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viernes, 26 de junio de 2026

La descentralización de la educación. Una entrevista con el autor del mural de la antigua prepa de Autlán


 Agustín Navarro es grabador, pintor y serigrafista. Nació en Guadalajara el 1 de mayo de 1954 y estudió la carrera de Pintura en la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad de Guadalajara en la generación 1973-1978, cuyos aprendizajes complementó con la licenciatura en Artes Visuales y con estudios de grabado en el Instituto Potosino de Bellas Artes. También tiene la maestría en Didáctica de las Artes y el doctorado en Arte, Arquitectura, Diseño y Urbanismo. Al regresar de San Luis Potosí comenzó una carrera como profesor en las preparatorias 2, 5 y 1 de la Universidad de Guadalajara. En su formación tuvo como maestros, entre otros, a Jorge Navarro, Ángel Medina, Jorge Martínez y Francisco Rodríguez, “Caracalla”, estos dos últimos fueron ayudantes del gran José Clemente Orozco. Agustín Navarro tiene obra en las técnicas de grabado y serigrafía, además de varias pinturas, y también ejecutó murales callejeros en Guadalajara, que estuvieron en el cruce de Hospital y Federalismo, y en el lienzo charro Guadalupe Ayala, además de en el laboratorio de fotografía de la Escuela de Artes de la Universidad. También es autor del mural “La descentralización de la educación”, ubicado en el vestíbulo del Edificio de Posgrados del Centro Universitario de la Costa Sur, que originalmente albergó a la Escuela Preparatoria Regional de Autlán.

Al terminar la carrera de Pintura, Agustín Navarro y su compañero Julián Pulido fueron enviados por su maestro Jesús Mata, quien además trabajaba como policía bancario, a pintar un par de murales en la Escuela Preparatoria Regional de Autlán, cuando este plantel tenía poco tiempo de haberse integrado a la Universidad de Guadalajara, lo que ocurrió el 4 de octubre de 1975. Julián Pulido pintó uno en el escenario del auditorio de la prepa, que la misma Universidad de Guadalajara demolió en 2008 para construir una cancha, perdiéndose el mural junto con el auditorio, mientras que Agustín Navarro pintó otro, con el tema “La descentralización de la educación”, en el vestíbulo del edificio. Este mural fue terminado en 1979 y se conserva, aunque con una imperiosa necesidad de un buen trabajo de restauración: actualmente presenta manchas, algunos hoyos realizados a propósito en distintos puntos, suciedad y otros detalles.

El maestro Navarro recuerda que su profesor Jesús Mata los envió a él y a Julián Pulido a ejecutar estos murales en Autlán, aunque no sabe cómo se dio el contacto con las autoridades preparatorianas. En un primer momento, el director de la prepa de Autlán fue a Guadalajara a recoger a Agustín Navarro y a Julián Pulido para llevarlos a la escuela y que conocieran el espacio destinado a sus murales, lo que les serviría para elaborar sus proyectos y dar indicaciones para preparar los muros. Navarro sugirió que se instalara un zoclo al muro donde él trabajaría, para evitar que se ensuciara cuando trapearan el piso, y un barandal para dificultar que fuera vandalizado. El zoclo sí fue instalado, pero no el barandal, lo cual ha influido en el deterioro del mural. El muro también fue preparado para resistir la humedad, por lo que se mantiene en muy buenas condiciones, sin salitre ni cuarteaduras. En un principio el mural “La descentralización de la educación” fue concebido por el maestro Navarro para el cubo de la escalera de la prepa, pero no pudo realizarse en ese sitio porque el muro tenía celosías y su modificación hubiera elevado el costo de la obra.

Para realizar el proyecto de su mural, Agustín Navarro estudió datos de Autlán, como el significado de su nombre y su historia, pero también incluyó elementos basados en la idea de llevar la educación universitaria fuera de la capital de Jalisco, retratando a los líderes estudiantiles y universitarios que intervinieron para que eso sucediera. Este tema es relevante para la prepa de Autlán porque fue la primera escuela de la Universidad de Guadalajara fuera de la zona metropolitana, lo cual la coloca en un lugar importante de la historia universitaria de Jalisco.

El mural de Agustín Navarro está lleno de símbolos sobre la educación como palanca para la movilidad social y sobre la llegada de la Universidad a las zonas rurales de Jalisco. Su autor nos dio, en entrevista, una descripción del discurso del mural y del significado de sus elementos, que compartimos enseguida:

El primer personaje a la izquierda es Carlos Ramírez Ladewig, en actitud de pasar su brazo derecho sobre los hombros de una mujer, que representa a Autlán. Frente a ellos hay cuatro niños, cuyos modelos fueron tomados por Agustín Navarro de entre los que acudían a ver la obra del mural mientras él estaba trabajando. En la esquina inferior izquierda hay unas manos sosteniendo un puñal y una bayoneta, que a su vez está atravesando la mano derecha de Ramírez Ladewig, lo cual representa el asesinato del líder universitario en 1975. En la parte superior del mural hay un lienzo que atraviesa toda la composición, arrancando desde el brazo izquierdo extendido de Ramírez Ladewig, y que muestra el escudo de la Universidad de Guadalajara y las siglas FEG, de Federación de Estudiantes de Guadalajara, y FPU, de Federación de Profesores Universitarios. Donde concluye el lienzo, a la derecha, hay tres personajes más: el primero es el líder estudiantil Hermenegildo Romo García, “el Gorilón”, al centro está Enrique Díaz de León y, por último, José Parres Arias, quien sostiene en su mano izquierda un papel con el lema de la Universidad: “Piensa y trabaja”.

Hermenegildo Romo, Enrique Díaz de León y José Parres Arias.


Debajo del lienzo se ven dos edificios, el más grande representa a la Universidad de Guadalajara, mientras que el más pequeño es la preparatoria de Autlán, ambos están ubicados en un paisaje montañoso como el que rodea al valle de Autlán y en cuyo suelo hay una zanja, en alusión a una de las versiones del significado náhuatl de Autlán, “junto a la zanja”. Dentro de la composición hay una rueda que representa el progreso, y un arado, en alusión a la vocación agrícola de esta región; los niños que ya mencionamos antes son la juventud autlense que anhela acceder a la educación universitaria.



En la parte inferior del mural hay varios libros abiertos, que muestran distintos mensajes: hay uno en el que se ven glifos nahuas de la narración de la peregrinación de los aztecas en busca de su tierra prometida, los demás tienen las siguientes leyendas: “Con la educación popular al cambio”, “Escuela de agricultura” y “Por la divulgación de la cultura”. Otro de los libros, que permanece cerrado, tiene en su título el origen del autor del mural: “Artes plásticas”. Alrededor de estos libros hay otro grupo de ellos que se van convirtiendo en las alas de la paloma de la libertad, que vuela hacia Autlán “como parte del progreso y la educación hacia esa parte del estado”. Este proceso de metamorfosis incluye a una mujer, que representa a la Universidad, y que se está transformando en la mencionada paloma. Debajo de los libros hay un personaje tendido que tiene en su mano un cuchillo, representa a las personas que no están de acuerdo con que llegue la educación universitaria a Autlán y que son avasalladas por el conocimiento.



Agustín Navarro define su estilo como expresionismo realista, influenciado por los grandes muralistas, especialmente por José Clemente Orozco. Sostiene que los murales son para leerse y lamenta que en la actualidad pocas personas tienen la calma de detenerse a observar sus símbolos con calma, por lo que los murales ya no tienen una función social sino más bien decorativa.

