miércoles, 18 de mayo de 2022

Bitácora de viaje 8: Por los caminos del sur. Crónica de un sábado en el llano en llamas


 

El 16 de mayo de 1917 nació Juan Rulfo. Y todavía a 105 años de distancia sigue encendida la disputa entre Apulco y Sayula sobre el lugar exacto de su llegada a este mundo: los documentos (fuente más sólida para cualquier historiador) dicen claramente que nació en la capital de la provincia de Ávalos, pero la tradición oral (fuente acaso no tan sólida pero con más capacidad de replicarse), reforzada con declaraciones del autor de El Llano en llamas, afirma con toda seguridad que nació en una de las habitaciones de la casa grande de la hacienda de Apulco, propiedad de su abuelo, don Carlos Vizcaíno.

Pero, disputas históricas aparte, estos dos pueblos y el de San Gabriel celebran cada año el aniversario del nacimiento de Rulfo, con distintos recursos pero con el mismo ánimo de no olvidar su relación con este autor, cumbre de las letras hispánicas.

El sábado 14 de mayo estuvimos en Apulco. Para esa mañana, a las 10:00, estaba anunciada la inauguración del programa del 4° Festival Cultural Apulco Cuna de Juan Rulfo, que organiza el Comité de Cultura y Turismo de ese lugar. Unos diez minutos antes de esa hora llegamos al jardín principal del pueblo una comitiva autlense compuesta por los académicos del Centro Universitario de la Costa Sur Jesús Medina y Verónica Guerrero, el productor de Radio Universidad Autlán, Silvestre Díaz, y el cronista de Autlán, Guillermo Tovar. El ambiente en ese momento era profundamente rulfiano: las calles del interior del pueblo ostentaban un silencio y una quietud casi perfectas, con un calorcillo que a esa hora ya comenzaba a anunciar lo que ofrecería un par de horas después. Las viejas paredes de adobe, los portales y las banquetas empedradas parecían estar pobladas de murmullos… era eso o que los lectores de Rulfo a veces ya vamos programados para encontrar esos elementos en los lugares en los que sabemos que estuvo el escritor.

El caso es que hasta varios minutos después de esa hora un vecino del pueblo nos indicó que no era en el jardín sino en el Monasterio de Nuestra Señora de la Paz donde encontraríamos a los organizadores y las respuestas que buscábamos. Y sí, ahí estaban ya las organizadoras junto con los hermanos adoradores perpetuos del Santísimo Sacramento dando los últimos detalles a la ceremonia de inauguración. Al paso de los minutos fueron llegando algunos de los protagonistas de la jornada: el presidente municipal de Tuxcacuesco, Ramón Reynaga Araiza; la maestra de ceremonias, Veiruth Gama Soria; la artista en formación Brenda Guadalupe Vargas Ramírez… todos nos fuimos reuniendo en el atrio de la basílica menor de Apulco, esperando algo que no sabíamos bien qué era.

Ya sobre las 11:00 horas llegó al atrio, caminando, el cineasta Juan Carlos Pérez Rulfo Aparicio, hijo de Juan Rulfo. Un taxi de San Gabriel lo había dejado a la entrada de Apulco, no pudo encontrar otro medio de transporte público que lo llevara. Y era él a quien esperábamos: luego de los saludos y fotografías de rigor se nos invitó a pasar a la entrada principal del monasterio, para comenzar las actividades del día.



El primer momento del programa del día fue el corte del listón en el zaguán del monasterio. Este listón, que simboliza la inauguración de las actividades, fue cortado por Juan Carlos Rulfo y el presidente de Tuxcacuesco. Hecho esto, pasamos al extremo sur del patio del monasterio, donde se realizó una ceremonia de develación de una placa conmemorativa del nacimiento (en Apulco) de Juan Rulfo. La placa fue develada en ese sitio, montada provisionalmente sobre un caballete porque posteriormente se colocará en su sitio definitivo. La placa ostenta la siguiente inscripción:

ANTIGUA HACIENDA DE APULCO,

DE LA FAMILIA DE JUAN RULFO,

RECONOCIDO ESCRITOR

DE “PEDRO PÁRAMO Y EL LLANO EN LLAMAS”.

“Efectivamente, nosotros nacimos en Apulco”

(Rulfo, 1977)

APULCO, JALISCO            14 DE MAYO DE 2022



Fueron Juan Carlos Rulfo y el presidente de Tuxcacuesco quienes retiraron el velo a la placa, ante la mirada de las integrantes del Comité de Cultura y Turismo de Apulco, una regidora del Ayuntamiento de Tonaya, el ingeniero José Guadalupe López Sotomayor, cronista de Apulco, y la comitiva autlense que mencioné antes, además de familiares de Juan Rulfo procedentes de Tonaya y San Gabriel.

Juan Carlos Rulfo dio un mensaje al terminar la develación, en el que dejó ver la importancia de Apulco en la vida de su padre pero también la necesidad de que se emprendan acciones que permitan su desarrollo; afirmó que hay mucho trabajo por hacer en la región pero es necesario que la figura de Rulfo será como un ejemplo de pertenencia para todos sus habitantes. “Apulco está profundamente metido en el corazón, tan profundamente que cuesta trabajo llegar”, dijo.



Del asoleado patio central pasamos a la sala capitular del monasterio, donde Juan Carlos, el presidente municipal y el delegado de Apulco, Paulino Acevedo, firmaron un acta oficial de la develación de la placa, junto con el Comité de Cultura y Turismo. Luego de esta ceremonia se ofreció un refrigerio en los pasillos del monasterio a los asistentes, mientras que Juan Carlos Rulfo y los monjes adoradores pasaban a una de las salas, que fue previamente acondicionada por ellos con objetos de uso común de Juan Rulfo prestados por la familia de Tonaya. En ese sitio le entregaron a Juan Carlos un regalo, consistente en un cuadro en punto de cruz con el retrato del autor de Pedro Páramo con la leyenda Apulco Cuna de Juan Rulfo. El cineasta se comprometió a traer fotografías originales de Juan Rulfo, con la intención de crear una galería en Apulco, y mencionó algunas ideas para lograr que el pueblo tenga mayor presencia de Rulfo.

Un regalo para Juan Carlos Rulfo.


Según el programa, a este emotivo momento seguiría un recorrido guiado por las instalaciones del monasterio. Pero, a solicitud de Juan Carlos Rulfo y previo permiso del hermano Bruno Martínez, regresamos todos a la sala capitular para celebrar una reunión de trabajo, sin planeación o algo parecido, para establecer acciones efectivas para el desarrollo material y social de Apulco y sus alrededores. Juan Carlos planteó la necesidad de que los habitantes de Apulco y la región generen desarrollo a partir de su patrimonio cultural, que incluye a Rulfo y su obra pero no se limita a eso. Orgullo por la tierra, homenaje a los habitantes de Apulco, rescate de la memoria y la gestión de un fideicomiso fueron algunas de las ideas vertidas por el cineasta, complementadas por las de los demás participantes y que se madurarán en próximas sesiones en las que también participará el hijo de Juan Rulfo.

