sábado, 3 de diciembre de 2022

Exhibición del cortometraje documental de Genio y locura


 La noche del viernes 3 de diciembre en el Aula Magna fue exhibido el cortometraje documental del performance Genio y locura, presentado el 21 de octubre en el Museo Regional. Con la asistencia de unas 35 personas, la función comenzó a las 19:15 horas, con un mensaje de la pintora Carmen Domínguez, parte del equipo que creó el proyecto de Genio y locura, explicando el contenido del documental, que retrata cómo se vivió el proceso de creación.

Enseguida el director del documental, Imanol Martínez, dijo que la producción de la película fue un trabajo difícil, puesto que hubo que tomar tiempo de los trabajos cotidianos, pero lo hicieron por amor a Autlán y con la intención de hacer cosas distintas y establecer vínculos entre los artistas locales. Explicó que Genio y locura no es un proyecto pequeño, sino que es algo importante para Autlán, con el que se generaron redes entre personas que tienen ganas de hacer cosas nuevas. En cuanto al cortometraje, dijo que es una memoria visual, que se trabajó para que fuera muy disfrutable e interesante.

En el documental, con duración de once minutos, podemos ver imágenes del proceso de creación de Genio y locura, desde las entrevistas previas en medios de comunicación hasta la presentación en el Museo, pasando por las discusiones de acomodo del espacio, la pintura en los cuerpos de los modelos, todo con detalles visuales que nos van llevando por la historia de cómo se llegó hasta el resultado final. También se escuchan testimonios de Carmen, de Hiram Villaseñor y de Víctor Curiel, los artistas plásticos que comenzaron el proyecto, que nos dan luz sobre sus intenciones. Hiram, por ejemplo, dice en algún momento que “es en Autlán donde nacimos artísticamente”, aunque no se ha dado apertura a artistas que proponen algo novedoso.

Al terminar la exhibición, Carmen Domínguez afirmó que seguirán trabajando el próximo año en un documental más completo. Lo que hemos visto hasta ahora, dijo, es un trabajo en proceso…

Expo Ambiental 2022 en Autlán


 Con el objetivo expreso por parte de los organizadores de propiciar “cambios de conducta, cambios de esa visión que tenemos todos nosotros respecto al medio ambiente”, el viernes 2 de diciembre se realizó en el jardín Constitución una Expo Ambiental, anunciada como la primera por las autoridades municipales.

Esta actividad fue organizada por el gobierno municipal, en colaboración con el Centro Universitario de la Costa Sur, la Junta Intermunicipal del Río Ayuquila, la Junta Intermunicipal de la Costa Sur y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas y consistió, como su nombre lo indica, en una serie de stands en los que se expusieron seres vivos, fotografías, artesanías y otros productos de la región. Fue inaugurada poco después de las 9:00 horas y estuvo instalada hasta las 18:00.


Esponjas, conchas, cangrejos...


Si uno llegaba al jardín sobre su esquina sureste, en el cruce de las calles de José Corona Araiza y Ernesto Medina Lima, y comenzaba el recorrido hacia el norte desde ese punto lo primero que encontraba era el puesto de la gustada colección biológica del Centro Universitario de la Costa Sur, el más grande de todos los que se instalaron. Aquí uno debía seguir un recorrido preestablecido por el maestro Luis Eugenio Rivera Cervantes y el equipo que participó en su montaje, quienes además explicaban a los visitantes las características físicas, distribución, hábitos y otros datos de los especímenes expuestos: el recorrido comienza con especies marinas, desde estrellas de mar hasta cangrejos, nautilus, corales y otros, incluyendo fósiles de trilobites, todos organizados en pequeñas vitrinas que incluían datos científicos de cada especie.



En vitrinas similares a las anteriores estaban las colecciones de insectos: escarabajos y mariposas de distintos lugares del mundo, libélulas, chapulines y muchos otros ejemplares. Las primeras especies vivas eran los arácnidos, de los que pudimos ver tarántulas, alacranes y otros, habitando pequeñas cajas de cristal con los elementos para que se mantengan en buenas condiciones. Enseguida estaban los hongos, gimnospermas, líquenes y maíces, de los que había algunos especímenes colocados sobre las mesas, con su información científica.





Luego, ejemplares disecados de aves y mamíferos de la región: zanates, ticuces, viejitas del monte, ratas, zorros, mapaches, tezmos… a los que seguían tres frascos con fetos de gato doméstico, de cerdo y de becerro. Para terminar esta sección había ejemplares, también disecados, de reptiles: un cocodrilo, un sapo y algunas tortugas, de distintas especies, y ejemplares de murciélagos frugívoros, nectarívoros, insectívoros y un ejemplar de los temidos hematófagos. El recorrido terminaba con las serpientes vivas, acaso la parte más atractiva de la exposición: en cajas transparentes, de cristal o de plástico, pudimos ver boa, falsa nauyaca, culebra verde ratonera, entre otras.

En el puesto de IRNA.


El siguiente puesto contenía información sobre la carrera de Ingeniero en Recursos Naturales y Agropecuarios (IRNA) del Centro Universitario de la Costa Sur, contenida en una lona al fondo del espacio y en folletos que eran entregados al público. Pero no había solo datos de la carrera, también de la Reserva de la Biósfera Sierra de Manantlán y de cómo realizan su trabajo los egresados de esta ingeniería: el visitante podía intentar la identificación de larvas de insectos recolectadas en cuencas de la región y que se presentaban en pequeños tubos de cristal, conocer las cámaras trampa con las que se logran fotografías de grandes especies, como jaguares y venados; y moldes de huellas de animales obtenidas en la reserva. Todo esto contaba con la explicación de tres personas que atendían el puesto y que, además, son profesoras en la carrera.

El espacio de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas ofrecía una exposición de fotos de animales y plantas de la Reserva de al Biósfera Sierra de Manantlán, montadas sobre caballetes. Había fotos de nutrias, del teocintle, de venados, jaguares, y la recientemente identificada salamandra de Manantlán.

Para fabricar composta.


La Junta Intermunicipal del Río Ayuquila exhibió un artefacto para elaborar composta, aunque no había alguien que lo atendiera cuando pasamos por ahí. Enseguida, estaba el puesto del Consejo Municipal de Seguridad Alimentaria y Nutrición, con información del curso taller Siembra en tu Huerto, que promueve la agricultura de autoconsumo en los hogares de Autlán.

