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martes, 1 de septiembre de 2026

Los elefantes mueren de sed. De cerca con Hiram Ruvalcaba.

 

Hiram Ruvalcaba y Silvestre K'anil.

La tarde del viernes 28 de agosto estaba prevista la sesión De cerca con Hiram Ruvalcaba en la terraza de la Casa Universitaria; sin embargo, la lluvia que cayó desde una hora antes obligó a los organizadores a trasladar el evento al patio central del recinto. Tras la reorganización, a las 18:15 horas comenzó el encuentro ante unas 30 personas, en su mayoría académicos y trabajadores del Centro Universitario de la Costa Sur, así como integrantes de clubes de lectura independientes y de la Biblioteca Antonio Alatorre.

La jornada abrió con un dialogo entre el autor y Silvestre K’anil Díaz, conductor del programa La borra del café de Radio Universidad de Guadalajara en Autlán, y encargado de moderar la sesión. Silvestre presentó a Hiram como un escritor de crónica, cuento y novela que busca  reflejar vivencias cotidianas y problemáticas sociales en las distintas regiones donde ha radicado, como El Grullo, Pihuamo, Zapotlán y Zapotiltic, tierras que han dado origen a grandes referentes de la literatura nacional como Antonio Alatorre, Juan José Arreola y Juan Rulfo.

Durante la charla, Ruvalcaba compartió que en gran parte de sus cuentos y en sus dos novelas aborda la evolución de la violencia, que desde inicios del siglo XXI ha registrado una escalada significativa. Explicó cómo este fenómeno ha transformado las dinámicas sociales, la relación con el Ejército y el crimen organizado e incluso la vida cotidiana, donde la empatía y la paciencia suelen desgastarse.

Para Hiram, los libros funcionan como puertas, ventanas o espejos capaces de trasladar al lector a otros mundos y transformar su interior. Reflexionó sobre cómo la lectura y la escritura cambian la perspectiva respecto a cualquier tema, permitiendo al autor cerrar etapas de vida o procesar el duelo. Como anécdota, relató que un amigo le preguntó si la película argentina La risa  (dirigida por Juan Cabral) se había “copiado” de él al incluir cabinas o teléfonos de viento. El autor aclaró que se trató de una coincidencia en el uso de esa herramienta terapéutica, la cual fue abordada en su cuento Teléfono de viento que pertenece al libro Los niños del agua (2021).

Al referirse a Los elefantes mueren de sed comenta que los animales siempre han tenido presencia en su obra, como algunos cuentos que ha escrito sobre perros, incluso pingüinos. Señaló que los animales han servido para construir obras históricas, escultóricas así como literarias, destacando al Bestiario de Juan José Arreola como uno de sus referentes favoritos.

Respecto al génesis de su novela, compartió que su amigo Bladimir Ramírez le contó que los elefantes tienen una memoria privilegiada, ya que recuerdan los ríos de la infancia. Al envejecer y escasear el agua, regresan en caravana a esos ríos, pero al llegar, encuentran que éstos están secos debido a la intervención humana y el cambio climático, por lo que mueren de sed. Esta historia impactó al autor, quien en ese momento estaba escribiendo una historia sobre amor y desamor, siendo de esta manera que conecta la metáfora con la trama de un matrimonio joven con un hijo pequeño, que durante un viaje familiar a Tapalpa descubre que ya no tiene nada en común. La obra aborda la desconexión emocional y cuestiona una educación afectiva que priorizaba el compromiso y el “aguantar vara” por encima de los sentimientos.

Ante la pregunta de Silvestre sobre las dificultades en las relaciones y el papel de la memoria al no olvidar una promesa, Hiram señaló que existen heridas del amor de las que rara vez se habla. En la novela las define como “grietas” que, si se dejan crecer, terminan devorándolo todo a su alrededor hasta extinguir el afecto. Reflexionó, además, sobre cómo la mayoría de las relaciones amorosas no suelen concluir en buenos términos.

En la segunda parte de la sesión se abrió un diálogo directo con el público, donde se reflexionó sobre la inseguridad que se vive en el país, los desaparecidos, el cambio climático, las relaciones de pareja y el papel de la literatura como herramienta de denuncia y motor de pequeñas transformaciones en el entorno.  

Consultado sobre su proceso creativo, Ruvalcaba explicó que, aunque sus métodos varían, suele improvisar escribiendo borradores con la misma extensión que tendrá la obra final o incluso un poco más, para luego pulirlos con calma, una disciplina que le ha permitido planificar mejor su trabajo. Al finalizar la reunión y en un ambiente más relajado, el autor firmó a los asistentes ejemplares de su nueva obra y de títulos anteriores.

lunes, 27 de julio de 2026

Última jornada del V Festival de Poesía y Narrativa Antonio Alatorre

 El domingo 26 de julio, al día siguiente del aniversario 104 del nacimiento de Antonio Alatorre, llegó a su fin la quinta edición del Festival de Poesía y Narrativa Antonio Alatorre, organizado por Andrea Reynoso. Acaso por ser el último día, el programa de la jornada estuvo más cargado de actividades que el de los días anteriores, comenzó al mediodía y, previa pausa de algunas horas para comer, terminó más allá de las 21:00 horas. La asistencia también fue más nutrida, pero con el mismo fenómeno de los días anteriores y aún de otras actividades semejantes: las personas asisten, en mayor o menor número, solo a aquellas presentaciones que les parecen más interesantes o en las que participan sus amigos o familiares, retirándose al terminar estas. Así, es perfectamente lógico que haya una presentación de libro para dos asistentes seguida de otra con 30 personas, a la que seguirá una más para las mismas dos personas.

Josefina Valera.


El caso es que el programa dominical inició a las 12:20 horas, con unos 15 asistentes que acudieron al Museo y Centro Regional de las Artes a acompañar a la joven escritora Josefina Valera en la presentación de su primera publicación, la plaqueta No es un adiós, resultado del taller de creación poética que imparte Andrea Reynoso y publicada por la editorial local Aotli. La misma Andrea presentó a la autora, de quien dijo que nació en noviembre de 2004 y escribe desde los 18 años de su edad, como un recurso para expresarse y dejar fluir lo que siente.

Enseguida, Josefina explicó que el título de su plaqueta viene de que, aunque es muy selectiva con sus amistades, nunca se despide por completo de las personas, a quienes lleva siempre consigo a pesar de que la vida los aleje. Leyó en voz alta algunos de los poemas que integran su publicación, iniciando con El último, inspirado en el Poema 20 de Neruda.

Fernanda Sánchez (izq.) y Laura Ramírez.


Antes del receso hubo tiempo de escuchar a las grullenses María Fernanda Sánchez García y Laura Miriam Ramírez Zamora presentar Herida clara, un poema de Fernanda musicalizado por Laura, quien hizo con él una canción de trova. Fernanda explicó que su poema es una protesta contra la situación de hambre y escasez de agua que se vive en el mundo y, en particular, en nuestra región; Laura dijo que conoció este poema en un festival en El Grullo, le gustó y le propuso a su autora musicalizarlo. Dicho esto, Fernanda leyó el poema original y cedió el micrófono a Laura para que cantara la versión musicalizada, acompañada con una guitarra.

