jueves, 15 de noviembre de 2018

Conferencia sobre la Tierra Pródiga en el CUCSur


Esta tarde en la sala Rubén Villaseñor Bordes del centro cultural José Atanasio Monroy del Centro Universitario de la Costa Sur el doctor Hirineo Martínez Barragán dictó la conferencia Desmadejando la Tierra Pródiga. Una interpretación geográfica, dentro del marco del V Seminario sobre Avances de Investigación Desarrollo Social y Económico de la Costa Sur, organizado por la división de Desarrollo Regional del CUCSur en conjunto con la Academia Mexicana de Ciencias Económicas. La conferencia comenzó a las 17:25 horas y se desarrolló ante unas 30 personas.
El doctor Martínez abrió su presentación comentando que cuando leyó por primera vez La tierra pródiga, de Agustín Yáñez, lectura que hizo por obligación y sin intención de hacer un análisis profundo, quiso escribir una geografía como esa, en la que hiciera "gritar al paisaje" y describiera las personalidades y las dinámicas sociales. Habló también de la tierra pródiga (entendida como la Costa de Jalisco), el llano en llamas (el Llano Grande de Tuxcacuesco) y el valle de Autlán como geografías que le fascinan y de las que desarrolló un concepto, que presentó en un congreso en la Universidad Católica de Salta hace unas semanas, sobre la relación entre literatura, paisaje y patrimonio.
Enseguida, regresando a la novela de Yáñez, dijo que la releyó pero ahora como un documento de geopolítica: se describe a las élites de la región, sus proyectos de desarrollo económico (en los que ellos tendrían también un beneficio) y su reparto de intereses. Recurriendo a citas textuales de La tierra pródiga, hizo además un análisis de la trama de la novela relacionándola con la situación social de la Costa en los alrededores de la década de 1950, detallando indicadores como el crecimiento poblacional de cada uno de los principales asentamientos de esa región, el reparto agrario que ahí se llevó a cabo, incluyendo estadísticas de cantidad de hectáreas repartidas, de resoluciones presidenciales y de beneficiarios, y los proyectos (truncos) de desarrollo de la región, como la Marcha al Mar y la Comisión de la Costa de Jalisco.
Refiriéndose a estos proyectos, es decir, a los del Amarillo en la novela y a los de los gobiernos estatal y federal, el doctor Hirineo concluyó su conferencia preguntando ¿y luego qué pasó? y ¿en dónde se desvió el rumbo?

martes, 13 de noviembre de 2018

Nomenclatura urbana 8: calle de Ignacio Manuel Altamirano



Circulando hacia el norte por la calle de Abasolo, un poco antes de que comience la elevación que indica la cercanía del cruce con la calle Placeres, al lado derecho arranca una calle en diagonal, un poco más estrecha y mucho menos transitada que Abasolo. Es la calle de Ignacio Manuel Altamirano, una de las que componen el laberinto de esta antigua zona autlense.

Arranque de Ignacio Manuel Altamirano.
Según el cronista Carlos Boyzo, autor de varias publicaciones de historia de Autlán, esta calle habría sido la entrada a Autlán hasta el siglo XIX, viniendo de Unión de Tula. En la segunda cuadra de esta calle, según la misma fuente, habrían estado hasta bien entrado el siglo XX, las ruinas de la garita. Actualmente la calle es eminentemente habitacional; la mayoría de sus fincas parecen ser de más de 50 años, hechas de materiales como adobe y teja. También llama la atención, al menos en el primer tramo, la amplitud de las casas y sus grandes espacios abiertos, a la manera de los antiguos corrales.




Hay fincas que llaman la atención por su antigüedad y estado de conservación y que se mantienen como una muestra de la arquitectura local tradicional. Otras son visibles por algunas particularidades de su construcción: hay una, por ejemplo, asentada en un enorme terreno y bardeada con piedras. Al terminar su primera cuadra, en el cruce con Placeres, esta calle tiene un desnivel importante, igual que su vecina Abasolo. Hay la creencia de que este desnivel sería un vestigio del dique construido en la segunda mitad del siglo XIX para proteger al pueblo de las crecidas del arroyo El Cangrejo y en cuya construcción participaron activamente los benefactores Antonio Borbón y José Corona Araiza.