A partir de aquí, seguían las exhibiciones de productos de la región, a cargo de los propios productores: de la comunidad indígena de Jocotlán, municipio de Purificación, trajo gorditas, dulces y diversas clases de pan, compartiendo mesa con el rancho El Pavorreal, que traía productos lácteos y dulces.

Enseguida, café de mojote y escobas del ejido Las Ramas, de Casimiro Castillo, y de la marca La Candelaria, de Purificación, mismo lugar de donde vino el licor Sangre de Faisán, de frutas silvestres. De la marca Quinta Lucía, de La Huerta, llegaron las famosas salsas, dulces y frutas en conserva.




El municipio de Autlán también estuvo representado: Tetekolo expuso tazas, libretas, separadores de libros y otros objetos con diseños originales, café, té y otros productos; el rancho agroecológico El Casco, de Las Paredes, trajo algunos de sus productos, como huevos, jamaica, camote y cilantro; Santana´s Store tenía artesanías en piel, como llaveros, cinturones y fundas para celular; Bizarro vendía chocolates y salsa macha. Había también artículos tejidos, productos de aseo personal y otras mercancías, todas elaboradas en Autlán, a mano y de forma artesanal. También expuso su tecnología para biodigestión Sistema Biobolsa, que propone la generación de energía a partir de desechos orgánicos.




Recorriendo la exposición vimos a grupos de niños de primaria, a adultos y jóvenes, concentrados sobre todo en la colección biológica. Esperamos que los objetivos de los organizadores se alcancen y, sobre todo, se reflejen en la forma de vida de los autlenses.

miércoles, 30 de noviembre de 2022

Terminó el taller de lectura de la novela Todas las guerras del mundo


 Este martes 29 de noviembre se celebró la última sesión del taller de lectura de la novela Todas las guerras del mundo, de la escritora Pita Raygoza, que realizaron los integrantes del club de lectura Trashumante entre octubre y noviembre de este año. La sesión se desarrolló en el domicilio de una de las integrantes del club, con un ánimo más festivo y relajado que las sesiones anteriores.

Los capítulos 13 y 14, últimos de la novela, fueron el objeto de la sesión. Bajo la dirección de Martha Corona, los 12 asistentes nos dividimos en dos grupos para revisar las acciones que ocurren en cada capítulo y, sobre eso, proponer un final alterno a cada uno: coincidimos, de forma casi unánime, en cambiar la forma en que las protagonistas cruzaron el puente, en el capítulo 13, y el destino de Pilar, en el 14. Además de esto, platicamos un rato sobre algunos detalles que encontramos a lo largo de esos capítulos: las “miradas que embellecen y miradas que fortalecen”, como la de Pilar al enfrentar al cura Canuto Aguiar; la crueldad de este último personaje y el papel que juega la cámara fotográfica en la historia.

Fue una buena noticia saber que los trabajos de este taller dejaron una buena impresión en lectores jóvenes, una de las cuales, alumna de primer semestre de la Escuela Preparatoria Regional de Autlán, logró tener una entrevista con la autora de esta novela, a la que conoció asistiendo a las primeras sesiones.

Exposición de la obra seleccionada de la 6ª Bienal de Pintura José Atanasio Monroy

Im Bau 6 Sur, de Elizabeth de Jesús Espinosa.

 En el vestíbulo del Centro Cultural José Atanasio Monroy del Centro Universitario de la Costa Sur se encuentra disponible desde el jueves 24 de noviembre y hasta enero de 2023 la exposición de la obra seleccionada de la 6ª edición de la Bienal de Pintura José Atanasio Monroy.

La exposición está conformada por 46 piezas, montadas sobre las paredes del vestíbulo y, en el caso de las ganadoras y las menciones honoríficas, en las mamparas colocadas al centro del lugar. Como es el sello de este concurso, la variedad de técnicas y temas es una constante, aunque podemos encontrar varios trabajos con una fuerte carga social: referencias a la migración ilegal y sus estragos sobre las personas que tienen que dejar sus lugares de origen, la enajenación ante los medios de comunicación virtuales, la violencia de nuestra vida cotidiana. la contaminación ambiental de origen humano y la pérdida de espacios públicos y de fincas patrimoniales. Estos dos temas son abordados por las obras ganadoras del primer lugar en ambas categorías: Im bau 6 sur, de Elizabeth de Jesús Espinosa, de la categoría de artistas consolidados, muestra las consecuencias de la gentrificación; Silueta-paisaje, de Ma. de Jesús Ruelas Ramírez, de artistas emergentes, es una representación casi hiperrealista de una bolsa de plástico tirada en el suelo.

Plantas sobre la calle Ámsterdam, de Antonio Ibarra Jiménez. Mención honorífica en Artistas Consolidados.


A diferencia de ediciones anteriores de la bienal, en esta ocasión la mayoría de los cuadros seleccionados son figurativos, aunque no precisamente descriptivos, con presencia de algunas piezas abstractas y una que no es más que algunos puntos de óleo colocados sobre una tabla montada a manera de repisa, de la cual esperamos alguna luz que nos indique su valor artístico.

Nos llamó la atención que no hay referencias claras a la pandemia, a pesar de que los cuadros fueron pintados durante la vigencia de las restricciones que trajo consigo.

Según los organizadores, en esta edición de la bienal se inscribieron 2,764 obras, de las cuales fueron seleccionadas 90 y, de ellas, las 46 que conforman esta exposición. En total, participaron 1,673 artistas, 426 en la categoría de Consolidados y 1,247 en Emergentes, procedentes de las 32 entidades federativas.



lunes, 28 de noviembre de 2022

El libro “Muestra de pintores de la región CU Costa Sur”, un reconocimiento a los artistas plásticos se presentó en el marco de la Feria Internacional del libro en Guadalajara (FIL)


 Texto y fotografía: Unidad de Difusión CUCSur

Editado por CU Costa Sur Grana del Centro Universitario de la Costa Sur, el libro Muestra de pintores de la región CU Costa Sur; un reconocimiento a los artistas plásticos surge con el objetivo de reconocer el trabajo artístico de 24 pintores de 16 municipios de la región.

