viernes, 22 de febrero de 2013

Lexicón autlense 2: Vale

Unos vales comprando pitayas en el portal.


"Vale" es un sustantivo impersonal de amplio uso en Autlán para referirse a alguien de quien no se conoce o no se quiere usar el nombre. Puede usarse en una conversación para mencionar a un tercero ("El vale que me vendió los boletos") o se le puede decir directamente a la persona aludida ("Oye, vale"). Se usa siempre de manera amistosa y respetuosa; cuando se pretende hacer una referencia peyorativa de alguien se usan otros sustantivos. Es el equivalente en Autlán y la región de términos como el che argentino, el hermano colombiano o el dude estadounidense, entre otros ejemplos.
No se sabe con certeza desde cuándo se usa la palabra vale en Autlán, pero aún las generaciones más antiguas de autlenses que aún viven ya la usaban en su juventud, por lo que su antigüedad es de, cuando menos, un siglo. Por su significado, es muy probable que se trate de una contracción de la palabra valedor que, según el diccionario de la Real Academia Española de la lengua, es alguien que vale o ampara. En el Distrito Federal todavía se usa completa la palabra valedor, aunque cada vez menos, para nombrar a una persona que le da valor o ayuda a otra de manera desinteresada. En el uso que se le da en la capital, esta palabra trasciende el significado de la amistad.
El periodista Tomás Mojarro en su libro ¡Mis valedores! Al poder popular, nos dice esto sobre el significado de valedor:

"...un hermano que auxilia al hermano es muy bella acción, pero no es un mérito mayor porque es hermano de sangre. Un amigo que auxilia a un amigo, no fueran amigos si no lo auxilia. Pero un desconocido que tiende la mano al que en ese momento está desvalido y que se va después de ayudarlo, ¿ése qué es? Es un valedor, porque al que en ese momento quedó sin valía, sin valor, atrapado en una circunstancia dificultosa, alguien le tiende la mano y le restablece su valía."

En la poesía española del siglo XVIII era común el uso de la palabra valedor y en el habla cotidiana también se utilizaban términos derivados, como valido, refiriéndose a los cortesanos que vivían a la sombra o valor del rey u otro noble de importancia. Si es cierta la aseveración de que vale es una contracción de valedor, entonces podemos decir que se trata de una verdadera antigüedad lingüística en el habla popular de la región.
Antes, en Autlán únicamente los hombres se trataban de vale, aunque ahora es cada vez más común que las mujeres también lo hagan. Incluso hay una curiosa variante, valecito, usada para reprender o reprochar a otro ("Ah, valecito"). Últimamente, el sustantivo vale está siendo sustituido por palabras similares pero con más difusión mediática, como wey bato, incluso por la inglesa dude. Como vale se usa generalmente en las clases más populares, resulta de más categoría para algunos decirse wey. Sintámonos orgullosos y preservemos nuestra reliquia lingüística de la mejor manera que existe: usándola.
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