lunes, 26 de julio de 2010

José María Casillas Aguirre



Nació en 1859 en Capilla de Guadalupe, Jalisco, hijo de Simón Casillas y Clementina Aguirre. En edad temprana quedó en la orfandad, tomándolo bajo su tutela sus hermanas Lina y Magdalena.
En 1877 cursó filosofía, moral y religión con mención honorífica en el Seminario Conciliar de Guadalajara pero, sintiendo vocación por la medicina hizo, con grandes sacrificios económicos, los estudios en la Universidad de Guadalajara, donde obtuvo el título de médico, cirujano y partero.
Contrajo matrimonio con la maestra normalista Sabina Gómez, estableciéndose en Chalchihuites, Zacatecas, zona minera donde vivió algunos años y nacieron varios de sus hijos. Después, a petición de su hermanas Lina y Magdalena, quienes vivían en Autlán, el doctor Casillas y su familia cambiaron su residencia para acá en el año 1905. Pronto se ganó el respeto y cariño de todos los vecinos, fincando también merecido prestigio como médico.
Postulado por el Partido Católico Nacional, fue diputado a la legislatura local en los años 1912 y 1913, presentando por lo menos tres importantes iniciativas de interés público y fue un fuerte apoyo para que los vecinos de la comisaría de El Grullo lograran elevarla a la categoría de municipio.
Cumplida su encomienda en la Cámara regresó a Autlán donde, además del ejercicio de su profesión y sus actividades literarias, cumplió destacada labor cívica, siendo presidente en varias ocasiones de la Junta Patriótica, que organizaba año con año los festejos del 5 de mayo y 16 de septiembre; y también presidente del Comité Organizador del Primer Centenario de la Consumación de la Independencia de México en el año 1921, que con gran fasto se celebró aquí el mes de septiembre. Ese aniversario lo celebró también por su propia cuenta, proporcionando desayuno gratuitamente en su propio hogar durante una semana, a más de 300 niños pobres.
Del año de 1924 a 1930 fue jefe de los servicios de salubridad en Colima, cargo que desempeñó con excelencia. En 1930 regresó con su familia a Autlán, donde realizó su vida activa como siempre, tanto en el ejercicio de la medicina como en actividades cívicas y sociales, siendo munícipe del Ayuntamiento en varias ocasiones y afiliándose a la Sociedad Mutualista de Empleados, Obreros y Artesanos. Compuso el himno a la Sociedad con música y letra, mismo que fue estrenado en la celebración del 22º aniversario de su fundación.
En el correr de los años desarrolló valiosos trabajos de investigación histórica y científica y publicó, entre otros: Estudio histórico sobre Valle de Guadalupe, Estudio histórico, ortográfico y etimológico de Autlán, un Estudio de la propiedad deletérea del fósforo blanco, que fue la base para su iniciativa al Congreso del Estado en la que pedía que se prohibiera su uso en la fabricación de cerillos; y una Antología de poetas autlenses, además de numerosos trabajos periodísticos y sus excelentes creaciones poéticas que reunió en dos álbumes que, inéditos, guardan sus nietos Casillas Díaz. Ello sin descuidar su profesión médica, que desempeñó como un apostolado.
A pie se le veía por las calles de Autlán hasta poco antes de su fallecimiento, atendiendo consultas de su numerosa clientela, sencillas o complicadas curaciones y partos; en el día, en la noche, bajo el sol o bajo la lluvia. No tenía tarifa alguna de honorarios. Cobraba de 50 centavos a 1 peso la consulta, pero a los pobres no les cobraba. Si insistían en pagar les recibía lo que podían darle y, si no podían comprar la medicina, él se las regalaba.
Su fallecimiento, ocurrido en Autlán el 26 de julio de 1944, fue hondamente sentido por el pueblo. Sus frestos fueron acompañados a su última morada en el cementerio de Los Dolores por numerosas personas, entre ellas un importante contingente de la Sociedad Mutualista de Empleados, Obreros y Artesanos. Quien pronunció la oración póstuma la concluyó diciendo: "¡Oh, paladín del ideal! ¡De la noble causa mutualista! ¡Tú pasarás a la posteridad como un ejemplo sublime de virtud! ¡Descansa en paz!"
Una calle de la colonia Bancaria, en Autlán, lleva su nombre.
Tomado del libro "Ciudadanos Distinguidos de Autlán", coordinado por la ESP Bertha Alicia Gutiérrez Lugo
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