viernes, 10 de octubre de 2014

Antonio Borbón



Nació en Etzatlán el 10 de octubre de 1803, llegando a vivir a Autlán a principios de la década de 1820. Desde sus primeros años en Autlán se distinguió por su carácter emprendedor y su interés por participar, con su trabajo y aún con sus recursos económicos, en el desarrollo del pueblo.
Fue propietario durante muchos años de la tienda El Nuevo Mundo, conocida después de su muerte como El Estanco, ubicada en el extremo poniente del portal Guerrero y que fue la tienda más grande de la región en su época. También fue el encargado de administrar el monopolio del tabaco, que pertenecía al gobierno federal, además de ser administrador de correo y de la venta de papel sellado, actividades que complementaba con la de su Quinta de Valencia, ubicada en el actual barrio de La Quinta, donde tenía una caldera de vapor y un pequeño molino de caña.
Fue parte del grupo de benefactores que financiaron la reconstrucción, en la década de 1850, del acueducto que traía agua desde Ayutita y que fue construido a principios del siglo XVIII, del que todavía se conservan algunas ruinas. También planificó y financió la construcción, en 1869, de un dique que defendiera a Autlán de las crecidas de los arroyos al norte del valle, que ocasionaban graves inundaciones. Según algunos autores, aún existen restos de este dique, aunque no conocemos su ubicación exacta. También promovió la construcción de los portales del centro de Autlán, iniciando él mismo la de los portales Juárez y Morelos.
Al ser uno de los vecinos destacados, ocupó en varias ocasiones la jefatura política de Autlán. En una primera etapa, fue alcalde primero de 1842 a 1845, teniendo una segunda etapa, mucho más agitada, a partir de 1858, cuando le tocó hacer frente a las distintas gavillas que se disputaban el territorio durante la Guerra de Reforma. Con este cargo y sin ser partidario de alguno de los dos bandos, armó a un grupo de vecinos para tratar de mantener, en la medida de lo posible, la tranquilidad en el pueblo, en una de las épocas más convulsas de la historia de Autlán.
A don Antonio Borbón le tocó, como al resto de los vecinos más pudientes, padecer los préstamos forzosos del bandido Antonio Rojas. Ejerció, ésta sí por su voluntad, la caridad con los pobres, siendo recordado por no haber negado ayuda de cualquier tipo a quien se la solicitara y dejando en su testamento un porcentaje representativo de su patrimonio para dedicarlo a obras caritativas.
Falleció el 2 de noviembre de 1872 y sus restos reposan en una gaveta del panteón de los Dolores.

Fuentes:

* Autlán. Rubén Villaseñor Bordes.
* Crónicas de Autlán de la Grana, Jalisco. Ernesto Medina Lima.
* Autlán, Jalisco. Folleto conmemorativo de la inauguración de la nueva Presidencia Municipal.
Publicar un comentario en la entrada