto, una noche estrellada inspirada en la obra de Van Gogh o el rincón de una casa.

En el atardecer de la vida. La infancia de la pintura estará disponible durante todo el mes de enero, en los horarios habituales del Museo.



domingo, 7 de enero de 2024

Bandoleros en la región de Autlán, una conferencia de Carlos Boyzo en el Museo Regional


 El sábado 6 de enero, por la mañana, el Capítulo Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco celebró su primera sesión ordinaria del año, en el salón de usos múltiples del Museo Regional. Con la asistencia de unas 25 personas, la parte pública de la sesión comenzó a las 11:00 horas, en la que el cronista Carlos Martín Boyzo Nolasco presentó su trabajo Bandoleros post revolucionarios en la región de Autlán.

La ponencia, que fue presentada vía remota desde Guadalajara, comenzó con una explicación en la que su autor mencionó que es parte de un trabajo de diez años de investigación, que espera publicar completa este año. En ella se ofrecen datos de la situación de inseguridad que vivían Autlán y la región entre el breve tiempo que pasó desde la amnistía de Pedro Zamora y el inicio de la rebelión delahuertista, cuando operaron aquí varias gavillas de bandoleros, rescoldo de la Revolución.

El ponente, para contextualizar el tema, habló del periodo en que Pedro Zamora estuvo en Autlán, entre mayo y agosto de 1920, como jefe de operaciones militares en la región, y de su último levantamiento, el día 9 de este último mes. Aquí nos explicó con cuántos recursos contaba Zamora en este levantamiento, tanto en cantidad de hombres armados como en dinero, que obtuvo de un préstamo forzoso que hizo a los ricos de Autlán.

Pero la parte medular de la conferencia se trató de otros personajes, que no pudieron abandonar “sus vidas de latrocinios”, como Mucio Maldonado, apodado “el Bote”, y su hermano Ramón, en la zona de San Gabriel y Tuxcacuesco; Agustín Michel en Tonaya y un jefe de la Acordada, de apellido Ochoa, en El Limón, quienes mantuvieron la inseguridad en los caminos y en los mismos pueblos de la región, ocasionando incluso que familias enteras abandonaran sus domicilios para mudarse a Guadalajara en busca de mejores condiciones de vida. En este periodo ocurrieron sucesos que hoy nos parecerían sumamente violentos: fusilamientos en el cuartel de La Luna, ubicado en la esquina de las actuales calles de Mariano de la Bárcena y Álvaro Obregón y/o el apilamiento de cadáveres en la acera de ese cuartel, el asalto a la hacienda de La Estancia por un grupo de individuos de los que se cree que eran antiguos trabajadores de ese lugar y el asalto a los domicilios de familias pacíficas, que incluían asesinatos, raptos y violaciones.

Carlos Boyzo concluyó su ponencia enfatizando el drama del desplazamiento de vecinos de Autlán a otras ciudades a causa de la inseguridad y el hecho de que, a pesar de la caída de Pedro Zamora, en la región se mantuvo el clima de violencia durante años.

Saxofón y mariachi en el Festival Navideño de Autlán

 El viernes 5 de enero por la noche tuvo lugar en el escenario montado en la calle Ernesto Medina Lima del centro de Autlán una velada musical dentro del programa del Festival Navideño 2023, con una programación variada. La música comenzó a las 20:00 horas, bajo un cielo despejado y un ambiente frío y ante la presencia de unas 150 personas.

Manuel López Morales


El primer turno fue para el profesor Manuel López Morales, quien ofreció un recital de saxofón en su concepto Elegance Sax, del que acaba de celebrar su aniversario 15 el pasado mes de noviembre. Con el acompañamiento de una pista musical, el profesor Manuel, muy conocido también por su faceta de chirimillero, interpretó música popular mexicana y de otras latitudes, comenzando su breve intervención con la canción Mi ciudad, a la que siguieron títulos como Dos arbolitos, Cómo han pasado los años, My heart will go on (la de la película Titanic) y En mi viejo San Juan.

Mariachi Azteca, con Gema Sánchez en la voz.