En una de las etapas del recorrido. La sala con objetos utilizados por Rulfo.


Después de casi una hora de reunión se realizó el recorrido programado, bajo la guía de Raquel Enciso, del Comité de Apulco: inició con la exhibición de un video promocional de Apulco en una de las salas del monasterio, producido por Aline Alexandra Barragán. De ahí pasamos a los distintos espacios del monasterio, donde escuchamos la explicación de su historia y su relación con la familia Rulfo, así como del proceso de restauración de la finca, que anteriormente fue el casco de la hacienda de Apulco, respetando en lo posible su estilo y los materiales originales.

Brenda Vargas en la inauguración.


Al terminar el recorrido pasamos a la pizzería que regentan los monjes, para asistir a la inauguración de la exposición Apulco en los colores del silencio, de la joven pintora en formación Brenda Vargas, alumna de la licenciatura en Artes del Centro Universitario de la Costa Sur. Se trata de doce pinturas entre las que hay acuarelas, acrílicos y otras técnicas; cada una está basada en una fotografía distinta de Apulco, a la que la autora agrega elementos que le sirven para expresar algo de la vida del pueblo: el silencio, la quietud, la nostalgia… “aquí se respira ese silencio”, dijo Brenda Vargas para explicar el título de su exposición, que estuvo disponible tres días.

Luego de tomar un raspado de ciruela en la casa frontera a la pizzería, cortesía del Comité de Cultura y Turismo de Apulco, regresamos a Autlán con la esperanza de aportar en las acciones que se emprendan para el desarrollo del llano rulfiano, pero evitando que pierda su esencia.

Apulco en los colores del silencio.


martes, 17 de mayo de 2022

Programa de la V Semana Cultural Ernesto Medina Lima


 Entre el jueves 19 y el domingo 22 de mayo el Capítulo Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco celebrará la quinta edición de su Semana Cultural Ernesto Medina Lima, en conmemoración del aniversario luctuoso de este personaje autlense, fundador del Capítulo.
Las actividades de la Semana Cultural se desarrollarán conforme al siguiente programa:

Jueves 19 de mayo:
19:00 horas: Una huella en mi camino, taller sobre identificación de huellas y otros rastros de animales silvestres, por María Magdalena Ramírez Martínez.
20:00 horas: La danza moderna y contemporánea. Sonata para violín y piano de Hermilio Hernández, por Orlando Israel Ramírez Ramírez y el ballet La Grana.

Viernes 20 de mayo:
19:00 horas: Apuntes biográficos del general Paulino Navarro, por Carlos Martín Boyzo Nolasco.
20:00 horas: taller de grabado Mejor manchado que inmaculado, por José Francisco Cobián Figueroa.

Sábado 21 de mayo:
19:00 horas: Reunión entre páginas. Apuntes sobre Encuentros con libros, de Stefan Zweig, por Silvestre K´anil Díaz Landeros, del Capítulo Juvenil Costa Sur.
20:00 horas: presentación del libro Cartas de lo anómalo. Crónicas autlenses del año de la pandemia, de Carlos Efrén Rangel y Guillermo Tovar Vázquez. Comenta Mayra Elizabeth Vargas Espinoza, del Capítulo Juvenil Costa Sur.

Domingo 22 de mayo, XV aniversario luctuoso de don Ernesto Medina Lima:
10:00 horas: Importancia cultural y nutricional de los mercados, por Cristina Jiménez Camberos.
11:00 horas: Nostalgia. La torrecilla y el reloj, por Martha Florentina Corona Santana.
12:00 horas: mensaje de la familia Medina Pelayo
Clausura.

jueves, 12 de mayo de 2022

Conmemoración del 97 aniversario luctuoso de Casimiro Castillo


 En el Casino Ejidal, al mediodía de este jueves 12 de mayo, la Comunidad Agraria de Autlán celebró un acto de conmemoración del 97 aniversario luctuoso del líder agrarista Casimiro Castillo. Con la asistencia de unas 80 personas, entre ejidatarios, alumnos de la cercana secundaria Jesús Velázquez y funcionarios municipales, el acto comenzó a las 12:10 horas.

Para la ceremonia se instaló un presídium en el que figuraron el presidente del comisariado ejidal, Jesús Ernesto Robles Gutiérrez; el secretario, Nelson Iván Ruelas Corona; la tesorera, Alma Rosa Estrella Carrillo, y el presidente del Consejo de Vigilancia, Héctor Manuel Martínez López. También estuvieron, como invitados, el presidente municipal de Autlán, Gustavo Salvador Robles Martínez, el doctor Hirineo Martínez Barragán, el ingeniero Macario Alejandro de Dios Preciado, ex secretario del ejido, y el cronista municipal, Guillermo Tovar Vázquez.

Luego de los honores a la Bandera dirigidos por el profesor Moisés Tapia Chagolla, con la participación de la escolta y la banda de guerra de la secundaria Jesús Velázquez, el presidente del comisariado ejidal dio la bienvenida a la ceremonia y cedió la palabra al cronista municipal.

Guillermo Tovar hizo una semblanza del Autlán de los primeros años de lucha agrarista, entre la promulgación de la Ley Agraria en 1915 y la constitución del Sindicato de Agricultores Pobres en 1921: habló del ánimo de los autlenses de esos años por organizarse, expresado en la formación de las sociedades mutualistas de Empleados, Obreros y Artesanos, de Beneficencia de Señoras y Señoritas (que todavía existen), entre otras asociaciones con objetivos de solidaridad de clase y defensa de los derechos. También describió dos facetas de la vida cotidiana de esos tiempos en Autlán: el progresista y festivo, con el nacimiento del gremio Pollos, la llegada del primer automóvil y la fundación del primer club deportivo y social; y el violento y convulso, con el azote de Pedro Zamora y de la influenza española, situación esta última que tuvieron que afrontar los agraristas, además de las guardias blancas de las haciendas. Para finalizar, describió los límites geográficos del pueblo de Autlán hacia 1920, que tenía una población de poco más de 12 mil habitantes.

El doctor Hirineo en su intervención. Foto de Gobierno de Autlán.


El siguiente turno fue para el doctor Hirineo Martinez, quien leyó un texto en el que abordó las transformaciones del Autlán de Casimiro Castillo al actual: instalación de sistemas de riego, división de la propiedad de la tierra, surgimiento y desaparición de poblaciones. Compartió también algunos recuerdos de Castillo y el agrarismo, que le fueron revelados por su padre, don Domingo Martínez, y que nos dan una idea general del movimiento y sus causas: la situación económica de los campesinos, endeudados crónicamente y sin acceso a ejercer sus derechos, las reuniones agraristas previas a la constitución del Sindicato. “Fue una lucha atroz, realmente atroz”, dijo.

