domingo, 12 de octubre de 2014

Festival musical por la paz en la Alameda

Miranda.

Con el título de Festival Musical por la Paz, la noche de este sábado se desarrolló en el foro de la Alameda un concierto organizado por un grupo de particulares reunido bajo el nombre de Indignación. El concierto comenzó a las 19:50 hrs. y fue presenciado por unas 150 personas, instaladas en las gradas móviles que normalmente se usan en las actividades deportivas de la Alameda, en las jardineras alrededor del foro y en algunas sillas frente a éste.
Los organizadores convocaron mediante las redes sociales en las últimas dos semanas a los artistas que quisieran participar, con libertad de géneros. El objetivo principal fue "convocar a la alegría y al encuentro social por medio de la música". Finalmente, ayer participaron nueve diferentes propuestas, provenientes de Autlán, El Chante, Casimiro Castillo, Cihuatlán, Villa Purificación y Guadalajara, que interpretaron un total de 35 piezas, entre trova y folclor mexicano y latinoamericano. Algunos de ellos cantaron composiciones propias, otros seleccionaron música de otros autores con tema relacionado con la búsqueda de la paz.
La primera participación fue de la niña Miranda, quien cantó Los niños que nada tienen, de Pancho Madrigal, y Que canten los niños, de José Luis Perales, acompañada por las guitarras de Emmanuel Velázquez y Pedro Macías. Haciendo frente a problemas técnicos con el equipo de sonido, que persistieron durante casi toda la velada, el dueto formado por Marcos Arteaga y Estrella Pelayo, de Autlán, cantaron Cuánto quisiera, compuesta por ellos especialmente para este festival.

Marcos Arteaga y Estrella Pelayo.
Siempre dentro del género de trova, el casimirense Saúl Sánchez interpretó cuatro de sus composiciones, de las llamadas románticas, como Y yo quiero ser o Te quiero tanto. Pedro Macías, de Cihuatlán, cantó música de Alberto Cortez, José María Napoleón, Facundo Cabral y Silvio Rodríguez, como No me llames extranjero y No soy de aquí ni soy de allá. El mariachi juvenil Los Palmeros, de El Chante, tocaron algunos de los sones más conocidos de este género, como El Palmero, y el corrido de El Chante.

Mariachi juvenil Los Palmeros.
José Apolinar.
Ya en la última parte del concierto el trovador colombiano José Apolinar, avecindado en Villa Purificación, cantó cinco piezas de autores latinoamericanos, como Rafael Solana u Horacio Guaraní, para terminar con una cumbia y un vals peruano. Enseguida Pepe Uribe, de Autlán, cantó un par de piezas propias, Somos mexicanos y Amiga, dos de José Alfredo Jiménez y una de Santiago Cruz. Ya sobre el final, Emmanuel Velázquez cantó una selección de piezas de autores como José María Napoleón (Hombre), Joan Manuel Serrat (Caminante), Atahualpa Yupanqui (Los ejes de mi carreta), Juan Salvador (Hoy comí con el abuelo) y Pancho Madrigal (Jacinto Cenobio).

Emmanuel Velázquez.
La velada se cerró con una segunda participación de Los Palmeros y la interpretación de Que canten los niños por la niña Miranda, más una participación breve del saxofonista Rogelio Ramírez.
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