sábado, 1 de julio de 2017

Las huellas de mis pinceles

Mi barrio, tradición religiosa (fragmento). 1989.

Ayer por la noche fue inaugurada en la Casa de las Artes la exposición Las huellas de mis pinceles, del pintor autlense Luis Javier Rubio, una retrospectiva de su obra desde la década de 1980 hasta el año que está corriendo. La exposición estará disponible durante dos semanas.
La obra está distribuida por todos los espacios disponibles en la casa, desde el mismo pasillo de entrada hasta la sala de exposiciones que tiene en la planta alta. Y es en el pasillo donde están montadas las dos piezas más llamativas, con tamaño de alrededor de tres metros de ancho por dos de alto: Mi barrio, tradición religiosa, de 1989, donde se muestra la fiesta del 12 de diciembre en el barrio de Las Montañas; y Panorámica de Autlán, de 1992, donde aparece, desde la perspectiva del cerro de la Capilla, una detallada representación, cuadra por cuadra, del pueblo, con la capilla y unos personajes celebrando la fiesta de la virgen de Guadalupe en primer plano.

Panorámica de Autlán (fragmento). 1992.
También pueden verse cuatro piezas de tema religioso, siete florales (en todas ellas aparecen pitayas junto a las flores), cuatro paisajes rurales, ubicados en la región en un tiempo que parece ser a inicios del siglo XX, cuatro bodegones con pitayas y/o guamúchiles (dos de ellos en una técnica llamada adobera, a base de barro, zacate seco y otros materiales), cinco taurinas, con una mezcla de religión y tauromaquia, y nueve retratos, entre ellos El mendigo, el cuadro más antiguo de la exposición, pintado en 1980. Es recurrente la representación del rostro del autor y de su familia en los personajes de sus cuadros, además de que en algunos, especialmente en el del barrio de Las Montañas, aparecen personajes reales, como los famosos fotógrafos don Salva y "Juan Piñatas".

Cuadros taurinos.
La técnica más común es el óleo sobre camba y la mayoría de los cuadros están enmarcados en un material vegetal llamado tacote.
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