Un elemento que abona al ambiente de esta calle, más fresco que sus barrios vecinos, es el abundante y sano arbolado que se observa por lo menos en el tramo medio de la calle: hay lo mismo palmeras que primaveras, bugambillias y pingüicas, entre otros, algunos ya bastante grandes y frondosos. En el arranque de la calle se forma una "cuchilla" que se utiliza como parque, con juegos infantiles, jardín y hasta un pequeño altar a la virgen de Guadalupe.



Más o menos a la mitad de su segunda cuadra, en Altamirano se forma un cruce de caminos: a la derecha la calle continúa con el mismo nombre por unos metros, hasta topar con Clemente Amaya, y a la izquierda se convierte en la calle 2, que regresa hacia Abasolo. En este último tramo de Altamirano, que ahora corre hacia el oriente, ya se observan fincas mucho más modernas.


Vistas del tramo final de Altamirano.
Ignacio Manuel Altamirano fue un escritor, abogado y político liberal, nacido cerca de Tixtla, Guerrero, el 13 de noviembre de 1834. Miembro de la generación de la Reforma, participó en la Revolución de Ayutla, en la Guerra de Reforma y combatiendo a los invasores franceses, ejerció la docencia y desempeñó diversos cargos en la administración pública federal. Falleció en Italia en 1893 representando a México como diplomático. Entre su obra literaria lo más conocido son las novelas El zarco y Navidad en las montañas.


domingo, 11 de noviembre de 2018

Mitos y verdades de los murciélagos en la sesión mensual de la BSGEEJ


Este sábado 10 de noviembre en el salón de usos múltiples del Museo Regional se celebró la sesión ordinaria mensual del capítulo Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco, en la que fungió como anfitriona la doctora Magdalena Ramírez Martínez. La sesión comenzó a las 10:15 horas y tuvo una asistencia de alrededor de 30 personas.
La doctora Ramírez expuso el tema "Los murciélagos. Mentiras y verdades", con lo que dijo tener el objetivo de cambiar la visión que se tiene popularmente sobre estos animales. Al inicio de su exposición mostró representaciones de los murciélagos en la cultura popular, relacionados siempre con los vampiros, así como en el arte prehispánico. En estas culturas originarias el murciélago tuvo una presencia importante, asociado al Mictlan entre los mexica y a la fertilidad entre los zapotecas y con un culto que data de, por lo menos, 500 años a.C.
Explicó enseguida algunas peculiaridades de estos animales, como que representan la cuarta parte de todas las especies de mamíferos, algunas características físicas, hábitos de alimentación (70% son insectívoros, 20% frugívoros y el texto pueden ser hematófagos, carnívoros y hasta piscívoros), hábitats y el funcionamiento de su sistema de ecolocalización.
Aprendimos también que los murciélagos son fundamentales para la polinización de varias plantas, entre ellas los órganos pitayeros, que en realidad no son ciegos y que pueden ser bastante longevos, llegando a vivir hasta 20 años. De este animal existen 58 especies en la sierra de Manantlán. Los asistentes pudimos ver algunos modelos de murciélagos, entre ellos uno disecado.
La exposición cerró con la exhibición del cuadro "Murciélagos vegetarianos", de Remedios Varo.

jueves, 8 de noviembre de 2018

Programa del primer Festival del Colibrí


Organizado por el ejido de Ahuacapán en colaboración con la Reserva de la Biosfera Sierra de Manantlán, la JIRA, el grupo Arte y Biodiversidad en lo Cotidiano, el Grupo de Naturaleza de Ahuacapán, el Ayuntamiento de Autlán y Compañeros de los Colibríes del Oeste, este fin de semana se llevará a cabo en Ahuacapán el primer Festival del Colibrí, con la intención de difundir la importancia de esta ave, de la que en esa población viven  más de 20 especies.
El programa, dado a conocer por los organizadores en los últimos días, es el siguiente:

Actividades previas:
* JIRA realiza talleres escolares en Ahuacapán sobre manejo integral de residuos.
* Reunión anual de coordinadores del Día Mundial de las Aves Migratorias de América. Del 7 al 10 de noviembre. Cerrado.

