domingo, 12 de julio de 2009

Arte prehispánico y astronomía


Con el título de "Arte prehispánico y astronomía", el dr. Jesús Galindo Trejo, de la UNAM, dictó una conferencia anoche en la Casa Universitaria Antonio Alatorre, dentro del marco de los festejos del año internacional de la astronomía que realiza la UdeG. El evento comenzó aproximadamente a las 20:15 hrs. ante unos 50 asistentes.

La conferencia del dr. Galindo, después de un breve preámbulo donde criticó el uso irracional de la iluminación nocturna en las grandes ciudades, lo que dificulta la observación del cielo, consistió en la explicación de la forma en que las grandes culturas mesoamericanas concebían los diferentes fenómenos astronómicos (eclipses, cometas, constelaciones, los ciclos de los astros y hasta la explosión de una supernova) y cómo dejaron plasmados en sus manifestaciones artísticas algunos de estos fenómenos que presenciaron. La conferencia fluýó revisando cada uno de los fenómenos astronómicos mencionados, donde el doctor Galindo mostraba fotografías de ejemplos de arte prehispánico donde se aprecia la referencia a cada uno de ellos: el "sol comido" de los mayas y mexicas o el "sol muerto" de los mixtecas para representar los eclipses de sol, la imagen comparada de un mural de Bonampak con un mapa estelar donde se puede ver claramente la representación de las algunas constelaciones (mencionó que incluso se puede determinar con exactitud la fecha que se representó en el mural estudiando la posición de las estrellas), las "estrellas humeantes" con que se representaba a los cometas y lo que al parecer fue lo más importante para la mayoría de las culturas del mundo: el sol. Se nos mostraron diferentes representaciones del astro rey en las culturas mesoamericanas, desde el dios bizco Kin de los mayas hasta el dios Tonatiuh de los mexicas, pasando por el mero disco solar de algunos códices y representaciones más sutiles, como los rayos solares representados en el penacho de un personaje maya o los glifos de nahui ollin en infinidad de objetos rituales y de uso común.
En otra parte de la conferencia se nos explicó la forma de contar el tiempo entre los mexicas, con los ciclos de 52 años, años de 360 días más 5 de ajuste y meses de 20 días. Al final el doctor dio sus impresiones sobre el supuesto observatorio de Cuautla, que conoció la misma mañana del sábado, diciendo que para poder afirmar que ese realmente era un observatorio se necesitan varios años de trabajo de arqueología para determinar la actividad humana en el sitio aunque, dijo, sin tener todos los elementos necesarios para decir que realmente hubo ahí un observatorio astronómico, le pareció un sitio bastante interesante para estudiar.
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