sábado, 16 de noviembre de 2013

Recuerdos del 450 aniversario de Autlán



Por Alicia Simón

A propósito de los festejos por el 470 aniversario de la fundación de Autlán y del auge que se le está dando a la celebración de este acontecimiento, no puedo evitar recordar que fue “apenas” hace 20 años, cuando celebrábamos los 450 años.
Corría el año 1993, cuando celebrábamos el 450 aniversario de nuestra ciudad, en aquél entonces ni el ayuntamiento ni el patronato organizador del carnaval, hicieron nada por celebrar este aniversario, a pesar de la importancia para su historia.
Fuimos jóvenes autlenses (yo, tampiqueña de nacimiento pero autlense de corazón), recién egresados la mayoría, otros todavía estudiantes; quienes invitados por Carlos Pelayo Pelayo,  (arquitecto de profesión e igual que los demás, casi recién egresado), formamos un equipo de trabajo para hacer algo por esta celebración y nos autodenominamos Grupo Viva Autlán.


La idea principal era organizar un desfile de carnaval, con carros alegóricos, comparsas, música, etc.,  y tener como invitadas a todas las reinas de carnaval que habíamos tenido para ese año, 41 según el conteo desde el año 1952 e incluyendo por supuesto, a la que ese año se coronaría como la número 42.
Carlos contaba con la experiencia de ya haber trabajado donde diseñan y arman los carros alegóricos para las Fiestas de Octubre en Guadalajara, por lo que, además de habernos invitado a trabajar en el proyecto, era quién lo lideraba., así, empezamos pues a trabajar buscando patrocinios y el apoyo del ayuntamiento de ese entonces.
Es triste decir que, a pesar de que era para una celebración de nuestro pueblo y para todos, nos topamos con pared en cuanto al apoyo que solicitábamos tanto al ayuntamiento como al patronato del carnaval vigente en ese año… recibimos cerronazos de puertas y negativas para todo el proyecto., aun así, eso no nos desmotivó, seguimos trabajando con recursos que conseguimos de varios patrocinadores como la Coca Cola, Cerveza Superior, Rancho Vergeles, el Dr. Pelayo, etc.
Al paso de los días, el Patronato del Carnaval, finalmente se vio interesado con el tema de las reinas, y nos apoyó con la condición de que estuvieran en la plaza de toros el domingo  de la coronación. Nos pusimos pues, en contacto con las Reinas que había tenido nuestro carnaval; y en total, de 41 reinas que ya teníamos localizadas, 32 nos respondieron afirmativamente a la invitación, las otras 9 no podrían asistir ya que radicaban (o radican aun) en Estados Unidos.
En el grupo que formamos, se trabajó siempre con mucho entusiasmo, todos por igual y sin sentirse uno más que el otro, y siendo jóvenes a quienes les gustaba ir al toro de once, algún recibimiento o a las corridas de toros, este año nos vimos trabajando durante todo el carnaval para sacar adelante el desfile planeado para el Martes de Carnaval.


El primer carro alegórico en salir, fue uno que tenía forma de un gran regalo y medio pastel, saliendo a las calles por la tarde y para anunciar el desfile del Martes de Carnaval. La gente salía a las calles al escuchar la música, los niños recibían los dulces que un arlequín montado en el regalo, regalaba al paso por las calles. Nos uníamos a los desfiles escolares aunque fuera en último lugar, el caso era la promoción. Para iniciar, fue bien recibido y bien visto.
Cuando se llegó el Domingo de Carnaval, nos dimos cita en la Plaza de Toros para la presentación de todas y cada una de las reinas en la coronación, quienes llegaron elegantemente vestidas y acompañadas de su respectivo chambelán.
El público de la plaza de toros, obviamente las recibió con muchos aplausos, fue algo diferente para el día de la Coronación.
Por fin, se llegó el Martes de Carnaval para arrancar el esperado desfile.  Aparte de los carros alegóricos que hicimos, trajimos calandrias de Guadalajara, en donde irían varias de las Reinas que nos acompañaban, quienes llegaron a la casa del Dr. Pelayo, luciendo hermosos y elegantes vestidos, por no decir de sus coronas.
Me remonto a ese día, cuando por fin se llegó la hora y la banda de música del municipio no llegaba; no podíamos empezar el desfile sin la banda; el Dr. Pelayo y Alejandro Pelayo, fueron a averiguar qué era lo que pasaba… y ¿qué? La cuestión era que habían dado la contraorden de no apoyarnos con la banda para poder iniciar el desfile. (Por eso dije antes, triste decir que no contábamos con el apoyo que habíamos solicitado).
Finalmente, llegó la banda, no sé cómo hizo el Dr. Pelayo, pero finalmente, arrancó el desfile. Las calles y el centro de Autlán estaban abarrotados de gente que querían volver a ver a sus Reinas. Los carros alegóricos armados con calidad y el plus que fue la presencia de estas señoras, en toda la extensión de la palabra, que accedieron a ayudarnos, a cambio de nada.
En el recorrido del desfile, se pidió a las Reinas que bajaran de los carros y las calandrias en el centro, para que subieran al palco de la Presidencia Municipal y que la gente las pudiera ver y saludar; también estuvieron en el escenario que estaba montado en el atrio de la Parroquia, y la gente no dejaba de aplaudir. Ver cómo el público las recibió, y les aplaudió…. fue una experiencia realmente increíble.
Todos esos días de trabajo y esfuerzo, nos fueron recompensados con el éxito que tuvo el desfile, a pesar del cansancio, a pesar de todo, a pesar del poco o nulo apoyo.
Por eso ahora, me da mucho gusto que estén celebrando este 470 aniversario de nuestro Autlán. El programa que está preparado con el mini carnaval y la corrida de toros con el Juli (¿ahora sí vendrá?)… en fin.
De verdad que es un gusto saber que ahora sí estuvieron interesados en celebrar el aniversario del pueblo.
¡¡Salud Autlán!!


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