Viernes 9 de noviembre:
7:00 horas: Recorridos de avistamiento de aves por senderos de Ahuacapán. Inscripciones abiertas con el grupo Turismo de Naturaleza Ahuacapán.
9:00 horas: Desfile del Festival del Colibrí por instituciones participantes por la calle principal de la localidad.
10:00 horas: Inauguración del Festival del Colibrí en la casa ejidal.
10:30 horas: Premiación del Concurso Infantil de Disfraces de Colibríes en la casa ejidal.
10:45 horas: Recorrido por exposiciones en la casa ejidal y stands de productos locales en el jardín del kiosco.
11:30 horas: Talleres simultáneos de educación ambiental, arte y manualidades. Casa ejidal.
16:00 horas: Talleres simultáneos de educación ambiental, artesanías y manualidades. Casa ejidal.
18:00 horas: Charla "Experiencias en el avistamiento de felinos en Ahuacapán". Casa ejidal.
18:15 horas: Proyección del documental Grandes guerreros. Colibríes y fuego. Casa ejidal.
Verbena popular en el jardín del kiosco (habrá exposiciones, venta de productos locales y antojitos mexicanos).
18:00 horas: Juego de lotería de las aves.
19:00 horas: Presentación del ballet La Grana.
20:00 horas: Presentación del mariachi Los Palmeros de El Chante.

Sábado 10 de noviembre:
7:00 horas: Recorrido turístico por los principales atractivos naturales y culturales de Ahuacapán. Inscripciones abiertas con el grupo Turismo de Naturaleza Ahuacapán.
Actividades culturales en la casa ejidal:
11:00 horas: Talleres simultáneos de educación ambiental, artesanías y manualidades.
12:00 horas: Charla "Historia de las haciendas de Jalisco. una mirada a la de Ahuacapán".
13:00 horas: Clausura del Festival del Colibrí.
14:00 horas: Convivio cultural en el área recreativa El Charco de las Truchas.

martes, 6 de noviembre de 2018

Séptima sesión del taller de lectura de Al filo del agua


Este martes 6 de noviembre en el salón de usos múltiples del Museo Regional se llevó a cabo la séptima sesión del taller de lectura de la novela Al filo del agua, de Agustín Yáñez. La sesión, que tuvo una asistencia de 16 personas, comenzó a las 17:00 horas.
En esta ocasión los trabajos, que se dedicaron a analizar los capítulos El padre director y Ascensión, fueron dirigidos por el profesor Carlos Efrén Rangel, quien se valió de diversas dinámicas para lograrlo: lo mismo cada asistente redactó un telegrama en el que describíamos a alguien la trama de lo que llevamos leído del libro que, en equipos, realizamos mapas mentales para describir la personalidad del personaje del padre José María Islas, el director de las Hijas de María. De esta última dinámica logramos, con las aportaciones de todos, conformar una idea de la forma de pensar de este personaje y su influencia en la población donde se desarrolla la novela.
Para el capítulo Ascensión hicimos una mesa redonda donde, mediante preguntas guía lanzadas por el coordinador de la sesión, analizamos al personaje de Gabriel el campanero, tratando de llegar a lo profundo de sus motivaciones, de descifrar su relación con Victoria y de predecir cuál sería su destino después de salir del pueblo.

domingo, 4 de noviembre de 2018

Inauguraron la exposición "Por los caminos de Autlán"


Este sábado 3 de noviembre por la noche en el salón de usos múltiples del Museo Regional quedó inaugurada la exposición fotográfica "Por los caminos de Autlán", del autlense Ángel González. El acto de inauguración comenzó a las 19:20 horas y tuvo una asistencia de alrededor de 40 personas.
Antes del corte de listón el autor de la exposición explicó que las fotos de la muestra provienen de diversos proyectos que ha realizado y tiene la intención de documentar lugares y expresiones autlenses, dada la falta de documentos visuales recientes. Además, dijo, están hechas con un sentido artístico.


La exposición está compuesta por diez fotos en tamaño medio, que muestran lugares y momentos representativos de la vida cotidiana autlense en la actualidad: podemos ver una foto de la capilla del Seminario, un espectáculo artístico en la calle Ernesto Medina Lima, vistas panorámicas desde el Cerrito, la torre de la Presidencia, una vista nocturna del portal Juárez, la estatua de Santana, la chirimía, los toros... Aunque, como lo explicó Ángel, no solo muestran el lugar o a los personajes sino que lo hacen de una forma artística, lograda mediante efectos fotográficos o esperando el momento exacto para disparar el obturador, como en el caso de la foto del Seminario. La exposición tiene, de esta manera, el doble efecto documental-artístico.

