sábado, 19 de septiembre de 2026

Bajo el agua celebró Autlán la ceremonia del Grito 2026

La Bandera, al filo del agua.

 El martes 15 de septiembre terminó en Autlán bajo la lluvia. La precipitación se desató casi exactamente a las 18:00 horas, cobrando fuerza en los minutos siguientes para convertirse en una tormenta en forma y, luego de una media hora, estabilizarse como una llovizna leve pero persistente que duró hasta la madrugada. Esa lluvia, bienvenida como todas, coincidió en el tiempo, como si se le hubiera programado, con el horario de las actividades alrededor de la ceremonia del Grito que la Junta Patriótica preparó con esmero.

Desde antes de las 18:00 horas ya se encontraban listos los tres elementos principales para la celebración de las siguientes horas: el Altar a la Patria, en la esquina de Hidalgo y Margarito González Rubio, en el que la Bandera Nacional estaría resguardada antes de la ceremonia del Grito, el balcón de la Presidencia Municipal, donde se realizaría la ceremonia, y un escenario colocado en el cruce de las calles de Morelos y Venustiano Carranza, donde se desarrollaría el programa artístico. Justo a esa hora, bajo las primeras gotas de lluvia, personal de la dirección de Seguridad Pública municipal arrió la Bandera del asta de la Presidencia, donde estuvo izada desde las 7:00 horas, para llevarla al Altar a la Patria. Este altar es un toldo con una tarima de más o menos un metro de altura, con una escalera para el ingreso y salida de los integrantes de las guardias de honor. Al centro tiene una base en la que se instaló la Bandera y, al fondo, una representación en papel maché del Escudo Nacional, todo rodeado de arreglos florales con los colores patrios.

Guardia de honor de enfermeras del IMSS.

Guardia de honor de una escaramuza charra.


Luego de montar la Bandera en la base, la escolta de Seguridad Pública hizo la primera guardia de honor, a la que siguió una de integrantes de la Junta Patriótica, quienes se mantuvieron en su sitio mucho más de los cinco minutos que se planearon para cada guardia, debido a que para entonces ya la lluvia estaba en su apogeo. A pesar de la lluvia, las guardias se sucedieron sin pausa durante las casi cinco horas que mediaron hasta el inicio de la ceremonia del Grito, a las 22:45, periodo en el que participaron escuelas de nivel primaria, secundaria, preparatoria y superior, dependencias de gobierno municipal y estatal, empresas, sindicatos, partidos políticos, organizaciones civiles, logias, regidores y, para concluir, la escolta del Batallón 102 de infantería, con sede en El Corcovado, cuyos integrantes concluyeron llevando la Bandera al balcón de la Presidencia para que iniciara la ceremonia del Grito.

Batallón 102.


Aquí me gustaría hacer notar un detalle curioso: es cada vez más extendida la costumbre de considerar el Altar a la Patria como un set de fotografía, con el entorno perfecto para obtener una imagen propia posando con garbo, galanura y los colores de la Patria, ideal para las redes sociales. No es raro ver a integrantes de las guardias de honor posando para las fotos que sus amigos y familiares les toman o, a falta de personas allegadas, solicitar abiertamente a quien esté cerca que tenga la amabilidad de tomar el celular del solicitante y hacerle el favor de tomarle la foto que inmortalizará su imagen patriota. Una pachanga, pues, cada vez más notoria.

La ceremonia comenzó con la lectura, por la secretaria general del Ayuntamiento, de un fragmento del acta de la ceremonia que se celebró en el actual jardín Hidalgo de Autlán el 21 de junio de 1821, en la que autoridades y vecinos autlenses juraron la Independencia de México. Enseguida, el presidente municipal, Gustavo Salvador Robles Martínez, gritó las arengas habituales, vitoreando a algunos personajes de la Guerra de Independencia, a Jalisco, a México y a Autlán, frente a varios cientos de personas.



A partir de las 20:00 horas, de forma paralela a las guardias de honor, se desarrolló en el escenario una gala de mariachis con la participación de los grupos México Mío, Nuevo 2000, Rosales, Azteca y Fina Estampa, además de un concierto de la Banda Autlán. La fiesta se complementó con pirotecnia, mediante cohetes que se soltaron desde la azotea de la Presidencia y con un castillo en cuyos elementos pudimos distinguir las banderas de Autlán y de México y el Escudo Nacional.



La fiesta siguió hasta más allá de la media noche, con menos asistencia que en años anteriores, pero no con menos entusiasmo.

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