La segunda parte de la jornada estuvo a cargo del mariachi Azteca, de Alex Casillas, integrado por Juan Aréchiga en la vihuela, Alondra Blancas en el guitarrón, Leonel Rosales y Pablo Ventura en las trompetas, Cristian Aréchiga, Alejandro Casillas padre e hijo, Gema Sánchez y Daniela Arreola en los violines. El mariachi interpretó música popular mexicana, lo mismo de José Alfredo Jiménez que del Buki o de Juan Gabriel, aunque también escuchamos sones tradicionales. Hubo tres parejas que se pararon a bailar, participando en un concurso improvisado por el director del mariachi, Alejandro Casillas, mismo que se definió con el son El caporal. De este mariachi son de destacar la buena calidad de las voces, en especial las femeninas, y la constante interacción con el público, lo que ayudó a crear un ambiente de fiesta.

domingo, 31 de diciembre de 2023

De la exaltación del pasado a la esperanza por el futuro: algunos momentos relevantes en la cultura de Autlán en 2023


 En el año 2023 la pandemia se convirtió ya en un recuerdo. Volvimos a la normalidad, no a la nueva que se mencionaba hace un par de años sino a la que ya conocíamos, esa que se renueva solita constantemente.

En Autlán, la agenda cultural fue animada y variada, con constantes noticias en el ámbito de las artes, especialmente la música, la presentación de varios libros de autores locales y foráneos y la acostumbrada llamarada taurina de las semanas previas al Miércoles de Ceniza que, como lo haremos todos nosotros, se vuelve polvo a partir de la Cuaresma. Se celebró con toda puntualidad el serial taurino, con un par de semanas culturales taurinas previas al Carnaval, una en el Museo Regional, con la bendición y los recursos del patronato organizador del Carnaval y de la empresa taurina y otra en el Palacio del Arte, más independiente. Ambas con la consigna de mejorar y acrecentar la afición taurina local, objetivo que solo el tiempo dirá si se cumple.

El año estuvo marcado, desde su inicio, por la inminencia de dos efemérides más que notables: el bicentenario del nacimiento del Estado Libre y Soberano de Jalisco, que se cumpliría el 16 de junio, y, el 27 de diciembre, el centenario luctuoso del general Paulino Navarro, ese gran desconocido entre la población autlense cuyo nombre, sin embargo, aparece en casi todo tipo de lugares públicos, incluido el mismísimo nombre del municipio. Se imponía una celebración por todo lo alto que, sin embargo, no pasó de algunos actos cuyo entusiasmo no parece haber cundido más allá de unos pocos cientos de personas.



2023 fue el año en que regresó el Entierro del Mal Humor, que no se celebraba desde antes de la pandemia. Se celebró la tarde del sábado 11 de febrero y entre las situaciones que dejó dignas de recordarse está la celebración de un concurso de comparsas, al que se inscribieron siete grupos de Autlán y municipios vecinos, que desfilaron esa tarde y presentaron sus propuestas. La ganadora fue la que presentó la Casa de la Cultura de La Huerta, titulada Fantasías bajo el mar, una magnífica representación de la identidad costera de ese municipio. Esta comparsa también participó, en el mes de octubre, en la inauguración y otras actividades del festival Papirolas, en Guadalajara. Otro momento significativo de este desfile fue que las manolas de ambos gremios desfilaron juntas, a bordo de un carro alegórico, sin porras.

Este año no hubo bienal de pintura Atanasio Monroy pero los pintores de Autlán estuvieron muy activos: Carmen Dom inauguró su mural Adagio Rapsodia en el centro cultural Cuicacalli y Jorge Ponce debutó con una exposición individual en el Museo Regional. La maestra Armida Maldonado incrementó su serie de retratos de Carlos Santana, que fue expuesta en el Museo Regional y en la plaza Carlos Santana, mientras que José Santana inauguró un mural en una de las paredes laterales de la sede de la delegación municipal de Ahuacapán. De fuera vinieron a exponer su obra la pintora zapotlense Paula Goretti, en el Museo, y el tecolotlense José Natividad Cueva en la Casa Universitaria, además de los integrantes del colectivo Imagimundo Artes, del Estado de México; también se presentaron en este año la cuarta Exposición Internacional del Pequeño Formato en el Palacio del Arte y la exposición Cuerpos en el Museo, ambas con obra de artistas mexicanos y de otros países.