Además de su valor artístico, el mural “La descentralización de la educación” es un testimonio de un momento relevante de la historia reciente de Autlán, que fue la llegada de la educación universitaria a la región. Es una obra que merece estar en un mejor estado de conservación, esperamos que las autoridades universitarias pongan manos a la obra.

lunes, 22 de junio de 2026

Conmemoración del aniversario 135 del natalicio de Paulino Navarro


 La mañana de este lunes 22 de junio en la Alameda de Autlán se realizó un acto cívico para conmemorar el aniversario 135 del nacimiento del general Paulino Navarro, nacido el 22 de junio de 1891 en El Aguacate, población entonces dentro de la jurisdicción de Autlán. La ceremonia comenzó poco después de las 8:00 horas, con la asistencia de unas 150 personas, entre profesores y alumnos de la secundaria Jesús Velázquez y de la primaria Paulino Navarro, socios de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco y de la Sociedad Mutualista de Beneficencia de Señoras y Señoritas, de la Logia Masónica Cofradía de la Luz, funcionarios y autoridades municipales, encabezadas por la secretaria general del Ayuntamiento, Imelda Gómez Macedo, en representación del presidente municipal.

La regidora Yéssica Patricia Limón Soltero dio el primer mensaje de la ceremonia, leyendo una semblanza de Paulino Navarro publicada en el libro Ciudadanos distinguidos de Autlán, de Bertha Alicia Gutiérrez Lugo. Enseguida el cronista municipal, Guillermo Tovar Vázquez, tuvo una intervención en la que destacó la vocación de Paulino Navarro por la docencia, que se manifestó en sus trabajos como profesor en Autlán y sus alrededores en su primera juventud y en su inscripción en la Escuela Normal Porfirio Díaz, de Colima. Esta vocación, aventuró el cronista, pudo haber ocurrido por influencia de su hermana Lucía Navarro, profesora en el Instituto del Sagrado Corazón, hoy Instituto Autlense, pero también de la profesora María Mares y del sacerdote Manuel C. Silva, con quienes Paulino tuvo contacto directo. Una vez en Colima, Navarro participó en protestas estudiantiles contra el usurpador Victoriano Huerta, cuya represión lo hizo abandonar la ciudad de Colima y terminar enlistándose en el ejército de Álvaro Obregón, comenzando con esto una breve pero exitosa carrera militar. El cronista también recordó que durante muchos años se tuvo a Paulino Navarro en el olvido en Autlán y celebró que desde hace algunos años se celebren este tipo de actos cívicos, para tener siempre presente en la memoria colectiva a los grandes personajes autlenses.



Para terminar la ceremonia, la profesora Imelda Gómez Macedo dio un mensaje en el que llamó a los presentes a honrar el legado de Paulino Navarro y llevar a la práctica sus ideales, trabajando por lograr un Autlán mejor. Enseguida, y como último número de la ceremonia, fue colocada una ofrenda floral al pie del monumento a Paulino Navarro.

miércoles, 27 de mayo de 2026

Jornada de clausura de la IX Semana Cultural Ernesto Medina Lima

Carlos Boyzo durante su exposición.

 La noche del sábado 23 de mayo concluyeron las actividades de la IX Semana Cultural Ernesto Medina Lima, que organiza el Capítulo Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco (BSGEEJ) en conmemoración del aniversario luctuoso de su fundador. La sesión del sábado se celebró en el salón de usos múltiples del Museo y Centro Regional de las Artes de Autlán con la asistencia de unas 20 personas, iniciando a las 19:10 horas.

Como en la sesión del viernes, esta vez se presentaron dos ponencias relacionadas con personajes de Autlán. La primera fue de Carlos Martín Boyzo Nolasco y llevó por título Poetas autlenses, su autor explicó que la idea inicial para preparar este trabajo nació de un ejemplar de la Antología de poetas autlenses publicada por José María Casillas en 1944, que le pareció interesante por su contenido y por la portada, que muestra una foto de la torrecilla del reloj que fue demolida en 1971. Esta Antología fue impresa en la Imprenta Araiza, que estaba frente a donde hoy se encuentra el edificio de Telmex y en la que se imprimieron infinidad de documentos de la vida diaria de los autlenses a lo largo de muchas décadas. La intención de su trabajo, explicó el ponente, es recordar los nombres de poetas del pasado, de los que cree necesario que exista una antología.

De la época del porfiriato, Carlos Boyzo recordó que hubo en Autlán una gran producción poética, que Ernesto Medina Lima explicó en su trabajo de ingreso a la BSGEEJ. Sin embargo, en las décadas siguientes también hubo en Autlán personas que cultivaron esta forma literaria, entre ellos Luis Topete Bordes, Florencio Topete, Salvador Higareda, Felipe Uribe y hasta el general Marcelino García Barragán, algunas de cuyas obras se incluyen en la mencionada antología, que define como “una belleza de recuerdos, de biografías, de nombres” y que, en su opinión, sería deseable la publicación de una edición facsimilar. Para concluir su presentación, el ponente destacó el trabajo de otros promotores de la literatura que trabajaron en décadas siguientes, como José Francisco Cobián Figueroa desde el Grupo Cultural Litterae, y Celia Serrano Uribe, autora de varias publicaciones de poemas.

Exhibición de la entrevista entre Agustín Godoy y Enrique Ibáñez.


Para cerrar la semana cultural, Agustín Godoy Pelayo presentó José Ibáñez Vázquez, autlense y pintor galardonado, una entrevista con Enrique Ibáñez Ladewig, nieto de este pintor autlense. La entrevista se presentó mediante un video pregrabado, debido a que su autor no pudo trasladarse desde Guadalajara para estar presente en el Museo. A lo largo de la entrevista, de casi una hora de duración, el arquitecto Enrique Ibáñez compartió algunos datos biográficos y recuerdos de su abuelo, quien nació en Autlán en 1898, hijo de un inmigrante español. Aquí mismo se casó con Margarita Valencia, poetisa, con quien se mudó a Guadalajara. Don José, muy aficionado a los toros, dejó une evidencia de su afición en álbumes fotográficos del Carnaval de Autlán con imágenes que él mismo intervenía a mano, aplicando color a las fotos sepia, mismos que se encuentran resguardados por don Enrique, quien recordó que “su pasión era pintar el mar”.

Ganador del Premio Jalisco y cuya obra fue publicada en El Informador, José Ibáñez tuvo una cercana amistad con Atanasio Monroy, quien copió el único autorretrato de Ibáñez que se conoce, agregándole un detalle que no tenía la pintura original, que fue un elegante traje que sustituye al overol con que el señor Ibáñez se autorretrató. A lo largo de la plática, el señor Ibáñez recordó algunos detalles de la personalidad de su abuelo, de las técnicas y materiales que usaba para pintar y del destino que tuvieron algunas de sus obras, muchas de ellas adquiridas por el señor Jesús Álvarez del Castillo. El entrevistado también recordó a su abuela Margarita, frente a su máquina de escribir y rodeada de hojas tamaño esquela y de un altero de poemas, mismos que entregaba a sus hijos, quienes se encargaban de su publicación.

Al concluir la proyección de este video, el doctor Nabor de Niz Domínguez hizo la clausura de la IX Semana Cultural Ernesto Medina Lima, a las 21:09 horas.

martes, 26 de mayo de 2026

Segunda jornada de la IX Semana Cultural Ernesto Medina Lima

Inauguración formal de la IX Semana Cultural.

 Aunque inició el jueves 21 de mayo en San Gabriel, la tarde del viernes 22 en el Museo y Centro Regional de las Artes de Autlán fue inaugurada la IX Semana Cultural Ernesto Medina Lima, del Capítulo Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco (BSGEEJ), con la que se conmemora el aniversario luctuoso del fundador de este Capítulo y quien fuera cronista municipal de Autlán durante muchos años, fallecido el 22 de mayo de 2007. La sesión de inauguración comenzó a las 19:00 horas, con la asistencia de unas 30 personas, entre quienes estuvieron socios de la BSGEEJ, familiares de don Ernesto e invitados especiales, como la regidora del Ayuntamiento de Autlán Myriam Luján Espinoza, la diputada federal Haydid Arreola López y el tesorero municipal José Emmanuel Velázquez Ríos.

