viernes, 20 de noviembre de 2015

Café literario revolucionario

Emmanuel Velázquez frente al público.
Esta noche en la calle Obregón, afuera del colegio Amador Velasco (en la cuadra del Callejón del Vicio), se llevó a cabo una actividad de convivencia mediante la música y la literatura denominado Café literario revolucionario. Con una asistencia de unas 60 personas, el café comenzó alrededor de las 20:40 hrs.
Utilizando como escenario la banqueta del colegio y con el público ocupando las sillas dispuestas en la calle, donde en condiciones normales circulan los automóviles pero que hoy permaneció por un par de horas cerrada al tránsito, la actividad de este café incluyó la exposición de fotografías antiguas de Tuxpan, Jalisco, traídas por el joven Víctor Manuel Mendoza Sánchez, un programa musical con el trovador Emmanuel Velázquez y la Rondalla Municipal y la lectura de pasajes de libros de historia y cultura regional, con la Revolución Mexicana como tema central.

Exposición fotográfica.

La primera intervención fue de Víctor Mendoza, ex jefe del archivo municipal de Tuxpan, quien explicó cómo se creó la fototeca municipal mediante la organización de concursos en los que los tuxpanenses participaban con fotografías familiares antiguas, mismas que fueron incorporadas a la mencionada fototeca. Con este método se obtuvieron fotos de escenas de familia, de personajes destacados en el pueblo, de sus tradiciones y múltiples fiestas religiosas, de lugares ya desaparecidos o ignorados, como la plaza de toros de petates, momentos trascendentes de su historia y de su vida cotidiana en diferentes épocas. Las fotos sirvieron también para la edición de tres libros de historia gráfica de Tuxpan, que se presentarán mañana sábado en asilo de Las Montañas.
Enseguida Emmanuel Velázquez, con la potente y entonada voz que es su carta de presentación, tuvo una primera participación con tres piezas (El siete leguas, Carabina 30-30 y Héroe de Nacozari), de fuerte y notorio sabor revolucionario. Emmanuel tendría otra intervención al final del evento, con más canciones de la época y el cierre final con Jacinto Cenobio, ante la petición de más música por el público.
Después de la primera parte del programa de Emmanuel Velázquez, este bloguero se encargó de la parte literaria del evento, con la lectura de pasajes del texto La vida en las haciendas, de Luis Sandoval Godoy e incluido en el libro colectivo La Revolución en Jalisco; de Pedro Zamora. Historia de un violador, de Ramón Rubín y de Tesoros ocultos, de Moisés González Urista. Estos textos fueron elegidos por reflejar en ellos la vida cotidiana de los autlenses en la Revolución, aspecto en el que se reflexiona poco cuando se conmemora esta fecha. Las lecturas se enriquecieron con la participación del público, que incluyó anécdotas y testimonios de la Revolución y opiniones sobre su utilidad como revulsivo para mejorar las condiciones de vida del pueblo.

La Rondalla Municipal.

Como antepenúltimo número del programa la Rondalla Municipal ofreció un concierto de aproximadamente media hora, en el que abundaron canciones populares mexicanas de los géneros ranchero y bolero. Para terminar de ambientar esta celebración una pareja de padres de familia de la Orquesta Típica de Autlán formaron un cuadro plástico ambulante, vestidos como campesinos mexicanos de principios del siglo XX.


Esta actividad se realizó a iniciativa de Adrián Jiménez Amaya y con la participación en conjunto del personal del Museo Regional y los sitios web Pulso Informativo y CulturAutlán.
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