martes, 17 de febrero de 2015

La administración estatal de Marcelino García Barragán y Autlán

Marcelino García Barragán revisando documentos en su oficina. Foto SINAFO.
Se puede decir que la carrera política del general Marcelino García Barragán comenzó en agosto de 1927, cuando fue nombrado director de la Escuela de Caballería del Colegio Militar, para poco después formar parte del ahora desaparecido sector militar del Partido de la Revolución Mexicana, el embrión del PRI. Pero su ingreso a las grandes ligas de la política nacional se daría el 1 de marzo de 1943, cuando se convirtió en gobernador del Estado de Jalisco. Su mandato no terminaría en el término constitucional de cuatro años porque el 17 de febrero de 1947, hoy hace 68 años, mediante presiones del presidente Miguel Alemán, el Congreso del Estado lo desaforó por negarse a firmar un decreto que le permitiría al entonces gobernador electo, Jesús González Gallo, ejercer un periodo de seis años en lugar de los cuatro por los que había sido votado.
Así terminó una administración estatal que había resultado de trascendencia para Autlán y la región, por la inversión en obra pública que se realizó con el segundo gobernador originario de aquí y porque marcaría el inicio de su férrea y omnipresente influencia, que prevalecería intacta sobre la vida política y social por varias décadas.
En Autlán, entre las obras que mencioné arriba, destaca la construcción del Centro Escolar Chapultepec, en el que se concentraron dos escuelas primarias. Con un diseño arquitectónico que remite al del Colegio Militar de Popotla, contó originalmente con servicios como auditorio y una alberca con trampolín, además del mural La Mexicanidad, del pintor Atanasio Monroy.
En su cuatrienio, precisamente en octubre de 1944, se llevó a cabo un proyecto de colonización de la costa de Jalisco, que arrancó con la celebración en Autlán de una Convención Pro Economía de la Costa, a la que acudieron autoridades, empresarios y productores agropecuarios de los municipios costeros, desde Cihuatlán hasta Puerto Vallarta, Mascota y Talpa, donde se expusieron necesidades e ideas para desarrollar la región. De la convención resultaron apoyos gubernamentales en forma de créditos, apoyos fiscales y de infraestructura, incluyendo la ampliación y mejoramiento de la carretera de Autlán a la Costa.
En esa gubernatura se realizaron reformas a los códigos Penal y Civil y se expidieron diversas leyes, entre ellas la de Fomento Económico de la Costa, se prohibió la venta de bebidas alcohólicas los sábados y domingos (en concordancia con las políticas de moralidad y temperancia de los gobiernos militares posrevolucionarios) y se enfrentaron conflictos de límites con los estados de Zacatecas, Nayarit, Colima y Aguascalientes, perdiéndose a favor de este último estado la región de Las Negritas.

Fuentes:
Ciudadanos distinguidos de Autlán de Navarro.
Bertha Alicia Gutiérrez Lugo (coordinadora).
Ayuntamiento de Autlán, 2002.

Bosquejo histórico y diccionario breve de la revolución en Jalisco.
Mario Aldana y José María Muriá.
Secretaría de Educación Jalisco, 2010.

Revista Estudios Sociales
Instituto de Estudios Sociales de la Universidad de Guadalajara
Mayo-agosto de 1991.
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