Para las 14:00 horas había anunciado un slam poetry, término que en español significaría algo como concurso de poesía, pero no se realizó por falta de participantes. Así, hubo algunas horas para recuperarse de la desvelada de la noche anterior o simplemente para salir a comer algo, para continuar con la jornada por la tarde, siempre en el Museo.

Arturo Valdez y Miriam Vaca.


Justo a las 17:04 horas comenzó la recta final del Festival, con la presentación de las novedades de la editorial tapatía Señor Valdez, por su director, Arturo Valdez, y Miriam Vaca, de CulturAutlán. Ella comenzó haciendo una semblanza histórica de la editorial Señor Valdez, nacida durante la pandemia con la intención de dar a escritores noveles la oportunidad de publicar su obra, aunque también ha difundido el trabajo de artistas plásticos, que ha servido para ilustrar algunos de sus libros. Miriam mostró algunos de los primeros títulos publicados por Señor Valdez y que fueron presentados en Autlán, como los diversos volúmenes de Relatos que cruzan el mar, Cuenteando cuentos bajo la lluvia, entre otros.

Arturo recordó su primera visita a Autlán, cuando trajo al Museo una exposición colectiva de obra plástica en pequeño formato, que se inauguró en los días previos al cierre temporal de este recinto y de muchas actividades presenciales en Jalisco debido a la pandemia. Explicó que cuando sobrevino este cierre, en el que no había posibilidad de exponer en galerías, tuvo intenciones de publicar algunos de sus textos, pero no le gustó el trato de un par de editoriales de Guadalajara que tenían un enfoque de corrección política y pretendían determinar qué clase de temas podría Arturo abordar en sus textos. De esa necesidad de publicar nace Señor Valdez, que tiene una total apertura para que los autores publiquen sus textos, sin más restricción que la calidad. El título de su primer libro, Relatos que cruzan el mar, viene de la intención de que sus libros lleguen a lugares lejanos.

El director de Señor Valdez presentó de forma rápida algunos de sus títulos más recientes: el catálogo El jardín de los alebrijes, de la exposición homónima de artistas plásticos mexicanos que se presentó en Dublín, Roma, Ciudad de México y Bogotá en el último año (incluye una pintura de la autlense Armida Maldonado); las versiones italianas de Poemas que nacieron muertos, del mismo Arturo Valdez, y de Vida, amor y algunas gotas de sangría, del estadounidense Louis Cotto Vasallo, y Cuentos de Navidad para adultos, también de Arturo. Dijo que está trabajando en su segunda novela, sobre la historia de un asesino serial, y que en la editorial se están preparando sus primeros dos libros de ensayo, uno de Luis Cabrales sobre la novela Un drama en México, de Julio Verne, y otro sobre las cantinas de Guadalajara desde 1904.

Arturo Valdez y Alberto Íñiguez.


Enseguida, Arturo Valdez y Alberto Íñiguez presentaron el libro Los cuentos del loco, cuyo autor es el mismo Alberto y fue publicado por Señor Valdez. Alberto Íñiguez es psicoterapeuta y cineasta, además de profesor, y explicó cómo utiliza algunas herramientas literarias para conectar las conciencias y el inconsciente de sus pacientes. Sus cuentos son el producto de la necesidad de escribir, pero también de sus escritos de infancia y adolescencia, pasados por un trabajo literario. A lo largo de su intervención, Alberto Íñiguez compartió algunas consideraciones sobre la adaptación de obras literarias al lenguaje del cine y sobre la necesidad de aplicar en cada disciplina su propia especialización: en qué momento debe trabajar el escritor, cuándo el cineasta y cuándo debe abordar una tarea como psicólogo. Esta presentación fue la más comentada de la jornada, varios de los presentes hicieron comentarios y preguntas al autor sobre temas tan diversos como la educación y el impacto que en ella tuvo la pandemia, sobre el proceso creativo y otros.

Rubén Fischer y Andrea Reynoso.


Uno de los momentos más esperados del festival, como ocurrió con las ediciones anteriores, fue la presentación de la plaqueta Poetas de la grana, que esta vez llegó a su cuarto volumen. Es el resultado final del taller de creación poética del mismo nombre que imparte Andrea Reynoso, en el que los participantes publican los textos que trabajaron durante los meses de duración del taller. La presentación estuvo a cargo de Andrea y del poeta Rubén Fischer; Andrea explicó que la portada de esta edición está ilustrada con una pintura del artista estadounidense Budd Dees, quien recientemente expuso en la Casa Universitaria, y leyó el texto de la contraportada de la plaqueta, en el que habla sobre la literatura como agente de reunión entre las personas y de cómo el taller del que surge se ha convertido en una comunidad cuyo trabajo es un testimonio del trabajo de esta generación de escritores.

Rubén dio un mensaje sobre el resurgimiento que él observa en la poesía en el siglo XXI, en el que ve un proceso de renovación, con un cambio en las formas de decir y una amalgama con otros géneros, sin que se pierda la poesía. También habló sobre el oficio de escribir y cómo nace a partir de la necesidad de crear mundos posibles y registrar el lugar en el que vivimos. En su intervención fue mencionando a los siete autores de esta plaqueta y describiendo en pocas palabras su estilo y los temas que abordan en sus poemas; al ser mencionado, el autor se colocaba a un lado de Rubén para recibir su reconocimiento y un ejemplar de la plaqueta y para leer uno de sus poemas. De esta forma participaron Carlos Alberto Martínez Salazar, de Tuxpan, quien leyó El último golpe; José Ángel Espino Ramírez, de la Ciudad de México, para compartir Corazón de seis; María Fernanda Sánchez García, de El Grullo, con Pitaya; Adriana Corona Rosales, de Autlán, quien leyó Su espejo, y el también autlense, aunque radicado en la capital del país, David Herros, quien compartió Viento. Aunque no asistieron a la ceremonia de presentación, Rubén Fischer leyó los poemas Mi cuerpo, de Gloria Rosiles, quien vive en Ciudad Nezahualcóyotl, y Poema 2 Ciclos constelares, de la cihuatlense Flor Estrella Martínez Roque. Es de llamar la atención la diversidad que encontramos en este volumen: no solo hay poetas de los cuatro puntos cardinales, sino que los hay jóvenes y con experiencia, noveles y con trayectoria, hay quienes cantan al dolor y quienes lo hacen a la tierra, quienes miden sus versos con precisión y los que recurren a la prosa poética. En CulturAutlán celebramos esta diversidad y la existencia de un espacio en el que pueda expresarse.

Durante la presentación de Tamal 8.


Para cerrar la jornada y el festival, el artista autlense César Gómez, en su faceta de Tamal 8, ofreció una presentación que combina literatura, música, performance e instalación, con un programa de nueve piezas diseñado para este festival, por su carga literaria y letras reflexivas y críticas, que lo mismo hablan de problemas cotidianos y estrictamente personales, como puede ser la procrastinación, que de la incertidumbre y los temores que nos trajo la pandemia.

Con un bajo eléctrico, caja de ritmos, iluminación y la proyección de imágenes para cada pieza que podíamos ver en la pared detrás del artista, mezclándose con los cuadros de Atanasio Monroy en una atmósfera un tanto onírica, Tamal 8 presentó el siguiente programa, del que tuvo la fineza de repartir una copia entre los asistentes:

Procrastinación

Tambor navesónico

Reflejas (Mierror)

Feliz 22

Coronavirux

Lunita infinita

Carbamazepino trigémino

Re sostenido

¿O quién eres?

