domingo, 24 de julio de 2016

Tertulia rubinesca en el Museo Regional


Anoche en el salón de usos múltiples del Museo Regional tuvo lugar la octava noche de tertulia organizada por ese centro cultural y otros promotores culturales de Autlán. La tertulia tuvo como tema la vida y obra del escritor Ramón Rubín y comenzó a las 20:30 hrs., con una asistencia de alrededor de 25 personas.

Profesor Fausto Nava.
El primer número de la velada corrió a cargo del profesor Fausto Nava, amigo personal de Ramón Rubín, quien dio una plática sobre este escritor, haciendo énfasis en su vida en Autlán (donde estuvo más de diez años), su personalidad y las principales características de su obra, como el conocimiento del mundo indígena y la amplitud de su vocabulario, así como el magistral manejo del idioma. Contó también sobre sus luchas, como la que libró contra el proyecto gubernamental de desecación del lago de Chapala, lo que le acarreó el alejamiento de los principales grupos culturales y sus prerrogativas, como la publicación en grandes tirajes de su obra.
En Autlán, según dijo el profesor Nava, Ramón Rubín conformó el Grupo Cultural Autlense, que sigue en funciones, agrupando a algunos ciudadanos con interés en la difusión de la cultura. La profesora Maricela Huitrón aportó también una anécdota contada por el mismo Rubín sobre cómo inició en la creación literaria: estando inscrito, en su primera juventud, en una academia de mecanografía y padeciendo desde entonces de miopía, le costaba mucho trabajo realizar los ejercicios que le encomendaban sus maestros, que consistían en copiar textos de revistas a máquina. Le parecía mucho más fácil inventar sus propios textos, con los que cumplía sus ejercicios y, de paso, le permitían descubrir su vocación literaria.

Charlie Plazola.
La parte musical de la tertulia estuvo a cargo del joven trovador Charlie Plazola, quien interpretó con el solo acompañamiento de una guitarra acústica, canciones de varios géneros, comenzando con Piel canela y siguiendo con Santa Lucía, Un mundo raro, Y nos dieron las diez y otras.
Para ejemplificar las virtudes de la prosa de Ramón Rubín, este bloguero leyó para todos los asistentes el cuento Bacanal con bacanora, del volumen Los rezagados, en el que el autor narra su primer contacto con el mundo indígena, ocurrido en Navojoa alrededor de 1930, cuando un grupo de yaquis lo "invitó" a acompañarlos en una borrachera en una cantina.

El "padre" Eduardo.
Por último los presentes pudimos visitar las salas del Museo en el primer "recorrido nocturno dramatizado" que se llevó a cabo en ese recinto. Se trató de una visita guiada por todas las salas, en las que el personal del Museo, caracterizado como personajes relacionados con las piezas de cada espacio (un sacerdote del siglo XIX, una habitante de la casa donde se asienta actualmente el Museo, la pianista Áurea Corona, el pintor Atanasio Monroy y hasta una princesa nahua para las salas de arqueología) explicaban la historia y el significado de cada pieza.
Las noches de tertulia se realizan mensualmente en distintos espacios del pueblo. La correspondiente al mes de agosto se realizará, probablemente, en los nuevos portales del Mercadito (mercado Nicolás Bravo).
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