En la presentación participaron los coordinadores de la obra, la maestra Silvia Torres Robles,  el doctor Hirineo Martínez Barragán y Armida Briceida Maldonado Rubio, pintora recopilada. Por su parte, los coordinadores aseguran que la trascendencia de dicho proyecto que este domingo 27 de noviembre se presentó en el stand i13 de la FIL radica en que es la primera vez que se realiza una muestra recopilatoria del trabajo de los artistas de esta región de Jalisco.  Además, la muestra no sólo engloba sus obras, sino también su lugar de origen. Sobre este aspecto tan relevante, los coordinadores destacaron el arduo trabajo que conllevó realizar la compilación de los artistas y sus creaciones.

La realización de este proyecto compilatorio servirá como punto referencial para las futuras investigaciones en los distintos campos del arte y de incluso, las humanidades. El reto está, aseguran, en mantener el avance en la compilación y el registro de las nuevas manifestaciones emergentes.

Realizan premiación a los ganadores de la VI Bienal de pintura José Atanasio Monroy 2022


 Texto y fotografía: Unidad de Difusión CU Costa Sur

La tarde noche de este 24 de noviembre, artistas emergentes y artistas consolidados fueron reconocidos y premiados por sus obras, en ellas la técnica usada y el estilo para transmitir los cambios en el entorno natural y la transformación de las ciudades por efectos de la gentrificación, son discursos visibles y notables en las obras ganadores de la sexta edición de la Bienal de Pintura José Atanasio Monroy organizada por el Centro Universitario de la Costa Sur (CUCSur) y Cultura UDG.

En el evento de premiación, la maestra Ana María de la O Castellanos Pinzón, rectora del CUCSur expresó la importancia de la Bienal para la Universidad de Guadalajara pues con la realización del premio, el patrimonio cultural de esta casa de estudios aumenta. Actualmente, la pinacoteca José Atanasio Monroy cuenta con 66 obras de artistas tanto regionales como nacionales. La rectora también aprovechó el uso de la voz para resaltar que el legado que dejó Monroy en su destacado paso por el mundo, ha posicionado a Autlán en el ojo público para la realización de eventos artísticos de esta talla, en la Bienal participan artistas de todos los estados del país y en esta sexta edición se recibieron 2 mil 764 obras de mil 673 artistas.

Sobre esto, el licenciado Gustavo Robles Martínez, presidente municipal de Autlán de Navarro, dijo en su participación que la ceremonia de premiación es un momento emotivo porque representa la suma de todas las voluntades para seguir realizando eventos que reconozcan a todos los artistas participantes en la Bienal. Consolida también su compromiso como presidente para ser partícipe activo de que eventos de esta magnitud sigan realizándose en el municipio.

Por su parte, el licenciado Ricardo Duarte Méndez, coordinador de Artes Plásticas, Visuales y Digitales de la Coordinación General de Extensión y Difusión Cultural de la Universidad de Guadalajara, resaltó la difícil tarea del jurado evaluador para elegir las 46 piezas que serán parte representativas en esta edición pictórica.

Así mismo, reconoció que este proyecto corresponde a la iniciativa de descentralizar las actividades artísticas y culturales de la capital del estado y finalmente, agradeció al CUCSur por mantenerse como epicentro de la Bienal de pintura José Atanasio Monroy y a los artistas que acuden al llamado de la convocatoria, pues es gracias a ellos que mantienen en crescendo a la comunidad, expresó.

Elizabeth de Jesús Espinosa y María de Jesús Ruelas, egresada de CUAAD, obtuvieron los primeros lugares en las ternas de artistas consolidados y emergentes, respectivamente. La pintura de esta primera artista mencionada, muestra un edificio anónimo con una paleta de colores rosas con los que muestra la pérdida de fincas derivado de la gentrificación de las ciudades. Por su parte, María de Jesús da representación a un fragmento de un objeto de plástico, que cada vez es más común encontrar en entornos naturales. Al primer golpe de vista parecería que es una obra hiperrealista, pero después las pinceladas se hacen notar.

Los segundos lugares en las categorías antes mencionadas fueron para José Gonzalo García Muñoz, con “La aparición” y para Víctor Argeo Mondragón Ferrer con su obra “Éxodo”.

Los acreedores del tercer lugar fueron los artistas Salvador Antonio Jacobo Torres con “Tratado de las obras que cuelgan” y Andrea Romero Guerrero con “La lucidez del olvido”

Los participantes que obtuvieron mención honorífica en la categoría de artistas emergentes fueron Mónica Aceves Corso con la obra titulada “Emprendiendo en el extranjero”, Juan Francisco Gamero Martínez con “Bello retrato familiar” y José Alejandro Osorio Flores con “La ternura y el viento sobre las llamas”.

Dentro de la categoría de artistas consolidados, los participantes con mención honorífica fueron Antonio Ibarra Jiménez con la obra titulada “Plantas sobre la calle Ámsterdam”, Jesús Pavel Mora Delgado con “Formas de la utopía” y Luis Leonardo Ortega Moreno con “Hurto”.

La muestra pictórica estará expuesta en el lobby del Centro Cultural José Atanasio Monroy del CUCSur hasta enero de 2023. También en el próximo año, se iniciará la muestra itinerante, misma que se suele presentar en Guadalajara, Autlán, Mérida y Ciudad de México.

Pintoras testigos de transformación del paisaje, ganadoras de la VI Bienal de Pintura José Atanasio Monroy 2022

Silueta-paisaje.

Texto: Iván Serrano Jauregui

Fotografía: Gustavo Alfonzo

Los cambios en el entorno natural y la transformación de las ciudades por efectos de la gentrificación son los discursos que presentan las obras que obtuvieron los primeros lugares de la sexta edición de la Bienal de Pintura José Atanasio Monroy, que organiza el Centro Universitario de la Costa Sur (CUCSur) y Cultura UDG.

Este jueves 24 de noviembre en el Patio de Columnas del Museo de las Artes de la Universidad de Guadalajara (MUSA), autoridades dieron a conocer el fallo del jurado, que deliberó que María de Jesús Ruelas “Shuta” fuera la ganadora de la terna de Artistas emergentes con la pintura Silueta-paisaje y Elizabeth de Jesús Espinosa en Artistas consolidados, con la obra Im bau 6 sur.