Luego de unas palabras de bienvenida por el secretario del Capítulo, Guillermo Tovar Vázquez, los asistentes dedicaron un minuto de silencio a la memoria de don Ernesto Medina Lima, un recuerdo de este personaje autlense a 19 años de su fallecimiento. Enseguida, la regidora Myriam Luján, quien asistió con la representación del presidente municipal, dio un mensaje en el que expresó su deseo de que los trabajos que se presentarían en estas jornadas sean una semilla de nuevas ideas para el futuro de Autlán y la Costa Sur y declaró inaugurada la semana cultural. Un último mensaje estuvo a cargo de Jazive Moreno Carranza, bisnieta de don Ernesto, quien a nombre de su familia expresó el orgullo de ser descendiente de este personaje, de quien evocó los valores que caracterizaron su personalidad y que siguen inspirando a quienes lo conocieron y a quienes han conocido su obra.

Presentando El último portal.


Luego de esta ceremonia de inauguración se presentó la primera ponencia, a cargo de Martha Florentina Corona Santana y que llevó por título El último portal, producto de investigaciones en archivos civiles y eclesiásticos de Autlán, en el que explicó la historia del portal Juárez del centro de Autlán, desde su origen hasta sus constantes transformaciones. De hecho, Martha comenzó afirmando que este portal, que es el frontero al jardín Constitución hacia el oriente, ha sido el más cambiante en su forma y el de más reciente construcción de los cuatro que se encuentran en el centro de la ciudad.

Luego de una descripción de la fisonomía del centro de Autlán antes de la existencia de este portal, con la parroquia del Divino Salvador luciendo dos torres, una de ellas con un reloj público, el cementerio frente a este templo y la Plaza de Armas, hoy jardín Hidalgo, con su kiosco de madera, explicó que luego de que se abriera el Panteón de los Dolores y se clausurara el antiguo cementerio parroquial, el 15 de julio de 1853 le fue vendido el terreno que ocupaba este cementerio al señor Ramón Quintero, quien construyó ahí una casa con frente a la parroquia, es decir, al oriente. A espaldas de la casa construyó un portal, que fue conocido como de Quintero, donde el señor Salvador Vergara abrió un montepío en el año 1877, con el nombre de El Ferrocarril. A partir del año 1869 comenzó la venta de algunas secciones de este portal, ya conocido como de doña Sinforosa Murguía y convertido en un lugar eminentemente comercial: ahí han funcionado, a lo largo de más de un siglo, establecimientos de comercio, una gasolinera, la famosa papelería Casillas, una cantina, un laboratorio de análisis clínicos, un laboratorio de revelado de fotos, entre muchos otros, según explicó la ponente, quien también mencionó algunos acontecimientos importantes que se desarrollaron a la sombra del portal, como unas elecciones de la Junta Cantonal en el año 1868 y  discursos de Fiestas Patrias y ceremonias del Grito.

La ponencia de Martha Corona terminó con la exhibición de una serie de fotografías que muestran los cambios que ha sufrido el portal Juárez al paso del tiempo y cómo ha sido parte importante de la vida cotidiana de los autlenses. Entre las imágenes mostradas hubo algunas generadas por IA, que permitieron imaginar cómo lucía el centro de Autlán en el siglo XIX. La ponencia fue ampliamente comentada por los asistentes, quienes expresaron sorpresa por el cambio en la fisonomía del centro de Autlán y algunos recuerdos de lo que han visto y vivido en el portal Juárez.

Ramón Rubín en el cine.


La segunda ponencia, y última de la jornada, fue Ramón Rubín en el cine, de José Francisco Cobián Figueroa, que comenzó con una anécdota sobre cómo conoció a Ramón Rubín, un destacado escritor jalisciense, mientras el hoy ponente era estudiante de bachillerato y el señor Rubín era vecino de Autlán. Esa vez, dijo, pasaron toda una tarde conversando sobre diversos asuntos, entre los que no podía faltar el conflicto que el escritor mantuvo con Alfonso Reyes y Agustín Yáñez, figurones de la cultura en México a mediados del siglo XX. Cobián dijo que le maravillaba cómo Rubín se expresaba y se apasionaba, mostrando que era una persona enterada.

Entrando en materia, el ponente afirmó que el único guion cinematográfico acreditable a Ramón Rubín es Río inmóvil, que sería luego publicado en forma de libro por la Secretaría de Cultura de Jalisco en 1992. Esta publicación está dividida en dos partes, una dedicada a la experiencia que vivió Rubín “infiltrado” en un grupo de campesinos laguneros que la Oficina de Colonización del gobierno federal trasladó a una región de Campeche, con la intención de hacerlos producir esas tierras que contaban con mucha agua y alejarlos de la sequía del norte. La segunda parte del libro es una ficción, basada en esta experiencia. El guion cinematográfico fue hecho por Rubín, por encargo del gobierno federal, que pretendía filmar una película de corte heroico que narrara esta mudanza de campesinos como un proyecto digno de memoria.

En la obra, sin embargo, Rubín no es complaciente y narra las vicisitudes del traslado con sus fallas logísticas, el desencuentro de los campesinos con una tierra que no era tan fértil como se imaginaba y con un clima y un entorno que no les pertenecía y, sobre todo, con la nostalgia de la familia. El proyecto de traslado fue fallido, como lo fue también la filmación de la película que, luego de varios intentos de guion con personajes como José Revueltas, y ante el abandono de los campesinos de las tierras que se les asignaron en Campeche para volver a sus resecas pero propias tierras, también la producción del filme fue desechado. Cobián se dijo sorprendido de que el gobierno de Jalisco hubiera publicado este libro, en el que Rubín critica fuertemente la corrupción del gobierno federal.

sábado, 23 de mayo de 2026

Celebraron una sesión académica conjunta los Capítulos Sur y Costa Sur de la BSGEEJ

De izq. a der.: Rigoberto Benavides, Salvador Encarnación, Guillermo Tovar y Jesús Guzmán.

 Dentro del programa del XXIX Festival Cultural San Gabriel, el jueves 21 de mayo se celebró en la biblioteca municipal Ramona Michel Argote de ese municipio sureño una sesión académica conjunta de los Capítulos Sur y Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco, para la presentación del libro Mosaico Literario del Sur de Jalisco, vol. 2. La sesión, que también sirvió como arranque de la IX Semana Cultural Ernesto Medina Lima del Capítulo Costa Sur, comenzó a las 11:25 horas y tuvo una asistencia de alrededor de 20 personas, entre quienes estuvieron el director de Cultura de San Gabriel, Diego Barragán Rodríguez; el coordinador honorario vitalicio del Capítulo Costa Sur, Nabor de Niz Domínguez; los socios del Capítulo Sur y Costa Sur Eduardo Ramírez Ruelas y Carlos Adolfo Preciado Ortiz, respectivamente; el cronista rural Asunción Rodríguez y el fotógrafo Noé Meza Galindo, quien minutos antes había inaugurado en los pasillos de la Casa de la Cultura su exposición Reencontrando mis raíces.

En el presídium de esta sesión estuvieron el secretario particular de la alcaldesa de San Gabriel, Rigoberto Benavides Espíritu, y tres de los coautores del libro: José de Jesús Guzmán Mora y Salvador Encarnación Jiménez, socios del Capítulo Sur, y Guillermo Tovar Vázquez, del Capítulo Costa Sur, quienes comentaron el libro. Luego de la lectura de una semblanza de cada uno de los comentaristas, comenzó la presentación del libro. El primer turno en el orden de los comentaristas correspondió a Guillermo Tovar, quien explicó que el proyecto del Mosaico Literario del Sur de Jalisco nació de una plática informal que ocurrió la noche del 5 de septiembre de 2024 en la Casa Taller Literario Juan José Arreola, luego de la presentación del libro Cien años de Antonio Alatorre, entre la coordinadora de ese libro, Andrea Reynoso Gutiérrez, y el maestro Ricardo Sigala, quienes comentaron lo interesante que sería escuchar a los grandes escritores de esta región conversar sobre sus pueblos. Ante la imposibilidad de escuchar una conversación así, comenzó a desarrollarse la idea de emprender un trabajo de investigación que descubriera los indicios del paso de estos autores por sus pueblos de escritores como Juan Rulfo, Juan José Arreola, Guillermo Jiménez, Ramón Rubín, Antonio Alatorre, entre otros. Así nació el primer volumen de este Mosaico, que contó con seis ensayos de igual número de autores.