El doctor Hirineo mencionó que en 5 o 6 años de lucha de Casimiro Castillo y su grupo cambió radicalmente la situación de los campesinos. “La semilla del agrarismo tardó en germinar una década”, afirmó, pero hizo posible la nivelación de la sociedad autlense. Para finalizar, narró las circunstancias de la muerte del líder agrarista, atacado a balazos en El Rebalse por Tranquilino Corona, aunque sin recibir heridas de muerte, de ahí fue transportado en canoa a Barra de Navidad y de ahí en lancha a Manzanillo, de donde fue llevado a Guadalajara en tren. El 12 de mayo, cuando ya había sido dado de alta, recibió una inyección de supuestas vitaminas y falleció a las pocas horas.

El doctor Hirineo cerró su intervención afirmando que el agrarismo no fracasó como instrumento de superación social y afirmando que “hay que repensarnos como herederos de aquel movimiento”.

El ingeniero Macario de Dios mostró y describió algunos de los documentos del archivo histórico del ejido de Autlán: el expediente de la compra de la finca donde se encuentran todavía las oficinas del ejido, transacción realizada entre Casimiro Castillo como representante del Sindicato de Agricultores Pobres y, como vendedora, la señora Clara Espinosa; la integración de la legislatura estatal 1925-1929, obtenida en el Archivo Histórico del Congreso de Jalisco, en la que Casimiro Castillo fue diputado propietario (Basilio L. Rodríguez fue su suplente) y presidente de la comisión de Fomento.

El ingeniero De Dios afirmó que buscó el título virreinal de la comunidad indígena de Autlán, expedido en 1722, en el Archivo Histórico del Estado, sin éxito. Don Macario dijo que ya hay 40 volúmenes empastados y clasificados con documentos del archivo histórico del ejido, que están a disposición de los investigadores.

El presidente municipal de Autlán, Gustavo Robles, hizo la clausura de la ceremonia a las 13:34 horas, luego de dar un mensaje en el que elogió la fortaleza y organización del ejido de Autlán, poniéndolo como ejemplo para la región.

En uno de los costados del Casino Ejidal fue instalada una mesa con algunos documentos y fotografías históricos, que forman parte del archivo del ejido.

martes, 10 de mayo de 2022

Recordando a José Atanasio Monroy en el centenario del muralismo mexicano


 El sábado 7 de mayo pasado el Capítulo Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco celebró su sesión ordinaria del mes en el salón de usos múltiples del Museo Regional. Con la asistencia de unas 25 personas, la parte pública de la sesión comenzó poco antes de las 11:20 horas.

El anfitrión este mes fue el licenciado Agustín Godoy Pelayo, quien presentó un trabajo titulado Recordando a José Atanasio Monroy en el primer centenario del muralismo mexicano, consistente en un video con entrevistas que el mismo Agustín Godoy hizo a personas que conocieron a Monroy o que saben de su obra. El video está dividido en temas: el muralismo mexicano y su importancia, análisis de cada uno de los murales de Monroy y la vida de este pintor autlense.

Para efectos prácticos, en este texto haremos un resumen de lo que comentó cada uno de los entrevistados, independientemente del tema:

Juan José Doñán: el tapatiólogo originario de Tizapán el Alto dijo que José Atanasio Monroy perteneció a una segunda generación del muralismo mexicano, movimiento que definió como una estrategia de educación más allá de las aulas, que fue un “madrazo”, un movimiento de exportación. Afirmó que Monroy tiene un estilo propio y que, como muralista, “nace grande, nace adulto”.

Jorge Monroy: sobrino de don Atanasio y también pintor, narró cómo conoció a su tío y descubrieron su parentesco, con antepasados comunes en Ejutla. Habló en distintos momentos del estilo de Atanasio, que definió como “casi puntillista”, logrado a base de pinceladas muy cortas. Las pinturas que utilizaba eran acrílicos muy transparentes, como acuarelas. Sus cuadros eran composiciones muy barrocas, sin espacios vacíos y era “un excelentísimo retratista”. Describió el hábito de don Atanasio, mientras vivió en Guadalajara, de salir cada mañana al Mercado Corona a buscar algo para pintar: siempre pintaba un cuadro antes de desayunar.

José Manuel Jurado Parres: el actual director de la Preparatoria no. 5 de la UdeG recordó las gestiones que realizó la Universidad para que don Atanasio terminara el mural de la dirección de la Escuela Vocacional (actual Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías): luego de preguntar al general Marcelino García Barragán dónde encontrar al pintor, la comisión encargada de hablar con él lo visitó en su departamento del centro de Guadalajara, le pidieron terminar el mural y don Atanasio inmediatamente aceptó. Completó el mural sin cobrar un centavo por su trabajo, solo pidió que se le diera de comer mientras estuviera trabajando.

Joselyn Alvarado y Mara Pimienta: restauradoras de la Escuela de Conservación y Restauración de Occidente que trabajaron en la restauración del mural Las artes populares en México, del Parián de Guadalajara. Hablaron del trabajo que realizaron en esta obra, que debe ser completado con la apropiación que de ella hagan los usuarios. Es un mural “muy alegre” y la técnica de Monroy “es impecable”, afirmaron. Sobre el mural La Mexicanidad, dijeron que cada segmento tiene movimiento e interacción que le dan una lectura muy viva.

Nabor de Niz: el doctor Nabor, coordinador honorario vitalicio del Capítulo Costa Sur recordó cuando, en su infancia, veía a don Atanasio pintar el mural La Mexicanidad, en el Centro Escolar Chapultepec. Ver el desarrollo del trabajo del pintor lo hizo entender lo que era realmente el arte. También recordó los últimos días de Monroy, en los que a él le tocó atenderlo: dijo que era de carácter muy parco y le gustaba cuidar muy bien lo que iba a decir. Al artista le dio trabajo aceptar la pérdida de la movilidad de su lado derecho luego de la embolia que sufrió, pero aprendió a pintar con la mano izquierda, “con disciplina y porfía”.

Margarita Pointelin: la pintora y poeta, socia de la BSGEEJ, describió algunos de los segmentos de los murales La Mexicanidad y La historia del siglo XX, interpretando la composición y las expresiones y posiciones de los personajes y afirmando que la obra de Monroy presenta un “colorido maravilloso”.

Alfredo Tomás Ortega: el académico y escritor recordó el nacimiento de la Semana Cultural Universitaria del Centro Universitario de la Costa Sur, a mediados de la década de 1990, época en que se buscó a personajes autlenses que merecieran un homenaje en cada edición. En este contexto, se planteó la idea de un premio de pintura dedicada a Atanasio Monroy, que nació en 1999 como premio regional, crece a nacional en 2007 y se convierte en bienal de pintura en 2012, a propuesta de Sergio Zepeda.

