martes, 18 de febrero de 2014

Inauguración de la VII Semana Cultural Taurina



Esta noche en el centro cultural José Atanasio Monroy se inauguraron las actividades de la VII Semana Cultural Taurina, organizada por el Círculo Taurino Autlán de la Grana, ante la presencia de unas 60 personas.
En punto de las 20:15 hrs., en el vestíbulo del centro cultural, el señor Andrés Pérez, presidente del Círculo, y el maestro Alfredo Castañeda, secretario académico del CUCSur, inauguraron una exposición fotográfica del autlense José Amador Pelayo Leal, con tema taurino. Esta exposición, conformada por 34 placas montadas sobre mamparas que ocupan más o menos la mitad del espacio del vestíbulo, es el resultado del recorrido del autor por varias plazas del país, en las que ha logrado imágenes que muestran los detalles y algunos de los momentos más significativos de una corrida de toros. Colocadas en el orden normal de una corrida (la preparación del torero, el paseíllo, los diferentes tercios), las fotos son de una gran calidad técnica y belleza.


Después de dar un recorrido por la exposición, guiado por el autor, comenzó la conferencia “La importancia del toro bravo mexicano durante la época de oro y el actual deterioro de nuestra cabaña brava”, dictada por el aficionado práctico David Hernández. En ella, Hernández dio un breve esbozo de la historia de las ganaderías de lidia en México, desde los primeros ejemplares traídos en 1527 por órdenes de Hernán Cortés, y la conformación de la primera ganadería registrada, la de Atenco.
La relación histórica siguió con el inicio de una selección genética de esta clase de ganado, cuando a finales del siglo XIX se empezó a destinar a los animales más bravos para dedicarlos a la reproducción con fines de espectáculo. Con esto y la importación de algunos ejemplares españoles a principios del siglo XX, comenzaría la generación de una casta mexicana de toros de lidia. "En México hay el trabajo genético más importante del siglo XX", mencionó el conferencista.
Sin embargo, Hernández lamentó también que, por la exigencia de los toreros actuales, y de algunas décadas atrás, al toro mexicano se le ha ido bajando la bravura, con la intención de hacerlo más cómodo y fácil de torear. Esta decadencia, cuyo inicio marca en la época de Manolo Martínez y que también incluye prácticas como el despunte de cuernos, ha llevado a que en la actualidad se viva una "fiesta de animales descastados".
La conferencia terminó con una animada sesión de preguntas y respuestas, en la que abundaron los cuestionamientos sobre cómo detectar los fraudes en la manipulación de los toros para una corrida o qué hacer como aficionados para enfrentar las malas prácticas de los empresarios y toreros.


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