Sobre el segundo volumen, que se presentaba en esta sesión, Tovar dijo que el enfoque es distinto a su predecesor, porque aquí ya no se buscó abordar el vínculo de escritores consagrados con sus pueblos sino dar un primer paso en la difusión de la vida y la obra de escritores que, teniendo una obra de buena calidad, no han sido suficientemente estudiados ni difundidos o, en otros casos, están siendo olvidados. Este segundo volumen consta de diez ensayos, en el que Guillermo Tovar escribe sobre el poeta autlense Jesús Nava Guevara, nacido a principios del siglo XX y quien desempeñó a lo largo de su vida diversos puestos burocráticos en municipios de Jalisco y en Correos de México, desarrollando paralelamente una obra poética importante, de la que se han publicado solamente algunos ejemplos en periódicos como El Informador y Unidad, de la Sociedad Mutualista de Empleados, Obreros y Artesanos de Autlán. Tovar destacó que estos Mosaicos son un trabajo independiente, que no cuenta con el respaldo de una institución académica o gubernamental, pero que se ha realizado con rigor académico, que ha permitido que los textos se publiquen luego de una revisión por pares.

Un rincón de la biblioteca de San Gabriel.


En su oportunidad, Salvador Encarnación leyó un texto que preparó para esta presentación, en el que comentó los textos de los autores del Mosaico que no asistieron a la sesión. Salpicada su lectura con sabrosas anécdotas sobre algunos de los escritores de los que se habla en el libro, explicó que en este volumen Didiana Sedano estudia un poema de Refugio Barragán de Toscano y las diversas ediciones de La hija del bandido (el comentarista no desaprovechó la oportunidad de presumir un bien conservado ejemplar de la edición de 1974, con un peculiar autógrafo del ilustrador Tijelino), que Fernando G. Castolo habla sobre la escritora feminista Esperanza Valdovinos, quien estuvo activa en Ciudad Guzmán en la década de 1930; que Ricardo Sigala define a Vicente Preciado Zacarías como un sucesor de Juan José Arreola (cuya familia acostumbraba ir a comprar tortillas en taxi desde su casa en las alturas de Ciudad Guzmán, como le tocó ver a Encarnación); que Alfredo Velasco Cisneros se aboca a describir la obra de Alfredo Velasco Cisneros, uno de los padres culturales de Zapotlán, junto con Guillermo Jiménez… Salvador Encarnación, por fin, escribe en este Mosaico sobre Francisco González Guerrero, originario de Gómez Farías, “uno de los escritores más importantes de México”, a quien su pueblo no le ha hecho justicia con un reconocimiento a su obra. El también cronista de Zacoalco de Torres terminó su intervención con un comentario sobre la lectura de Pedro Páramo, que comienza en el fragmento 37 y que debería leerse en voz alta como un murmullo, puesto que se trata de una plática entre dos muertos que comparten sepultura.

Jesús Guzmán, el anfitrión, explicó que aporta al Mosaico un texto sobre el poeta gabrielense Salvador Escudero, de quien hizo una amplia exposición de su biografía y de su obra. Recordó cómo, por sugerencia del historiador Gabriel Chávez Morett, descubrió que Escudero nació en San Gabriel en 1883 y murió en 1946 en la Ciudad de México, perteneció al Centro Bohemio y trabajó para el gobierno federal durante la presidencia de Adolfo de la Huerta. También ganó el premio La Flor Natural, que recibió de manos del presidente Venustiano Carranza, con el poema No escuche quien no sabe de estas cosas, mismo título que impuso a un libro que publicó tiempo después. El cronista de San Gabriel habló asimismo sobre la turbulenta vida política de Escudero, quien tuvo un conflicto electoral con Basilio Vadillo por la gubernatura de Jalisco, y sobre otros triunfos literarios de nivel nacional que obtuvo años después.

Antes de que concluyera la sesión y se realizara la entrega de los reconocimientos de rigor, Salvador Encarnación hizo el encargo al secretario particular de que le transmitiera a la alcaldesa, Alma Gabriela Rodríguez Benavides, la propuesta de hacer una reimpresión del libro No escuche quien no sabe de estas cosas, por la que ya no se tendrían que pagar derechos de autor.



jueves, 7 de mayo de 2026

Con un foro de escritores concluyó la cuarta Feria Municipal del Libro de Autlán


 El domingo 3 de mayo fue el último día de la cuarta Feria Municipal del Libro de Autlán, que se había inaugurado el jueves 23 de abril. Por la tarde, en el jardín Constitución se desarrollaron una serie de actividades para culminar el programa, que comenzaron con un foro de escritores autlenses, elemento que ha formado parte de la feria desde su primera edición, en noviembre de 2022. Organizado por la oficina local del CONAFE, el foro comenzó a las 18:10 horas, con una asistencia de poco más de 20 personas.

Fungieron como moderadores del foro Liz Melina Yanet Ramírez García y Andy Alejandro González Norzagaray, quienes abrieron con una presentación de los cuatro participantes: Pablo Sabalza, historiador y autor de poemas; Raúl Lizaola Corona, poeta y profesor de secundaria jubilado; José Francisco Cobián Figueroa, profesor de la Escuela Preparatoria Regional de El Grullo y autor de textos en diversos géneros, y Andrea Reynoso Gutiérrez, poeta, editora de la revista Brevaria y promotora del Festival de Poesía Antonio Alatorre. La dinámica del foro consistió en tres rondas de intervenciones de los escritores participantes, en la primera y más extensa presentarían su obra y leerían algún fragmento de ella y las otras dos serían para que contestaran preguntas al azar, relacionadas con su trabajo.

En la primera ronda, Pablo Sabalza afirmó que, hasta ahora, solo ha publicado sus poemas en redes sociales y algunas de sus canciones están en Spotify, aunque ha participado también en encuentros de poetas en Autlán y El Grullo y en el Festival Antonio Alatorre. Leyó la letra de su canción Amor cortés y su poema Quisiera morir y cerró con tres haikús: El jardín, Capitalismo y La panza de Otei. Andrea Reynoso comentó brevemente algunos de los libros que ha publicado, como editora, compiladora o autora: las antologías Desfile de poetas y Poetas de la grana, los dos volúmenes del Mosaico literario del Sur de Jalisco, de los que es coautora, el libro Cien años de Antonio Alatorre y la revista Brevaria. Para cerrar, leyó sus poemas Mi diablo y Catarsis.

Francisco Cobián usó sus minutos de la primera ronda para hablar de su novela El robo de la luz de las luciérnagas, que había presentado el día anterior en la Feria, y para leer el tercer capítulo de ella. Por último, Raúl Lizaola presentó los tres poemarios que ha publicado y el borrador de Silencios comprometidos, que será su cuarto libro y ya se encuentra en edición. Leyó sus poemas Modo tan estúpido y Quédate, del libro Cavilaciones de ausencia, y Simbiosis, de su futuro libro.

Para la segunda y tercera rondas, los escritores tenían que sacar un papelito de una pequeña urna de cristal que se colocó sobre su mesa, el número del papelito correspondía a una pregunta que les tendrían que hacer los moderadores. De esta forma, el foro continuó con las siguientes intervenciones de los escritores:

Pablo Sabalza dijo que la literatura puede reflejar la realidad o tratar de transformarla, según sea la intención del autor. Ampliando su opinión a otras disciplinas creativas, afirmó que debe ser el lector/espectador el que vea a través de los ojos del artista.

Andrea Reynoso dijo que en la poesía se puede hablar de todos los temas, de lo real y de lo imaginario y hay temas para la poesía en cualquier momento y lugar.

Francisco Cobián explicó que su interés por escribir nació en una clase de la secundaria, cuando ante las quejas de su profesor por las letras inanes de una canción que estaba de moda, se propuso escribir el mejor poema del mundo. Con esta intención, compuso un poema que se hizo popular en su secundaria Manuel López Cotilla, al grado de que luego fue plagiado por una persona que lo leyó al aire en Radio Costa diciendo que era propio.