Una copia del video quedó en el Museo para formar parte de su acervo y ser exhibido en futuras oportunidades.

lunes, 9 de mayo de 2022

Homenaje póstumo a tres de los iniciadores del Museo Regional


 La del viernes 6 de mayo fue acaso la jornada más emotiva de los festejos por el décimo aniversario del Museo y Centro Regional de las Artes. Esa noche se rindió un homenaje póstumo a tres de los personajes que colaboraron en la organización y el aporte de piezas para las salas de exposición permanente del Museo: el arquitecto Francisco José Belgodere Brito, el arqueólogo Otto Schondube Baumbach y el promotor cultural Carlos Mardueño Velázquez. El acto comenzó a las 20:15 horas, con la asistencia de unas 80 personas reunidas en el salón de usos múltiples.

Antes del homenaje luctuoso tres de los integrantes del patronato del Museo compartieron su opinión y experiencia sobre los orígenes y los inicios de este recinto:

La profesora Griselda Álvarez Navarro recordó la falta de espacios adecuados para exposiciones y otra clase de actividades culturales en la segunda mitad del siglo XX: los grupos culturales de entonces, como el Grupo Cultural Autlense y el Consejo de Cultura recurrían a lugares como la Casa de la Cultura, la Presidencia Municipal y el salón parroquial. Fueron los integrantes de estos grupos, reunidos en la asociación 100 por un Museo, quienes plantearon la necesidad de contar con un Museo, misma que expusieron a las autoridades municipales y, luego de arduas gestiones, consiguieron la casa Gómez Alatorre, antigua Escuela Superior para Niños de la profesora María Mares, que el gobierno municipal obtuvo en renta y sirvió durante algunos años para promover la cultura y las artes. La maestra Griselda recordó que en los años siguientes vendrían las gestiones para conseguir la casa que actualmente ocupa el Museo, para rehabilitarla y remodelarla y para conseguir las piezas que conformarían la exposición permanente. Todo esto llevó alrededor de ocho años, hasta la apertura del Museo el 4 de mayo de 2012. La maestra terminó su intervención llamando a aprovechar y enorgullecerse del Museo.

Enseguida el licenciado Agustín Godoy Pelayo recordó la visita que hizo a esta casa, antes de que iniciaran las gestiones para instalar en ella el Museo, acompañado del arquitecto Francisco Belgodere, en la que este último le hizo ver el valor arquitectónico de la finca y cómo su mejor uso sería el de centro cultural y no, como lo era entonces, sede de oficinas públicas. Enseguida fue exhibido un video con fotografías de los trabajos previos a la apertura del Museo, como la selección y montaje de las piezas, así como de la ceremonia de apertura y otros momentos importantes de su historia.

Por último, el doctor Nabor de Niz Domínguez recordó la fundación y trabajos de diversas agrupaciones de promoción cultural que han existido en Autlán en las últimas décadas y su carencia de un espacio adecuado para sesionar y presentar las conferencias y otras actividades que formaban parte de sus trabajos: la Sociedad Médica del Suroeste de Jalisco, el Grupo Cultural Autlense y el Capítulo Costa Sur de la BSGEEJ. Todas ellas sesionaban en los domicilios de sus socios o en espacios que tenían que rentar o pedir prestados, hasta que se puso en funcionamiento el Museo en 2012.

El doctor Nabor también recordó el Centro Cultural Autlán, que funcionó en la casa Gómez Alatorre y al que considera el primer museo, puesto que ahí se presentaron exposiciones, conciertos y otras actividades. Sin embargo, este espacio tenía muchas inconsistencias, el proyecto era muy improvisado y el entusiasmo se perdió tiempo después. Enseguida habló de los trabajos para instalar el Museo y Centro Regional de las Artes, con la ayuda de los gobiernos municipal y estatal y expertos en la materia. Lo considera “el Museo más importante del suroeste del Estado”.

Ramón Godoy


El siguiente punto del programa fue la lectura de semblanzas de los tres personajes homenajeados, por parte de los tres oradores que mencioné arriba, para pasar a un recital del joven pianista Ramón Alberto Godoy Núñez, que realizó en el piano Kawai, uno de los dos con que cuenta el Museo.

Al terminar el recital fueron entregados reconocimientos póstumos a los tres personajes, en manos de amigos o familiares: el del arquitecto Francisco Belgodere lo recibió su hija María Manuela, el del arqueólogo Otto Schondube la pintora Margarita Pointelin y Teresa Mardueño el de su tío don Carlos Mardueño. Tanto Manuela como Teresa dieron en persona mensajes de agradecimiento, Jorge Schondube, el hijo de Otto, envió uno grabado en video.

Para terminar el acto fueron develadas las placas en que consta la imposición de los nombres de los personajes homenajeados a tres salas del Museo: Carlos Mardueño Velázquez a la sala dedicada a la obra de Atanasio Monroy, Otto Schondube Baumbach a la de arqueología y Francisco José Belgodere Brito a la de arte sacro.

Develando la placa de la sala Carlos Mardueño


domingo, 8 de mayo de 2022

Una tarde dedicada a la Banda Autlán en el Museo Regional


 La tarde del miércoles 4 de mayo, dentro de los festejos por el décimo aniversario del Museo Regional, hubo un par de actividades dedicadas a la Banda Autlán, la más antigua de la región y de más rica historia.

A las 18:45 horas en el salón de usos múltiples del Museo y con la presencia de unas quince personas el profesor Jaime Gabino Gómez Acosta, director de la Banda, y el cronista de Autlán, Guillermo Tovar Vázquez, sostuvieron un diálogo en el que el maestro Gabino compartió datos y anécdotas muy interesantes y poco conocidas de la banda. Se habló de sus orígenes, a mediados del siglo XIX, bajo la dirección del músico hidrocálido Antonio Cuéllar, quien sería el responsable de organizarla a partir de los músicos y agrupaciones que ya había en Autlán; de los directores que han estado al frente de la banda y sus distintas circunstancias; del estreno de Viva Autlán en una audición dirigida por Feliciano García; de sus épocas de decadencia y resurgimiento a partir de la década de 1950…

Por cierto, el maestro Gabino considera que esta inestabilidad de la banda en las últimas décadas se debe a que los músicos encontraron en este arte una fuente de ingresos y comenzaron a buscar otras formas de practicarlo que fueran más lucrativas que la Banda Autlán. Antes, dijo, los músicos además se dedicaban al campo o a otras actividades y la música solo era un oficio secundario, por lo que no tenían necesidad ni interés en buscar o formar otros grupos musicales. Pero también responsabiliza de esta situación a la falta de apoyo constante y firme de la autoridad municipal y al desinterés del público en el trabajo de la banda, más ocupado en géneros y formas musicales más sencillos de asimilar.

