miércoles, 20 de agosto de 2008

Don Chimino


Max Remedios Castro Pinkus, mejor conocido por todos nosotros como don Chimino, nació el 28 de septiembre de 1945 en la Ciudad de México. Hijo de Max Castro Hernández y Mildred Pinkus, siendo el mayor de cuatro hermanos.

Se casó hace 30 años con Rafaela Jiménez Contreras, y como don Chimino dice, "sigo viviendo la luna de miel con mi señora".

Comenzó a trabajar en el Ayuntamiento desde el 7 de agosto de 1975 en el camión del aseo público, después estuvo en el Departamento de Parques y Jardines y desde 1989 trabaja en la Casa de la Cultura de Autlán.

Don Chimino es un todólogo, porque en su trabajo lo podemos encontrar desde entregando invitaciones para los eventos, cargando equipos de sonido, montando exposiciones, manejando el sonido que se ocupa en el evento, dando el aviso de la primera, segunda y tercera llamada antes de comenzar el evento, o hasta de maestro de ceremonias.

Ha participado en infinidad de eventos, de todas las calidades, de todas las artes, disfruta todos los eventos culturales a los que asiste, pero dice que los que más le gustan son las obras de teatro, por que siempre dejan un buen mensaje a los asistentes, desde las que son clásicas como Otelo, hasta las que hablan de superación personal o de algún caso, como las que tratan sobre el VIH-Sida, pasando por las comedias, por que siempre ve que la gente sale pensando en el mensaje que deja la obra, y que más de uno va a transmitir ese mensaje a otra persona.

Uno de los eventos que más le han emocionado a don Chimino, fue el concierto del recientemente fallecido Hermilio Hernández, llevado a cabo en Catedral hace algunos años, y en el que participó Joel Qui, pues fue tal la interpretación de las melodías del mtro. Hermilio que se le puso la piel chinita de la emoción.

Don Chimino, autlense de corazón, dice que tiene muchas anécdotas, pero hay una en especial que salió en la plática al preguntarle el por qué del sobrenombre de don Chimino, y comentó que es porque cuando comenzó a trabajar en el Ayuntamiento al registrarlo creyeron que su nombre era Maximino, y que así firmó nómina por aproximadamente 10 años, hasta que un día le pidieron su acta de nacimiento y constataron que su nombre en realidad es solo Max.
Además de todos los trabajos que hace, la larga experiencia de don Chimino lo ha hecho un gran conocedor de las expresiones artísticas. También en sus tiempos libres se ha dedicado a cultivar las artes, hace algunos años tocó con una marimba que se presentaba en los portales del centro de Autlán, ha fabricado artesanías en yeso y formó parte del Grupo Cultural Litterae, publicando parte de su producción literaria en la obra colectiva "Los de Autlán", impresa en 1999.
En CulturAutlán reconocemos la aportación de don Chimino para la difusión cultural en Autlán (mayor que la de muchos altos funcionarios) y le mandamos un afectuoso saludo.
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