Raúl Lizaola afirmó que no elige con anticipación el tema del que va a escribir, sino que comienza a hacerlo cuando siente que llega la información. Pero, aclaró, debe estar alerta para trabajar esa idea cuando se presenta; sin embargo, se confesó asiduo a escribir sobre el amor y sus bemoles, tema recurrente en sus poemas.

Pablo Sabalza dijo que su principal reto como escritor es precisamente comenzar a escribir, hay un trabajo en la escritura del que se habla poco: encontrar la palabra que exprese con más precisión la idea o sentimiento que se quiere plasmar, utilizar la puntuación adecuada y la fuerza necesaria en la redacción.

Andrea Reynoso recordó que su primer texto lo escribió en la secundaria, era una queja sobre la disciplina que se implementa en un colegio cristiano.

Francisco Cobián dijo que no tiene unos hábitos definidos de escritura, sino que piensa durante mucho tiempo en lo que va a escribir y comienza a hacerlo una vez que se siente listo. Escribe, regularmente, en su consultorio médico, mientras no hay pacientes.

Raúl Lizaola habló de que deberían abrirse talleres, espacios públicos, revistas y otros medios en los que los escritores locales puedan dar a conocer su obra porque, dijo, hay en Autlán más expresión artística de lo que creemos.

Para cerrar el foro se abrió un espacio para que el público hiciera preguntas a los escritores de forma libre. Ahí se vertieron opiniones sobre lo mal que se escribe en las redes sociales y se hicieron algunas preguntas sobre el proceso creativo a los escritores invitados.

Antes de pasar a la clausura de la Feria Municipal del Libro hubo dos breves ceremonias más:

Ganadores del concurso Autlán Escribe. De izq. a der.: Andrea Reynoso, Feliciano Medina y Shenoa González.


Primero fueron entregados los premios a los ganadores del tercer concurso Autlán Escribe, convocado por la Feria y consistente en escribir un post narrativo en Facebook. De manos de las regidoras Myriam Luján Espinoza, Antonia Pinzón Chávez y Yéssica Patricia Limón Soltero, del profesor Carlos Efrén Rangel García y del cronista Guillermo Tovar Vázquez, fueron entregados un reconocimiento y el premio correspondiente a:

Shenoa González López, quien ganó el tercer lugar con su texto Rojo grana.

Feliciano Medina Ruiz, segundo lugar con La maestra y el sabio.

Andrea Reynoso Gutiérrez, primer lugar con Apuntes para Guillermo Tovar Vázquez.

Reconocimiento a José Francisco Cobián Figueroa. De izq. a der.: Antonia Pinzón, Yéssica Limón, Francisco Cobián, Myriam Luján y Guillermo Tovar.


Enseguida, se realizó una sencilla ceremonia para entregar a José Francisco Cobián Figueroa un reconocimiento por su trayectoria literaria, que inició desde la década de 1980 y que ha abarcado el teatro, la edición cartonera, la escritura y publicación de textos en diversos géneros, entre otras actividades. Luego de que el cronista Guillermo Tovar leyera una semblanza de Cobián, el escritor dio un mensaje sobre la necesidad de apoyar a los artistas locales adquiriendo su obra, también planteó la idea de un taller en el que trabajen simultáneamente creadores de diferentes disciplinas artísticas. Fue la regidora Myriam Luján quien leyó el documento que se le entregó al homenajeado, para pasar a la clausura de la Feria a las 20:00 horas.

martes, 5 de mayo de 2026

Rindió la Feria Municipal del Libro un homenaje póstumo a la poetisa Lavinia Cueva

De izq. a der.: Miriam Vaca, Marcela García y Ángeles Pelayo.

 El sábado 2 de mayo por la tarde, en el jardín Constitución se llevó a cabo un homenaje a la poetisa autlense Lavinia Cueva Zepeda, dentro del programa de la cuarta Feria Municipal del Libro de Autlán. La ceremonia, a la que asistieron unas 20 personas, comenzó a las 18:25 horas.

Fue personal de la biblioteca Antonio Alatorre del Centro Universitario de la Costa Sur quien organizó el homenaje y realizó los comentarios y lecturas de la obra de la profesora Lavinia. Marcela García Rojas, quien dirige los talleres literarios de la biblioteca y de la librería Carlos Fuentes Autlán, mencionó en sus intervenciones que la poética es un elemento que zurce el tejido social y, en el caso de Lavinia, su poética es para Autlán como un espejo y aporta la palabra exacta ante el ruido del ambiente social. Exaltó la “estructura de los sentimientos” en la obra de Lavinia Cueva, quien edifica los espacios necesarios para que puedan habitar con dignidad. Marcela García también habló sobre la relación entre poesía y música en la obra de Lavinia, quien va tejiendo en sus poemas una “partitura emocional” y una exploración de la intimidad. Marcela destacó de la obra de Lavinia las recurrentes metáforas basadas en las mariposas, elemento que aparece en muchos pasajes.

Miriam Judith Vaca Gaviño, quien trabaja en procesos técnicos de la mencionada biblioteca, leyó una semblanza biográfica y profesional de la profesora Lavinia, en la que destacó su formación musical, que comenzó desde la infancia en su propia casa (su mamá, la también profesora Lavinia Zepeda), y cómo influyó la música en su obra poética. En su intervención, Miriam lamentó también lo difícil que resulta conseguir los libros de la profesora Lavinia, que tuvieron, algunos, tirajes muy cortos.

María de los Ángeles Pelayo Hernández, quien fuera alumna de la profesora Lavinia Cueva en la licenciatura en Letras Hispánicas en la Universidad de Guadalajara, habló de la construcción de la voz femenina en la obra de la maestra, hecho que entiende como una mirada a la literatura pero también una forma de posicionarse frente al mundo. Recordó las clases de la profesora Lavinia en el segundo semestre de la carrera pero, sobre todo, cómo fue su relación personal, siendo una maestra que “maternaba” a sus alumnos y los trataba con un cariño sincero, haciéndolos sentir como en familia. Ángeles analizó dos de sus poemarios desde la construcción literaria: Continuidades e Impromptu en Fa mayor a cuatro manos, de los que destacó la identidad femenina, el amor-creación y la memoria. Como enseñanza de la obra de Lavinia, mencionó el que la poesía no está lejos de la vida cotidiana.

Las tres ponentes leyeron, en distintos momentos de la ceremonia, algunos de los poemas de Lavinia Cueva: Compás de mi impaciencia, No he tenido hijos, Matinal, Ritual, Orgasmo y Tan sin nada, por Miriam Vaca, Continuidades, por Ángeles Pelayo, y Mariposas, por Marcela García.

Para concluir el homenaje, el comité organizador de la Feria, encabezado por la regidora Myriam Luján Espinoza, entregó un diploma conmemorativo a las profesoras Ana Rosa y Luz María de los Dolores Cueva Zepeda, hermanas de la poetisa homenajeada, quienes asistieron en representación de toda su familia.

miércoles, 29 de abril de 2026

Homenaje póstumo al doctor Gregorio Rivera Morán


 La Feria Municipal del Libro de Autlán dedicó el final de su jornada del lunes 27 de abril a rendir un homenaje póstumo a un importante bibliófilo autlense, el doctor Gregorio Rivera Morán. Con una asistencia de alrededor de 70 personas, entre familares, amigos, personal de la unidad 143 de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN), autoridades municipales y público en general, la ceremonia comenzó a las 20:25 horas.

El primer momento de la velada fue una intervención musical de un trío conformado con integrantes del grupo Los Imprudentes, quienes interpretaron con dos guitarras, trombón y voz las canciones Lagunas, Corazón partío y San Lucas. Este breve concierto estuvo a cargo de los guitarristas Emilio Velasco y Paúl Mendoza y Esdras López Mundo al trombón y voz.

