domingo, 11 de mayo de 2014

Don Rubén Villaseñor


Algo de lo que más enorgullece a los autlenses, tanto a los que habitamos todavía el pueblo como a los que han tenido que emigrar, es la historia de nuestro terruño. No hay Carnaval o víspera de éste que no se hagan revistas, suplementos o cualquier otro tipo de publicación con las consabidas fotos de las reinas del Carnaval, de las corridas en la plaza de petates, de las manolas de los años 1920, etc.
Y esto es solamente un ejemplo, Autlán es además el único pueblo de la región que trata de celebrar su fundación (aunque no se tenga certeza de que hubo tal fundación) con algo más que fiesta: el año pasado, con motivo de los festejos de los 470 años de la fundación de Autlán se celebró un coloquio de historiadores y fueron reeditaron algunos libros, entre ellos el excepcional Autlán de don Rubén Villaseñor Bordes.
Lo poco o mucho que los autlenses sabemos de nuestra historia lo debemos casi todo a don Rubén, de quien este sábado 10 de mayo fue el 14 aniversario luctuoso. Nacido en Autlán y educado en Guadalajara en el colegio de los salesianos, se tituló de médico en la UNAM en 1939, con una tesis sobre las condiciones sanitarias de Unión de Tula. Aún estudiaba en la Universidad cuando comenzó su trabajo de investigación histórica, revisando distintos archivos.
En las siguientes décadas combinó el ejercicio de la medicina con una detallada investigación de la historia de Autlán y otros lugares de Jalisco y Colima consultando, entre otros, el Archivo General de la Nación, el Archivo General de Indias en Sevilla, el Archivo Histórico de Jalisco y los archivos parroquiales y municipales de Autlán. De este trabajo surgieron obras que dan un panorama amplio del desarrollo histórico de la región, trabajo que nunca antes se había hecho y del que otros cronistas (y “público en general”) han abrevado.
Toda la obra de don Rubén referente a Autlán, que abarca desde la época prehispánica hasta entrado el siglo XX, fue recopilada en el tomo que lleva ese título y publicada en 1988 por la Unidad Editorial del gobierno de Jalisco. Después de muchos años de haberse agotado, en este año el Ayuntamiento de Autlán publicó una reedición de este libro, por lo que ya es muy fácil conseguirlo.
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