En los tres días del festival se presentaron en el Museo escritores, editores, actores e investigadores para compartir obras creativas, hallazgos y novedades editoriales, lo mismo que para reflexionar sobre diversos asuntos. Algo digno de celebrarse y fomentarse.

domingo, 26 de julio de 2026

Segunda jornada del quinto Festival de Poesía y Narrativa Antonio Alatorre

 El sábado 25 de julio por la tarde se realizaron en el salón de usos múltiples del Museo y Centro Regional de las Artes de Autlán las actividades de la segunda jornada del quinto Festival de Poesía y Narrativa Antonio Alatorre, en la que hubo presentaciones de novedades editoriales, una conferencia y una mesa de lectura de poesía. La jornada comenzó a las 17:37 horas, con la asistencia de unas 10 personas.

Pablo Arciniegas.


El primer momento fue la presentación del libro Quijada de burro, del colombiano Pablo Arciniegas, radicado en Guadalajara y quien tiene una extensa carrera en las letras, desde el periodismo, la poesía y la narrativa. La presentación comenzó con unos comentarios de Andrea Reynoso, directora del Festival, quien dijo que en el libro conviven lo grotesco, lo doloroso y una mirada profundamente crítica de la sociedad actual, donde convergen la alegría de la cultura popular y las manifestaciones de violencia. Para Andrea, Quijada de burro habla de la memoria colectiva con la música del Caribe como fondo, sin formalidades y sin ofrecer respuestas cómodas.

El autor del libro, Pablo Arciniegas, además de agradecer el espacio para presentar su obra, explicó que tiene ocho meses viviendo en México con su esposa y que en la mudanza no sintieron haber cambiado de país sino solo de barrio, tan cercanas son las culturas mexicana y colombiana. Sus libros, a los que considera pedazos de su alma, como lo expresaba el compositor colombiano Alejo Durán sobre el acordeón, le han servido como un medio de expresión más libre de lo que fue el oficio de periodista, que está sujeto a la opinión y censura de un comité editorial. A lo largo de la presentación, Arciniegas leyó algunos de los poemas de Quijada de burro, con breves comentarios sobre el tema de cada uno y su origen: 20 de Julio y las payasadas de los políticos cuando pretenden exaltar la nacionalidad, Gusano rojo y una celebración de la cultura popular mexicana, Hambre en el primer mundo sobre cómo en los países desarrollados también se puede llegar a tener el sentimiento de carecer de lo más indispensable, Cocodrilo del Bronx y una historia que ejemplifica la violencia en los países latinoamericanos, Cabeza de gato, Quijada de burro, entre otros.

Miguel Ángel López Barajas.


Minutos después de esta presentación, el investigador zapotlense Miguel Ángel López Barajas expuso su trabajo Vadillo: el arte como pretexto ideológico, en el que comienza hablando sobre los grandes personajes de esta región que han trascendido con su trabajo a nivel nacional e internacional, como Antonio Alatorre, Juan José Arreola y muchos otros. Detrás de ellos, afirmó, hay una serie de “personajes secundarios”, que son poco conocidos fuera del ámbito municipal pero que fueron un asidero para el desarrollo cultural de sus pueblos y aún fueron impulsores de los grandes personajes que mencionó al inicio, como ejemplo de ellos puso al profesor guzmanense Alfredo Velasco Cisneros y a la autlense María Mares.

Aunque conocido a nivel internacional como político y diplomático, para López Barajas Basilio Vadillo entraría en esta categoría de personajes secundarios, puesto que realizó también un trabajo de promoción de la educación y de denuncia de las condiciones en que vivían los indígenas de su natal Zapotitlán a través de la literatura, aspectos que son mucho menos conocidos. El ponente afirmó que Vadillo fue un político nato, con actividad desde sus tiempos de estudiante en la Normal para Varones de la Ciudad de México, donde era apodado “el Inconforme”; en 1914 iniciaría su carrera formal integrándose a las fuerzas de Álvaro Obregón, al paso del tiempo desempeñaría diversos cargos en la administración pública y sería embajador de México en diversos países, incluyendo a la URSS.

Pero López Barajas abordó, sobre todo, la producción literaria de Basilio Vadillo, a quien describió como un político intelectual que entendió el momento que vivía México en la posrevolución y utilizó a la literatura y el periodismo como herramientas para difundir sus ideas y la denuncia de cómo la Revolución no había llegado a todos los habitantes del país ni había cumplido con todos sus objetivos. Un ejemplo de esta denuncia está en la novela El campanario, donde describe los abusos de la Iglesia y las élites sobre los indígenas de Zapotitlán, un tema recurrente en toda su vida.

Rubén Fischer y Andrea Reynoso.


El tercer turno de esta jornada del Festival fue la presentación de la plaqueta Alud de ausencia, del poeta capitalino Rubén Fischer, Premio Nacional de Poesía 2025, publicada por la editorial Aotli, de Autlán. El autor comenzó la presentación hablando del artista plástico Arturo Ramírez Juárez, “personaje muy interesante” con una de cuyas obras se ilustra la portada de esta plaqueta y que estuvo activo entre 1970 y 1988, año de su muerte a los 38 de edad, exponiendo en varios lugares de México además de Brasil, España y otros países. Ramírez Juárez también publicó poemas en revistas desde 1979 y en plaquetas, la primera de ellas editada por la UAM Azcapotzalco en 1980 y diseñó los primeros carteles del movimiento LGBTIQ+ en la Ciudad de México. Alud de ausencia está integrada con poemas que Rubén Fischer empezó a escribir luego de la muerte de Arturo Ramírez y, excepto el que cierra la plaqueta, han sido publicados antes en otros poemarios. Fischer y Andrea Reynoso leyeron algunos de los poemas de esta edición, como Duelo, Poema para Arturo en siete ausencias, Ausencia, entre otros.

De izq. a der.: Satriani Durán, Emmanuel Arias y Ana Morfín.


Para cerrar la jornada se realizó una mesa de lectura de poesía en la que participaron Ana Morfín y Emmanuel Arias, de Autlán, y Satriani Durán, de Guadalajara. Cada uno leyó cuatro poemas, con diversidad de estilos y formas: Ana recurrió a un teclado y caja de ritmos con el que aportó un fondo musical a su lectura, Emmanuel compartió ejemplares del fanzine Apuntes de clase, que realizó a partir de apuntes de su clase de Documental, y un par de textos que se encuentran todavía en proceso, y Satriani leyó algunos de sus textos, crudos y críticos contra la vida en la gran ciudad de Guadalajara.

sábado, 25 de julio de 2026

Primera jornada del V Festival de Poesía y Narrativa Antonio Alatorre


 La tarde del viernes 24 de julio, víspera del aniversario 104 del nacimiento del filólogo Antonio Alatorre, comenzaron en el salón de usos múltiples del Museo y Centro Regional de las Artes de Autlán las actividades de la quinta edición del Festival de Poesía y Narrativa Antonio Alatorre, organizado por Andrea Reynoso. Con una muy baja asistencia, que en toda la tarde no rebasó las 10 personas, el festival fue inaugurado a las 17:20 horas por el director de Cultura del gobierno de Autlán, Esdras López Mundo.

