domingo, 22 de julio de 2012

La Casa Universitaria


Aspecto de la fachada de la Casa Universitaria Antonio Alatorre Chávez


Por muchos años, desde la desaparición del teatro Mutualista a finales de los años 60, en Autlán no hubo un espacio adecuado para la difusión del arte y la cultura. Los promotores que trabajaron durante los años 70 y 80 cuentan que tenían que recurrir a lugares como auditorios de escuelas, iglesias, locales particulares o espacios al aire libre para organizar toda clase de actividades artísticas, lo que en muchos casos resultaba incómodo para los artistas, para el público y hasta para los organizadores.
Esta situación comenzó a cambiar en 1996, cuando la Universidad de Guadalajara adquirió el edificio conocido como Pensión Corona, ubicado sobre la avenida Hidalgo, con la intención de remodelarlo y convertirlo en un centro cultural donde se pudieran realizar las actividades de extensión y difusión del Centro Universitario de la Costa Sur, creado en 1994. Así nació la Casa Universitaria, a la que en 2002 se le impondría el nombre del filólogo autlense Antonio Alatorre Chávez y que en sus primeros años de vida fue referente en la actividad cultural de Autlán.
Esta Casa Universitaria fue sede de la exposición de pinturas seleccionadas del premio Atanasio Monroy desde su creación (ahí expusieron Carlos Larracilla, Juan Kraeppelin, Eduardo Mejorada y otros pintores consagrados), recibió conciertos de artistas como Huehuecuicatl y Luis Ku (ambos tuvieron su debut autlense en este lugar), presentaciones de libros como El brujo de Autlán, de Antonio Alatorre, con la presencia del autor, la semana cultural del Grupo Cultural Autlense, conferencias de muchos temas (hasta de arqueoastronomía)… Esto, aparte del servicio de librería que hubo durante dos épocas distintas, donde se encontraban libros de las mejores editoriales del país y de ser la sede del laboratorio de Alimentos y Bebidas de la carrera de Turismo del CUCSur.

Interior de la Casa desde el ojo de la cerradura de la puerta principal.


Desafortunadamente la Casa fue siendo apartada paulatinamente de los presupuestos de la Universidad. Aparte de que su remodelación nunca se concluyó por completo (no se impermeabilizó adecuadamente el techo), por muchos años no se le hizo un adecuado trabajo de mantenimiento preventivo ni correctivo, lo que la fue deteriorando al grado de quedar en el estado en que la podemos ver ahora. Según dictamen emitido por la dirección de Obras Públicas del Ayuntamiento de Autlán, debido a un leve terremoto que ocurrió el 21 de enero de este año la Casa Universitaria se considera “inhabitable”, debido a la presencia de “fracturas importantes en muros de adobe y en arcos del pasillo principal”. Hoy está cerrada al público hasta que se concluyan los trabajos de reparación que, dicho sea de paso, no se están realizando. Mientras, los autlenses la vamos haciendo invisible a fuerza de pasar por ahí todos los días a toda prisa.
La Universidad debe gestionar cuanto antes la rehabilitación de la Casa Universitaria Antonio Alatorre. Es una deuda que tiene con Autlán.


Publicado originalmente en Letra Fría el 15 de julio de 2012.
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