jueves, 20 de abril de 2017

Sobre las modificaciones al auditorio de la Casa de la Cultura



Aunque últimamente no ha tenido casi actividad, quienes hemos asistido en las semanas recientes al auditorio Hermilio Hernández de la Casa de la Cultura Efraín González Luna hemos notado a simple vista que algo le falta al escenario. Y rápido nos damos cuenta de qué es ese algo: nada menos que las piernas (las cortinas que se colocan en los extremos laterales del escenario para que por ahí hagan mutis los actores durante una obra de teatro) y el fondo negro del escenario, ambos elementos indispensables para que en un lugar como éste se puedan representar obras de teatro. Como dato adicional, diré que este recinto es el único en la región que cuenta con estos elementos.
Ante este sorprendente cambio, decidí buscar a los funcionarios municipales encargados de la administración de la Casa de la Cultura y, por lo tanto, responsables de las modificaciones que a ella se hagan. Pude hablar con Miguel Ángel Santana González, director de Arte y Cultura del Ayuntamiento de Autlán y con Edgar López Santana, jefe de Arte y Cultura, quien recientemente presentó su renuncia irrevocable al puesto. Enseguida comparto las versiones de ambos, para conocimiento del público:

Miguel Ángel Santana González, director de Arte y Cultura del Ayuntamiento, nos dijo que actualmente se desarrollan una serie de trabajos con el objetivo de dignificar el espacio físico de la Casa de la Cultura. Refiriendo que en muchos años no se le había hecho a la casa trabajo alguno de mantenimiento, razón por la cual ya presentaba mal aspecto a causa de la humedad y otros factores, nos dijo que se decidió ejecutar trabajos de pintura en dos de los edificios, así como impermeabilización, entre otros. Específicamente sobre el auditorio, señaló que la duela del escenario ya estaba muy deteriorada, lo que provocó accidentes entre los integrantes de los grupos de danza que ahí ensayan (recordemos que el salón de danza se demolió para construir la nueva biblioteca, por lo que estos grupos ensayan en el escenario del auditorio). Por este motivo, se colocó en su lugar un recubrimiento de madera, reciclada de la que se utilizó en diciembre para cubrir el kiosco del jardín Constitución. Este recubrimiento sería temporal, en lo que se consiguen recursos para una nueva duela, lo que representará un gasto de alrededor de 60 mil pesos. Acerca de quitar la instalación para teatro, dijo que se trató de "un error" debido a la decisión personal de un funcionario anterior y no debió realizarse. Dijo que "en el transcurso de este año", tanto las piernas como el fondo negro del escenario serán reinstalados como estaban originalmente, sin costo alguno para el erario municipal. Mencionó además, que no solo Autlán volverá a tener su instalación para teatro en su lugar sino que en ese espacio se desarrollará, antes de que termine esta administración municipal, una temporada de teatro.
En resumen, según esta versión el cambio fue un error y se debió a una decisión personal de un solo funcionario.

Édgar López Santana, ex jefe de Arte y Cultura del Ayuntamiento, comentó que decidió desmontar los mencionados elementos para teatro como parte de un proyecto para reactivar la Casa de la Cultura, con la organización de temporadas de actividades diversas en su auditorio, como conciertos y otras. El primer paso de este proyecto sería reacondicionar espacios actualmente subutilizados o en desuso, como baños y camerinos actualmente convertidos en bodegas, cuyo contenido sería trasladado a nuevas bodegas construidas en espacios que actualmente no tienen uso, como el pasillo que se encuentra junto al muro sur del auditorio y que sería previamente techado. Siguiendo este criterio y con base en su experiencia profesional en teatros fue que se modificó el escenario del auditorio, teniendo en cuenta que se trata precisamente de un auditorio y no de un teatro, pues no tiene elementos necesarios para esta actividad, como tramoyas o salidas del escenario a los lados. Sin esto, las piernas y el fondo negro no cumplían plenamente la función para la que estaban destinadas y, por el contrario, ocupaban un espacio y no permitían una adecuada iluminación del lugar. Dijo que estos elementos pueden ser vueltos a montar en el escenario en cualquier momento, puesto que se encuentran, completos, guardados en una bodega. Coincidió con Miguel Santana en que la duela estaba ya inutilizable y llegó a causar accidentes, por lo que se cubrió con la madera reciclada del kiosco, de forma temporal. Por otro lado, mencionó que se colocaron luces robóticas y quedó pendiente colocar el proyector de imagen en alto (como el que se encuentra en el Aula Magna del CUCSur), para su uso en conferencias o proyecciones de cualquier tipo.



En fin, si hacemos caso a los dos funcionarios, la instalación para teatro que tenía este auditorio podría estar en su lugar próximamente. Ojalá suceda así y, sobre todo, que podamos ver pronto una mayor coordinación y planeación en el trabajo que se hace en el área de Cultura del Ayuntamiento de Autlán.
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