jueves, 29 de diciembre de 2016

Ocho momentos de la cultura de Autlán en 2016. Parte 1

Portada del primer disco de la Banda Autlán.

Llega la última semana del año, con un ritmo mucho más lento que las 51 anteriores, ese que invita a la reflexión sobre los días pasados y a hacer un corte de caja del ciclo anual que ya está terminando. Acerca de la vida cultural de Autlán, elegimos ocho momentos como los más sobresalientes de este annus horribilis, de los que hoy presentamos los primeros cuatro:

1.- El primer disco de la Banda Autlán: Aunque se trata de una agrupación que ya rebasa los 150 años de edad, la Banda Autlán apenas en febrero de este año publicó su primer álbum. Grabado en su mayor parte durante su presentación en el programa cultural del Carnaval 2015, el disco consta de catorce de las piezas más emblemáticas de la banda, la mayoría pasodobles, producidos por el profesor Carlos Guadalupe Morán.

2.- Publicación de libros sobre historia y cultura de Autlán: En 2016 se publicaron y/o presentaron más libros sobre historia y cultura de Autlán que en ninguno de los años recientes (y no tan recientes): el 23 de febrero el recién nombrado cronista de El Grullo, ingeniero Ignacio Gómez Zepeda, presentó en el Museo Regional el tercer tomo de su Autlán de la Grana al Manganeso; en marzo la joven Clara Cobián presentó en el mismo recinto su primer libro, Autlán. Historia ilustrada para niños; en mayo, siempre en el Museo, Guillermo Tovar presentó Habrase visto…, una selección de textos publicados en el blog CulturAutlán y el señor Gabriel Lima Velásquez hizo lo propio con El tigre nunca pierde sus manchas, una historia de la escabrosa política local durante el cacicazgo del general García Barragán; en junio el señor Juan Rubio Martínez presentó el libro Microhistorias de Autlán, Jalisco. Su mineral y su caña de azúcar; y en julio el doctor Hirineo Martínez Barragán presentó, ahora en la biblioteca Antonio Alatorre del CUCSur, su libro La tierra no se vende, o ¿sí?, un estudio, desde la geografía, de la historia de la posesión de la tierra en el valle de Autlán. Un total de seis libros, con novedades en la información aportada o en el punto de vista desde el que ésta se aborda.

3.- El cartel de la corrida del martes de Carnaval: Un cartel de figuras, con el peruano Andrés Roca Rey, el español Enrique Ponce y el mexicano Joselito Adame, triunfador de la tarde, sirvió para cerrar el Carnaval de este año. Cartel que, a decir de algunos conocedores, fue digno de cualquier plaza de primera categoría en México o en España.

4.- Destrucción de la primera sede de la Escuela de Artes: Aún con el valor histórico que le daba su edad de más de un siglo y su calidad de sede de la primera Escuela de Artes y de ser la penúltima casa que habitó el pintor Atanasio Monroy y con la (ineficaz) protección del Reglamento del Centro Histórico, en el último fin de semana de abril fue demolida la casa que ocupaba la esquina sureste del cruce de las calles de Guadalupe Victoria y Santos Degollado, para instalar ahí un estacionamiento. Esta demolición no es sino un símbolo de la constante destrucción de las fincas patrimonio cultural del pueblo, víctimas de la falta de visión de sus dueños y de la apatía de las autoridades y los vecinos autlenses. La acumulación de estos vicios tiene a Autlán como un pueblo sin atractivo estético, con la mayor y mejor parte de su patrimonio arquitectónico ya perdido.
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