lunes, 17 de diciembre de 2012

Portales del Arte



La mañana de ayer, como no ocurría desde hace más de un mes, el pintor Ricardo Zorrero, del grupo Portales del Arte, acudió a exponer algunos de sus cuadros al portal Hidalgo. Esta vez llevó seis, entre ellos uno basado en una fotografía antigua del barrio de la Media Pila, bastante bien logrado.
Como recordarán, la última vez que expusieron aquí fueron invitados a retirarse por un inspector del Ayuntamiento de Autlán, quien les explicó que tenía la orden de mantener los portales limpios de comerciantes ambulantes. Ricardo y sus compañeros se movieron en distintas oficinas del Ayuntamiento para explicar que ellos no hacen comercio en ese lugar (todos tienen otros oficios y viven de ellos), que su objetivo es exponer su trabajo y que la gente conozca mejor el arte de la pintura y por eso exponen y pintan en el portal los domingos. Al fin, en la sesión de cabildo de esta semana, según apareció en distintos noticieros, el presidente municipal les pidió una disculpa de parte de todos los funcionarios y les aseguró que podrían disponer del espacio para esta actividad, esperando que no hubieran perdido la motivación por estas semanas de interrupción.
Ya listos para exponer este domingo, en reunión previa que tuvieron esta semana con el jefe de Reglamentos del Ayuntamiento éste funcionario les expuso las condiciones para seguir exponiendo en el portal: el espacio estaría limitado a tres metros por pintor y tendrían prohibido vender alguna pintura, pues de sorprenderlos haciéndolo se les retiraría del portal inmediatamente. Aquí cabe señalar que estos pintores sí venden un cuadro ocasionalmente, aunque el precio solamente les representa la recuperación de una parte del costo de los materiales y el traslado de sus cuadros al portal; nunca obtienen una utilidad económica por esta venta.
Ricardo Zorrero me platicaba ayer que esa sería la última vez que expusiera en el portal, puesto que las condiciones que se les imponen para que lo hagan no le parecen adecuadas por lo limitado del espacio. Mientras platicábamos, por el portal Guerrero podíamos ver a la señora que vende ropa de invierno (debajo de la banqueta, pero invadiendo la zona peatonal), a un limosnero, a una vendedora de botanas y buñuelos, a un músico ambulante y a diversos negocios establecidos que exponen su mercancía afuera de su local. También nos imaginábamos lo bonito que se va a ver el portal limpio de ambulantes y de olores fétidos durante el próximo Carnaval.


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