Jaime Gómez y Guillermo Tovar. Foto de Comunicación Social del gobierno de Autlán.


Por la plática circularon anécdotas como la de la ocasión en que la Banda Autlán obtuvo el segundo lugar en un concurso de bandas celebrado en Guadalajara en 1981, mismo certamen en el que la banda de El Grullo obtuvo el primero. Esto, que propició burlas y la expresión de una supuesta superioridad por parte de los habitantes del vecino municipio, se debió a que Autlán participó en la categoría mayor de las tres en que se organizó el concurso, mientras que El Grullo lo hizo en la segunda categoría. Así que Autlán sí obtuvo el segundo lugar pero de la categoría superior, de la que resultó ganador el municipio de Tlajomulco de Zúñiga.

Al terminar este diálogo pasamos al patio central del Museo, donde ya se encontraban en sus puestos los integrantes de la banda, esperando a que su director diera la orden para comenzar la audición. Ésta fue presenciada por unas 50 personas, instaladas en los pasillos alrededor del patio, y consistió en el siguiente programa:

* Viva Armería, de Jaime Gómez Vázquez

* Carmen, de Georges Bizet

* Pasodoble Valencia, de José Padilla

* La leyenda del beso, de Reveriano Soutullo y Juan Vert

* El mar, de J. Lawrence

* La puerta grande, de Elvira Checa

* Alberto Balderas, de Jaime Gabino Gómez Acosta

* Noche a noche, de Bebu Silveti

* El beso, de Fernando Moraleda

* La Giralda, de Eduardo López Juarranz

* Nereidas, de Amador Pérez

* Viva Autlán, de Clemente Amaya

Taller de lectura de Gris de lluvia en la Casa Universitaria


 El club de lectura que nació como taller en el Museo y Centro Regional de las Artes y que desde hace algunos meses tiene el carácter de trashumante sesionó este miércoles 4 de mayo en la Casa Universitaria, con el apoyo en la publicidad y la logística de la sucursal Autlán de la librería Carlos Fuentes. Con la asistencia de unos 15 lectores instalados en el pasillo sobre el costado norte del patio central de la Casa, la sesión comenzó a las 17:05 horas.

El objeto de discusión de este mes fue el cuento Gris de lluvia, de la autora tapatía Silvia Quezada. Fue Guillermo Tovar, cronista de Autlán, el encargado de dar la bienvenida y una introducción a la sesión, con una semblanza breve del trabajo de Silvia Quezada como escritora pero, sobre todo, como investigadora: habló de sus trabajos publicados sobre escritores jaliscienses contemporáneos, como el Diccionario de Escritores Jaliscienses, de reciente publicación, y, sobre todo, sus investigaciones sobre la poeta Rebeca Uribe, una figura muy activa en la vida cultural tapatía del segundo tercio del siglo XX de la que se ignoran muchos datos biográficos precisos.

En Rebeca Uribe y la búsqueda de aclarar su biografía está inspirado el cuento Gris de lluvia. Los asistentes al taller comentamos nuestra experiencia lectora, coincidiendo en la sorpresa que causó la aparente repetición de la escena inicial y la final, protagonizada por diferentes personajes. Ángeles Pelayo (ganadora del Premio FIL Joven en la categoría de cuento en 2015), por ejemplo, halló dos voces narrativas y dos voces poéticas y dio su propia versión sobre Rebeca Uribe, una mujer que llevó una vida poco convencional para su época y en la actualidad es una gran desconocida.

Carlos Efrén Rangel, profesor de Español en secundaria, halló que en el cuento Rebeca Uribe es un fantasma, en el sentido de una figura inasible e indefinida, mientras que el hallazgo de sus poemas por la narradora es una declaración de que la literatura de calidad sobrevive a pesar del tiempo y el olvido.

En el curso de la plática hallamos lo que nos parecieron algunos símbolos, como el ya mencionado hallazgo de los libros de Rebeca y el hecho de que el carretonero ya se hubiera llevado el resto de sus pertenencias cuando la narradora se dio cuenta de su importancia, que parecerían describir el anhelo por encontrar datos de la poeta en un largo proceso de investigación.

Pero, como suele pasar, los comentarios sobre el cuento nos llevaron también a rumbos no planeados: hablamos de los escándalos de la farándula en las décadas de 1930 a 1950 y cómo fueron abordados por la prensa, la intensa actividad cultural en esas décadas posteriores al término de las guerras intestinas de principios del siglo, María Félix y la llamada época de oro del cine mexicano, la trágica y escandalosa muerte de Rebeca Uribe y la de Miroslava Stern…

Presentación del libro El ayer y el hoy de dos familias de fundadores. Las familias Corona y Michel

Nabor de Niz, Sylvia Corona y Guillermo Tovar.
Foto: Comunicación Social del gobierno de Autlán.

 

El miércoles 4 de mayo, dentro de los festejos por el décimo aniversario del Museo y Centro Regional de las Artes, se presentó en el salón de usos múltiples de ese lugar el libro El ayer y el hoy de dos familias de fundadores. Las familias Corona y Michel, de Sylvia Herenia Corona Cortés. Con la asistencia de unas 25 personas, la presentación comenzó a las 12:10 horas.

Los primeros comentarios fueron del doctor Nabor de Niz, coordinador honorario vitalicio del Capítulo Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco, quien se refirió al libro como un “valioso documento”, producto de un trabajo minucioso y riguroso, que abarca desde la Conquista hasta nuestros días, mediante un seguimiento del desarrollo de las distintas familias y los matrimonios, conexiones entre apellidos y otras incidencias de 24,547 individuos en los últimos 500 años.

Luego de recordar que este mismo día se cumplían 497 años de la llegada de los primeros españoles a Autlán, el cronista de este municipio, Guillermo Tovar, habló de cuatro obras indispensables para quien quiera conocer la historia de Autlán: el Estudio histórico, ortográfico y etimológico de Autlán, de José María Casillas; las publicaciones recopiladas en el libro Autlán, de don Rubén Villaseñor Bordes; la trilogía de publicaciones sobre Autlán de la doctora Lilia Victoria Oliver Sánchez y El brujo de Autlán, de Antonio Alatorre. Todos estos nos dan un panorama de la historia de Autlán desde la época prehispánica hasta el siglo XX, dijo, y el libro de Sylvia Corona los complementa, con la diferencia de que es una obra de largo aliento, que tiene una extensión temporal de cinco siglos y no aborda solo un episodio o época de la historia de Autlán.

De este libro, al que calificó como una obra monumental, dijo que se puede abordar de dos formas: como una obra de consulta, para localizar a los distintos linajes y sus conexiones e individuos que los conformaron, pero también como un libro de lectura, siguiendo el desarrollo de las distintas familias y encontrando, entre líneas, los cambios en las relaciones de poder, de propiedad de la tierra y otros asuntos.

