lunes, 15 de junio de 2009

Sobre la anulación razonada del voto


Desde los primeros días del pasado mes de mayo los autlenses, y los jaliscienses en general, nos hemos visto invadidos por grandes cantidades de propaganda de las distintas planillas que buscan alguno de los puestos de elección popular con miras a las elecciones de este 5 de julio. Los medios por los que nos llega esta propaganda son muy variados: anuncios en los periódicos, radio y TV, volantes impresos, perifoneos y hasta visitas domiciliarias de los mismos candidatos.
Sin embargo, la gran mayoría de esta propaganda carece de propuestas concretas sobre la línea de trabajo que seguiría el candidato en caso de ganar, limitándose algunos grupos a hacer las famosas campañas negativas, donde se busca desprestigiar a los contrincantes, mientras que otros acuden a frases y slogans machacones que solo persiguen la fijación en la mente de los votantes del nombre del partido o del candidato.
Ante esta perspectiva, recomiendo a los autlenses que hagan lo posible por informarse acerca de las propuestas concretas que para resolver algún problema en particular hagan los diferentes candidatos y en base a ello razonen a favor de quién emitirán su voto o, por el contrario, si preferirán anularlo.
Con respecto a la anulación del voto, en los últimos días hemos escuchado opiniones de políticos de tiempo completo como Santiago Creel o Carlos Orozco Santillán en el sentido de que es un acto anticívico o un lamentable retroceso en el proceso democrático del país. Y así los demás políticos: no hay uno solo que no condene la idea de la anulación del voto, yendo sus opiniones desde que se trata de un “compló” de las grandes televisoras hacia el IFE con el fin de castigarlo por la limitación de la propaganda de los partidos por TV hasta el chantaje emocional, diciendo que sería desperdiciar un derecho que costó mucha sangre y sufrimiento de generaciones anteriores de mexicanos.
Para mí, la anulación del voto tiene el mismo valor que la emisión del voto a favor de algún candidato: es la manifestación legítima de la opinión del pueblo (la esencia de la democracia), solo que en el sentido de que absolutamente ninguna de las propuestas nos convence y no queremos cometer la irresponsabilidad de dar nuestro voto a una propuesta que no nos parece completamente viable o a un político chapulinero que solo busca asegurar un ingreso por los próximos tres años. ¿O qué cree usted que haría sufrir más a Madero: anular el voto o mandar al Congreso a alguien de dudosa capacidad o que sólo trabajará por los intereses de su partido? ¿Cuál sufragio es más efectivo: el que manifiesta plenamente mi opinión o el que se emite por el menos malo de los candidatos?
En resumen, autlenses, hagan un estudio crítico de las propuestas que les presenten los candidatos y denle su voto a la que mejor les parezca, aunque sin perder de vista la posibilidad de anular su voto. Un porcentaje alto de anulación de votos, aunque no tenga consecuencias jurídicas, sería un fuerte llamado de atención de la ciudadanía hacia la clase política, que actualmente se nota muy alejada de la realidad que vive el pueblo de México.
¿Votar por el menos malo? ¿Votar por votar? No tiene sentido.
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