Enseguida, el profesor Carlos Efrén Rangel, de la UPN, leyó una semblanza biográfica y profesional del homenajeado, con la que supimos que el doctor Gregorio nació el 14 de septiembre de 1945 en Autlán, donde estudió hasta el bachillerato. Como otros jóvenes de su generación, tuvo que salir del pueblo para formarse académicamente, consiguiendo la licenciatura en Ciencias Políticas y Administración Pública en la UNAM y posgrados en esa misma casa de estudios, en la Universidad de Guadalajara y en el CIESAS. Según esta semblanza, Gregorio Rivera dedicó más de cinco décadas de su vida a la docencia: desde 1972, cuando comenzó a dar clases en un Colegio de Ciencias y Humanidades de la UNAM hasta 2025, año de su fallecimiento, dedicando buena parte de este periodo a la UPN de Autlán, donde además de dar clases emprendió investigaciones en el ámbito de la educación, de las que se mencionaron algunos títulos. Vivió en la Ciudad de México desde su época de estudiante, cuando le tocó vivir en carne propia el movimiento del 68, y allá formó su familia, con la que se mudó a Autlán luego del terremoto de 1985.

La coordinadora de Posgrados de la UPN Autlán, Martha Leticia Rangel Zamora, dio un emotivo mensaje sobre la personalidad del doctor Gregorio Rivera, con quien trabajó durante más de 15 años. Lo definió como un hombre culto y generoso que transmitía paz, cuyas pláticas eran tan ricas que daban ganas de grabarlas para escucharlas de nuevo; entre las virtudes del doctor Rivera mencionó su claridad de ideas y su inteligencia, acrisolada en una formación sólida, con el añadido de que no fue alguien que estuviera persiguiendo el protagonismo.

A nombre de la familia, el ex presidente municipal de Autlán Fernando Morán Guzmán, primo hermano del doctor Gregorio, agradeció a los organizadores del homenaje, que consideró muy adecuado dentro de la Feria al tratarse de un hombre dedicado a las letras, quien poseyó la que él considera la biblioteca particular más grande de Autlán, con alrededor de 50 mil volúmenes. Dijo que el homenajeado no solo leyó y entendió la historia sino que le tocó vivirla, en referencia al movimiento del 68; fue un hombre comprometido con la educación, actividad que fue su misión de vida.

Para concluir, las regidoras del Ayuntamiento de Autlán Myriam Luján Espinoza, Veiruth Gama Soria y Sarahí Viridiana Rodríguez Córdova entregaron un reconocimiento a la viuda y a los hijos del doctor Gregorio, quienes además recibieron de la profesora Armida Maldonado y de la familia Roesner un regalo en forma de libro de madera en cuyo interior se encuentra en currículum del doctor Gregorio.

martes, 21 de abril de 2026

Fue inaugurada la exposición José Atanasio Monroy. Nacionalismo y tradición


 En el cálido mediodía del domingo 19 de abril, día en que, según la versión más difundida, se cumplían 117 años del nacimiento del pintor José Atanasio Monroy, se realizó en los pasillos del Museo y Centro Regional de las Artes una ceremonia de inauguración de la exposición José Atanasio Monroy. Nacionalismo y tradición, con una selección de 24 cuadros de este pintor autlense, algunos de los cuales no habían sido antes exhibidos en Autlán. La ceremonia comenzó a las 13:07 horas, con la asistencia de más de cien personas, entre quienes estuvieron el secretario de Cultura de Jalisco, Luis Gerardo Ascencio Rubio; el presidente municipal de Autlán, Gustavo Salvador Robles Martínez, y las regidoras Myriam Luján Espinoza, Yéssica Patricia Limón Soltero y Sarahí Viridiana Rodríguez Córdova; el obispo de Autlán, Eduardo Muñoz Ochoa; el presidente del Consejo Estatal para la Cultura y las Artes, José Luis Esquivel Velasco; el director de Museos, Exposiciones y Galerías de la Secretaría de Cultura, José Luis Coronado Vázquez; el tapatiólogo Juan José Doñán, socios de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco y del Seminario de Cultura Mexicana, corresponsalía Guadalajara y Gabriel Ignacio Acosta Nieto, director de Arte y Cultura de la Universidad Panamericana. Pero también asistieron varios artistas: los pintores Jorge Monroy, Armida Maldonado, Margarita Pontelin, Javier Rubio, Ricardo Zorrero, Alfredo Jiménez (el último alumno de don Atanasio y el músico Jorge Isaac Martínez, además de prensa local y de Guadalajara. Llamó la atención la ausencia de representantes del Centro Universitario de la Costa Sur.

Luz de Luna.


El primer momento de la ceremonia fue un breve concierto del grupo Luz de Luna (bajo, guitarra, percusiones, saxofón, acordeón, violín y voces), que dirige el profesor Carlos Guadalupe Morán, con las piezas Las hojas muertas, La vida en rosa y Czardas, todas muy aplaudidas. La muestra de arte local terminó con una presentación de la bailarina Karla Monserrat Esquivez Ibarra, integrante del grupo Sacromonte, quien sobre una tarima ejecutó una pieza de baile flamenco.

Enseguida, el director de Cultura de Autlán, Esdras López Mundo, dio un mensaje en el que agradeció a todo el equipo de la dirección y del Museo, quienes trabajaron durante semanas para lograr esta exposición. El secretario de Cultura, Gerardo Ascencio, hizo después algunos comentarios sobre Atanasio Monroy, a quien definió como un “artista fundamental para la construcción de la identidad de nuestro país”.

Juan José Doñán al habla.


Aunque no estaba considerado en el programa, Juan José Doñán improvisó un breve discurso en el que recordó que la primera obra pictórica que conoció fueron los murales de Monroy en la Escuela Vocacional, hoy CUCEI, una experiencia de la que todavía habla a sus alumnos con la premisa de que “el arte plástico es presencial o no es”. Refirió que, tiempo después, conoció al autor de esos murales, pero también a la profesora Áurea Corona, al organista de la Catedral de Guadalajara Hermilio Hernández, al filólogo Antonio Alatorre, todos ellos autlenses, lo que le indicó la cantidad de talento que existe aquí, lo mismo que en todas las regiones del Estado, a veces objeto de un “centralismo interno o ninguneo” por parte de los habitantes de la capital de Jalisco y de las autoridades estatales. De Monroy dijo que realizó también una obra de caballete muy numerosa, “que apenas empezamos a conocer”.

Agustín Godoy Pelayo, del Capítulo Costa Sur de la BSGEEJ y promotor de esta exposición, habló de la “experiencia extraordinaria” que fue su organización, en la que vieron más de 150 obras de 45 coleccionistas, pero se debió hacer una selección con base en un hilo conductor. Explicó las características de algunas de las piezas expuestas, especialmente de las de arte sacro: una Última Cena en la que el espectador siente estar dentro de la escena y que cuenta con una iluminación distinta a la tradicional, y un San Francisco de Asís en actitud de tener una revelación mística, pero nada menos que en el autlense Cerro de la Capilla.

El presidente Gustavo Robles recordó que en 2022 el Museo estuvo cerrado durante algún tiempo, pero que se realizaron las gestiones para que volviera a la actividad, agradeció a quienes gestionaron su reapertura y llamó a que todos seamos agentes divulgadores del patrimonio artístico de Autlán, pensando en que surjan nuevos personajes de la trascendencia de los que mencionó en su oportunidad Juan José Doñán.

San Francisco de Asís. Óleo sobre tela, 1955.


Dicho todo esto, se procedió al corte del listón en el ingreso al salón de usos múltiples, a cargo de las autoridades presentes. Con esto, pudimos pasar a apreciar la muestra, aunque con los inconvenientes de hacerlo con tal cantidad de personas presentes. Está integrada por 24 piezas, realizadas en un periodo que va de la juventud de don Atanasio hasta su vejez, ya de regreso en Autlán. La selección de la obra fue hecha por Agustín Godoy Pelayo y el guion y los textos curatoriales por Fernanda Matos Moctezuma y la obra está organizada en cuatro núcleos temáticos, en atención a los géneros pictóricos que Monroy cultivó: naturalezas muertas, escenas costumbristas, retratos e imágenes religiosas. La mayoría procede de colecciones particulares y el resto de la colección del gobierno de Autlán, algunos habían estado exhibidos antes en la sala del Museo dedicada a Atanasio Monroy y en exposiciones temporales en diversos recintos.

