sábado, 16 de febrero de 2013

Juan Valdivia



En su último libro, Calles y barrios de Autlán, don Ernesto Medina Lima nos dice que la calle de Juan Valdivia, en el sureste de Autlán, lleva ese nombre por lo  menos desde los años 30 del siglo XX, cuando era callejón. Al principio era una calle casi despoblada, ubicada afuera de la mancha urbana, situación que por supuesto ya cambió. Tiene además la particularidad de que es un nombre compartido en realidad por tres calles distintas, dos de ellas, paralelas, ubicadas cerca de la unidad deportiva Revolución y la otra en la continuación de la calle de Felipe Uribe.
Desde entonces, a esta calle se le ha conocido solamente como Juan Valdivia. Incluso la nomenclatura que se ha usado desde siempre ha tenido solamente ese nombre, que corresponde al de un personaje de leyenda de la primera fase de la guerra de Independencia de México. Este personaje, apodado "la cureña humana", solamente sobrevive en la tradición oral de una región de Zacatecas y en un escrito que nos dejó el historiador Alejandro Villaseñor y Villaseñor en el libro Biografías de los héroes y caudillos de la Independencia, donde nos relata que un grupo de insurgentes, regresando del norte después de la aprehensión de Hidalgo, se disponía a tomar la hacienda de San Eustaquio, en el actual estado de Zacatecas. Ellos habían capturado previamente un cañón, que no podían disparar por tener quebrada la cureña (la base del cañón, que servía para apuntarlo). Según la leyenda, Juan Valdivia se ofreció a colocar su cuerpo como cureña, padeciendo graves heridas pero permitiendo la toma de la hacienda. Sería entonces un personaje como el Pípila, valiente y comprometido hasta la muerte con la causa independentista pero con la certeza de su existencia perdida en la historia.
Volviendo a la calle autlense, en el año 2011 el Ayuntamiento renovó los letreros con los nombres de las calles en casi todo el pueblo. En ese tiempo se colocaron unas placas en color azul con letras blancas, que incluyen el escudo de Autlán, el código postal, el nombre del cuartel, de la colonia en su caso y, por supuesto, de la calle. Como dato adicional, en muchas de las placas se escribe el nombre completo del personaje a quien se dedica la calle. Por ejemplo, en lugar de Xavier Mina, en las placas de esta calle dice Francisco Xavier Mina Larrea.


En el caso de Juan Valdivia, estas placas también llevan un nombre completo, con dos nombres y dos apellidos: Juan Gualberto Valdivia Cornejo. Me puse a buscar este nombre en Internet y encontré la biografía de un sacerdote peruano, de Arequipa, que participó en los movimientos políticos y militares de los primeros años de vida independiente de su país. Además, fue censurado por criticar en un texto el celibato sacerdotal, en pleno siglo XIX.
¿Será que los autlenses de principios del siglo XX quisieron dedicar una calle a un oscuro personaje peruano o a un legendario héroe independentista mexicano? Si nos atenemos a la nomenclatura urbana no habría lugar a ninguna duda, pero es que estas nuevas placas no han estado libres de errores: a una de las de la avenida Carlos Santana le pusieron el nombre del guitarrista autlense que primero encontraron en Internet, Carlos A. Santana Alves, que cualquiera sabe que es incorrecto, además de que a la placa correspondiente a la privada de La Xóchitl, cuyo nombre procede de una antigua pulquería ubicada por las calles de Corregidora y Vicente Guerrero y que poco a poco fue trascendiendo a todo el barrio, le colocaron el nombre de la actual política hidalguense Xóchitl Gálvez Ruiz. ¿Será el nombre de Juan Gualberto Valdivia Cornejo una pifia más o el verdadero nombre de la calle de Juan Valdivia?
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