domingo, 20 de marzo de 2016

Cien Grados Centígrados



En las lecciones básicas de física nos enseñaron que la escala térmica centígrada fue establecida por el sueco Anders Celsius tomando como referencia las temperaturas en que el agua se congela (0 grados) y comienza a hervir (100 grados). El calor de los 100 grados centígrados sirvió al autlense Francisco Enríquez Lizaola para titular su segundo libro, dedicado al albur y los chistes "pelados". Este libro fue presentado anoche en el patio central del Museo Regional, ante unas 50 personas.
Ya sobre las 20:15 hrs. don Daniel Uribe, quien prologó el primer libro de Enríquez Lizaola (Color Grana), presentó al autor mediante la lectura de una semblanza biográfica y comentando sobre el interés que siempre lo ha caracterizado por la cultura popular de Autlán.
Enseguida, don Francisco Enríquez presentó su nuevo libro explicando su proceso de preparación, que incluyó su participación en el Diplomado en Albures Finos impartido en el Instituto de Estudios Tepiteños por el cronista de esa demarcación chilanga (queda pendiente un gentilicio más formal para cuando exista) Alfonso Hernández y la conocida como reina de los albures, Lourdes Ruiz Baltasar, y avalado por el Instituto Nacional de Bellas Artes. En el mencionado instituto fue sancionado y revisado este nuevo libro antes de pasar a la imprenta.
Después de ensayar algunos albures con el público, que cayeron en la aridez provocada por la sorpresa y la falta de costumbre, don Francisco dio una extensa plática sobre los ingredientes indispensables del chiste mexicano: el sexo y las palabras altisonantes. Estos elementos deben, sin embargo, utilizarse con un sustento y en el momento adecuado, para que no se conviertan en un defecto del chiste. Explicó cómo el libro Picardía Mexicana, de Armando Jiménez, y las reflexiones de algunos filósofos acerca de la risa, han sido sus motivaciones principales para publicar Cien Grados Centígrados que, aclaró, debe leerse con "el lente de la cultura popular".
El autor terminó su presentación, desde luego, contando algunos de los chistes que aparecen en el libro, que fueron aplaudidos ampliamente (ahora sí), por los asistentes, que le expresaron después algunas felicitaciones por su nuevo trabajo.
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