La exposición estará disponible durante el mes de noviembre.

miércoles, 31 de octubre de 2018

Ambientación de Día de Muertos en el jardín Constitución



En el jardín Constitución del centro de Autlán, para ser preciso en los prados que rodean al maltrecho kiosco, se montó desde finales de la semana pasada una ambientación alusiva a la visión festiva y caricaturesca del Día de Muertos. Esta ambientación es similar, en intención y diseño, a las que hacía el empresario Miguel Íñiguez en años anteriores con motivo de Navidad, aunque en esta ocasión se realiza dentro del marco del festival del Día de Muertos del Ayuntamiento, con recursos de patrocinadores.
La decoración del jardín se basa en figuras de papel maché que representan a tipos tradicionales mexicanos y autlenses, todos en forma de esqueleto. Así podemos ver dentro del kiosco, que fue despojado de sus barandales, una representación de un altar de muerto, con ofrendas de cempasúchil y de pan de muerto. Telas de colores negro y naranja sobre el techo del kiosco completan el ambiente, mientras que en los postes que lo soportan hay retratos de figuras de la época de oro del cine mexicano.
Frente al kiosco, en relación al altar de muerto, hay una pareja que aparenta bailar algún jarabe jalisciense, ataviados con el traje tradicional de este Estado, y alrededor del kiosco, en sentido contrario a las manecillas del reloj, encontramos personajes tan disímbolos como los que componen una reta de futbol (con colores y escudos que recuerdan a los de los equipos Guadalajara y América), una banda sinaloense siguiendo a un festejante, un torero haciendo un quite a un esquelético toro, un profesor, una monja, unos chirimilleros, una pareja contrayendo matrimonio por la Iglesia, un cortejo fúnebre...




Sobre los prados, encima de una cama de viruta de color verde, podemos ver lo siguiente: en el de la esquina noreste hay unos vendedores callejeros de duros de puerco y de pitayas junto con unos danzantes indígenas; en el noroeste hay un pareja de ancianos, unos peregrinos del 12 de diciembre al cerro de la Capilla y unos muchachos soltando un globo de papel de china; en el suroeste un mariachi acompañando a una cantante folclórica y en el sureste podemos ver a un "copitero" (el vendedor de copitas de mezcal en los toros de once) y a una de sus víctimas tirada en el suelo.





También hay un amenazante jinete vestido de charro junto a unas mujeres vestidas de forma elegante que a mí me recordaron a las correrías de Pedro Zamora, junto con otros muchos personajes y situaciones que toma algún tiempo descifrar. Todo esto está iluminado con focos de colores durante las noches, lo que lo hace aún más vistoso. Las figuras que componen esta ambientación fueron fabricadas, durante los últimos tres meses, por artesanos autlenses.


Aquellas ambientaciones navideñas de años pasados comenzaban a ser un atractivo turístico importante para Autlán. Ojalá que esta decoración mortuoria tenga el mismo efecto.


Presentaron el libro "Cincuenta mil fantasmas"