El cuadro de “Shuta” muestra un fragmento de un objeto de plástico, que cada vez es más común encontrar en entornos naturales. Al primer golpe de vista parecería que es una obra hiperrealista, pero después las pinceladas se hacen notar.

Silueta-paisaje tiene que ver con lo que me rodea; pretendo reflejar la situación actual del país, con el objeto y su apariencia en el paisaje. Utilizo una representación naturalista de la forma. Me enfoco en la forma, color y texturas del plástico”, dijo la joven, quien es egresada de Artes Visuales para la Expresión Plástica del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD).

En tanto, la pintura de Elizabeth de Jesús Espinosa muestra un edificio anónimo con una paleta de colores rosas, con los que muestra la pérdida de fincas derivado de la gentrificación de las ciudades

“Esta obra, titulada Im bau 6 sur, es parte de una investigación que comencé en 2015 a partir de la memoria de espacios que desaparecen en la Ciudad de México y Neumünster, en Alemania. Es un edificio que no estoy segura si sigue existiendo, porque son demolidos, son los fantasmas de estas casas que alguna vez fueron ocupadas”, dijo.

“Son lugares que tienden a desaparecer porque son terrenos que tienen una plusvalía y se van construyendo otras cosas”, explicó la pintora egresada de la UNAM, y quien describió su trabajo como ambigua entre la figuración y la abstracción.

Ambas se dijeron agradecidas por el reconocimiento y coincidieron en que la Bienal de Pintura José Atanasio Monroy alienta el desarrollo de la pintura en México, así como la oportunidad de coincidir con otros creadores.

La rectora del CUCSur, maestra Ana María de la O Castellanos Pinzón, reconoció a las ganadoras y confirmó que es la primera vez que dos mujeres se llevan los primeros lugares en esta bienal.

“Es la primera ocasión, y nos da mucho gusto. El género no tuvo que ver con el jurado, sino con las propuestas de sus obras”, declaró.

“Es gratificante porque ahora las mujeres estamos en espacios que antes estaban considerados para hombres; también es interesante que lo que se refleja en la pintura es la forma de pensar de las mujeres y cómo están percibiendo los cambios en el mundo”, recalcó la rectora del CUCSur.

El coordinador general de Extensión y Difusión Cultural de la UdeG, licenciado Ángel Igor Lozada Rivera Melo, informó que para esta sexta edición participaron mil 673 artistas, con 2 mil 764 obras, que representa un aumento con respecto a la anterior, realizada en 2020 y en la que participaron mil 425 personas, con 2 mil 634 obras.

“A través de los años, este concurso ha ido creciendo y descentralizando el arte, cobrando importancia en las regiones del país. Esto se hace con el equipo del CUCSur y Cultura UDG; somos plataforma para hacer visible lo que en Autlán de Navarro, Jalisco, están trabajando”, dijo.

Indicó que hubo participación de todos los estados del país, con mayor participación de artistas varones (983), y el resto mujeres (690).

Declararon que el próximo año se publicará un catálogo de las obras ganadoras y seleccionadas, que en esta bienal asciende a 46 pinturas elegidas para formar parte de la Pinacoteca José Atanasio Monroy del CUCSur.

También en 2023 se iniciará la muestra itinerante, misma que se suele presentar en Guadalajara, Autlán, Mérida y Ciudad de México.

Este concurso de pintura, consolidado como uno de los más importantes a escala nacional, se logra con el apoyo del CUCSur, Cultura UDG, el gobierno de Autlán de Navarro y la Secretaría de Cultura de Jalisco.

Ganadores de Artistas consolidados:

Primer lugar, ganadora de 150 mil pesos, para Elizabeth de Jesús Espinosa, con Im bau 6 sur.

Segundo lugar, con 100 mil pesos, para José Gonzalo García Muñoz, con La aparición.

Tercer lugar, de 70 mil pesos, para Salvador Antonio Jacobo Torres, con Tratado de las obras que cuelgan.

 

Menciones honoríficas de Artistas consolidados:

Antonio Ibarra Jiménez, con la obra Plantas sobre la calle de Ámsterdam.

Jesús Pavel Mora Delgado, con Formas de la utopía.

Luis Leonardo Ortega Moreno, con Hurto.

Ganadores de Artistas emergentes:

Primer lugar, ganadora de 120 mil pesos, para María de Jesús Ruelas, con Silueta-paisaje.

Segundo lugar, de 80 mil pesos, para Víctor Argeo Mondragón Ferrer, con Éxodo.

Tercer lugar, de 50 mil pesos, para Andrea Romero Guerrero, con La lucidez del olvido.

 

Menciones honoríficas de Artistas emergentes:

Mónica Aceves Corso, con la obra Emprendiendo en el extranjero.

Juan Francisco Gamero Martínez, con Bello retrato familiar. Gingivitis noma halitosis.

José Alejandro Osorio Flores, con La ternura del viento sobre las llamas.

domingo, 27 de noviembre de 2022

Primera jornada de la conmemoración de los 34 años de presencia de la BSGEEJ en Autlán


 Entre el miércoles 23 y el viernes 25 de noviembre el Capítulo Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco celebró 34 años de presencia de la Sociedad en Autlán, contados a partir de la presentación del trabajo de ingreso de don Ernesto Medina Lima en el Capítulo Sur, que ocurrió el 25 de noviembre de 1988 en la Casa de la Cultura de Autlán. el programa consistió en varias ponencias y un recital de piano, repartidos en los tres días.

El miércoles tuvo lugar la inauguración de los festejos, a cargo del coordinador del Capítulo, Carlos Adolfo Preciado Ortiz, sobre las 19:25 horas, en el salón de usos múltiples del Museo y Centro Regional de las Artes y con una asistencia de alrededor de quince personas.

Luego de un breve receso la doctora Josefina Robles Cisneros impartió la primera ponencia del programa, titulada Mi experiencia en la BSGEEJ, que comenzó con un resumen de la historia de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, creada en 1833 y que contó con socios corresponsales en Jalisco desde los primeros años. Éstos constituyeron la Junta Auxiliar en 1864, antecedente de la actual BSGEEJ. A esto le siguió una historia del Capítulo Costa Sur, fundado en 1990, en la que mencionó a los socios fundadores y a los cuatro coordinadores que el capítulo ha tenido en 32 años.

