domingo, 20 de agosto de 2017

Tercer concierto del festival Áurea Corona

Anoche en el salón de usos múltiples del Museo Regional más de 120 personas asistimos a un magistral concierto de piano, el tercero del programa del festival Áurea Corona. Esta vez la velada estuvo a cargo del autlense Erick Ríos y de los descendientes de autlenses Alejandro Corona y Claudia Corona. El salón ya lucía lleno desde minutos antes de las 20:00 horas, aunque fue cinco minutos después de esa hora cuando la maestra de ceremonias presentó el programa que interpretaría Erick Ríos.

Erick Ríos
Este joven autlense, quien debutara en el Aula Magna del CUCSur en octubre de 2007, ofreció un programa de música popular, con arreglos propios: Bésame mucho, de Consuelo Velázquez, Europa, de Carlos Santana, Querida, de Juan Gabriel, y Andaluza, de Enrique Granados. Una de sus alumnas (Erick Ríos da clases de música en su academia particular y en la Escuela Preparatoria Regional de Autlán) interpretó Primavera, de Ludovico Einaudi.

Después de una breve presentación por la maestra de ceremonias, la pianista Claudia Corona tomó el piano para interpretar la primera parte de su programa, consistente en música de José Rolón (Prelude op. 12, no. 4 y Cinq petits morceaux pour piano no. 3), de George Gershwin (Three preludes) y de Federico Chopin (Balada en fa menor, op. 52), al término de la cual fue largamente ovacionada, de pie, por el público.
Antes de comenzar la segunda parte de su programa, Claudia dirigió un mensaje a los asistentes, sobre el orgullo de estar en la que fuera la casa de sus bisabuelos. Con respecto al programa que ofreció, dijo que está diseñado con la música que la ha acompañado en las diferentes etapas de su carrera y, en el caso de Rolón, mencionó que le parece un compositor cuya obra hay que difundir.
Para la parte final de su presentación, la pianista interpretó la milonga Adiós a la trapera, de Aires de la Pampa de Alberto Williams, el Hommage á Edith Piaf de Francis Poulenc, el danzón Mi´ijita de Eduardo Gamboa y Quejas o La maja y el ruiseñor de las Goyescas de Enrique Granados.
La velada culminó con una monumental interpretación, a cuatro manos, de la Rhapsody in blue de George Gershiwn, entre Claudia y Alejandro Corona, utilizando los dos pianos con que cuenta el Museo Regional. Una ejecución de tal calidad que el público la premió de pie con varios minutos de aplausos, a lo que los intérpretes correspondieron con la ejecución, de nueva cuenta, de la última parte de la pieza, terminando de esta forma una sesión de más de dos horas de música.
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