Por último, la autora del libro comenzó su intervención recordando que la finca que ocupa el Museo tiene una fuerte conexión con su familia, puesto que fue propiedad del doctor Vidal Corona y muchos de los que nacieron y vivieron aquí son parte de su libro y de su historia familiar. Habló de la llegada de los españoles a la región y el reparto de la tierra entre los conquistadores mediante el régimen de encomienda pero también de su trabajo para lograr el libro y todas sus dificultades: mermas y desorganización de archivos, cambio en las costumbres del uso de los apellidos en distintas épocas, entre otros. De la portada del libro, que consiste en una foto antigua de Ahuacapán, dijo que fue elegida para honrar a uno de sus propietarios en el siglo XIX, don Pedro Regalado Michel Corona, un personaje que constituye un parteaguas en la historia de estas familias.

Sylvia Corona terminó expresando su respeto y admiración a todos los Corona y Michel, tanto a los que tuvieron que salir de la región en distintas épocas y por distintos motivos como a todos los que se quedaron aquí.

El libro fue merecedor de variados y abundantes comentarios del público.

Presentación del libro Tecolotlán. Historia y patrimonio


 Dentro del programa de festejos por el décimo aniversario del Museo y Centro Regional de las Artes, el pasado martes 3 de mayo se llevó a cabo, en el salón de usos múltiples de ese recinto, la presentación del libro Tecolotlán. Historia y patrimonio, del académico del Centro Universitario de la Costa Sur Jesús D. Medina García. La presentación comenzó a las 12:30 horas y contó con la asistencia de unas 20 personas.

El maestro Jesús Medina comenzó explicando el origen del libro, en una iniciativa del gobierno municipal de Tecolotlán en la administración 2018-2021, que lo contactó para plantearle el proyecto de publicar un libro que resaltara “lo más bonito” del municipio. Publicado apenas diez días antes del término de esa administración debido a los retrasos que implicó la pandemia, el libro está pensado en ser una obra de divulgación y no un producto para especialistas. Fue el resultado de varios meses de trabajo de investigación, entrevistas y organización de la información.

Dicho esto, la promotora cultural Andrea Reynoso comentó la novela El misterioso, del escritor tecolotlense Mariano Meléndez Muñoz, la primera publicada en Jalisco y que fue uno de los hallazgos del trabajo de investigación para este libro. La novela, dijo, “tiene poesía” y está ambientada en el sureste de México durante la Conquista. Fue publicada originalmente en la primera mitad del siglo XIX pero recientemente la editorial Arlequín hizo circular una nueva edición.

El maestro Medina comentó enseguida que es necesario que la investigación para este libro no se quede solo en la publicación, sino que a partir de ella se hagan trabajos para capitalizarla. Planteó, por ejemplo, la rehabilitación de la tumba de Mariano Meléndez, que se encuentra en Tecolotlán y podría ser, junto con todo el cementerio, un atractivo turístico para el municipio.

Por último, el autor mostró algunas imágenes del libro mediante una proyección en la pantalla dispuesta para este efecto, en el que pudimos ver algunos de los elementos de la cultura de Tecolotlán que aparecen en el libro: el Festival del Gis, el restaurante La Virgencita, el patrimonio arquitectónico, algunos personajes populares, entre otros.

sábado, 7 de mayo de 2022

Con danza, pintura e historia iniciaron las celebraciones por el décimo aniversario del Museo Regional

Luis Javier Rubio dando su mensaje.

 La tarde del lunes 2 de mayo comenzaron en el Museo y Centro Regional de las Artes las actividades de celebración por el décimo aniversario de este centro cultural, uno de los más vivos en Autlán en los últimos años. Quince minutos después de las 17:00 horas y con la presencia de unas 70 personas reunidas en los pasillos del Museo tuvo lugar la primera de estas actividades, que fue la inauguración de la exposición Aotlitlán en el arte pictórico, del pintor autlense Luis Javier Rubio.

En el sencillo acto de inauguración estuvieron presentes, entre otras personas, la regidora Claudia Galván García, el director de Cultura Esdras López Mundo y Olga Maloney, del Festival Internacional del Folclore de Billingham. Y, desde luego, el autor de la exposición, quien antes de proceder al corte del consabido listón colocado a la entrada del salón de usos múltiples dirigió un mensaje en el que explicó la técnica de su invención con que están realizados los cuadros exhibidos: el soporte de la pintura no es una tela o algún material similar sino una mezcla de barro de la región con algunos otros elementos, como el zacate conocido como “cola de zorra”; esta mezcla tiene características, a decir del autor, que le permite transpirar y evita que se produzcan grietas. Los colores aplicados sobre las placas de barro también están hechas a partir de tierras recolectadas en distintos rumbos del valle, por lo que Luis Javier Rubio llama a su técnica Barro sobre barro.

En su mensaje el pintor también declaró que una sociedad sin cultura no muere sino que se vuelve salvaje, lo cual es peor que la muerte.

Hombre cabeza con águilas


La exposición consiste en 55 piezas en la ya técnica ya descrita, montadas en el salón de usos múltiples del Museo. Todas están inspiradas en el arte prehispánico del Occidente de México, muchas de ellas son interpretaciones de piezas antropomorfas. También hay algunos autorretratos en los que el rostro del autor aparece formando parte de una pieza arqueológica: de su cabeza puede surgir una calabaza, una cazuela o una composición de águilas. También encontramos bodegones con pitayas, en un formato más grande que el resto de las piezas. Dieciocho de los cuadros están enmarcados en varas de otate, en los que el soporte de barro queda adherido, por lo que el marco forma parte integral de la pieza. Todos los cuadros están a la venta y la exposición estará disponible durante todo el mes de mayo.

Vasija prehispánica con pitayas.


Luego de la inauguración, en el salón de usos múltiples hubo otras actividades de alto valor: un espectáculo de danza prehispánica a cargo del ballet La Grana, dirigido por Orlando Israel Ramírez Ramírez, y una exposición titulada Noticias rivorienses. Hechos documentados del pueblo de Autlán, por el cronista de El Limón, Gabriel Michel Padilla.



viernes, 6 de mayo de 2022

Una exposición sobre periodismo de ciencia en la sesión mensual del Capítulo Juvenil Costa Sur


 El sábado 30 de abril celebró su sesión mensual ordinaria el Capítulo Juvenil Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco, mediante la aplicación Meet. Con la asistencia de nueve personas, la sesión comenzó a las 10:05 horas.

