jueves, 25 de septiembre de 2008

El Altar a la Patria. Su significado.


La escena posterior central del Altar a la Patria es un cuadro al óleo titulado "La fundación de Tenochtitlan" pintado por Jesús Enrique Helguera Espinoza, prestigiado pintor nacido en Chihuahua el 28 de mayo de 1910. Murió el 5 de diciembre de 1971.

La leyenda de la fundación de Tenochtitlan es narrada por varios códices y manuscritos posteriores a la conquista, entre ellos está la llamada Tira de la Peregrinación o Códice Boturini, que narra que siglos atrás -quizá el año 1111 de nuestra era- la tribu azteca inició un largo peregrinar desde Aztlán, su mitológico lugar de origen.

Por recomendación de su dios tutelar y tribal, Huitzilopochtli (cuyo nombre significa colibrí zurdo), los aztecas peregrinaron buscando el lugar que su dios les había indicado, un sitio en medio de un lago donde encontrarían una águila parada en un nopal que crecía sobre un peñasco y sostenía con una garra y con su pico a una serpiente devorándola.

Largo fue el peregrinar de los aztecas. De todos los sitios eran expulsados por impetuosos y violentos, hasta que finalmente según la tradición, en el año 1325 encontraron la señal prometida, cumpliendo el encargo de su dios, se detuvieron y fundaron ahí su ciudad. Huitzilopochtli les había prometido convertirlos, de ser un grupo atlaca-chichimeca o, lo que es lo mismo, recolectores-cazadores (o sea, una tribu bárbara) en el grupo más poderoso de cuantos existían.

Cuando esto ocurrió, que fue en un breve lapso de tiempo, la escena de la fundación de Tenochtitlan sería representada por los aztecas sobre todo en los códices que narraban su origen, considerándola como el símbolo de su superioridad, de su carácter de pueblo guerrero, pero sobre todo con un origen casi divino.

Para un reconocido estudioso de la cultura azteca el símbolo de la fundación de Tenochtitlan puede interpretarse, elemento por elemento, de la siguiente forma: el águila, figura central de nuestro escudo, es un ave cazadora que se identifica siempre con el sol y que idealizaba al pueblo azteca, guerrero por excelencia; la serpiente, símbolo de la cosmogonía azteca de la fertilidad, representa a los pueblos agrícolas que pronto fueron sometidos por los aztecas en su afán expansionista; el nopal representa al árbol cósmico, de acuerdo a la concepción mitológica azteca es un elemento sagrado, precioso, que además de sostener el cielo también conecta a la tierra con el inframundo; el cópil, la piedra sobre la que crece el nopal, representa el corazón de Cópil, enemigo de los aztecas, cuyo corazón fue arrancado y entregado a Tenoch, guía mitológico de los aztecas, quien arrojó el corazón al lago, años después en ese mismo sitio encontrarían la señal dada por su dios y, finalmente, las tunas rojas del nopal no son sino los corazones de los guerreros sacrificados.

Con base en lo anterior, nuestro escudo nacional además de recordar la fundación de la ciudad capital azteca, hoy capital de nuestra patria, representa el trinufo de los aztecas, guerreros por excelencia e identificados con el sol, sobre los pueblos agrícolas que ya habitaban el valle de México a su llegada y que fueron sometidos por aquellos -y que eran representados por la serpiente-, así mismo se repreesenta la costumbre azteca del sacrificio humano de guerreros de otros pueblos, cuyos corazones están representados por las tunas rojas del Escudo Nacional. Con dichos corazones se alimentaba al dios solar y de la guerra que era Huitzilopochtli. Los aztecas se consideraban depositarios del compromiso de sostener el cosmos, permitiendo la existencia del sol y, por ende, de la humanidad entera. El águila, que no es otra cosa que la representación del sol, es el bien, mientras que la serpiente representa la oscuridad, el mal, el inframundo. La lucha constante y diaria entre ellos, con el consabido triunfo del bien sobre el mal permite la vida, el renacer diario, la sucesión del día y la noche.

Ese es el significado del Escudo Nacional que complementa nuestra bandera, vale la pena recordar que el 7 de julio del presente año fue reconocida como la más bonita del mundo de entre 104 banderas de sus respectivos países en una encuesta convocada por el diario español 20 Minutos.

Al pie de la bandera se encuentra una ofrenda floral como tributo de Autlán con los tres colores patrios que significan el verde la esperanza, el blanco la unidad y el rojo la sangre de los héroes; al centro una lámpara votiva como símbolo del agradecimiento eterno a los héroes que nos han legado este incomparable rincón del planeta que llamamos ¡Patria!

Autlán de la Grana, Jalisco, 15 de septiembre de 2008.


Autor: M.H. Rafael Cosío Amaral, presidente de la Junta Patriótica 2008 y cronista de la ciudad.


Este texto fue impreso como volante y distribuido de forma gratuita durante la celebración de la ceremonia del Grito en Autlán.

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