La exposición estará disponible hasta el 30 de agosto, tiempo suficiente para visitarla varias veces y dedicarle el tiempo necesario a cada pieza: descubriremos particularidades del trazo de don Atanasio en sus distintas etapas vitales, los elementos de la vida cotidiana de Autlán que colocaba en sus obras, su manejo preciso del dibujo y de la luz y la influencia de los grandes maestros que lo influyeron, como Saturnino Herrán.

La exposición se puede visitar en los horarios habituales del Museo: martes a sábado de 11:00 a 17:00 horas.



viernes, 3 de abril de 2026

Ideas sobre tauromaquia y libertad. Una plática con el joven autlense Diego Contreras

Diego Contreras

El 3 de diciembre de 2025 el matador Isaac Fonseca publicó en sus redes sociales la convocatoria para un concurso nacional de composición del himno taurino de México, con la intención de conmemorar los 500 años de tauromaquia en nuestro país y de fortalecer la identidad taurina mexicana, con el respaldo de las organizaciones taurinas Tauromaquia Mexicana, AC, Movimiento Nacional “Vive Libre”, Asociación Nacional de Matadores de Toros y Novillos, Rejoneadores y Similares, Unión Mexicana de Picadores y Banderilleros, Instituto Tlaxcalteca de Desarrollo Taurino y Movimiento Nacional “Unidos por el Toro Bravo”. Para el 21 de marzo, Día Mundial de la Poesía, el jurado calificador ya tenía a los seis semifinalistas y el día 31 anunció al ganador absoluto, quien se había inscrito con el seudónimo Juan Pablo Guerra y que no era otro que el joven autlense Diego Yael Contreras Guerra.

La noticia nos sorprendió gratamente, tanto que le pedimos a Diego una entrevista, que amablemente nos concedió y que se concretó la mañana del Jueves Santo, 2 de abril, en una Alameda municipal que, cuando es de día y no hay tianguis, luce con mayor descaro su ya alarmante desnudez de árboles. De esta plática con Diego logramos conocer lo siguiente sobre él, su visión de la actualidad de la tauromaquia y cómo fue que compuso un himno para esta actividad.

Diego Contreras tiene 19 años, estudia la ingeniería en Obras y Servicios en el Centro Universitario de la Costa Sur de la Universidad de Guadalajara, en Autlán, y es aficionado de hueso colorado a los toros. Esta afición le fue heredada por su padre, el torero “chonero” Horacio Contreras, quien estuvo en activo entre la última década del siglo XX y la primera de este milenio; aunque don Horacio dejó de torear cuando Diego era muy niño, éste todavía conserva algunos recuerdos de esos tiempos: en alguna ocasión acompañó a su papá a la plaza Petatera de Villa de Álvarez y a otros pueblos en los que se mantenía viva y con sentido la tradición de los recibimientos: esas fiestas con música, comida y bebida con las que se recibía a los toreros que actuarían en las plazas. Diego es aficionado a los toros, como ya dijimos, pero no solo eso. Desde hace tres años está inscrito en la Escuela Taurina Municipal de Autlán y no pierde la esperanza de probarse con el capote ante alguna becerra.

La composición de Diego Contreras. Imagen tomada de la página de Facebook de Isaac Fonseca.


El himno

A Isaac Fonseca lo conoció Diego en la conferencia que el matador moreliano dio en el Museo y Centro Regional de las Artes de Autlán el 27 de enero pasado, durante la semana cultural taurina que organiza, previa al Carnaval, la asociación Fomento Cultural Tauromaquia Hispanoamericana. Esa noche, el torero invitó a la comunidad taurina a ser más activos en la defensa de la fiesta brava con creatividad, entre las acciones que Diego recuerda haberle oído mencionar está la composición del himno taurino. Al no tener antecedentes ni una especial afición por la escritura, el joven de Autlán no consideró seguir esta idea, hasta que el 15 de febrero, Domingo de Carnaval y fecha en la que Isaac Fonseca se presentaría en la plaza Alberto Balderas, por curiosidad entró a la página de Facebook del diestro y encontró la convocatoria, en forma de historia destacada. Aunque con el temorcillo de estarse poniendo “con Sansón a las patadas”, decidió inscribirse.

Diego afirma que en un día escribió las ideas principales de su composición, para luego afinar la métrica y la estructura toda. El himno que compuso gira en torno a la idea de la libertad, en respuesta a los ataques legales y mediáticos que la tauromaquia está recibiendo en estos días; la idea se refuerza con una imagen que marcó a su autor recientemente: un lleno en la plaza de toros de San Marcos, en Aguascalientes, con miles de gargantas coreando la palabra ¡Libertad! En su himno, Diego menciona también a otros elementos importantes: la plaza México, uno de los lugares más emblemáticos del mundo taurino, así como los pasos de una corrida de toros, el clarín, la arena, el tendido y, al protagonista, el toro.

El presente de la fiesta brava

Para Diego Contreras, el presente de la fiesta brava es crítico, por el cierre de plazas importantes y una abrumadora cantidad de información falsa que circula en las redes sociales. De ahí la importancia de iniciativas como la de Isaac Fonseca, que ayudan a reforzar la cultura taurina, aunque también es necesario que los aficionados se sumen a la defensa en todos los medios a su alcance. Sin embargo, y esto lo demuestra la historia, Diego cree que las prohibiciones y las falsedades no podrán acabar con la afición.

En Autlán, en opinión de Diego Contreras, existen buenas iniciativas, como la semana cultural taurina y el fomento de la afición entre niños y jóvenes que ella implica, además de un Carnaval taurino que goza de cabal salud. Por el contrario, los entrenamientos de la Escuela Taurina Municipal se han tenido que hacer últimamente fuera de la plaza de toros, por razones que Diego desconoce, y con menos alumnos y regularidad de lo que sería deseable, además de que percibe poco apoyo moral y material hacia sus actividades. Los alumnos, sin embargo, mantienen la ilusión de complementar su formación con alguna tienta en una ganadería, una actividad que Diego imagina abierta al público, para que las personas puedan conocer de primera mano cómo viven y son criados los toros de casta.

Diego se despidió invitando a asistir a los festejos taurinos, la mejor forma de defender a la fiesta brava.
 

domingo, 15 de marzo de 2026

Partió a Talpa la romería ecuestre 2026

De izq. a der.: sacerdotes Fernando Casillas y Jorge Domínguez

 La mañana de este domingo 15 de marzo a las 7 de la mañana se celebró una misa en la unidad deportiva Miguel Robles Tovar de Ayutita, que marcó el arranque de la romería ecuestre a Talpa, que organiza y dirige desde 1977 el sacerdote Jorge Lorenzo Domínguez Brambila, quien fuera párroco de Autlán en la década de 1970 y, hasta la fecha, capellán de la plaza de toros Alberto Balderas.

La misa, a la que asistieron unas cien personas, fue concelebrada por el padre Domínguez y el sacerdote Fernando Casillas, quien habló en su sermón sobre no dejarnos deslumbrar por las apariencias y por la aparente prepotencia de las personas, puesto que en ocasiones son los más humildes quienes alcanzan los mayores logros y dejan los mejores aportes a la comunidad, basado en la lectura del libro de Samuel y en la historia del ciego de nacimiento que aparece en el evangelio de san Juan. El padre Domínguez pidió por el veterinario José de Jesús Ángel Zúñiga, quien por motivos de salud no pudo participar en la romería de este año, y por los compañeros que han fallecido en los últimos años.

Durante la misa


Luego de la celebración y de que el padre Domínguez diera la bendición a los asistentes, unos treinta jinetes tomaron el camino a Neverías, primera etapa de la romería que en una semana estará llegando a Talpa. Esta misa fue una ceremonia de arranque de la romería, aunque en realidad desde horas antes habían partido los primeros jinetes a Talpa, algunos cientos de ellos ya se encontraban esperando en Neverías a los que participaron en la misa.