Satriani Durán.


La primera actividad de la tarde fue la conferencia Literatura y Derecho, por el abogado y poeta Satriani Durán, de Guadalajara. A lo largo de su disertación, Durán exploró los puntos en común que tienen estas dos disciplinas, cuya relación, dijo, es “un tanto difusa”: habló de las fórmulas verbales que se utilizan en escritos jurídicos, cuyo origen encuentra en los rituales y frases mágicas de las sociedades primitivas, en las que la sustitución de una palabra puede invalidar el objetivo que se busca; el uso de la imaginación a través de la creación literaria y, en general, el recurso de las figuras del lenguaje, la elocuencia y otras herramientas literarias para construir argumentos jurídicos.

Otras aristas de la relación entre Literatura y Derecho mencionadas por el ponente fueron la fuerte carga retórica, literaria y filosófica del Derecho, que hacen que el abogado tenga algo de escritor y el hecho de que los jueces que leen literatura tengan una mayor sensibilidad para interpretar un escrito de demanda o de cualquier otro tipo y lo piensen mejor antes de emitir una sentencia. En el caso del papel de la autoridad legalmente constituida como vengador de los ciudadanos agraviados, afirmó que “la tragedia y el derecho son lo mismo”, para concluir afirmando que tanto la Literatura como el Derecho echan mano de ficciones: la Literatura como principal materia prima y el Derecho al crear un ente que justifique su existencia y el de la autoridad que estará encargada de aplicarlo. Durán terminó su ponencia con algunos ejemplos de la presencia del Derecho en la Literatura: la obra de Platón y de los poetas Roque Dalton, León Felipe y Miguel Hernández, el cuento La muerte tiene permiso, de Edmundo Valadés, y la novela Ante la ley, de Franz Kafka, ente otros.

Carlos Efrén Rangel y Andrea Reynoso.


El segundo momento del programa del viernes fue la presentación del libro Señorita Mares, de Carlos Efrén Rangel, por el propio autor y por Andrea Reynoso. Ella inició con la lectura de un fragmento del texto que dedicó a este libro en el primer número de la revista Logoria, donde reseña el origen de la pregunta de investigación que le dio origen al libro, para ceder el micrófono al autor del libro. Rangel afirmó que aunque el libro fue publicado en el marco de una investigación educativa, no se trata de una publicación hecha con un lenguaje académico y busca explorar el motivo de que el prestigio de la profesora María Mares se mantenga vigente a casi 60 años de su muerte y la influencia que ejerció entre sus alumnos, entre quienes hubo personajes que destacaron a nivel nacional e internacional.

A través de anécdotas rescatadas de entrevistas que concedió Antonio Alatorre a Jean Meyer y de otras personas a las que el autor entrevistó, Rangel fue dibujando las principales características del trabajo de la profesora Mares que, a su juicio, influyeron en la formación de los mencionados personajes: una apertura a los aportes educativos de la música popular, que tuvo cabida en sus aulas, no temer a los adelantos tecnológicos de la época, mantener en sus clases un contacto directo con el entorno de la escuela y ser una profesora rigurosa.

De izq. a der.: Ana Morfín, Pablo Sabalza, Josefina Valera y Fernanda Sánchez.


A la presentación de este libro siguió una mesa de lectura en la que participaron cuatro jóvenes escritores de la región: María Fernanda Sánchez, Josefina Valera, Pablo Sabalza y Ana Morfín, quienes leyeron cada uno tres poemas propios, en igual número de rondas. Al final de las tres rondas, Pablo y Fernanda leyeron un poema más. Cada uno de ellos es completamente distinto a los demás, en temas, estilos y recursos, por lo que la mesa resultó bastante diversa.

Fernanda leyó el poema feminista Soy mujer, Estrellas, basado en metáforas que cantan a la fascinación que provocan los astros entre quienes los observan con cuidado, Del mar al amar y La ley del infame, en el que critica la corrupción del sistema político.

Josefina llevó poemas de amor filial y romántico: Sin despedirse, a la muerte de una persona querida, Miradas, sobre la comunicación no verbal, que puede decir más que las palabras, y Escribir para sobrevivir.

Pablo comenzó con el poema Tucídides, basado en un texto de historia griega y realizado mediante la técnica de tachar algunas de las palabras del texto original para quedarse con las que le servirían para crear su poema, y siguió con Resignación de octubre, sobre la matanza del 2 de octubre de 1968, el brevísimo De la iconodulia a la iconoclasia y, para concluir, el soneto Agonía pagana.

Ana leyó tres poemas sin título, de métrica libre y versos muy cortos, sobre lo que significa vivir muy rápido y otras preocupaciones filosóficas, en un tono un tanto oscuro.

Leo Correa.


Para cerrar la jornada, el actor cubano, radicado en El Limón, Leo Correa representó la obra Cimarrón, dedicada al esclavo Esteban Montero y su huida al monte aprovechando un descuido del amo. Sobre esta historia y recurriendo a elementos como la música, el fuego de una vela y el humo para recrear lo que podría ser un ritual de comunicación con el alma de Esteban, Leo hace reflexionar sobre el concepto de libertad y sobre lo accesible que en realidad es para cualquiera de nosotros.

En la sala estuvieron a la venta ejemplares de las revistas literarias Brevaria y Logoria y algunos libros de la editorial Aotli, de autores locales. Las actividades del festival continuarán este sábado y domingo, conforme al programa que se puede consultar aquí.

lunes, 20 de julio de 2026

Presentación del número 36 de la revista Papalotzi en Autlán

De izq. a der.: Guillermo Tovar, Berónica Palacios y Dante Alejandro Velázquez.

 La tarde del viernes 17 de julio en el salón de usos múltiples del Museo y Centro Regional de las Artes de Autlán fue presentado el número 36 de la revista literaria Papalotzi, que se publica desde el año 2004 en Chapala. La presentación, que fue la segunda de este número luego de la que se realizó en Guadalajara, comenzó a las 17:18 horas, con la asistencia de unas 20 personas.

Los comentarios sobre este número de la revista estuvieron a cargo de su directora, Berónica Palacios Rojas, el subdirector Dante Alejandro Velázquez y el cronista de Autlán, Guillermo Tovar Vázquez. El primer turno al micrófono fue para la directora de la revista, quien explicó el origen del nombre de esta publicación en la palabra náhuatl papalotl, que significa mariposa; la referencia a este insecto alado no está solamente en el nombre sino también en el diseño de la revista, que puede extenderse de manera que toma la forma de una mariposa batiendo sus alas. Ella explicó también que en la revista se aceptan colaboraciones en español y en alguna lengua indígena, siempre que hayan sido escritas y traducidas por el mismo autor; recordó cómo fue evolucionando el diseño de la revista y su organización y financiamiento, manteniéndose siempre independiente de cualquier instancia de gobierno, aunque han recibido becas en un par de ocasiones. Berónica describió a Papalotzi como un hijo al que cuidan y dijo que cada número ha tenido una evolución diferente, algunos han volado muy rápido y otros han tenido un proceso más lento, aunque todos se han realizado con mucha dedicación.

