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| De izq. a der.: Miriam Vaca, Marcela García y Ángeles Pelayo. |
El sábado 2 de mayo por la tarde,
en el jardín Constitución se llevó a cabo un homenaje a la poetisa autlense
Lavinia Cueva Zepeda, dentro del programa de la cuarta Feria Municipal del
Libro de Autlán. La ceremonia, a la que asistieron unas 20 personas, comenzó a
las 18:25 horas.
Fue personal de la biblioteca
Antonio Alatorre del Centro Universitario de la Costa Sur quien organizó el
homenaje y realizó los comentarios y lecturas de la obra de la profesora
Lavinia. Marcela García Rojas, quien dirige los talleres literarios de la
biblioteca y de la librería Carlos Fuentes Autlán, mencionó en sus
intervenciones que la poética es un elemento que zurce el tejido social y, en
el caso de Lavinia, su poética es para Autlán como un espejo y aporta la
palabra exacta ante el ruido del ambiente social. Exaltó la “estructura de los
sentimientos” en la obra de Lavinia Cueva, quien edifica los espacios necesarios
para que puedan habitar con dignidad. Marcela García también habló sobre la
relación entre poesía y música en la obra de Lavinia, quien va tejiendo en sus
poemas una “partitura emocional” y una exploración de la intimidad. Marcela
destacó de la obra de Lavinia las recurrentes metáforas basadas en las
mariposas, elemento que aparece en muchos pasajes.
Miriam Judith Vaca Gaviño, quien
trabaja en procesos técnicos de la mencionada biblioteca, leyó una semblanza
biográfica y profesional de la profesora Lavinia, en la que destacó su
formación musical, que comenzó desde la infancia en su propia casa (su mamá, la
también profesora Lavinia Zepeda), y cómo influyó la música en su obra poética.
En su intervención, Miriam lamentó también lo difícil que resulta conseguir los
libros de la profesora Lavinia, que tuvieron, algunos, tirajes muy cortos.
María de los Ángeles Pelayo
Hernández, quien fuera alumna de la profesora Lavinia Cueva en la licenciatura
en Letras Hispánicas en la Universidad de Guadalajara, habló de la construcción
de la voz femenina en la obra de la maestra, hecho que entiende como una mirada
a la literatura pero también una forma de posicionarse frente al mundo. Recordó
las clases de la profesora Lavinia en el segundo semestre de la carrera pero,
sobre todo, cómo fue su relación personal, siendo una maestra que “maternaba” a
sus alumnos y los trataba con un cariño sincero, haciéndolos sentir como en
familia. Ángeles analizó dos de sus poemarios desde la construcción literaria: Continuidades
e Impromptu en Fa mayor a cuatro manos, de los que destacó la identidad
femenina, el amor-creación y la memoria. Como enseñanza de la obra de Lavinia, mencionó
el que la poesía no está lejos de la vida cotidiana.
Las tres ponentes leyeron, en
distintos momentos de la ceremonia, algunos de los poemas de Lavinia Cueva: Compás
de mi impaciencia, No he tenido hijos, Matinal, Ritual, Orgasmo y Tan
sin nada, por Miriam Vaca, Continuidades, por Ángeles Pelayo, y Mariposas,
por Marcela García.
Para concluir el homenaje, el comité organizador
de la Feria, encabezado por la regidora Myriam Luján Espinoza, entregó un
diploma conmemorativo a las profesoras Ana Rosa y Luz María de los Dolores Cueva
Zepeda, hermanas de la poetisa homenajeada, quienes asistieron en
representación de toda su familia.