domingo, 14 de agosto de 2011

Pedro y el lobo

La escena final.


Esta noche, en el auditorio Hermilio Hernández se presentó una muestra de los talleres de arte de la Casa de la Cultura del municipio de La Huerta, consistente en un homenaje dancístico a Cri Cri y la representación, también en danza, del cuento Pedro y el lobo. El evento comenzó a las 20:05 hrs. y fue presenciado por unas 100 personas.

El primer número del programa correspondió al homenaje a Cri Cri. En un espacio de 20 minutos, el grupo de danza representó seis de las más conocidas composiciones del Grillito Cantor, como Jota de la J, Che Araña, La negrita cucurumbé, La muñeca fea o El negrito bailarín, la mayoría en grupo y con el vestuario correspondiente al género musical de cada pieza. Desde este primer número ya se notaba la tendencia hacia la danza clásica del grupo, tanto en los movimientos como en las formaciones.

Después del homenaje y un breve receso de menos de diez minutos comenzó la representación de Pedro y el lobo, con la participación de más de veinte bailarines y utilizando una pista grabada con la narración y la música.

Se trata de una versión musicalizada de este cuento, donde los instrumentos de una orquesta representan a cada uno de los personajes (la sección completa de cuerdas representa a Pedro, el protagonista), cuyos movimientos son ejecutados en el escenario por los bailarines. De esta forma, la orquesta es la que lleva la narración del cuento, con solo breves intervenciones de un narrador, que va describiendo las escenas al comienzo de cada una, lo que permite a quienes no conocían previamente el cuento no perderse en la trama.

La forma en que se representó este cuento pocas veces se ve en la región y esta noche el grupo de danza de La Huerta, dirigido por los maestros Jesús González y Socorro Quintero, lo realizó bastante bien. A pesar de la juventud de la mayoría de los bailarines, no hubo problemas con los nervios o con otros signos de inexperiencia, lo que permitió al público disfrutar a plenitud el montaje.



La negrita cucurumbé.
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