Este mes tocó el turno de presentar un trabajo a la periodista Mayra Elizabeth Vargas Espinoza, socia fundadora del capítulo, quien expuso el tema Periodismo de ciencia, ¿para qué?, un análisis de lo que hacen los periodistas de ciencia y el papel que esta rama del periodismo debe jugar en la actualidad. La exposición de Mayra no consistió solo en verter datos a los oyentes sino que estuvo salpicado de preguntas que apelaran a su curiosidad y a su agudeza: comenzó, por ejemplo, preguntando qué ayuda a responder el periodismo de ciencia y, a lo largo de la presentación, preguntó cosas como cuáles son sus objetivos o cómo evaluar una pieza de periodismo científico.

Luego de oír las respuestas de los asistentes Mayra exhibía sus propias afirmaciones, con lo que se conformaba la respuesta a la pregunta inicial. Así fuimos conociendo que, entre las funciones del periodismo de ciencia en nuestros días está la aclaración de términos técnicos que se popularizaron con la pandemia (PCR, antígeno, epidemiología, por ejemplo), así como la explicación clara de las disposiciones sanitarias dictadas por las autoridades y su utilidad, como el uso del cubrebocas o el evitar aglomeraciones.

Para definir el periodismo de ciencia, Mayra Vargas acudió a conceptos de autores como Manuel Calvo, Sergio Barbeira o Nora Bär, de quien compartió la siguiente cita: El periodismo científico nos ayuda a tomar decisiones. Entre los objetivos de esta disciplina estarían, según las mismas fuentes, contribuir a crear entre el público un pensamiento científico y dejar claros la información y los términos científicos. Así, sería un puente entre la sociedad y la ciencia.

Para Mayra Vargas, la evaluación del periodismo de ciencia debe tomar en cuenta, además de los elementos que debe tener cualquier trabajo periodístico, el que tenga un perfil de ciencia: definiciones, magnitud de los fenómenos, hipótesis, evidencia empírica, datos duros, explicación e incertidumbre.

Para terminar, la expositora compartió y analizó algunos ejemplos de notas e investigaciones de ciencia, de medios como El País, SciDev, Qué Digital y la Red Mexicana de Periodistas de Ciencia, en la que ella colabora.

Con un espectáculo de danza y música terminó la Agenda Cultural 2022 A del CUCSur

Danza de los Quetzales.

 La del viernes 29 de abril fue la última jornada de la Agenda Cultural 2022 A del Centro Universitario de la Costa Sur, un programa de actividades artísticas que se celebraban por lo general las noches de viernes en el Aula Magna. La agenda se cerró antes del cierre del semestre porque con el mes de abril terminó también la administración 2019-2022 del CUCSur, situación administrativa que trae aparejadas la interrupción o la clausura de algunos proyectos.

La dicha agenda concluyó con un espectáculo de danza y música (o, mejor dicho, uno de danza y otro de música) a cargo de grupos artísticos universitarios surgidos durante esta administración: el ballet folclórico del CUCSur y el mariachi de la licenciatura en Artes. Todo comenzó a las 20:25 horas en un Aula Magna que recibió a unas 300 personas.

En la primera parte del programa el ballet folclórico bailó, bajo la dirección de José Luis Álvarez Salmerón, estampas del centro y el sureste del país: la Danza de los Quetzales, de la Sierra Norte de Puebla, un cuadro que el grupo estrenó esta noche; Veracruz, con La bruja, Veracruz, La bamba y Colás; y Chiapas, con El charabán, El pañuelo rojo, Las chiapanecas y El sapo. El origen de este ballet está en el grupo de danza Los Decanos, conformado por antiguos integrantes de grupos folclóricos autlenses.

El mariachi de la licenciatura en Artes.


La segunda parte correspondió al mariachi de la licenciatura en Artes, dirigido por el profesor Daniel Flores Regalado y conformado por doce alumnos: seis violines, dos trompetas, dos guitarras, guitarrón y vihuela. A pesar de su corta edad, los músicos muestran un alto nivel de ejecución, que dejaron en claro en las partes solistas. Ellos tocaron música tradicional mexicana: un popurrí de sones veracruzanos, La negra, Guadalajara, Rebozo de Santa María, El cascabel, El cihualteco y  El pastor.

Para terminar el programa regresó al escenario el ballet, que ejecutó una estampa de Jalisco que incluyó Las alazanas, El gavilancillo y cerró con el Jarabe Tapatío.

Fuera de programa y como despedida para la rectora Lilia Victoria Oliver Sánchez, un ensamble de alumnos de la licenciatura en Artes (acordeón, cajón, bajo, guitarra, piano y voz) interpretó la canción Lili Marleen, de Norbert Schultze, una de las favoritas de la hoy ex rectora.

La despedida a la administración 2019-2022.


Entre huellas, mamíferos y cervezas en el Cantinero Científico de la librería Carlos Fuentes de Autlán


 El pasado viernes 29 de abril en la Casa Universitaria se realizó la primera sesión del programa Cantinero Científico, organizado por la librería Carlos Fuentes. Se trata de la exposición de un tema de ciencia por un experto en él, con la particularidad de que, a mitad de la sesión, se ofrece al público algo de beber; en esta ocasión pudimos elegir entre un vaso de agua y una cerveza.

Esta primera sesión consistió en una presentación de la Guía ilustrada de mamíferos medianos y grandes de Sierra de Quila, de María Magdalena Ramírez Martínez, Martha Pilar Ibarra López y Luz Mariana Nava Gómez. La presentación la realizó Magdalena Ramírez en representación de todas las autoras, comenzando a las 18:10 horas y con la asistencia de unas 20 personas.



Magdalena Ramírez abrió la sesión invitando a los asistentes a imaginarse haciendo una caminata por cualquier bosque de la región, para enseguida señalarles los diferentes y frecuentes rastros que se pueden encontrar de la presencia de animales: huellas, olores, excrementos, sonidos y hasta pelos atorados en ramas o alambres de púas. Todos estos rastros son fuentes importantes de información sobre la cantidad y variedad de animales que habitan en el lugar pero también de detalles como su estado de salud, su edad o la forma en que viven. Para acceder a esta información, explicó, hay que tener en cuenta, en el caso específico de las huellas, elementos como el tipo de suelo, el tamaño y peso del animal, entre otros.

La doctora Ramírez explicó también el contenido de la guía, de la que dijo que fue pensada como un material visual, por lo que prescindieron lo más posible de textos para utilizar recursos como iconos, mapas y dibujos a mano para presentar y describir a 25 especies de mamíferos que habitan la Sierra de Quila, con sus hábitos, zonas en que pueden ser observados, formas y tamaños de las huellas y los riesgos que enfrenta cada especie, como la cacería y la pérdida de hábitat. La guía también cuenta con una regla para conocer el tamaño de las huellas que los usuarios encuentren en el campo.

Midiendo unas huellas de coyote.