Del Capítulo también mencionó las actividades habituales, como las sesiones ordinarias mensuales, que se celebran sin interrupción desde la fundación del capítulo; la conmemoración del aniversario de la expedición de Legazpi y Urdaneta; la semana cultural Ernesto Medina Lima, el programa de radio El Árbol de Atenea y las actividades del Capítulo Juvenil, formalizado en 2018.

Sobre su propia experiencia, la doctora Robles recordó la invitación que le hizo el doctor Nabor de Niz para ingresar y la presentación de su trabajo en aquella serie de dos sesiones académicas solemnes de la Sociedad celebradas en el Aula Magna en noviembre de 2013. De ellas dio los detalles completos de asistentes, horarios y fechas; fueron las sesiones en las que ingresaron, además de la doctora Josefina, el doctor Rodrigo Ramos Zúñiga, el cronista Carlos Martín Boyzo Nolasco y el maestro Alfredo Castañeda Palomera.

Para finalizar, la ponente compartió algunos datos sobre el tema de su trabajo de ingreso: la vejez, sus consecuencias, algunas estadísticas de esperanza de vida y mortalidad, entre otras; también habló de otras actividades que ha realizado como socia de la BSGEEJ, como los temas que ha presentado en sesiones mensuales,  la publicación de un cuento en la revista Palestra y la novela Inicio de vida extraordinaria.

Reflexiones sobre el ejido en el Museo Regional

Macario de Dios.

 La noche del martes 22 de noviembre en el Museo y Centro Regional de las Artes se recordó el aniversario de la Revolución con un coloquio titulado El ejido. Creación de la Revolución, con cuatro ponencias. Comenzó muy puntual, exactamente a las 19:00 horas, con la asistencia de unas 40 personas, la mayoría alumnos de la secundaria Jesús Velázquez, que lamentablemente se retiraron en masa al terminar la segunda ponencia.

En primer término, el director de Cultura de Autlán, Esdras López Mundo, leyó un texto sobre la vida del agrarista Isidro Contreras Romero, proporcionado por los descendientes de este personaje. Conocido como el Chino, Isidro Contreras nació en 1898 y fue uno de los principales miembros del movimiento agrarista en Autlán, según el texto. Fue politizado por Casimiro Castillo, cuando el Chino fue arriero entre Autlán y la Costa, y participó en la Guerra Cristera, defendiendo a Autlán de ataques de los llamados populares. Dejó huella en Autlán como agrarista y en la defensa armada y falleció en 1976.

Como representante del ejido de Autlán, Macario de Dios expuso el trabajo La participación armada del ejido en la revolución delahuertista, en el que habló del surgimiento de la rebelión encabezada por Adolfo de la Huerta a partir de la fractura del grupo sonorense luego de la designación de Plutarco Elías Calles como candidato presidencial. Luego de mencionar los principales combates en Jalisco durante esta rebelión, entre ellas la batalla de Huejotitlán en la que murió Paulino Navarro, el ponente explicó que el gobernador José Guadalupe Zuno armó a los campesinos jaliscienses que pedían tierras: asume que por estrategia de Obregón se creó el tercer cuerpo auxiliar del Ejército, con tres secciones, de las que los agraristas autlenses participaron en todas. Los ejidatarios fueron punto clave en lo más álgido de la rebelión, entre diciembre de 1923 y marzo de 1924, por su conocimiento del terreno; a consecuencia de esta participación Autlán fue el primer ejido de la región, dotado de tierras el 18 de marzo de 1924. A este hecho, el señor De Dios lo describió como “el empoderamiento legal del que no tenía nada”.

Enseguida Reynaldo Rodríguez Araiza, visitador agrario de la Procuraduría Agraria, habló de los antecedentes de la propiedad comunal de la tierra desde los ejidos virreinales hasta la Revolución, mencionando cómo cada una de las facciones de este movimiento asumían el problema de la tenencia de la tierra. También explicó a detalle los órganos del ejido y sus funciones: la asamblea, el comisariado ejidal (del que aclaró que desde 1992 se le retiraron las atribuciones de decisión que tuvo anteriormente) y el consejo de vigilancia. También mostró estadísticas de reparto de tierra a ejidos de Jalisco.

Por último, Hirineo Martínez Barragán, académico de la Universidad de Guadalajara e hijo de ejidatario, habló de los recuerdos que le narró su padre con respecto al reparto de la tierra en el valle de Autlán. Luego de leer un fragmento de Nos han dado la tierra, de Juan Rulfo, explicó algunos detalles que conoció a través de la experiencia de su padre: “yo siempre he pensado que en eso de quitarnos las carabinas hicieron bien”, decía a propósito del desarme luego de la rebelión delahuertista y de la Guerra Cristera, y “la gente no quería raneros”, refiriéndose a que en los años del reparto los agraristas prefirieron tierras ubicadas en la falda de los cerros y no en lo bajo del valle, que eran de buena calidad pero inundables, que no fueron aptas para la agricultura antes de que fueran drenadas y se construyera el sistema de riego. Dijo que no es lo mismo ser agrarista que ejidatario o agroexportador, puesto que con el tiempo cambian las ideologías y los valores con respecto a la tierra. Al respecto, terminó preguntándose cuáles son los valores y las luchas de los ejidatarios actuales.



En el salón de usos múltiples del Museo estuvo montada una exposición fotográfica y documental de historia del ejido de Autlán, disponible durante toda la semana.

Sexta sesión del taller de lectura de Todas las guerras del mundo


 El martes 22 de noviembre en la sala infantil de la biblioteca Paulino Navarro el club de lectura Trashumante celebró la sexta sesión del taller de lectura de la novela Todas las guerras del mundo, de la autora jalisciense Pita Raygoza. A la sesión, que comenzó hacia las 17:15 horas, asistieron once personas.