El cronista utilizó su intervención para hacer algunas consideraciones sobre la pertinencia de seguir publicando revistas en formato impreso, a propósito de la longevidad de Papalotzi y de la popularización de medios de comunicación electrónicos. Afirmó que las publicaciones impresas siguen ofreciendo servicios que no ofrecen los medios electrónicos, entre los que mencionó el aporte a la memoria colectiva, al propiciar la conservación de ejemplares que hablen a futuras generaciones de las preocupaciones, intereses y estilos de estos días. Luego de hacer una somera descripción del contenido de este número de Papalotzi, del que destacó el poema El cocoliztli, de Gustavo López, por su vínculo con la historia colonial temprana de Autlán, ofreció una relación de algunas de las revistas culturales que se han publicado en el municipio: desde los primeros periódicos publicados aquí en los años del Porfiriato y cuyos nombres sabemos gracias al trabajo de don Ernesto Medina Lima hasta la actual Logoria, pasando por Carnaval Autlán, dedicada a la tauromaquia; Soy Deporte, en la que se hablaba de temas deportivos y sociales; El Navegante, de la Caja Popular Cristóbal Colón y algunas que, no teniendo propiamente un objetivo cultural sí tenían al menos una sección de este tipo: Informina, de la Compañía Minera Autlán, y Avance, de la Sociedad de Profesores de la Escuela Preparatoria Regional de Autlán. Una mención especial le mereció el periódico Unidad, de la Benemérita Sociedad Mutualista de Empleados, Obreros y Artesanos, que se publica desde la década de 1960 pero vio sus mejores años en los 1970, cuando se convirtió en el principal medio impreso de Autlán y mantenía una Hoja Literaria en la que se publicaron poemas de autores autlenses, algunos solamente publicados ahí.

Dante Alejandro Velázquez cerró la presentación con el comentario de que la revista incluye textos de escritores consagrados, como Ricardo Yáñez, y de autores noveles, y expresó su deseo de que próximamente también haya autlenses publicados en ella. Leyó, para concluir, el poema No entiendo la particular anatomía de los conejos, de Gabriela Saldaña.

Al concluir la presentación hubo un espacio para comentarios y preguntas del público, en la que se habló sobre lo ingenioso del diseño de la revista, la importancia de que existan proyectos como este fuera de Guadalajara y una buena cantidad de felicitaciones.

Los organizadores tuvieron a la venta ejemplares de la revista y de algunos libros publicados por la editorial Papalotzi, además de que regalaron ejemplares de El otro lado de los cuentos, de Eder Barajas y de otros títulos. 

sábado, 23 de mayo de 2026

Celebraron una sesión académica conjunta los Capítulos Sur y Costa Sur de la BSGEEJ

De izq. a der.: Rigoberto Benavides, Salvador Encarnación, Guillermo Tovar y Jesús Guzmán.

 Dentro del programa del XXIX Festival Cultural San Gabriel, el jueves 21 de mayo se celebró en la biblioteca municipal Ramona Michel Argote de ese municipio sureño una sesión académica conjunta de los Capítulos Sur y Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco, para la presentación del libro Mosaico Literario del Sur de Jalisco, vol. 2. La sesión, que también sirvió como arranque de la IX Semana Cultural Ernesto Medina Lima del Capítulo Costa Sur, comenzó a las 11:25 horas y tuvo una asistencia de alrededor de 20 personas, entre quienes estuvieron el director de Cultura de San Gabriel, Diego Barragán Rodríguez; el coordinador honorario vitalicio del Capítulo Costa Sur, Nabor de Niz Domínguez; los socios del Capítulo Sur y Costa Sur Eduardo Ramírez Ruelas y Carlos Adolfo Preciado Ortiz, respectivamente; el cronista rural Asunción Rodríguez y el fotógrafo Noé Meza Galindo, quien minutos antes había inaugurado en los pasillos de la Casa de la Cultura su exposición Reencontrando mis raíces.

En el presídium de esta sesión estuvieron el secretario particular de la alcaldesa de San Gabriel, Rigoberto Benavides Espíritu, y tres de los coautores del libro: José de Jesús Guzmán Mora y Salvador Encarnación Jiménez, socios del Capítulo Sur, y Guillermo Tovar Vázquez, del Capítulo Costa Sur, quienes comentaron el libro. Luego de la lectura de una semblanza de cada uno de los comentaristas, comenzó la presentación del libro. El primer turno en el orden de los comentaristas correspondió a Guillermo Tovar, quien explicó que el proyecto del Mosaico Literario del Sur de Jalisco nació de una plática informal que ocurrió la noche del 5 de septiembre de 2024 en la Casa Taller Literario Juan José Arreola, luego de la presentación del libro Cien años de Antonio Alatorre, entre la coordinadora de ese libro, Andrea Reynoso Gutiérrez, y el maestro Ricardo Sigala, quienes comentaron lo interesante que sería escuchar a los grandes escritores de esta región conversar sobre sus pueblos. Ante la imposibilidad de escuchar una conversación así, comenzó a desarrollarse la idea de emprender un trabajo de investigación que descubriera los indicios del paso de estos autores por sus pueblos de escritores como Juan Rulfo, Juan José Arreola, Guillermo Jiménez, Ramón Rubín, Antonio Alatorre, entre otros. Así nació el primer volumen de este Mosaico, que contó con seis ensayos de igual número de autores.

Sobre el segundo volumen, que se presentaba en esta sesión, Tovar dijo que el enfoque es distinto a su predecesor, porque aquí ya no se buscó abordar el vínculo de escritores consagrados con sus pueblos sino dar un primer paso en la difusión de la vida y la obra de escritores que, teniendo una obra de buena calidad, no han sido suficientemente estudiados ni difundidos o, en otros casos, están siendo olvidados. Este segundo volumen consta de diez ensayos, en el que Guillermo Tovar escribe sobre el poeta autlense Jesús Nava Guevara, nacido a principios del siglo XX y quien desempeñó a lo largo de su vida diversos puestos burocráticos en municipios de Jalisco y en Correos de México, desarrollando paralelamente una obra poética importante, de la que se han publicado solamente algunos ejemplos en periódicos como El Informador y Unidad, de la Sociedad Mutualista de Empleados, Obreros y Artesanos de Autlán. Tovar destacó que estos Mosaicos son un trabajo independiente, que no cuenta con el respaldo de una institución académica o gubernamental, pero que se ha realizado con rigor académico, que ha permitido que los textos se publiquen luego de una revisión por pares.

Un rincón de la biblioteca de San Gabriel.