Pero no se crea que se trató de una presentación convencional, en la que unas personas se reúnen a oír hablar a un experto: la doctora Magdalena puso a los asistentes a desarrollar un ejercicio de identificación de las huellas de diferentes mamíferos, que ella misma llevó impresas en hojas de papel para que las midiéramos y observáramos sus características, para tratar de conocer a qué animal pertenecían. Previamente, ella había explicado las principales diferencias entre las huellas de felinos y de cánidos, cómo diferenciar las de un jabalí de las de un venado (que a ojos inexpertos pueden parecer iguales) y los elementos que comparten o que son únicos en las huellas de distintas especies.

jueves, 5 de mayo de 2022

ORQUIAMOR, REGALOS DE PAZ Y AMOR



Caminando por la calle de Constitución, en Autlán, en el número 319 podemos encontrar un pequeño local con un anuncio circular que muestra una curiosa palabra: OrquiAmor. Es nada menos que una florería-vivero-boutique que fue fundada el 05 de mayo de  2019 por Paz Adriana Casillas Aréchiga, quien es una mujer que esta combinando su etapa de mamá y esposa con el de empresaria, pero que para llegar a este punto de su vida, ha tenido que pasar por diferentes etapas en las que ha destacado profesionalmente de muchas maneras.
 


Adriana es licenciada en Comercio Internacional con especialidad en Agro Negocios egresada del TEC de Monterrey. Mientras estudiaba la carrera hizo un  curso a distancia de Mercados Internacionales en la Universidad Pontificia de Comillas de Madrid, España, además estudió la maestría en Administración y Gestión Regional en el Centro Universitario de la Costa Sur.

Su primera experiencia profesional fue en la empresa estadounidense HEB como jefa de maduración; en Grupo Nutripaz S de PR de RL trabaja en Calidad e innocuidad en la parte agrícola; participó en la convocatoria “Más México en el mundo” lanzada por la Secretaría de Agricultura durante el sexenio 2006-2012, en la que fue seleccionada para representar a México en Tokio como Agregado Diplomático Comercial en la Embajada de México en Japón, en donde radicó 6 meses promoviendo los productos agroalimentario mexicanos en dicho país. Después de regresar de Japón, estuvo trabajando en la Ciudad de México en la Coordinación de Ferias y Expos que hacen a nivel internacional invitando a productores a promover sus productos a otras partes de México y el mundo.


 

Trabajó también como Gerente de Desarrollo a Proveedores PyMEs de Soriana, visitando y evaluando a diferentes empresas y comercios locales que podían vender sus productos en esa empresa y también coordinó el proyecto estratégico de reingeniería de negocio a nivel nacional en farmacia.

En la administración municipal 2015-2018 fungió en Autlán como regidora, con las comisiones de Mejora en la Función Pública, Juventud y Comunicación Social. En ellas trabajó, entre otros proyectos, en la creación del Manual de Identidad y Patrimonio, apoyada de diferentes actores y sectores autlenses, en el que se presentó información oficial del municipio y con el que después se creó el Consejo de Identidad y Patrimonio del Municipio de Autlán. Con esto se promovió la marca turística Orgullosamente Autlense, que fue tema de tesis de la maestría cursada en el CUCSur.

Adriana fue presidente del consejo de administración de la Asociación Mexicana de Abejorros Nativos AC, obtuvo el certificado para el manejo de Alimentos por Texas Department of State Health Services Food & Drug Food Management Examination y es reconocida como Productor Ejemplar 2010 por la Asociación Mexicana de Horticultura Protegida AC.


En abril de 2019 nace OrquiAmor: Adriana nos cuenta que en una charla con Lucina Salgado Flores, con quien compartió la idea, crear un nuevo concepto en nuestro país, ya que a nivel mundial, en ese entonces, solo 3 negocios estaban incursionando en este concepto de negocio: OrquiAmor en México, Orquilove en Perú y Touch of Orchids en Miami. El nombre de OrquiAmor es una fusión de Orquídea y Amor, porque la esencia del negocio es el amor que se da al realizar un regalo, simbolizado en una orquídea.

En menos de un mes ya había establecido contacto con proveedores y comenzó a trabajar en el acondicionamiento del lugar y la creación de la identidad de marca, es decir, buscar detalles que hicieran única a OrquiAmor. Adriana nos comenta que la experiencia en Japón le ayudó a crear la imagen de su empresa y cómo adaptarla para el segmento de población al que quiere llegar. En Asia le tocó ver una campaña de promoción del aguacate en México, dirigida a mujeres jóvenes de entre 25 y 40 años, identificada con el color rosa. Es por eso que uno de los detalles de identidad de marca de OrquiAmor es el listón de color rosa mexicano con el que adorna todas las macetas que llevan una orquídea, estas macetas en un principio eran solo de color blanco, para hacer el contraste con el color rosa y un tul que en un principio llevaba la orquídea como adorno. Con el tiempo fue buscando otros colores en macetas que pudieran ser del gusto de sus clientes.



Otro de los detalles de OrquiAmor es el compromiso, ya que cuando una persona busca una planta, elige la que más le agrada porque significa que esa planta es la destinada a una persona a la que se le va a entregar todo el amor y cariño que siente. Su intención está encapsulada en la planta. Al cliente se le entrega un certificado en el que se señala que “cada planta es única y especial”, se asigna un código que ya se tiene estandarizado, los datos de quien la regala y quien la recibe y un mensaje especial que en el que se describe por qué se regala esta planta a cierta persona. En algunas ocasiones quien compra la planta no sabe qué decir y ahí es cuando Adriana apoya en redactar el mensaje, para que el cliente pueda expresar su sentir.

Las orquídeas que se venden en OrquiAmor llegan desde Chiapas y son acondicionadas para que se mantengan en perfecto estado, ya que las orquídeas son plantas con carácter: si no les gusta donde están, se ponen tristes y pueden morir. Es por eso que necesitan un proceso de adaptación en el lugar donde van a estar mientras son llevadas a su destino final. Para esto Adriana tiene técnicas de cuidado, como la regulación de la luz, que debe medirse con luxómetro. También hay que tener cuidado con la cantidad de agua que debe de tener cada semana, así como la temperatura ambiente en que debe permanecer.



Quien compra una orquídea en OrquiAmor recibe también un certificado, un diario de cuidados y guía de recomendaciones para que la orquídea pueda tener una buena calidad de vida, en la que la persona que la recibió sepa qué cantidad de agua debe poner a la planta, qué hacer si aparecen hongos o si la planta tiene una nueva hoja, entre otros cuidados.

“Cada vez que atiendes a tu planta, recordarás a la persona que te la dio y la emoción que sentiste al recibirla. Así como una plantita se alimenta con agua, fertilizante amor y cariño, así se alimenta el vínculo que tienes con la persona que te regaló esta hermosa planta”, asegura Adriana.


(Imagenes tomadas de: https://www.facebook.com/OrquiAmor)