Los trabajos de la sesión fueron dirigidos por Miriam Vaca, quien propuso una actividad lúdica para analizar los capítulos 11 y 12 de la novela: dividido el pleno en cinco parejas, cada una debía dibujar sobre un pliego de papel manila la escena de ese pasaje del libro que más le hubiera impactado, valiéndose de marcadores de colores. Al terminar de hacer los dibujos, éstos se intercambiaron entre las distintas parejas y cada una debía explicar a los demás el dibujo que recibió, según lo que los autores lograron transmitir de forma gráfica. Al final, en el pleno se discutió qué tan cerca estuvieron los expositores en su interpretación de los dibujos que recibieron.

De este ejercicio se puede concluir que las escenas que más impresionaron a este grupo de lectores fueron el encuentro con el muñeco del árbol y el secuestro de Pilar por la loca del campo. La cámara fotográfica, siempre presente en la novela, lo estuvo también en casi todos los dibujos.

Con un foro académico fue celebrado el aniversario 458 de la expedición de Legazpi y Urdaneta


 El lunes 21 de noviembre en el centro cultural Cihuatl, de Cihuatlán, se llevó a cabo el foro académico El Galeón de Manila: sus repercusiones en el proceso de mestizaje cultural y la globalización temprana, con el que culminaron las actividades de conmemoración del aniversario 458 de que zarpó del Puerto de la Navidad la expedición de Legazpi y Urdaneta a las Filipinas. El foro fue organizado por el Capítulo Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco (BSGEEJ), el Centro Universitario de la Costa Sur, la Red de Estudios Interdisciplinarios del Galeón de Manila y el gobierno de Cihuatlán.

Ya muy tarde, hacia las 10:50 horas, fue inaugurado el foro por Samuel Gómez Luna Cortés, presidente de la BSGEEJ, con la presencia de unas 60 personas, entre las que se encontraban representantes de la comunidad filipina en México y Estados Unidos; alumnos de la preparatoria de Cihuatlán, socios de la BSGEEJ e integrantes del comité organizador de los festejos del 500 aniversario de la fundación de Colima. Lamentablemente, después del receso ya prácticamente quedamos en la sala solamente los socios de la Benemérita.

El presídium para la inauguración estuvo integrada por Samuel Gómez Luna; Numeriano Bouffard, presidente de la Fundación de Comercio y Turismo Filipino en Estados Unidos; y Jesús Donaciado Medina García, representante de la rectora del Centro Universitario de la Costa Sur, Ana María de la O Castellanos Pinzón. Luego de la inauguración formal, el señor Bouffard dio un mensaje en el que pidió a los historiadores que investiguen qué pasaba en los 250 años del Galeón y que el gobierno de Filipinas mande doctores en Historia a revisar documentos en México y viceversa. Aunque dijo que Filipinas es hispanidad y manifestó su deseo de que se promueva el Tornaidioma, es decir, el regreso del idioma español a su país, más de la mitad de su discurso lo dijo en inglés. Por último, el maestro Jesús Medina afirmó que la Universidad de Guadalajara y la Red de Estudios Interdisciplinarios del Galón de Manila están dispuestos a apoyar la propuesta del señor Bouffard.

La sala en su mejor momento de asistencia.


Enseguida comenzó la serie de ponencias sobre el Galeón de Manila y temas relacionados, de las que ofrecemos enseguida un apretado resumen:

Descubrimientos en el Pacífico mexicano que se comunicaron al mundo, por el general Cléver Alfonso Chávez Marín, de la BSGEEJ. Esta ponencia fue leída por Samuel Gómez Luna, mientras que el autor hizo comentarios en algunos momentos de la lectura. Se trató de una relación de expediciones que zarparon del actual Pacífico mexicano (pero también de otros sitios) durante el siglo XVI, los descubrimientos que lograron y cómo la información de ellos sirvió para posteriores expediciones: García Joffre de Loaisa y su descubrimiento de Australia y Nueva Zelanda, no aceptado a la fecha por los ingleses; la de Magallanes y Elcano, primera en lograr la vuelta al mundo; la de Álvaro de Saavedra, la de Juan Fernández y la de Legazpi y Urdaneta, de las que dio muchos detalles de interés, para terminar comentando los viajes de personajes como Francis Drake, Pedro Fernández de Quirós y Luis Váez de Torres por el Pacífico.

Nuevos hogares, la ruta del Galeón y nuestras raíces culturales, por Cleo Aquino, profesora filipina: ella dio un mensaje, en inglés y con traducción simultánea, en el que narró la historia de su familia, que se mudó a Chicago desde Filipinas cuando ella era niña, recordando el proceso de asimilación de una nueva cultura. Dijo que la cultura es hogar, nuestra identidad y puente que conecta nuestra historia y futuro.

Al término de esta ponencia siguió un receso en el que los asistentes pudimos probar una muestra de alimentos que ejemplifican en su mezcla de ingredientes el intercambio cultural entre Asia y América, logrado gracias al Galeón de Manila: dulces, aguas frescas, ensaladas, postres… todo preparado por la profesora Ana Nuño y alumnos de la licenciatura en Turismo del CUCSur.

Historiografía y ficción sobre la ruta del Galeón de Manila y la globalización temprana, por Jesús D. Medina García: comenzó compartiendo definiciones y características de historiografía (técnicas y teorías sobre el estudio, el análisis e interpretación de la Historia) y ficción (representación o invención de hechos), para enseguida mencionar algunas fuentes para la historia, directas e indirectas. Sobre estas últimas, el ponente mostró ejemplos de obras que han sido importantes en el proceso de globalización y de descripción de lugares y costumbres lejanas: diarios de viaje, novelas, libros de historia, historia novelada, investigaciones científicas, antologías académicas, obras de divulgación y de ficción. Dijo que también a través de la literatura se dio la globalización, desde el siglo XIV.

La conciencia histórica en estudiantes de bachillerato del municipio de Cihuatlán, por Esteban Gustavo Covarrubias Radillo, profesor de preparatoria: hizo comentarios sobre la necesidad de llevar información de su propia historia a jóvenes estudiantes de preparatoria y la carencia de esta información que tiene este grupo de población. Dijo que esto se puede lograr a partir de tres situaciones: crear escenarios para el aprendizaje más allá del aula, fomentar la duda para que ellos mismos investiguen y crear un problema, que sirva como detonante para el interés por conocer su historia. Presentó enseguida un proyecto para conocer el estado de conciencia histórica local de estudiantes de prepa en Cihuatlán, con estadísticas sobre la presencia de libros en sus casas, su opinión sobre la importancia del estudio de la Historia, fuentes desde las que se enteran de datos históricos o qué tanto saben del monumento en el malecón de Barra de Navidad. La segunda parte del proyecto consiste en la creación de talleres de difusión de la historia local, en los que podrían participar los mismos estudiantes como promotores y en los que propone como responsables al sector educativo, asociaciones culturales y a entidades de gobierno.