Al mediodía de este miércoles 31 de octubre en la biblioteca Antonio Alatorre del Centro Universitario de la Costa Sur fue presentado el libro de cuentos Cincuenta mil fantasmas, del escritor autlense Alfredo Tomás Ortega Ojeda. El acto de la presentación tuvo una asistencia de alrededor de cien personas y comenzó a las 12:15 horas. En él participaron el autor del libro, con José Trinidad Padilla López como presentador y la rectora del CUCSur, Lilia Victoria Oliver Sánchez, como moderadora.
Fue la doctora Oliver quien abrió la sesión dando una semblanza curricular de cada uno de sus compañeros de presidium, para ceder la palabra enseguida al licenciado Padilla López para que hiciera los comentarios sobre el libro. Éstos se centraron en su propia percepción del libro, del que creyó inicialmente que se trataba de una colección de historias tradicionales de fantasmas, extraídas de la tradición oral autlense, aunque al leerlo se dio cuenta de que los fantasmas de los cuentos de Ortega no son otra cosa que las experiencias negativas cotidianas en la sociedad mexicana actual, de las que dijo que son historias que tenemos cada vez más cercanas. Describió el estilo de los ocho cuentos del libro como reflexiones sobre nuestra sociedad narradas de manera jocosa. Padilla concluyó que los fantasmas conviven dolorosamente con nosotros y en cualquier momento podríamos convertirnos en uno de ellos.
Por último el maestro Alfredo Ortega hizo algunas reflexiones sobre su libro, leyendo el texto Mis propios fantasmas, que preparó para esta ocasión. En él explicó cómo llegó a la técnica narrativa que desarrolla en estos cuentos, influido por cuentistas estadounidenses; de sus personajes dijo que son parecidos a cualquier persona y que en el transcurso de la historia van dejando su lugar a otros personajes, que pueden ser personas o no y que terminan quedándose con el protagonismo. Dijo no pretender hacer denuncia social con los cuentos de Cincuenta mil fantasmas, pero debe escribir sobre lo que ve. Para culminar leyó un fragmento del cuento que le da título al libro, acerca de cómo las víctimas de la violencia, o alguna esencia de ellas, podría estar conviviendo constantemente con nosotros.

Altar de muerto dedicado a Antonio Borbón


La noche de este martes 30 de octubre en la plazuela Bicentenario se realizó una sencilla ceremonia de "encendido" de un altar de muerto dedicado al benefactor Antonio Borbón, dentro del marco del 7° Festival de la Muerte.
Alrededor de las 20:10 horas la directora del Museo Regional, Martha Corona, dio un mensaje de bienvenida a los aproximadamente 15 asistentes, para dar paso a que el cronista honorario de Autlán, Guillermo Tovar Vázquez, leyera su trabajo Antonio Borbón, el primer líder cívico del Autlán independiente, en el que se explican algunos aspectos de su vida y obra, enfatizando su vocación de servicio hacia el pueblo.


Enseguida, entre todos los asistentes encendieron las veladoras que enmarcaban cada uno de los tres niveles del altar y en el que se colocaron los elementos que, según los que dicen saber, debe llevar un altar de este tipo, como alimentos, ropa, un aguamanil, cruces, etc. El altar, desde luego, estuvo coronado por un retrato del benefactor, extraído del libro Autlán, de Rubén Villaseñor Bordes.


martes, 30 de octubre de 2018

Exposición de la IV bienal de pintura José Atanasio Monroy

Tríptico terrenal, de Jorge Juan Boldó Belda, de Querétaro. Primer lugar de Artistas consolidados.

En el vestíbulo del centro cultural José Atanasio Monroy fue inaugurada el viernes pasado la exposición de las 60 obras seleccionadas (incluyendo a las 6 ganadoras y 6 menciones honoríficas) de la IV bienal de pintura José Atanasio Monroy.
En esta edición, que sería la número 15 incluyendo todas las transcurridas desde el primer premio regional de pintura de 1999, encontramos una mayoría de obras figurativas, todas de muy buena factura. Con respecto a la tercera bienal, en esta exposición encontramos menos denuncia frontal de la violencia que sufre nuestro país (que la hay, sin embargo) y vemos en su lugar un cierto desencanto hacia la despersonalización de la sociedad y al vacío de la personalidad, llenado con artilugios digitales. Al centro del vestíbulo, sobre un par de mamparas, están montadas en orden las obras ganadoras de ambas categorías y las menciones honoríficas, por lo que en ellas no se aplica algún criterio de curaduría.

Vorágine II, de Mauricio García Vega, del Estado de México.

LO, de Dámaris Neftalí Bojórquez Gámez, de Jalisco.

Esta exposición de 60 piezas es el resultado del trabajo del jurado del concurso, que debió analizar entre 1,388 obras inscritas de 623 participantes de 31 estados de la República. Podemos considerarla, según las palabras de Francisco García, de Cultura UDG, una muestra del estado del arte ya no solo de la región occidente sino de todo el país.

Ganadores de la categoría de noveles creadores.

La exposición estará disponible en el centro cultural José Atanasio Monroy hasta el próximo 20 de diciembre, luego iniciará una itinerancia por diferentes puntos del país.


