martes, 3 de septiembre de 2013

La Plaza Cívica

Vista de la Plaza Cívica desde el Centro Escolar.

Hoy hace 29 años, el 3 de septiembre de 1984 y dentro de la conmemoración del quinto aniversario luctuoso del general Marcelino García Barragán, se inauguró la Plaza Cívica que lleva el nombre de este militar jalisciense. La ceremonia, según don Ernesto Medina Lima, fue presidida por el gobernador del Estado, Enrique Álvarez del Castillo.
La Plaza Cívica fue construida con recursos del gobierno del Estado y del Ayuntamiento, durante la administración 1983-85, presidida por Rafael Saray. Antiguamente, en el lugar que ocupa la plaza existieron sembradíos, reemplazados después de la construcción del Centro Escolar Chapultepec por un campo de tierra donde se jugaba futbol.

El Centro Escolar en los años 1960. Foto de Concepción Gaviño.

Esta plaza, la más grande de Autlán junto con la Carlos Santana, mide unos 60 metros de frente por 120 de fondo y tiene la característica de estar escasamente arbolada, comparándola con el resto de espacios similares en el municipio. Cuenta con dos grandes ceibas a la entrada, los llamados árboles de la Amistad y de la Historia (las placas con estos nombres ya desaparecieron), y jardineras con plantas bajas de ornato al frente de la plaza, donde se encuentra la estatua del general Barragán, y en sus costados. También tiene dos grandes jardineras más o menos a la mitad, donde están unos bien desarrollados ficus y palmeras. También con ficus y algunas otras especies están resguardados los costados de la plaza.

Vista desde el Centro Cultural José Atanasio Monroy.


Estatua del general.
Niños Héroes y asta.











Cuenta además con un par de monumentos de carácter cívico: la mencionada estatua de Marcelino García Barragán, frente a la cual se encuentra la placa conmemorativa de la inauguración de la plaza, y un conjunto escultórico que representa a los Niños Héroes, ubicado al fondo, frente a la fachada del Centro Escolar. Este conjunto está montado en lo alto de una plataforma elevada que hace las veces de templete para algunos eventos. Aquí, en julio de 1997 se colocó un asta para izar la Bandera monumental que se utiliza en las Fiestas Patrias.
En los costados de la plaza se encuentran una serie de mamparas de ladrillo, forradas de piedra y pintadas en colores claros, que no han servido para otra cosa que como base para graffitti y para cobijar a parejas de novios. De estas mamparas, solamente la primera del costado izquierdo tiene dibujado el glifo de Autlán, aunque ahora está tapado por la pintura que le aplicaron la última vez que le dieron mantenimiento a la plaza.
El resto es espacio abierto, propio para concentraciones de personas que no pueden hacerse en ningún otro lugar. El espacio que queda frente al asta y los Niños Héroes es ligeramente más bajo que el resto de la plaza, por lo que se convierte en una alberca con cada tormenta. Se encuentra todo el conjunto en buenas, aunque no óptimas, condiciones de conservación, sin daños mayores por vandalismo o abandono. Los únicos desperfectos son grietas en el concreto y algunas losas rotas. El arbolado y las jardineras reciben mantenimiento periódico.


El uso más intensivo lo tienen los espacios de estacionamiento que están a los costados y frente a la estatua del general. Todos los días en los horarios pico estos lugares se encuentran ocupados en su totalidad por el personal que trabaja o estudia en el CUCSur, el IMSS o el Centro Escolar. En la plaza se han realizado además conciertos, actividades deportivas, verbenas, actos cívicos (en septiembre de cada año se conmemora al general Barragán y a los Niños Héroes) y en las fechas que marca la ley se iza la bandera monumental.
Es además un espacio recreativo muy importante: por las tardes se reúnen ahí decenas o cientos de personas que van a hacer ejercicio, llevar a sus niños a jugar en los brincolines o simplemente a tomar el fresco.
La Plaza Cívica ha servido también como escenario de algunas leyendas urbanas: durante la serie de rumores que se desataron en los años 1980 sobre el hallazgo periódico de cadáveres en algunos puntos del pueblo, en esta plaza se dijo que se encontraron los restos de una muchacha (nunca se sabía la identidad de los cuerpos ni nadie afirmaba haberlos visto, todo era de oídas). También, las mentes más puras e imaginativas decían haber visto parejitas cogiendo en las ramas de los ficus o hasta ¡debajo de los carros!
Lo que no es ninguna leyenda ni rumor es la represión policiaca que se vive constantemente desde hace un par de décadas: actualmente después de las diez de la noche los policías invitan a retirarse de la plaza a quienes se encuentren en ella, por más que no estén cometiendo algún delito o falta administrativa. Si el interpelado no tiene una facha ortodoxa para las costumbres de la región, la invitación es en un tono más seco. El colmo de esto sucedió en el año 2008, cuando se colocaron postes con cadenas en las entradas de la plaza, para impedir el ingreso después de cierta hora.


En fin, hoy la Plaza Cívica cumplió apenas 29 años, aunque a muchos nos parece que siempre ha estado ahí.


PD. 3 de septiembre de 2014: A principios de este año se realizaron algunos trabajos de mantenimiento en la plaza y se agregaron algunos elementos: Un asta mucho más alta que la primera, colocada en el centro de la plaza, un nuevo monumento a los Niños Héroes, compuesto por un obelisco y un semicírculo de columnas, cada una con una placa con el nombre de uno de los niños (que estorba la vista del monumento original) y una intervención en el monumento del general, al que se le agregó un muro detrás de la estatua.

El nuevo monumento a los Niños Héroes.

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