La literatura también estuvo activa, en distintos frentes. El Club de Lectura Trashumante celebró su taller de lectura de El brujo de Autlán, de Antonio Alatorre, y hubo en la Casa Universitaria un taller de crónica impartido por Carlos Efrén Rangel y Guillermo Tovar, del que salieron algunos textos dignos de ser publicados y que ya fueron leídos en voz alta en El Grullo, durante la Intervención Multidisciplinaria de las Artes. Presentaron nuevos libros los autlenses Roxana Flores Corona, quien publicó una colección de cuentos de terror titulada Lectura quimérica; Juan Manuel Gómez Sandoval su libro de cuentos con sabor autlense El perico sabio, ambos en el Museo, y el poeta David Herros su libro Ramillete, en el Palacio del Arte. También se presentaron Poetas de la grana, en la biblioteca Paulino Navarro, y Cien años de Antonio Alatorre en el Museo, ambos con obra de autores locales, y vinieron a presentar de fuera Una boda en Tuxpan, de Refugio Barragán de Toscano, y El sabio de Autlán, publicado en 2022 dentro de la conmemoración del décimo aniversario luctuoso del filólogo autlense. Los dos últimos fueron presentados en el Museo.

En asuntos de letras destaca la celebración de la Feria Municipal del Libro 2023, en noviembre, con un programa de cuatro días que incluyó presentaciones de libros, conversatorios, talleres para niños y adolescentes y un concurso de escritura de post en Facebook, entre otras actividades. En esta feria se realizó también un foro de escritores autlenses y se rindió un homenaje al historiador y poeta autlense José Jesús Cueva Pelayo, radicado en Tijuana desde 1971. Y, claro, hubo un tianguis de libros, con libreros de aquí y de Ciudad Guzmán.

Sin embargo y como es una costumbre, fue la música la que tuvo mayor actividad. Este año se celebraron puntualmente los festivales Áurea Corona y Carlos Santana, el primero dedicado al guitarrista Rafael Adame y el segundo sirviendo de marco para el Concurso Nacional de Guitarra convocado por el centro comunitario Tiopa Tlanextli. En ambos hubo participación de músicos locales, alternando con figuras de la música como Enrique Flórez, Alejandro Corona o Dan Abella, quienes no solamente tocaron para el público de Autlán, sino que también ofrecieron clases magistrales de sus especialidades a los jóvenes de aquí. Hablando de clases magistrales, no podemos dejar de mencionar a los integrantes del cuarteto de cuerdas Arche, quienes también son atrilistas de la Orquesta Filarmónica de Jalisco, quienes vinieron al Carnaval a dar un concierto y una clase. Los alumnos del Núcleo ECOS Autlán también tuvieron acceso a profundizar en su aprendizaje participando en campamentos estatales en Guadalajara, en los que se formaron grupos musicales que se presentaron en distintos foros, como el teatro Degollado y el Centro Cultural de la Ribera, en Ajijic. En junio se realizó uno de estos campamentos, en el que doce alumnos autlenses formaron parte de la Orquesta Sinfónica ECOS Blas Galindo, lo que representó un alto porcentaje del total de integrantes.

El jurado de la final del Concurso Nacional de Guitarra Carlos Santana.


Antes mencionamos al Concurso Nacional de Guitarra Carlos Santana, que este año volvió a celebrarse, aunque con una mejor organización y con la participación de varias instituciones aliadas al centro comunitario Tiopa Tlanextli. Se realizaron concursos regionales en la Ciudad de México, Zapopan y Tijuana, de donde surgieron los finalistas que vinieron en el mes de noviembre a disputar el primer lugar en Autlán. Resultó ganador el tijuanense Óscar Fernando García Gallegos.

Además de los ya mencionados, los autlenses pudimos ver y oír a músicos foráneos como el pianista taiwanés Chiu Yu Chen, quien se presentó en el Museo durante las Fiestas Patrias; al guitarrista José Isidoro Ramos, quien vino al festival Áurea Corona, y al grupo MexicaIrish, que ofreció un espectáculo medieval en el Carnaval, entre otros. Pero los locales no se echaron de menos: el cuarteto de cuerdas Autlán ofreció varios conciertos, entre ellos algunos didácticos, en secundarias; los grupos de rock Kortlivad y Night Secrets fueron asiduos en los escenarios, lo mismo que el pianista Mauricio Allera y Jorge Isaac Martínez Corona, quien ofreció conciertos de piano y de guitarra. Martín Rivera, ya sea con los Soneros de Manila, con Los Náufragos o con cualquiera otro de los proyectos en los que participa o en la dirección del centro cultural Cuicacalli, ha sido un constante animador de la escena musical autlense.