Nomenclatura urbana 7: calle de Francisco I. Madero


Una de las cosas que criticó don Ernesto Medina Lima en su libro Calles y barrios de Autlán acerca de la nomenclatura urbana autlense es el hecho de que hay personajes cuyos nombres no aparecen en algún espacio público mientras hay otros cuyo nombre aparece en más de uno. Este último caso es el del apóstol de la democracia Francisco I. Madero que, a pesar de su importancia en la Historia de México, no tiene una calle del mismo nivel en Autlán, aunque por falta de eso tiene dos calles pequeñas en fraccionamientos algo lejanos del centro.

Arranque de la calle de Francisco I. Madero.

Una de estas calles está situada en la colonia Paulino Navarro, allá por el rumbo conocido hasta hace algunas décadas como Los Ranchos. Esta colonia, hay que decirlo, ha ganado plusvalía con la mudanza de la Escuela Preparatoria Regional de Autlán, que llegó hace una década y cuyo límite sur es precisamente la calle de Francisco I. Madero, una de cuyas características es que, como algunas otras calles autlenses, está constituida por dos tramos diferentes: uno que corre entre Sebastián Lerdo de Tejada y Luis Rafael Martínez Pérez y otro entre esta última y Santa Fe o el camino del panteón de los Colomos.


Un par de fachadas.

Y es el edificio de la prepa el hito más importante en el breve recorrido de esta calle, poblada en su mayor parte por casas de clase media y salpicada todavía por no pocos lotes baldíos, que encierran construcciones en obra negra o simplemente algunos individuos de la flora autlense. Llama la atención la existencia de algunos edificios de departamentos y de sitios de descanso acondicionados por los mismos habitantes dentro de los sitios baldíos, colocando sillas debajo de añosos mezquites, por ejemplo.


También es posible observar que, mientras más nos acercamos al extremo poniente de la calle y a las ladrilleras, vamos encontrando fincas más antiguas. Ya una cuadra antes de Santa Fe pude ver una pared bastante baja hecha con ladrillos de los que se usaban hace ya por lo menos medio siglo, más grandes que los tabiques actuales. Podría tratarse, tal vez, de un vestigio de los antiguos ranchos, ya llamados así durante la Colonia. Y, avanzando más, encontramos claras señales de la industria ladrillera, en forma de vehículos y bodegas dedicados a esta actividad económica. De hecho, la calle termina justo frente a la entrada de una tenería.

Una vieja barda.
Ladrillos.

La breve calle de Francisco I. Madero presenta un arbolado sano y variado, aunque en muchos casos poco cuidado. Hay varios ejemplares de guamúchil (uno de ellos bastante grande) y mezquite, junto con árboles de ornato y sombra como el nim, la pingüica y el ficus. Imposible no imaginar que quizás en las inmediaciones de esta calle ocurrió la tragedia del cabo Antonio Aguilar, cuya historia se puede leer en este enlace.
Francisco I. Madero fue un hacendado porfiriano y uno de los más enérgicos opositores a la dictadura de Porfirio Díaz, a la que combatió en las urnas y, llevado al límite, con las armas en la mano. Luego de derrotar a Díaz y alcanzado el poder mediante el voto popular, Madero fue asesinado en el episodio conocido como la Decena Trágica. Nació el 30 de octubre de 1873.

Extremo poniente de la calle de Francisco I. Madero.

Programa del 7° Festival de la Muerte


Con actividades en el Museo Regional, la Universidad Pedagógica Nacional, el panteón de los Dolores y otros puntos del centro de Autlán, esta semana se llevará a cabo el 7° Festival de la Muerte, una iniciativa que, recordemos, nació en 2012 para unificar las actividades que con motivo de estas fechas organizaban la UPN, el CUCSur, el Museo y el Ayuntamiento.
Este programa tiene un enfoque de análisis y reflexión sobre la historia y la tradición mexicana de celebración de la muerte y tiene las siguientes actividades:

Lunes 29 de octubre:
19:00 horas: Exposición del tema "Los Dolores. La historia que no muere" en el programa radial El Árbol de Atenea, el espacio del capítulo Costa Sur de la BSGEEJ en Radio UdeG Autlán.

Martes 30 de octubre:
20:00 horas: Encendido de altar de muerto dedicado al benefactor Antonio Borbón. Plazuela Bicentenario.