Luis Ernesto Dávila Rodríguez.


Corsarios y piratas de la Mar del Sur, por Luis Ernesto Dávila Rodríguez, socio de la BSGEEJ: hizo una relación de algunos de los piratas y corsarios que asolaron el actual Océano Pacífico durante la época del Galeón, con información detallada de sus orígenes, forma de vida y “hazañas”: conocimos al francés Jehan Anco, financiador de expediciones piratas en Asia; a los piratas asiáticos como Li Ma Hong y Zheng Yi Soo “la Reina Pirata”; y a los corsarios de naciones europeas, patrocinados e impulsados por sus casas reales para beneficiarse de los recursos de las colonias españolas y para detener el enriquecimiento de la Corona de España, su rival en Europa.

Por último, Guillermo Tovar Vázquez, socio de la BSGEEJ, presentó la novela histórica Carrión. Un canalla sin ventura, del escritor español Ángel Miranda Vicente. Esta ponencia estuvo dividida en dos partes: un video del propio Ángel Miranda donde habla de la vida de Juan Pablo Carrión y sobre el proceso de creación de su novela, basada en la vida de este casi olvidado personaje, así como un agradecimiento por el espacio en este foro para comentar su libro. En la segunda parte, Guillermo Tovar hizo comentarios sobre Carrión y la injusticia de que permanezca olvidado en nuestra región luego del importante papel que jugó como constructor de las naves para la expedición de Legazpi y Urdaneta y como quien estableció la ruta que debería seguir hacia las Filipinas, como terrateniente y ganadero. También habló de la novela y sus aportes: es la primera obra en la que Carrión aparece como protagonista, luego de muchos libros en que se le menciona solo de manera tangencial; está escrita en un lenguaje fácil de entender para un lector del siglo XXI, aunque agrega expresiones de uso común en el XVI; el rigor de la información real en que está contextualizada la ficción. Para terminar, el ponente llamó a rescatar del olvido en nuestra región a la figura de Juan Pablo Carrión, cuyo nombre quedó en la población de Espinos de Carrión, en el municipio de Villa Purificación, donde tuvo sus tierras.

miércoles, 23 de noviembre de 2022

Conmemoración del aniversario 458 de la expedición de Legazpi y Urdaneta


 El 21 de noviembre de 1564 zarparon del Puerto de la Navidad los cuatro navíos de una nueva expedición a las islas Filipinas, ésta comandada por el capitán Miguel López de Legazpi y el navegante fray Andrés de Urdaneta. A diferencia de las expediciones anteriores, esta tendría el mérito de encontrar, unos meses después, la ruta del Tornaviaje, que permitía regresar de Asia a América cruzando el Océano Pacífico.

Para conmemorar el aniversario 458 de esta expedición, que sentó las bases de la ruta comercial conocida como la Nao de China, el lunes 21 de noviembre por la mañana se celebró una ceremonia cívica en el malecón de Barra de Navidad, a un lado de la estela conmemorativa de los 400 años de la dicha expedición y ante las banderas de México y de Filipinas. El acto comenzó a las 8:10 horas y registró una asistencia de unas 100 personas, incluyendo a alumnos de la escuela primaria Miguel López de Legazpi, de Barra de Navidad; representantes de la comunidad filipina en México y Estados Unidos; socios de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco (BSGEEJ), principal promotora de esta conmemoración anual; integrantes del comité organizador de los festejos por los 500 años de la fundación de Colima; autoridades civiles, militares y portuarias y público en general.



La conmemoración fue presidida por Samuel Gómez Luna Cortés, presidente de la BSGEEJ; Numeriano Bouffard, presidente de la Fundación y Turismo de la Cámara de Comercio Filipina-Americana; Jesús Medina García, representante de la rectora del Centro Universitario de la Costa Sur; Jorge Eliseo Salas Chávez, presidente municipal de Cihuatlán; Claudia Morales Araiza, directora del DIF de Cihuatlán; capitán Jaime Jiménez Torres, de la Secretaría de Marina en Manzanillo; Evelyn S. Xavier, oficial cultural de la Embajada de Filipinas en México; Martha Mejía Núñez, del consulado de Filipinas en Guadalajara; capitán Eduardo Meixueiro Mancisidor, de la capitanía de puerto de Barra de Navidad y Aarón González Gallardo, comandante de la base regional Cihuatlán de Protección Civil y Bomberos Jalisco.

El primer momento de la conmemoración fueron los honores a la Bandera, con la escolta y la banda de guerra de la Secretaría de Marina en Manzanillo. Enseguida se cantaron los Himnos Nacionales de México y de Filipinas, este último en su versión en español. Enseguida escuchamos algunos discursos, en este orden:

Evelyn S. Xavier: recordó que la conmemoración también lo es del inicio del comercio mundial, gracias a que la Nao de China conectó a tres continentes y fue la primera red comercial verdaderamente globalizada. Dijo que México y Filipinas son más cercanos de lo que creemos, nuestra historia compartida se puede ver en los elementos culturales que existen en ambos países: la figura del compadrazgo, las palabras nino y niña, de amplio uso en México y que son muy parecidas a ninon y ninan, del tagalo, entre otras. Llamó a que recordemos la época del galeón, cuando nuestros países eran más cercanos, y que la perseverancia es clave para lograr grandes cosas.