Esta romería a Talpa fue convocada por el padre Domínguez, siendo párroco de Autlán, para agradecer por el saldo blanco con que concluyó el Carnaval de 1977 y no se ha dejado de realizar cada año desde entonces, siempre encabezada por su fundador. La misa de inicio de la romería se ha celebrado en distintas sedes, como la parroquia del Divino Salvador, el templo de Las Montañas, la Asociación Ganadera, entre otras. La del año 2025 se celebró en el domicilio del señor Ecliserio Carrillo, por la calle de Juan Valdivia, uno de los participantes en la romería desde sus inicios y quien falleciera días antes del arranque de la peregrinación de ese año.

Jorge Domínguez e Isidro Brambila


sábado, 7 de marzo de 2026

Sesionó la BSGEEJ en el Museo y Centro Regional de las Artes

De izq. a der.: Guillermo Tovar, Hirineo Martínez, Rodrigo Ramos, Emmanuel Velázquez y Josefina Robles.

 La tarde del viernes 6 de marzo la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco (BSGEEJ) celebró una sesión solemne en el salón de usos múltiples del Museo y Centro Regional de las Artes de Autlán, en la que el presidente de esa organización, Rodrigo Ramos Zúñiga, tomó la protesta reglamentaria a los integrantes de la directiva del Capítulo Costa Sur para el periodo 2026-2027 y se rindió un homenaje póstumo a la arquitecta Sylvia Herenia Corona Cortés. Con la asistencia de unas 50 personas, entre quienes se encontraban socios de la BSGEEJ y representantes de grupos culturales y de la Universidad Pedagógica Nacional, además de familiares y amigos de la homenajeada, la sesión comenzó a las 19:05 horas.

En el presídium estuvieron el ya mencionado doctor Rodrigo Ramos Zúñiga, el tesorero municipal José Emmanuel Velázquez Ríos, en representación del presidente de Autlán, Gustavo Salvador Robles Martínez, y los integrantes de la directiva del Capítulo Costa Sur: Hirineo Martínez Barragán, coordinador, Guillermo Tovar Vázquez, secretario, y Josefina Robles Cisneros, tesorera. Luego de un mensaje de bienvenida del tesorero municipal y de que el doctor Ramos Zúñiga hiciera la apertura de la sesión, el mismo Emmanuel Velázquez dirigió un mensaje en el que transmitió un mensaje del presidente municipal y elogió el trabajo de la BSGEEJ, en la preservación de la historia y el conocimiento del territorio, pero también inspirando a las nuevas generaciones a interesarse por este conocimiento, constituyendo un aporte para la cultura de Jalisco. Afirmó, para concluir, que “la mejor arma contra la desigualdad es la educación, la mejor arma contra la injusticia es la cultura y la mejor arma contra la inseguridad son nuestros valores”.

Enseguida el doctor Rodrigo Ramos Zúñiga dio otro mensaje, en el que habló del rol de las sociedades científicas, como la BSGEEJ, en el apoyo a la comunidad ocupándose de los problemas actuales, poniendo atención a la preservación del patrimonio, pero también a la innovación, siendo ambos enfoques parte importante de nuestro quehacer cotidiano. Siguiendo los conceptos del filósofo Fernando Savater en el sentido de la necesidad de crear ideas y no solo perseguirlas, recordó que la BSGEEJ ha realizado proyectos en asuntos tan diversos como el estudio de fray Antonio Alcalde y la defensa del lago de Chapala y el estudio de los problemas nacionales. Dijo que la BSGEEJ está comprometida con el futuro y la mejora de la sociedad, más allá de la práctica informativa. Entre los retos que enfrenta esta organización mencionó la realización de un trabajo proactivo para vincularse con otras organizaciones, desde la cultura de la coadyuvancia, y promover que el conocimiento no se quede en la dicha persecución de las ideas. Como tareas pendientes para este periodo 2026-2027 mencionó el programa de tutorías para los asociados del Capítulo Juvenil, que les permita integrarse a la dinámica de la BSGEEJ y generar nuevos liderazgos.

En la toma de protesta.


Luego de que el secretario del Capítulo leyera un extracto del acta de la sesión ordinaria de diciembre, en la que se celebró la elección de la directiva para el periodo 2026-2027, el doctor Ramos Zúñiga tomó la protesta a sus integrantes, cuyos nombres y cargos ya quedaron mencionados arriba. Realizada esta ceremonia, el doctor Hirineo Martínez Barragán dirigió un mensaje en el que recordó el proceso de creación del Capítulo Costa Sur y su desarrollo, destacando a tres de sus socios: el cronista Ernesto Medina Lima, fundador, y los doctores Nabor de Niz Domínguez y Rodrigo Ramos Zúñiga, ganadores del Premio Jalisco en el ámbito Cívico 2017 y en el ámbito Científico 2014, respectivamente. También habló de la dinámica de trabajo académico que el Capítulo ha venido desarrollando, con una sesión mensual a cargo de un socio diferente y en distintos sitios, así como del objetivo de fortalecer la vinculación con autoridades y otras organizaciones en toda la región de influencia del Capítulo, que abarca diecisiete municipios. Para concluir, llamó a que Sofía, el conocimiento, siga siendo nuestro mayor deseo y pasión.

Al terminar esta intervención el doctor Ramos Zúñiga clausuró la sesión, a las 19:45 horas.

La segunda parte de la velada consistió en el homenaje póstumo a Sylvia Corona, quien fuera socia del Capítulo Costa Sur desde junio de 2021 hasta su fallecimiento el 2 de febrero pasado. Mientras en una pantalla colocada para el efecto se exhibían algunas de las fotografías de la colección de Othón Corona Corona sobre la vida cotidiana del Autlán de la década de 1920 que Sylvia conservó y trajo a exponer al Museo en marzo de 2023, el doctor Nabor de Niz hizo una extensa semblanza de Sylvia, en la que explicó cómo la conoció en una sesión ordinaria del Capítulo a la que ella asistió y le pidió ser aceptada como socia, algo que era inédito en la BSGEEJ al no ser vecina de Jalisco. Este inconveniente se consultó en la casa sede y aún en la directiva de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, siendo al final favorable la resolución. Aunque Sylvia vivió en Guanajuato y en los Estados Unidos la mayor parte de su vida, su vínculo con Autlán fue muy fuerte, al estar aquí sus raíces familiares; este vínculo se manifestó en su amor por esta región y el trabajo monumental que realizó durante más de 25 años investigando en diversas fuentes sobre los orígenes de las familias Corona, Godoy, Michel y Uribe, reconstruyendo a través de ellas buena parte de la historia de esta parte de Jalisco.

Nabor de Niz.


Enseguida, el cronista Guillermo Tovar leyó un texto en el que dio algunos datos biográficos de Sylvia, nacida en 1949 en Guanajuato, hija del dentista Efrén Corona, hermano de la pianista Áurea. También refirió su vínculo con nuestra región y su generosidad y trabajo para difundir su historia. Relacionó las ocasiones en que ella dio conferencias y presentó libros aquí, desde agosto de 2017 hasta noviembre de 2025, casi siempre hablando sobre genealogía e historia y aportando datos desconocidos para los vecinos de la región.

Aunque no pudo estar de forma presencial en la ceremonia, Agustín Godoy Pelayo envió un video con un comentario, en el que siempre se dirige a Sylvia, recordándola como un elemento importante de su familia, donde la recordarán con cariño siempre. Otro material audiovisual fue la canción Sylvia, arquitecta de sueños, del también arquitecto Octavio Hernández Díaz, dedicada a Sylvia y que escuchamos en el salón mientras en la pantalla circulaban algunas fotografías de la homenajeada.

Para terminar el homenaje, se abrió el micrófono para tres personas que convivieron con Sylvia y quisieron compartir sus recuerdos: la señora Alba Rocío Corona, su prima; la profesora Griselda Álvarez Navarro, su amiga en Autlán, y el doctor Hirineo Martínez Barragán, también amigo y quien conversó con ella horas antes de su muerte.

Los que intervinieron en el homenaje coincidieron en recordar la generosidad y la capacidad de trabajo de Sylvia, cuyas investigaciones son una fuente importante para conocer nuestro pasado.