Miércoles 31 de octubre:
8:30 horas: Inauguración de la semana cultural en la unidad 143 de la UPN.
8:00 horas: Exposición fotográfica de José Guadalupe Posada.
8:00 horas: Exposición de catrinas elaboradas con papel maché, altares de muertos y mosaicos por LIE y LP.
9:00 a 12:00 horas: Talleres turno matutino.
14:30 a 17:30 horas: Talleres turno vespertino.

Jueves 1 de noviembre:
10:00 horas: Visita guiada a alumnos del Bachillerato Tecnológico de Autlán por el panteón de Los Dolores.

Viernes 2 de noviembre:
21:00 horas: Noche de tertulia "El primer camposanto de Autlán". Atrio de la parroquia del Divino Salvador.

Sábado 3 de noviembre:
20:00 horas: Inauguración de la exposición fotográfica Por los caminos de Autlán, de Ángel Leonel González. Museo Regional.

30 de octubre a 3 de noviembre:
16:00 a 18:00 horas: Taller infantil "Pinta una calaca". Costo de recuperación de 10 pesos. Jardín Hidalgo.

lunes, 29 de octubre de 2018

Desfile del Festival de Día de Muertos del Ayuntamiento


La noche de este domingo 28 de octubre el Ayuntamiento de Autlán organizó un vistoso desfile para celebrar la segunda jornada de su Festival de Día de Muertos. Este desfile arrancó del cruce de las calles de Carlos Santana e Independencia Nacional alrededor de las 19:00 horas (una hora después de lo anunciado) y terminó en el centro de Autlán, siguiendo la ruta de la avenida Hidalgo.
Ya desde una media hora antes de las 18:00 horas en que estaba anunciado su arranque la ruta que seguiría el desfile se fue poblando de espectadores que, a la hora que pasaron los contingentes, ya sumaba varios miles de personas, algo solo comparable a un desfile de Entierro del Mal Humor. Y, lo mismo que en el arranque del Carnaval, este desfile mortuorio tuvo un carácter festivo, lleno de color y música.

Los chirimilleros.

A la vanguardia pudimos ver a la chirimía López Peña, con sus dos integrantes maquillados como calaveras (de hecho, todo mundo iba así, incluyendo a la famosa botarga Cristobalín de la caja popular Cristóbal Colón) y tocando esta vez, en lugar de los conocidos sones, algunas melodías más lentas. Luego de un grupo de funcionarios municipales desfilando a pie, algunos de ellos con el consabido maquillaje, comenzó el paso de los ocho carros alegóricos, algunos de ellos bastante vistosos, poblados de personajes relacionados de alguna manera con la visión caricaturesca del Día de Muertos que se ha vuelto tan popular: figuras de papel maché representando a la muerte, en la figura más conservadora cargando su guadaña o en la más popular de la catrina, una carroza tirada por esqueléticos caballos, personajes de la película Coco o una escena de jaripeo mortuorio, junto con personas de carne y hueso caracterizadas como estos mismos personajes.



También pudimos ver algunas figuras, no montadas en carros sino llevadas por grupos de personas, que resultaron de las más aplaudidas por la gente: un par de calaveras de unos cuatro metros de altura, manejadas a manera de títere por grupos de personas, cada una moviendo una de las partes de la calaca y un dragón, del tipo de los que vemos en el cine en los desfiles de festividades chinas.


Detrás de cada carro desfilaba un contingente de alguna institución: luego de la carroza tirada por caballos iba el grupo de Ritmos Latinos del CUCSur, detrás de Coco desfilaron niños del Instituto Autlense, alumos del Instituto Aotli desfilaron detrás de un carro con catrinas, la UPN lo hizo siguiendo a un carro dedicado a los abuelos y el grupo de baile español y flamenco Sacromonte, ataviado con vestidos de esa especialidad de baile lo hicieron detrás de un carro dedicado a la panadería. También pudimos ver al grupo Catalina, de José Aldaco mostrando las figuras que utilizó durante su representación de la Guelaguetza hace un par de años, seguido por una banda sinaloense.
Un desfile como este tiene el potencial de convertirse, si se logra institucionalizar, en un atractivo turístico importante, aunque antes habrá que corregir errores en la logística: cerrar las calles a la circulación de automóviles desde la hora en que está anunciado el inicio del desfile, implementar una mayor vigilancia de Protección Civil y, sobre todo, comenzar a tiempo.