martes, 2 de junio de 2009

Marcelino García Barragán


Nació el 2 de junio de 1895 en Pueblo Nuevo (hoy Cuautitlán de García Barragán), hijo de Luis García Zamora y Virginia Barragán Plascencia.

Siendo apenas un niño su padre falleció y tuvo que emigrar a Autlán; donde vivió con grandes limitaciones económicas, aplicando todo su empeño y voluntad, cursó la instrucción primaria en la escuela de la maestra María Mares.

En 1913, reavivada la Revolución Mexicana por el asesinato del presidente Francisco I. Madero, Marcelino se afilió en este trascendental movimiento en el pueblo de Tlajomulco s través de las fuerzas villistas como parte de la brigada del general Maclovio Herrera, en la que fue dado de alta con el grado de subteniente y participó en varias acciones de armas.

El general Paulino Navarro, a quien conoció en el norte del país, lo envió al Colegio Militar donde fue alumno brillante.

Ocurrida la escisión entre las fuerzas villistas y constitucionalistas, el 15 de mayo de 1915 se incorpota a éstas aún con el grado de subteniente, asciende al grado inmediato cuatro meses después, participa en otras acciones de armas más y en las campañas del yaqui, con lo que logra el grado de capitán segundo de infantería en agosto de 1917 por acuerdo de Venustiano Carranza, poco tiempo después obtiene las barras de capitán primero.

Apoyó el plan de Agua Prieta. Fue ascendido a mayor en 1920. Ingresó como alumno al Heroico Colegio Militar a los 25 años. Tres años pasó en esta institución y al término de sus estudios se le destinó al 16º Batallón de línea acantonado en el estado de Chiapas.

En 1924 fue ascendido a teniente coronel de infantería, en 1926 a coronel. En comisiones del gobierno de México estuvo en Brasil, Estados Unidos y otros países.

Por méritos propios fue ascendido y, con el grado de coronel, estuvo en el sur de Jalisco durante la campaña cristera, quedando como jefe del sector militar con sede en Sayula durante varios años.

Al convertirse el Partido Nacional Revolucionario en Partido de la Revolución Mexicana, se apobó que el Ejército y la Armada tuviesen participación activa como sector militar del país. Al general brigadier Marcelino García Barragán le tocó representar a la 15ª zona militar, así empezó a participar en la política nacional.

En 1941 el presidente Manuel Ávila Camacho lo nombra director del Colegio Militar, cargo que asume el 6 de enero. Estando activo en la política, es nominado precandidato al gobierno de Jalisco, por lo que se separó de su encomienda en menos de dos años, para realizar su campaña electoral y tomar posesión de la gubernatura el 1 de marzo de 1943.

Durante su mandato, en lo que toca a esta región, se realizaron importantes obras, entre ellas la ampliación a dos carriles de la carretera de Autlán a La Resolana (Casimiro Castillo), que antes era un camino angosto y muy peligroso, realizó además trabajo de restauración y mantenimiento de las carreteras de La Resolana y Barra de Navidad.

Consideró a la educación dentro de su más alta preocupación, inició la dignificación del magisterio estimulando el esfuerzo de los verdaderos educadores, sumó el esfuerzo del Estado con el de la Secretaría de Educación Pública para dotar de escuelas al mayor número posible de alumnos, prueba fiel de ese interés fue la construcción de los centros escolares Chapultepec en Autlán, Manuel Ávila Camacho en El Grullo, el de La Resolana, el de Cihuatlán, entre otros.

El centro escolar Chapultepec denota la concepción arquitectónica del H. Colegio Militar de Popotla. En el pórtico están inscritas dos frases: "Aquí se aprende a servir a la patria y a la humanidad" y "Debes instruirte para servir a tus semejantes, no para explotarlos". En el vestíbulo se aprecian los murales del connotado pintor José Atanasio Monroy. Es conveniente también señalar que el general Marcelino García Barragán propició la preparación normalista del primer grupo de maestras de esta escuela y ofreció su biblioteca personal para consultas.

El 17 de febrero de 1947, once días antes de que terminara su mandato, fue obligado a dimitir por el Congreso del Estado, al negarse a publicar un decreto por medio del cual se ampliaba el periodo de gobierno de Jalisco de 4 a 6 años.

Antes de terminar su mandato gubernamental ascendió a general de brigada y con ese grado se reincorporó al ejército, siendo adscrito a la Dirección General de Personal de la 21 zona militar hasta que, en el gobierno de Adolfo López Mateos, fue comandante de la zona militar de Querétaro y posteriormente del Estado de México. Al ocupar la presidencia de la República el lic. Gustavo Díaz Ordaz le encomendó la cartera de la Defensa Nacional, como tal, le tocó vivir los deplorables sucesos de 1968.

De su matrimonio con la señorita María Montañez Corral nacieron sus hijos Virginia, Luis, Humberto, María, Yolanda y Óscar.

Murió el 3 de septiembre de 1979 en Guadalajara. Por su voluntad expresa fue sepultado en Autlán en la tumba de su madre en el panteón de Los Dolores. Posteriormente, por acuerdo del Congreso del Estado, fueron exhumados sus restos el 30 de noviembre de 1989 y trasladados a Guadalajara para ser depositados en la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres.

La gran explanada frente al Centro Escolar Chapultepec (Plaza Cívica), alberga una estatua del general y en ella se le rinde homenaje los días 2 de junio y 3 de septiembre de cada año, conmemorando las fechas de su llegada y salida de este mundo.

En Autlán, una colonia y dos escuelas primarias llevan su nombre.


Tomado del libro "Ciudadanos Distinguidos de Autlán", coordinado por la ESP Bertha Alicia Gutiérrez Lugo
Publicar un comentario