domingo, 13 de septiembre de 2009

Homenaje a los niños héroes


Hoy por la mañana en la Plaza Cívica se llevó a cabo el homenaje que se hace cada año a los niños héroes. En él participaron prácticamente los mismos personajes que en el homenaje a Marcelino García Barragán de 10 días antes (los regidores, la junta patriótica, contingentes escolares y la escolta y banda de guerra de Seguridad Pública) y el programa fue muy similar: honores a la bandera, la interpretación de algunas piezas por la banda Autlán y un discurso oficial. Sólo hubo dos agregados: la participación de alumnas de la primaria Chapultepec recitando, una, una poesía a los niños héroes y la otra un texto sobre la intervención norteamericana.
Sobre este homenaje, me parece que es el más cursi y menos justo de cuantos componen la liturgia cívica mexicana. En él se le coloca la etiqueta de héroes (probablemente merecida, al defender su posición sin estar obligados a ello) a seis cadetes del Colegio Militar que, por estar muy cerca de la edad de 20 años, ya no podrían considerarse niños. Pero lo cursi no radica ahí, sino en la forma que se le da al recuerdo de su sacrificio, llenando con figuras poéticas lo que bien podría decirse de manera más sobria y repitiendo los mitos que existen alrededor de este capítulo de nuestra historia (al parecer lo del cadete que se lanzó al vacío envuelto en una bandera no ocurrió en ese lugar ni en ese momento ni con ese personaje ni fue ningún suicidio; ver la revista "Relatos e historias en México" no. 13). La repetición entre nuestros niños de estos mitos impide una revisión y comprensión clara de nuestra historia, colocándonos otra vez en la posición de víctimas inocentes sin estudiar el contexto en que se dio no solo la batalla de Chapultepec sino toda la intervención norteamericana. Este estudio podría ayudarnos a entender por qué ocurrió aquéllo y si en este momento existen las condiciones para que pase algo similar (¿o ya está ocurriendo?). Lo injusto del homenaje es que se limite a 6 de los alrededor de 1,200 defensores del Castillo de Chapultepec.
En otro orden de ideas, hoy hace un año que se impuso el nombre de Ernesto Medina Lima a una calle del centro de Autlán y, como lo anticipamos aquí, ese nombre aún no lo ha utilizado nadie. Todas las fincas que están sobre esa calle tienen su domicilio oficial en alguno de los portales y cuando se utiliza la calle como explanada se le nombra "Plaza Constitución", como viene escrito en el programa de estas fiestas patrias.
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