Numeriano Bouffard afirmó que en Barra de Navidad nació la esencia de qué es un filipino. Esto porque el Tornaviaje fue el medio por el que los filipinos aprendieron la fe, la cultura y el idioma y la Nao de China fue la formación de lo que hoy es Filipinas. Dijo que una de las actividades económicas más importantes de este país es la industria de la navegación, misma que está en el ADN de los filipinos y que aprendieron en la época del Galeón. También aseguró que en la estela conmemorativa, donde están los nombres de Legazpi y Urdaneta, hacen falta los nombres de los marineros mexicanos y filipinos que participaron en la Nao, a los que llamó héroes desconocidos. Pidió a los organizadores que se les invite a todas las conmemoraciones y dijo que la comunidad filipina en Estados Unidos quiere invertir en Barra de Navidad, lugar que consideran su hogar. Para terminar, leyó un texto de Francisco Leandro de Viana sobre la habilidad de los filipinos para los oficios de la mar.

Samuel Gómez Luna habló de que las grandes proezas comienzan como sueños o ideas abstractas y, sobre la relación entre México y Filipinas, dijo que “llevamos oro y trajimos oro”, en alusión al intercambio cultural entre ambos países. En esta conmemoración, afirmó, honramos a aquellos jóvenes marinos que buscaban fama y honra, en una época en que el mundo necesitaba expandirse.

Por último, el presidente municipal de Cihuatlán dio un mensaje de bienvenida a los visitantes al municipio y aseguró que siempre serán invitados los integrantes de la comunidad filipina.

Para terminar el acto se colocó una ofrenda floral en la estela conmemorativa, ubicada junto al sitio de donde partieron los buques de la expedición 458 años antes.



Regresó el desfile del 20 de noviembre a Autlán

Secundaria Autlán.

 Después de un par de años de no poder hacerlo, los autlenses salieron a la calle el domingo 20 de noviembre para presenciar el desfile conmemorativo del inicio de la Revolución Mexicana. La asistencia, a ojo de buen cubero, fue superior a la de los años anteriores a la pandemia: en las cuadras más cercanas a la Presidencia Municipal se podían ver grupos de personas semejantes a los que normalmente se reúnen para el desfile del 16 de septiembre, que en Autlán normalmente es más concurrido.

El desfile comenzó puntual, aunque con ligeros cambios a la ruta acostumbrada. Partió a las 9:00 horas de la Plaza Cívica, para tomar las calles de Independencia Nacional, Miguel Hidalgo, Venustiano Carranza, General Anaya, Guadalupe Victoria e Ignacio Allende, para terminar antes del cruce de esta calle con la de Guillermo Prieto. A las 9:10 horas la vanguardia del desfile pasaba por la Catedral, el total de los contingentes tardó un par de horas en desfilar por el mismo sitio.




Fue personal del 102 Batallón de Infantería, con sede en El Corcovado, el que abrió el desfile, con su banda de guerra y su escolta, además de un par de contingentes deportivos: unos que hacían demostraciones de artes marciales y otro con algunos ejercicios de basquetbol.

Enseguida desfilaron alumnos del Centro de Educación Especial Salvador M. Lima, algunos sobre un remolque, caracterizados como personajes de la Revolución, otros iban detrás, caminando o en sillas de ruedas. A ellos los seguían tres integrantes de la Escuela Municipal de Deporte Adaptado, en sillas de ruedas.



La Banda de Guerra Municipal abría la parte del desfile más numerosa, correspondiente a secundarias y preparatorias. Integrada por unos 40 músicos, la mayoría tambores, la banda fue organizada apenas este año, con alumnos de secundaria, y ya tuvo participación constante en las Fiestas Patrias.

Banda de Guerra Municipal.


A partir de entonces, los grupos de secundarias, unos más lucidos e ingeniosos que otros, pero todos muy nutridos y animados y con esta extraña mezcla entre deportes y los estereotipos de la Revolución: la telesecundaria Salvador Esquer Apodaca presentó algunas evoluciones con aros; la secundaria Efraín González Luna también recurrió a las evoluciones de tipo deportivo, pero con una intención más visual: tres niñas con vestidos verde, blanco y rojo y un añadido de tela del mismo color de unos tres metros de largo hicieron algunos juegos con este añadido, que resultó bastante vistoso, mientras que otros grupos de la misma escuela hacían algunas evoluciones con tiras de tela azul marino y dorado, los oficiales de ese plantel. No faltaron en este contingente las tablas rítmicas con versiones electrónicas de canciones populares mexicanas y las pirámides humanas.

Secundaria Autlán.

Instituto Autlense.


El Instituto Autlense salió un poco de lo acostumbrado: sí presentó una tabla rítmica y un carro alegórico, pero estuvieron dedicados a la industria ferrocarrilera. Los bailarines iban caracterizados como obreros del riel y el carro alegórico representaba a la Máquina 501, la que corrió por Sonora…

La secundaria Manuel López Cotilla llevó tablas rítmicas con samba y algunas evoluciones realizadas por alumnos que caminaban sobre zancos, además de las pirámides y los ejercicios deportivos con balón. Su archirrival, la Escuela Secundaria Técnica 7 (ETA), no se distinguió mucho del resto, con pirámides y tablas rítmicas.

Secundaria Manuel López Cotilla.


La secundaria Autlán llevó contingentes de alumnos vestidos, unos, como gente de la clase alta porfiriana, otros como el peladaje. Algunos de estos últimos iban cantando canciones revolucionarias, otros bailaban las consabidas tablas rítmicas.

La secundaria Jaime Llamas abrió con un carro alegórico que llevaba unas tardías catrinas y otros representantes de la muerte. Además de los que casi todos presentaron, esta escuela llevaba un grupo de alumnos bastante grande tocando la flauta dulce, logrando un interesante sonido. Lo dirigía el profesor de música Jorge Mojica.

Uno de los murales vivientes.


La última secundaria fue la Jesús Velázquez, con pirámides, tablas rítmicas y ejercicios de futbol. A ella le siguieron el contingente de la Universidad del Valle la Grana, que precedía a los murales vivientes de la Universidad Pedagógica Nacional: este grupo, que a primera vista parecía solo un grupo de personas vestida a la usanza revolucionaria, se detenía cada cierto tiempo para conformar alguna escena de los murales de Diego Rivera que ensalzan los logros de los gobiernos revolucionarios, en especial los relativos a la educación, que aparecen en portadas de libros de texto.

El cierre del desfile correspondió a la preparatoria privada Centro de Estudios Tecnológicos en Informática e Idiomas (CETI) y a un grupo de charros a caballo, que no llevaban un estandarte que los identificara.