En su oportunidad, Salvador Encarnación leyó un texto que preparó para esta presentación, en el que comentó los textos de los autores del Mosaico que no asistieron a la sesión. Salpicada su lectura con sabrosas anécdotas sobre algunos de los escritores de los que se habla en el libro, explicó que en este volumen Didiana Sedano estudia un poema de Refugio Barragán de Toscano y las diversas ediciones de La hija del bandido (el comentarista no desaprovechó la oportunidad de presumir un bien conservado ejemplar de la edición de 1974, con un peculiar autógrafo del ilustrador Tijelino), que Fernando G. Castolo habla sobre la escritora feminista Esperanza Valdovinos, quien estuvo activa en Ciudad Guzmán en la década de 1930; que Ricardo Sigala define a Vicente Preciado Zacarías como un sucesor de Juan José Arreola (cuya familia acostumbraba ir a comprar tortillas en taxi desde su casa en las alturas de Ciudad Guzmán, como le tocó ver a Encarnación); que Alfredo Velasco Cisneros se aboca a describir la obra de Alfredo Velasco Cisneros, uno de los padres culturales de Zapotlán, junto con Guillermo Jiménez… Salvador Encarnación, por fin, escribe en este Mosaico sobre Francisco González Guerrero, originario de Gómez Farías, “uno de los escritores más importantes de México”, a quien su pueblo no le ha hecho justicia con un reconocimiento a su obra. El también cronista de Zacoalco de Torres terminó su intervención con un comentario sobre la lectura de Pedro Páramo, que comienza en el fragmento 37 y que debería leerse en voz alta como un murmullo, puesto que se trata de una plática entre dos muertos que comparten sepultura.

Jesús Guzmán, el anfitrión, explicó que aporta al Mosaico un texto sobre el poeta gabrielense Salvador Escudero, de quien hizo una amplia exposición de su biografía y de su obra. Recordó cómo, por sugerencia del historiador Gabriel Chávez Morett, descubrió que Escudero nació en San Gabriel en 1883 y murió en 1946 en la Ciudad de México, perteneció al Centro Bohemio y trabajó para el gobierno federal durante la presidencia de Adolfo de la Huerta. También ganó el premio La Flor Natural, que recibió de manos del presidente Venustiano Carranza, con el poema No escuche quien no sabe de estas cosas, mismo título que impuso a un libro que publicó tiempo después. El cronista de San Gabriel habló asimismo sobre la turbulenta vida política de Escudero, quien tuvo un conflicto electoral con Basilio Vadillo por la gubernatura de Jalisco, y sobre otros triunfos literarios de nivel nacional que obtuvo años después.

Antes de que concluyera la sesión y se realizara la entrega de los reconocimientos de rigor, Salvador Encarnación hizo el encargo al secretario particular de que le transmitiera a la alcaldesa, Alma Gabriela Rodríguez Benavides, la propuesta de hacer una reimpresión del libro No escuche quien no sabe de estas cosas, por la que ya no se tendrían que pagar derechos de autor.



jueves, 7 de mayo de 2026

Con un foro de escritores concluyó la cuarta Feria Municipal del Libro de Autlán


 El domingo 3 de mayo fue el último día de la cuarta Feria Municipal del Libro de Autlán, que se había inaugurado el jueves 23 de abril. Por la tarde, en el jardín Constitución se desarrollaron una serie de actividades para culminar el programa, que comenzaron con un foro de escritores autlenses, elemento que ha formado parte de la feria desde su primera edición, en noviembre de 2022. Organizado por la oficina local del CONAFE, el foro comenzó a las 18:10 horas, con una asistencia de poco más de 20 personas.

Fungieron como moderadores del foro Liz Melina Yanet Ramírez García y Andy Alejandro González Norzagaray, quienes abrieron con una presentación de los cuatro participantes: Pablo Sabalza, historiador y autor de poemas; Raúl Lizaola Corona, poeta y profesor de secundaria jubilado; José Francisco Cobián Figueroa, profesor de la Escuela Preparatoria Regional de El Grullo y autor de textos en diversos géneros, y Andrea Reynoso Gutiérrez, poeta, editora de la revista Brevaria y promotora del Festival de Poesía Antonio Alatorre. La dinámica del foro consistió en tres rondas de intervenciones de los escritores participantes, en la primera y más extensa presentarían su obra y leerían algún fragmento de ella y las otras dos serían para que contestaran preguntas al azar, relacionadas con su trabajo.

En la primera ronda, Pablo Sabalza afirmó que, hasta ahora, solo ha publicado sus poemas en redes sociales y algunas de sus canciones están en Spotify, aunque ha participado también en encuentros de poetas en Autlán y El Grullo y en el Festival Antonio Alatorre. Leyó la letra de su canción Amor cortés y su poema Quisiera morir y cerró con tres haikús: El jardín, Capitalismo y La panza de Otei. Andrea Reynoso comentó brevemente algunos de los libros que ha publicado, como editora, compiladora o autora: las antologías Desfile de poetas y Poetas de la grana, los dos volúmenes del Mosaico literario del Sur de Jalisco, de los que es coautora, el libro Cien años de Antonio Alatorre y la revista Brevaria. Para cerrar, leyó sus poemas Mi diablo y Catarsis.

Francisco Cobián usó sus minutos de la primera ronda para hablar de su novela El robo de la luz de las luciérnagas, que había presentado el día anterior en la Feria, y para leer el tercer capítulo de ella. Por último, Raúl Lizaola presentó los tres poemarios que ha publicado y el borrador de Silencios comprometidos, que será su cuarto libro y ya se encuentra en edición. Leyó sus poemas Modo tan estúpido y Quédate, del libro Cavilaciones de ausencia, y Simbiosis, de su futuro libro.

Para la segunda y tercera rondas, los escritores tenían que sacar un papelito de una pequeña urna de cristal que se colocó sobre su mesa, el número del papelito correspondía a una pregunta que les tendrían que hacer los moderadores. De esta forma, el foro continuó con las siguientes intervenciones de los escritores:

Pablo Sabalza dijo que la literatura puede reflejar la realidad o tratar de transformarla, según sea la intención del autor. Ampliando su opinión a otras disciplinas creativas, afirmó que debe ser el lector/espectador el que vea a través de los ojos del artista.

Andrea Reynoso dijo que en la poesía se puede hablar de todos los temas, de lo real y de lo imaginario y hay temas para la poesía en cualquier momento y lugar.

Francisco Cobián explicó que su interés por escribir nació en una clase de la secundaria, cuando ante las quejas de su profesor por las letras inanes de una canción que estaba de moda, se propuso escribir el mejor poema del mundo. Con esta intención, compuso un poema que se hizo popular en su secundaria Manuel López Cotilla, al grado de que luego fue plagiado por una persona que lo leyó al aire en Radio Costa diciendo que era propio.

Raúl Lizaola afirmó que no elige con anticipación el tema del que va a escribir, sino que comienza a hacerlo cuando siente que llega la información. Pero, aclaró, debe estar alerta para trabajar esa idea cuando se presenta; sin embargo, se confesó asiduo a escribir sobre el amor y sus bemoles, tema recurrente en sus poemas.

Pablo Sabalza dijo que su principal reto como escritor es precisamente comenzar a escribir, hay un trabajo en la escritura del que se habla poco: encontrar la palabra que exprese con más precisión la idea o sentimiento que se quiere plasmar, utilizar la puntuación adecuada y la fuerza necesaria en la redacción.

Andrea Reynoso recordó que su primer texto lo escribió en la secundaria, era una queja sobre la disciplina que se implementa en un colegio cristiano.

Francisco Cobián dijo que no tiene unos hábitos definidos de escritura, sino que piensa durante mucho tiempo en lo que va a escribir y comienza a hacerlo una vez que se siente listo. Escribe, regularmente, en su consultorio médico, mientras no hay pacientes.