Este fue el año en que nacieron las Live Sessions de La 48900, una propuesta consistente en la celebración de conciertos en un lugar cerrado, para ser grabados y publicados en YouTube. La licenciatura en Artes del CUCSur no estuvo ajena a la actividad musical, sus alumnos y profesores han estado presentándose constantemente en los distintos escenarios de Autlán, con propuestas diversas y de buena calidad. También en 2023 vimos el renacimiento de las serenatas organizadas en el kiosco del jardín Constitución por el grupo La Banca, que pretenden reanimar la vida social en el centro de Autlán en las noches de domingo.



Entre otros momentos dignos de recordar de 2023 fueron el homenaje que se rindió a don Manuel Morán Godoy, músico de mariachi a principios del siglo XX, cuyo instrumento, una quinta de golpe, se exhibe de manera permanente en el Museo Regional; el hermanamiento de los municipios de Autlán y Tenamaxtlán, que se formalizó con una sesión solemne del Ayuntamiento del vecino municipio en el mes de marzo, aunque está aún pendiente la sesión correspondiente del Ayuntamiento de Autlán; la celebración aquí del 90 Congreso Nacional Mutualista y la elevación a la categoría de delegación municipal de la población de El Mentidero y la participación de la comunidad indígena de Chiquihuitlán y Agua Salada en el Festival de los Pueblos Nahuas de Jalisco, celebrado en octubre en el Congreso de Jalisco. Este festival es parte de las gestiones de organización que realizan las comunidades nahuas jaliscienses para buscar el reconocimiento y salvaguarda de su cultura.

Al principio hablábamos de la celebración de aniversarios relevantes en este 2023. En junio celebramos, como todos los municipios del Estado, el bicentenario del nacimiento de Jalisco, con un acto cívico afuera de la Presidencia Municipal y una serenata de la Banda Autlán en el jardín Constitución. En octubre, a iniciativa de antiguos trabajadores de esa empresa, se celebraron los 70 años de la constitución de la Compañía Minera Autlán, con una conferencia, una exposición de fotografía, un panel de ex mineros y un reconocimiento a su fundador, Enrique Madero Bracho, y a su actual presidente, José Antonio Rivero Larrea.

En diciembre celebramos el centenario luctuoso de Paulino Navarro, con la presentación de los libros Una derrota inevitable, de Rafael Enríquez Lizaola, el 7 de diciembre en el Museo, y Paulino Navarro. Constitucionalista olvidado, de Carlos Martín Boyzo Nolasco, el 27 de diciembre en la Alameda. En esta última fecha y lugar también hubo un homenaje, por la mañana, en el que se develó una placa conmemorativa en el pedestal de la estatua del general Navarro que se encuentra en ese parque. La actividad del día 7 fue impulsada por el autor del libro, el señor Enríquez Lizaola, mientras que la del 27 lo fue por el capítulo Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco.

Programa del Festival de Billingham 2023.


Una mención especial merece la delegación autlense que participó en el Festival Internacional del Folclore de Billingham, Inglaterra, integrada por el mariachi Rosales, la chirimía López Peña y el ballet La Grana, quienes no solo llevaron el folclor autlense, en representación del mexicano, al público europeo, sino que tuvieron la oportunidad de trabajar con colegas de otros países, estableciendo vínculos e intercambiando ideas y formas de trabajo que los enriquecerán a todos, a nivel grupal e individual.

Pero Autlán estuvo representado en otros países también en febrero, cuando la reina del Carnaval 2023, Ari Simón, quien además es una destacada escaramuza, participó en el Primer Encuentro Internacional de Escuadras Ecuestres, en Santiago de Chile, y cuando el ballet La Grana realizó una gira por Italia en noviembre, donde presentó estampas de Día de Muertos y de otros aspectos del folclor mexicano.

Hubo mucha más actividad a lo largo del año, acaso más digna de recordarse que lo que acabamos de proponer; eso ya quedará a criterio de cada uno. Aceptamos sus sugerencias.