Raúl Lizaola habló de que deberían abrirse talleres, espacios públicos, revistas y otros medios en los que los escritores locales puedan dar a conocer su obra porque, dijo, hay en Autlán más expresión artística de lo que creemos.

Para cerrar el foro se abrió un espacio para que el público hiciera preguntas a los escritores de forma libre. Ahí se vertieron opiniones sobre lo mal que se escribe en las redes sociales y se hicieron algunas preguntas sobre el proceso creativo a los escritores invitados.

Antes de pasar a la clausura de la Feria Municipal del Libro hubo dos breves ceremonias más:

Ganadores del concurso Autlán Escribe. De izq. a der.: Andrea Reynoso, Feliciano Medina y Shenoa González.


Primero fueron entregados los premios a los ganadores del tercer concurso Autlán Escribe, convocado por la Feria y consistente en escribir un post narrativo en Facebook. De manos de las regidoras Myriam Luján Espinoza, Antonia Pinzón Chávez y Yéssica Patricia Limón Soltero, del profesor Carlos Efrén Rangel García y del cronista Guillermo Tovar Vázquez, fueron entregados un reconocimiento y el premio correspondiente a:

Shenoa González López, quien ganó el tercer lugar con su texto Rojo grana.

Feliciano Medina Ruiz, segundo lugar con La maestra y el sabio.

Andrea Reynoso Gutiérrez, primer lugar con Apuntes para Guillermo Tovar Vázquez.

Reconocimiento a José Francisco Cobián Figueroa. De izq. a der.: Antonia Pinzón, Yéssica Limón, Francisco Cobián, Myriam Luján y Guillermo Tovar.


Enseguida, se realizó una sencilla ceremonia para entregar a José Francisco Cobián Figueroa un reconocimiento por su trayectoria literaria, que inició desde la década de 1980 y que ha abarcado el teatro, la edición cartonera, la escritura y publicación de textos en diversos géneros, entre otras actividades. Luego de que el cronista Guillermo Tovar leyera una semblanza de Cobián, el escritor dio un mensaje sobre la necesidad de apoyar a los artistas locales adquiriendo su obra, también planteó la idea de un taller en el que trabajen simultáneamente creadores de diferentes disciplinas artísticas. Fue la regidora Myriam Luján quien leyó el documento que se le entregó al homenajeado, para pasar a la clausura de la Feria a las 20:00 horas.

martes, 5 de mayo de 2026

Presentó José Francisco Cobián su novela El robo de la luz de las luciérnagas


 Para terminar la jornada del sábado 2 de mayo en la Feria Municipal del Libro de Autlán, el escritor José Francisco Cobián Figueroa presentó su primera novela infantil, El robo de la luz de las luciérnagas, ante unas 20 personas. La sesión comenzó a las 19:35 horas y se desarrolló en el jardín Constitución, donde se instaló un foro para las actividades de la Feria.

La presentación comenzó con la exhibición de un video en el que se muestran los personajes, ambientes y otros elementos de la novela. Enseguida, hizo una exposición que giró alrededor del proceso de escritura de la novela El robo de la luz de las luciérnagas, cuyo embrión data de 1995 y que retomó en el año 2019, de forma metódica; refiriéndose a autores de teoría literaria y de guiones cinematográficos, explicó cómo fue que estructuró este trabajo de escritura: elaboró una carpeta creativa con elementos como un índice tentativo, una sinopsis de la novela, las fichas de los personajes y la investigación que tendría que realizar en temas como la biología de las luciérnagas, entre otros, para enseguida establecer el arco narrativo con el planteamiento, nudo y desenlace y qué capítulos dedicaría a cada una de estas partes. Siguiendo la ruta establecida por Joseph Campbell en su obra Los pasos del héroe y en su carpeta creativa, el doctor Cobián fue desarrollando su novela, una historia fantástica para niños.

Para la segunda parte de la sesión, el autor presentó ahora sí la novela, primera de una serie de tres que protagoniza el inspector Mr. Ioso Todolohalla, dedicado a resolver misterios que le plantean los habitantes de cierto lugar de la costa. Dentro de la presentación, leyó los dos primeros capítulos, en los que nos enteramos de que la acción se desarrolla en el seno de una comunidad rural, posiblemente ubicada en la costa de Jalisco, una de cuyas familias comienza a ver cómo su vida cotidiana comienza a cambiar por la misteriosa presencia de unos animales repugnantes en su diario plato de frijoles.

La novela se puede comprar en Amazon, donde próximamente aparecerán las siguientes novelas de la saga.

jueves, 30 de abril de 2026

Una sesión del club de lectura Livre en la Feria Municipal del Libro de Autlán


 Para terminar las actividades del miércoles 29 de abril en la Feria Municipal del Libro de Autlán, el club de lectura Livre celebró una sesión pública en el foro del jardín Constitución, ante unas 20 personas. La sesión comenzó a las 20:30 horas y comenzó con una explicación por sus integrantes de la forma de trabajar del grupo, que sesiona el primer y último miércoles de cada mes a las 20:00 horas en el café Noir, ubicado en la calle de Pedro Moreno, donde discuten la lectura que establecieron para cada mes, pero también sobre cine, arte y otros temas.

En la sesión que celebraron en la Feria Municipal del Libro leyeron en voz alta el cuento Las cosas que perdimos en el fuego, de la escritora argentina Mariana Enríquez, lectura que desató una serie de comentarios sobre su contenido y las ideas que derivó en cada uno: los ideales de belleza, la violencia de género, los detalles y recursos de la narración. Una última lectura, esta vez del poema Para Laika, de Isabel Zapata, procedente del libro Una ballena es un país, cerró la sesión, con la invitación a quienes estén interesados a participar en el club a asistir a sus sesiones.

Un taller de libro cartonero en la Feria Municipal del Libro de Autlán


 En la jornada del miércoles 29 de abril de la Feria Municipal del Libro el médico José Francisco Cobián Figueroa impartió un taller titulado Presentación y lectura de un libro inexistente, sobre la publicación de libros artesanales. La sesión comenzó hacia las 19:35 horas y tuvo una asistencia de alrededor de 20 personas.

Cobián, quien es profesor en la Escuela Preparatoria Regional de El Grullo desde hace más de 30 años y tiene una trayectoria de cuatro décadas en la escritura y la difusión de las letras, comenzó su exposición con una plática sobre el nacimiento y desarrollo de la comunicación escrita, desde las tablillas sumerias hasta los documentos digitales de la actualidad, con algunos hitos como la imprenta y el desarrollo de otros materiales que, a lo largo de la historia, han permitido facilitar la escritura y su difusión entre más personas.

Explicó que, desde la década de 1980, cuando regresó a Autlán luego de haber salido de aquí para estudiar Medicina, formó un grupo literario con antiguos compañeros de la prepa: Arnulfo Álvarez, Joaquín Cuéllar y Francisco Javier Benavides. Con este grupo, entre otras actividades culturales, comenzó a publicar de manera artesanal los cuentos que ellos mismos escribían, con lo que fue desarrollando una técnica de impresión y encuadernación de lo que hoy se conoce como edición cartonera.

Al paso de su plática, fue sacando de una bolsa distintos implementos y materiales para la fabricación de un libro, como piezas de cartón usado, un picahielo, pinzas, una aguja estambrera y pintura. Lo primero que hizo fue crear la portada con un trozo de cartón, al que le aplicó pintura y unas calcas con el título del libro y de la editorial, luego sacó las hojas del libro, que imprimió en su casa, las colocó sobre un artefacto creado por él con cartones y que le sirve para perforar adecuadamente el lomo de las hojas ya dobladas, por donde pasará el hilo que las mantendrá unidas a la portada. Todo este proceso lo fue explicando junto con el origen de cada pieza y cómo fue desarrollando esta técnica, que permite dar una segunda oportunidad a materiales de desecho y evita que lleguen al basurero, mientras se abre una posibilidad de dar a conocer la obra de quienes escriben pero no tienen acceso a editoriales.

Ya concluido su libro, que al iniciar la sesión era inexistente, leyó de él el cuento Mala suerte, y terminó la sesión con un cuento de Joaquín Cuéllar incluido en la misma publicación, pero mediante un código de barras que permite escucharlo desde un dispositivo conectado a Internet. El doctor Cobián anunció que su jubilación de la Universidad de Guadalajara ya está a pocos años y que, cuando esto suceda, abrirá una editorial cartonera en Autlán.

miércoles, 29 de abril de 2026

La revista Brevaria estuvo presente en la Feria Municipal del Libro de Autlán


 Las actividades del martes 28 de abril de la Feria Municipal del Libro de Autlán concluyeron con la presentación de la revista cultural Brevaria por Andrea Reynoso y Susana Rodríguez en el foro instalado en el jardín Constitución. La presentación comenzó hacia las 19:30 horas, con unas 15 personas entre el público.

Andrea Reynoso Gutiérrez, fundadora de la revista, recordó que ésta comenzó a circular en septiembre de 2025 y nació como una necesidad personal, de dejar constancia de lo que está ocurriendo en Autlán en el ámbito cultural. A la fecha se han publicado seis números, cada uno de ellos fue comentado por Andrea y Susana: quién es el personaje que aparece en la portada y cómo fue elegido, quiénes aportan textos en cada número y qué temas se abordan en ellos: ha habido artículos sobre cine, artes plásticas, música, historia, literatura y otros temas, de autores como Carmen Dom, Guillermo Tovar, Susana Rodríguez, Raúl Lizaola, entre otros. También habló de otros proyectos paralelos a Brevaria, como el programa de entrevistas Mientras el café se enfría, que se publica en Facebook y en el que han participado Miriam Vaca, Pepe Uribe, Álvaro Díaz y otros actores culturales de Autlán y la región.

Susana Rodríguez, originaria de Lagos de Moreno y avecindada en Autlán desde hace algunos años, quien es periodista y colaboradora de Brevaria, compartió algunas consideraciones sobre la importancia de las revistas culturales impresas, tanto como un espacio de expresión para los artistas y otros factores culturales como para dejar documentada la actividad cultural en el lugar en que se publican, así como los temas de los que se está escribiendo y están en la discusión pública. Esta importancia trasciende la época en que las revistas son publicadas y llega hasta las generaciones futuras.

Para financiar el proceso de publicación de una revista como Brevaria, según Susana Rodríguez, son fundamentales los lectores que la compran y la leen, así como los patrocinadores que se involucran en ella. También mencionó que, a pesar de los vaticinios que se han difundido, las revistas y los libros impresos no están cerca de desaparecer.

A la presentación fueron invitados dos de los autores que han publicado recientemente en Brevaria. El primero fue el diseñador de modas Álvaro Uribe, quien además tiene una obra de dibujo artístico de tema homoerótico que fue el tema con el que apareció por primera vez en la revista; sobre su experiencia publicando en ella dijo que le resultó sorpresiva la invitación pero agradece el interés en su obra y le parece importante que exista esta plataforma para los artistas locales. En el número 6 de la revista publica el poema Amante estoico, mismo que leyó en voz alta para concluir su intervención.

Otro invitado fue el profesor Raúl Enríquez Lizaola, quien tiene en su haber la publicación de tres poemarios y ha publicado algunos de sus textos en Brevaria. Dijo que es una oportunidad especial estar a la vista de todos en una publicación de este tipo, a la que comparó con un vehículo nuevo en el que puede trasladarse a otros lugares. Para terminar, leyó su poema Vagabundo de cristal.

Algunos de los asistentes hicieron preguntas a las presentadoras, de cuyas respuestas pudimos conocer que el nombre de Brevaria hace referencia a la brevedad temporal pero también de cercanía, el concepto nació en un café de la ciudad de Tepic cuando Andrea estudiaba en la Universidad Autónoma de Nayarit y, junto con algunos compañeros, idearon publicar una revista cultural, que solo tuvo un número. El proyecto renació en Autlán, de donde Andrea es originaria, y esperan que siga mucho tiempo más.

Brevaria se puede conseguir en el restaurante Zona 3, que es su principal patrocinador. En ese mismo lugar se presenta, cada mes, el nuevo número que se publica.

Presentó Luis Gómez su libro Luces en el lago

Luis Gómez (izq.) y Esdras López.

 La tarde del martes 28 de abril, dentro del programa de la Feria Municipal del Libro, el escritor tenamaxtlense Luis Gómez Villaseñor presentó su libro de cuentos Luces en el lago, ante unas 10 personas reunidas en el foro que se instaló para la Feria en el jardín Constitución. La ceremonia de presentación comenzó a las 18:25 horas.

Para comenzar con la presentación, el director de Cultura del municipio de Autlán, Esdras López Mundo, leyó una semblanza del autor, quien es psicólogo de formación y participante en los talleres literarios de la Sociedad General de Escritores de México. Enseguida, Luis Gómez recordó un momento de su vida que lo orientó hacia la literatura: en una ocasión escuchó en el teatro Degollado al escritor Juan Rulfo leyendo en voz alta su cuento No oyes ladrar los perros, causándole una profunda impresión al oír las inflexiones e intención que le daba a la lectura el mismo autor del cuento, lo que le hizo nacer el deseo de alguna vez leer un texto suyo para un público, como lo ha hecho en las presentaciones de Luces en el lago.

El autor explicó que en Luces en el lago se incluyen 26 cuentos, cuyos protagonistas se enfrentan a sentimientos encontrados y situaciones sorpresivas, como ocurre en la vida de cualquier persona. Los textos están organizados dentro del libro por temas: suspenso y misterio, fantasía y simbolismo, realismo existencial, drama psicológico, narrativa introspectiva y lírica y realismo social; define a su publicación como un proyecto familiar, en el que su esposa participa también con la pintura El árbol de la lira, que aparece en la portada. Esta referencia a un símbolo de la región de Tenamaxtlán, como es el árbol de la lira, no es fortuito: en los cuentos que integran el libro se reúnen consejas populares, historias reales que impactaron a los vecinos, creencias, entre otros elementos.

Luego de leer algunos de sus cuentos, Luces en el lago, Un jinete en la playa y Chaneques, en los que se asoman esas historias que se cuentan en las reuniones familiares en las que se mezclan lo sobrenatural y lo cotidiano, el autor se despidió con un comentario sobre la importancia de la escritura, tanto para buscar la trascendencia como para organizar y fijar las ideas. Es, en sus palabras, “un recurso genial para la vida”.